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Desde dentro es una propuesta de educación emocional y valores con el objetivo

principal de potenciar el conocimiento de uno mismo y de los otros con respeto y


aceptación. En la medida en la que somos coherentes emocionalmente (es decir, que
nos expresamos y actuamos según lo que pensamos y sentimos) nuestra calidad de vida
mejora porque las contradicciones internas desaparecen. Para llegar a ese punto es
necesario (y muy saludable) conocer nuestro mundo interior. Conectar con él,
identificar lo que sucede dentro de nosotros, aceptarlo, expresarlo y, si nos apetece,
compartirlo, es caminar hacia una competencia emocional y en valores.

La propuesta consiste en atractivos cuadernillos, muy visuales (no diré a qué popular
marca me recuerdan porque creo que es fácil de intuir), con frases, preguntas, espacios
para completar y dibujar… que te guían y te orientan para explorar tu dimensión
emocional. Nos ayudan a la interiorización, la reflexión y a la posterior expresión, a
tomar conciencia de nuestro mundo íntimo y de nuestros recursos, a la vez que
adquirimos competencias emocionales, éticas, sociales y comunicativas. En total son 6
cuadernillos: el 1 y el 2 abordan emociones y sentimientos, el 3 y el 4 valores, y el 5 y
el 6, deseos y pensamientos. Veamos uno por uno.

 En el PRIMER CUADERNO se abordan las siguientes emociones básicas:


alegría, amor, miedo, rabia y tristeza. Aquí algunos ejemplos:

¿Qué es la euforia? 😆
Amor hacia uno mismo. 💚
¡Vive tus emociones! 😆😆😆😆😆😆
 En el SEGUNDO CUADERNO se trabajan las siguientes emociones y
sentimientos: celos, culpa, envidia, rechazo, sorpresa y vergüenza. Algunos
ejemplos:

Sigue estos pasos para transformar tus celos hacia una relación mejor. 💚
¡Cambiando la culpa para que sea útil! 💚
Sigue estos pasos para transformar la envidia. 💚
¡Otro truco para transformar la envidia! 💚
¿Qué te hace especial y único? Eso son nuestras esencias. 💚
 En el TERCER CUADERNO se reflexiona sobre los siguientes valores:
amistad, compañerismo, empatía, generosidad, gratitud, honestidad y
justicia. Algunos ejemplos:

Sobre la amistad... 💚
... y el compañerismo. 💚
¿Amigos o compañeros? ❓❓❓
La empatía. ¡Ponte en sus zapatos! 💚
La gratitud, un gran valor. 💚
 En el CUARTO CUADERNO se continúa reflexionando sobre los siguientes
valores: libertad, perseverancia, respeto, responsabilidad, solidaridad,
superación y tolerancia. Algunos ejemplos:

¿Cómo te sientes cuando perseveras en algo y consigues tu objetivo? ¿Siempre vale la


pena ser perseverante? ¿Hay momentos en los que está bien parar? ¿Encuentras el
equilibrio? ✅
¿Qué es la responsabilidad? ❓❓❓
¡Responsabilidad y culpa no son lo mismo! ¿Lo tienes claro o a veces las confundes?
💚
Superación: ¿Qué quieres mejorar? Sigue estos pasos: identificación, motivación y
planificación. ¡A por ello! 💚
¿Ser tolerante es soportarlo todo? 💚
 En el QUINTO CUADERNO entramos en la parte más profunda de nuestro yo
explorando nuestros deseos y pensamientos: habilidades, decisiones, anhelos
y necesidades. Algunos ejemplos:

Ser y estar. ¡Fundamental! ¿Cuidamos nuestro lenguaje? ¡Por favor, no toquéis nunca
la esencia de nadie, especialmente de un niño! No es malo, ni vago, ni... Se ha portado
mal, ha actuado con pereza... El ser es más estático, y sentimos que no se puede
cambiar, el estado sí. 💚
¿Es importante lo que los demás piensan de nosotros? 💚
Tengo que / decido / escojo. Al final, en la vida, todo son elecciones. 💚
 En el SEXTO y último CUADERNO, se continúa ahondando en los deseos y
pensamientos: percepción de uno mismo, percepción del tiempo,
preferencias y permisos. Algunos ejemplos:

Generalizaciones. ¡Rompamos con ellas! Cuando un alumno me dice "siempre",


"nunca", "todos", "nadie"... siempre le cuestiono. "¡Es que siempre me pasa lo mismo!",
"¿Siempre? ¿Siempre, siempre? Específicamente, ¿cuántas veces?". Y se queda
pensando... "¡Es que todos...!", ¿Todos? ¿Todos, todos? ¿Quién exactamente? ¿Hay
alguien que no?". Y así con todo... Al final, te das cuenta de que acabas cambiando tu
lenguaje de manera más acorde a la realidad. 💚
"El ayer es historia, el mañana es un misterio, sin embargo el hoy es un regalo, por eso
se le llama presente". Ahora que me encuentro de lleno desarrollando mi capacidad
mindfulness, ¡me parece esencial! ¿Estamos en el presente, aquí y ahora? 😆
La vida no se mide en minutos, se vive en momentos. 💚
 Además, hay un último cuaderno con orientaciones para el educador, que
podéis descargar aquí o en la siguiente imagen:
¿No os apetece empezar ya?

Tengo que decir que todavía no os había hablado de estos cuadernos (aunque hace ya
dos cursos que los tengo) porque no los he utilizado en clase, y me gusta siempre
hablaros desde mi experiencia en clase. Sin embargo, me parece un excelente material
y quería darlo a conocer, ya que el único motivo por el que yo no los he empleado en
clase, es por la edad de mis alumnos (si algún día paso a cursos superiores, ¡no dudaré
en utilizarlos!). Como habéis visto, los cuadernos son para HACER (dibujar, escribir...)
y en primero de primaria todavía no tienen la competencia necesaria en lectoescritura
para ahondar en este ámbito de esta forma. Eso no quiere decir que no haya tratado
muchos de sus contenidos, pero de otra manera. Dicho esto, sí los recomiendo sin
ningún tipo de duda a partir de 3º de primaria... ¿hasta? ¡Sin límite! (¡Creo que en
secundaria se le puede sacar mucho jugo! De hecho, voy a invitar a mi hija de 13 años a
"perderse" en ellos este verano). De hecho, me parece ideal que el maestro o profesor
los vaya realizando en clase a la vez que sus alumnos, y que luego vayan poniendo en
común sus experiencias y conclusiones.

¿Qué me cautiva de estos cuadernos? Además de lo dicho hasta ahora:

 Lo libres y personales que son, y que lo que surja de su realización es


totalmente relativo. Lo que sentimos y pensamos depende de nuestro
momento vital, así que la respuesta a una misma pregunta variará según lo que
vivamos y cómo lo vivamos (sería curioso realizar la propuesta y repetirla, por
ejemplo, 10 años después. ¡Seguro que no tendría mucho que ver!).
 Que lo más importante de los cuadernos es todo aquello que sucede mientras
los estamos haciendo. Lo de menos es el resultado final.
 Que tienen un enfoque coaching, en el que la persona descubre por sí misma
aspectos desconocidos y su propio camino de crecimiento personal.
 La parte visual y creativa. La atractiva presentación, combinando diferentes
fuentes tipográficas, dibujos, símbolos... y los espacios libres para rellenar a
través de palabras o dibujos, hacen de este material un espacio único para
desarrollar la creatividad y dejarte llevar por lo que surge de tu interior. Yo los
abordaría bien cargadita de diferentes recursos materiales: lápices de colores,
rotuladores de diferentes grosores, pegatinas, washi tape, papeles estampados...
¡Imaginación al poder!

¿Qué no encontrarás? Largos textos o verdades absolutas. En una ocasión leí una crítica
al material por presentar "poco contenido". Desde mi punto de vista, no entendió el
material ni lo supo utilizar. El "contenido" lo creas tú y, como acabo de decir, no es tan
importante el contenido en sí (el resultado final) como lo que surge de su realización.
Por tanto, si lo que estás buscando es un "manual" o que te digan lo que tienes que
hacer... este material no es para ti (¿o sí?).

Por otro lado, aunque estos cuadernos son una propuesta para la escuela, son totalmente
válidos para cualquier ámbito en el que haya espacio para el autoconocimiento.

¿Y cuál es el papel del maestro, profesor o adulto que acompañe a las personas que
realicen esta propuesta? Pues creo que, principalmente, crear el espacio y el tiempo
para que los alumnos, por sí mismos, hagan suyo este material. Yo temporalizaría el
contenido, asignaría x contenidos a cada sesión (siempre flexible, ya que puede resultar
complicado calcular cuánto tiempo dedicar a cada tema o qué puede surgir a partir de
cada contenido), dejaría un tiempo para la realización individual del material y
finalmente haría una puesta en común, asegurándome de crear un clima de respeto y no
juicio, en el que cada uno sea totalmente libre de compartir sus emociones y
pensamientos. ¡Me parece que puede ser tan enriquecedor!

Por otro lado, creo que sería muy beneficioso que la persona que acompañe en este
proceso tuviera la formación y la competencia emocional suficiente para poder
gestionar las dinámicas y situaciones que se produzcan en el aula. Y también le
vendrían fenomenal ciertos conocimientos de coaching, precisamente para poder ejercer
a la perfección el papel de acompañante / facilitador, en el que habilidades como la
escucha activa y empática, la pregunta poderosa y el feedback, y la observación
(saber mirar), son tan necesarios. Pero bueno, no siempre se dan estas circunstancias, y
creo que lo principal es la voluntad de hacerlo, el respeto y el no juicio. Yo misma me
lancé al mundo emocional a base de motivación, mucha motivación, y autoaprendizaje a
marchas forzadas. Y poco a poco he ido y sigo formándome en ello, de manera formal y
no formal. A fin de cuentas ¡es un aprendizaje continuo!

Y creo que poco más os puedo contar. Espero que os haya gustado este material
(especialmente a los que no lo conocíais) y mi visión de él. Ahora sólo queda, quien así
lo desee, disfrutar de él y sorprenderse con lo que pueda surgir.

AGUÍA DE PADRES PARA COMPRENDER LA INTEGRACIÓN


SENSORIAL

ESTIMUL1. EL CONCEPTO DE INTEGRACIÓN SENSORIAL.


Toda la información que recibimos sobre el mundo, nos viene a través de nuestros
sistemas sensoriales. Debido a que muchos procesos sensoriales tienen lugar dentro
del sistema nervioso, en un nivel inconsciente, normalmente no nos damos cuenta de
ellos.
Estamos familiarizados con los sentidos del gusto, olfato, vista y oído, pero la
mayoría no pensamos en que nuestro sistema nervioso, también sienten el tacto, el
movimiento, la fuerza de la gravedad y la posición corporal. Justo a la vez que los
ojos detectan una información visual y la transmiten al cerebro para interpretarla, los
receptores del resto de sistemas sensoriales captan la información que ha sido
transmitida al cerebro.
Tenemos células dentro de la piel que envían información sobre el tacto fino, el
dolor, la temperatura y la presión. Tenemos estructuras dentro del oído interno que
detectan movimiento y cambios en la posición de la cabeza.
Y tenemos componentes de los músculos, articulaciones y tendones que nos
proporcionan conocimiento sobre la posición corporal.
El sentido del tacto
Aunque para la mayoría de la gente, los sentidos del tacto, movimiento y posición
corporal son menos familiares que la visión y el oído, es importante saber que son
críticos para ayudarnos a funcionar en nuestra vida diaria. Por ejemplo, el sentido
del tacto hace posible que la persona encuentre una linterna en un cajón cuando las
luces están apagadas.
La sensación táctil también juega un papel importante para protegernos del peligro,
por ejemplo, puede indicarnos la diferencia entre el tacto suave de los dedos de un
niño y el desplazamiento de las patas de una araña.
El sentido del movimiento
El sentido vestibular responde al movimiento del cuerpo en el espacio y al cambio
de la posición de la cabeza.
Coordina el movimiento de los ojos, la cabeza y el cuerpo.
Si este sentido no funciona bien, podría ser imposible para un estudiante mirar a la
pizarra y volver al papel para copiar, sin perder su posición en el mismo.
Por ejemplo, también podría tener dificultad para andar entre un camino pedregoso
sin caerse, o equilibrarse sobre un pie durante el tiempo suficiente para golpear un
balón de fútbol con la otra pierna. El mismo sentido vestibular, es esencial para
mantener el tono muscular, coordinar los dos lados del cuerpo, y mantener la cabeza
erguida contra la gravedad. Se puede pensar en el sistema vestibular como la base
para la orientación del cuerpo en relación con el espacio circundante.
El sentido de la posición corporal (propiocepción).
El sistema propioceptivo, está íntimamente relacionado con el sistema vestibular, y
nos da conocimiento acerca de la posición corporal. La propiocepción hace posible
que la persona pueda guiar hábilmente los movimientos de su brazo o pierna sin
tener que observar cada una de las acciones implicadas en estos movimientos.
Cuando la propiocepción funciona eficientemente, la posición corporal de cada
persona se ajusta automáticamente para prevenir, por ejemplo la caída de una silla.
También nos permite manipular con destreza objetos como lapiceros, botones,
cucharas y peines. Debido a la eficiencia del sistema propioceptivo cuando damos
un paso fuera del bordillo, sincronizamos suavemente el siguiente paso para quedar
nivelados de nuevo.
Organización de los sistemas
El sistema táctil, vestibular y propioceptivo comienzan a funcionar de forma muy
temprana en la vida, incluso antes del nacimiento. Estos sistemas básicos están
estrechamente relacionados uno con otro y forman interconexiones con otros
sistemas del cerebro mientras el desarrollo continúa. La interacción entre los
sistemas es compleja y necesaria para interpretar una situación con precisión, y
realizar la respuesta adecuada.
Se denomina integración sensorial a esta organización que tiene nuestro
sistema nervioso de los sentidos para poder usarlos con eficacia.
Planteamiento Motor (Praxis).
La integración sensorial no sólo nos permite responder apropiadamente a las
sensaciones entrantes, sino que también guía la manera en la que nosotros actuamos
en el medio. Por ejemplo, el planteamiento motor (o praxis) es una habilidad
importante que depende de la eficiencia de la integración sensorial.
El planteamiento motor incluye tener una idea sobre lo que hacer, planificar una
acción y finalmente ejecutar dicha acción. Las acciones nuevas que son planeadas,
usan el conocimiento de experiencias y sensaciones pasadas que acompañan a cada
persona.
Los sistemas: táctil, propioceptivo y vestibular, son particularmente importantes
para proporcionar conocimiento sobre cómo el cuerpo se mueve y cómo puede ser
usado para actuar en el medio. Cuando un nuevo planteamiento motor se lleva a
cabo, la persona debe organizar acciones novedosas. Por ejemplo, los preescolares,
al encontrarse con un nuevo juguete para montar por primera vez, pueden figurarse
cómo montarse y bajarse sin ninguna instrucción o ayuda.

2. LA EVALUACIÓN.
Para la mayoría de los niños, la integración sensorial se desarrolla en el curso
ordinario de las actividades de la infancia. El planteamiento motor es una habilidad
natural y externa del proceso de integración sensorial, así como la habilidad para
responder de una manera adaptada a la entrada de sensaciones.
Pero para algunos niños, la integración sensorial no se desarrolla de forma tan
eficiente como debería.
Cuando tiene desórdenes en el proceso de la integración sensorial, pueden
hacerse evidentes problemas de aprendizaje, desarrollo, o comportamiento.
Si sospechas que tu hijo encaja con estas dificultades, deberías realizar una
evaluación dirigida por un terapeuta ocupacional o fisioterapeuta cualificado en
integración sensorial. El resultado de la evaluación indicará si hay o no desórdenes
de integración sensorial y proporcionará un perfil de las habilidades de
procesamiento sensorial de tu hijo.
La evaluación consiste tanto en pruebas estandarizadas como observaciones
estructuradas de las respuestas a la estimulación sensorial: postura, equilibrio,
coordinación y movimientos oculares. El terapeuta ocupacional que conduce las
pruebas puede observar también, informalmente, el juego espontáneo, y pedir
información acerca del desarrollo del niño y de las áreas de comportamiento.
El desarrollo de la evaluación normalmente requiere entre 1 hora y media y 3 horas.
El siguiente paso a la evaluación, será recibir un informe dónde se proporcione las
puntuaciones de las pruebas y la interpretación de lo que indican esas puntuaciones.
Para la mayoría de los niños, se usará el Test de Praxis e Integración Sensorial
(SIPT)
Estas pruebas valoran el funcionamiento del niño en las siguientes áreas:
- Percepción visual.
- Procesamiento somatosensorial (tacto y propiocepción).
- Procesamiento vestibular.
- Coordinación óculo-manual.
- Praxis o planteamiento motor.
Si tu hijo tiene problemas especiales, o si no tiene la edad apropiada para estas
pruebas, el terapeuta puede seleccionar otras pruebas o métodos de valoración.
.
Después se analizan cuidadosamente los resultados de las pruebas y otras
valoraciones anteriores a la fecha que nos proporcionen información de otros
profesionales y de los padres. El terapeuta dará recomendaciones, con respecto a la
terapia más conveniente usando el enfoque de integración sensorial.
Estas recomendaciones están basadas en el grado y naturaleza de las dificultades de
integración sensorial del niño, así como en la investigación que identifica qué tipos
de problemas responden mejor a esta aproximación terapéutica en particular.
Para niños con evidencias claras de disfunción en integración sensorial, se
recomienda procedimientos de integración sensorial llevados a cabo por terapeutas
ocupacionales o fisioterapeutas cualificados. Para otros, cuyo desempeño en las
pruebas sugiere pero no indica definitivamente una disfunción de integración
sensorial, puede ser recomendado probar la terapia para determinar si el niño
responde o no a esta aproximación terapéutica. Para otros niños, puede no ser
recomendada, y la opción es remitir a otros profesionales o realizar sugerencias a los
padres o profesores acerca de cómo ayudar al niño.
Signos de disfunción en integración sensorial.
No todos los niños con problemas de aprendizaje, desarrollo, o de comportamiento
tienen una disfunción de integración sensorial subyacente. Hay, sin embargo, ciertos
indicadores, que pueden señalar a los padres si está presente dicha disfunción.
A continuación, indicamos algunos signos:
· Hipersensibilidad al tacto, movimiento, luces o sonidos.
Esta hipersensibilidad puede ser manifestada en comportamientos tales como
irritabilidad o retirada cuando se le toca, evitar ciertas texturas de ropas o de
comidas, distracción, o reacciones de miedo al movimiento en actividades
ordinarias, como las actividades típicas de los juegos en los recreos.
· Hipo reactividad a la estimulación sensorial.
En contraste con los niños hipersensibles, un niño hipo reactivo puede buscar
experiencias sensoriales intensas, por ejemplo dar vueltas sobre sí mismo o chocar
adrede con los objetos. Algunos niños fluctúan entre los dos extremos de hiper o
hipo reactivos.
· Nivel de actividad inusualmente alto o bajo.
El niño puede estar en movimiento constantemente o, puede ser lento en activarse y
fatigarse fácilmente. De nuevo, algunos niños pueden fluctuar de un extremo a otro.
· Problemas de coordinación.
Los problemas de coordinación se pueden ver en actividades motoras gruesas o
finas. Algunos niños pueden tener un equilibrio pobre, mientras que otros tienen
gran dificultad en aprender a realizar nuevas tareas que requieren coordinación
motora.
· Retraso en el habla, lenguaje, habilidades motoras o rendimiento académico
Estos signos pueden ser evidentes, ya en preescolar como signos de una integración
sensorial deficitaria. En la edad escolar, puede haber problemas en algunas áreas
académicas a pesar de una inteligencia normal.
· Pobre organización del comportamiento
Los niños pueden ser impulsivos o de fácil distracción y mostrar falta de planeación
al abordar las tareas. Algunos niños tienen dificultad al ajustarse a una nueva
situación. Otros pueden reaccionar con frustración, agresión, o huir o rechazar
cuando se dan cuenta de que fracasan.
· Pobre autoestima
A veces, un niño que experimenta los problemas que acabamos de mencionar, no se
siente bastante bien. Un niño listo con estos problemas puede saber que algunas
tareas son más difíciles para él que para otros niños, pero puede no saber por qué
esto es así. Este niño puede parecer perezoso, aburrido, o desmotivado.
Algunos niños pronto encuentran maneras de evitar esas tareas que son duras o
embarazosas. Cuando esto ocurre se suele considerar al niño como problemático o
testarudo. Cuando un problema es difícil o incomprensible, padres e hijos pueden
sentirse, ambos, culpables. La tensión familiar, el pobre concepto de sí mismo, y en
general el sentimiento de desesperanza prevalece.
Normalmente, un niño con desorden en integración sensorial presentará más de uno
de estos signos.

3. LA TERAPIA PUEDE AYUDAR A TU HIJO.


Si resulta recomendable que tu hijo sea tratado por un terapeuta ocupacional que usa
la perspectiva de la integración sensorial, querrás estar seguro de que sea un
profesional adecuado. De nuevo sería apropiado preguntar cómo y cuándo fue
entrenado en la teoría y tratamiento de éste área. El terapeuta que trata a tu niño
debería ser un terapeuta ocupacional o un fisioterapeuta que haya recibido un
postgrado en teoría y tratamiento en integración sensorial, y ha seguido formándose
en ello.
Cómo trabaja la terapia.
En la terapia, tu hijo será guiado a través de actividades que cambian sus habilidades
para responder apropiadamente a la entrada sensorial y llevar a cabo una respuesta
organizada y exitosa.
La terapia incluirá actividades que proporcionan estimulación vestibular,
propioceptiva y táctil, y son diseñadas para las necesidades de desarrollo específicas
de cada niño.
Las actividades también serán diseñadas incrementando gradualmente las demandas
a tu niño para conseguir unas respuestas cada vez más maduras y organizadas.
El énfasis está en los procesos sensoriales automáticos que se dan en el transcurso de
actividades dirigidas hacia una meta, más que en las instrucciones o en hacer
ejercicios con el niño sobre cómo responder.
El entrenamiento en habilidades específicas no es normalmente el foco de este tipo
de terapia. El niño probablemente no hará ejercicios o tareas como equilibrarse en
una tablilla, atrapar pelotas, usar el lapicero o saltar sobre un pie.
Mejor dicho, se usan una variedad de actividades para desarrollar las habilidades
fundamentales, que capaciten al niño para aprender las destrezas eficientemente.
Sin embargo, hay casos, en los cuales es crítico entrenar las destrezas específicas
para mejorar la autoestima de los niños o la habilidad para interactuar con sus
compañeros. En tales casos, el terapeuta ocupacional o el fisioterapeuta pueden
proporcionar entrenamiento en las destrezas, o pueden remitir a los niños a otros
profesionales quiénes podrían proporcionarle este servicio. La educación física,
clases de gimnasia, psicomotricidad o la educación del movimiento son ejemplos de
servicios que centran su trabajo en el entrenamiento directo de las habilidades.
Estos servicios son importantes, pero no es lo mismo que utilizar una terapia de
integración sensorial.

Un aspecto importante de la terapia que usa el enfoque de la integración sensorial es


la motivación de los niños, que juega un papel crucial en la selección de las
actividades. La mayoría de los niños, en cada momento de su desarrollo, tienden a
buscar actividades que les proporcionen experiencias sensoriales beneficiosas.
Esta es una importante pista para los terapeutas, quiénes sobre sacan los intereses y
motivaciones de los niños para guiar la selección de las actividades. A algunos niños
se les permite realizar gran cantidad de elecciones en la selección de las actividades
mientras que a otros que tienen dificultad en elegir las actividades apropiadas se les
proporciona un grado alto de estructuración. Incluso cuando los terapeutas dirigen
actividades muy estructuradas, se le anima al niño a participar de forma activa en las
actividades. Rara vez, el niño simplemente recibe la estimulación de forma pasiva,
esto es, porque la exploración y el hecho de involucrarse activamente, capacitan al
niño para se más maduro y organizar eficientemente la información sensorial.
Por qué a los niños les gusta la terapia.
La terapia con procedimientos de integración sensorial es casi siempre divertida para
el niño.
La clínica está llena de equipos atractivos:
· Plataformas para columpiarse
· Tubos para saltar dentro
· Trapecios desde los que columpiarse o para trepar...
Para el niño, la terapia es un juego y puede parecer un juego también para los
adultos que observan. Pero también es un trabajo importante, porque al ser guiado
por un profesional, el niño puede alcanzar éxitos que probablemente no los
conseguiría a través de un juego no guiado.
De hecho, la mayoría de los niños con disfunción en integración sensorial son
incapaces de jugar productivamente y organizarse sin ayuda.
Crear una atmósfera de juego durante la terapia no sólo se hace para que sea
divertido. Es más ventajoso porque el niño es más probable que se involucre más en
las actividades, por lo que, de esta manera, es más beneficioso el tiempo que pasa en
la terapia que un niño que está desinteresado o no se involucra.
La terapia debería ser una experiencia positiva de crecimiento para los niños,
quiénes normalmente la esperan con ilusión e impaciencia. Sin embargo, no todos
los días la terapia será productiva, los niños también tienen días difíciles, como los
adultos. Hay algunos desórdenes, en concreto, que les dificulta a los niños
interactuar con los equipos y disfrutar de las actividades que la mayoría de los niños
consideran juegos. Para algunos niños, por lo tanto, comenzar la terapia puede ser
un proceso difícil. Un terapeuta entrenado sabrá cómo “empujar” al niño y pedir a
los padres ayuda para que el niño llegue a involucrarse.

Qué esperar de la terapia.


Cuando la terapia de integración sensorial es exitosa, el niño es capaz de procesar
información sensorial compleja de una manera más efectiva que antes. Esto puede
tener un número importante de beneficios. Una mejora en la coordinación motora
puede ser documentada por la habilidad del niño para realizar con más destreza las
tareas motoras gruesas y finas en un nivel de complejidad que no sería esperado
alcanzar sin la intervención. Para el niño, que originalmente presentó problemas de
hipo o hiper respuesta a la estimulación sensorial, tener respuestas más normales
puede dirigirle a tener un mejor ajuste emocional, mejora de destrezas de interacción
social, o mayor autoestima. Algunos niños demostrarán adelantos en el desarrollo
del lenguaje, mientras otros mejorarán significativamente en las tareas escolares, ya
que su sistema nervioso comienza a funcionar más eficientemente.
De forma muy frecuente, los padres reportan, que sus niños parecen estar mejor
preparados, más seguros de sí mismos, mejor organizados y es más fácil convivir
con ellos.
Al principio de la intervención, el terapeuta comentará en qué áreas probablemente
se verán cambios a medida que el niño progrese, basándose en el conjunto de
problemas presentes y en la investigación existente sobre los efectos del tratamiento.
Por supuesto, las predicciones pueden fallar, pero tu niño será controlado en el curso
de la terapia para conseguir los efectos deseados. Este control puede incluir valorar
al niño con diferentes tipos de prueba, o puede incluir documentación objetiva de
sus cambios de comportamiento. Normalmente el progreso, es controlado
formalmente en intervalos de 3 a 6 meses. La duración típica de la terapia, va desde
6 meses a 2 años, dependiendo de la severidad y tipo de problema que el niño tiene,
así como también del progreso visto en él.
Algunos niños se han beneficiado de períodos intermitentes de terapia en el
transcurso de varios años. Por ejemplo, la terapia puede proporcionarse en un
período de 6 a 9 meses, luego reiniciarse un año después durante otro período de
intervención. En general, el tratamiento permite de una a tres sesiones por semana,
cada una con una duración de 30 minutos a 2 horas, dependiendo de las necesidades
y la facilidad del niño para aprovechar las sesiones.
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4. QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES PARA PROMOVER LA
INTEGRACIÓN SENSORIAL EN SUS HIJOS.
Probablemente la manera más importante de que un padre pueda facilitar la
integración sensorial de su hijo, es reconociendo que este proceso existe y que juega
un papel importante en el desarrollo del niño.
Entonces, considerando la manera en la que un niño puede experimentar varios tipos
de entrada sensorial, un padre puede proporcionar un medio enriquecedor que
fomente un crecimiento maduro y saludable.
Un segundo punto importante en la facilitación de la integración sensorial es
reconocer que cada niño tiene unos intereses, respuestas y necesidades únicas.
No es como una receta, en la que se digan todas las actividades correctas para el
desarrollo del niño. Los padres pueden analizar las necesidades individuales de sus
niños observando las respuestas que tienen a las diferentes situaciones.
Considerad, por ejemplo, las maneras diferentes en las cuáles a un niño le afecta el
tacto, el movimiento, las luces, sonidos, olores o las alturas.
A veces los movimientos rápidos pueden poner al niño en alerta o pueden hacer que
incremente el lenguaje verbal. Otras veces, o para otro niño, el mismo movimiento
puede excitarle y provocarle desorganización o puede darle miedo.
Es importante para un padre ver cómo responde su hijo a una actividad y estar
preparado para alterar la actividad según la respuesta que quiera conseguir.
Finalmente, los padres necesitan saber que la integración sensorial no es lo mismo
que la estimulación sensorial. Aunque, es apropiado a veces proporcionar
actividades que incluyan una variedad de tipos de entradas sensoriales, también es
importante, reducir o bloquear ciertos tipos de estimulación sensorial.
Las respuestas a las entradas sensoriales varían de un niño a otro.
Por ejemplo, un niño puede buscar una gran cantidad de abrazos mientras a otros
niños les gusta ser cogidos sólo ocasionalmente.
Además, las respuestas varían en el mismo niño, de un día para otro, y a veces,
incluso de una parte del día a otra. Considerar las maneras en las cuáles las entradas
sensoriales pueden variar, así como también las reacciones individuales de cada
niño, puede ayudar a los padres a guiar al niño en las actividades que serán más
beneficiosas para su desarrollo.
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Algunos principios básicos para los padres.
Mientras recordamos que cada niño es diferente y que la respuesta individual del
niño variará, un padre puede considerar algunos principios generales para promover
una integración sensorial normal. Estos principios incluyen lo siguiente:
- Recordar todos los sentidos.
El tacto y el movimiento son al menos tan importantes como la visión y la audición,
y ayudan a un niño a aprender sobre el mundo. Conforme un niño va creciendo, la
visión y la audición se hacen más críticas para el aprendizaje; esto no quiere decir
que en la infancia nos limitemos a satisfacer necesidades relacionadas con luces y
sonidos; sino que, el tacto y el movimiento deberían ser tenidos en cuenta.
Por ejemplo, un padre bien intencionado puede colocar a un niño en un asiento para
niños cerca del salón, de tal manera que el niño pueda escuchar y ver las actividades
familiares. Una alternativa sería pasar una cantidad de tiempo sustancial cogido,
meciéndolo, llevando al niño en tus brazos, en una mochila o en un balancín para
niños.
El contacto físico es particularmente importante, no sólo por la sensación que le
proporciona sino también por la oportunidad que ofrece para mejorar la relación
entre padres-hijo.
Otro aspecto para considerar es la variedad de posiciones corporales que el niño
experimenta a lo largo del día. Por ejemplo, desde bebés somos a menudo colocados
tumbados hacia arriba en el hospital, a veces, esta es la manera en que los padres
continúan colocando a sus niños en las cunas en casa. Sin embargo, al tumbar a un
niño sobre su estómago recibe sensaciones diferentes que un niño que es tumbado
sobre su espalda o de lado. Proporcionar una variedad de posiciones corporales para
jugar, dormir, y abrazar ayuda al niño a dominar la gravedad, el movimiento y el
control corporal.
- Ser sensible a las reacciones de tu hijo a las actividades.
Es importante conocer y comprender cómo percibe cada niño las diferentes
experiencias y como le afectan. Mientras el tacto suave puede ser agradable para
algunos niños, para otros puede ser irritante o le puede distraer. Similarmente,
algunos niños pueden reaccionar negativamente a ruidos altos o ciertos tipos de
sonidos, o pueden tener problemas para dejar en segundo plano algunos sonidos de
fondo, y poder atender a sonidos específicos (por ejemplo la voz de la profesora
entre los distintos sonidos de la clase).
Algunos pueden exhibir respuestas negativas a las alturas o a ciertos tipos de
movimiento, mientras que otros pueden parecer buscar excesivas cantidades de
movimiento. Es importante reconocer cómo son las reacciones del niño a ciertas
1
situaciones y que estas pueden ser debidas a cómo ellos perciben su mundo, y no
necesariamente, a problemas de comportamiento.
Una vez que comprendemos cómo el niño está percibiendo el mundo, un padre
puede responder también, más efectivamente, a las necesidades y a las demandas de
ayuda del niño para hacer frente a ciertas situaciones adaptándose o evitándolas. Por
ejemplo, niños que se irritan al tocarlos suavemente, a menudo responden muy
positivamente al tacto firme o la presión profunda. Los abrazos calman a la mayoría
de los niños. Para niños con dificultades para filtrar ruidos secundarios y poder
atender a las tareas, se podría establecer un lugar especialmente tranquilo en las
horas específicas de clase y de realización de los deberes.
- Buscar pistas sobre tu hijo.
Los niños a menudo buscan el tipo de experiencias sensoriales que su sistema
nervioso necesita. Si un niño parece estar buscando entradas sensoriales, de tacto,
movimiento, sabores, luces o sonidos, puede ser una pista para saber que desea
recibir cierto tipo de sensaciones. Si un niño busca una gran cantidad de
movimiento, tacto, presión, vibración, estímulos visuales o auditivos, intenta
proporcionarle algunas de esas sensaciones en las actividades de juego normal.
Por ejemplo, si el niño parece querer un montón de abrazos y presión firme, un
padre podría intentar juegos como la soga, juegos de arrollar y rodar, o esconderse y
buscarse bajo grandes almohadas o colchones de espuma, todas las actividades que
proporcionen una propiocepción profunda.
- Conocer las habilidades del tu hijo.
Considerar las demandas de un niño para procesar las sensaciones y responder. Un
niño que se divierte con el movimiento y que tiene un buen equilibrio puede hablar o
imaginar cosas mientras se columpia. Un niño con miedo al movimiento, sin
embargo, puede necesitar concentrarse mucho simplemente para mantener el
equilibrio, de tal manera, que no puede hablar y columpiarse al mismo tiempo.
Recuerda que un niño con dificultades para procesar la información sensorial,
tampoco responde tan automáticamente como otro niño.
1
- Fomentar el espíritu de juego.
La entrada sensorial puede ser una fuerza poderosa. Puede actuar para
“revolucionar” o incrementar el nivel de atención, o puede tener el efecto contrario
atenuándola. Las sensaciones pueden tener un impacto dramático en el sistema
nervioso, especialmente para los niños pequeños. Cuando pruebas actividades
nuevas, es importante atender a ambos, al efecto inmediato y al efecto a largo plazo
del niño, ya que, experiencias sensoriales nuevas o diferentes pueden afectar al
sueño, dormir, comer, control de la vejiga y del estómago y estado de organización.
Una buena regla es no intentar cualquier actividad que parece estar fuera del ámbito
de un juego normal.
- Involucrar al niño en actividades.
La fisiología del cerebro que está involucrada en el movimiento activo, la emisión
de respuestas y el comportamiento, es diferente de la involucrada en actividades
pasivas. La involucración activa depende de la iniciativa del niño, planeación,
ejecución o la dinámica de la respuesta a la actividad. Una actividad pasiva puede
proporcionar sensación o movimiento que no requiere necesariamente una respuesta.
Involucrarse de forma activa proporciona la mejor oportunidad para realizar cambios
en el cerebro y guiar el crecimiento, aprendizaje y mejor organización del
comportamiento. Cuando un niño se involucra activamente, él o ella tiene más
control sobre la situación. Las actividades pasivas, en contraste, requieren más
precauciones ya que el niño puede ser menos capaz de demostrar signos de angustia.
Además, cuando son planeadas experiencias sensoriales y de movimiento nuevas,
normalmente, es mejor enfatizar en la participación activa del niño.

GLOSARIO DE TÉRMINOS DE INTEGRACIÓN SENSORIAL.


El siguiente glosario de términos se ha incluido para ayudar a los padres a
comprender palabras o frases utilizadas comúnmente en la valoración o tratamiento
de los problemas de integración sensorial.
Cinestesia: Percepción del movimiento de cada parte del cuerpo; depende de la
propiocepción.
Co- contracción: La contracción simultánea de todos los músculos que están
alrededor de una articulación y que la estabilizan.
Defensibilidad táctil: Disfunción en integración sensorial en la cuál las sensaciones
táctiles crean reacciones emocionales negativas. Está asociada con problemas de
distractibilidad, inquietud y de comportamiento.
Disfunción en Integración Sensorial: Una irregularidad o desorden en la función
cerebral que hace difícil integrar de forma efectiva las entradas sensoriales.
La disfunción en integración sensorial puede presentarse como desórdenes motores,
de aprendizaje, sociales/ emocionales, del habla/ lenguaje, o de atención.
Dispraxia: Pobre praxis o planteamiento motor. La disfunción en la praxis es menos
severa, pero más común que la apraxia (falta de praxis), está relacionada, a menudo,
con un pobre procesamiento somatosensorial.
Entrada Sensorial: La corriente de impulsos neuronales que fluye desde los
receptores de los sentidos del cuerpo hasta la médula espinal y el cerebro.
Especialización: En general, el proceso por el cuál una parte del cerebro llega a ser
más eficiente en unas funciones particulares. La mayoría de las funciones
especializadas están lateralizadas, esto es, que un lado del cerebro es más experto en
la función que el otro lado.
Extensión: Acción de estirar el cuello, espalda, brazos o piernas.
Fisioterapeuta: El fisioterapeuta es un profesional de la salud relacionado con la
mejora física de las habilidades de la persona. En el ámbito pediátrico, el
fisioterapeuta evalúa la estructura ortopédica y las funciones neuro-musculares.
Un fisioterapeuta también puede recibir un entrenamiento especial igual al recibido
por el terapeuta ocupacional para valorar y remediar la disfunción en el
procesamiento sensorial que influye en el aprendizaje y en el comportamiento.
Flexión: Acción de doblar una parte del cuerpo.

Hipersensibilidad al movimiento: Excesivas sensaciones de desorientación,


pérdida de equilibrio, náusea, o dolor de cabeza como respuesta al movimiento
lineal y/o rotacional. La respuesta puede posponerse varias horas después de recibir
la entrada de información.
Imagen corporal: La percepción de una persona de su propio cuerpo. Consiste en la
imagen sensorial o “mapas” del cuerpo almacenados en el cerebro. También puede
ser llamado esquema corporal o cuerpo percibido.
Inseguridad gravitacional: Grado inusual de ansiedad o miedo como respuesta al
movimiento o cambio de la posición de la cabeza; relacionado con un pobre
procesamiento de la información vestibular y propioceptiva.
Integración Sensorial: Es la organización para su uso de la entrada sensorial. El
“uso” puede ser una percepción del cuerpo o del mundo, o una respuesta adaptada, o
un proceso de aprendizaje, o el desarrollo de algunas funciones neuronales.
A través de la integración sensorial, la mayoría de las partes del sistema nervioso
trabajan juntas, de esta manera, una persona puede interactuar con el medio de
forma eficiente y tener experiencias apropiadas y satisfactorias.
Lateralización: Tendencia de ciertos procesos para ser manejados más
eficientemente por un lado del cerebro que por el otro. En la mayoría de las
personas, el hemisferio derecho llega a ser más eficiente en procesar la información
espacial, mientras el hemisferio izquierdo se especializa en los procesos verbales y
lógicos.
Modulación: Regulación del cerebro de su propia actividad. La modulación incluye
facilitar o excitar algunos mensajes neuronales para maximizar una respuesta, e
inhibir otros mensajes para reducir la actividad irrelevante.
Nistagmus: Series de movimientos automáticos de los ojos de un lado a otro.
En diferentes condiciones se producen de forma refleja. El movimiento rotatorio
seguido por una parada abrupta, normalmente, produce nistagmus posrotatorio.
La duración y regularidad del nistagmus posrotatorio son algunos de los indicadores
de los aspectos eficientes del sistema vestibular.
Percepción: El significado que el cerebro da a las entradas de información
sensorial. Las sensaciones son objetivas; la percepción es subjetiva.
Praxis: (Planteamiento Motor) Habilidad del cerebro para concebir, organizar y
llevar a cabo una secuencia de acciones desconocidas.

Prono: Posición del cuerpo horizontal con la cara y el estómago hacia abajo.
Propiocepción: Deriva del latín y significa “lo propio de uno”. Se refiere a la
percepción de la sensación que proviene de los músculos y articulaciones.
La información propioceptiva le dice al cerebro cuándo y cómo los músculos se
contraen o relajan, y cuándo y cómo las articulaciones se flexionan, extienden o son
comprimidas o estiradas. Esta información permite al cerebro saber dónde está cada
parte del cuerpo y cómo se está moviendo.
Respuesta Adaptada: Acción apropiada en la cual la persona responde con éxito a
las demandas ambientales. La respuesta adaptada requiere una buena integración
sensorial, y más allá, también requiere un buen proceso de integración sensorial.
Sistema vestibular: Es el sistema sensorial que responde a la posición de la cabeza
en relación con la gravedad y con el movimiento de aceleración y deceleración;
integra los ajustes del cuello, ojos y cuerpo al movimiento.
Somatosensorial: Sensaciones corporales basadas en la información táctil y
propioceptiva.
Supino: Posición corporal horizontal con la cara y el estómago hacia arriba.
Táctil: Perteneciente al sentido del tacto de la piel.
Terapia Ocupacional: Es una profesión de la salud relacionada con la mejora de la
actuación ocupacional de la persona. En el ámbito pediátrico, la terapia ocupacional
trata con niños preescolares cuya ocupación normal es el juego, o estudiantes.
El terapeuta ocupacional evalúa la actuación de los niños relacionada con el
desarrollo esperado para el grupo de edad al que pertenecen.
Si hay discrepancias entre el desarrollo esperado y la habilidad funcional, el
terapeuta valora una variedad de factores preceptúales y neuromusculares, los cuáles
influyen en la función y en la ocupación. Se basa en conocimientos de neurología,
kinesiología, desarrollo y diagnósticos médicos. El terapeuta ocupacional identifica
a niños que pueden mejorar su potencial a través de la terapia ocupacional.

APRENDIENDO MÁS SOBRE INTEGRACIÓN SENSORIAL.


Como un concepto relativamente nuevo en el campo del desarrollo del niño, la
integración sensorial, y más específicamente la disfunción en integración sensorial,
no suele entenderse bien entre médicos, profesores o público en general.
Aprender más sobre cómo la teoría de la integración sensorial fue desarrollada y
sobre los métodos usados en la intervención, puede ayudarte como padre a
comprender a tu niño y ayudar también a otros profesionales o familiares a
comprenderle.
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Terapia Ocupacional

La Terapia ocupacional (T.O.) es definida por la Asociación Americana de Terapia


Ocupacional en 1968 como "El arte y la ciencia de dirigir la respuesta del hombre a la
actividad seleccionada para favorecer y mantener la salud, para prevenir la incapacidad,
para valorar la conducta y para tratar o adiestrar a los pacientes con disfunciones físicas
o psicosociales".
Recientemente, la Asociación Profesional Española de terapeutas ocupacionaleS
calificaba a la T.O. como "la disciplina socio sanitaria que evalúa la capacidad de la
persona para desempeñar las actividades de la vida cotidiana e interviene cuando dicha
capacidad está en riesgo o dañada por cualquier causa. El terapeuta ocupacional utiliza
la actividad con propósito y el entorno para ayudar a la persona a adquirir el
conocimiento, las destrezas y actitudes necesarias para desarrollar las tareas cotidianas
requeridas y conseguir el máximo de autonomía e integración".

La teoría de la integración sensorial


La teoría de la integración sensorial es una respuesta científica a múltiples y muy
diversos problemas infantiles de aprendizaje, comportamiento, desarrollo y
descoordinación motriz, tales como la hiperactividad, la mala inserción escolar, las
disfunciones relacionadas con el autismo o las dificultades en el proceso de
alimentación. Podemos definir la integración sensorial como la capacidad que posee el
sistema nervioso central (S.N.C.) de interpretar y organizar las informaciones
captadas por los diversos órganos sensoriales del cuerpo. Dichas
informaciones, recibidas por el cerebro, son analizadas y utilizadas para
permitirnos entrar en contacto con nuestro ambiente y responder
adecuadamente.Leer todo

La teoría de la integración sensorial fue creada para abordar problemas de


aprendizaje en los niños. Se trata, más que de una técnica específica, de un
enfoque terapéutico. Su creadora fue la doctora Jean Ayres, terapeuta
ocupacional estadounidense, que formuló dicha teoría de la integración
sensorial a partir de sus propias investigaciones y estableció también la
evaluación y el tratamiento de las disfunciones de integración sensorial.

Ayres se interesó, inicialmente, por los problemas perceptivos cuyo origen se


encontraba en los traumatismos craneanos, los accidentes cerebro-vasculares
y la parálisis cerebral. En los años sesenta del pasado siglo, después de haber
completado estudios de doctorado y post-doctorado en neurofisiología,
comenzó a formular hipótesis sobre los procesos neurobiológicos susceptibles
de ser asociados con los problemas de aprendizaje en los niños, y creó una
evaluación sistemática para poder medir las funciones perceptivo-motrices.

Sus primeros conceptos teóricos se basaron en estudios de neuroanatomía,


neurobiología y neurofisiología. Durante más de veinte años realizó numerosas
investigaciones clínicas tanto con niños normales como con niños afectados
por problemas de aprendizaje, para las cuales utilizó las evaluaciones que
había creado.

Dichas evaluaciones fueron perfeccionadas por la propia Ayres a lo largo de


sus investigaciones y en la actualidad sirven para medir los distintos procesos
neurológicos que contribuyen a la capacidad de aprender. Los resultados de
las evaluaciones de los niños normales permitieron la elaboración de escalas
de actuación media según la edad. El análisis de estos resultados permitió que
se identificaran varios tipos de disfunciones de integración sensorial.
Jean Ayres estableció unos criterios muy rigurosos para la administración y el
análisis de sus evaluaciones. Por ello, se necesita una formación específica
para poder evaluar y tratar disfunciones de la integración sensorial. Los cursos
de formación en evaluación y tratamiento de problemas de integración
sensorial impartidos en todo el mundo están abiertos exclusivamente a
terapeutas ocupacionales.

El proceso de la integración sensorial

La integración sensorial es un proceso neurológico y la teoría de Ayres


establece la relación existente entre dicho proceso neurológico y el
comportamiento. Ayres desarrolló su teoría de integración sensorial con el
objetivo de describir, explicar y predecir las relaciones específicas entre el
funcionamiento neurológico, el comportamiento sensori-motor y el
aprendizaje académico. Esperaba poder identificar patrones de disfunción
entre los niños con problemas de aprendizaje y poder desarrollar tratamientos
específicos. Buscaba, ante todo, poder explicar las causas de estos problemas
con el fin de determinar el tratamiento óptimo.

Ayres define la disfunción de integración sensorial como un mal


funcionamiento de la organización de la información dentro del S.N.C., el cual
no consigue organizar los impulsos sensoriales para poder darle al individuo
una información adecuada y precisa sobre él mismo y su ambiente. Esta
disfunción suele reflejarse en el comportamiento y en la coordinación motora.

Para entender esta definición, Ayres propone la siguiente analogía: el S.N.C.


es como una ciudad y los impulsos nerviosos son como la circulación de los
vehículos por sus calles. Un buen proceso de integración sensorial permite una
circulación fluida y que todos lleguen a su destino rápidamente. Una
disfunción de la integración sensorial es un tipo de atasco en el cerebro. En la
disfunción de integración sensorial, parte de la información sensorial queda
atrapada en el atasco y algunas partes del sistema nervioso no reciben la
información que necesitan para poder realizar su trabajo.
Niños con problemas de aprendizaje y/o comportamiento debido a una mala integración
sensorial
Existen niños normales, incluso con niveles de inteligencia superiores a la media, pero
que no perciben el mundo que les rodea como los demás. Tienen reacciones emotivas
exageradas y no pueden soportar cambios en su rutina diaria. No son capaces de atender
en clase, no comprenden bien lo que se les explica, parecen vagos, tienen graves
problemas con la lecto-escritura y/o no pueden estar quietos ni un instante. Son
candidatos ideales al fracaso escolar y a caer en la pérdida de la autoestima. Los
castigos o las clases particulares complementarias no surten mucho efecto. ¿Por qué
todo esto? Padecen un problema de integración sensorial. La información que llega a su
cerebro no es bien procesada y son víctimas de esa desorganización.

Por supuesto, no todos los problemas de aprendizaje y de comportamiento en los niños


se deben a una mala integración sensorial. Pero los expertos (Carte y otros, 1984.
Developmental and Behavioral Pediatrics, 5 (4), pp.189-194) consideran que un 70 por
ciento de dichos problemas son causados, en modo más o menos directo, por
disfunciones en la integración sensorial.

La teoría de la integración sensorial aplicada a niños que padecen este problema se basa
en el hecho de que los estímulos vestibulares (los relacionados con el movimiento), los
proprioceptivos (los relacionados con los músculos y articulaciones) y los táctiles no
son interpretados por el sistema nervioso de estos pequeños de la misma manera que lo
hace el sistema nervioso de la mayoría de los niños.

Las deficiencias en el procesamiento sensorial se manifiestan frecuentemente en


comportamientos de búsqueda de estímulos o de evitación de estímulos. En ambos
casos, la consecuencia es que el niño se mueve mucho, lo cual interfiere tanto en su
capacidad de prestar atención como en su comportamiento, que muchas veces no es el
que los demás esperan de él. Asimismo, ese procesamiento sensorial anómalo provoca
que al pequeño le resulte difícil filtrar, seleccionar los diversos estímulos sensoriales
que recibe. Porque atiende en la misma medida a la sensación de la ropa sobre su piel,
que al ruido de un camión en la calle o a la voz de la maestra en clase. Es decir, su
cerebro no es capaz de inhibir las sensaciones sin relevancia para atender solamente a
las que la tienen.

Por ello, porque es una circunstancia que está fuera del control voluntario del individuo
afectado, la política de castigos y recompensas -aunque puede ayudar a mejorar algo el
comportamiento del niño- no soluciona el problema, que a menudo provoca una pérdida
de autoestima y un aislamiento académico y del círculo de amigos habitual que, en
demasiadas ocasiones, conducen finalmente a los muchachos afectados a la calle y a
caer en la delincuencia. En Estados Unidos, donde más estudios existen sobre este
problema, alrededor de un 50 por ciento de los delincuentes juveniles padeció en su
niñez problemas de integración sensorial y fracaso escolar.

En países como Australia, Canadá, Estados Unidos o Suecia, los tratamientos de


integración sensorial son habituales desde hace varias décadas, tanto en el ámbito
sanitario como en el escolar, para remediar estos problemas, pero por desgracia en
España aún son muy pocos los niños que se benefician de dicho enfoque terapéutico. El
País Vasco es la única comunidad autónoma española que ya ofrece a los escolares
servicios de Terapia Ocupacional Pediátrica, dentro de los cuales se incluyen
tratamientos basados en la teoría de la integración sensorial.

Tacto
El sistema táctil procesa las experiencias de las sensaciones táctiles que se perciben a
través de la piel como un contacto suave, un contacto firme o presión, un contacto
estático, un contacto móvil, temperatura, dolor y bienestar. Existen dos funciones
principales del sistema táctil. Una es la protección y la otra es la discriminación.
La función del contacto de protección está neurológicamente ligada al sistema límbico
del cerebro. Este sistema se describe como el centro del control emocional con
conexiones directas a las respuestas primitivas de lucha o huida. La función protectora
de la piel es refleja y principalmente inconsciente, con sensaciones táctiles que se
clasifican, en forma automática, como tranquilizadoras, sedantes, familiares o en
reacciones de peligro.
Las funciones de discriminación de la piel son tareas conscientes y cognitivas que se
aprenden a través de la experiencia. Estas incluyen la localización, reconocimiento y
estereognosis del contacto. La localización se refiere al saber en qué parte del cuerpo se
nos está tocando. El reconocimiento táctil es necesario para aprender características de
los objetos tales como tamaño, forma, textura y el peso de éstos. La estereognosis es el
reconocimiento de los objetos mediante el tacto.
Signos de desequilibrio del sistema táctil:
• Reacciona negativamente al contacto, no le agrada que lo levanten del suelo o lo
abracen.
• No le agrada que lo toquen y puede que se frote o presione la piel después de que lo
tocaron.
• Se sobresalta con facilidad.
• Incapacidad de sentir el contacto inmediatamente y las respuestas son retardadas.
• Tolerancia al dolor extraordinariamente alta o baja.
• No le agrada ciertas vestimentas o insignias en la ropa y usa prendas en la estación que
no corresponde.
• No le agrada los parches curitas o las calcomanías en la piel.
• No se siente cómodo con zapatos o calcetines, o no desea caminar descalzo.
• No le agrada cepillarse el cabello o los dientes, o limpiarse y recortarse las uñas.
• Evita ciertos alimentos debido a su textura, o no mastica bien los alimentos.
• Rechaza tocar materiales que ensucian y no manipula arcilla, lodo, crema de afeitar.
• Se lava o enjuaga las manos a menudo.
• Usa las puntas de los dedos en lugar de usar toda la mano.
Le es difícil sentarse quieto.
• Su coordinación es deficiente, camina pesadamente o sobre las puntas de los dedos.
• Ansía que lo toquen y puede tocar demasiado a personas u objetos.
• No se da cuenta cuando sus manos o rostro están desaliñados.
• No se da cuenta cuando su ropa está arrugada o cuando no tiene bien puestos los
zapatos.

Posición Corporal
La propiocepción se refiere a sentir la posición del cuerpo y es necesaria para regular el
movimiento y la postura. Este sistema nos permite sentir la posición de nuestras
extremidades para ejercer el control motor y determinar la cantidad de fuerza que se
necesita para realizar acciones específicas o graduar la fuerza. Es un sistema de
realimentación inconsciente entre los músculos y las articulaciones del cuerpo y el
cerebro. Los estímulos en los receptores son la flexión, enderezamiento, estiramiento y
compresión de las articulaciones del cuerpo entre los huesos. La propiocepción está
neurológicamente conectada tanto al sistema táctil como al vestibular.
Signos de desequilibrio del sistema propioceptor:
• Tiene dificultad para coordinar y realizar tareas motoras en actividades que exigen
motricidad gruesa o fina tales como subirse o bajarse de una bicicleta u otro juguete
para montar, subir o bajar de equipos del patio de juegos, abrocharse la ropa, abrir y
cerrar una llave, vaciar un líquido, etc…

• Tiene una gran necesidad de saltar.


• Disfruta colgarse de los brazos.
• Tiende a apoyarse o colgarse de personas o muebles.
• Disfruta caer al suelo.
• Adopta posturas corporales extrañas.
• Es torpe y juega en forma ruda.
• Rompe juguetes a menudo.
• Toma los lápices muy relajada o muy apretadamente.
• Tiene dificultad con las habilidades de motricidad fina para asir objetos pequeños.
• No gateó mucho durante las primeras etapas del desarrollo.
• Dificultad para graduar la fuerza muscular — el esfuerzo muscular es demasiado o
muy poco para manipular objetos y realizar tareas.
• Se coloca en la boca objetos que no son alimento, se chupa la ropa o hace rechinar los
dientes.
• Puede golpear, pellizcar o morderse él mismo o a otros.

Movimiento

El procesamiento vestibular se refiere a las sensaciones de movimiento y


equilibrio. Estas son las funciones combinadas de los canales semicirculares del oído
interno, los ganglios basales, el cerebelo y la corteza cerebral motora. Este sistema
regula las sensaciones de movimiento tales como equilibrio, aceleración, deceleración,
partidas y detenciones, dirección, ritmo, y crea y almacena patrones de movimiento. Las
células pilosas que se ubican dentro de los canales semicirculares se activan según la
posición y movimiento de la cabeza en relación con la gravedad. Es probable que el
procesamiento vestibular sea afectado por la discapacidad auditiva.
Signos del desequilibrio del sistema vestibular:
• Dificultad para mantener el equilibrio y controlar la velocidad y dirección del
movimiento.
• Reacciones deficientes de equilibrio tales como respuestas de extensión de protección
o enderezamiento.
• Orientación espacial deficiente y se confunde fácilmente con las instrucciones.
• Le da temor estar con los pies hacia arriba inclinado hacia los lados.
• Siente ansiedad cuando sus pies no tocan el suelo.
• Siente ansiedad al subir o bajar pendientes.
• Siente ansiedad al subir o bajar escaleras.
• Rechaza actividades con movimientos poco familiares y siente temor de moverse
hacia atrás.
• Le teme al movimiento o es gravitacionalmente inseguro.
• Se marea fácilmente con el movimiento.
• Siente ansiedad por la natación.
• Busca el movimiento de motricidad gruesa y puede que tenga una tolerancia muy alta
a dar giros.
• Posibles movimientos extraños o sin propósito.
• No se puede sentar quieto —ansía el movimiento.
• Le gusta caer sin considerar la seguridad.
• Dificultad con la autorregulación.
• Necesita moverse pero ello puede interferir con el acto de escuchar e interactuar.
• Necesita estar moviéndose con el fin de escuchar o estar atento.
• Necesita saltar o girar.
• Le gusta la posición invertida con los pies hacia arriba.
• Tono muscular alto o bajo —el sistema vestibular se combina con el sistema
propioceptor para regular el tono muscular.

Efecto de la Disfunción de Integración Sensorial


La integración sensorial es la organización de la percepción para poder
utilizarla. Innumerables piezas de información sensorial ingresan en nuestro cerebro en
cada momento, no sólo a través de nuestros ojos y oídos, sino que también a través de
cada lugar de nuestro cuerpo. Las sensaciones constituyen el alimento para el cerebro
que provee la energía y el conocimiento necesarios para dirigir nuestro cuerpo y
mente. El mayor desarrollo de la integración sensorial ocurre durante una respuesta
adaptada; ésta es una respuesta intencionada, dirigida a un objetivo ante una experiencia
sensorial. En una respuesta adaptada, vencimos un desafío y aprendemos algo
nuevo. Al mismo tiempo, la información de una respuesta adaptada ayuda al cerebro a
desarrollarse y organizarse a sí mismo. En los primeros siete años de vida nuestro
cerebro es una máquina de procesamiento sensorial que se nutre de la diversión
experimentada al jugar y moverse. Es más probable que el niño que aprende a organizar
el juego organice también las actividades de la vida diaria.
Si el cerebro integra las sensaciones en forma deficiente, ello interferirá con muchas
cosas en la vida. El cerebro no está procesando u organizando el flujo de impulsos
sensoriales de manera que entregue información buena y precisa acerca del cuerpo o del
mundo. El aprendizaje se hace difícil y un niño a menudo se sentirá incómodo y no
podrá enfrentar fácilmente las demandas y la tensión. Si un niño es ciego o impedido
visual esta dificultad aumenta al tratar de tomarle sentido a su mundo.
Los problemas médicos complejos relacionados con muchos síndromes del nacimiento
pueden provocar un retardo en el desarrollo de la integración sensorial. Este retardo
puede que se deba ya sea a trastornos neurológicos o problemas médicos que crean
limitaciones en las experiencias sensoriales que nutren el cerebro. Los síntomas del
procesamiento sensorial irregular en el cerebro son distintos para cada niño. Existen
tres sistemas sensoriales básicos que afectan la forma en que un niño aprende y se
comporta en el medio: el sistema táctil, el vestibular y el propioceptor. El siguiente
resumen es una breve descripción de los síntomas observados en cada uno de los tres
sistemas cuando existe una disfunción del procesamiento sensorial:

El sistema Táctil (Contacto Discriminador versus


Protector)
La disfunción en el sistema discriminador puede provocar:
• Dificultad con las aptitudes de motricidad fina que afectan las actividades de la vida
cotidiana.
• Problemas para articular sonidos debido a la información inadecuada recibida de los
receptores táctiles del rostro y boca y los que están alrededor.
• Dificultad con la percepción táctil exacta y los conceptos básicos.
• Deterioro de la conciencia del esquema corporal.
• Ineficacia en cómo se explora en forma táctil un objeto o el ambiente con el fin de
obtener mayores señales que den significado al objeto y al ambiente
• Contribuye a la somatodispraxia – un trastorno específico en la capacidad de imitar
movimientos según un modelo
La disfunción en el sistema protector puede provocar:
• Interpretar el contacto corriente como amenazador
• Estar frecuentemente en un estado de Alerta Roja
• Reaccionar huyendo, asustándose o peleando, física o verbalmente.
• Ser calificado como defensivo táctil
• Algunos niños sienten demasiado y sienten demasiado poco. Algunos pueden tener
una alta tolerancia al dolor debido a que no sienten en forma exacta los que les sucede.
• Pueden no reaccionar a tener demasiado frío o demasiado calor porque no tienen
conciencia de la temperatura.

Sistema Propioceptor
El sistema propioceptor corresponde a nuestra percepción inconsciente de la posición de
los músculos y articulaciones que constantemente envían información al cerebro para
indicarnos la posición y postura de nuestro cuerpo.
La disfunción en la propiocepción da como resultado:
• Movimientos corporales más lentos.
• Movimientos torpes.
• Los movimientos requieren un mayor esfuerzo.
• Dificultad para graduar la fuerza muscular —el esfuerzo de los músculos es demasiado
o no el suficiente al manipular objetos o realizar actividades.
• Dificultad para sentir el peso de los objetos
• Dificultad al coordinar los movimientos corporales cuando se realizan actividades que
requieren motricidad gruesa o fina (subirse o bajarse de un juguete para montar,
abrocharse la ropa, abrir una llave, etc.)

Sistema vestibular
El sistema vestibular responde a la posición de la cabeza en relación con la gravedad y
el movimiento acelerado o retardado, y el movimiento lineal o rotatorio. Los receptores
vestibulares son los más sensibles de todos los órganos sensoriales y son importantes
organizadores de sensaciones para los demás canales sensoriales.
El sistema vestibular se localiza en el oído interno denominado “laberinto”. Las
anormalidades de los oídos y la pérdida de la capacidad auditiva son rasgos comunes en
muchos síndromes, la influencia de este sistema cumple una importante función en las
etapas claves del desarrollo del procesamiento sensorial y las aptitudes de motricidad
fina y gruesa.
Influencia del sistema vestibular en los músculos de los ojos y del cuello:
• Capacidad de seguir objetos visualmente.
• Capacidad de mover los ojos desde un punto al otro.
• Capacidad de interpretar — ¿es un objeto, nuestra cabeza o todo nuestro cuerpo el que
se mueve?
• Capacidad de interpretar — ¿está nuestra cabeza moviéndose o está inclinada?
• Capacidad de mantener un campo visual estable.
Influencia del sistema vestibular en los músculos del cuerpo:
• Genera el tono muscular.
• Nos ayuda a movernos con suavidad, exactitud y con la coordinación adecuada.
Influencia del sistema vestibular en las respuestas de postura y equilibrio:
• Mantiene el equilibrio.
• Controla los ajustes espontáneos del cuerpo.
• Facilita la contracción conjunta de los músculos.

• Genera extensión protectora y otras reacciones de equilibrio.


Otras áreas influídas por el sistema vestibular:

 Interacciones Reticulares – responsables de excitar el sistema nervioso (efectos


calmantes versus efectos de excitación); el sistema vestibular mantiene los
niveles equilibrados de excitación.
 Relación con el Espacio – percepción del espacio; posición y orientación dentro
de este espacio.
 Procesos Auditivos – ayudan al proceso cerebral de lo que se escucha; los
trastornos vestibulares retardan el desarrollo del lenguaje.
 Desarrollo / Conducta Emocional – para que las emociones esten equilibradas,
el sistema límbico, el cual genera la conducta basada en las emociones, debe
recibir información bien modulada desde el sistema vestibular.

Dos tipos de trastornos vestibulares


Sistema vestibular subrreactivo:
• El niño puede tolerar una enorme cantidad de movimiento (giros rápidos, balanceo,
rotación) sin marearse o sufrir nauseas.
• Posee integración deficiente de los dos lados del cuerpo.
• Se confunde fácilmente con las instrucciones.
• Las manos y pies no trabajan coordinadamente. Deficiente coordinación bilateral y de
la parte superior e inferior del cuerpo.
Sistema vestibular sobrerreactivo:
El niño es hipersensible a la información vestibular, lo que provoca:
• Inseguridad Gravitacional – un sentimiento de ansiedad o tensión al adoptar una
nueva posición o cuando alguien más intenta controlar el movimiento o la posición del
cuerpo; los columpios, carruseles y otros juguetes que mueven el cuerpo en forma
anormal pueden parecer aterradores.
• Intolerancia al movimiento – incomodidad durante el movimiento rápido; el niño no
necesariamente se siente amenazado por el movimiento, sino que éste le causa
sensaciones incómodas o posiblemente lo hace sentirse mareado.

Evaluación e Intervención
Si existe la sospecha de que un niño posee una disfunción con el procesamiento
sensomotor, se puede solicitar una evaluación a un terapeuta ocupacional o terapeuta
físico. La evaluación consta tanto de pruebas estandarizadas como de observaciones
estructuradas de las respuestas a la estimulación sensorial, postura, balance,
coordinación y movimientos de los ojos. El terapeuta que efectúe las pruebas puede que
también observe informalmente el juego espontáneo y solicite a los padres entregar
información acerca del desarrollo y los perfiles conductuales típicos. Después de esta
evaluación seguirá un informe que entrega los resultados de las pruebas y la
interpretación de lo que indican los resultados. Luego el terapeuta hace
recomendaciones relativas a la conveniencia de la terapia donde se emplee un método
integrador sensorial.
Para proveer la intervención basándose en los principios de la teoría de la integración
sensorial es necesario que el terapeuta pueda combinar un conocimiento efectivo de la
teoría Las actividades también estarán diseñadas para aumentar gradualmente las
demandas hechas a un niño para que dé una respuesta organizada y más madura. El
énfasis se pone sobre los procesos sensoriales automáticos durante el desarrollo de una
actividad orientada a los objetivos, más que a la instrucción sobre cómo responder. La
participación de los padres o maestros es crucial para el éxito del desarrollo y
mejoramiento del procesamiento sensorial de un niño. El terapeuta puede hacer
sugerencias a los padres y maestro sobre cómo ayudar a un niño en los ambientes del
hogar y de la escuela. de la integración sensorial con la capacidad intuitiva de ganarse la
confianza del niño y crear el desafío “justo”. La terapia incluye actividades que
entregan estimulación vestibular, propioceptora y táctil, y que están diseñadas para
satisfacer las necesidades específicas que tiene un niño para desarrollarse.
Las actividades también estarán diseñadas para aumentar gradualmente las demandas
hechas a un niño para que dé una respuesta organizada y más madura. El énfasis se pone
sobre los procesos sensoriales automáticos durante el desarrollo de una actividad
orientada a los objetivos, más que a la instrucción sobre cómo responder. La
participación de los padres o maestros es crucial para el éxito del desarrollo y
mejoramiento del procesamiento sensorial de un niño. El terapeuta puede hacer
sugerencias a los padres y maestro sobre cómo ayudar a un niño en los ambientes del
hogar y de la escuela.

Actividades de Integración sensorial y


sensomotoras
Actividades de Juegos Táctiles
Pruebe las siguientes ideas para realizar la estimulación táctil. Si su hijo o estudiante no
toca materiales con sus manos o dedos, no lo obligue. Intente que lo haga con una
cuchara, tenedor o bombilla, o trate de que use guantes de goma o de otro tipo para
comenzar. Tenga a mano paños suaves y agua listos para poder limpiar. Use los paños
para limpiarse las manos con frecuencia según lo necesite. Si el tocar la espuma de baño
o pintar con los dedos provoca demasiada tensión, ponga una pequeña cantidad en una
bolsa con cierre hermético y sostenga y apriete la bolsa. Comience a jugar con texturas
secas si los materiales húmedos y que manchan causan demasiada tensión.
• Pruebe jugar con agua aparte de las situaciones donde es obligatorio tales como el
bañarse o cepillarse los dientes. Use diversas texturas de paños de lavar, esponjas,
juguetes para agua, duchas de mano, pistolas de agua. Riegue las plantas con una botella
rociadora. Lave y enjuague las mesas o pisos con esponjas y una cubeta de
agua. Juegue con temperaturas frías y calientes. Ayude a lavar los platos en agua
caliente y enjuáguelos en agua fría.
• Llene recipientes grandes con frijoles secos o arroz, aliente el juego en el recipiente
con las manos y los pies. Esconda juguetes pequeños y haga que los busque, use tazas y
latas de café para vaciar, agite con cucharas grandes, juegue con embudos y otros
juguetes de cocina. Esparza frijoles u otro material texturado en el exterior, sobre la
acera y trate de cruzarla.
• Use loción para dar un masaje firme. Enseñe a darse un auto masaje. Recuerde que
un contacto firme y profundo es calmante y reponedor.
• Consulte a un terapeuta ocupacional o fisioterapeuta familiarizado con el cepillado
dermatológico y las compresiones de articulaciones. Esta es una técnica recomendada
para ayudar a disminuir la defensividad táctil con información táctil y propioceptora
frecuente y estructurada.
• Actividades Artísticas: pintar con los dedos, modelar con greda, pegamento y
brillantina, pegamento y arena. Haga figuras artísticas con pasta y pegamento o trozos
de cuerda y pegamento. Diseños con pegamento sobre papel.
• Fabrique bolsas o cajas táctiles con diversos materiales y juguetes
texturados. Llénelas con muestras de tela para distinguirlas, rotularlas o hacerlas
coincidir. Llénelas con artículos para identificar y describir, como piezas de madera de
rompecabezas, cuentas, etc.
• Para las manos nerviosas, tenga a la mano una bolsa con diversos artículos
texturados. Para apretar pruebe con pelotas antiestrés, bandas elásticas thera-band y
thera-tube™, y juguetes de goma. Juegue con juguetes de apretar sonoros.
• Actividades de cocina – mezclar y batir masa para galletas, poner la masa en los
moldes. Medir y verter los ingredientes. Haga budín y gelatina. Cierna harina.
• Presente cuidadosamente diversas texturas para explorar y jugar. Coloque los
materiales sobre un papel de aluminio o lámina plástica –crema de afeitar, espuma de
baño, loción, masa para jugar (plastilina), boligoma, goma de Mattel (gak). Invente
formas de usar los juguetes en juegos como “lavado de automóviles con espuma de
baño o crema de afeitar”. Conduzca el automóvil de juguete a través de la crema de
afeitar o dibuje formas y escriba diseños con los dedos.
• Masa para Jugar (plastilina) – use un rodillo de pastelero, corte la masa con tijeras
de seguridad o sin filo, practique cortes con cuchillo y tenedor, use cortadores y moldes
para galletas, esconda artículos para poder buscarlos (monedas, canicas, guijarros o
juguetes pequeños).
• Juego con arena – use papel de aluminio, cubra la mesa con plástico o juegue en el
exterior. Use arena limpia y seca y una botella rociadora con agua para agregar
humedad. Juegue con moldes para galletas o juguetes tales como dinosaurios o
automóviles plásticos. Escriba en la arena o forme figuras o un castillo de arena.
• Juego con Tela y con texturas – use trozos cuadrados de alfombra para caminar sobre
ellos; separe los trozos para encontrarlos con los dedos de los pies. Use trozos de
diversos tipos de tela (cotelé, raso, terciopelo, piel sintética). Juegue y camine sobre
espuma para cajas de huevos; también use la espuma para rellenar cuando juegue a
hacer “tacos o hot dogs”.
• Siga las líneas en relieve de mapas táctiles.
• Cualquier acción de empujar con las manos ayudará, tal como apoyarse con la barriga
sobre una pelota de yoga sosteniendo el peso del cuerpo con los brazos y manos. Esta
postura de “soportar el peso boca abajo” es muy útil para la tolerancia táctil,
resistencia general, control postural, y percepción propioceptora y vestibular.
• Theraputty es un material para ejercicios resistivos utilizado por los terapeutas. Los
colores varían según la firmeza resistiva. Esconda juguetes, monedas o botones para
buscarlos en forma táctil. Manténgalo en un envase sellado y tenga cuidado de que no
caiga en la ropa o la alfombra. (¡Se pega y mancha!)
• Pruebe la vibración con masajeadores o esterillas o juguetes vibradores, lápices
flexibles o cepillos dentales eléctricos.
Actividades de Juegos Propioceptores:
• ¡Muévase todo lo posible! Salte en un trampolín o mini trampolín. Rebote sobre
pelotas de yoga. El juego en el exterior sobre toda clase de equipos para subir estando
supervisado, y subir y bajar por un tobogán.
• Soporte del peso boca abajo – tales como moverse a gatas o con el estómago sobre
un balón terapéutico sosteniendo el peso del cuerpo con los brazos y parte superior del
cuerpo. Si tiene la suficiente fuerza, trate de “hacer la carretilla humana”. (El soporte
del peso boca abajo es muy importante para la resistencia postural, fortalecimiento de la
parte superior del cuerpo y de brazos y manos, e inhibición de reflejos).
• Actividades sobre patinetas: si se trata de patinetas pequeñas siéntese con
las piernas cruzadas y dé impulso con las manos. Es ideal que cuente con patinetas de
mayor tamaño para deslizarse sobre el vientre e impulsarse con los brazos. Agregue
pesos en las muñecas para aumentar la sensación propioceptora y de presión. Prueba en
todas direcciones, avance, retroceda, realice giros completos, de izquierda a derecha.
Empújese desde una pared para impulsarse hacia atrás. Choque contra paredes de cartón
o cajas apiladas. Descienda por una rampa para chocar contra palos de boliche de
juguete o contra una almohada grande. Deslícese sobre la patineta por distancias cortas
para ir a buscar y recoger juguetes o bolsas de frijoles y volver. Pruebe colocarse boca
abajo sobre la patineta con una cuerda larga para tirar hacia adelante y practicar el
ejercicio de mano sobre mano.
• Agregue pesos a los artículos para mayor realimentación. Por ejemplo, agregue peso
a un bastón o un dispositivo de movilidad para ayudarlo a mantenerlo en la posición
correcta y permitir una mayor respuesta a la presión. Si cuenta con pesos pequeños para
las muñecas y los tobillos – éstos se pueden usar para lograr una mayor reacción
propioceptora y también se pueden agregar a otros artículos. Consulte a un terapeuta
ocupacional o fisioterapeuta si un chaleco con pesas puede ser de utilidad. Existen
frazadas con pesas o bien pruebe usar edredones pesados. En algunos almacenes se
pueden obtener mantas para el cuello y los hombros que a veces están diseñadas para
calentarse en el microondas – éstas se pueden usar sin calentarlas alrededor del cuello o
mantenerse en el regazo. Se puede fabricar fácilmente polerones con pesas cosiéndoles
pliegues que se cierran después de llenarlos con frijoles secos, arroz o arena. Úselos
holgadamente sobre los hombros y espalda o sobre el regazo.
• Cuélguese de una barra trapecio o barra fija – si ello le produce demasiado temor
párese sobre un taburete para sentir la sensación de colgarse por los brazos y manos sin
tener que soportar el peso completo del cuerpo.
• Enseñe ejercicios isométricos simples tales como flexiones de brazos sobre la pared o
sobre una silla. Enseñe flexiones y abdominales modificados.
• Practique vaciar recipientes pesados en el fregadero o el exterior – jarras de galón y
medio galón. Practique vaciar jarros llenos con arena u otros materiales secos.
• Use bocinas de apriete tales como la de una bicicleta. Use diversas pelotas antiestrés
— existen muchos distintos e interesantes tipos de juguetes para apretar. Exprima el
agua de esponjas y paños. Exprima botellas de pegamento y de pintura artística. Use
botellas rociadoras para regar las plantas o manténgalas en el fregadero o en la tina para
jugar.
• “Zoomball game” es un juego con una pelota de plástico que va puesta en dos
cuerdas. Estas tienen asas en ambos extremos y el objetivo es separar los brazos
rápidamente para enviar la pelota a su compañero. Los brazos se abren y cierran

rápidamente para que la pelota llegue al otro lado.


• Trate de usar herramientas con supervisión – martillo, destornillador, alicates, o
madera para lijar. Use tijeras sin filo o de seguridad para cortar papel grueso o cartulina.
• Juegue a tirar la cuerda con un compañero. Ponga a un amigo en un carro o empuje
un carro con ropa para el lavado.
• Enrolle colchones de espuma o edredones para realizar juegos de presión profunda
—“el hot dog”, el “burrito” o la “enchilada.” Dé un toque rítmico con las manos o haga
rodar un balón terapéutico. Pruebe balones con pesas tales como los balones
medicinales (balón de educación física con pesas).
• Súbase y sitúese bajo almohadas grandes, bolsas de frijoles, colchones o cojines. Si
hay otros estudiantes cerca trate de que se arrastren bajo ellos y luego túrnense para
pasar por abajo.
• Arroje balones contra una muralla. Arrójela hacia la izquierda y a la derecha, hacia
adelante y hacia atrás y sobre la cabeza.
Actividades de Juego Vestibular:
• Siéntese y rebote sobre balones de yoga. Pruebe las posturas boca abajo (sobre el
vientre) y boca arriba (yaciendo sobre la espalda). Apóyese en la espalda y estírela
dejando caer la cabeza hacia atrás.
• Ejercicios en bicicleta estacionaria y trotadora. Monte en bicicletas dobles. Ayude
a un niño pequeño a montar en triciclos y bicicletas con ruedas guía para integración
izquierda/derecha y control recíproco.
• Use patinetas donde el usuario va de pie (con manillas). Deslícese afirmado con las
manos o use un cinturón largo en torno al cuerpo para sostenerse.
• Zapatos para saltar o “moon shoes”— estos son grandes zapatos de juguete que se
calzan sobre los zapatos normales para rebotar, saltar y caminar.
• Pruebe la mayor cantidad de tipos de columpios que sea posible —los estándar de
patios de juegos, de tipo plataforma, con travesaño, pogo (columpio que gira y rebota) y
de hamaca.
• Use tableros mecedores y giradores. Ambos son bajos y el mecedor se puede usar
sentado o de pie con un apoyo. Pruebe la posición de cuatro apoyos (a gatas) o
arrodillado echarse hacia atrás y con un apoyo. ¡El tablero girador sólo se usa sentado!
• Pruebe con un taburete en T. Trate de mantener el equilibrio mientras lanza una
pelota contra la pared.
• Juegos de rodar o carreras; rodar colina abajo o hacia arriba. (Rodar es excelente para
las respuestas táctiles, propioceptora y vestibular, y la inhibición de los reflejos).
• Practique el equilibrio sobre un pie. Salte con los pies juntos y luego sobre un solo
pie. Alterne saltando sobre un pie y luego sobre el otro. Practique marchar, correr o
zapatear en el lugar.
• Pruebe vigas de equilibrio muy bajas o caminar alternando los pies en una línea recta
(talón dedos, talón dedos). Use un apoyo manual, sostenga un hula hoop o clavija –
sostenga una bolsa con frijoles sobre la cabeza para hacer mayor el desafío. Coloque
una escala en el suelo y trate de caminar sin pisar los escalones.
• Use una cámara de aire para saltar adentro y caminar en torno a ella para ejercitar el
equilibrio.
• Equilíbrese en la posición de rodillas o semi arrodillado. Lance una pelota contra la
pared mientras trata de mantener el equilibrio o sostenga una bolsa con frijoles sobre la
cabeza.
• Para los pies pequeños, ponga los pies en cajas de zapatos y deslícese sobre el piso.
Intente caminar con aletas para nadar.
• Práctica de movimientos de dirección – use una silla pesada de madera para dar
órdenes de levantarse y sentarse, en frente/detrás, moverse a la izquierda/derecha,
moverse en torno a la silla, dar tres pasos adelante/atrás desde la silla. Agregue música,
movimientos lentos y rápidos. Combine con juegos de “Simon dice” y “Luz Roja, Luz
Verde”. Practique controlar la dirección para mirar hacia el frente de la habitación, la
parte de atrás y las paredes. Practique enfrentar el norte, sur, este y oeste. Pruebe juegos
de cambios rápidos para moverse desde la posición sentada a la de pie, de estar a gatas a
pararse sobre un pie, etc. Practique girar hacia donde viene el sonido.
• Juegos de paracaídas para practicar movimientos de subir y bajar los brazos y
sacudirse. Si cuenta con un grupo de niños, haga que se arrastren por debajo hasta el
otro lado. Agregue una pelota liviana y haga botar el paracaídas para que la pelota salte
sobre el costado.
Actividades de Trabajo Intenso:
Las tareas de trabajo intenso son cualquier actividad que requiera un movimiento de
todo el cuerpo y resistencia, tales como transportar objetos pesados o cajas grandes;
empujar puertas pesadas; empujar un carro con víveres o carretilla de trabajo; empujar
un canasto con la ropa para lavar; tirar un carro con un amigo dentro; ayudar a mover
muebles; pasar la aspiradora —cualquier actividad que requiera resistencia con el
movimiento.
Las actividades de trabajo intenso están pensadas para ofrecer el efecto sensorial más
prolongado más los beneficios combinados de la estimulación propioceptora y
vestibular (las rutinas de trabajo intenso potencialmente tienen un efecto calmante sobre
el sistema nervioso durante un lapso de entre 4 y 6 horas).

Actividades para bebés de 3 a 6 meses


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Actividades para bebés de 3 a 6 meses -


Psicomotricidad y Juegos
1- Acerca la cara al bebé mientras le hablas dulcemente, para que éste empiece poca
poco, a reconocer tu rostro.

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2- Coge las manos del pequeño/a y pásalas suave y lentamente por tu rostro para un
reconocimiento táctil. La cara, los ojos, la nariz, los labios, el pelo. Es conveniente que
mantengas contacto visual completo con el bebé.

3-Coloca al bebé en una silla reclinable, canta la canción "Cinco lobitos" y juega con él,
haciéndole cosquillas en diferentes partes del cuerpo. Canta la canción con un títere,
marioneta o muñeco... y hazlo bailar al ritmo de la canción.

Cinco lobitos
tiene la loba,
cinco lobitos
detrás de la escoba,
cinco tenía,
cinco cuidaba,
y a cada uno
alimentaba.

4-Coge las manos del bebé, ábrelas y da palmadas con ellas. Da palmadas tu también, a
ver si el bebé intenta imitarte. Puedes acompañarlo de una canción.

Palmas, palmitas,
que viene papá,
palmitas, palmitas,
que en casa ya está.
Palmas palmitas,
higos y castañitas,
almendras y turrón,
para mi niño son.

5-Coloca al bebé tumbado boca arriba en una colchoneta, manta o alfombra. Muéstrale
una pelota de trapo y tras un breve momento de experimentación libre, mantenla a la
altura de sus pies de manera que para tocarla tenga que dar pequeñas patadas. Realiza la
actividad alternado los dos pies.

6-Coloca una barra de plástico o una cuerda de lado a lado de la cuna. Cuelga de ella
objetos llamativos y que emitan sonidos: objetos de plástico y colores vivos, cascabeles,
muñecos de peluche. Deja al bebé que experimente libremente. Es importante que los
juguetes estén limpios por si el bebé se los lleva a la boca.

7-Coloca al bebé delante de un espejo para que vea su imagen reflejada y empiece a
reconocerla. Coge sus manos, colócalas en su pecho y di su nombre en voz alta para que
se identifique.

8- Coloca al bebé tumbado boca arriba en una colchoneta, manta o alfombra. Con un
poco de aceite corporal en las manos, realiza suaves movimientos circulares en las
plantas de los pies, sube por las piernas, hazle movimientos de arriba hacia abajo en la
barriga, coloca las dos manos sobre el tórax y llévalas hacia el exterior pasando por los
brazos hasta llegar a las manos.

9- Coloca al bebé tumbado boca arriba en una colchoneta, manta o alfombra. Coge sus
manos y llévalas a diferentes partes de su cuerpo: la cara, el pelo, los pies, la barriga...
Vete nombrando cada parte del cuerpo en voz alta.

10-Sienta al bebé en una silla reclinable. Sitúalo frente a una pared blanca y deja la
habitación sin luz. Colócate detrás de él y con una linterna proyecta luz en la pared, deja
fija al principio y al rato ponla en movimiento lentamente. Observa si el bebé fija la
vista en la luz y sigue sus movimientos.

Autismo: Técnicas para decrementar


conductas
por Fco. Javier Garza Fernández

Las técnicas para disminuir una conducta inadecuada deben aplicarse en el preciso
momento en que aparece la conducta blanco o que se desea eliminar. Las 9
técnicas más comunes de uso para decrementar una conducta son:

1. Corrección verbal

2. Corrección física
3. Interrupción de respuesta.
4. Extinción
5. Tiempo fuera
6. Saciedad o sobrecorrección
7. Reforzamiento de conductas incompatibles
8. Desensibilización
9. Costo de respuesta

CORRECCIÓN VERBAL
Consiste en repetir al niño la instrucción dada con un ¡No! antepuesto. Éste puede
ser suave o fuerte, dependiendo de cómo haya sido programado. El NO suave se
aplica bajando el tono de voz media octava del tono normal de voz del terapeuta;
mientras que el NO fuerte es exhalando en volumen alto y apoyando el estómago,
casi como un grito pero sin llegar a este nivel.

Para su aplicación se deben respetar las siguientes reglas:

 Aplicar inmediatamente después de la latencia establecida, es decir, del


tiempo que se le da al niño para obedecer. Por lo general, son de 2 a 5
segundos.
 Aplicar con tono de voz grave, aunado con la expresión facial seria de enojo.
 No reforzar nunca después de una corrección.
 Respetar la misma instrucción haciendo énfasis en la pronunciación de la
misma.
 Respetar el ¡No! programado, ya sea suave o fuerte.

Ejemplo: “Párate”... “¡No, párate!”

Una variante de esta técnica es suprimir la palabra ¡No! haciendo un mayor énfasis
en la instrucción aplicando un tono distinto de voz (mas grave) y marcando las
sílabas. Ambas formas son correctas y su aplicación depende de la apreciación
que tengan los padres del niño y los profesionales que lo atienden.

Ejemplo: “Párate”... “¡PÁ-RA-TE!”

Aún cuando decida suprimir el ¡No! antepuesto, los tiempos de espera (latencia) así
como los gestos deben de respetarse y deberá ser consistente en su
aplicación. No es válido suprimirlo en algunos casos y en otros aplicarlos, pues el
niño se podrá confundir.

CORRECCIÓN FÍSICA

La corrección física es llevar al niño a realizar la habilidad esperada, no dada por el


niño después de una instrucción o corrección verbal. Es llevar al niño físicamente a
realizar la conducta, debe de ir acompañado con cierta fuerza o estrujón que
comunique desagrado, teniendo especial cuidado de no causar dolor ni lastimar al
niño.

Para ser aplicada deben respetarse las siguientes reglas:

 Aplicar inmediatamente después de la latencia establecida.


 Aplicar con tono de voz grave, aunado con la expresión facial seria de enojo.
 No reforzar nunca después de una corrección.
 Respetar la misma instrucción, al repetirla en la corrección, haciendo énfasis
en la pronunciación.
 Aplicar el ¡No! programado, ya sea suave o fuerte.

Ejemplo: “Párate”... “¡No, párate!”... “¡No, párate!” - al mismo tiempo que


poniendo las manos en los antebrazos del niño, se le levanta de la silla con cierta
brusquedad, sin dañar al niño.
En este ejemplo, la
terapeuta le ordenó al niño
que se sentara y al no
obedecer a la segunda
ocasión, aplica la corrección
física.

Observe como lo toma del


hombro y con la mano en la
cintura del niño, lo empuja
suavemente para que caiga
sentado en la silla sin
lastimarlo.

INTERRUPCIÓN DE
RESPUESTA

Esta técnica conductual consiste en cortar la presentación de la conducta


inadecuada inmediatamente a su aparición, mediante una instrucción y
acompañado en ocasiones de una corrección física. Como todas las técnicas, deben
ser respetadas con todos los elementos con que haya sido programada, así como
realizarse con constancia.

Ejemplo: El niño empieza a agitar sus manos y se le ordena: “Pon tus manos
quietas” pudiendo opcionalmente sujetarle sus manos.

Ejemplo: El niño hace ruidos con la boca, por lo que con las yemas de los dedos
se le sujetan suavemente sus labios para juntarlos y se le dice: “Mantén tu boca
cerrada”.

En este ejemplo, el niño


presentó la conducta

inadecuada de aleteo con las


manos, por lo que se le sujetan
las manos y se le dice:

“Pon tus manos quietas”

EXTINCIÓN

Extinción es la eliminación
completa o discontinuación del
reforzador de una conducta
inadecuada que anteriormente fue reforzada. Se debe ignorar total y
consistentemente la conducta inadecuada, como si ni siquiera nos diéramos
cuenta. Esta técnica se usa comúnmente cuando el niño intenta manipular con
rabietas (el niño se pone a gritar o se tira al piso), incluso con auto agresión.

Es importante hacer aclarar que si se aplica esta técnica, habrá de tener estricta
observancia, pues de lo contrario, lejos de ayudar empeorará la situación. Cuando
no se llega a tener consistencia, el niño aprende que llorando mas fuerte o
pegándose contra la pared logrará la atención de sus padres. Una vez iniciada la
extinción, se debe ser firme y aceptar que posiblemente el niño se lastime un poco
a sí mismo.
En el proceso de extinción se pueden presentar una de las dos etapas de respuesta,
que aparecen inmediatamente después de la aplicación de la técnica pero al final
siempre tiende a disminuir:

 Inmediatamente después de que se elimina el reforzador que mantiene la


conducta inadecuada, ésta aumenta o disminuye drásticamente.

 Inmediatamente después de que se elimina el reforzador que mantiene la


conducta inadecuada, ésta aumenta o disminuye sistemáticamente, poco a
poco.

Ejemplo: El niño se tira al piso llorando y gritando, uno lo ignora totalmente,


actuando como que no nos hemos dado cuenta evitando cualquier contacto visual o
de palabra con el niño.

TIEMPO FUERA

Consiste en retirar al niño del ambiente reforzante para colocarlo en otro que no lo
sea, por un período de tiempo limitado y específico. La idea de este método es
retirar al niño todo estímulo para erradicar así la conducta inadecuada.

Existen 3 tipos de tiempo fuera:

1. Observacional: Se quitan todos los estímulos que tenga a su alcance y se


suspende toda la actividad mientras se observa inmóvil y en silencio al niño hasta
que deje de presentar la conducta inadecuada. Por ejemplo: al momento de estar
dando terapia en mesa, el niño se inquieta mucho, se retiran todos los objetos de
su alcance y en silencio, sin ninguna expresión facial, se observa al niño hasta que
este se calme. Pocas veces es efectivo este tipo de tiempo fuera.

2. Exclusión: Es parecido al tiempo fuera observacional, con la variante de que se


voltea el terapeuta hacia otro lado para no tener contacto visual alguno con el niño,
ignorándolo intencionalmente. Siguiendo el mismo ejemplo anterior, el terapeuta
retira los objetos de la mesa, voltea su silla y le da la espalda al niño. Este
método no es común, pues pocos niños reaccionan favorablemente.

3. Aislamiento: Se aísla al niño de todo estímulo y distracciones pudiendo ser la


esquina de una pared. Puede ser también detrás de una mampara o una
habitación totalmente vacía (siempre y cuando no le cause miedo al niño). Una
nueva modalidad en algunos centros en EE.UU. es poner una caja grande
totalmente cerrada y con una cortina opaca como entrada, donde meten al niño
enseñándole que puede salir de ahí sin ningún problema y se le cierra la
cortina. Así, el niño queda totalmente a oscuras, no se irrita ya que puede salir de
ahí en el momento que lo desee.

Esta tercera forma de tiempo fuera es muy útil en casa y no es aversiva, además
de ser aceptada socialmente, pues equivale a mandar al niño a pararse al rincón
por portarse mal durante un tiempo determinado.

Evite usar esta técnica indiscriminadamente, pues puede correr el riesgo de perder
su efectividad. Asegúrese que el niño sepa la razón por la cual se le está
castigando. Debe tener previamente definido en qué casos se aplicará y deberá
ajustarse estrictamente el procedimiento e incluso las palabras que utilice.

La técnica requiere de ciertas reglas que se deben respetar para que funcione:
 Tiempo de duración (generalmente 1 minuto por año de vida).
 Debe ser constante durante el tiempo establecido para la sesión.
 Su aplicación es inmediata, para que el niño comprenda la razón por la cual
se le está castigando.
 Se debe cuidar que el lugar donde se coloque al niño no tenga
distractores. En ocasiones, la pared puede tener texturas o dibujos que le
sean agradables.
 A veces será necesario pararse detrás del niño para impedir que se quite del
lugar donde se le aplica el tiempo fuera.

SACIEDAD O SOBRECORRECCIÓN

Es la realización continua y aumentada de la conducta inadecuada, es decir, obligar


al niño a realizar la conducta en repetidas ocasiones seguidas con el objetivo de
que ésta sea desagradable o provoque cansancio en el niño. Por ejemplo: si el
niño se hace popó en los calzones, se le lleva al baño y frente al escusado se le
inclina 50 veces a la vez que se le dice en voz fuerte: “La popó se hace en el baño,
no en el calzón”. Otro ejemplo sería que si el niño tira objetos, se le obliga a
recogerlos y tirarlo un n número de veces.

Esta técnica es muy aversiva y se recomienda agotar los demás recursos antes de
que se decida aplicarla. Una vez que se programa, se debe ser constante y
aplicarse cada vez que se presente la conducta inadecuada.

Las reglas de la Saciedad o sobrecorrección son:

 Aplicarse inmediatamente a la presencia de la conducta blanco.


 Se debe establecer el número de repeticiones y completarse siempre.
 Se debe describir la forma detallada en la que se dará la sobrecorrección.

REFORZAMIENTO DE CONDUCTAS INCOMPATIBLES

Consiste en reforzar una conducta que sea contraria a la conducta inadecuada y


que evita que suceda. Básicamente, es reforzar una conducta que sea lo opuesto
a la conducta que deseamos erradicar. Este método es muy efectivo y poco
aversivo, por lo que se recomienda probarlo antes que los demás. Un ejemplo
sería que el niño no puede brincar en la cama si le mantenemos sentado o
acostado. Otro ejemplo sería que la forma de evitar que aletee las manos es
mantener las manos quietas.

Al aplicar esta técnica debemos tomar en cuenta:

 La conducta incompatible debe ser reforzada inmediatamente, es decir, la


conducta que deseamos y que evita la inadecuada.
 Las dos conductas incompatibles deben ser descritas con anterioridad.
 Al seleccionar la conducta incompatible a la conducta inadecuada, ésta debe
ser totalmente contraria y que haga imposible se desencadene la segunda.

DESENSIBILIZACIÓN

Esta técnica consiste en un proceso de disminución sistemática de determinadas


reacciones como miedo, desagrado o negación total hacia algo, mediante un
reforzamiento de las aproximaciones. Un ejemplo típico es cuando el niño le tiene
miedo al mar, primero se le acerca a que solo se moje los pies, luego un poco mas
adentro y así, poco a poco, hasta que venza el miedo.
Los elementos que se deben tomar en cuenta para la aplicación son:

 Identificar con anterioridad la conducta problema.


 Describir específicamente los elementos que componen la conducta.
 Determinar cuantas veces se llevará a cabo la desensibilización.
 Determinar el avance que se tendrá en cada aproximación.

COSTO DE RESPUESTA

Es la pérdida gradual de un reforzador sin posibilidad de recuperarse y presentado


al niño en forma evidente. El aversivo consiste en que el niño pierde el premio o
eso que le agrade sin opción a ganárselo posteriormente. Se utiliza
frecuentemente cuando el niño presenta conductas inadecuadas durante la terapia
y los aversivos parecen no funcionar.

Por ejemplo: el niño efectúa un ensayo correcto y al momento de recibir el premio,


aletea las manos, por lo que el terapeuta se come el dulce al tiempo que dice “te lo
pierdes”.

RECOMENDACIONES EN LA APLICACIÓN DE ESTAS TÉCNICAS

Algunas de estas técnicas, como es el castigo, puede significar para mucha gente
una especie de barbarie, sin embargo, existen niños que se golpean a sí mismos a
una razón de mas de 500 golpes por hora lastimándose severamente y aplicando la
técnica, bajan la frecuencia a un mínimo en muy corto tiempo.

Cuando aplique cualquier correctivo al niño, tenga siempre en cuenta lo siguiente:

 Usted está dando un aprendizaje, mantenga siempre eso en la mente.

 Aplique exactamente la corrección tal y como fue programada.

 No permita que la frustración o desesperación le gane.

 El niño posiblemente podrá pegarle, recuerde que no lo hace con dolo.

 Cuide siempre la dignidad del niño, evite espectadores innecesarios.

 Cuando inicie un correctivo, ¡termínelo!, nunca lo deje a medias.

 No espere que a la primera el niño entienda, requiere tiempo y paciencia.

 El niño tiene sentimientos, siempre hágale saber que lo que Ud. le da es disciplina
y que nada tiene que ver con el cariño que siente por él.

 Refuerce lo anterior diciéndole al niño: “te quiero mucho” varias veces al día y en
las noches, antes de que se vaya a dormir. Haga de esto una costumbre.

 Si está Ud. enojado, es preferible no corregirlo, ya que corre el riesgo de no medir


sus propias acciones.