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CASOS CLÍNICOS

CASOS CLÍNICOS

Mujer joven con astenia, rash malar y deterioro de la función renal

J. Rojas-Rivera y J. Egido

Servicio de Nefrología e Hipertensión. Fundación Jiménez Díaz. Madrid. España.

Caso clínico

P resentamos el caso de una mujer caucásica de 32 años, recepcionista de un banco de la capital, sin antecedentes de importancia, excepto por un cuadro

 

de roséola y hepatitis A en la niñez. No es fumadora ni consume alcohol. Acude a su centro de salud tras tres meses de cansancio persistente, artralgias eventuales, rash en la región malar bilateral y un discreto edema en ambos tobillos. El médi-

co de cabecera le manda realizar una analítica en la que resaltaba una creatinina sérica de 2,2 mg/dl (rango normal del laboratorio: 0,7-1,2 mg/dl), lactatodeshi- drogenasa (LDH) 954 UI/l (rango normal: 150-450 UI/l), leucopenia de 3.800/

¿Qué pruebas complementarias estarían indicadas?

mm

3 y velocidad de sedimentación globular (VSG) 67 mm/hora. Su tensión arte-

rial

(TA) en la consulta de Atención Primaria fue 145/83 mm Hg (tomada 2 ve-

 
 

ces). Desde Atención Primaria es remitida a la consulta de nefrología 10 días después, persistiendo los síntomas descritos. Además refiere que ha notado “que orina me- nos”. Se hace una ampliación de la anamnesis y niega antecedentes de enfermedad renal en la familia. Tiene una tía materna con artritis reumatoide y osteoporosis. Niega infecciones gastrointestinales y/o genitourinarias previas. Hace 6 meses estuvo con catarro que mejoró con un tratamiento sintomático en 1 semana. Nie-

¿Cuál sería la sospecha diagnóstica actual y el diagnóstico diferencial?

¿Cuál fue el procedimiento diagnóstico de certeza?

ga fiebre, escalofríos, tos, expectoración o dolor torácico, aunque sí manifiesta que ha aumentado más o menos 3 kg de peso a pesar de tener poco apetito, por lo que ha estado tomando unos “multivitamínicos” por aproximadamente 1 mes sin lo- grar mejoría. Además, refiere que a veces notaba los “dedos hinchados”. Sigue un tratamiento con anticoncepción oral desde hace 7 años. Niega abortos previos.

¿Cuál sería el planteamiento terapéutico?

En

el exámen físico resalta una TA de 155/90 mm Hg, frecuencia cardíaca (FC)

de 92 lpm, frecuencia respiratoria (FR) de 22 rpm y estado febril.

La piel y las mucosas presentan una discreta palidez difusa, sin cianosis ni icteri- cia. Presenta rash eritematoso en regiones malares, cuello y hombros y edema 1+/4+ en los miembros inferiores.

 

El caso completo se publica íntegramente en la página Web de Medicine www.medicineonline.es/casosclinicos

Los

resultados de la analítica realizada en la consulta se enumeran a continuación.

 

Bioquímica: glucosa 89 mg/dl, úrea 62 mg/dl, creatinina 2,4 mg/dl, ácido úrico

 

4,1

mg/dl, perfil hepático y de coagulación normales, proteínas totales 6,0 g/dl,

albúmina 2,9 g/dl, colesterol total 228 mg/dl, triglicéridos normales, VSG 88 mm/hora, PCR 18,2 (valores normales: 0,5-2,0), sodio 137 mEq/l, potasio 5 mEq/l, calcio 9,1 mg/dl, fósforo 3,8 mg/dl y magnesio 2,5 mg/dl.

En

el hemograma se obtuvieron los siguientes resultados: leucopenia 3.600/mm 3 ,

recuento diferencial con linfopenia (1.280/mm 3 ), hemoglobina (Hb) 10,3 g/dl,

hematocrito 31,2 % y constantes corpusculares normales.

Del

análisis sistemático de orina destacamos: orina oscura, 5 leucocitos por cam-

po,

células epiteliales 2 por campo, hematíes 8 por campo, cilindros granulosos

2+,

cilindros hemáticos 1+, proteínas 3+, sangre 2+, el resto de los parámetros eran

normales.

En

la albuminuria en orina de 24 horas se obtuvieron los siguientes resultados:

3,1

g, aclaramiento de creatinina 42 ml/min, MDRD 48 ml/min/m 2 y volumen de

orina en 24 horas 1.120 ml. El electrocardiograma (ECG) y la radiografía de tórax eran normales.

A partir de la exposición clínica, ¿cuál sería el diagnóstico sindrómico inicial?

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MUJER JoVEN CoN ASTENIA, RASH MALAR y DETERIoRo DE LA FUNCIóN RENAL

Basándonos en la historia clínica ¿cuál sería la primera presunción diagnóstica?

Se trata de una paciente del sexo femenino, joven, con una enfermedad donde resaltan síntomas sistémicos (astenia, hi- porexia, rash, artralgias) y compromiso renal (exámen de ori- na patológico, hematuria, proteinuria, disminución de la fun- ción renal e hipertensión). Existe además una historia familiar de enfermedad reumática, por lo que debemos descartar siempre una enfermedad autoinmune sistémica con afecta- ción renal, que característicamente afecte al sexo femenino en edad fértil. Debemos descartar una enfermedad sistémica autoinmune con lupus eritematoso sistémico (LES). Para descartar otras patologías hay que tener en cuenta que el ca- tarro no se asocia a GN post-infecciosa y la hepatitis A no produce daño renal. La GNRP y la GNMP primaria produ- cen generalmente sólo clínica renal y no sistémica y son diagnósticos que requieren de una biopsia renal.

Ante la posibilidad de una enfermedad autoinmune sistémica, ¿qué pruebas deberían solicitarse de manera prioritaria en esta paciente?

Los anticuerpos antinucleares (ANA) son la primera prueba (tamizaje) para descartar el LES, pues son positivas en más del 90% de los casos (sensibilidad alta). Los anti-ADN y comple- mento, si bien tienen una menor sensibilidad (50-70%), se aso- cian generalmente al daño renal e indican actividad lúpica. El factor reumatoide permite descartar una artritis reu- matoide si ésta fuera una posibilidad diagnóstica en nuestra paciente, que no lo parece, pues la clínica articular sólo es de artralgia, no de sinovitis, rigidez, etc. La serología para virus B y C se debe solicitar para descartar causas secundarias de daño renal y síndrome nefrótico, pero en un orden de prio- ridad, serían después de las de lupus. Los anticuerpos anticitoplasma de neutrófilo (ANCA) se pedirían en caso de que la vasculitis fuera una de las primeras posibilidades, pero esta patología autoinmune es más prevalen- te en pacientes mayores de 50 años, presentando mas bien rash purpúrico y precedido de clínica nasal, sinusal o respiratoria. Las inmunoglobulinas están alteradas en el LES, pero tienen menor sensibilidad y especificidad que los ANA y los antiADNd. Los resultados de las pruebas inmunológicas y serológi- cas son las siguientes: ANA positivo, 1/640; anti-ADNAd positivo; factor reumatoide positivo; C3: 42 (valor normal 90-180); C4: 3 (valor normal 10-50); aumento policlonal de IgG e IgM; serología para hepatitis B, C y virus de la inmu- nodeficiencia humana (VIH) negativa y anticuerpos antifos- folípidos negativos. En base a la historia clínica y a la analítica mostrada, el diag- nóstico sería de LES, pues tiene criterio clínico (rash malar), hematológico (leucopenia, linfopenia), renal (proteinuria y ci- lindruria), inmunológico (anti-ADNd positivo) y ANA positivo.

Por otro lado, la ecografía renal y de las vías urinarias re- vela unos riñones de tamaño normal, con buena diferencia- ción córtico-medular y sin signos ecográficos de obstrucción.

¿Cuál sería el próximo paso en el manejo diagnóstico y terapéutico con esta paciente?

Si bien es cierto que la especificidad del anti-Sm es alta para el LES (> 70%), si ya tenemos el diagnóstico por criterios clínicos y serológicos no sería la prioridad en este momento, aunque no estaría de más realizarlo. Los diuréticos de asa en dosis altas son muy efectivos para mejorar los edemas y la diuresis, pero están enfocados al tratamiento sintomático y no han demostrado que mejoren el pronóstico renal; por ello, si bien están indicados en esta paciente, no sería de prioridad absoluta. Los anticonceptivos orales tienen un potencial trombo- génico, y más en una paciente lúpica con síndrome nefrótico. Sin embargo, también existe el riesgo de un embarazo de alto riesgo y con mal pronóstico en una nefritis lúpica activa. Quizás la recomendación en este momento de su enferme- dad sería suspenderlos hasta controlar la actividad de su en- fermedad y utilizar métodos alternativos de anticoncepción. Si bien la clínica nos indica una enfermedad renal grave con síndrome nefrótico y deterioro de la función renal que precisa inmunosupresión agresiva, por otro lado se trata de una mujer caucásica joven y en edad fértil, por lo que se de- ben valorar las alternativa menos tóxicas en el tratamiento inmunosupresor de inducción, como asociar esteroides en dosis altas con micofenolato. Este régimen ha demostrado su eficacia como agente de inducción de remisión de la nefritis. otra posibilidad es administrar ciclofosfamida en dosis me- nores (protocolo del Eurolupus). Además, ciertos hallazgos de la biopsia renal, además de la clase histológica, nos ayuda- rían a valorar mejor el tratamiento y el pronóstico, como la presencia de lesiones activas y crónicas y el compromiso tú- bulo-intersticial que se correlaciona mejor con la función renal a largo plazo, por lo que sería adecuado realizar una biopsia renal percutánea lo más pronto posible, para valorar mejor el daño renal, el pronóstico de la paciente y el trata- miento más apropiado para su caso. Se realiza la biopsia 2 días después de la consulta en ne- frología, pues fue ingresada al día siguiente de la misma. Los resultados revelan una nefritis lúpica clase IV+V, con signos de actividad severa, lesiones crónicas leves y discreta fibrosis intersticial. No hay daño vascular.

¿Qué sugieren estos hallazgos desde el punto de vista del tratamiento y del pronóstico?

Los hallazgos de la biopsia renal muestran signos de gran activi- dad y poca cronicidad. Además el compromiso túbulo-intersticial es leve y no hay daño vascular. Esto nos indica que un tratamien- to inmunosupresor agresivo podría mejorar significativamente la

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ENFERMEDADES DEL SISTEMA NEFRoURINARIo

función renal y el síndrome nefrótico. La coexistencia de las cla- ses IV y V deben ser manejadas de acuerdo a la clase de mayor severidad, en este caso la clase IV (nefritis lúpica proliferativa difusa). La poca cronicidad de las lesiones histológicas es un pa- rámetro de buen pronóstico y la presencia de clase IV + V debe manejarse como una clase IV, es decir, con inmunosupresión. La paciente recibe tratamiento de inducción con esteroi- des y mofetilmicofenolato, pero a los 10 días de iniciado pre- senta diarreas e intolerancia gastrointestinal importante, a pesar de haber reducido la dosis del mofetilmicofenolato.

En este caso, ¿cuál sería el tratamiento alternativo?

La intolerancia gástrica es un problema relevante con el uso del micofenolato. Si ya se intentó disminuir la dosis y ésta persistió, se debe cambiar de inmunosupresor. El rituximab no está indi- cado como agente inductor de la remisión de primera línea y sólo se ha intentado en casos refractarios a otros tratamientos o en pacientes con múltiples recaídas. La azatioprina no es me- jor que la ciclofosfamida o el micofenolato como inductor de la remisión, y su papel es mejor en la fase de mantenimiento. El metotrexate no tiene un papel importante en la remisión de la nefritis lúpica, sí en el caso de la vasculitis sin compromiso renal. Por los mismos motivos ya comentados sobre la toxici- dad gonadal de la ciclofosfamida en dosis altas, la alternativa correcta sería administrar ciclofosfamida en pulsos quincenales pero en dosis más bajas que el esquema de los NIH.

¿Qué otras medidas se podrían tomar en esta paciente?

Además de la inmunosupresión, todos los pacientes con ne- fritis lúpica deben tener un control estricto de la TA, prefe- rentemente con bloqueo del sistema renina angiotensina al- dosterona (SRAA) que se sabe contribuye a un mayor daño renal en el LES. Además, se deben controlar todos los facto- res de riesgo cardiovascular, pues la probabilidad de eventos cardiovasculares es muy alto en el LES, una entidad que se caracteriza por una aterogénesis acelerada. Es prioritario lle- var a cabo la prevención de la osteoporosis por el uso de es- teroides con suplementos de calcio y de vitamina D. Esta última generalmente está deficiente en el LES, y su deficien- cia se correlaciona con la actividad renal. La anticoagulación con warfarina estaría indicada si la paciente tuviera antecedentes de eventos trombóticos o un síndrome antifosfolípido asociado, no en este caso.

Evolución de la paciente

La paciente recibió el esquema del “Eurolupus trial” (6 pul- sos quincenales de 500 mg de ciclofosfamida y esteroides en

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dosis altas con disminución de dosis a las 8 semanas), además de un control de la TA con enalapril (actualmente maneja cifras de 120-130/60-70 mm Hg), manejo de los edemas con furosemida y dieta baja en sodio (ha bajado 3,2 kg de peso), así como estatinas y suplementos de calcio e hidroferol. A los 4 meses de seguimiento su ANA es positivo, los anti-ADNAd son negativos, el C3 y el C4 se han normalizado, el sedimen- to urinario está inactivo, con una creatinina de 1,3 mg/dl, aclaramiento de creatinina 62 ml/min, MDRD 66 ml/min/ m 2 y una albuminuria de 24 horas de 520 mg. No ha presen- tado signos o síntomas de actividad extrarenal. Ha comenza- do un tratamiento con azatioprina en dosis de 2 mg/kg y prednisona en dosis de 10 mg al día. Su próxima visita será dentro de un mes y se intentará disminuir la prednisona a 7,5 mg al día.

Bibliografía recomendada

Importante

Muy importante

Metaanálisis

Ensayo clínico controlado Epidemiología

Artículo de revisión

Guía de práctica clínica

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