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DIENTES Y SUS TEJIDOS DE SOSTÉN

Los dientes son un componente importante de la cavidad bucal y son


indispensables en el comienzo del proceso digestivo. Los dientes están
incluidos y fijados en los procesos alveolares del maxilar y la mandíbula. Los
niños tienen 10 dientes deciduos (primarios o de leche) distribuidas de la
siguiente manera en cada hemiarco dental:
 Un incisivo medial (central), el primer diente que sufre erupción (en
general en la mandíbula) más o menos a los 6 meses de edad (en
algunos niños, el primer diente puede no emerger hasta los 12 o 13 de
edad).
 Un incisivo lateral, que hace erupción alrededor de los 8 meses.
 Un canino, cuya erupción no ocurre hasta los 15 meses.
 Dos molares. El primero hace erupción entre los 10 y 19 meses y el
segundo entre los 20 y 31 meses.
Durante un período de varios años, que suele comenzar más o menos a los 6
años y termina alrededor de los 12 o 13 años, los dientes deciduos son
reemplazados en forma gradual por 16 dientes permanentes (secundarios) que
se distribuyen de la siguiente manera en cada hemiarco dental:
 Un incisivo medial (central), que sufre erupción a las 7 u 8 años.
 Un incisivo lateral, que emerge entre los 8 y 9 años.
 Un canino, cuya erupción ocurre entre los 10 y 12 años.
 Dos premolares, que erupcionan entre los 10 y 12 años.
 Tres molares, que siguen un cronograma de erupción disímil, el primer
molar suele aparecer a los 6 años, el segundo molar en los primeros
años de la adolescencia y el tercer molar (muela de juicio) durante la
adolescencia o ya pasados los 20 años.
Los incisivos, los caninos y los premolares tienen una raíz única, salvo por el
primer premolar de los maxilares, que tiene una raíz doble. Los molares tienen
dos raíces (maxilares) y, en raras ocasiones, cuatro raíces. No obstante, todos
los dientes tienen la misma estructura básica.
Los dientes están compuestos por varias capas de tejidos especializados.
Los dientes están formados por tres tejidos especializados:
 Esmalte, una capa delgada, dura y translúcida de tejido mineralizado
acelular que cubre la corona del diente.
 Dentina, el tejido dental más abundante; está situada debajo del
esmalte en la corona y debajo del cemento en la raíz. Su estructura
tubular única y su composición bioquímica sustentan el esmalte, más
rígido, y el cemento que recubre la superficie del diente.
 Cemento, una capa delgada, amarilla pálida de tejido calcificado similar
al hueso que cubre la dentina de la raíz de los dientes. El cemento es
más suave y más permeable que la dentina y se elimina con facilidad
por abrasión cuando la superficie de la raíz está expuesta al medio
ambiente de la cavidad bucal.
Esmalte
El esmalte es la sustancia más dura de todo el organismo: del 96% al 98% de
su masa es hidroxiapatita cálcica.
El esmalte es un tejido mineralizado acelular que cubre la corona del diente.
Una vez formado, no se puede reemplazar. El esmalte es un tejido singular
porque, a diferencia del hueso, que se forma a partir de tejido conjuntivo, es un
material mineralizado derivado de epitelio. El esmalte está más mineralizado y
es más duro que cualquier otro tejido mineralizado en el cuerpo; consiste en un
96% a un 98% de hidroxiapatita cálcica. El esmalte que está expuesto y es
visible por encima de la línea de las encías se llama corona clínica, mientras
que la corona anatómica es toda del diente cubierta por el esmalte y una
pequeña porción de la misma está por debajo de la línea gingival. El espesor
del esmalte varía en diferentes partes la corona y puede alcanzar un máximo
de 2,5 mm en las cúspides (superficies de corte y trituración) de algunos
dientes. La capa de esmalte termina en el cuello, o región cervical, del diente a
la altura del límite entre cemento y esmalte; así, la raíz del diente está
cubierta por el cemento, un material similar al hueso.
El esmalte está compuesto por los prismas del esmalte, que atraviesan
todo el espesor de la capa del esmalte.
Los cristales de hidroxiapatita cálcica carbonatada no estequiométrica, que
forme el esmalte, se organizan en forma de bastoncilios o prismas que
miden 4 um de ancho y 8 um de alto. Cada prisma se extiende a través del
espesor del esmalte desde la unión amelodentinaria hasta la superficie del
esmalte. Cuando se examinan en un corte transversal con gran aumento, se
ven con la forma de un ojo de cerradura; la forma dilatada, o cabeza, se orienta
hacia la superficie y la cola lo hace hacia la profundidad en dirección a la raíz
del diente. Los cristales de esmalte se orientan principalmente en paralelo al
eje longitudinal de los prismas en la región de la cabeza, y en la cola, su
orientación es más oblicua. Los espacios limitados entre los prismas, también
están llenos de cristales de esmalte. Las estrías observadas en los prismas
del esmalte (líneas de contorno o estrías de Retzius) serían indicios del
crecimiento rítmico del esmalte durante el desarrollo dental. Una línea más
amplia de hipomineralización se observa en el esmalte de los dientes deciduos.
Esta línea, llamada línea neonatal, es producto de los cambios nutricionales
que ocurren entre la vida prenatal y posnatal.
Si bien el esmalte de un diente que ha hecho erupción carece de células y
evaginaciones celulares, esto no significa que sea un tejido estático. Sobre el
esmalte actúa sustancias de la saliva, la secreción de las glándulas salivales
que son indispensables para su nacimiento. Las sustancias en la saliva que
afectan los dientes incluyen enzimas digestivas, anticuerpos secretados y una
gran variedad de componentes inorgánicos (minerales).
El esmalte maduro contiene muy poco material orgánico. A pesar de su dureza,
el esmalte se puede descalcificar por bacterias productoras de ácido que
actúan sobre los alimentos atrapados sobre la superficie del esmalte. Éste es el
fundamento para la iniciación de la caries dental. El fluoruro añadido al
complejo de hidroxiapatita torna el esmalte más resistente a la
desmineralización por ácido. El uso generalizado de flúor en el agua potable,
pasta dentales, suplementos vitamínicos pediátricos y enjuagues bucales
reducen en forma significativa la incidencia de caries dentales.
El esmalte es producido por los ameoblastos del órgano del esmalte y la
dentina por los odontoblastos derivados de las crestas neurales del
mesénquima contiguo.
El órgano del esmalte es una formación epitelial que deriva de células
epiteliales ectodérmicas de la cavidad bucal. El inicio del desarrollo dental está
marcado por la proliferación del epitelio oral para formar una banda de tejido
celular en forma de herradura, llamada lámina dental, en el mesénquima
contiguo donde aparecerán los maxilares y la mandíbula. En el sitio donde
aparecerán los maxilares y la mandíbula. En el sitio de cada futuro diente, hay
una proliferación adicional de las células originada en la lámina dental, que
produce un brote celular redondeado, uno para cada diente, que se proyecta en
el tejido mesenquimatoso subyacente. Esta proliferación, conocida como etapa
de yema o de brote, representa el órgano del esmalte inicial. Poco a poco, la
masa celular redondeada aumenta de tamaño y luego desarrolla una
concavidad en el lado opuesto al de su origen en la lámina dental.
Ahora se dice que el órgano del esmalte está en la etapa de casquete o de
caperuza. Su crecimiento y desarrollo ulteriores lo llevan a la etapa de
campana. En esta etapa, el órgano del esmalte posee cuatro capas celulares
identificables:
 Epitelio extremo del esmalte, compuesto por una capa celular que
forma la superficie convexa.
 Epitelio interno del esmalte, compuesto por una capa celular que
forma la superficie cóncava.
 Estrato intermedio, una capa celular que aparece por dentro del
epitelio interno del esmalte.
 Retículo estrellado, compuesto por células que tienen aspecto
estrellado y ocupan la porción interna del órgano del esmalte.
Los preodontoblastos derivados de la cresta neural, están alineados dentro de
la “campana” contiguos a las células del epitelio interno del esmalte, adoptan
una configuración cilíndrica y tienen una apariencia de tipo epitelial. Se
convertirán en los odontoblastos que forman la dentina del diente. Las células
del epitelio interno del esmalte se convertirán en los ameloblastos. Junto con
las células del estrato intermedio, serán responsables de la producción del
esmalte. En la primera etapa, justo antes de la dentinogénesis y la
amelogénesis, se degenera la lámina dental, lo cual separa el primordio del
diente en desarrollo de su sitio de origen.
El esmalte dental se forma por un proceso de biomineralización mediado por
matriz que recibe el nombre de amelogénesis. Las etapas principales de la
amelogénesis son:
 Producción de la matriz o etapa secretora. En la formación de los
tejidos mineralizados del diente, la dentina se produce primero.
Después, se deposita matriz adamantina directamente sobre la
superficie de la dentina previamente formada. Las células productoras
de esta matriz orgánica de mineralización parcial se llaman ameloblastos
secretores. Al igual que los osteoblastos en los huesos, estas células
producen una matriz orgánica proteinácea por la actividad del
retículoendoplásmico rugoso (RER), el aparato de Golgi y gránulos de
secreción. Los ameloblastos secretores continúan produciendo matriz
adamantina hasta que se alcanza el espesor definitivo del futuro
esmalte.
 Maduración de la matriz. La maduración de la matriz adamantina con
mineralización parcial comprende la eliminación del material orgánico así
como la aportación continua de calcio y fosfato al esmalte que madura.
Las células que intervienen en esta segunda etapa de la formación del
esmalte se denominan ameloblastos madurativos. Los ameloblastos
madurativos son productos de la diferenciación de los ameloblastos
secretores y su función primaria es la de un epitelio de transporte, es
decir que regulan la entrada y la salida de sustancias del esmalte en
proceso de maduración. Los ameloblastos madurativos sufren
modificaciones cíclicas en su morfología que concuerdan con la entrada
cíclica de calcio en el esmalte.
Los ameloblastos secretores son células cilíndricas polarizadas que
producen el esmalte.
Los ameloblastos secretores están en contacto directo con el esmalte en
desarrollo. En el polo apical de cada ameloblasto hay una prolongación,
llamada proceso de tomes, que está rodeada por la matriz del esmalte. Un
cúmulo de mitocondrias en la base de la célula es la causa de eosinofilia de
esta región en los cortes de parafina teñidos con hematoxilina y eosina (H-E).
Junto a las mitocondrias están el RER, el aparato de Golgi, los gránulos de
secreción y otros componentes celulares. Hay complejos de unión tanto en el
extremo celular apical como en el basal.
CEMENTO
El cemento cubre la raíz del diente.
La raíz es la parte del diente que está insertada en su fosita o alvéolo en los
huesos y en la mandíbula. El cemento es una capa delgada de material similar
al hueso secretada por los cementocitos, que son células muy parecidas a los
osteocitos. Las lagunas y los canalículos del cemento contienen los
cementocitos y sus prolongaciones, respectivamente. Son semejantes a las
estructuras del tejido óseo en las que están situados los osteocitos y las
prolongaciones. A diferencia del hueso, el cemento es avascular. Además, los
canalículos del cemento no forman una red anastomosada. En la superficie
externa del cemento, junto al ligamento periodóntico, hay una capa de
cementoblastos (células que se parecen a los osteoblastos de la superficie del
hueso en crecimiento).
La mayor parte del ligamento periodóntico está formada por fibras colágenas
que se proyectan, desde la matriz del cemento y se introducen en la matriz
ósea de la pared alveolar.
Dentina
La dentina es un material calcificado que forma la mayor parte de la sustancia
del diente.
La dentina es profunda con respecto al esmalte y al cemento. Contiene menos
hidroxiapatita que el esmalte (alrededor de 70%) pero más que la hallada en el
hueso y en el cemento. La dentina es secretada por los odontoblastos que
forman una capa epitelial sobre la superficie dentinaria interna, es decir la
superficie que está en contacto con la pulpa. Al igual que los ameloblastos, los
odontoblastos son células cilíndricas que contienen un RER desarrollado, un
gran aparato de Golgi y, otros orgánulos asociados con la síntesis y la
secreción de grandes cantidades de proteínas. La superficie apical del
odontoblastos está en contacto con la dentina en formación; complejos de
unión entre los odontoblastos a esa altura separan el compartimiento dentinario
del compartimiento pulpar.
Pulpa dentaria y cavidad pulpar central (cámara pulpar)
La cavidad pulpar del diente es un compartimiento de tejido conjuntivo limitado
por la dentina.
La cavidad pulpar central es el espacio dentro de un diente que está ocupado
por la pulpa dentaria, un tejido conjuntivo laxo de vascularización extensa e
inervado por nervios abundantes. La cavidad pulpar adopta la forma general
del diente. Los vasos sanguíneos y los nervios entran en la cavidad pulpar por
el extremo o vértice (ápice) de la raíz a través del orificio radicular o apical. En
este contexto el término apical se refiere sólo al extremo angostado de la raíz
del diente y no a una superficie luminal (apical) como se utiliza en la
descripción de las células de los epitelios secretores y absortivos.
Tejidos de sostén de los dientes
Los tejidos de sostén de los dientes comprenden el hueso alveolar de los
procesos alveolares del maxilar y de la mandíbula, el periodonto y la encía.
Los procesos alveolares del maxilar y de la mandíbula contienen las fositas o
alvéolos para las raíces dentales.
El hueso alveolar propiamente dicho, una capa delgada de hueso compacto,
forma la pared del alvéolo y es el hueso al cual se fija el periodonto. El resto del
proceso alveolar consiste en tejido óseo de sostén.
La superficie del hueso alveolar propiamente dicho suele exhibir regiones de
resorción ósea y de depósito de tejido óseo, en particular cuando un diente
está experimentando movimiento.
El periodonto es el tejido conjuntivo fibroso que une el diente al hueso
contiguo. Este ligamento también es llamado membrana periodóntica, pero
ninguno de los términos describe su estructura y función en forma adecuada. El
periodonto interviene en lo siguiente:
 Adhesión (fijación) dental
 Sostén detal
 Remodelación ósea (durante el movimiento de un diente)
 Propiocepción
 Erupción dental.
Un corte histológico del periodonto permite comprobar que tiene regiones de
tejido conjuntivo denso y laxo. El tejido conjuntivo denso contiene fibras de
colágeno y fibroblastos alargados paralelos al eje longitudinal de las fibras de
colágeno. Se cree que los fibroblastos avanzan y retroceden, dejando una
estela de fibras de colágeno. Los fibroblastos periodónticos también contienen
fibrillas de colágeno fagocitadas, que son digeridas por las enzimas hidrolíticas
de los lisosomas citoplasmáticos. Estas observaciones indican que los
fibroblastos no solo producen fibrillas de colágeno sino que ambien las
reabsorben, de manera que se ajustan continuamente a las exigencias de la
tensión y el movimiento dental.
El tejido conjuntivo laxo en el periodonto contiene vasos sanguíneos y
terminaciones nerviosas. Además de fibroblastos y fibras de colágeno finas, el
periodonto también contiene fibras de oxitalán finas y de disposición
longitudinal.
Las encías es una parte de la mucosa bucal que se adhiere a los dientes y al
hueso alveolar.
La encía es una parte especializada de la mucosa bucal que rodea el cuello de
los dientes. Está adherida a con firmeza a los dientes y al tejido óseo alveolar
subyacente.