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Lazarillo de Tormes

• ÍNDICE

• Resumen: “El Lazarillo de Tormes”

• Personajes Principales

• Características de la obra

• Opinión personal

RESUMEN: “EL LAZARILLO DE TORMES”

• Tratado primero

Nos cuenta Lázaro su infancia y su procedencia. Hijo de Tormé González y Antona Pérez, nació en
el río Tormes, de ahí que cojió su sobrenombre. Su padre, acusado de robo y obligado a servir a
un caballero en contra de los moros, perdió la vida en la citada expedición. Al quedarse viuda su
madre, se fueron a vivir a la ciudad, donde guisaba a estudiantes, y lavaba la ropa a mozos de
caballos del comedor de la Magdalena (parroquia de Salamanca). Comenzó Antona a tener
relaciones con Zaide, un mozo el cual no gustaba mucho a Lázaro al principio, hasta que lo fue
aceptando ya que traía pan, pedazos de carne…y leños para, en invierno, calentarse. A Lázaro
dieron un hermanito y todo parecía ir bien, cuando Zaide fue azotado y capturado tras haber
robado. Antona, por evitar el peligro se fue a servir al mesón de la Solana, donde de crió el
hermanito, y donde Lázaro iba a los huéspedes pidiéndoles vino, candelas… y lo q hiciese falta. A
lo que un día fue a parar al mesón un ciego, quien reclamó a Lázaro como guía y a lo cual Antona
dio el permiso, comenzando el mozuelo a servir a su nuevo amo.

El ciego muchas cosas enseñó a Lázaro, entre las cuales, a no fiarse de nada ni de nadie,
diciéndole a este q se aproximase a un toro, a lo cual obedeció Lázaro, y el ciego provocó que se
chocase contra el cuerno. Pero aparte de listo y astuto, el ciego era avaro, tanto que a pesar de
ganar dinero, mataba a Lázaro de hambre, dándole una pizca de pan de vez en cuando, el cual
tenía escondido bajo llave, al igual que la longaniza. Lázaro, no obstante, también aprendía del
ciego, y se las gastaba a este, comiendo sin q este se diese cuenta y después echándolo en falta.
Bebía también del vino q caía del jarro del ciego, hasta que este se dio cuenta y le arreó un golpe
con el jarro, y luego curándole la herida con vino.

Cuando la gente, al ver las heridas de Lázaro, le preguntaba porque le maltrataba, siempre
contaba lo del vino, dejando al muchacho en el peor lugar. Por Almorox, un vendimiador le dio un
racimo de uvas a cambio de una limosna, y el ciego hizo un trato con Lázaro que trataba de
compartir el racimo con él y que cada uno cojiese cada vez una uva, al lo cual el ciego empezó a
coger de dos en dos, y Lázaro sin decirle nada empezó a coger de tres en tres, y terminado el
racimo le dijo el ciego q le había engañado, porque no había protestado cuando él había
comenzado a hacer trampas.

Cansado ya Lázaro de los maltratos del ciego, decidió dejarlo, no antes de vengarse por todo y
hacer que al saltar un arroyo, se chocase con un poste.
• Tratado segundo

Allá por Maqueda dio a topar con un clérigo el cual lo recibió como suyo, encontrando así, Lázaro,
un nuevo amo. Pero que mala suerte la de Lázaro que dejó a uno malo, para ir a dar con otro
peor… Este es de lo más avaro que se puede ser, tanto que en la casa solo había cebollas,
guardadas bajo llave, a las cuales solo tenia derecho a una ración por cuatro días. Sin embargo el
clérigo bien satisfecho que tenía a su estómago, que buena carne se comía para almorzar y cenar.
A este ritmo, tras tres emanas, Lázaro no podía siquiera mantenerse en pie de la flaqueza que
tenía. Muchas veces pensaba en dejar a su amo, ya que si dejo al ciego porque no lo alimentaba
bien, entonces este, tanto no lo deja comer, que lo esta matando de hambre…pero, ¿y si va a dar
con otro peor? Indignado, Lázaro decidió robarle el pan de la misa, el cual el clérigo guardaba bajo
llave, por lo tanto el muchacho hizo una copia de las llaves. Al darse cuanta de la ausencia del pan,
el clérigo pensó que eran los ratones quienes lo comían, ya que Lázaro había desmigajado el pan
para que ello lo pareciese. A esto el clérigo puso remedio cerrando todos los agujeros que en el
arca, donde se hallaba el pan, había, por lo que Lázaro mucho se lamentó ya que no sabía como
se las iba a ingeniar ahora. Pero no tardó mucho tiempo en, con un cuchillo, abrió un agujero por
la parte mas débil del arca, pudiendo, así, coger algo de pan. Repitiendo esto todas las noches
cuando sentía que su amo dormía. Sin saber ya qué hacer, el clérigo puso trampas de ratones con
corteza de queso, y al ver que ya no solo se comía el pan, sino también el queso, dudo de que
fuesen unos ratones los que le robaban la comida, y llegó a pensar, por comentarios de sus
vecinos, que podría ser una culebra la que comía el pan y el queso. Y tal miedo le entró al clérigo
que ni siquiera dormía para ver si podía cazar la culebra… así que Lázaro no puedo seguir
comiendo por la noche, pero si durante el día mientras el otro estaba en la iglesia. La llave la tenía
escondida entre las pajas de su cama, pero por temor a que el clérigo diese con ella, decidió, por
la noche guardarla en la boca mientras dormía (esto no le causaba molestias ya que el ciego le
había hecho meterse maravedíes en la boca), y una noche, al tener la boca abierta el aire al pasar
por el agujero de la llave resopló, silbando y haciendo sobresaltarse al clérigo, creyendo este que
era el silbido de la culebra. Acercándose al lecho del muchacho, creyendo que se encontraba allí la
culebra, levantó el palo y arreó un golpe pensando en darle a la culebra, pero a quien dio fue a
Lázaro, quien herido y sin sentido quedó. El clérigo se dio cuenta del mal que le había hecho al
verlo lleno de sangre, y al acercarse vio la llave que sobresalía de la boca del muchacho,
cojiéndola, y probándola para ver si era la de su arca. Lázaro despertó a los tres días con muchos
trapos, embadurnado en aceites y, se dio cuenta de que el clérigo le había maltratado al darse
cuenta de que fue el ladrón. A los quince días, cuando el muchacho ya estuvo recuperado, el
clérigo lo puso en la calle santiguándolo como si estuviese endemoniado.

• Tratado tercero

Quince días estuvo por las tierras de Toledo viviendo de limosna hasta que se le cerró la herida.
Un día, andando por las calles, hubo un escudero que le preguntó si buscaba amo, y como así era,
pues en ese momento encontró Lázaro su tercer amo. Este, al parecer, por los atuendos que
llevaba, debía de ser un hombre de bien, pero lo puso en duda cuando al llegar a la casa vio que
esta vacía de muebles. Y una vez más le pasó al hambriento muchacho que su amo no tenía para
comer, así que se puso a pedir, de lo que sacó unos trozos de pan que compartió con su amo. A la
noche, enseñó el escudero a hacer la cama a Lázaro y tras esto se durmieron en esta, la cual, al
estar hecha de cañizos, era muy dura y poco cómoda. Al día siguiente, limpiando la capa del
escudero, dijo este a Lázaro que la espada que con el llevaba no la vendería ni por todo el oro del
mundo. Marchó el escudero de la casa, encomendando al muchacho de guardar la casa mientras
él iba a misa, de ir a por agua, de hacer la cama y de cerrar la puerta con llave para que no
entrasen a hurtar. Hizo todo esto Lázaro, y esperando la llegada de su amo dieron las dos sin que
este apareciese, a lo que el muchacho, hambriento, salió de casa en casa a pedir pan con lo que
comió, también le dieron unas tripas de cerdo con lo que llego a la casa, donde su amo lo
esperaba diciendo que lo había esperado para comer, pero viendo que no venía comió el solo, y le
pareció bien que Lázaro hubiese traído comida, pero le dijo que seria mejor que no se supiese que
el muchacho vivía con él para conservar su honra. Dijo el escudero a Lázaro que podría ser q esa
casa estuviese desdichada y q nada mas poner un pie en ella pega la desdicha, pero que estuviese
tranquilo pues en un mes ya no estarían allí. Lázaro, para no parecer glotón, no tentó la merienda,
y llegada la cena comió sus tripas y su pan. El muchacho comprendía a su amo, ya que había
pasado por lo mismo, y lo seguía pasando, así que invitó a este a probar de lo que él comía,
aceptando gustosamente y aprovechando hasta la última pizca de comida.

Después de esto se fueron a dormir como el día anterior y a la mañana siguiente se aconteció
igual que la primera, estando así ocho días por evitar prolijidad. Pensaba Lázaro que habiendo
escapado de dos amos ruines, que lo mataban de hambre, buscando algo mejor, fue a dar con
uno que ya no solo no lo mantenía, sino que era él quien debía mantenerlo. Y para empeorar más
aún la situación, fue por aquellas tierras un año estéril de pan, por lo que el ayuntamiento impuso
una ley en la que se obligaba a todos los extranjeros salir de la ciudad o sino serían azotados. Dos
o tres días estuvieron sin probar bocado, hasta que unas hilanderas de algodón que hacían
bonetes y vivían al lado, le dieron vecindad y conocimiento a Lázaro. Si lástima tenía Lázaro de sí,
más la tenía de su amo, que en ocho días sin comer estuvo. Un día llegó, muy contento, el
escudero a casa con un real que no se sabe de donde sacó, y ordenó a Lázaro a ir a la plaza por
comida, y también le dio la noticia de que había alquilado otra casa y no iban a tener que estar
mas en aquella desdichada. Yendo camino de comprar, escucho Lázaro a una mujer que gritaba
diciendo que se llevaban a su difunto marido a la casa desdichada en la que nadie come ni bebe, a
lo que el muchacho salió corriendo camino de su casa para prevenir a su amo. Riéndose este de la
noticia, Lázaro puso todo su empeño en mantener la puerta cerrada, mientras que los que
llevaban aquel muerto pasaban la calle de largo, y el escudero le dijo que podía estar tranquilo
que no pasa nada, pero aún así Lázaro siguió pálido durante algún tiempo. Tenía curiosidad
Lázaro por saber de donde era su amo, y porque estaba allí, y un día consiguió que se lo dijera, y
era su amo de Castilla la Vieja, y había ido a esa tierra para ver si asentaba bien, pero por
desgracia no fue así.

Un día llegaron los dueños de la casa a cobrar el alquiler, y el escudero les dijo que volviesen a la
tarde porque iba a salir a la plaza a tocar una pieza, pero este no volvió, así que Lázaro fue a casa
de las vecinas y pasó allí la noche. A la mañana siguiente volvieron los dueños y preguntaron a las
vecinas por el escudero, y estas les dijeron que ahí estaba su mozo y las llaves, que no sabían
donde había ido. A esto llamaron al alguacil, al escribano…etc. y le dijeron al muchacho que
faltaban cosas de la casa y que eran ellos quienes las habían escondidos, que los llevase hasta
ellas, pero Lázaro evidentemente no sabía nada del tema y les dijo que lo único que sabía que el
escudero poseía eran unas tierras por allá por Castilla la Vieja, y gracias a que las vecinas
explicaron que el muchacho no sabía nada ya que llevaba poco tiempo con el escudero, lo dejaron
en libertad al saber de su inocencia. Y así una vez más Lázaro se quedó sin amo.

• Tratado cuarto

Buscando un cuarto amo, las hilanderas lo encaminaron a un fraile de la Merced a quien llamaban
pariente. Al fraile le encantaba caminar, tanto que Lázaro rompió sus zapatos. El fraile le regalo un
par de zapatos, los cuales, después de tanto paseo, no le duraron ni ocho días. Cansado el
muchacho de tanto seguirlo decidió dejarlo.

• Tratado quinto

En este tratado, Lázaro se encuentra con un buldero que junto a un alguacil, engañaba a la gente,
tratando de convencerla para que creyeran en sus ideales. El buldero hacía como el que hablaba
latín, cuando en verdad no era así; hicieron un "drama" para que la gente creyera en los milagros.
Después de cuatro meses soportando esta situación, Lázaro dejó al buldero y siguió camino.

• Tratado sexto

Su próximo amo fue un maestro, pintor de panderos, con el cual duró muy ya que también sufrió
mucho.

Un día, al entrar Lázaro en una iglesia mayor, un capellán de esta lo recibió como suyo,
poniéndole en poder de Lázaro un asno y cuatro cántaros para ir a vender agua por la ciudad.
Este fue el primer trabajo que tuvo Lázaro dónde ganaba comisiones todos los sábados. Estuvo en
esas condiciones unos cuatro años, durante los cuales estuvo ahorrando, y así pudo comprarse su
primera espada y ropa usada, y más cosas. Después de haber mejorado Lázaro su apariencia, dejó
al capellán decidiendo que no quería continuar en aquel oficio.

• Tratado séptimo

Después de dejar de trabajar para el capellán, Lázaro comenzó a servirle a un alguacil, pero no
trabajó durante mucho tiempo para este al resultarle muy peligroso, ya que una noche
apedrearon a él y a su amo, aunque al muchacho no le llegaron las piedras.

Con ayuda de amigos terminó por trabajar pregonando los vinos que en la ciudad se vendían,
acompañando a los que padecen persecuciones por justicia y declarar sus delitos. Esto se le daba
muy bien, tanto que el señor arcipreste de Sant Salvador tuvo noticia de él, queriendo este casar a
Lázaro de Tormes con su criada, a lo cual aceptó. Pero se dicen cosas de la esposa de Lázaro,
entre las cuales que antes de estar casada con él tuvo tres hijos. Al enterarse de esto ella su puso
a llorar hasta que Lázaro la tranquilizo y le prometió que nunca más se volvería a hablar del tema.

Así Lázaro estaba en el mejor momento de su vida, después de todo lo que había pasado.

PERSONAJES PRINCIPALES

• Lazarillo de Tormes

Lazarillo de Tormes es el protagonista de la novela. Representa la clase baja y vagabunda de la


época. Es astuto, dependiente para poder subsistir, y un pícaro. El iba de amo en amo para
satisfacer su hambruna. Cada amo era una situación social diferente. Una vez pudo conseguir la
felicidad, pudo tener una vida más estable.
• Tomé González

Padre de Lázaro de Tormes. Es acusado de robo, y es mandado a servir a un mozo, dónde, poco
después muere.

• Antona Pérez

Madre de Lázaro. Tras la pérdida de su marido, esta entrega a Lázaro a un ciego para que lo
guiara.

• Zaide

Padrastro de Lázaro. A Zaide lo capturaron por robo, y fue azotado.

• El Ciego

Primer amo de Lázaro. Es el personaje que más influye en la vida de Lázaro ya que éste le enseña
a ser astuto, malicioso, tramposo, y hasta vengativo. El ciego le enseñaba las cosas a Lázaro a
través de los golpes. Este le enseña también a como obtener comida y a como conseguir dinero. El
ciego era tramposo y avaro. Era un mendigo como Lázaro, quien lo deja, ya que éste no le traía la
felicidad que él buscaba y necesitaba, que era la comida.

• El Clérigo

Segundo amo de Lázaro. Este representa el tema de la corrupción del clero, ya que este es avaro e
inescrupuloso. El guardaba el pan de la misa en un arca para comérselo él sólo. Es inescrupuloso
porque el ofrece a Lázaro comida que supuestamente había sido pulverizada por ratones. La
avaricia del clérigo lo ciega ante la realidad, razón por la cual él piensa que había ratones en su
casa comiéndole el pan.

• El Escudero

El escudero es el tercer amo de Lázaro. Representa las falsas apariencias de la época. Lázaro
pensaba que él era un hombre rico y de muchos bienes, pero luego se da la cuenta de que es todo
lo contrario de lo que él pensaba. En este caso, los papeles entre el amo y Lázaro cambian: el
escudero depende de Lázaro en vez de Lázaro depender del escudero.

• El Fraile de la Merced

Este es el cuarto amo de Lázaro. Es el amo que le da a Lázaro su primer par de zapatos. Es un
fraile corrupto ya que es promiscuo. Al ser comida lo que Lázaro busca, y no mujeres, hace que
este lo deje.

• El Buldero

Este es el quinto amo de Lázaro. No tuvo muchas relaciones con él, razón por la cual Lázaro lo
deja. Fue el amo más falso e inescrupuloso de toda la novela. Este representa la falsa religiosidad.
El buldero vendía bulas solamente para lucrarse de las ganancias, y convencía a la gente para que
las comprara. Era tan falso que llegó al punto de hacer un pacto con un alguacil para hacer un
"drama" dónde el alguacil iba a fingir haberse muerto, y luego haber sido revivido milagrosamente
por las bulas. Lázaro lo deja porque se cansó de él.

• El Pintor
El pintor es el sexto amo de Lázaro, pero estuvo muy poco tiempo con él. Este representa la clase
renacentista culta y artística de la época. Al poco tiempo, Lázaro lo deja.

• El Capellán

Séptimo amo de Lázaro. Es un oportunista que se vale de otras personas para recibir unos
beneficios. Este le ofrece el primer trabajo con sueldo a Lázaro. Lázaro estuvo cuatro años con
este amo, hasta recibir la cantidad de dinero que él necesitaba para comprarse ropa usada y una
espada. Una vez Lázaro obtuvo lo que necesitaba, dejó a su amo y a su oficio.

• El Alguacil

Octavo amo de Lázaro. El alguacil representa la ley en aquella época. Lázaro encuentra el oficio de
su amo muy peligroso, así que éste lo deja.

• El Arcipreste de San Salvador

Noveno y último amo de Lázaro. Este es el amo que le consigue la esposa a Lázaro. Este
representa también la corrupción del clero ya que había cuentos por esa área sobre relaciones
entre la esposa de Lázaro y el arcipreste.

• La Criada del Arcipreste de San Salvador

Mujer con la que Lázaro se casa, y la que le trae parte de la felicidad a este. Una vez se casa con
ella, satisfizo su hambruna, y llegó a una estabilidad en su vida, la cual buscaba desde hacía
tiempo.

CARACTERÍSTICAS DE LA NOVELA PICARESCA

Novela picaresca, extensa obra de ficción, por lo general de carácter satírico, cuyo personaje
principal es un individuo cínico y amoral. La novela picaresca narra una serie de incidentes o
episodios de la vida del protagonista que se presentan en orden cronológico sin entremezclarse
en una trama sólida. El género se originó en España a mediados del siglo XVI y tomó su nombre de
la figura del pícaro. El primer ejemplo de novela picaresca español es la obra que estamos
trabajando: el Lazarillo de Tormes (1554), de autor desconocido.

La novela picaresca es uno de los géneros más representativos, genuinos y populares de la


literatura española y posteriormente derivó hacia la novela de aventuras o cuadros de
costumbres. Utiliza el esquema tradicional de los libros o novelas de caballería, pero lo hace con
una voluntad claramente desmitificadora, a partir de la crítica a la sociedad de la época. La
estructura es un relato en primera persona de episodios o la vida del autor que vienen a justificar
su situación final poco afortunada. Sin embargo, la novela picaresca no constituye un género
claramente diferenciado, pues el propósito de sus autores es siempre distinto.

El Lazarillo de Tormes consta de siete capítulos o “tratados” de muy variable extensión. Es una
novela escrita en primera persona, a la manera de carta dirigida a una persona de rango superior
(“vuestra merced”), en un acto de obediencia y rendición de cuentas, sin comentarios ni
reflexiones de orden moral. En este autobiografismo reside la primera gran innovación de las
muchas que presenta la obra: el Lazarillo de Tormes es la narración de la trayectoria vital de un
ser de vergonzosa extracción social y de su lucha por la supervivencia.
El autor del Lazarillo de Tormes aprovecha elementos preexistentes en la tradición folclórica (el
propio protagonista está inspirado en materiales tradicionales), así como motivos pertenecientes
a la literatura culta, para contarnos la historia de una vida, en un relato que es fiel reflejo de la
incertidumbre de la España de la Época, expuesta a una grave crisis económica y a una profunda
miseria moral. Esta obra, prototipo de la novela picaresca que florecería en la literatura española
de comienzos del siglo XVII, muestra una visión pesimista de la sociedad a través de los ojos de un
pícaro.

OPINIÓN PERSONAL

La lectura del libro me ha resultado algo costosa debido a que se utilizan expresiones no
conocidas actualmente, pero normalmente si me fijaba en el contexto se podía entender bien.

No he usado diccionario ya que el ejemplar que he leído era una versión comentada, que la
verdad ayuda mucho en la comprensión de la historia, porque no sólo te da el significado de
ciertas palabras, sino que también el significado de algunas expresiones de las que antes he
mencionado.

La obra me ha gustado mucho, el hecho de que a Lázaro, desde pequeño, le va dando “palos” la
vida y como poco a poco va aprendiendo a ser astuto y a sobrevivir, hasta que finalmente, tras
mucho haber sufrido consigue la felicidad.

Es una obra que recomiendo leer a todos, incluso a los que no les gusta la lectura, ya que es muy
entretenida y fácil de leer al no ser muy larga (a pesar de estar en castellano antiguo).

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