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Ejemplos de sistemas abiertos

1. El cuerpo humano. En tanto está necesitado de materia para descomponer y


obtener energía, el cuerpo es un sistema abierto que requiere de disponibilidad
de insumos orgánicos. Por otro lado, requiere de expulsar la materia sobrante
desechada de vuelta al medio ambiente. De no poder realizar ambas acciones
durante un período muy prolongado, el sistema falla y se produce la muerte.

2. Una olla de agua hirviendo. La energía introducida al sistema por el fuego


transforma el agua en gas, que es liberado de vuelta al medio ambiente. Sin esa
inyección de calor constante, el agua dejará de hervir; y sin espacio para salir,
el vapor (materia) aumentará la presión hasta reventar la olla.

3. Una hoguera. Para mantener el fuego ardiendo es necesario proveer a la


hoguera de material inflamable, ya sea carbón o ramas secas. Sin esa materia
que consumir, el fuego se apagará.

4. Un motor a combustión. Los motores son sistemas complejos que generan


movimiento a partir de un suministro constante de combustible: gasolina, gasoil,
etc. amén de diversos aceites que reducen la fricción entre sus partes. Sin estos
aditivos el motor, simplemente, no anda o andará poco hasta romperse.

5. Las mayoría de las plantas. Así como el cuerpo humano, las plantas requieren
de materia para su subsistencia (en forma de agua y nutrientes) y de
energía (solar) para llevar a cabo la fotosíntesis vital.
6. Una máquina de hacer palomitas de maíz. En este caso se requiere del insumo
material de los granos de maíz, que deben añadirse junto con energía eléctrica
que se traduce en calor y los hace estallar. El resultado, por demás, vuelve al
exterior en forma de palomitas (pochoclo, cotufas, etc.).

7. Un compostero. El proceso de compost que produce abono para fertilizar


sembradíos opera en base a la introducción constante en el compostero
de materia orgánica de desecho: cáscaras, restos de comida, etc. Sin ellos, los
procesos de degradación de la materia se detendrían y también la producción
del abono.

8. Una trituradora de papel. Este artefacto de oficina opera como un sistema


abierto, pues requiere de la introducción de materia (papel) para triturar y de
energía (eléctrica) para operar sobre ella. Sin ellos, simplemente, no sirve para
nada.

9. Los saunas. Para producir el vapor contenido en los saunas, se requiere de agua
(materia) y energía (fuego) para producir el vapor de agua y permitir que se
acumule en el recinto cerrado. Después de un período, el vapor desaparecerá y
se necesitará una nueva inyección de insumos al sistema.

10. Un reactor nuclear. La electricidad generada en el reactor y que es conducida


hacia el ambiente, es producto de la fisión del uranio (u otros elementos
materiales) en una reacción atómica controlada que permite generar mucha
energía calórica aprovechable, pero también muchos desechos tóxicos que
deben ir a dar a algún lugar del entorno.
Ejemplos de sistemas cerrados

1. Los bombillos o focos. No necesitan materia para operar, pero sí energía


eléctrica constante: en el momento en que se la corte, cesarán en su emisión de
luz, que dicho sea de paso es también una forma de energía transmitida al
entorno.

2. Una botella de agua fría. Al estar cerrada la botella, la transferencia de materia


entre el sistema y el entorno es imposible: no puede entrar ni salir líquido. Sin
embargo, es posible intercambiar energía: el agua se irá calentando
gradualmente hasta perder su frialdad.

3. Un teléfono celular. Si bien no requiere para su funcionamiento cotidiano que se


le introduzca materia (no consume nada), sí precisa de electricidad a diario, pues
al agotarse la batería dejará de funcionar. Eso, claro, si tomamos como muestra
un período diario en que no haya necesidad de repuestos.

4. Un termómetro. Ya que está cerrado herméticamente, el contenido de un


termómetro no varía jamás, pero sí reacciona de acuerdo a la temperatura que
percibe, es decir, es sensible a la entrada de calor (energía).

5. El sol. A menos que se lo piense en términos de millares de años, al cabo de los


cuales habrá consumido todo su material y morirá, el astro rey es un ejemplo de
sistema cerrado, que no intercambia materia con su entorno, pero sí expulsa
energía (radiación solar, luz solar, calor) a borbotones.

6. El planeta tierra. De forma similar, la Tierra opera sin intercambios de materia


con respecto al vacío que la circunda o a los demás planetas y objetos
celestes, pero recibe energía solar constantemente, sin la cual la vida sería un
planeta inhabitable.
7. Un envase con comida caliente. Cerrado de manera hermética, el envase
impedirá que la materia en su interior se salga o que entre nada hacia ella, pero
incluso así irradiará el calor de la comida hacia afuera, pudiendo quemarnos si
fuera el caso.

8. Una batería. Los químicos en su interior reaccionan y generan energía que es


dirigida hacia el exterior y consumida, pero la materia en su interior no sufre
variaciones.

9. Los televisores. Estos artefactos funcionan a partir del consumo de energía


eléctrica, para emitir luz de diversos tipos y modulaciones, junto con ondas
sonoras, al medio externo. Pero no requieren de inyección de materia, ni la masa
en su interior es alterada.

10. Las ollas de presión. Dado que no permiten el escape de los gases generados
en su interior, para que actúen sobre la comida cocinándose, estos recipientes
actúan como sistemas cerrados que impiden el escape de la materia, pero no
de la energía que escapa como calor, ni de la necesaria para iniciar la cocción,
también proveniente del afuera.
Ejemplos de sistemas aislados

1. Una caja fuerte. El contenido en las cajas fuertes está separado por gruesas
capas herméticas de metal de su entorno, aislado de la materia y de la energía,
al menos en condiciones normales: si la arrojamos a un volcán es seguro que
se derrita y se incinere su contenido.

2. Los trajes de neopreno. Un hombre embutido en estos trajes, usualmente para


el buceo o submarinismo, se encuentra protegido durante un período de tiempo
del intercambio calórico entre el agua y su cuerpo, amén de impedir que ésta
(materia) penetre al interior del mismo.

3. Los termos. Durante un período puntual de tiempo, los termos logran aislar el
calor contenido en su interior y evitar la fuga de energía hacia el medio ambiente,
a la par que impidiendo el derramamiento del contenido o la introducción del
mismo. No obstante, dado el tiempo suficiente, la inevitable fuga del calor
ocurrirá y el contenido volverá a estar frío.

4. Una cava térmica. Como las empleadas para transportar alimentos, operan en
base a la reducción extrema de la entrada de calor, manteniendo su contenido
frío durante un período determinado. Una vez superado ese rango de tiempo, el
contenido empezará a calentarse.

5. El iglú de los esquimales. Diseñado para mantener a salvo a sus habitantes de


la materia en movimiento (viento, nieve, lluvia) y además del enfriamiento
extremo de dichos climas, puede considerarse un sistema aislado… hasta que
el habitante tenga que salir.

6. Una bombona de gas. Contenido a presión en su interior, el gas está aislado de


la materia y la energía a su alrededor en condiciones normales; ya que es
posible que el calentamiento de la bombona obligue el gas a expandirse y ocurra
una tragedia.

7. El universo. Dado que no sabemos qué hay afuera de él, ni si hay un afuera de
él, debemos suponer que el universo es un sistema aislado, en el que no ingresa
ni egresa materia o energía, sino que opera de manera independiente de su
entorno.

8. Los alimentos enlatados. En condiciones normales, estos alimentos se


encuentran lejos de cualquier intercambio de materia o de energía. Claro que
sería posible someter la lata a calentamiento o enfriamiento, e incluso fundirla
en temperaturas extremas, pero incluso así durante unos (breves) instantes la
comida estará aislada por completo del calor.

9. Una cámara hiperbárica. Útiles, justamente, para aislar de las condiciones


atmosféricas a los buzos con burbujas de nitrógeno en la sangre, no permiten
cuando en funcionamiento el intercambio de materia ni de energía, o al menos
no en cantidades apreciables y significativas.

10. La mente humana. Dado que no requiere del intercambio de materia ni de


energía, es quizá uno de los ejemplos de sistema aislado más factibles. Esto,
claro, sin tomar en cuenta el lado físico de la misma: el cerebro y el cuerpo
humanos en absoluto.