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DOSSIER

REYES
El nuevo
orden de los

CATÓLICOS
Los Reyes Católicos con el arzopbispo de Toledo, por Felipe Vigarny (Granada, retablo de la Capilla Real de la Catedral).

Isabel de Castilla y Fernando de Aragón revolucionaron la


estructura de poder en la Península, sometieron a la nobleza,
crearon un ejército privado pagado por las ciudades, renovaron
la vida eclesiástica, hicieron que las Cortes de Madrigal y Toledo
legitimaran su arquitectura de gobierno y expulsaron a los judíos
para reinar sobre súbditos ideológicamente homogéneos. Su
obra configuró el Estado moderno en España

Mano dura.
La Santa Hermandad
José-Luis Martín
pág. 79

La hora de la Poder sobre Orden en la Expulsados de


unificación las Cortes Iglesia Sefarad
José-Luis Martín Carmelo Luis López José García Oro Enrique Cantera
pág. 66 pág. 68 pág. 73 pág. 83

1
EL NUEVO ORDEN DE LOS REYES CATÓLICOS

La hora de la Mayor orden público, homogeneización religiosa de los súbditos

UNIFICACIÓN reforzando la Inquisición y llegando a la expulsión de los judíos,


saneamiento de la vida religiosa. JOSÉ-LUIS MARTÍN presenta las líneas
maestras de la política interior de los Reyes Católicos

I
sabel y Fernando reciben Castilla viene recordar, en este sentido, que la
y Aragón cuando ambos reinos recreación de la Hermandad fue acom-
tienen graves problemas fuera y pañada del control de las Órdenes Mi-
dentro del territorio. En años ante- litares, que eran la fuerza militar, y eco-
riores, La Aventura de la Historia se nómica, más importante de la época.
ha referido a las circunstancias que hi- La Santa Hermandad y las Órdenes
cieron posible el matrimonio de la prin- permitieron a los Reyes imponerse a
cesa castellana y del heredero aragonés los nobles y hacer efectiva su autoridad
y a la política exterior que, en defensa por todo el territorio.
de los intereses de ambos reinos, llevó
a los soldados y diplomáticos a Italia, Medidas contra la diferencia
Francia, Alemania e Inglaterra y permi- La seguridad interior se acompaña de
tió resolver los problemas con Portugal medidas contra los “diferentes”, contra
en el Atlántico sur y, con el tiempo, lle- los que se distinguen de los demás por
vó a las naves castellanas hasta las In- profesar una religión distinta a la de la
dias Occidentales, hasta América. mayoría, contra los judíos, contra los
Dedicamos este dossier a la política conversos, de los que se sospecha que,
interior, analizada desde diversos pun- en secreto, practican los ritos judíos y
tos de vista: los Re- contra los herejes en
yes reunieron Cortes general. Los judíos
en varias ocasiones fueron expulsados en
para hacer jurar a 1492, meses después
sus hijos como here- de la ocupación de
deros, pero tan sólo Granada y de la sali-
en Madrigal (1476) y da de la Península de
Toledo (1480) los los dirigentes de la
procuradores fueron sociedad musulmana.
llamados para tomar Y contra los cristia-
las medidas necesa- nos que judaizan y
rias para pacificar el contra los herejes se
reino, agitado por Mapa portuario de España del siglo XV revitalizó en 1478 la
las divisiones de (Madrid, Museo Naval). Inquisición medie-
los años anteriores; val, controlada en
su estudio es necesario para entender ese momento por hombres de los Reyes
el éxito de Isabel y Fernando. que la utilizan para acelerar y acentuar
Una de las primeras medidas toma- la unidad interna de los reinos.
das fue el restablecimiento de la Santa Por último, aunque podrían haberse
Hermandad, existente desde años ante- tratado otros muchos aspectos, convie-
riores, aunque siempre como Herman- ne recordar la reforma de los monaste-
dad de las Ciudades. Ahora conserva rios y conventos llevada a cabo por Isa-
este carácter, pero a su frente ya no es- bel y Fernando, que sirvió también para
tán los representantes urbanos, sino reforzar la unidad, pero que tuvo su ori-
hombres de los Reyes que utilizan la gen en la petición de amplias capas de
Hermandad para garantizar la paz y la la sociedad, que deseaban que se pu-
seguridad y terminan convirtiéndola en siera fin a los escándalos y se regulara la
Los Reyes Católicos en el acto de ejército permanente al servicio de los vida clerical. La intervención de los mo-
administrar justicia, en la visión
Reyes, pagado por las ciudades. Con- narcas en el nombramiento de los obis-
historicista de Víctor Manzano,
1860 (Madrid, Palacio Real).
pos sirvió, una vez más, para controlar
JOSÉ-LUIS MARTÍN es catedrático el reino y para buscar una mayor ética
de Historia Medieval, UNED. en el mundo de los eclesiásticos. n

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EL NUEVO ORDEN DE LOS REYES CATÓLICOS

Clero, nobleza y tercer dos: las de 1476, Cortes de Madrigal, y


las de 1480, Cortes de Toledo. A la labor
estamento fueron Poder sobre las realizada en estas dos convocatorias se

CORTES
le ha reconocido un papel importante
convocados de forma en el inicio del Estado moderno en Cas-
tilla, porque resolvieron los problemas
irregular y esporádica de la sucesión y reforzaron el papel pre-
ponderante de la monarquía, que carac-
por los Reyes Católicos, terizó un periodo (1480-1497) de enor-
me prestigio de los reyes, de éxitos in-
pero de las citas de teriores y exteriores, sin problemas po-
líticos, económicos y administrativos de
Madrigal y Toledo relieve. Por el contrario, desde 1498 se
reunieron las Cortes con relativa fre-
surgieron rasgos cuencia, coincidiendo con una profun-
da crisis política por la cuestión suceso-
decisivos para la ria que se vio agudizada con la muerte
de la reina Isabel en 1504, al mismo
configuración de su tiempo que aumentaba la presión fiscal
para financiar la política de expansión
gobierno. CARMELO hegemónica en Italia.
LUIS LÓPEZ analiza Madrigal: la jura de Isabel
estos dos episodios Las Cortes de Madrigal fueron convo-
cadas el 7 de febrero de 1475 para ju-
rar a la infanta Isabel como princesa
heredera. Las Cortes se inauguraron el
6 de abril y finalizaron con la procla-
mación del ordenamiento, el 27 de
abril de 1476. Asistieron los represen-

L
as Cortes medievales castella- tantes de las 17 ciudades y villas, aun-
nas, como organismo político que fueron unas Cortes caracterizadas
supremo, representan al Reino, por la irregularidad en la asistencia de
aunque dentro del esquema los procuradores y de los nobles, no
medieval de organización de la socie- sólo porque algunos de los poderes de
dad. El alto clero es el primer brazo y procuración estaban expedidos el año
ostenta la representación de todos los anterior, sino porque una parte de la
clérigos y de todas las personas que vi- nobleza y del alto clero no apoyaba la
ven bajo la jurisdicción y dependencia jura de doña Isabel o luchaba en el
eclesiásticas. La alta nobleza forma el bando de los partidarios de Juana de
segundo brazo, que asiste a las Cortes Castilla, la “Excelente Señora”.
representando al resto de la nobleza y La tarea de estas Cortes tuvo varios
a los que viven en los señoríos nobilia- aspectos importantes, destacando la
rios. Por último, el tercer brazo o esta- creación de la Hermandad General pa-
mento estaría constituido por los re- La rendición de Granada (fragmento), ra terminar con la situación de anar-
presentantes de los vecinos de un nú- por Francisco Pradilla, 1882 (Madrid, quía interior.
mero reducido de villas y ciudades de Palacio del Senado). La reforma de la Administración tuvo
realengo, siendo elegidos los miem- como meta controlar minuciosamente
bros de las oligarquías urbanas que los derechos y tasas de los oficiales de
controlaban los organismos de decisión Valladolid y Zamora. Y, después de ples auxiliares de la implantación de la convocatorias: en 1476 –para el jura- matrimonio de las infantas–, en 1502 la contaduría y de otros oficiales de la
concejil. En el reinado de los Reyes Ca- 1492, se incorporó Granada. monarquía moderna. Las Cortes caste- mento como heredera de la princesa –para el juramento de doña Juana como administración.
tólicos eran 17 villas y ciudades las que El periodo de auge y esplendor de las llanas debían convocarse para las cues- Isabel–, en 1480 –jura del príncipe don princesa heredera del Reino–, y en 1503 Los procuradores pidieron que las
tenían representación en Cortes: Ávila, Cortes castellanas comprende las últi- tiones siguientes: jura del heredero de la Juan como heredero de la Corona–, en –para aumentar el servicio para la gue- mercedes y donaciones realizadas por
Burgos, Córdoba, Cuenca, Guadalajara, mas décadas del siglo XIII y el XIV, épo- Corona; asesoramiento normativo; vota- 1498 –como consecuencia de la muerte rra con Francia–. Es decir, en el reinado Enrique IV desde 1464, y las que los Re-
Jaén, León, Madrid, Murcia, Salamanca, ca en la que los monarcas buscaron su ción de impuestos; y todos aquellos del príncipe don Juan en 1497, para ju- de Isabel I (1474-1504) se convocaron yes Católicos habían concedido, fueran
Segovia, Sevilla, Soria, Toledo, Toro, apoyo para librarse de ingerencias no- asuntos importantes relativos a la admi- rar heredera a la princesa doña Isabel–, Cortes en siete ocasiones y de forma suprimidas, así como las mercedes de
biliarias. Se inició la decadencia en el si- nistración interior y política exterior. en 1499 –jura del príncipe don Miguel tan irregular que durante el periodo maravedíes, pan, doblas, florines y otras
CARMELO LUIS LÓPEZ es historiador y director glo XV, culminando con los Reyes Cató- El reinado de los Reyes Católicos se como heredero del trono–, en 1500 –vo- 1481-1497 no hubo ninguna reunión. cosas, tanto por juro de heredad como
de la Institución Gran Duque de Alba. licos, en el que se convirtieron en sim- caracterizó por la irregularidad de las tación de servicio extraordinario para el Sólo se conserva el ordenamiento de de por vida. No accedieron a lo solicita-

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PODER SOBRE LAS CORTES
EL NUEVO ORDEN DE LOS REYES CATÓLICOS

Toledo el 15 de enero de 1479. posición de la Audiencia o Chanci-


Pero la guerra con Portugal y las llería que quedó formada por un
largas negociaciones de paz hasta prelado, cuatro oidores, tres alcal-
la firma de los tratados de Alcaço- des, un procurador fiscal y dos abo-
vas retrasaron la fecha de reunión gados de los pobres, configurándo-
que no se llevó a cabo hasta me- la como una institución alejada de
diados del mes de noviembre de la corte y dotándola de relativa in-
1479 en la emblemática ciudad de dependencia del poder del monar-
Toledo, donde había de ser pro- ca. Reglamentaron la duración de
clamado y jurado heredero el los nombramientos e introdujeron
príncipe don Juan, cerrando defini- medidas de moralidad, al ordenar
tivamente el problema sucesorio. El que las penas impuestas fueran pa-
juramento del príncipe, es decir, el ra la cámara del rey, para los estra-
reconocimiento del sucesor, supo- dos de su auditorio o para repartir
nía la aceptación de la legitimidad en obras pías o públicas, así como
de la monarquía reinante por el ór- estableciendo en el orden procesal
gano supremo de representación sistemas de recurso y de recusa-
En la reunión de las Cortes de Toledo, de 1479, se proclamó heredero al príncipe don Juan. Vista de Toledo, del Civitates Orbis Terrarum, siglo XVI. de la sociedad: las Cortes, precisa- ción de los jueces y alcaldes. Res-
mente, cuando hasta hacía poco pecto al Consejo, quedó configura-
do por la misma razón que expuso En- ros y se corrigieron los abusos de los ante los tribunales cristianos. Se obligó tiempo esa legitimación había esta- do como un organismo jurídico
rique IV en las Cortes de Ocaña, pues frailes de la Trinidad, de la Merced y de a los moros a llevar su capellar verde do cuestionada por una parte im- que asumía competencias judicia-
hacerlo supondría enfrentarse con los otras órdenes religiosas en la ejecución sobre la ropa, o al menos una luneta; y portante de los estamentos. A esta les, y desempeñó funciones ejecu-
nobles y caballeros, precisamente en el de los testamentos. a los judíos y judías, señales coloradas ciudad llegó la reina con su hijo el tivas y de gobierno, y de asesora-
momento en que más los necesitaban. Contra las minorías étnico-religiosas, en la ropa del hombro derecho; y se les 14 de octubre, y el 23 del mismo miento a los reyes. Formado por
Sin embargo, se tomaron algunas me- sobre todo contra la judía, se adoptó impuso la obligación de eliminar cual- mes lo hizo el rey, llevando en su un prelado, tres caballeros y
didas que fueron un antecedente de la una serie de disposiciones que condu- quier signo de distinción o de lujo en séquito un elefante, regalo de una ocho o nueve letrados, debía reu-
reforma de 1480: recaudación de un úni- embajada de Chipre, que desper- nirse todos los días por la maña-
co servicio y montazgo cada año, revo- taría, indudablemente, el asom- na. Sin embargo, el campo de ac-
cación de cartas y privilegios para pedir El rey Fernando llegó a Toledo con un bro del pueblo, ante tal muestra tuación y de nivel ejecutivo que-
y coger portazgos nuevos, petición de
las cortes de anulación de las mudanzas
elefante, regalo de una embajada del poder real.
Los reyes prepararon con cuidado la
Esta miniatura del rey Salomón ilustra bien la daba reducido, fundamentalmen-
te, por dos limitaciones: la primera,
representación del poder real a finales de la
de las behetrías en solariegos, supresión de Chipre, como muestra de su poder reunión de Cortes, asegurándose la leal- Edad Media. Biblia de Moisés Arragel, 1422. que los acuerdos para ser válidos debí-
de la facultad que tenían los poseedores tad de los procuradores: asistieron los an adoptarse por una mayoría de dos
de rentas situadas de elegir sobre qué jeron, después de las ordenadas en las los vestidos y en los utensilios. Y, final- miembros más importantes de las oli- tual intento de oposición. tercios; y la segunda limitación, el ele-
impuesto deseaban percibirlas, etc. Cortes de 1480, a la expulsión. Revoca- mente, se establecieron medidas ten- garquías urbanas de las 17 ciudades, Las Cortes de Toledo de 1480 marca- vado número de los asuntos reservados
Se fijó un límite a la jurisdicción ecle- ron las leyes de Alfonso XI y de Enrique dentes a evitar la usura en los contratos que desempeñaban oficios de provisión ron un hito en la historia de Castilla, al monarca: nombramientos, concesión
siástica de los conservadores y jueces II que establecían que los judíos y mo- entre judíos y cristianos. real, nombrando presidente de los pro- tanto si se considera de llegada, en de mercedes y suplicaciones al Papa.
eclesiásticos que venía invadiendo la ros no pudieran ser presos por deuda u curadores al siempre fiel Gómez Manri- cuanto supusieron la finalización del
jurisdicción real, al conocer de causas obligación con los cristianos. Se prohi- Don Juan, heredero que, corregidor de Toledo. Por si fuera periodo medieval con el triunfo de la Revocación de mercedes
profanas entre legos, y se prohibió que bió a los jueces de judíos y moros que Como consecuencia del nacimiento del poco, se les concedieron unos elevados monarquía, o como punto de partida En el ordenamiento figura la revoca-
los alguaciles eclesiásticos llevaran va- conocieran en causas criminales, aun- príncipe don Juan en Sevilla, el 30 de salarios y se les autorizó a transmitir por hacia formas políticas nuevas en los si- ción de las expectativas que eran da-
ra de justicia. Al mismo tiempo, orde- que fueran entre judío y judío, o de mo- junio de 1478, la convocatoria se reali- herencia sus oficios concejiles. Con am- glos XVI y XVII. das para oficios y las renunciaciones
naron que no se concedieran los mejo- ro con moro, pudiendo en las causas ci- zó el 13 de noviembre de dicho año, bas concesiones –dinero y privilegio– Estas importantes Cortes supusieron en vida o al tiempo de su muerte sobre
res beneficios eclesiásticos a extranje- viles apelar la sentencia de sus jueces para celebrar la reunión de Cortes en quedaba neutralizado cualquier even- importantes cambios. Fijaron la com- los oficios de alcaldías y alguacilazgos,

PERSONAJES
Fco. Jiménez de Cisneros. Tomás de Torquemada. Fray Hernando de Talavera. Antonio de Nebrija. (Lebrija,
(Torrelaguna, 1436-Roa, 1517) (Valladolid, 1420-Ávila, 1498) (Talavera, 1428-Granada, 1507) 1441-Alcalá de Henares, 1522)
Protegido del cardenal Dominico y confesor honorífico Catedrático de Filosofía Moral Formado en Salamanca y
Mendoza, fue nombrado de los Reyes Católicos, fue en Salamanca, entró en la orden Bolonia, enseñó gramática y
confesor de la reina Isabel en designado inquisidor general de jerónima en 1463. En 1465 fue retórica en Salamanca y Alcalá.
1492 y en 1495, arzobispo de Castilla y Aragón en 1483. El llamado a ser confesor de la Filólogo preocupado por acercar
Toledo. Fue responsable de una rigor de este descendiente de reina Isabel y en 1492 fue la gramática a los profanos y
dinámica campaña de reforma una familia de judíos conversos nombrado arzobispo de autor de la primera gramática
de la vida religiosa, siguiendo fue considerado excesivo por los Granada, donde fue tolerante española en lengua vulgar.
consignas de Alejandro VI. Tras papas, pero siempre contó con el con judíos y musulmanes. Eso Preparó una Historia de los Reyes
la muerte de Isabel, en 1504, apoyo de los reyes, en los que se le creó problemas con la Católicos, traducción latina con
entró en el primer plano de la cree que influyó para la Inquisición, aunque fue rasgos originales de la castellana
escena política. expulsión de los judíos de 1492. rehabilitado por el papa Julio II. de Hernando de Pulgar.

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Orden
IGLESIA
Carta de privilegio vación se encontraban los puentes,
al colegio de pontones y calzadas.
Santa Cruz de Continuaron las medidas contra los
Valladolid firmada,
judíos tomadas en las Cortes de Ma-

en la
a petición del
cardenal
drigal. Aunque parece que los prote-
Mendoza, por los gían en la disposición que prohíbe a
Reyes Católicos en los mozos de espuela llevar derechos
Sevilla, en 1484. a las aljamas, cuando entraban los re-
yes en villas y ciudades, sin embargo
aumentaron los derechos de los mon-
teros de Espinosa, elevando el im- La reforma eclesiástica
puesto que debían pagarles, de doce
maravedíes a cuatro reales de plata fue una tesis de Estado,
por cada tora. Siguen medidas contra
la minoría judía, como prohibirles lle- y una táctica de la
var vestiduras de lienzo y cantar en
voz alta en los entierros. Pero la dis- monarquía católica
posición más dura, de separación ra-
dical, fue la orden de que todas las ju- anterior y posterior a
derías y morerías estuvieran aisladas
de los barrios de los cristianos, de- Fernando e Isabel, pero
biendo construir sus casas en los ba-
rrios establecidos para ello, en un pla- en la que ambos
zo de dos años; en esos barrios se se-
ñalarían lugares para construir mez-
tuvieron una destacada
quitas o sinagogas, respectivamente, si
antes las tenían. Las medidas no eran
labor, explica José
nuevas, pero ahora se cumplirán con
todo rigor, lo que producirá un aisla-
García Oro
miento radical de la minoría judía que
conducirá a su expulsión en 1492.

L
para convertirlos en juro de heredad, para evitar el absentismo establecieron Beneficios para el clero nacional os últimos estudios sobre la
que no se hubieran llevado a efecto. que sólo cobraran el salario del tiempo Está presente en las disposiciones del reforma religiosa confirman la
Respecto a las mercedes y donaciones que residieran en la villa o ciudad, ex- Ordenamiento un deseo de mejorar y fuerza de los anhelos refor-
de maravedíes, pan, doblas, florines, cepto si estuvieran en servicio del rey o elevar el nivel espiritual del clero de la mistas, la conciencia de inau-
etc. sobre las alcabalas, tercias, diez- por alguna causa justa, sin exceder los Iglesia castellana, pero también trata- tenticidad cristiana en amplios círcu-
mos, aduanas y otras rentas reales, así noventa días y con permiso de los ofi- ron de defender la jurisdicción real los de la sociedad, las propuestas de
de merced de por vida como de juro ciales del concejo. Con todo, la limita- frente a la eclesiástica: que los benefi- soluciones y programas y el grado de
de heredad, los procuradores de las ción o reserva más importante ante el cios eclesiásticos y las dignidades no se responsabilidad política con que asu-
ciudades no intervinieron en su reduc- poder excesivo de los corregidores era entregaran a extranjeros y, sobre todo, men la tarea reformista los rectores de
ción, aunque sí pidieron su supresión. la obligación de realizar el Juicio de Re- la exigencia de que las personas que se la Cristiandad: los papas y los sobera-
Se revocaron las mercedes arrancadas sidencia durante 30 días, debiendo res- proponía al Papa que fueran nombra- nos de cada país. Llama la atención el
por engaño o por fuerza a Enrique IV ponder ante el juez de las denuncias das para los arzobispados y obispados aspecto político de la reforma de la
y a su hermano el príncipe don Alfon- que le interpusieran los vecinos que ha- juraran que no tomarían ni ocuparían Iglesia, desde el Pontificado, en el que
so, pero se respetaron las que habían bían estado sometidos a su autoridad. en las villas y ciudades de sus iglesias destacan las contradicciones internas
sido concedidas por servicios verdade- las alcabalas, tercias, pedidos y mone- de los proyectos y la imposibilidad
ros a Enrique IV. Se suprimieron las Los ojos del rey das reales. Es decir, pretendían que los práctica de una empresa de reforma
mercedes concedidas por servicios Una de las figuras más importantes que beneficios eclesiásticos fueran en ex- pontificia en el periodo anterior a
irrelevantes o que hubieran sido ya crearon estas Cortes fue la de los vee- clusiva para el clero nacional y que el Trento. Los especialistas ponen énfasis
premiados de forma directa y se redu- dores que cada año debían visitar las papa nombrara obispos sólo a las per- en la peligrosidad de las reformas na-
jeron algunos juros concedidos por ne- ciudades con amplias funciones de ins- sonas que ellos propusieran. cionalistas y en la debilidad de las au-
cesidades inmediatas de la Corona o pección, teniendo que informar a los re- En resumen, puede afirmarse que, si torreformas institucionales que se ato-
los conseguidos por los particulares a yes sobre cómo se realizaba la adminis- en el reinado de los Reyes Católicos las mizaban en sus rincones. Apuntan, sin
través de la nobleza. tración de justicia, si se construían torres Cortes son relegadas a segundo térmi- embargo, una excepción: la obra de
En cuanto al gobierno municipal, a y casas fuertes, de qué forma se rendían no, su nuevo Estado, el Estado moder-
partir de esas Cortes el oficio de corre- las cuentas de los concejos, si se llevaba no, inició el proceso de su configura- JOSÉ GARCÍA ORO es profesor de
gidor se generalizó y expandió a las vi- a cabo la restitución de las ocupaciones ción en las Cortes de Madrigal (1476) y Paleografía, Universidad de Auto de fe presidido por santo Domingo de Guzmán, por Pedro Berruguete, siglo XV (Madrid,
llas y ciudades de jurisdicción real, pero de términos y en qué estado de conser- de Toledo (1480). n Santiago de Compostela. Museo del Prado). Los Reyes Católicos reforzaron el poder de la Corona sobre la Inquisición.

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ORDEN EN LA IGLESIA
EL NUEVO ORDEN DE LOS REYES CATÓLICOS

dad contemplativa se prevé a largo pla- Isabel la Católica, en la obra misionera.


zo y se le quiere suscitar mediante nue- a los pies de Dios A fines de la Edad Media, las abadías
Omnipotente, en una
vas instituciones educativas y asociacio- benedictinas tenían vida autónoma sin
miniatura del
nes caritativas y, sobre todo, mediante Marcuello (siglo XV).
vinculación real entre sí, a pesar de la
la siembra de literatura romance que se normativa que les obligaba a federarse
difunde desde Alcalá de Henares bajo la en congregaciones con presidente, vi-
inspiración del cardenal Cisneros. sitas de inspección y celebración de ca-
Tampoco se da en España una refor- pítulos generales, a restablecer la ho-
ma beneficial sistemática que consagre mogeneidad de la vida comunitaria y a
principios por entonces adquiridos, co- restaurar las prácticas ascéticas de cada
mo la residencia de los pastores, la in- instituto. La situación concreta de las
compatibilidad beneficial, la elimina- abadías benedictinas es de desarticula-
ción de enclaves e interferencias juris- ción completa de su esquema constitu-
diccionales, la regulación de las penas cional. No mantienen la vida comunita-
canónicas o la racionalización del régi- ria; tienen dilapidado o impedido el
men privilegiado y abusivo de la juris- patrimonio monástico; sufren un decai-
dicción eclesiástica. Las numerosas in- miento demográfico profundo; entran
tervenciones de la Corona en estos en el sistema beneficial con sus digni-
campos son, por lo general, absorben- dades y oficios; están tutelados por la
tes y potenciadoras de la jurisdicción encomienda seglar que hipoteca su pa-
civil y sus oficiales. La gestión de los trimonio. La reforma consistirá en
mejores prelados no pasa de la exigen- arrancarlas de estas férreas mallas de la
cia de una regularidad en el cumpli- dependencia externa y del aislamiento
miento del orden beneficial imperante, e insertarlas en una nueva institución
Grupo de frailes en actitud orante, en un detalle del sepulcro de Pedro Regalado (Burgos, con una atención muy particular a la unitaria: la Observancia.
convento de La Aguilera). catequesis y a la erradicación de la bru-
jería en el caso del cardenal Cisneros, El císter hispano
los Reyes Católicos, Fernando V e Isa- bre todo en el campo de la catequesis en su dilatada Iglesia de Toledo. española es la res- El císter hispano tiene un leve armazón
bel I, de España. y de la práctica sacramental. El llamado tauración de la vi- institucional que le resguarda de la dis-
Aunque se ha concedido a la reina “obispo ideal” de la reforma no se es- De Juan II a Felipe II da regular, mascu- persión. Los monasterios pertenecen
Isabel el protagonismo en la reforma, boza ni se contempla en los criterios Hay que subrayar especialmente la dis- lina y femenina, teóricamente a una de las grandes fa-
esto sólo es válido para el ámbito cas- político-eclesiásticos de la Monarquía, paridad y heterogeneidad del proceso monacal y mendi- milias cistercienses; existen los visita-
tellano, pero este protagonismo no in- si bien se preconiza un nuevo tipo de de la reforma eclesiástica. Cronológica- cante. Fue la idea dores y los capítulos generales que
mente, no comienza con los Reyes Ca- de Juan I, en 1380, examinan la vida cisterciense y casti-
tólicos ni culmina con ellos, pues tiene que asumió la di- gan los desvaríos. Las comunidades se
La reforma religiosa se continúa bajo una larga prehistoria de más de un si- nastía Trastámara, conservan, fosilizadas, con una demo-
Carlos V y Felipe II y culmina a principios glo que arranca del reinado de Juan I
de Castilla (1379-1390) y prosigue su
que recibió su es-
tructuración políti-
grafía baja, una cierta interrelación y,
sobre todo, un intento de resistir las
del XVIII con el movimiento descalzo marcha con la misma intensidad en los ca de los Reyes amenazas más graves, que son el siste-
reinados de Carlos V y Felipe II, para Católicos y que ma beneficial y fiscal de la Curia roma-
valida la tesis siempre clara de que la obispo, letrado, honesto y de clase me- culminar a finales del siglo XVI y prin- fue conducida a extremos auténtica- congregaciones centralizadas que les na y la encomienda señorial. Esta apa-
reforma eclesiástica es en todo mo- dia que no represente a los grupos y cipios del siglo XVII con el movimien- mente quirúrgicos por Felipe II, en con- dieron uniformidad y un régimen único, rente tónica de regularidad mediocre
mento una tesis de Estado, un compro- clanes nobiliarios. Tampoco se formula to descalzo. traposición al concilio tridentino, al que pero con itinerarios dispares en san Be- está desmentida tanto por los visitado-
miso y una táctica de la monarquía ca- un retrato espiritual del párroco o pas- Geográficamente, la reforma sistemá- juzgaba insuficiente en este campo, y al nito, el Císter y los canónigos regulares; res que periódicamente inspeccionan
tólica anterior y posterior a Fernando e tor de una comunidad, ni menos un tica se comienza en Galicia, en el de- margen de los papas de los años si- las casas femeninas fueron lentamente las casas españolas, como por la docu-
Isabel. En consecuencia, la actuación ideal de vida presbiteral. cenio de 1480; se pone en marcha en guientes, que se resistían a autorizar es- atraídas a la nueva disciplina comunita- mentación específica, que demuestra
de la reina Isabel es ocasional y nunca Castilla en los años noventa y sólo se ta drástica reforma “a la española”. ria de la Observancia por obra de su que el cuadro comunitario no funciona
se debe ver en sus actuaciones una pe- Erudición y piedad consumará en el Reino de Navarra en En esta reforma regular no existe un respectiva rama masculina, y sólo en ni siquiera dentro del permisivo siste-
culiaridad personal. Todavía menos aparece en el horizonte tiempo de Carlos V y en la Corona de ritmo único, sino varios y dispares. Las tiempo de santa Teresa emprenden ru- ma claustral.
La reforma eclesiástica en España no la figura del miles christianus erasmia- Aragón bajo Felipe II. Ideológicamen- órdenes mendicantes se autorreforma- tas propias, ya dentro de la espirituali- Las órdenes mendicantes (domini-
es un proceso de nacionalización de la no, empapado de eruditio et pietas, lec- te, existe también una sensible evolu- ron a lo largo del siglo XV, dando vida dad descalza de fines de siglo. cos, franciscanos, agustinos y carmeli-
esfera eclesiástica, pero conlleva una tor asiduo del Nuevo Testamento, cris- ción, pues mientras la reforma practi- a su nueva forma de Observancias, si En síntesis, la reforma regular realiza- tas) y redentoras (trinitarios y merceda-
fuerte vinculación de los grupos reli- tiano interior y autónomo regido por la cada en el gobierno de los Reyes Cató- bien algunas como las militares y los da en España, principalmente en el pe- rios) mantienen el esquema de la vida
giosos a la Corona que los tuteló y em- Philosophia Christi, sino que se cuenta licos tiene una impronta prevalente- carmelitas inician muy tardíamente la ríodo de los Reyes Católicos, consiste en conventual en forma rutinaria: comuni-
pujó. No es un programa de acción con el feligrés cumplidor, devoto de la mente disciplinar y masculina, la nueva nueva dirección. Las órdenes monásti- la renovación de la vida comunitaria y dad estable con oficios domésticos ac-
pastoral para las comunidades cristia- Pasión del Señor y transido de marianis- forma de vida de los “descalzos” de fi- cas pasaron por un proceso traumático, en la motivación vocacional que se ma- tivos; estudio y enseñanza; actividad
nas, si bien los prelados más importan- mo, que se muestra generoso en las nales del siglo XVI lleva el sello con- largo y aristado que supuso arrancarlas nifiesta con fuerza a lo largo del siglo ministerial y pastoral; presencia territo-
tes del período sí tuvieron gran sensi- obras de caridad. El nuevo cristiano de templativo y misionero. del régimen beneficial en que estaban XVI, y repercute sobre todo en la labor rial en el ámbito provincial y diocesano
bilidad por la renovación cristiana, so- la devotio moderna y de la espirituali- Lo que ha de entenderse por reforma enzarzadas y vertebrarlas en nuevas teológica, en la predicación popular y y urbana importante, en juego con las

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EL NUEVO ORDEN DE LOS REYES CATÓLICOS

cen los linajes en los principales ofi- No puede olvidarse entre estos facto-
cios, existe antagonismo interno entre res la crisis institucional y eclesiológica
los estamentos de monjas de coro, do- que representó el Cisma y las distintas
nadas y serviciales, y falta casi siempre “obediencias”, responsables de que los
el mínimo de vida comunitaria que prelados más eminentes y letrados de
prevén las constituciones. El rechazo gran talla se decidieran a emprender
social y religioso se extrema en este ca- por su cuenta reformas en la vida ecle-
so y se trasluce a cada momento en la siástica y religiosa. Es la línea en que
literatura y los nuevos grupos popula- operaron durante su legación en España
res que prefieren organizar su vida en el cardenal Pedro de Luna, el arzobispo
forma de beaterios y no de monaste- de Toledo don Pedro Tenorio (1377-
rios. 1399) y su pariente don Gutierre de To-
ledo, obispo de Oviedo (1377-1389) y
Elementos y focos de renovación don Alvaro de Isorna, obispo de León
El reajuste de la vida religiosa que se (1415-1418) y Cuenca (1418-1445) y ar-
produce en España durante el siglo XVI zobispo de Compostela (1445-1449).
arranca de una serie de factores presen- Un tercer factor fue la iniciación de
tes en la sociedad española y cristaliza nuevos grupos religiosos por fundación
en grupos e instituciones que encarnan o reforma bajo el amparo de los sobera-
la nueva dirección comunitaria, ascética nos y prelados, fenómeno típico del
Proceso de la Inquisición, según un grabado decimonónico que ilustra la Historia de España del y centralizada que asumen las familias tiempo de Juan I de Castilla (1379-
padre Mariana, publicada en 1854. religiosas. Cabe señalar entre estos fac- 1390), en cuyo breve y azaroso reinado
tores, en primer lugar, el rechazo de los comenzaron su andadura la familia jeró-
parroquias y las casas religiosas. Pero cial, bien reflejado en las nuevas litera- cuadros canónicos de la vida eclesiásti- nima, las observancias benedictina de
en su interior se manifiesta el persona- turas romances y en las preferencias de ca y la búsqueda de formas de vida más Valladolid y franciscana de Fray Pedro
lismo de algunos estamentos (maes- los nuevos grupos religiosos, como los sencilla, espontánea y popular. Una hui- de Villacreces, los terciarios regulares
tros, predicadores y capellanes), la in- terciarios regulares, que rehuyen cons- da que se manifiesta en el nacimiento franciscanos, organizados por Fray Al-
disciplina regular (vida litúrgica), la fal- cientemente el cuadro de la vida con- de eremitorios, oratorios y beaterios en fonso de Mellid y la “familia de monas-
ta de motivación vocacional que propi- ventual mendicante, por considerarlo el ámbito de las provincias regulares y terios de Tordesillas” de clarisas y las
cia la decadencia demográfica y la hui- esclerótico y vacío. al amparo de gracias recibidas de papas, primeras fundaciones cartujas. Todos
da constante hacia otras formas de vida Estos esquemas de la vida monacal y legados pontificios y obispos, desde el los cuales sirven de fermento de inquie- Fernando e Isabel rezan al pie de la Cruz, en esta miniatura del Marcuello. Los Reyes Católicos
religiosa, como el eremitismo. El decai- mendicante se extreman en la vida último cuarto del siglo XIV hasta media- tudes y atraen el favor de los poderosos continuaron las reformas de la vida religiosa iniciadas en tiempo de Juan II.
miento se evidencia en el rechazo so- claustral femenina, en la que prevale- dos del XV. en Castilla, de forma que la Corona los
ampara a lo largo del siglo XV como para la promoción de los intereses reli- glo XV. Con el favor de los reyes y de
instrumentos de su política eclesiástica. giosos más acuciantes en el momento: sus oficiales y la ayuda directa de los
La temida Inquisición misiones de paz y gestiones diplomáti- nobles se realizan estas conquistas y se
Fundaciones nuevas cas y estamentales; predicación popu- legitiman inmediatamente mediante

L a Inquisición no fue una creación de


los Reyes Católicos, pero entraría a
formar parte de la Leyenda Negra española
cimiento de la monarquía. El nuevo Santo
Oficio nacía para ocuparse de forma priori-
taria del problema judío y converso que
distritos y vigilando el rigor de los procesos.
El inquisidor general llegó a ser tan odiado,
que se le autorizó a desplazarse con una
Por último, aunque no sea de menor
importancia, hay que mencionar la ins-
talación de las observancias, como res-
lar y promoción de la cruzada; activi-
dad misiónal en el Oriente cercano y
en las islas del Atlántico; labor inquisi-
aprobaciones pontificias. Es lo que se
evidencia con toda la información de-
seable en el caso de la Regular Obser-
porque fueron ellos quienes nacionalizaron tan acuciante y grave había llegado a ser en guardia de cincuenta personas. tauración de la primitiva forma de vida torial. En su defensa frente al concilia- vancia Franciscana, sobre todo si se re-
el control real sobre este tribunal religioso. la Baja Edad Media en los territorios his- A su muerte, fue elegido inquisidor ma- de cada instituto religioso en forma de rismo y al nacionalismo religioso, los corren con paciencia los volúmenes
En 1478, el papa Sixto IV dictó la bula pánicos. Con el paso del tiempo, acabó yor el arzobispo Diego de Deza (1498), congregaciones monacales y de vica- papas encuentran también en esta nue- del Bullarium Franciscanum que cu-
Exigit sincerae devotionis affectus, que les au- siendo un elemento de primer orden en el también dominico. Deza tuvo que dimitir riatos generales y provinciales mendi- va generación de monjes y religiosos bren el período. Es la experiencia y
torizaba a crear un tribunal represor contra control de la disidencia política o social en 1507, tras la muerte de Isabel. La súbi- cantes desde mediados del siglo XV, a valiosos colaboradores siempre dis- lección política que reciben los Reyes
la herejía y las irregularidades en la con- cuando se consideró necesario (véase La ta muerte de Felipe el Hermoso en sep- base de un nuevo estatuto canónico puestos a legitimar sus decisiones de Católicos desde 1475.
versión de los judíos. La bula se limitaba Aventura de la Historia, nº 52). tiembre del mismo año aumentó la incer- que en principio prevé sólo fundacio- rectores de la Iglesia.
inicialmente a Castilla y poco después se Cuando en 1482, Sixto IV, desdiciéndose tidumbre. Fernando recuperó el gobierno nes nuevas y adhesiones voluntarias, Los reyes, particularmente los de El mentor, Cisneros
extendió cuando Fernando heredó la coro- de su primera bula, nombró a una serie de de Castilla y nombró a Cisneros inquisidor pero que muy pronto se convierte en Castilla, ven en las nuevas familias ob- La reforma, como proceso político-ecle-
na de Aragón. frailes dominicos como inquisidores, Fer- general de Castilla, sin jurisdicción sobre arma de conquista de las principales servantes los mejores simpatizantes de siástico, suele situarse en el reinado de
A diferencia de la Inquisición medieval, nando e Isabel reaccionaron con la creación en la Corona de Aragón. El interés de la casas religiosas, tanto monacales como sus aspiraciones políticas de prevalen- los Reyes Católicos, apuntando la figura
en esta nueva modalidad, el nombramien- del Consejo de la Suprema y General Inqui- monarquía por mantener el control del mendicantes. cia de la Corona frente a los estados de del cardenal Cisneros como mentor de
to de los inquisidores dependía de los Re- sición, como un organismo más y eligieron Santo Oficio afloró de nuevo en el testa- Las observancias representan la for- nobles y prelados, que atomizan la na- la empresa. La historiografía actual no
yes Católicos, que lograron transformarla como inquisidor general a uno de los nom- mento del Rey Católico, fallecido en 1516, ma definitiva de la reforma regular y ción. De hecho son los reyes de Casti- desmiente esta tesis, si bien la matiza
en una poderosa arma en manos de la mo- brados por el papa, fray Tomás de Torque- en el que recomendó a su nieto Carlos el son desde su constitución la palanca lla Juan II, Enrique IV y sobre todo los considerablemente y atribuye un mayor
narquía, incluso en un instrumento de go- mada. Hasta su muerte en 1498, Torque- Santo Oficio como instrumento de garan- que utilizan los papas y los reyes para Reyes Católicos quienes fomentan el papel a los monarcas, que asumen y
bierno centralizado, lo que se redundaba mada dirigió la Inquisición con mano de tía de la fe, principal elemento de la uni- su política religiosa. Los pontífices las espíritu conquistador y en gran medida formulan explícitamente la reforma de
en el proceso que emprendieron de fortale- hierro, ampliando el número de tribunales o dad de los reinos. legitiman con sus aprobaciones y privi- invasor que ostentan los monjes y frai- la Iglesia como tarea política de la mo-
legios y las utilizan con gran intensidad les observantes desde mediados del si- narquía. En dos dimensiones: la benefi-

12 13
cial, mediante un intento de terios de Castilla y fue el pri-
conquistar el patronato univer- mer paso firme para la absor-
sal y la práctica de la presenta- ción en la reforma de todo el
ción de los candidatos, preten- mapa cisterciense de Castilla,
sión que sólo consiguieron para en tiempos del Emperador.
las nuevas tierras de Granada,
Canarias y las Indias; y la regu- Monasterios femeninos
lar, introduciendo sistemática- El gran reto de la reforma reli-
mente la forma de vida obser- giosa durante el reinado de los
vante en los monasterios y con- Reyes Católicos lo constituye-
ventos masculinos y vinculando ron los monasterios femeninos
las casas femeninas a los grupos de todas las órdenes monacales
reformados de cada familia reli- y mendicantes. El programa de
giosa, meta en gran parte alcan- reforma previsto para este gru-
zada durante el reinado. po pretendía restaurar la vida
En segundo lugar, los Reyes comunitaria, la práctica litúrgica
Católicos consiguen por primera completa, la administración
vez en España bulas pontificias temporal y un tipo de clausura
que legitiman la reforma siste- que impidiese la constante in-
mática de cada orden religiosa terferencia seglar en los monas-
con pasos sucesivos de visita y terios. Se organizaron campa-
corrección de costumbres, cam- ñas de visita y corrección de los
Tapiz de la Santa
bio de régimen e incorporación monasterios de la Corona de
Hermandad de
a la Observancia y reunificación Aragón, en 1493, por comisa- Toledo, elaborado
definitiva de cada familia reli- rios reales, miembros de las ob- en tiempo de
giosa, bajo el signo de la refor- servancias. Se encomendaron Felipe II (Madrid,
ma. Es una empresa que se do- tareas similares a los superiores Museo del
cumenta claramente desde 1485 observantes de Castilla, se re- Ejército).
y produce sus primeros frutos Coronación de la Virgen, en una miniatura del Breviario de Isabel la gularon las admisiones ade-
en 1487, con las primeras bulas Católica (Londres, British Library). cuándolas a las posibilidades
de reforma de los monasterios económicas de cada casa y se
gallegos. Se universaliza en 1493 con el de la Congregación de Valladolid, ges- vincularon los monasterios reformados
breve Exposuerunt nobis (27-111-1493) tionando pacientemente en Roma la a las observancias masculinas. Se reali-
La Santa Hermandad
y la bula Quanta in Dei Ecclesia (27-VII- recuperación del poder de los digna- zó un esfuerzo ingente de renovación y
1493), que autorizan la visita y reforma tarios que las detentaban a título be- de recuperación de estos numerosos
de los monasterios y conventos por pre- neficial, introduciendo en ellas grupos monasterios que, sin embargo, mantu-
lados y religiosos nombrados por los de monjes reformados que instaura- vieron con leves retoques su tipo de vi-
Reyes, y culmina en 1499 con nuevos ban el nuevo código religioso, nego- da señorial hasta el reinado de Felipe II.
documentos pontificios que encomien- ciando sucesivamente su adhesión a la La meta es siempre la misma: superar el
dan la reforma de las órdenes mendi- Congregación, y unificando el régi- conventualismo.
cantes a los dos prelados más eminen- men bajo el gobierno centralizado y En el reinado de Felipe II, se borra
MANO DURA
Nació para combatir la delincuencia que asolaba Castilla por la guerra civil,
tes de Castilla, Francisco Jiménez de Cis- fuerte de los superiores vallisoletanos. de España el conventualismo y se im-
neros, arzobispo de Toledo, y Diego de Esta reforma benedictina intentó tam- pone el régimen observante en los mo- pero en realidad se convirtió en un ejército real privado, pagado por las
Deza, obispo de Jaén e inquisidor gene- bién conquistas en el área aragonesa, nasterios femeninos, si bien sólo como
ral. Estos documentos pontificios y otros pero hubo de contentarse con asentar sujeción a los superiores regulares ob- ciudades. José-Luis Martín presenta la génesis de la Santa Hermandad
tocantes a las diversas órdenes religio- el único y poderoso foco de irradia- servantes. La actitud radical y unifor-
sas que les hacen coro aprobaban tan ción religiosa que fue el monasterio madora con que procede el soberano

L
sólo la primera parte de la reforma, la de Montserrat, en Cataluña. en materia de reforma, con el consen- n las primeras Cortes celebra- presentaran peticiones que condujeran dos por la guerra y no podían ocupar-
inspección y corrección de las costum- En la orden cisterciense los caminos timiento forzado de los pontífices, da a das por los Reyes Católicos al restablecimiento de la justicia y al se como sería necesario de la situación
bres, no el cambio de régimen regular. y los logros de la reforma fueron más la reforma de España la fisonomía que –Madrigal, 1476– presentes buen gobierno. Los procuradores, interior, los representantes de los con-
Pero éste se seguía connaturalmente, al lentos. La Congregación de Observan- la diferencia del resto de Europa. En aún los efectos de la guerra ci- atendiendo el llamamiento real, habla- cejos propusieron, entre otros reme-
introducir religiosos reformados en las cia era mucho más débil que la bene- España y en sus Indias habrá una sola vil que dividieron a Castilla entre los ron de los robos, asaltos, muertes, he- dios, la creación de hermandades en
casas en trance de reforma. dictina de Valladolid y además choca- opción en la vida religiosa: la obser- partidarios de Isabel-Fernando y los de ridas y prisiones que se habían produ- cada ciudad o villa y la unión de todas
ba frontalmente con las abadías ma- vante, con sus matices disciplinar, as- Juana, mal llamada “la Beltraneja”, apo- cido como consecuencia de la entrada en una hermandad general.
Reforma benedictina dres y con el capítulo general, que en cético y misional. Queda excluida la yada por el rey de Portugal, los monar- del rey de Portugal en Castilla, por el Isabel y Fernando aceptaron la pro-
La reforma se hizo campaña y guerra esta reforma española veía un peligro- opción conventual que pervivía legíti- cas pidieron a los procuradores que favor que algunos castellanos rebeldes, puesta –realmente partió de ellos– y
en las abadías benedictinas de Castilla so cisma. A pesar de las dificultades, mamente, en virtud de los criterios tri- desleales y enemigos de la patria, habí- aprobaron las ordenanzas, a las que
que fueron conquistadas, una a una, la Observancia del císter llegó a las dentinos de reforma regular, en los de- JOSÉ-LUIS MARTÍN es catedrático de Historia an dado al monarca portugués. Como añadieron un prólogo o justificación,
por iniciativa de los priores generales puertas de buena parte de los monas- más países católicos. n Medieval, UNED. quiera que los reyes estaban absorbi- en el que se vovía a hablar de los deli-

14 15
LA SANTA HERMANDAD, MANO DURA
EL NUEVO ORDEN DE LOS REYES CATÓLICOS

creación de estas asociaciones. El con- do de los ciudadanos y pecheros. Unos los alcaldes de la hermandad de la ciu- en cada lugar en el que quisieran comer
La queja cejo cabeza de arzobispado, obispado,
arcedianato o merindad debía crear su
y otros habrían de ser idóneos y capa-
ces para el desempeño del cargo, que
dad o villa a la que perteneciere el lu-
gar. Si no se presentaban, los alcaldes
y beber los viajeros o dar de comer a
sus animales, se les facilitara pan, vino,
de Cobeña propia organización, y pregonarla y tendría duración semestral, tiempo du- locales podían actuar por sí mismos, y cebada y cuanto necesitaran a un precio
publicarla, junto con la carta real, por rante el cual los alcaldes podrán llevar si el lugar estaba a más de cinco leguas justo. Si no, podrían los viandantes por

L a reacción de la nobleza frente a la


Santa Hermandad subraya el carác-
ter que tuvo esta institución de reforza-
todas las ciudades, villas y lugares del
partido, de manera que en el plazo de
treinta días todos hubieran hecho, fir-
vara, teñida de verde para diferenciarla
de la que traen los alcaldes ordinarios
del lugar. No cobrarían salario alguno
de la ciudad o villa, podían asesorar a
la justicia local los alcaldes del lugar
más cercano con más de cien vecinos.
su propia autoridad tomar lo que preci-
saran, poniendo, antes, en manos de los
dueños el dinero que normalmente se
miento de la autoridad real. Así lo re- mado y jurado la hermandad. Hecha por su oficio, salvo los derechos que pagaba en la comarca; y si el dueño no
flejo Modesto Lafuente en su Historia de ésta, el concejo cabeza de partido dis- les correspondieran por las actuaciones Sentencia en tres días quería hacerse cargo del dinero, el via-
España: “Bien comprendieron los no- ponía de diez días para comunicarlo y que lleven a cabo. Si no hubiera acuer- La justicia que aplicaba la hermandad jero lo hacía público, para que no pu-
bles que el establecimiento de la Her- hermanarse con los lugares comarca- do en los concejos para el nombra- era expeditiva: detenido el malhechor dieran acusarlo de ladrón.
mandad no podía ser favorable ni a sus nos cabeza de arzobispado, obispado o miento de alcaldes, los reyes los nom- obtenían de él la verdad y conocida és- Cada concejo tenía arca para los gas-
ambiciosas miras ni a las usurpaciones a merindad, con lo que se lograba, a par- braban directamente. Los cuadrilleros ta, “simplemente, de plano, sin estrépi- tos de la hermandad y ésta se nutría de
que estaban acostumbrados, ni a sus ti- tir de las hermandades locales, crear estaban a las órdenes de los alcaldes. to y sin forma de juicio” lo condenaban sisas –un tanto por ciento de los pro-
ranías y excesos. En ella veían, no ya só- una Hermandad General, la que cono- Cuando se les notificaba un delito, los y ejecutaban la sentencia. Si el delin- ductos que se comercialicen–, reparti-
lo un freno para los malhechores, sino cemos como Santa Hermandad. alcaldes y cuadrilleros debían buscar y cuente no podía ser hallado, se inicia- mientos –se creó un padrón de peche-
una institución que acercaba a los pue- El objetivo inicial de la Hermandad perseguir a los delincuentes hasta cinco ba contra él un proceso que se prego- ros y el coste total se repartía entre to-
blos al trono, y los unía para reprimir era limitado: perseguir y acabar con leguas, donde tomaban el relevo los naba tres veces, cada tres días, y pasa- dos-, o de los bienes propios del lugar.
una oligarquía turbulenta. Por eso, reu- los asaltos en los caminos y con los cuadrilleros del siguiente lugar previa- dos los nueve días se juzgaba al acusa- Cada año había una junta general en
nidos muchos prelados y grandes seño- robos de bienes muebles y semovien- mente avisados y llamados por el toque do en rebeldía y se dictaba sentencia. cada cabeza de partido para adminis-
res en Cobeña, representaron, entre tes, así como con las muertes, heridas de campana, para que “así, de lugar en Si el condenado se entregaba volunta- trar justicia y para entender en los
quejosos y reverentes, contra la creación riamente en la cárcel de la hermandad asuntos de interés general, siempre
de aquel cuerpo de policía militar. Pero y se hacía cargo de los gastos del juicio dentro de las limitaciones que manda-
la reina, con su vigorosa entereza, les en rebeldía, se le oía y se le hacía jus- ban las ordenanzas.
hizo entender que no pensaba dejarse ticia. La condena a muerte se ejecutaba Para algunos historiadores, el origen
ablandar por sus razones, y que era lle- con el disparo de saetas en el campo, de la hermandad había que situarlo en
gado el caso de hacer respetar la autori- públicamente, como se acostumbraba la petición del concejo de Burgos de
dad hasta entonces vilipendiada. Mer- en hermandades anteriores, concreta- crear un grupo armado que protegiera
ced a la inflexible constancia de Isbael, mente en la Hermandad de Colmene- los caminos que llevaban a los mercade-
la Hermandad se fue estableciendo por ros de Talavera y Toledo, de la que se res a esa ciudad y permitían el libre de-
todas partes y en todas las provincias, y toma la organización militar. sarrollo de las actividades comerciales,
hasta en las tierras de señorío, a lo cual
contribuyó no poco el ejemplo del con-
de Haro, don Pedro Fernández de Ve- Las Órdenes militares, los nobles y los
lasco, el cual la adoptó en los territo-
rios de sus grandes señoríos del Norte”. La Santa Hermandad ajusticiaba asaeteando a los condenados. La horca
obispos estaban sometidos indirectamente La posada de la Santa Hermandad en Toledo,
del siglo XV, que exhibe el escudo de los
colectiva procede de la Biblia de Moisés Arragel, principios del siglo XV. a la autoridad de la Santa Hermandad Reyes Católicos, fue cárcel y cuartel.

tos cometidos en poblados y yermos y prisiones hechas “por pro- lugar y de tierra en tierra per- A la Hermandad estaban sometidas, seriamente afectadas por la proliferación tamiento de los soldados: cada ciudad
durante los diez últimos años, desde el pia autoridad”, sin orden del sigan los malhechores hasta indirectamente, las Órdenes militares y de salteadores. La propuesta burgalesa debería proporcionar, a su costa, un ji-
comienzo de la guerra civil en época rey ni autorización de juez competen- prenderlos, encerrarlos o echarlos fuera con ellas los nobles y obispos, obligados coincidía con los intereses de la monar- nete por cada cien vecinos o un hombre
de Enrique IV. Muchos de estos delitos te. Se incluían entre los delitos perse- del reino”. Fórmula que ya había sido a entregar a alcaldes y cuadrilleros a los quía y quizá fue inspirada por los reyes, de armas por cada ciento cincuenta, y
habían quedado impunes, precisamen- guibles por la hermandad la quema de utilizada por Pedro I de Castilla para po- malhechores que buscaran refugio en que tras crear la hermandad de herman- en cada ciudad o villa se debía organi-
te por las discordias y movimientos en casas, viñas y mieses en yermo o des- ner fin a la inmunidad de los delincuen- sus dominios, y a permitir que cuatro o dades del reino la modificaron conside- zar una fuerza armada a disposición de
el reino, y la impunidad había animado poblado, incluyendo entre lo despo- tes, cuya persecución se abandonaba en cinco cuadrilleros entraran en sus ciuda- rablemente y la pusieron al servicio no la hermandad cuando la pidiere.
a otros muchos a asaltar y robar en los blado los lugares no amurallados de el límite de la ciudad o villa. des, villas, lugares, castillos y casas fuer- de las ciudades sino de la Corona. El proyecto halló una fuerte oposición
caminos. Por ello, la gente pacífica di- menos de cincuenta vecinos. tes a “buscar y escudriñar por cuantas En cumplimiento de los acuerdos de en las ciudades, por cuanto suponía gas-
fícilmente podría viajar si no se ponía Para perseguir a los delincuentes y Persecución de largo alcance vías quisieren y mejor pudieren” a los Madrigal, los hermanados se reunieron tos considerables, pero los reyes mantu-
remedio, si no se creaban hermanda- malhechores se organizó la hermandad El apellido, la llamada de hermandad malhechores. La falta de colaboración se en diversas ocasiones en las que se am- vieron la propuesta y para prevenir po-
des vinculadas entre sí, de forma que del modo siguiente: en cada lugar se en hermandad, rompía las barreras lo- castigaba con fuertes multas y con la pliaron o modificaron las competencias sibles desavenencias en el futuro se or-
hubiera una unidad de acción y pudie- nombraban dos alcaldes –uno en las cales y permitía perseguir a los delin- aplicación, como encubridores, del cas- de la Hermandad. Sin dejar de ser ins- denó que a las juntas anuales de la San-
ra hablarse de una hermandad general poblaciones de menos de treinta veci- cuentes por todo el reino. Si los acusa- tigo que se daría a los malhechores. trumento de pacificación interna, se ta Hermandad acudieran por cada ciu-
de las ciudades y villas. nos- y el número de cuadrilleros, hoy dos eran presos, se llevaban al lugar Una de las formas de inseguridad en convirtió en ejército permanente al ser- dad dos procuradores, uno de los cuales
Cada ciudad o villa con su tierra de- hablaríamos de policías–. Uno de los donde habían cometido el delito y eran los caminos podía consistir en no aten- vicio de los Reyes y en vehículo de la sería nombrado por los reyes, que ten-
bía crear su propia hermandad, “una alcaldes debía pertenecer al grupo de entregados a la justicia de los alcaldes der o en exigir precios desorbitados a centralización del reino, como la Inqui- drían así de antemano la mitad de los
con otra y otras con otras, y todas jun- los caballeros y escuderos, miembros del lugar, que iniciaban el proceso y los caminantes. Por ello, entre las orde- sición, organismo de unificación a la par votos. Se preveían revistas anuales y la
tas unas con otras”, expresión que se de la nobleza local exenta del pago de esperaban tres días antes de pronun- nanzas de la Hermandad, Isabel y Fer- que eclesiástico. La organización muni- creación de una junta permanente o di-
explicaba al hablar del mecanismo de impuestos, y el otro proceder del esta- ciar sentencia, para que pudieran llegar nando incluían una, disponiendo que cipal se mantuvo para facilitar el reclu- putación de la Hermandad, de la que

16 17
había de formar parte un representante reducían la autoridad de los monarcas con los impuestos que se cobraban a
de cada una de las ocho provincias en por lo que, una vez estabilizado el reino los pastores que cruzaban la zona. La
que se consideraba dividido el reino a o desaparecidos los problemas más acu- hermandad se regía por medio de Jun-
esos efectos: Burgos, Palencia, Segovia, ciantes, los reyes intentaron anular las tas, de las que formaban parte los col-
Ávila, Valladolid, Zamora, León y Sala- concesiones hechas a las ciudades y a meneros (trabajadores), los ballesteros
manca, regiones en las que los reyes los nobles. La muerte prematura de los que defendían las colmenas y los pro-
disponían de suficiente autoridad para reyes puso fin a la política de afirmación pietarios. Estaba presidida por dos al-
obligar a aceptar sus decisiones. monárquica y de nuevo se inició el ciclo caldes nombrados anualmente entre los
revueltas nobiliarias-apoyo de las ciuda- propietarios y su misión era conservar
Persecución de disidentes des-concesiones de los reyes-afirmación los privilegios reales, hacerlos cumplir y
Poco a poco, fueron entrando en la de la autoridad monárquica, y con ella juzgar a los malhechores. La finalidad
Hermandad todas las ciudades del rei- la supresión de las hermandades. de esta asociación, mantener el orden
no y su conversión en organismo real Junto a las hermandades políticas en los caminos y montes, hizo de ella
quedó reflejada en la creación de un aparecieron otras, cuyo objetivo princi- un organismo militar al que los reyes
Consejo de Hermandad con su presi- pal era económico. De éstas interesa re- dieron ayuda y protección por cuanto
dente, tesorero, contador, procurador, cordar la hermandad formada por los era una garantía de seguridad en el rei-
letrados, veedores, secretario, escriba- propietarios de colmenas de Toledo, no de Toledo y porque suministraba
nos y jefes militares. La organización Ciudad Real y Talavera, unidos para ex- ballesteros a la monarquía en los mo-
central fue reforzada con organismos pulsar a los bandoleros que prolifera- mentos de apuro. La organización mili-
provinciales con sus propios funciona- ban en la zona. La hermandad de Tole- tar de esta hermandad se amplió a todo
rios, y pronto la Hermandad tomó par- do contó con un servicio permanente el reino por Pedro I en 1351, precisa-
te en la persecución de los disidentes de vigilancia elegido entre todos los mente para que los delincuentes no
políticos, en la conquista de Canarias, hermanados, cuyos gastos se pagaban pudieran considerarse tranquilos al sa-
en la guerra de Granada como lo que lir de los términos de la ciudad o villa
realmente era, un ejército real, pagado en la que hubieran delinquido.
por las ciudades que, naturalmente,
manifiestaron en diversas ocasiones su
oposición a los gastos que conllevaba
la Hermandad. La manera arbitraria de
administrar justicia por parte de algu-
Derribar castillos
Enrique IV se sirvió ampliamente de las
hermandades para combatir a los no-
bles rebeldes y poner fin a los muchos
Expulsados de Expulsión de los
judíos de España,
de Emilio Sala

SEFARAD
nos alcaldes llevó a la disolución de la robos, hurtos, homicidios, muertes de (1889). El pintor
Hermandad poco después de haber si- hombres, males y quebrantamientos de refleja el momento
do reformadas sus ordenanzas y modi- caminos y otras fuerzas, según la Ir- en que Torquemada
irrumpe en una
ficados sus objetivos, en 1507. mandad gallega, o para derribar los cas- audiencia de los reyes
Los Reyes Católicos no crearon la tillos y casas fuertes de algunos nobles. a un dirigente de la
Hermandad de la nada; contaban con La hermandad gallega estaba directa- comunidad judía.
numerosos antecedentes cuyos orígenes mente relacionada con la Hermandad
podemos situar en los años finales del de Castilla, creada en 1464, y modelo di-
siglo XIII y comienzos del XIV. La histo- recto de la Santa Hermandad de los Re-
ria política de este período puede resu- yes Católicos, mencionada por Antonio La expulsión de los judíos se inscribió en el marco de la persecución en
mirse del siguiente modo: los reinados Lalaing, señor de Montigny, uno de los
de Sancho IV, Fernando y Alfonso se nobles que acompañaron a Felipe el toda Europa y respondía a la creencia de que se gobernaba mejor sobre
iniciaron con grandes dificultades pro- Hermoso en 1501: “Cuando un malhe-
vocadas en el primer caso por el en- chor se escapa por algo, por pequeña súbditos homogéneos. Enrique Cantera relata el progresivo acoso que
frentamiento entre Sancho y Alfonso X que sea [la causa], inmediatamente los
y en los otros dos por la menor edad de alcaldes y los alguaciles... si no lo pue- precedió a la orden de abandonar la Península
los monarcas en el momento de iniciar den detener, hacen sonar las campanas
el reinado. Tanto en una como en las de pueblo en pueblo, y cada uno con

L
otras ocasiones, las dificultades de la diligencia persigue al fugitivo, que no se a expulsión de los judíos de considerar la necesidad de una conver- ropeas. A este respecto, las nuevas di-
monarquía fueron utilizadas por los puede escapar más que a tres países: España supuso el punto final sión inmediata de los judíos al cristia- rectrices de la teoría política sustenta-
bandos nobiliarios para incrementar su Francia, Portugal y Navarra, pues Ara- de un largo proceso iniciado nismo, y prácticamente en toda Europa ban la unidad de la comunidad política
poder apoyando al rey para controlarlo gón está ahora comprendido en las Es- en el siglo XIII, cuando en el comenzó a abrirse paso la idea de que y social en la unidad religiosa.
o combatiéndolo para arrancarle conce- Imagen de un pañas; y en cada uno de estos tres pa- Occidente europeo se asistió a la frac- la solución del problema judío podía En los reinos hispánicos, y pese a
siones. Los concejos y las hermandades ahorcado sos hay guardas encargados de no dejar tura definitiva entre cristianismo y ju- radicar en la prohibición de la práctica que desde mediados del siglo XIII el
que crearon sirvieron de eficaz contra- procedente de pasar a ninguno sin saber quién es... an- daísmo. Desde los primeros decenios del judaísmo. La solución expulsoria antijudaísmo ganó posiciones, en parti-
peso a las exigencias nobiliarias y su la Biblia de tes de las venticuatro horas, es sabida de esta centuria, la Iglesia empezó a no tenía su fundamento en una pro- cular en el terreno doctrinal, la situa-
apoyo permitió superar las dificultades, Moisés Arragel, por todos los países de España... [y] se puesta canónica, sino civil, que debe ción fue más favorable para los judíos
de principios
pero al mismo tiempo pusieron precio a ha mantenido tan bien que no se ha ha- ENRIQUE CANTERA es profesor de Historia ser puesta en relación con el proceso durante mayor tiempo que en otras
del siglo XV.
su ayuda en forma de concesiones que llado nadie en falta”. n Medieval, UNED. de maduración de las monarquías eu- áreas de la Europa occidental y central.

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EXPULSADOS DE SEFARAD
EL NUEVO ORDEN DE LOS REYES CATÓLICOS

tre un recodo en las relaciones cristia- los judeoconversos siguieran aferrados debían ser tolerados y sufridos, no ca- ñalados a este efecto en las localidades
nos-judíos y un precedente-escalón en a la religión judía, por lo que concluía bía otra alternativa que su progresivo en las que residían.
la larga marcha hacia el decreto de ex- proponiendo su expulsión. aislamiento social. Entre tanto, la Inquisición recogía en
pulsión de 1492. Algunos años después, la creciente Las disposiciones adoptadas por las sus informes innumerables testimonios
alarma en torno a la judaización de los Cortes de Castilla en relación con los ju- acerca de judeoconversos que guarda-
Sermón en la judería conversos dio lugar a la expedición de díos en sus reuniones de Madrigal ban en secreto la religión judía, y co-
Las persecuciones de 1391 fueron se- la bula Dum fidei catholica (1462), en (1476) y de Toledo (1480), son un buen menzaba a plantear que su perseveran-
guidas en los decenios siguientes de virtud de la cual el papa Pío II introdu- ejemplo del incremento de la hostilidad cia en el cristianismo sería infructuosa
otra persecución no violenta –en el si- jo en Castilla el procedimiento inquisi- concejil antihebrea, que alcanzó su en tanto permanecieran los judíos en
glo XV la violencia antihebrea se torial, vigente en Aragón desde dos si-
orientó hacia los judeoconversos, y glos antes, con el fin de detectar y cas-
estuvo teñida, con frecuencia, de un tigar el delito de herejía. Pero no sería El fracaso inicial de la Inquisición para
indiscutible matiz de protesta social–,
en la que caben distinguir dos líneas
sino a raíz de la bula Exigit sincerae
devotionis, promulgada por el papa
aplastar el criptojudaísmo de los
de actuación principales. Por una par- Sixto IV, el 1 de noviembre de 1478, conversos impulsó el plan de la expulsión
te, la “doctrinal”, marcada por la pre- cuando el procedimiento inquisitorial
dicación en las juderías, con san Vi- comenzó a tener auténtica efectividad, punto máximo en los años ochenta, co- suelo hispano. Apenas dos años y me-
cente Ferrer a la cabeza, y por la po- desde el momento en el que los Reyes mo signo inequívoco de una situación dio después de hacerse pública la ley
lémica, que tuvo su momento culmi- Católicos decidieron encauzar el “pro- que se deterioraba de forma acelerada. de apartamiento de judíos y mudéjares,
Un grupo de judíos españoles del siglo XV, representados en una miniatura de la Biblia de nante en la llamada Disputa o Contro- blema converso” por la vía procesal. De este modo, las Cortes de Toledo se dio un paso más en el camino que
Moisés Arragel (Madrid, Biblioteca del Palacio de Liria). versia de Tortosa (1413-1414). Por De la nueva Inquisición se esperaba acordaron en 1480 que en el plazo má- conducía de forma inexorable a la pro-
otra, la “legal”, que tuvo su expresión que contribuyera al logro de la ansiada ximo de dos años todos los judíos y los mulgación del decreto de expulsión.
El panorama cambió en el siglo XIV, da entre Pedro I y su hermanastro En- en las disposiciones emanadas de las unidad religiosa, social y política del mudéjares castellanos habrían de re- Así, el 1 de enero de 1483, la Inquisi-
cuando hizo su aparición el antijudaís- rique de Trastámara; y persecuciones y reuniones de Cortes celebradas a lo reino. Y es muy posible que el hecho cluirse en barrios apartados, se- ción, con la anuencia del Consejo Real,
mo violento: asaltos contra las juderías asaltos contra numerosas juderías his- largo del siglo XV, en las que se insis- de que no se alcanzaran unos resulta- decretó la expulsión de los judíos que
navarras en 1328; asaltos contra juderí- panas en 1391. tía, principalmente, en la obligatorie- dos inmediatos con el establecimiento residían en las diócesis de Sevilla, Cór-
as catalanas, aragonesas y andaluzas en Todos los estudiosos del judaísmo dad del uso por parte de los judíos de de la Inquisición, diera lugar a que en doba, Jaén y Cádiz, que era donde el
1348, tras ser acusados los judíos de ser hispánico coinciden en señalar los las señales identificativas externas, en medios inquisitoriales comenzara a “problema converso” se manifestaba
los causantes de la epidemia de peste acontecimientos de 1391 como auténti- las prohibiciones para que ejercieran plantearse firmemente el proyecto de con particular crudeza. Esta disposición,
negra; asaltos contra juderías castella- camente decisivos en la evolución del determinados oficios y para que ad- expulsión de los judíos. que puede considerarse como un
nas en el contexto de la guerra fratrici- “problema judío”. Son, para Emilio Mi- quirieran bienes raíces, y en la limita- ensayo del decreto de expulsión ge-
ción de los intereses que obtenían por Amparo interesado neral de 1492, pretendía eliminar de
contratos de préstamo. En su ascenso al trono, los Reyes Cató- raíz toda posibilidad de proselitis-
La polémica de las cifras Una coyuntura política y eclesiástica licos contaron con el apoyo de algu- mo religioso de los judíos entre los
más favorable hacia los judíos a partir nos de los principales dirigentes de la judeoconversos. Pero Haim Bei-
En este artículo, el número de los judí- sobredimensionada. La historiografía del del tercer decenio del siglo XV permi- comunidad judía castellana, y los pri- nart adivina también en ella algu-
os expulsados se cifra en “unos cincuenta siglo XX, recortó las evaluaciones iniciales. tió una cierta restauración del judaísmo meros años del reinado de los Reyes nas motivaciones de índole políti-
mil (...) algo más de la mitad de los que en Así, Yitzhak Baer calcula entre 150.000 y hispano, pero éste fue también el mo- Católicos fueron propicios para la ca y militar-estratégica, como el
ellos residían”. Sin embargo, no todos los 170.000; Jaume Vicens propone de mento en el que se recrudecieron las reconstrucción de las aljamas judías, intento de alejar a los judíos de
autores están de acuerdo y las cifras, sobre 150.000; J. N. Hillgarth, menos 100.000; acusaciones y los odios antijudaicos, de forma que fueron confirmadas la frontera granadina; no en va-
todo las antiguas, fueron dadas a la im- Beatrice Leroy la aumenta a 200.000. en sus más diversas manifestaciones todas las antiguas disposiciones no, unos meses antes se había
prenta con un importante desconocimien- Henry Kamen, que maneja una pobla- –acusaciones de crímenes rituales, de que servían de amparo a los judí- iniciado la guerra de Granada,
to de la población del país y de datos que ción judía de 80.000 personas en total, ar- sacrilegios y profanación de hostias os, pero la protección regia obe- y se dudaba de la fidelidad de
hoy se conocen mejor, como recuerda el gumenta que la mitad se quedó o regresó consagradas, de pacientes cristianos decía a una firme actitud política, los hebreos. Algún tiempo
especialista Ángel Alcalá, de la Universi- tras la expulsión, por tanto baraja una ci- envenenados por médicos judíos, de que no debe ser confundida con después, el 12 de mayo de
dad de Nueva York: impuestos en las alja- fra en torno a 40.000. Alfredo Álvarez prácticas de usura desmedida, etc.–, la simpatía, pues los Reyes Ca- 1486, y a petición de la nue-
mas y en el paso de fronteras, protocolos apunta que serían menos de 100.000 y que hicieron imposible de todo punto tólicos compartían el criterio, va Inquisición, transferida a
notariales, datos portuarios, documenta- Miguel Ángel Ladero, habla de 90.000. la convivencia. común a toda la sociedad eu- Aragón en el año 1484 me-
ción inquisitorial y cronistas de la época. Angel Alcalá cifra la población judía en Desde mediados del siglo XV, se rea- ropea del momento, de que el diante acuerdo de las Cor-
Por eso, las diferencias son abismales en- España antes de la expulsión en unas vivó también la polémica doctrinal an- judaísmo era un mal en sí tes de Tarazona, se orde-
tre los autores de los siglos XVI-XVII y 100.000 personas; se fue aproximadamen- tijudía, que alcanzó sus cotas más ele- mismo y de que los judíos naba la expulsión de los
los actuales. Juan de Mariana ofrece la ci- te la mitad y de ellos retornó un 20%, lo vadas en el Fortalitium fidei de fray constituían un peligro serio judíos de las diócesis de
fra de 800.000 expulsados; Jerónimo Zu- que lleva a estimar una cifra en torno a Alonso de Espina (1459), obra en la para la fe de los cristianos. Zaragoza y Albarracín,
rita, de 400.000; Andrés Bernáldez, pri- 40.000. Jaime Contreras estima la pobla- que se recopilan todos los argumentos Por este motivo, aunque comarcas también alta-
mera fuente para la historiografía poste- ción judía entre 80.000 y 90.000. Gran utilizados desde hacía varias centurias mente conflictivas en
El Tabernáculo en el desierto,
rior, habla de 170.000. parte abandonó España. Antonio Domín- para demostrar la perversidad y peli- relación con la cues-
es una representación de los
Isidor Loeb, a finales del siglo XIX, guez Ortiz, Julio Valdeón y Luis Suárez grosidad de los judíos, a los que se principales símbolos del tión conversa, si bien
consideraba que la cifra de Bernáldez era coinciden en unos 100.000. presenta como difusores de doctrinas judaísmo. Miniatura de la la orden expulsoria
heréticas y a los que se acusa de que Biblia de Moisés Arragel. fue finalmente cance-

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EXPULSADOS DE SEFARAD
EL NUEVO ORDEN DE LOS REYES CATÓLICOS

lipticismo del rey Fernando, quien esta- en 1492, algo más de la mitad de los que
ría influenciado por la atmósfera escato- en ellos residían–, y de naturaleza cultu-
lógica dominante a fines del siglo XV en ral, por cuanto la erradicación del juda-
toda la Europa occidental, según la cual ísmo supuso la desaparición de la bri-
el fin de los tiempos iría precedido de la llante tradición cultural hispano-judía.
conversión de los judíos al cristianismo. En cualquier caso, el decreto de ex-
pulsión no consiguió de forma inmedia-
El fracaso del gueto ta la pretendida fusión homogeneizado-
Pero de la lectura del decreto las únicas ra. Por parte de los “cristianos nuevos”
causas que cabe deducir son de carácter por lo relativo, lo forzado y, hasta cier-
religioso. Así, y debido a que “abía algu- to punto, lo falso de su nueva condi-
nos malos christianos que judaiçaban e ción, que transmitieron a sus descen-
apostataban de nuestra santa fee catho- dientes inmediatos; pese a las campañas
lica, de lo qual hera mucha causa la co- misionales impulsadas por los Reyes Ca-
municaçión de los judíos con los chris- tólicos entre los judíos, con el fin de lo-
tianos, se habían ensayado diversas so- grar la conversión al cristianismo del
luciones”, entre las que se cita el aparta- mayor número posible, y entre los jude-
miento de los judíos en barrios aislados, oconversos, para lograr su más comple-
la creación del Tribunal de la Inquisición ta instrucción cristiana, no cabe duda de
y la expulsión de los judíos de Andalu- que en los primeros tiempos después
cía. Pero como quiera que todas estas de la expulsión muchos de los recién
soluciones habían fracasado, y porque La expulsión de los judíos en 1492, en un grabado de la Historia de España del padre Mariana, convertidos manifestaban un desconoci-
“cada día se halla e pareçe que los di- publicada en 1854. La medicina fue la necesidad social más afectada por la medida. miento prácticamente absoluto de la re-
chos judíos creçen en continuar su malo ligión cristiana. Y por parte de los “cris-
y dañado propósito donde biven e con- en tiempos de los Reyes Católicos. La les. Porque, ciertamente, el papel de los tianos viejos” por el escepticismo, la
versan, y porque no aya lugar de más evolución de la teoría política bajome- judíos en las tareas hacendísticas de la suspicacia y la reticencia con que aco-
ofender a nuestra santa fe”, se acordaba dieval condujo a lo que en la moderna monarquía fue bastante más reducido gieron a los conversos. De este modo,
su expulsión. En la Real Provisión en la historiografía se ha denominado el má- de lo que con frecuencia se ha mante- paradójicamente, cuando parecía que la
que el rey Fernando ordenaba la expul- ximo religioso, que se sustenta en el nido, y la Corona podía prescindir de cuestión judía quedaba definitivamente
sión de los judíos de la Corona de Ara- principio de que sin una plena identifi- sus servicios sin una quiebra importan- cerrada, se estaban poniendo los ci-
gón se alude también a la usura judaica, cación entre comunidad política y reli- te. Algo parecido cabe afirmar en rela- mientos para su pervivencia a lo largo
como una prueba manifiesta de la hosti- gión no es posible la sujeción de todos ción con su intervención en el gran co- de la primera Edad Moderna. Porque,
En la Virgen de los Reyes católicos (anónimo del siglo XV), aparecen representados los monarcas lidad de los judíos hacia los cristianos y los súbditos a una misma norma objeti- mercio, que debió ser, porcentualmente en lugar de desaparecer, el problema se
y sus hijos, con la única imagen que conocemos de Torquemada, a la izquierda, tras Fernando. como causa de continuas quejas ante la va de moral, por lo que la convivencia hablando, aún más limitada. Además, transformó, de forma que el “problema
justicia regia. entre distintas religiones se considera todo parece apuntar a que, en general, judío” dio paso al “problema converso”,
lada. Benzion Netanyahu considera que las distintas ciudades y villas del reino, Por el contrario, no se hace ninguna un obstáculo insalvable para la garantía fueron los sectores más elevados social- que marcó la historia socio-religiosa his-
la cancelación acordada por el rey Fer- con el fin de que fueran abiertas el día referencia a las acusaciones antijudías del orden político, y los disidentes reli- mente, y los más activos desde el punto pana de los primeros tiempos de la Mo-
nando, con consentimiento de fray To- 29 de abril, domingo de Cuasimodo, y comúnmente extendidas por toda la Eu- giosos son vistos como elementos inde- de vista económico, los que aceptaron dernidad. n
más de Torquemada, pudiera obedecer se procediera inmediatamente a su lec- ropa occidental y central –crímenes ri- seables. En este contexto, aunque, en en mayor número el bautismo, lo que
al compromiso del monarca de proce- tura pública, entre las doce del medio- tuales, profanación de hostias consagra- un primer momento, los Reyes Católicos les permitiría seguir ejerciendo sus acti-
PARA SABER MÁS
der a la expulsión de todos los judíos de día y las trece horas, en los lugares das–, ni siquiera al proceso del Santo se resistían a adoptar tan drástica medi- vidades habituales. La marcha de los ju-
los reinos hispanos una vez que Grana- acostumbrados y con presencia de las Niño de La Guardia, cuyo auto público da como la expulsión, aceptaron final- díos sí pudo tener una incidencia nega- ÁLVAREZ DE MORALES, A., Las hermandades,
expresión del movimiento comunitario en Es-
da fuera conquistada. autoridades locales. Acto seguido ha- de fe, celebrado en Ávila en noviembre mente el razonamiento inquisitorial, se- tiva en algunos sectores profesionales paña, Valladolid, 1974.
El 31 de marzo de 1492, los Reyes bría de procederse al bloqueo de la ju- de 1491, dio lugar a una importante gún el cual no sería posible alcanzar como, en concreto, en el campo de la GARCÍA CÁRCEL, R., MORENO, D., Inquisición. Histo-
Católicos firmaban en Granada el de- dería y al inventario de todos los bie- exacerbación del ánimo antijudío. una auténtica unidad en la comunidad medicina, en el que parece que los ju- ria crítica, Madrid, Temas de Hoy, 2001.
GARCÍA ORO, J., La reforma de los religiosos españo-
creto por el que se ordenaba la salida nes de los judíos de cada localidad, En lo que coincide la mayor parte de política en tanto los judíos permanecie- díos tuvieron un destacado papel a lo
les en tiempos de los Reyes católicos, Valladolid,
de los reinos hispanos de todos los ju- prohibiéndose a éstos la venta de sus los estudiosos del tema es en que fue en ran en suelo hispano. largo de la Baja Edad Media en nume- 1969.
díos que no se convirtieran al cristia- propiedades en tanto no estuviera con- la Inquisición, y más en concreto en el rosas localidades hispanas, por lo que LÓPEZ ÁLVAREZ, A. M. e IZQUIERDO, R. (coordinado-
nismo. Este decreto fue preparado y cluido dicho inventario. círculo del inquisidor general fray To- No hubo catástrofe económica su ausencia daría lugar a algunas difi- res), El legado material hispanojudío, Cuenca,
1998.
distribuido en secreto, con el fin de Se han apuntado muchas y variadas más de Torquemada, donde se fraguó el Se ha discutido mucho acerca de las cultades en los años inmediatamente LUNEFELD, M., The Council of the Santa
evitar que los miembros más podero- interpretaciones acerca de las causas proyecto expulsorio. Pero además de consecuencias que la expulsión de los posteriores a su marcha. Hermandad, Miami, 1970.
sos económicamente de la comunidad que movieron a los Reyes Católicos a las causas de carácter religioso, social o judíos tuvo para España. Un análisis ri- Además de las de carácter religioso, NETANYAHU, B., Los orígenes de la Inquisición, Bar-
hebrea tuvieran tiempo para sacar sus decretar la expulsión de los judíos, y se de mentalidad, no hay que perder de guroso de esta cuestión permite afirmar las consecuencias más significativas de- celona, 1999.
PÉREZ PRENDES, J. M., “El procedimiento inquisito-
fortunas del reino de forma fraudulen- ha achacado a diversos grupos sociales vista la decisiva influencia que en la ex- que las consecuencias de tipo económi- rivadas del decreto expulsorio son de rial (esquema y significado)”, en VV.AA. Inquisición
ta y, principalmente, para evitar alter- –patriciado urbano, alta nobleza, jerar- pulsión de los judíos tuvo el proceso de co fueron muy limitadas y que la salida índole social, por la emigración de un y conversos, Toledo, 1994.
cados y asaltos contra las juderías. Las quías eclesiásticas, pueblo llano e, in- maduración del Estado moderno, pues- de los judíos no acarreó una catástrofe importante número de familias y su dis- SÁNCHEZ BENITO, J. M., La Santa Hermandad Vieja
de Toledo, Talavera y Ciudad Real (s. 12-15), Tole-
réplicas autorizadas de la Real Provi- cluso, a los judeoconversos– haber ins- to en marcha en las postrimerías de la económica. Como mucho, dio lugar en persión por todo el mundo mediterrá-
do, 1987.
sión fueron remitidas en pliego secreto tigado el decreto expulsorio. Algún au- Edad Media, y que en los reinos hispa- algunas partes a crisis pasajeras en los neo –se cifra en unos cincuenta mil los SUÁREZ FERNÁNDEZ, L., La expulsión de los judíos
a las autoridades de mayor rango de tor llega a sugerir un supuesto apoca- nos quedó definitivamente configurado negocios y en las recaudaciones fisca- judíos que dejaron los reinos hispanos de España, Madrid, 1991

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