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Primeras investigaciones

Esta región recibió atención por parte de todos los pioneros, sin embargo, se considera
que los primeros estudios con carácter científico, en el sentido moderno del término,
empezaron con Reiss & Stúbel en la necrópolis de Ancón (18801887) y Max Uhle en
1896 en el sitio de Pachacamac (Uhle, 1903). Gracias a sus excavaciones al pie del
Templo Pintado y otras partes del sitio, Uhle pudo armar la primera secuencia
cronológica en América del Sur, basada en el esquema preHuari/Huari/postHuari/ Inca.
Este esquema sigue vigente hasta hoy, por supuesto con muchos añadidos —
especialmente por lo que concierne la parte temprana de la prehistoria andina— y
precisiones tanto a nivel general (Rowe, 1962; Lumbreras, 1974; Menzel, 1977) como
regional. En el marco del presente volumen, nos centramos en el Periodo Intermedio
Tardío (ca 900-1470 dC) y el Horizonte Tardío (ca 1470-1533 dC).
Luego de Uhle se sucedieron los trabajos en Pachacamac y en la costa central, tanto
por parte de investigadores peruanos (Tello, 1943; 1999; Villar Córdova, 1935; Iriarte
Brenner, 1960; Jimenéz Borja, 1962-1963; 1985; Bueno Mendoza, 1982, por solo citar
algunos) como extranjeros (Jijón y Caamaño, 1949; Kroeber, 1954; Strong & Corbett,
1943; Willey, 1943; Patterson, 1966; 1971a; Stumer, 1954a; 1954b; 1954c; 1956; 1958;
Tabío, 1965; 1969; Horkheimer, 1970[1963]; Krzanowski, 1991; etc.).
Los Valles de la costa central
La costa central de los Andes es un espacio que se encuentra entre los contrafuertes
andinos, cerros de poca altura, colinas, pampas con una pendiente hacia el mar por el
Este, el litoral marino bañado de las aguas del Océano Pacífico al oeste. Los ríos (de corta
recorrido) son de pendiente pronunciada y en su descenso forman verdaderos cañones. Los
conos deyectivos están formados por bancos de arcilla y arena. Una gran cantidad de
cantos rodados se encuentra en el centro y hacia sus extremos se encuentran gran material
arcilloso, en las áreas entre los conos se encuentran terrazas con una matriz arenosa (con
gravas, canto rodado y materia lodosa). Adicionalmente hay espacios donde la humedad se
logra concentrar (por la neblina concentrada) formando un microsistema de Lomas (Ancón,
por ejemplo).
La costa central presenta un clima árido con bajas precipitaciones, sin embargo, ha estado
sujeto a las fluctuaciones climáticas de gran magnitud alternándose pequeños periodos de
humedad con largos periodos de sequías extremas.
La costa central de Perú abarca los valles desde Huaura hasta Cañete.
Clima
Presenta un clima hiperárido y de gran humedad relativa, un clima que depende mucho de
la relación de la Corriente de Humboldt y las alteraciones del fenómeno del Niño y otros
fenómenos (ENSO). El fenómeno de Óptimo Climático Medieval (1000-1300) se presenta
durante esta época ocasionando una gran concentración de humedad, generando
microambiente como el de sistemas de lomas.
El Valle del Rímac
debido a su ubicación estratégica fue el más importante en cuanto a su capacidad
productiva, su cuenca inferior integrado en los tramos bajos con el Chillón y el Rímac
estuvo potenciado por una red de canales, estas tienen sus nacientes a partir de las
estribaciones andinas en el valle medio.(Rostworowski, 1978; Villacorta, 2001).

El río Rímac discurre en dirección Sudeste-Noreste, sus nacientes se ubican en el nevado


de Ticlio en los Andes occidentales (5000 m.s.n.m.) formándose a partir de los deshielos y
las lluvias estacionales, su régimen es irregular (gran caudal en época de lluvias y gran
reducción durante el estiaje) pero mantiene su caudal durante todo el año.

en el valle bajo se forma un gran abanico aluvial de superficie uniforme (Vallejo, 2003)
enmarcados entre el Morro Solar y los afloramientos rocosos de San Jerónimo, este
material está compuesto por mezcla entre cantos rodados con bancos de arcilla y arena
El Valle de Lurín
Presenta dos divisiones mayores (Marcone, 2003): el cono de deyección y desde su
ensanchamiento final (quebradas de Tinajas y Sisicaya: “Chaupi Yunga”). este es un valle
con una cuenca alargada y profunda y de fuerte pendiente, por eso el valle es estrecho y
encajonado. presenta una fisiografía escarpada: las cadenas de cerros forman una
curvatura del recorrido al mar.

El río Lurín se origina en el nevado Surococha (5000 m.s.n.m.) y en su extensión origina


una serie de accidentes morfológicos:
El litoral es beneficioso en la explotación de recursos marinos, cuenta con formación de
pequeñas lagunas próximas al mar
Circundando la cuenca baja se encuentra en las laderas de las colinas un sistemas de
lomas, que significó un recursos alternativo para las poblaciones del valle, en especial para
esta parte de la cuenca que posee la zona agrícola más importante.
En su conjunto, los valles bajos de estas cuencas junto con la del Chillón conformaron
prácticamente una unidad agropecuaria e hidráulica conocida tradicionalmente como “Costa
Central” (ver p.e. Rostworowski, 1978; 1989; Bonavia, 1991; Eeckhout, 1999; 2000;
Cornejo, 2000; etc.).
Historia Cultural
Cronologia
para el sustento a una cronología relativa se han realizado diversas investigaciones
enfocándose en la secuencia cerámica como soporte (Bazán 1990, 1992: Díaz y Vallejo
2002; Feltham y Eeckhout 2004; Vallejo 2004).
La secuencia cerámica presentada a continuación, es el resultado de las investigaciones
recientes (inferencias de la estratigrafía y los contextos asociados), ya que se pudo hacer
una división estilística-cronológica que respondiera a la lógica del comportamiento de la
sociedad Ychsma. Así el dinamismo social que experimentaron ha sido agrupados en tres
grandes épocas: Temprano, Medio y Tardío.
Se ha abordado la comprensión del estilo Ychsma de diferentes maneras, y se ha usado
además otros términos paralelos. Le debemos a Rostworowski (1978) la definición
etnohistórica del término y a Bazán Del Campo (1990) un primer acercamiento a la
comprensión del estilo Ychsma, a pesar de que aún seguían usándose términos obsoletos o
limitantes (“Huancho” o “Puerto Viejo”), pues confunden términos estilísticos paralelos, que
abarcan más de una región o limitantes. También existió una imprecisión en el uso
frecuente de términos tecnológicos o de decoración asignados para clasificar (uno o dos
más de estas diferencias se pueden encontrar en una sola pieza).
Además se debe entender que la influencia de la sociedad Ychsma (que llegó hasta el área
de Mala) no restringe su producción alfarera a una determinada preparación, formas y
decoración repetitiva e uniforme, sino entender a una variedad de producciones locales
diversas ; generando características particulares y locales que pueden ser encontradas y
perteneciendo a un mismo estilo general.
Para la fase Ychsma Temprano A (y que lo mantuvo diferente al HM4) se toma como
ejemplo el material cerámico perteneciente a Huallamarca y Puruchuco. La fase Temprana
A presenta una decoración policroma en base a crema/blanco, rojo y negro y en tonalidades
derivantes: plomo y naranja. Esta fase aún muestra elementos paralelos con el estilo
Chancay y Lambayeque

Figura 1. Vallejo (2003)


Es durante la fase Ychsma Temprano B donde es notorio la ruptura y diferenciación, pues la
decoración es restringida a dos colores así como formas más simples (bruñido, cocción
reductora, etc). El uso de aplicaciones en parte sustituye a la ausencia de decoración
pictórica.

Figura 2. Vallejo (2003)


En la fase Ychsma Medio A es notoria el culto relacionado al enterramiento de tinajas y
cántaros grandes (sin decoración pictórica o restringida unos pocos) semienterradas
asociadas a diversas perforaciones en los pisos de espacios arquitectónicos importantes .
Ejemplos de esto han sido halladas en Armatambo (Díaz 2004), La Rinconada (Díaz 2002)
y en la Huaca San Borja (Rea 2001), Macattampu y Pachacamac (Franco 1993). Algunos
de estos contextos contienen patrones lineales. su tipo de decoración es lo más peculiar,
pues en las vasijas se emplea el color crema alrededor del cuello y/o bordes aplicados de
manera descuidada: “crema chorreado” como elemento decorativo (a través de trazos
bruscos o líneas gruesas)
Figura 3 y 4 Vallejo (2003)
A diferencia del anterior la fase Ychsma Medio B es particular por la aparición de los
diseños y motivos iconográficos característicos y reconocibles (peces estilizados, puntos y
líneas zigzagueantes) del estilo Ychsma (decoración negro y crema, pequeñas calabazas),
así como la frecuencia de vasijas tipo cara - gollete y de vasijas con pequeñas aplicaciones
modeladas. En Armatambo aparece la arquitectura asociada a estas dos fases y aislada de
periodos posteriores, así como otros edificios del valle del Rímac, a diferencia de
Pachacámac que cuenta pocos estructuras y algunas están cubiertas por ocupaciones
tardías.

Figura 5 Vallejo (2003)


Es en la fase Ychsma Tardío A donde se encontró la mayor difusión de las Pirámides con
Rampa en Pachacamac, esta fase presenta un gran dinamismo; empieza a haber grandes
cambios relevantes (se empiezan a elaborar vasijas en espacios reductores).
Figura 6 Vallejo (2003)
La fase Ychsma Tardío B es correspondiente al periodo Inca y presenta una configuración
muy diversa y compleja en términos tecnológicos, funcionales y estilísticos en su producción
alfareras, es por eso que en una sola vasij confluyen diversos estilos y se encuentran varia
formas atípicas. Esto es un reflejo de la complejización social así como los movimientos de
grupos étnicos y/o sociales que manejaban los Incas.
Los finales del horizonte medio en la costa central
durante la desestructuración de la hegemonía huari en la zona se empieza a ocurrir una
serie de cambios que se correlacionan y configuran al Intermedio Tardío
Los cambios ocurridos entre los 950 d.C. y 1050 d.C. (del HM al IT) están correlacionados
con el inicio del proceso conocido como el Óptimo Calentamiento Medieval (proceso
global): crecidas glaciales en las cumbres andinas y un desierto soleado y cálido, expuesto
a lluvias ocasionales (aumento en la humedad relativa-recurrencia de neblinas) con
eventos esporádicos ENSO (corta duración y erosivos al terreno) (Vallejo 2008)
Un proceso donde los patrones culturales comunes (diseño, representación) dan a un
cambio drástico características locales independientes. Comentar si que el norte chico y la
costa central siguen compartiendo elementos (culturales y geográficos) comunes.
Lo que manejan varios investigadores es que la presencia de la época 4 del HM no
presenta una evidencia concreta de una uniformidad y de un control político Huari
(comparando con la dominación Inca en la costa y los contextos donde se encuentra el
material cultural (Segura 2017)) , se presenta pues una fase de Transición (algunas veces
presentado posterior a la Época 4 y en otras como si fuesen las mismas fase), sino en
sociedades que presentan características compartidas pero que empiezan fragmentarse
política y territorialmente (de carácter local o regional) y que trata de demostrar sus
diferencias (etnicidad) ante los demás.
Segura (1997) mencionaba dichos cambios cuando comenzó a analizar los contextos
funerarios en Ancón:
“Los materiales provenientes de Ancón estratigráficamente posteriores a Pachacamac (o de
fuerte influencia Huari), y anteriores a los restos Chancay en sus variantes Tricolor
Geométrico y Negro sobre Blanco, pueden proporcionar, con amplia confiabilidad, nuevas
pistas de conocimiento, pero se complica porque uno de los rasgos distintivos de los
entierros de fines del Horizonte Medio e inicios del Periodo Intermedio Tardío en Ancón, que
es su carácter multi estilístico o, más bien, su elevada permeabilidad a influencias no
locales, hecho patente en los componentes del ajuar funerario.”
Esto se puede entender con la distribución del estilo Huaura en la cerámica de lugares tanto
del valle del Rímac, Pachacamac y el norte chico a finales/durante la Época 4. Haciendo las
comparaciones Vallejo propone que entre los 900 - 1000 d.C. se está produciendo el final
del HM e inicios del IT en toda la costa central
Las Fases Ychsma Temprano A y B podría tratarse un periodo de autonomía alrededor del
culto a la deidad Pachacamac. Indicar además el traslado de las principales edificaciones
públicas administrativas del valle medio (Cajamarquilla) durante el HM al valle bajo en el
Rímac (Maranga) en el IT sobretodo
Al finalizar Kaulicke (2000:347) señala que las reconstrucciones del trasfondo político
sugeridas por Menzel en base a la alfarería más parecen fantasmas, en el sentido de que
carecemos de más trabajos específicos al respecto. También se puede aplicar mutatis
mutandis al periodo siguiente, es decir este lapso de tiempo todavía mal definido que sigue
a Huari y precede al Tahuantinsuyo.

Figura 1 elaborada por Vallejo (2003)


La Ocupación Inca en la costa Central
Desde finales del siglo XIV, el enfriamiento de los Andes Centrales pudo ser un factor para
una crisis productiva en el control de sus pisos que los llevó a una apropiación (coercitiva e
ideológica) de otros espacios productivos foráneos
Las tropas incaicas lideradas por Topa Yupanqui entran a Pachacamac y toman los valles
del Rímac y Lurín, esto es lo que nos muestra los documentos: una reorganización en tres
Hunus (10 000 tributarios) para la costa central (Carabayllo, Maranga y Armatambo como
capitales) (Cobo, 1964[1653], II: 301-2). Según Rostworowski (1992) al incorporarse al
panteón incaico Pachacamac, se volvió un importante centro administrativo-ceremonial para
lo cual tuvo que ser rediseñado y presentar nuevas edificaciones como : el Templo del Sol,
el Acllahuasi, Plaza de los peregrinos (Hyslop, 1990).
Los incas respetaron el antiguo sistema previo a su llegada, ya que les funcionaba muy
bien y por eso los “cambios” probablemente se limitaron a elevar la productividad mostrada,
en base al tradicional sistema de organización costeño. este sistema tradicional se traduce
en al residencia de elite (palacio) y en la relación entre el curaca-grupo étnico. es por eso
que los emplazamientos no muestran una imposición coercitiva sino unas relaciones
diplomáticas de los curacas y así poder perdurar sus privilegios en un nuevo sistema de
poder.

Religión
Pachacámac vs Vichama
“Los mitos recogidos por el Padre Calancha (1974), sobre la lucha de Vichama, un dios de
la zona de Huaura (Végueta - Huacho), y Pachacamac, un dios de la zona ychsma, pueden
ser una muestra de la rivalidad que surgió en un momento entre ambos territorios étnicos y
que marcarían el punto de distanciamiento e independencia política y estilística de la zona
ychsma con respecto a la de Huaura, conservadas en la mitología de los indígenas de
Végueta y Huaura, como reminiscencias de conflictos anteriores. Precisamente, en el tejido
publicado por Schmidt (1929) proveniente de Pachacamac, las escenas de guerra y
enfrentamiento entre varios grupos de personajes evidencian una suerte de periodo de
extrema belicosidad, prácticamente ausente en todas las representaciones estilísticas
ychsma de las fases Media y Tardía.” (Vallejo, 2004)
La religión debió también estar en cierta manera condicionada por estos factores y debió
reflejar una primacía o quizás una competencia entre ambas zonas.
El culto a Pachacamac
Según el Inca Garcilaso dela Vega, la palabra Pachacámac, proviene de un vocablo
quechua y significa "EL Hacedor y Sustentador del Mundo". Es además el nombre de uno
de los más notables centros ceremoniales de la costa peruana.
"(...) en otras partes decía el demonio que era el Señor que había dado ser al mundo, y que
se llamaba Pachacamac que dice dador de este mundo." (Juan de Betanzos, 1551)
"Llámase Pachamama, nombre del ídolo o dios falso a quien era dedicado, que quiere decir
Hacedor del mundo; el cual era labrado de palo con una figura fiera y espantable, y con todo
eso muy venerado; porque hablaba por él el demonio y daba sus respuestas y oráculos a
los sacerdotes (…)" ( Padre Fray Bernabé Cobo, 1653)
Su culto y peregrinaje se remonta a épocas antiguas Las primeras ocupaciones en la zona
datan del año 200 a. C., pero la construcción del santuario se inicia con el florecimiento de
la cultura Lima (IV y V d.C.), con el Templo de Urpiwachak al oeste de la zona, y el Conjunto
de Adobitos, grandes edificaciones de compleja técnica arquitectónica.
Luego los Ichsma durante 400 años antes del establecimiento de los incas, construyeron el
gran Centro Ceremonial; calles, numerosos templos con rampas y el Templo Pintado, son
muestra de su urbanismo religioso.
Ancestralidad, prácticas rituales y ofrendas
Se pueden relacionar dos fuentes: las evidencias materiales encontradas en su contexto y
los testimonios que se encuentran en relatos escritos durante la conquista. Si bien la
complejidad del ritual ha perdurado hasta la época colonial, sin embargo se ha encontrado
una recurrencia de ciertos objetos y categorías que son el soporte de las interpretaciones
La sociedad Ychsma rendían culto a sus ancestros, de forma generacional: a su muerte, un
dirigente es enterrado en su residencia, la cual es entonces abandonada mediante una serie
de eventos rituales mientras el sucesor (descendiente) hace construir su propia casa donde
ostentara la misma función que el anterior. esto se puede observar desde los pequeños
asentamientos de élite del interior hasta sitios mayores de gran tamaño e importancia como
palacios (valle del Rímac) y Pirámides con Rampa (valle de Lurín)
La práctica del sacrificio humano se realizaba ante todo en los niños, según las evidencias
eran enterrados vivos, debido a la asociación de Pachacamac con al tierra y en algunas
veces desmembrados (cf. el mito de Pachacamac y Vichama). Aquellas personas
sacrificadas formaban parte del séquito que acompañaba al oficiante en ritos funerarios o
como ofrendas para el inicio edificios importantes, vale decir que además fueron quemados
o sacrificaron camélidos, la mayoría de veces relacionado en prácticas funerarias. El
sacrificio más frecuente fue de cuyes, practicado de diversas maneras en un sinnúmero de
circunstancias. Los spondylus, las semillas de ishpingo y las hojas de coca representan las
ofrendas más corrientes. Paradójicamente, sin embargo, ni los camélidos, ni los cuyes, ni
los spondylus, ni las semillas de ishpingo o las hojas de coca presentan un simbolismo
durante su intervención en los relatos que se ha recopilado sobre Pachacamac.
Al parecer, durante la fase Ychsma Medio es que se vuelven recurrentes los
enterramientos de grandes cántaros o de tinajas, como los hallados en la cima del Templo
Viejo en Pachacamac (Franco 1993: Foto 4; Franco 2004), esto nos podría indicar un culto
al agua mucho más extenso y popular que en épocas anteriores
si es que ello puede ser indicio de un culto al agua mucho más extensivo y popular que el
existente en los períodos inmediatamente anteriores.
Eeckhout (2004) menciona: “En cuanto si existe un mito de origen de los peces y del
océano (Avila, 1980[1608?]) o un mito de origen de las plantas útiles (el de Pachacamac y Commented [1]: aun me falta termianr de editar lo de
Vichama), no tenemos nada semejante para los objetos de sacrificios y ofrendas más las colecciones aunque gran aprte se encuentra en la
descripcionde las fases
recurrentes. Esta aparente disyunción merecería una reflexión que sobrepasa el marco del
presente ensayo.” Commented [2]: Logra terminarlo, tienes tiempo hasta
la tarde
Bibliografia avisas cuando mandes tus aportes para ir uniendolo

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570 Arqueología de la costa central del Perú en los Períodos Tardíos, editado por Peter
Eeckhout, IFEA, Lima
Sobre las colecciones

Armatambo y San Pedro


La muestra proviene del encargo de custodia de la Dra. Luisa Díaz Arriola a finales de
febrero del año 2007 al Museo de Arqueología y Antropologia UNMSM. Este material que
consta de una amplia produccion alfarera, el hallazgo de contextos funerarios,en el que
podemos encontrar material orgánico (maderas, vegetales) así como unos objetos
finamente elaborados de metal y textil, que su equipo y ella encontraron debido a las
excavaciones del Proyecto Arqueológico de Rescate: AA.HH San Pedro-Armatambo,
Chorrillos, llevados a cabo en Octubre del año 2002 en el sitio de Armatambo (Pv -47-001).
Además se podrá comparar con los entierros hallados durante las excavaciones del
Proyecto de Investigaciones Huaca San Marcos dirigidos por la Dra. Ruth Shady Solis en el sitio de
Huaca San Marcos (Pv - 47- 0004) que se realizó entre los años 2000 y 200 y que tambien esta en
custodia por el Museo de Arqueologia y Antropologia de la UNMSM.