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INTRODUCCIÓN

Según la celebre definición atribuida por JUSTINIANO al jurisconsulto PAULO,


usufructo es el derecho de usar y disfrutar de las cosas ajenas, salvo su
sustancia; ius alienis rebus utendi fruendi salva rerum substantia (Instituciones,
libro II, Título IV, De usufructu, proemio).

El Código Civil español, siguiendo la orientación clásica, describe el usufructo


diciendo que "da derecho a disfrutar los bienes ajenos con la obligación de
conservar su forma y sustancia, a no ser que el título de su constitución o la ley
autoricen otra cosa" (artículo 467 CC). La novedad de esta fórmula radica en la
salvedad contenida en sus últimos términos de que la ley o la voluntad de las
partes puedan modificar el principio legal de no poder alterarse la forma o
sustancia de la cosa. Con razón se ha censurado la vaguedad a
indeterminación en que el Código incurre al caracterizar el usufructo con una
nota que viene a ser desmentida y anulada por el mismo legislador.

En términos más precisos, si bien no se ajustan exactamente al artículo 467,


define el Usufructo DE BUEN, definición recogida por CASTAN, como "un
derecho real de carácter temporal, que autoriza a su titular a disfrutar de todas
las utilidades que resultan del normal aprovechamiento de una cosa ajena, con
arreglo a su destino, y le impone la obtención de restituir en el momento
señalado, bien la misma cosa, bien, en casos especiales, su equivalente".

En doctrina se discute si el usufructo es una servidumbre personal por cuanto


que tiene por objeto proporcionar una utilidad a una persona u otro tipo de
derecho. Sin embargo, el método seguido por nuestro CC elimina toda posible
controversia: omite completamente toda referencia a servidumbres personales
y legisla sobre el usufructo, el uso y la habitación en capítulos separados y,
reglamenta primero las servidumbres en general: por consiguiente el usufructo,
el uso y la habitación son derechos reales autónomos, distintos de las
servidumbres.
Capitulo I

Usufructo
USUFRUCTO

El usufructo es un derecho real de goce o disfrute de una cosa ajena. Es el


derecho real de usar y gozar de una cosa cuya propiedad pertenece a otro, con
tal que no se altere su sustancia. La obligación de conservar la sustancia de la
cosa es inherente al usufructo e impone al usufructuario la obligación de
prestar una caución especial con el objeto de garantizar que las cosas dadas
en usufructo serán conservadas y restituidas una vez vencido el plazo
acordado.

El usufructuario posee la cosa pero no es de él (tiene la posesión, pero no la


propiedad). Puede utilizarla y disfrutarla (obtener sus frutos, tanto en especie
como monetarios), pero no es su dueño.

Por ello no podrá enajenarla ni disminuirla sin el consentimiento del propietario.


La propiedad de la cosa es del nudo propietario, que es quien puede disponer
de ella, gravándola, enajenándola o mediante testamento. Puede afirmarse que
el usufructo se presenta como una desmembración temporal del dominio; pues
mientras una persona, el usufructuario, obtiene las utilidades de alguna cosa, el
dueño conserva la propiedad, en tanto que derecho, pero sin poder usar ni
gozar de lo suyo, en una expectativa de goce futuro, que lleva a denominarlo,
por la disminución de sus facultades de goce, "nudo propietario". Esto ha
llevado a algunos autores a considerarlo un pars domini con el titular de la
nuda propiedad, aunque está generalmente aceptado que no es un condueño,
incluso si en ocasiones llega a parecerlo.

El titular del derecho de usufructo sobre un bien podrá usarlo y gozar de él


conforme con las disposiciones de este Código. El usufructo podrá
establecerse sobre toda especie de bienes muebles o inmuebles, corporales o
incorporales, que puedan ser vendidos o donados. Podrá establecerse sobre
porciones materiales o indivisas, o limitarse a una parte del uso o goce del bien
y constituirse sobre cosas de mero placer, aunque no produzca ninguna
utilidad, o sobre un fundo improductivo.
Si recayese sobre cosas consumibles, la propiedad de éstas quedará
transferida al usufructuario.

NO PUEDEN SER OBJETO DE USUFRUCTO


a) el propio usufructo;
b) los derechos reales de uso y habitación;
c) las servidumbres activas, separadas de los inmuebles a que fueren
inherentes; y
d) los derechos reales de garantía, independientemente de los créditos
garantizados con ellos.
El usufructo constituido a favor de varias personas, no acuerda el derecho de
acrecer entre ellas, salvo lo que en contrario disponga el título constitutivo.

CARACTERES
 Es un derecho real, perteneciente a la categoría de los llamados
derechos reales limitativos de dominio. En este sentido, es un derecho que
el titular ejerce directamente sobre la cosa, sin intermediación alguna del
propietario. Asimismo y en este mismo orden de ideas, se trata de un
derecho real principal, en tanto tiene vida y autonomía propia.
 Se trata de un derecho subjetivo en tanto otorga a su titular una situación de
potestad respecto de ciertos bienes y, en este sentido, otorga una situación
oponible a terceros.
 Es personalísimo e intransferible, razón por la cual, a la muerte del
usufructuario, el derecho no pasa a sus herederos.
 Es esencialmente indivisible.
 Concede a su titular los derechos de uso y goce, puede servirse de
la cosa y obtener de ella todos los beneficios de que sea susceptible, no así
el derecho de disponer (salvo en el caso de la figura del cuasiusufructo)
 La cosa dada en usufructo debe pertenecer a una persona distinta del
que la recibe.
 La duración del usufructo es limitada, no puede durar más que la vida
del titular y cuando es concedido a una persona jurídica, la duración máxima
permitida es de 30 años y de 99 años cuando se trate de bienes inmuebles
monumentales de propiedad del Estado que sean materia de restauración
con fondos de personas naturales o jurídicas.
 Es un derecho divisible en tanto puede ser constituido a favor de varias
personas simultáneamente

DIFERENCIAS CON OTRAS INSTITUCIONES

Es pertinente diferenciar el derecho de usufructo de otras instituciones jurídicas


con las que guarda cierta similitud o con las que incluso puede llegar a
confundirse, a saber:

a) Con la propiedad.- En este caso la diferencia es básica: el derecho de


propiedad, que es el más amplio que se puede tener sobre un bien,
incluye la facultad de disponer de él, facultad que no tiene el
usufructuario aunque este, en la práctica, se comporte respecto del bien
como lo haría el propietario. Por otro lado, la propiedad es perpetua
mientras que el usufructo, como lo señaláramos a propósito de los
caracteres de este derecho, tiene una naturaleza esencialmente
temporal.

Asimismo, tenemos que incluso la facultad de usar y disfrutar de la cosa


que tiene el usufructuario no tiene los mismos alcances que la del
propietario, en tanto el primero solo puede explotar la cosa "en la forma
normal y acostumbrada" y sin realizar ninguna "modificación sustancial
del bien o de su uso", limitación que no recae sobre el propietario, quien
puede usar y disfrutar ilimitadamente del bien bajo su dominio.

b) Con el arrendamiento.- En lo que respecta al arrendamiento tenemos


que la diferencia fundamental consiste en que el usufructo es un
derecho real, mientras que el arrendamiento es un derecho personal o
de crédito del arrendatario contra el arrendador. En este sentido, el
arrendador está obligado frente al arrendatario a hacerla gozar de la
cosa, es decir, a garantizar el uso y disfrute del bien, mientras que en el
caso del nudo propietario, este cumple con su obligación con el solo
hecho de entregar el bien al usufructuario. Por otro lado, tenemos que el
usufructo es vitalicio mientras que el arrendamiento, de acuerdo con lo
señalado por nuestro Código Civil, tiene un plazo máximo de 10 años.
Asimismo, constituyen caracteres distintivos ente ambas figuras el hecho
de que el arrendamiento siempre sea contractual mientras que el
usufructo pueda ser constituido también por testamento o por
disposición de la ley. Por otro lado, el arrendamiento es siempre
oneroso, característica que no comparte con el usufructo, el mismo que
puede ser, y por lo general es gratuito.

OBJETO DEL DERECHO DE USUFRUCTO

Ahora bien, con relación a los bienes sobre los cuales puede recaer el derecho
de usufructo, el artículo bajo comentario señala que pueden ser objeto del
mismo toda clase de bienes no consumibles, con excepción de lo dispuesto por
los artículos 1018 a 1020.

De esta manera, tomando en cuenta las excepciones contenidas en los


artículos 1018 a 1020 que regulan el usufructo sobre dinero y sobre un crédito,
tenemos que pueden ser objeto de usufructo toda clase de bienes, ya sean
muebles o inmuebles, consumibles o no consumibles, siempre que se trate de
cosas apropiables, que estén dentro del comercio y sean susceptibles de
utilización y disfrute. Como bien señala ROMERO ROMAÑA, se acepta así, en
todas las legislaciones, que el usufructo recaiga sobre bienes consumibles, en
cuyo caso tiene una modalidad especial que recibe el nombre de cuasi
usufructo o usufructo imperfecto.

Cabe señalar que el cuasiusufructo o usufructo imperfecto antes mencionado


se diferencia del usufructo en que, al recaer sobre bienes consumibles, el uso y
disfrute de los mismos consiste precisamente en disponer de ellos o
consumirlos. En este sentido, la diferencia con el usufructo perfecto consiste en
que en el usufructo perfecto el usufructuario adquiere solo un derecho de uso y
disfrute de la cosa pero no su propiedad, mientras que en el cuasiusufructo en
cambio si adquiere el dominio de la cosas y puede disponer de ella libremente,
es más, el cuasiusufructo se constituye exclusivamente con la finalidad de que
el usufructuario disponga de la cosa. En este sentido, al término del
cuasiusufructo, el usufructuario no estará obligado a devolver la misma cosa,
como si ocurre en el caso del usufructo perfecto, sino que deberá devolver otra
de la misma especie y cantidad.

Finalmente, es pertinente destacar que el usufructo puede recaer tanto sobre el


total de la cosa, sobre una parte de la misma, o sobre una cuota si la propiedad
es de una pluralidad de personas.

FORMAS DE CONSTITUIRLO
a) Por ley.- El usufructo puede surgir de una disposición legal que confiere
a ciertas personas el derecho de uso y disfrute, ya sea sobre algunos
bienes particulares, ya sea sobre una universalidad. Nuestro
ordenamiento contempla únicamente dos casos de usufructo legal, a
saber, el caso del usufructo concedido por el artículo 423 a favor de los
padres sobre los bienes propios de sus menores hijos hasta que
cumplan la mayorfa de edad y el del cónyuge sobreviviente sobre la
casa-habitación en la que existió el hogar conyugal en el caso de que
aquel no tuviera recursos suficientes para sostener los gastos de la
casa-habitación, de acuerdo con lo contemplado en el artículo 732 del
Código Civil.

b) Por Contrato o Acto jurídico unilateral.- En este caso la fuente del


derecho vendría a ser la voluntad, ya sea de una sola parte en el caso
de un acto jurídico unilateral o de dos o más partes, en el caso del
contrato. De esta manera, la constitución del usufructo puede resultar
de un acto a título oneroso como la compraventa o la permuta, o de un
acto a título gratuito, es decir, sin que exista contraprestación a cargo
del beneficiario de la cesión de la nuda propiedad o del usufructo.

Ahora bien, un contrato puede crear un derecho de usufructo de dos


maneras: ya sea por la vía de la constitución directa o enajenación, caso
en el cual el constituyente atribuye al adquirente el derecho de usufructo
y conserva la propiedad; o por la vía de la detracción o reserva, en cuyo
caso el constituyente enajena la propiedad y se reserva el usufructo.
c) Por Testamento.- El usufructo también puede establecerse por
testamento, siendo este el modo de constitución utilizado con mayor
frecuencia. Esto ocurre cuando el testador lega solamente el goce del
bien, reservando la propiedad a los herederos o cuando lega a alguno la
nuda propiedad y a otro el uso y disfrute de la cosa. Valiéndose de este
medio, el testador puede favorecer a una persona sin que el bien salga
definitivamente de la esfera patrimonial de su familia, en este sentido, a
la muerte del usufructuario, los herederos del testador recobrarán la
plena propiedad del bien.

CLASIFICACIÓN
 Perfecto: es el usufructo que confiere la facultad de uso y goce de la cosa,
sin alterar su sustancia.
 Imperfecto o cuasi usufructo: es el que recae sobre cosas cuyo goce
consiste en disponer de ellas y consumirlas.
La transferencia de la propiedad esta en la naturaleza del cuasi usufructo. Al
término del usufructo, el cuasi usufructuario no estará obligado a devolver la
misma cosa, sino otras de la misma especie, calidad y cantidad o bien el valor
estimativo que se les haya dado.

PLAZO MÁXIMO DE DURACIÓN


No podrá existir usufructo por mayor tiempo que la vida del usufructuario,
aunque se haya fijado término a su duración, o se lo haya constituido para
durar después de la vida del usufructuario, o a su favor y de sus herederos. El
usufructo no puede ser establecido a favor de personas jurídicas, sociedades, o
asociaciones no lucrativas registradas, por más de treinta años. Si la entidad
adquirente se disolviere antes, del usufructo establecido bajo término se
extinguirá por su disolución.

USUFRUCTO LEGAL SOBRE PRODUCTOS


Atendiendo a las formas de constitución del usufructo, la doctrina distingue tres
tipos: el usufructo convencional, el usufructo testamentario y el usufructo legal.
A este último nos referimos a continuación.

El usufructo legal, como su denominación lo indica, es aquel que se instituye


por mandato de la ley (articulo 1000 inc. 1). Cabe anotar que la disposición
legal debe ser expresa y no cabría, que un juez imponga su constitución sin
que exista dispositivo que taxativamente lo ordene.

Un ejemplo de usufructo legal es el que se otorga a favor de los padres que


ejercen la patria potestad, respecto de los bienes de sus hijos, según lo
regulado por el inciso 8) del artículo 423. Otro caso es el derecho de usufructo
concedido al cónyuge supérstite en virtud del articulo 732 respecto de la casa
habitación en que existió el hogar conyugal, hasta por la diferencia existente
entre el valor del bien y el de sus derechos por concepto de legítima y
gananciales. En otras palabras, el viudo o la viuda que no está en condiciones
de sostener la vivienda sobre la que tiene derecho de habitación en virtud del
artículo puede, previa autorización del juez, arrendarla percibiendo para sí la
renta y ejercer sobre el bien los demás derechos inherentes al usufructuario.
Una vez concluido el arrendamiento, se produce nuevamente la figura de la
reversión, y el usufructo se extingue para dar paso al derecho de habitación.
DEBERES Y DERECHOS DEL USUFRUCTUARIO Y DEL NUDO
PROPIETARIO
Los derechos y obligaciones del usufructuario serán regulados por lo que
determine el título constitutivo del usufructo, y en su defecto o por su
insuficiencia, por las disposiciones de este Código.
El usufructuario, antes de entrar en el goce de los bienes, debe hacer a su
costa inventario de los bienes muebles y un estado de los inmuebles sujetos al
usufructo, en presencia del propietario, o su representante. Este requisito, del
que no podrá dispensársele, se cumplirá por instrumento público o privado,
pudiendo las partes de común acuerdo, referirse a un inventario judicial ya
existente. Deberá comprender el avalúo de las cosas muebles y títulos de
crédito, cuya disposición corresponda al usufructuario.
El usufructuario debe dar caución real o personal de que las cosas serán
conservadas y restituidas al finalizar el usufructo.

No estarán obligados a prestarlas, salvo caso de peligro justificado en los


derechos de los propietarios:
a. los padres, respecto de los bienes de sus hijos;
b. los que a título oneroso o gratuito hubieren enajenado bienes con reserva
del usufructo;
c. aquéllos a quienes el propietario hubiere dispensado de ello; y
a. por actos de última voluntad.
b. quienes fueron eximidos por el juez respecto de los muebles necesarios
para su uso.

El usufructuario tendrá derecho:


a) A poseer la cosa, y a reclamar su entrega con todos sus accesorios, salvo
que el usufructo se limite a una parte de ella;
b) A los frutos naturales, así como a los provenientes del cultivo de la tierra,
que le pertenecerán desde su separación;
c) A los frutos pendientes al comenzar el usufructo, sin hallarse obligado a
resarcimiento alguno respecto al propietario;
d) A los frutos civiles, que por juzgarse adquiridos día por día, corresponden al
tiempo del usufructo, aunque no los hubiere percibido;
e) A ejercer las servidumbres activas y los derechos de uso y goce que
correspondieren al propietario, en los fundos ribereños con ríos o lagos, o en
los inmuebles vecinos;
f) El uso y goce de los aumentos que la cosa recibiere por accesión, pero no a
la parte que al propietario le corresponda en el tesoro que se hallase en el
fundo, ni lo que éste se le abonare por su crédito de medianería o cercas;
El usufructuario está obligado a:
a) Usar y gozar de la cosa según el destino económico que ella tuviere al
serle entregada, y conforme a las reglas de una prudente administración;
b) Mantener el estado de la cosa, sin que pueda modificarla, aun cuando por
su modificación la tornare mejor o más útil;
c) No cortar los árboles frutales o de adorno, ni los que hermosean los
caminos o dan sombra a las casas. Los árboles frutales que perecieren o
cayeren por cualquier causa, le pertenecerán, pero deberá reponerlos;
d) Reparar por su cuenta los deterioros de la cosa, a fin de conservarla en el
estado requerido para su explotación regular, siempre que tales arreglos
sean los ordinarios y de causa posterior a su entrega. Estará también
obligado a efectuar las reparaciones extraordinarias, cuando han sido
causadas por falta de las reparaciones de conservación a cargo del
usufructuario o proviniesen de su culpa;
e) Satisfacer los impuestos que graven los frutos y las deudas
correspondientes al goce de la cosa;

El nudo propietario podrá:


a) Ejecutar los actos que exigiere la conservación de la cosa;
b) Reconstruir los edificios destruidos por accidentes;
c) Inspeccionar con moderación el bien dado en usufructo;
d) Enajenar e hipotecar la cosa, y constituir servidumbres activas y pasivas.
Estas últimas no podrán ejercerse sin el asentimiento del usufructuario,
mientras subsista su derecho;
e) Demandar la cesación del empleo abusivo por parte del usufructuario, que
cause peligro a la cosa;
f) Exigir del usufructuario el cumplimiento de todas sus obligaciones, sin
esperar que termine el usufructo.
g) El nudo propietario no podrá dañar o restringir los derechos del
usufructuario, ni hacer reformas en la cosa, aunque no perjudiquen a éste.
No tendrá obligación de retirar los materiales, árboles u otras partes
constitutivas de la cosa, que provengan de destrucciones de ella, si
prefiriese abandonarlos.

CASOS ESPECIALES DE USUFRUCTO


Minas: No corresponde al usufructuario de un predio en que existan minas, los
productos de las denunciadas, concedidas o que se hallaren en laboreo al
principiar el usufructo, a no ser que expresamente se le hubieren concedido en
el título constitutivo, o sea un usufructo universal. La calidad de usufructuario
no obstará el derecho que acuerdan leyes especiales sobre explotación de
minerales e hidrocarburos, para denunciar y obtener la concesión de las que
pudiere existir dentro del predio usufructuado, en los términos establecidos por
dichas leyes.
Montes: El usufructuario de un monte disfrutará de sus frutos y productos,
según su naturaleza. Podrá realizar los cortes normales, según la especie de
árboles, en la forma, cantidad y época que corresponda, sujetándose a las
disposiciones de leyes especiales.
De Mercaderías o Cosas Fungibles: El usufructuario de mercaderías o de
cosas fungibles o consumibles por el primer uso, adquiere su dominio y
dispone libremente de ellas, con cargo de restituir al fin del usufructo el valor
establecido en el inventario. Si no se avaluaren, deberá restituir otras de igual
clase y calidad, o pagar el precio corriente al tiempo de cesar el usufructo, y en
su caso, con los daños e intereses.
De un Establecimiento Comercial: El usufructuario de un establecimiento
comercial, industrial o agrícola debe mantenerlo en funcionamiento normal,
renovando las existencias, conservando y reparando las maquinarias y
enseres, según su naturaleza, para mantener su crédito y la clientela.
Terminado el usufructo, se estimarán las existencias, y la parte a la que
corresponda abonará la diferencia entre el valor actual y el que se estableció
por inventario.
De Animales: Si el usufructo se constituye sobre un rebaño o un conjunto de
animales de cualquier especie, el usufructuario está obligado a reemplazar con
las crías, las cabezas que falten por cualquier causa. Si el rebaño perece en
parte, sin culpa del usufructuario, continuará el usufructo en la parte que queda,
y lo que falte se repondrá con las crías.
En el usufructo de animales individualmente considerados, podrá el titular
servirse de ellos, obtener los productos que dieren o alquilarlos, si tal fuere su
destino. Si se perdieren o murieren sin culpa del usufructuario, no tendrá
obligación de substituirlos con sus crías, y respecto de ellos, quedará
terminado el usufructo.

USUFRUCTO DE DERECHOS
Se aplicará al usufructo de derechos lo dispuesto sobre el de cosas, con las
modificaciones que se establecen seguidamente. Los derechos intransmisibles
no pueden ser objeto de usufructo.
Para constituir este usufructo se aplicará las disposiciones de la cesión de
derechos. Cuando se tratare de un derecho que faculte a exigir una prestación
del obligado, regirán las normas que regulan las relaciones entre cesionario y
deudor.
Realizada la prestación, el acreedor se hará dueño del objeto, y el usufructuario
obtendrá el usufructo.

USUFRUCTO DE CRÉDITOS
Si el usufructo tuviere por objeto créditos por sumas productivas de intereses,
deberá el deudor pagar el capital al acreedor y al usufructuario, conjuntamente,
y cualquiera de ellos podrá reclamar que el pago se haga en esa forma, o por
consignación judicial en cuenta común. Si la exigibilidad dependiere de una
declaración o de una opción, deberán éstas realizarse por ambos. En caso de
desacuerdo, cada interesado podrá pedir el depósito.
Pagado el crédito, el usufructuario y el acreedor estarán obligados a reinvertir
el capital. El primero podrá hacerlo según las reglas de una prudente
administración.

USUFRUCTO DE UN PATRIMONIO
 El usufructo constituido sobre un patrimonio, o parte alícuota del mismo, se
reglará por las disposiciones siguientes, y subsidiariamente, en cuanto sean
aplicables, por las relativas al usufructo de cosas y derechos.
Al usufructuario de parte alícuota, se aplicará en proporción a su cuota, cuanto
se establece respecto del que lo sea de todo el patrimonio.
 El usufructuario de un patrimonio está obligado a pagar los intereses de las
deudas que lo graven, pero podrá, si las circunstancias lo autorizan, demandar
que se le exima de esta obligación. En este caso, su goce quedará reducido a
los bienes que resten después de pagadas las deudas.
 El adquirente a título gratuito de un usufructo universal, podrá anticipar el
pago de las deudas de la sucesión del donante, y en este caso, le será
restituido el capital sin intereses al fin del usufructo. Pero si no las abonare, el
heredero o el constituyente podrá elegir entre el vender los bienes necesarios,
o pagar las obligaciones, y en tal supuesto, el usufructuario deberá del pleno
derecho, los réditos, mientras gozare del beneficio.
Si al usufructuario que abonó las deudas no se le reembolsare su importe al
finalizar el usufructo, correrán de pleno derecho, los intereses a su favor.

EXTINCIÓN DEL USUFRUCTO


Sin perjuicio de las causas extintivas de los derechos reales y de lo convenido
por las partes, el usufructo se extingue:

a) Por pérdida o destrucción total de la cosa, no siendo ésta fungible;


b) Por la muerte del usufructuario, y si fuere a favor de una persona jurídica y
si no se hubiese determinado plazo, al cabo de treinta años;
c) Por vencimiento del plazo de su duración;
d) Por cesación de la causa que lo originó;
e) Por consolidación o confusión;
f) Por el no uso durante diez años; y
g) Por renuncia del usufructuario.
CUASIUSUFRUCTO

1.-Encuadramiento.

Es requisito esencial del usufructo el recaer sobre objetos que no se alteran de


manera sustancial por el primer uso. Empero, nuestro Código admite expresamente la
posibilidad de constituir usufructo sobre bienes consumibles. Este es el supuesto que
el Capítulo Tercero, Título III, del Libro de Derechos Reales del Código Civil vigente ha
convenido en denominar cuasiusufructo.

Comentando esta norma, Arias-Schreiber sostiene que se trata de un cuasi usufructo,


porque el dinero es "un bien jurídicamente consumible, que se desplaza de mano en
mano". Como se puede advertir, esta afirmación parte del carácter consumible del
dinero, pues "si bien una moneda, considerada como objeto material, subsiste y
conserva su naturaleza sin importar cuántas veces haya sido utilizada. No obstante,
ese uso la destruye para quien la haya empleado; en consecuencia, el dinero solo
puede servir una vez, como sólo podemos servimos una vez de una sustancia
alimenticia. Por tanto, la moneda empleada, aun cuando todavía existe en mano de
otro, se ha perdido para aquel que la haya empleado"

El supuesto descrito es lo que se conoce en doctrina como usufructo impropio o cuasi


usufructo, por ser contrario al carácter esencial de esta institución de mantener
indemne el bien usufructuado. En tal virtud, el carácter esencial del cuasi usufructo no
radica en la naturaleza consumible del bien, sino en que este sea efectivamente
consumido a su primer uso, estableciéndose la obligación del usufructuario de efectuar
la restitución.

Pero no se piense que se trata de una transmisión de propiedad, sino de la


constitución "de un auténtico derecho real de usufructo sobre cosa que continúa
siendo ajena, aunque se atribuya al usufructuario el ius abutendi').

Más allá de estas consideraciones, es oportuno poner de relieve que el usufructo de


dinero que regula nuestro Código Civil constituye un supuesto sui géneris de cuasi
usufructo. En efecto, el cuasiusufructo a que se refieren la doctrina y la legislación
comparada importa el consumo del bien con la obligación de restitución; el cuasi
usufructo que regula el artículo bajo análisis, en cambio, no obstante referirse a un
bien eminentemente consumible como el dinero, establece de manera implícita la
prohibición de usarlo, pues "el usufructo de dinero solo da derecho a percibir la renta".

Las consideraciones expuestas nos permiten concluir que el usufructo sobre dinero
peruano, tal y como ha sido regulado, lejos de constituir un cuasiusufructo, es un
usufructo perfecto, habida cuenta que el objeto del usufructo (dinero), no obstante ser
un bien consumible por naturaleza, no puede ser usado por el usufructuario.

2. Imposibilidad de considerar a los intereses como frutos civiles

Habiendo dejado sentado que el usufructo de dinero que regula nuestro Código no es
un cuasi usufructo, el buen sentido nos indica que, aun cuando la norma no lo diga de
manera expresa, el dinero materia del usufructo debe quedar en poder de persona
distinta del usufructuario. Así, esta puede ser el mismo propietario, con la obligación
de pagar una renta al usufructuario; o un tercero, sea persona natural (un deudor, por
ejemplo) o jurídica (un banco u otra entidad del sistema financiero, por ejemplo).

Estas consideraciones nos introducen al segundo problema que presenta la norma, el


cual radica en la complejidad de determinar los frutos que puede generar el dinero
objeto del usufructo.

Para estos efectos, resulta necesario efectuar algunas precisiones respecto a los
alcances del término "renta" a que hace alusión el artículo bajo análisis.

Al respecto, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define el


término renta como la "utilidad o beneficio que rinde anualmente algo, o lo que de ello
se cobra"; consignando como segunda acepción "aquello que paga en dinero o en
frutos un arrendatario".

Como se puede advertir, el término renta se ajusta más a los beneficios derivados de
un contrato de arrendamiento. No obstante, sin perjuicio de la imprecisión que importa
haber empleado este término para definir los frutos derivados del dinero, la
consagración que hace el artículo bajo análisis del derecho del usufructuario de
percibir la renta que genere el dinero, nos sugiere la idea de los intereses como fruto
del capital.

En efecto, el artículo 1242 del Código Civil define al interés compensatorio como "la
contraprestación por el uso del dinero o de cualquier otro bien", agregando, respecto
de los intereses moratorios, que tienen por finalidad indemnizar la mora en el pago.
Por su parte, el artículo 891 del acotado Código define los frutos civiles como "los que
el bien produce como consecuencia de una relación jurídica". De la interpretación
conjunta de estas dos normas, el dinero constituiría un bien fungible susceptible de
generar otros bienes (los intereses), los cuales configurarían los frutos civiles
generados como consecuencia de la relación jurídica derivada del contrato de
usufructo.

La renta a que hace referencia el artículo bajo análisis, entonces, estaría representada
por los intereses (frutos civiles) que devenga el dinero usufructuado. Dentro de las
clases de frutos a que se refiere el artículo 891 del Código Civil, descartamos por
razones obvias la posibilidad de que el dinero usufructuado pueda devengar frutos
naturales o industriales, confirmándose lo reiterado: la renta a que se refiere la norma
bajo análisis son los frutos civiles que genera el dinero, representados por los
intereses.

No obstante la lógica de este razonamiento, ello no resultaría exacto.

En consecuencia, la naturaleza económica del capital que sirve de premisa para esta
tesis indica que este solo puede generar réditos o rendimientos, pues los frutos civiles
solo pueden ser generados por bienes en cuanto tales.

Adicionalmente a los intereses, deben considerarse como beneficios a favor del


usufructuario las utilidades que podrían derivarse del dinero usufructuado, como las
primas que se concedan al momento de la amortización total o parcial de las
obligaciones, las eventuales cláusulas penales compensatorias y, en general,
cualquier obligación accesoria al dinero usufructuado. Estos beneficios, en principio,
deberían corresponderle al usufructuario.

3. Acuerdo de capitalización de intereses

De conformidad con los artículos 1249 y 1250 del Código, la capitalización de


intereses solo puede pactarse después de contraída la obligación, salvo que se trate
de cuentas bancarias o mercantiles; en cuyo caso, la capitalización puede ser
establecida desde el nacimiento de la obligación.

Ante esta posibilidad surge el cuestionamiento sobre los derechos de un usufructuario


sobre una suma de dinero cuyos intereses son capitalizados por acuerdo celebrado
con posterioridad al nacimiento de la obligación. Esta interrogante resulta igualmente
aplicable para el supuesto en que los intereses sean capitalizados desde el nacimiento
mismo de la obligación en los casos permitidos por nuestro Código (anatocismo).

El primer supuesto no reviste mayores inconvenientes, habida cuenta que el


propietario no podrá celebrar el acuerdo de capitalización sobre los intereses
devengados sin la intervención del usufructuario. Asimismo, aun cuando el
usufructuario no participara de dicho acuerdo, el buen sentido nos indica que, dado
que los intereses son beneficios que corresponden al usufructuario, la capitalización
de los mismos importaría que el usufructuario se convierta en usufructuario de su
propio dinero. En todo caso, queda claro que el usufructuario mantiene su derecho
tanto a los intereses capitalizados, como a los intereses que pudieran devengarse de
aquellos.

La capitalización de intereses desde el nacimiento de la obligación, en cambio, reviste


mayor complejidad, habida cuenta que al ser considerados automáticamente como un
nuevo capital y no como "renta", podría pensarse que los intereses capitalizados
pertenecen al propietario del dinero; lo cual se confirma si tenemos en cuenta que de
acuerdo con la norma bajo análisis, el usufructuario no tiene derecho al capital, sino
solo a la renta.

Sin perjuicio de la lógica de estas consideraciones, somos de opinión que aun cuando
la capitalización sea originaria, el usufructuario mantiene su derecho a los intereses.
Ello obedece a que si bien los intereses se convierten en capital de manera
automática, para ello es preciso que, antes de capitalizarse, los intereses se
devenguen. Es en este momento -el del devengamiento- que los intereses pasarán a
formar parte de los beneficios del usufructuario, para posteriormente integrarse al
capital como parte de su patrimonio. Los intereses que se devenguen sobre este
nuevo monto, entonces, también pertenecerán al usufructuario en virtud del contrato
de usufructo y de manera proporcional a la fracción de capital que pertenece al
propietario del dinero. Asimismo, el porcentaje remanente será usufructuado a título de
propietario, por los intereses que devengue el monto previamente capitalizado.

En suma, somos de opinión que los intereses capitalizados, ya sea de manera


originaria o con posterioridad al nacimiento de la obligación, constituyen beneficios a
favor del usufructuario. Esta opinión deja a salvo la posibilidad de considerar que no
existe usufructo sobre los intereses capitalizados por tratarse de un supuesto de
consolidación (las condiciones de usufructuario y propietario recaen sobre una misma
persona), conforme al artículo 1021, inciso 3, del Código Civil.

4. Usufructo sobre intereses compensatorios y moratorios

En estrecha vinculación con lo expuesto en el numeral precedente, hemos


considerado pertinente analizar el supuesto en que el dinero objeto del usufructo
llegara a generar intereses compensatorios y moratorios de manera conjunta.

Nos referimos al caso bastante frecuente de que habiéndose contraído una obligación
de dar suma de dinero, esta genere intereses compensatorios hasta su vencimiento,
como contraprestación por el uso del dinero. No obstante, una vez vencido el plazo, y
no habiéndose cumplido con el pago, subsiste la obligación de abonar intereses
compensatorios (los cuales se devengan como contraprestación por dinero que se
sigue usando), pero a ello se suma la obligación de pagar intereses moratorias, en
calidad de indemnización por la demora en el pago, de acuerdo con la definición del
artículo 1242 del Código Civil.

En el supuesto descrito, es materia pacífica que el usufructuario sobre el dinero


adeudado mantiene su derecho a los intereses compensatorios, pero ¿tendría igual
derecho a percibir los intereses moratorias que se devenguen una vez vencido el plazo
para el cumplimiento de la obligación?

Nuestra respuesta a esta interrogante es en sentido negativo. Ello obedece a la


naturaleza indemnizatoria de los intereses moratorias, cuyo devengamiento parte del
supuesto de que la demora en el pago le está ocasionando un daño al acreedor
propietario del capital. Ante este hecho, nuestro ordenamiento ha decidido reparar este
daño concediendo el derecho a cobrar este tipo de intereses.

En este orden de ideas, el otorgamiento de los intereses moratorias a favor del


usufructuario importaría la desnaturalización de la función indemnizatoria que le es
inherente. En efecto, el pago de este tipo de intereses queda plenamente justificado
frente al acreedor, pues se le indemniza el daño que importa la privación de su dinero;
en el caso del usufructuario, en cambio, ¿qué daño se le ocasiona por la demora en el
pago? Por el contrario, lejos de generarle un agravio, la demora en el pago importa un
beneficio a su favor, habida cuenta que ello le permite continuar gozando de los
intereses compensatorios derivados del uso del dinero por parte del deudor moroso.

A mayor abundamiento, debe tenerse presente que los intereses compensatorios no


tienen su fuente en el dinero usufructuado, sino en la ley; de ahí que no puedan
considerarse como un beneficio a favor del usufructuario, teniendo en cuenta que se
trata de un concepto que excede al contrato de usufructo.

Finalmente, consideramos que el usufructo de dinero en nuestro 9ódigo debería ser


regulado como un cuasiusufructo, permitiendo su uso con la obligación de restitución,
como en los Códigos más representativos de nuestra tradición jurídica.

Ello se justifica porque el dinero no siempre genera intereses (obligaciones sin


intereses, o cuando lo tiene el propio propietario, por ejemplo). En este supuesto, el
provecho es prácticamente nulo, pues "mientras que respecto a un crédito con interés
los provechos correspondientes al usufructuario son, sin duda alguna, los intereses, en
caso de crédito sin interés falta toda posibilidad de provecho inmediato"
(ENNECCERUS, p. 121).

Asimismo, aun en el supuesto de que se devenguen intereses, las tasas establecidas


pueden resultar poco atractivas para el potencial usufructuario, más aún si tenemos en
cuenta que este no tendrá derecho a los intereses moratorios que pudieran
devengarse. Ello nos permite advertir que el usufructuario se sentiría más incentivado
a involucrarse en un contrato de usufructo si se le permitiera hacer uso del dinero, con
la consecuente obligación de restitución.
Capitulo II

Uso y Habitación
Uso y Habitación

Por el derecho real de uso el propietario de una cosa no fungible confiere a otro
la facultad de servirse de ella, y tratándose de un fundo, la de percibir sus
frutos en la medida que sea preciso para satisfacer las necesidades del usuario
y su familia, con cargo de conservar la sustancia de la cosa.
Si el derecho constituido por el propietario se refiere a una casa y a la utilidad
de morar en ella, se llama en este Código, derecho de habitación.

Derecho de uso

El precepto legal define el derecho de habitación como un derecho de uso


restringido, en contraposición a este, por el hecho de recaer sobre
determinados bienes, solo inmuebles, que sirven para un supuesto específico:
morada.

Ahora bien, no se trata de cualquier clase de inmueble, sino de aquellos que


por sus características puedan ser utilizados como morada por personas. Vale
aquí la aclaración para el hecho de que este derecho, en nuestra particular
opinión, solo podría ser constituido a favor de personas naturales y no de
personas jurídicas. En la medida en que las personas jurídicas no requieren de
morada, entendida como casa-habitación, y/o vivienda propiamente dicha, no
estarían comprendidas en los alcances del instituto.

Además, toda vez que la facultad de disfrute se encuentra excluida en el


derecho de habitación, mal podría considerarse la constitución de un inmueble
para oficina como un derecho de habitación para personas jurídicas, puesto
que, entre otros, se trata de una actividad eminentemente económica, sea que
se identifique con personas jurídicas sin fines de lucro o con aquellas en las
que el animus lucrandi se encuentre presente. Asimismo, la extensión del
ámbito "familiar" de una persona jurídica ha de tenerse en cuenta como causal
que imposibilita la constitución del derecho a su favor.

 Se entiende por derecho de uso aquel derecho real que legitima para tener
y utilizar una cosa o bien ajeno de acuerdo con las necesidades del usuario
y, en su caso, su familia. Los derechos y obligaciones del usuario se
definen en el título constitutivo y, a falta de éste, se regulan por lo que la
legislación establezca al respecto.
 El derecho de uso puede constituirse sobre cualquier tipo de bien
susceptible de uso, ya sean muebles o inmuebles, y pueden ser titulares
del derecho de uso tanto personas físicas como jurídicas, si bien en este
último caso es necesario establecer un límite temporal. Es un derecho
personalísimo, que no puede ser enajenado ni tampoco arrendado. En el
derecho español se establece la imposibilidad de ser objeto de hipoteca.
 Es más limitado que el usufructo, dado que no da derecho al disfrute o
goce (obtención de los frutos) de la cosa. Por ese motivo, un usufructuario
podría arrendar la cosa, pero no tiene ese derecho el que ostenta un
derecho de uso.

Derecho de habitación

 El derecho de habitación es aquel derecho real que otorga a su titular el


derecho a ocupar en un inmueble la parte necesaria para él y su familia,
con la finalidad de satisfacer sus necesidades de vivienda.
 Por su naturaleza, sólo puede recaer sobre un bien raíz y, al igual que en el
derecho de uso, los derechos y obligaciones se regulan por lo dispuesto en
el título constitutivo y, a falta de éste, por lo que establezca la legislación
que lo regule.
 Únicamente pueden ser titulares del derecho de habitación las personas
físicas y no puede ser objeto de enajenación o arrendamiento.

DERECHOS Y DEBERES DEL USUARIO Y HABITADOR

El derecho de uso y el de habitación, se limitan a las necesidades personales


del beneficiario y su familia, entendida por tal el cónyuge del titular, sus
descendientes, así como las personas a quienes el usuario o habitador deba
alimentos, con tal que unos y otros vivan con él, y las personas de su servicio.
El habitador o usuario podrá instalar un establecimiento industrial o comercial
que sea compatible con el destino de la cosa; pero no podrá ceder el uso de la
habitación, ni arrendarla. Las necesidades personales del usuario serán
juzgadas en relación a las diversas circunstancias que puedan concurrir.

CESIBILIDAD
El que tiene el uso de los frutos de una cosa por un título gratuito no puede dar
a otro por cesión o locación, el derecho de percibirlos, pero puede ceder el uso,
si fue obtenido a título oneroso. En uno y otro caso, el uso de los frutos no
puede ser embargado por los acreedores del usuario cuando tiene la calidad de
alimentario.

DEFENSAS
El usuario, para obtener el goce que le es debido, tiene una acción real en
virtud de la cual puede obrar no sólo contra el propietario del fundo, sino
también contra terceros poseedores en cuyo poderse encuentre la heredad, y
tiene también las acciones posesorias del usufructuario.
Lo dispuesto sobre la extinción del usufructo se aplica igualmente al uso y la
habitación, pero los acreedores del usuario no pueden impugnar la renuncia
que hiciere de sus derechos. El derecho de habitación se extingue por el abuso
grave del habitador, que el juez calificará según las circunstancias.
DOCTRINA
JORGE MACHADO

La constitución de estos derechos (derechos reales) en todo caso implica el


traspaso, o por lo menos tratamiento jurídico separado, de atributos, elementos
o componentes que típicamente o de regla forman parte del derecho de
propiedad, del dominio, produciéndose una limitación de éste con la contracara
del nacimiento de otro derecho real, o transformándose el dominio en dos
derechos reales, limitados cada uno por el otro; todo lo cual es a lo que la ley
llama desmembramiento del dominio. Lo hasta aquí expresado a nadie
sorprende, con mayores o menores o sin matices existe acuerdo. Pero en todo
caso partimos de la coexistencia de dos derechos: el del nudo propietario por
un lado y por el otro el del usufructuario o el usuario o el habitador, pero uno
sólo de estos. Y justamente, en una primera aproximación al caso en estudio
nos parece que la simultaneidad del derecho de usufructo y el de habitación,
por ejemplo, con relación a un mismo bien no es posible. Y no lo es en razón
de que ambos derechos si bien son distintos están formados por algunos
atributos o componentes que les son comunes y que por tanto no pueden
coexistir como derechos cuya titularidad corresponda en forma exclusiva a
personas diversas.

GARCIA GOYENA

Era imposible conservar las sutilísimas distinciones o diferencias de las leyes


Romanas y de Partida entre el uso de una casa y la habitación, cuando en
sencilla razón deber ser y son una misma cosa: la habitación no es otra cosa
que el uso de una casa

CÓDIGO CIVIL PERUANO

Si bien el Código Civil peruano no contiene en su articulado una definición de


usufructo, podemos decir que el usufructo es un derecho real de duración
limitada que permite usar y disfrutar de una cosa ajena sin alterar su sustancia.

BORDA

El usufructo se encuentra dentro de lo que la doctrina considera servidumbres


de tipo personal, es decir, aquellos derechos reales, temporales (en el sentido,
por ser inherentes a las personas, se extinguen con ellas) sobre un bien ajeno,
en virtud del cual se puede usar de él o ejercer ciertos derechos de disposición.

DIEZPICAZO y GULLÓN

El usufructo se constituye, por lo general, para atribuir plenas facultades de


disfrute a una persona con la finalidad de que estas vuelvan a la propiedad al
cabo de un periodo de tiempo. En este sentido, por lo antes expuesto, uno de
los supuestos en que la figura alcanza su mayor utilización es en situaciones
de naturaleza sucesoria cuando el testador desea favorecer a una persona
vitaliciamente, pero no así a los herederos de ésta.
CONCLUSIONES

 El usufructo es un derecho real de goce o disfrute de una cosa ajena y


este podrá establecerse sobre toda especie de bienes muebles o
inmuebles, corporales o incorporales, que puedan ser vendidos o donados
BIBLIOGRAFÍA

Paginas Web:

http://www.monografias.com/trabajos29/derechos-reales/derechos-
reales3.shtml

http://www.agtvm.com/Usufructo_uso_y_habitacion.htm

http://www.monografias.com/trabajos68/codigo-civil-peru/codigo-civil-
peru7.shtml

http://www.todoelderecho.com/Premium_Free/uruguay/codigos/codigocivil
/1996/l2T3.htm

http://legales.com/tratados/e/eusohabita.htm

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