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Centro de Estudios Superiores “Justo Sierra O’Reily”

Teorías del desarrollo de Piaget

Por: Francia Castro, Marlene Gonzalez, Fabiola Pech y

Erika Ortiz.

Mérida, Yucatán, a 24 de octubre de 2016.


El desarrollo cognoscitivo va más allá del almacenamiento de información y

registro de ideas y cada ser humano tiene un proceso de pensamiento complejo que lo

vuelve único. Para algunos teóricos es importante tomar en cuenta el factor biológico, y

Piaget es uno de ellos, puesto que su modelo permite tener referencias confiables si

deseamos que un niño amplíe sus habilidades y desarrolle gradualmente el equilibrio que lo

llevará a la adultez.

En el contexto escolar es importante reconocer los principios básicos para el

desarrollo del pensamiento, que prometen consolidar progresivamente las estructuras

mentales, también llamadas esquemas. A continuación se describen dichos principios.

Etapa sensoriomotriz

“El periodo inicial se denomina etapa sensoriomotriz, porque el pensamiento del

niño implica observar, escuchar, moverse, tocar, saborear, etcétera. Durante este periodo, el

infante desarrolla la noción de la permanencia del objeto, es decir, la noción de que los

objetos existen en el ambiente, sin importar si el bebé los percibe o no.” (Woolfolk, 2010,

p. 33)

Para un niño que se encuentre en esta etapa, el contacto directo con los colores, las

texturas y los sabores le permite conectar sus esquemas, su habilidad para manipular los

objetos no está coordinada, es por ello que la motricidad y la memoria tienen una estrecha

relación. La permanencia del objeto también concuerda con la memoria, ya que el niño no

cuenta con la capacidad de continuar buscando algo que ha salido de su alcance visual. Para

clarificar el concepto, podemos usar el siguiente ejemplo: un infante juega con una pelota,
al patearla rueda fuera del alcance de su vista y no logra encontrarla, pero sigue ahí, el niño

no puede percibirla.

De acuerdo con Tomás, Almenara, Gondón y Batlle, (2007), “una característica

distintiva del periodo sensoriomotor es la evidente transición del lactante de la conducta

refleja a las acciones orientadas a una meta. Al momento de nacer, su comportamiento está

controlado fundamentalmente por reflejos.” (p. 7)

Eventualmente, la capacidad para resolver problemas tiene sentido para el niño, por

ejemplo, si no logra alcanzar un objeto porque se encuentra lejos, inventará nuevas

soluciones para llegar hacia él, como usar un juguete grande y largo que le permita arrastrar

el otro, o gatear para agarrarlo él mismo. Estas experiencias son como un ensayo y error

que quedan registradas en la memoria y servirán en la siguiente etapa.

Etapa preoperacional

Al terminar la etapa sensoriomotriz, el niño tiene la capacidad de muchos esquemas

de acción.

Para Piaget, el primer tipo de pensamiento que está

separado de la acción implica que los esquemas de acción se

vuelvan simbólicos. Por consiguiente, la habilidad para formar y

utilizar símbolos (palabras, gestos, signos, imágenes, etcétera) es

uno de los logros más importantes del periodo preoperacional y

acerca a los niños al dominio de las operaciones mentales de la

siguiente etapa. Esta habilidad para trabajar con símbolos, como

el uso de la palabra caballo, un dibujo de un caballo o inclusive la


acción de montar un caballito de madera para representar un

caballo real que no esté presente, se llama función semiótica.

(Woolfolk, 2010, p. 34)

Un ejemplo para vincular el concepto es el uso de la vocalización para nombrar

animales de granja. Los niños pueden no sólo diferenciarán a los animales sino que puedan

imaginarlos por medio del ladrido de un perro, el mugido de una vaca o el graznido de un

ganso.

Según Woolfolk, (2010), “es muy difícil para el niño ‘pensar hacia atrás’ o

imaginar cómo revertir las fases de una tarea. El pensamiento reversible está implicado en

muchas tareas que son difíciles para el niño en etapa preoperacional, como la conservación

de la materia.” (p. 35).

Este principio establece que la cantidad o el número de algo permanecen igual, a

pesar de que cambie su orden o apariencia y no se agregue ni se quite nada. (Woolfolk,

2010). Por ejemplo, a una niña se le presentan dos vasos idénticos, cortos y anchos, con

exactamente la misma cantidad de agua. Ella dice que la cantidad es la misma. Luego, un

maestro vierte el agua de uno de los vasos en un vaso más alto y más angosto, y le

pregunta si alguno de los vasos tiene más agua o si son iguales, a lo que la niña responde

que el vaso alto tiene más porque “sube hasta aquí”, señalando el borde del vaso más alto.

Contraste de teorías

Vygotsky consideraba que:

En el desarrollo cultural de un niño cada función aparece

dos veces: primero en el nivel social y luego en el nivel


individual; primero entre las personas (nivel interpsicológico) y

después dentro del niño (intrapsicológico). Esto se aplica

igualmente a la atención voluntaria, a la memoria lógica y a la

formación de conceptos. Todas las funciones superiores se

originan como relaciones reales entre individuos humanos.

(Woolfolk, 2010, p. 43)

Para Vigotsky, el conocimiento es también conocimiento cotidiano e intencional, lo

primero que se tiene que resaltar es que no enfatiza en el desarrollo sino en el aprendizaje

en los diversos cambios entre sujetos de diferentes edades; la potencialidad del desarrollo

cognitivo depende de la calidad de la interacción. Para Vygotsky, la interacción social era

más que la influencia: era el origen de los procesos mentales superiores, como en el caso

de la resolución de problemas.

Según Woolfolk, (2010), “en la actualidad parece que Piaget subestimó las

habilidades cognoscitivas de los niños, especialmente de los más pequeños. Tal vez los

problemas que formuló a los niños pequeños eran demasiado difíciles, y las instrucciones

demasiado confusas. Quizás sus sujetos entendían más de lo que pudieron demostrar frente

a tales problemas.” (p. 41).

De acuerdo a la posición piagetiana, el conocimiento cambia porque hay un

desarrollo constante del niño que va en función a la edad; se trata de un modelo

evolucionista: a mayor edad, mayor desarrollo, al cual está ligado el aprendizaje, por lo

tanto la teoría de Piaget puede subestimar la inteligencia de niños superdotados, ya que no

explica cómo los niños pequeños son capaces de desempeñarse a un nivel avanzado en
diversas áreas en las que poseen experiencias y conocimientos que suelen presentarse en

edades más avanzadas.

El modelo bioecológico de Bronfenbrenner, “describe los contextos anidados social

y cultural que dan forma al desarrollo. Cada persona se desarrolla dentro de un

microsistema, en un mesosistema que está incluido en un exosistema, y todos éstos forman

parte del macrosistema de la cultura.” (Woolfolk, 2010, p. 66)

Bronfenbrenner cree que el desarrollo humano se deriva de las interacciones

sociales y se encuentra influenciada por la sociedad y la cultura, considera el desarrollo

como algo que ocurre dentro de una serie de diferentes ecosistemas sociales.

“Según Piaget, nuestro desarrollo cognoscitivo recibe la influencia de la transmisión

social, esto es, del aprendizaje de los demás. Sin transmisión social, necesitaríamos

reinventar todos los conocimientos que nos ofrece nuestra cultura. La cantidad de

información que las personas aprenden de la transmisión social varía de acuerdo con la

etapa del desarrollo cognoscitivo en que se encuentren”. (Woolfolk, 2010, p. 32)

Si bien la teoría de Piaget está enfocada en cómo se desarrollan las mentes de los

niños, también reconoció la interacción del niño con su entorno y el impacto de esta, una

similitud que podría enlazarse con la teoría de Bronfenbrenner pero no en la misma medida.

Conclusión

Algunos investigadores dan mayor énfasis a que el desarrollo se ve influenciado por

factores biológicos más que sociales, otros mencionan que, además de la predisposición

biológica, los ambientes y la interacción con otros individuos son lo que define dicho

desarrollo, sin embargo, la unión de estas perspectivas permite visualizar un amplio


panorama de alternativas viables para tener una mejor comprensión del crecimiento del ser

humano a lo largo de su ciclo vital.

Desde los primeros meses de vida, el infante demuestra curiosidad por aprender del

mundo exterior saliendo poco a poco de la zona de confort que aporta la madre, y cabe

aclarar que el primer apoyo que recibe es de una persona proveniente de un ecosistema al

que él mismo pertenece. Si bien, cruzar por las etapas de desarrollo de Piaget implica

limitar el aprendizaje del niño, por medio del ambiente es que su crecimiento se

complementa.

La teoría de Piaget es un punto de referencia valorado en el contexto escolar, con

mayor razón debe considerarse cuando se encuentran casos extraordinarios de niños que

demuestran poseer habilidades superiores. Sin embargo, la interacción familiar, la

educación, el ambiente, la cultura y muchas investigaciones actuales demuestran que el

desarrollo cognoscitivo no está definido debido a la gran cantidad de variables que pueden

afectar el potencial de cada individuo.

Referencias

Tomás, J. Almenara, J., Gondón, N. y Batlle, S. (2007). Máster en Paidopsiquiatría.

España: Universitat Autónoma de Barcelona.

Woolfolk, A. (2010). Psicología educativa. (11ª ed.). México: Pearson Education.