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AUTORES, TEXTOS Y TEfy1AS

Hemy E. Allison
FlLOSOF\A
Colección dirigida por Jau me Mascará

EL IDEALISMO
40 TRASCENDENTAL DE KANT:
_UNA INTERPRETACIÓN
Y DEFENSA

Prólogo y traducción de
Dulce María Granja Castro

1 A 1 EDITORIAL DEL HOMBRE

JiU\ UNIVERSIDAD AUTONOMA METROPOLITANA


""-""- UNIDAD IZTAPAlAPA
El idealismo trascendental de Kant : una interpretación
v defensa 1 Hemy E. Allison ; prólogo y traducción de Dulce
1 \
PRÓLOGO

Mada Granja Castro. - Barcelona : Anthropos ; México : 1

Universidad Autónoma Metropolitana- Iztapalapa, 1992.- \


525 p. ; 20 cm. - (Autores, Textos y Temas. Filosofía ; 40) '
Ed. orig.: Kanrs Transcendental Idealism: An Interpretation
and Defense. New Haven; Londres: Yale University, 1983.-
Bibliografía p. 501-512. Índices
ISBN 84-7658-341-9

1. Kmlt, Immanuel - Critica e interpretación 2. Idealismo I. Granja


Castro, Dulce Maria II. Universidad Autónoma Metmpolitana -
Iztapalapa (México) III. Título N. Colección
1Kant, Immanuel

..iiD IOTEC.~r;
"~TITUTO DE Flt08tlFh
'"~'l!':l'J.T,>,RIO N 64.+4 _
El propósito de este libro es hacer una interpretación y, en la
¡j e. : 1o q -2o4 _ medida de lo posible, una defensa del idealismo trascendental de
Título miginal: Kant's Transcendental Idealism: An lnterpretation Kant. Para Allison, dicho idealismo es inseparable de los puntos
and Defense (New Haven 1 Londres, Yale University, 1983) de vista que el filósofo de Konigsberg sostuvo acerca de la natura-
leza, condiciones y límites del conocimiento humano. Se trata de
Primera edición en Editorial Anthropos: abril 1992 un estudio que abarca la filosofía teórica de Kant, centrándose en
el tema del idealismo trascendental, y que enfatiza la conexión
© Henry E. Allison, 1992 con sus tesis sustantivas. Este es uno de los rasgos que distingue a
© Editmial Anthropos, 1992 este libro de otros tratados sobre Kant.
Edita: Editorial Anthropos. Promat, S. Coop. Ltda. Elaborada durante quince años de cuidadosos análisis de los
Vía Augusta, 64. 08006 Barcelona aspectos significativos del tema, esta obra representa el tratamien-
En coedición con la Universidad Autónoma Metropolitana. to más completo que se ha hecho de la Crítica de la razón pura en
Centro de Donm1entación Kantiana, Iztapalapa, México la filosofía anglosajona hasta el presente. La fuerza del libro de
ISBN: 84-7658-341-9 Allison reside en parte en su c1itica firme y ajustada, y en parte en
Depósito legal: B. 9.646-1992 la forma en que escoge ciertos problemas particulares y trata de
Fotocomposición: Seted, S.C.L. Sant Cugat del Valles penetrarlos con escrupuloso cuidado y profundidad. En este senti-
Impresión: Novagrafik. Puigcerda, 127. Barcelona do, su pensamiento es fiel heredero y continuador de la inteligen-
cia analítica anglosajona. Además, su obra guarda un riguroso res-
Impreso en España - Printed in Spain peto por las distinciones expresadas o implicadas por el texto. La
claridad, consecuencia y detenida atención, emblemáticas de la fi-
Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo losofía analítica, están presentes en el trabajo de Allison, y propor-
ni en parte, ni registrada en, o transmitida por, un sistema de recupe:"ción de in~m:­ cionan el complemento necesario de la urdimbre de brillantes in-
mación, en ningunn forrna ni por ning(m medio, sea n1ecámco, fotoqulmico, electroni-
tuiciones kantianas en tomo al conocimiento, la expe1iencia y el
co, magnético, electroóptico, por fotocopia, o cualquier otTo, sin el pem1iso previo por
escrito de la editolial.
ser. En efecto, estas elevadas intuiciones a menudo se han defen-

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elido en un tono y con unos instlumentos verbales y conceptuales esta manera, aborda la cuestión de la distinción entre el idealismo
inadecuados, v, e'n consecuencia, han caído en posesión de postu- trascendental y toda otra filosofía no critica corno forma de realis-
ras intrincada~, oscuras y mutuamente conflictivas. mo trascendental. La función de esta parte de la obra es funda-
El libro está dividido en cuatro grandc:s partes. En la primera mentalmente exegética, y su tarea es la de desarrollar más amplia-
de ellas se examina la naturaleza del idealismo trascendental; se mente la interpretación que aquí se propone del idealismo tras-
aclara qué es lo que hace que la filosofia de Kant sea trascenden- cendental mediante un proceso indirecto de contraste entre dicho
tal y qué es lo que esto significa. AJlison señala el error básico de idealismo y el realismo trascendental. El objetivo es aclarar la co-
la interpretación convencional de este idealismo, la cual, al desa- nexión entre el idealismo trascendental y la noción de condición
tender ~x profeso totalmente su dimensión trascendental, hace que epistérnica. Esto permitirá reconocer la ;atmaleza no fenornenista
este sea visto como una mezcla incoherente de fenomenismo y y no psicologista del idealismo trascendental.
escepticismo. Allison trata de corregir este error enfocando explíci- En el último capítulo de esta primera parte de la obra se trata
tamente el sentido trascendental del pensamiento kantiano e intro- el problema de la <<Antinomia de la razón pura>>. Allison hace ver
duciendo la noción de condición epistémica, a fin de esclarecer las que las contradicciones en las que cae inevitablemente la razón
tesis en tomo a la idealidad trascendental de los objetos de la ex- -descansan sobre supuestos del realismo trascendental, y argumen-
periencia humana. Asimismo, expone cómo estas condiciones a ta que servirán corno refutación de dicho realismo y corno prueba
priori propias del conocimiento humano, que determinan lo que indirecta de la interpretación que aquí se sugiere del idealismo
puede ser objetivo para la mente humana, son la co_ntribución d_is- trascendental.
tintiva de la filosofía crítica o trascendental, y constltuyen los pnn- Pero, si bien se explica porrnenorizadan1ente lo inadmisible de
cipios revolucionarios de la inversión «COpemicana>>. la interpretación empírica convencional del idealismo trascenden-
AJlison examina detenidamente la noción de condición episté- tal, es necesario hacer un examen detallado de los argumentos que
mica como clave para una interpretación adecuada del idealismo Kant ofrece en la <<Estética trascendental>> y <<Analítica trascenden-
trascendental. Condiciones epistémicas son las condiciones nece- tal» en torno a las condiciones sensibles e intelectuales del conoci-
sarias y universales que reflejan la estructura del aparato cognitivo miento humano. La realización de esta tarea se asigna a la segun-
huma~o v por las cuales únicamente la mente humana puede re- da parte de la obra.
presenta;;,e algo como objeto en general. Afirmar es~o. no equiv~e Allison se propone dilucidar los problemas que Kant se planteó
a ratificar la concepción kantiana acerca de las cond1c1ones a pno- y los argumentos con los que pretendió darles respuesta. Desde
ri del conocimiento. Empero, sí deja en claro que difícilmente tie- esta perspectiva nos presenta una interpretación original del idea-
ne sentido acusar a Kant de escéptico por negar la posibilidad del lismo trascendental, apegada y fiel, pero no por eso carente de
conocimiento de las cosas con independencia de dichas condicio- crítica, que destaca sus grandes logros y sus genuinas dificultades.
nes. En este aspecto, el libro de AJlison es una reconstrucción de Antes de comenzar la exposición de los argumentos que Kant
la .KrV que atiende a las críticas y confusiones procedentes, sobre ofrece a favor del carácter trascendental de las condiciones episté-
todo, de la interpretación convencional del idealismo trascenden- rnicas, Allison examina la explicación que presenta acerca de la
tal; en ese sentido, esta obra representa una superación de dicha natw-aleza discursiva de la cognición humana y de la teoria del
versión convencional del idealismo kantiano. A la luz de la dimen- juicio subyacente. Asimismo, se clarifica la relación entre la teoria
sión trascendental v de la concepción de condición epistérnica, kantiana del juicio y su distinción tanto de los juicios analíticos
Allison traza clararr{ente la distinción entre fenómeno y cosa en sí, como de su concepción de los juicios sintéticos a priori.
y explica el sentido de la tesis kantiana según la cual los objetos En el capítulo que AJlison dedica al examen de las condiciones
<<Se rigen por nuestro conocimiento". sensibles del conocimiento humano, sostiene que el argumento
La sensibilidad de AJlison para el texto de Kant y para otros que Kant esgrime en la <<Estética trascendental» a fin de pro-
comentaristas es profunda y esclarecedora. En su libro no solo bar que espacio y tiempo son representaciones a priori e intuiti-
desarrolla un vasto manejo de todos los textos kantianos, estable- vas, no descansa, corno generalmente se supone, sobre la concep-
ciendo sus conexiones internas, sino que además complementa su ción de la geornetria euclídea como ciencia sintética a priori del
análisis con la literatura contemporánea más sobresaliente. De espacio. En oposición a esta interpretación prevaleciente, Allison

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conce~tualización. Es precisamente en este punto donde puede
hace "~ter que el genuino argwnento kantiano a favor de l~ ~~eali­ patentlzarse la estructura del argumento genuino de la <<Deduc-
dad de espacio y tiempo se apoya sobre el resultado del análisis de
ción metafísica». Asimismo, se pone de relieve un aspecto impor-
las representaciones de espacio y tiempo en las «Exposiciones me-
tante de la teorí~ kantiana del juicio, a saber, que todo juicio ex-
tafísicas», y consta de dos partes. La primera demuestra que el con-
presa el pensamiento de la validez objetiva de la síntesis. Allison
tenido de estas representaciones debe ser las formas de la sensibi-
hace ver que Kant no logra establecer exitosamente la cmrelación
lidad humana, i. e., el producto de nuestro modo peculiar de re-
entre todos los casos de funciones lógicas y sus correspondientes
presentar. La segunda expone las implicaciones ontol~gicas de e._o;;te
conceptos puros. Señala, además, las dificultades de la controver-
resultado: como productos de nuestra manera peculiar de repre-
t~da afirma~ión kantiana acerca del carácter exhaustivo y sistemá-
sentar los datos dados a la mente en la intuición, las propiedades
tico de ~u hsta de las categorías. Estas dificultades del pensamien-
espaciales y temporales no pueden asignarse significa:ivam~nte a
to kantmno son reales, y Allison no pretende minimizarlas. Sin
las cosas en sí. Y esto equivale a demostrar que espaciO y tiempo
embargo, no anulan el logro positivo de su análisis del juicio, a
son trascendentalmente ideales. Así pues, la tesis de la idealidad
sab~r, el haber mostrado que la actividad judicativa presupone un
de espacio y tiempo es realmente una consecuencia de la afirma-
· conJu~to -~e conceptos a priori que poseen un estatus categorial.
ción kantiana de que espacio y tiempo son condiciones epistémi- Esto sigmfica que tales conceptos se derivan de la naturaleza mis-
cas. Se sostiene, además, que este argumento merece una conside- ma del entendimiento y que no tienen en sí mismos referencia a la
ración cuidadosa, especialmente si se toma en cuenta la posibili-
pluralidad espaciotemporal de la experiencia humana. En otras
dad de solución que ofrece ante la disyuntiva de las teorías de
pala~r:as' el análisis del juicio no implica la realidad objetiva o
Leibniz y Newton y sus variantes. Para Allison, tanto el argu~ento
empm~a de los conceptos puros. En consecuencia, de la premisa
de la geometría como el de la «paradoja de las contrapartes mcon-
q~e afi~a que un concepto funciona como condición de un jui-
gmentes>> se derivan del argumento primario de la representació?
CIO de cierta forma lógica no podemos pasar directamente a la
de espacio. Por consiguiente, el rechazo (o, cuando menos, la radi-
conclusión de que ese concepto posee alguna aplicación a los da-
cal modificación) de los ptmtos de vista de Kant respecto de la
tos de la experiencia humana. Por eso es necesaria una <<Deduc-
geometría no implica el rechazo de la doctrina de la idealidad del
ción trascendental». En la siguiente parte de la obra, este tema
~spacio, pues el argumento en que se funda tal doctrina es inde- ser:1 uno de los principales. En conclusión, teniendo en cuenta el
pendiente de toda suposición referente a la naturaleza de la geo-
objetivo _c_ompleto, ~e la <<Analítica trascendental», el logro de la
metría. <<Deduc~wn m~tafísi_c~» puede considerarse como un primer paso
El último capítulo de esta segunda parte de la obra está dedi-
necesano pero msuficiente.
cado al examen de las condiciones intelectuales del conocimiento
En la tercera parte del estudio se examinan los temas más im-
humano. Allison hace una exposición clara, inteligente Y profun- portantes y difíciles de la KrV: la <<Deducción trascendental de las
damente informada de uno de los temas más controvertidos de la
ca~egorías», la doctrina del «Esquematismo trascendental>>, y la
KrV: la «Deducción metafísica» de los conceptos puros del enten-
pnmera y segunda <<Analogías». El libro de Allison se destaca es-
dimiento. Allison sostiene que el dato del que parte la «Deducción
metafísica» no son los conceptos puros, sino las formas del juicio
p~ciali?ente en esta parte, como una de las más importantes ~on­
tnbucwnes al estudio y comprensión de la filosofía teórica de
derivadas de la lógica general. El argumento, más que partir de Kant. Por sus niveles expositivo, interpretativo, analítico v critico
dichos conceptos, lleva a ellos. Su punto de partida genuino, aun- de Ios temas tratados, constituye un trabajo ejemplar ~obre el
que implícito, es la tesis de que debe presup~nerse ~- ~onjunto idealismo trascendental.
de conceptos puros como condiciones necesanas del JUICIO. Tales Esta parte del estudio se inicia con la polémica de las dificulta-
conceptos puros pueden considerarse como las condiciones inte-
des exegéticas en tomo a la estructura del argumento de la «De-
lectuales del conocimiento humano. En la primera parte del capí-
du~d~n. ~cendentah; Allison sostiene que las dos partes en que
tulo se desarrolla esta tesis, y en la segunda se regresa a la con-
esta diVIdido el argumento deben considerarse como dos pasos de
sideración del argumento explícito de la <<Deducción metafísica». una prueba única. Trata de mostrar que las dos partes de la <<De-
Se aborda, ade~ás, el problema crucial de la correlación entre
ducción» contienen dos tesis distintas en tomo a las categmias y
concepto puro y forma del juicio, i. e., la conexión entre juicio Y

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que operan con dos distintas concepciones de objeto. Según la objetos en general. Pero incluso pensando que la segunda parte
interpretación propuesta, la primera parte de la «Deducción>> se del argumento no es totalmente exitosa, no puede considerarse
ocupa de la validez objetiva de las categolias, en tanto que la se- que este sea un fracaso completo. En efecto, puede hacerse una
gunda parte se ocupa de su realidad objetiva. La primera debe demostración de la tesis que establece la realidad objetiva de las
explicarse en términos del papel que las categorías desempeñan en categorias. Por consiguiente, sí se alcanza una de las metas pro-
el juicio como condiciones necesarias para la representación de puestas por Kant. Así pues, el que el argumento no logre su segun-
objetos. La segunda, en cambio, debe explicarse en términos de la do y más ambicioso propósito no justifica su total repudio. Allison
referencia o aplicación de estas a los objetos reales que nos son sostiene que el problema no radica en el argumento mismo de la
dados en la intuición. Esto significa que el argumento de la «De- <<Deducción>>, sino más bien en haber asignado a ella una tarea
ducción» debe mostrar la conexión entre las categorias y las con- que propiamente debe asignarse a la <<Analítica trascendental>>
diciones o formas de la sensibilidad humana, i. e., entre las condi- considerada en su totalidad. Exponer esto detalladamente será la
ciones intelectuales v la.s sensibles del conocimiento humano. Allí- tarea de los tres siguientes capítulos: el «Esquematismo>> y las dos
son sostiene que a e~ta distinción entre validez y realidad objetivas primeras «Analogías>>.
de las categorías corresponden, respectivamente, las concepcio- El capítulo dedicado al «Esquematismo» tiene como principal
nes de objeto en sentido lógico o judicativo (Objekt) y objeto en finalidad explicar qué se entiende por esquenw trascendental y cuál
sentido «reaL> (Gegenstand). Allison analiza la primera parte de la es la función que este desempeña en el argumento general de la
«Deducción» y considera que Kant logra establecer la necesidad <<Analítica trascendental>>. El capítulo está dividido en cuatro apar-
de las categorias respecto de los objetos en sentido lógico. Pasa tados. En el primero, Allison aborda las cuestiones de la función
después a analizar el contraste entre unidad objetiva y subjeliva de del esquema y de por qué Kant describe el problema del esquema-
la conciencia; sostiene que es posible dar a esta distinción un sen- tismo de los conceptos puros en términos de subsunción. En el
tido legítimo compatible con la explicación kantiana de la objetivi- segundo, se examinan las diferentes caracterizaciones del esquema
dad v diferente de la distinción entre juicios de percepción y jui- trascendental a lo largo del Corpus kantiano. La tercera parte del
cios de experiencia expuesta en los Prolegómenos. Finalmente, exa- capítulo trata la naturaleza y justificación de la tesis según la cual
mina la segunda parte del argumento de la «Deducción>> y de- un esquema particular pertenece a una categoria dada, y se sostie-
muestra que esta es parcialmente exitosa. «El problema es que el ne que tal tesis constituye una clase especial de los juicios sintéti-
esfuerzo kantiano por conectar las categorías con la experiencia cos a priori, a saber, los <<juicios de esquema». La última parte
humana parece estar motivado por dos distintos intereses. Uno es trata de la conexión entre <<Esquemas» y <<Principios» y afirma que
mostrar que las categorías se aplican necesariamente a los datos la interpretación de los esquemas como intuiciones puras determi-
sensibles de la intuición humana, lo cual es tanto como establecer nadas proporciona la clave para la comprensión de la naturaleza
su realidad objetiva. El otro es mostrar que, de alguna manera, las sintética a pri01i de los <<Principios>>. Por esto la doctrina del es-
categorías hacen posible la experiencia, entendida esta como un quematismo es el verdadero inicio de una explicación del conoci-
conocimiento empírico de objetos y como un orden objetivo dis- miento sintético a priori y de una «metafísica de la experiencia»
tinto de las percepciones y su orden subjetivo. Sostengo que, aun que descanse sobre la posibilidad de especificar los «análogos»
en la más favorable de las interpretaciones, no puede considerar- temporales de las reglas categ01iales proporcionadas por los con-
se que la "Deducción trascendental" ha cumplido con esta última ceptos puros.
tarea.» 1 En el capítulo dedicado a la «Primera analogía», se analiza el
En suma, la primera parte del mgumento proporciona un co- problema inicial con el que se enfrenta cualquiera de sus interpre-
mienzo adecuado para establecer la conexión ent¡;e la unidad de la taciones, i. e., determinar qué es exactamente lo que el argumento
conciencia y la representación de un objeto en sentido lógico o pretende probar. Desafortunadamente, esto no es un asunto tan
judicativo y trazar el fundmnento para la siguiente conexión entre simple como se supondria a primera vista. En tanto que Kant vin-
la unidad de la conciencia y las categorías como conceptos de cula directamente la «Primera analogía>> con el problema de la
duración determinada, parecelia que la meta del argumento es
L Véase p. 223. probar que la presencia de algo permanente en la experiencia

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es condición necesaria para la posibilidad de «medir el tiempo». efécto. El principal interés de este capítulo es analizar y evaluar el
Sin embargo, Allison sostiene que la «Primera analogía>> se ocupa argumento en el que se apoya el primer principio y trazar la cone-
de las condiciones necesarias de toda determinación de tiempo y xión entre este argumento y el idealismo trascendental. El capítulo
no solo de las condiciones de posibilidad de las mediciones de se divide en tres secciones. Primeramente se abordan las conside-
tiempo. Según esto, lo que Kant debe demostrar es que solo una raciones generales que Kant hace respecto de las condiciones de
cosa verdaderamente permanente puede proporcionar la condi- representación de un orden temporal objetivo; esto sirve de intro-
ción requerida para la unificación de todos los fenómenos en un ducción al argumento y le proporciona un «marco trascendental»
solo tiempo y, por lo tanto, en una sola experiencia. Esta perma- que nos permitirá ver que el argumento kantiano es inseparable
nencia debe ser absoluta y no meramente relativa. Pero la situa- de su idealismo. En segundo lugar, se analiza el argumento en que
ción se complica aún más porque Kant combina esta tesis general, se apoya el principio todo-evmto-alguna-causa. Finalmente, se con-
referente a la necesidad de lo permanente como condición necesa- sidera la naturaleza y alcar¡ce preciso de la tesis de Kant y se
lia de toda determinación de tiempo, con la tesis referente al cam- analiza una de las más importantes objeciones que se han levanta-
bio, según la cual todo <<cambio» (Wechsel) entre fenómenos debe do contra ella: el cargo de non sequ.itur presentado por Lovejoy-
ser concebido y expelimentado como una alteración (Verdnde- Strawson.
nmg) de una sustancia que perdura. Por último, en la segunda En la última parte del libro, Allison aborda los problemas de lo
edición Kant afirma que la cantidad de sustancia permanece cons- fenoménico, lo nouménico y el Yo. Hace ver que las condiciones
tante en el universo. A causa de esta declaración muchos intérpre- trascendentales del conocimiento y la expe!iencia son también
tes y críticos han supuesto que Kant está comprometido en la KrV condiciones del autoconocimiento y de la expeliencia «interna».
con el inútil proyecto de proporcionar una comprobación trascen- Asimismo, examina el problema de la libertad práctica.
dental del principio de conservación de la materia. Esta es la te- El libro aúna claridad y rigor. Con una perspectiva amplia,
mática general del capítulo. La estrategia que Allison desarrolla Allison hace accesible, sin pérdida de su profundidad, el sentido
consiste en analizar cada uno de los pasos del argumento según la fundamental del idealismo trascendental, y se vale de él para plan-
segunda edición y complementarlos adecuadamente con otros ma- tear problemas filosóficos actuales y significativos. Expone magis-
teliales a fin de mostrar que el paso de la permanencia relativa a trcJmente los contenidos de la filosofía crítica, caracteriza porme-
la absoluta es un paso legítimo y que la tesis expuesta en la KrV norizadamente el proyecto global del idealismo kantiano y nos da
en tomo a la permanencia de la cantidad de sustancia debe distin- una visión completa de él. Trata las aportaciones de Kant y las
guirse claramente del plincipio de conservación de la matelia tra- conecta con el pensamiento contemporáneo. Este estudio es una
tado en la Fundamentación metafísica de la ciencia natural. Final- pmeba contundente de que la obra de Kant está muy lejos de ser
mente, se examina el problema de la coherencia de la concepción un anacronismo o una vetusta doctrina destinada a ocupar un si-
kantiana de sustancia. tio honorable entre los clásicos olvidados del museo de histolia de
El último capítulo de la tercera parte de la obra trata de la la filosofía. La presencia de Kant se deja sentir insoslavablemente
<<Segunda analogía>>. Para Allison, el argumento de dicha <<Analo- en el debate filosófico contemporáneo y es punto d~ referencia
gía» es la culminación de la «Analítica trascendental>>. A los ojos inevitable en los planteamientos filosóficos actuales. Su filosofía
del mismo Kant y de muchos de sus comentaristas y críticos, la pertenece al privilegiado grupo de las filosofías siempre vivas. Allí-
totalidad del proyecto de establecer una «metafísica de la expe- son nos presenta los argumentos kantianos con todo su vigor, sin
liencia>> se mantiene en pie o se derrumba dependiendo del éxito ignorar por ello las oscuridades del texto o las dificultades presen-
o fracaso de este argumento. Pero, una vez más, Kant formula el tes en cada uno de sus pasos; señala agudamente las dificultades
principio de esta <<Analogía» de diversa manera en las dos edicio- reales y no pretende atenuarlas. De hecho, Allison destaca en su
nes. Allison hace ver que el blanco de ataque de la <<Segunda ana- trabajo muchos graves problemas que generalmente no se advier-
logía» es más bien el rechazo humeano del principio general de ten en la literatura secundaria. Por esto mismo, y para efectos de
causalidad, el llamado plincipio de todo-evento-alguna-causa, y no la argumentación, distingue las genuinas dificultades de las que
el rechazo del p1incipio según el cual causas similares producen son ficticias y que se oliginan por la falta de comprensión del
efectos similares, el llamado principio de misma-causa-mismo- carácter trascendental del idealismo kantiano. Allison hace ver que

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estas pseudo-dificulLades son las que generalmente aducen los de- siones, se destaca la del problema de cómo se aplican las catego-
tractores en la versión convencional y el tipo prevaleciente de ~riti­ lias y los Principios a la experiencia interna.
ca que se hace contra Kant. Después de haber esbozado la doctrina kantiana del sentido
La úllima pa11e de la obra se inicia con un capítulo dedicado a interno como uno de los ingredientes del punto de vista de Kant
la cosa en sí y el problema de la afección. Basándose en el examen respecto del autoconocimiento, Allison examina a continuación el
del idealismo trascendental presentado en la primem parte del es- otro ingrediente, i. e., la doctrina de la apercepción.
tudio, Allison muestra que h~blar de cosas consideradas como son A diferencia de la interpretación oficial, según la cual el objeto
en sí incluvendo la afirmación de que tales cosas nos afectan, no del sentido interno es el Yo fenoménico, Allison sostiene que este
tran~¡¿rede la doctrina de la incognoscibilidad de las cosas en sí. El objeto es desclito más adecuadamente como la sucesión de repre-
capít~o se desarrolla en tres partes. La primera trata el problema sentaciones tal como ocurren en la conciencia. La conciencia de
general de encontrar una justificación para referirse, en un contex- esta sucesión requiere de un acto reflexivo (atención) por medio
to trascendental, a las cosas como son en sí. La segunda parte del cual estas representaciones se constituyen en «objetos subjeti-
establece las relaciones entre el concepto de cosa en sí y otros vos». Solo mediante este acto podemos tener conocimiento empí-
conceptos distintos asociados con él. La última parte trata de pro- rico de los contenidos de nuestra propia mente y experimentamos
porcionar una solución al problema de la afección sugiriendo el nuestra propia vida mental como una serie de eventos condiciona-
sentido en el cual Kant sostiene consistentemente que las cosas en dos en el mundo fenoménico. En cambio, la apercepción produce
sí nos afectan. La interpretación que Allison presenta de las tesis conciencia, pero no experiencia, de la actividad de pensar. Esta
kantianas en tomo a estos temas hace ver que estas no implican apercepción implica una conciencia real de su acto unificante. De
un relato metafísico acerca del modo como la mente o un Yo este modo, la unidad de la apercepción es algo más que una con-
nouménico es afectado por un objeto trascendental. Estas tesis dición meramente formal o trascendental de la experiencia, es
simplemente estipulan cómo debe ser concebido un objeto afec- «algo real», i. e., un modo real de autoconciencia. Así pues, el
tante en una explicación trascendental de la afección exigida por problema es explicar cómo es posible tal conciencia y cómo está
la teoría kantiana de la sensibilidad. Por otra parte, la función que vinculada con la conciencia de existencia.
en este contexto trascendental desempeñan las categmias es una Por otra parte, se debe determinar hasta qué punto esta expli-
función puramente lógica que no implica ningÚn supuesto respec- cación de la apercepción es compatible con el proyecto de aplicar
to de la realidad objeliva de un reino de entidades empíricamente la distinción trascendental al Yo. Estas son las principales temáti-
inaccesible. cas de este capítulo, que consta de cuatro secciones. En la primera
En el siguiente capítulo, Allison examina la especialmente os- de ellas, Allison analiza la doctrina kantiana de la apercepción
cura y dificil doctrina kantiana del autoconocimiento. Para Allí- como conciencia no experimental de la actividad de pensar, e in-
son, la razón de esta oscuridad y dificultad se encuentra en que tenta formular una distinción viable entre apercepción empírica y
dicha doctrina está enraizada en la teoria kantiana del sentido in- trascendental. La segunda patie trata de la supuesta conexión en-
temo, la cual es fragmentaria e insatisfactmia. Mucho de lo que se tre apercepción y conciencia de existencia. La tercera considera
considerada de interés primordial en una exposición del autoco- las principales características de la crítica que Kant hace en los
nocimiento -e. g., cuestiones referentes a las intenciones, disposi- «Paralogismos» a la «psicología racional», por su uso erróneo de
ciones, deseos, creencias, etc.- ni siquiera es tratado levemente la concepción de apercepción. Finalmente se tratan algunas de las
en los análisis kantianos oficiales. Lo único que se aborda es el dificultades que se presentan al intentar correlacionar la distinción
intento de mostrar que el autoconocimiento está sujeto a las mis- entre sentido interno y apercepción con la distinción entre fenó-
mas condiciones trascendentales que rigen para el conocimiento meno y nóumeno.
de los objetos distintos del Yo. Posteriormente, se analiza la tesis La refutación kantiana del idealismo cartesiano es un aspecto
kantiana del tiempo como forma del sentido interno y se pasa a la esencial de la explicación general del autoconocimiento. Allison se
detern1inación de la naturaleza del objeto del sentido interno y de aparta de la interpretación convencional que sostiene que la <<Re-
la experiencia interna. Finalmente, se analiza el argumento kantia- futación>> es un apéndice de la «Deducción trascendental>> y que
no a favor de la fenomeneidad de dicho objeto. Entre las conclu- forma con ella un único argumento trascendental. En cambio,

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Allison sostiene que la «Refutación>> al idealismo fonna parte inte- algunos rasgos de ia eminente figura filosófica del autor. El doctor
gral de la critica kantiana al subjetivismo cartesiano, y que, como Henry E. Allison es Catedrático de la Universidad de California
tal, guarda estrecha relación con lo tratado en el capítulo anterior. San Diego, desde 1973, y Profesor Visitante de la Universidad d~
El presente capítulo se divide en tres secciones. La primera pre- Princeton. Es miembro de la junta consultiva de la North Ameri-
senta las consideraciones generales en favor de la interpretación
can !<-ant Society, de Kant-Studien, de The Monist. Philosophical
que aquí se propone del argumento con el cual Kant pretende 4rchzves, y de la edición de la Universidad de Can1bridge de las
refutar el idealismo cartesiano. La segunda analiza el argumento Obras de Immanuel Kant traducidas al inglés. Es editor d~l vol. III
en sí. La tercera expone una posible contrarréplica escéptica no de Kant's Theoretical Philosophy after 1781. En diversas ocasiones
consignada explícitamente en el argumento de Kant, y se hace ver le han sido conferidas las becas de la Fundación Guggenheim y de
que tal réplica no invalida ni el argumento kantiano ni su explica- la Fundación Nacional para las Humanidades. Entre sus libros
ción del autoconocimiento. destacan: Lessing and the Enlightemnmt (University of Michigan
En el último capítulo de la obra, Allison examina el problema Pre_ss, ~966); The Kant-Eberhard Controversy (Johns Hopkins
de la conexión entre cosmología y autonomía en la KrV. Sostiene Umvers1ty Press, 1973); Benedict de Spinoza (Yale University
que en la «Primera critica» se encuentran los principios generales Press, 1987), y Kant's l11eory of Freedom (Cambridge Universi-
de una teoria del obrar humano (libertad práctica) que no se apo- ty Press, 1990). Entre sus numerosos artículos en revistas especia-
ya en ninguna apelación a hechos específicamente «morales» y lizadas cabe mencionar: «Kant's Concept of the Transcendental
que constituye un ingrediente esencial para la totalidad del trata- Objekt», Kant-Studien (1968); <<Faith and Falsifiability», l11e Re-
miento kantiano del autoconocimiento. «Somos conscientes de view of Metaphysics (1969); <<Transcendental Idealism and Descrip-
nosotros mismos no solo como sujetos epistémicos poseedores tive Metaphysics», Kant-Studim (1969); «Kant's Transcendental
de representaciones, sino que también somos conscientes de noso- Humanism», The Monist (1971); «Kant's Non-Sequitur?», Kant-
tros mismos como agentes, capaces de resistir inclinaciones y de Studien (1971); <<Kant's Critique of Berkeley», Joumal of the His-
elegir entre cursos de acción alternativos. Kant debe, por tanto, tory of Philosophy (1973); «The Non-Spatiality of Things in Them-
elucidar esta conciencia. Sostengo que la explicación de la libertad selves in Kant», loumal of the Hist01y of Philosophy (1976);
práctica en la KrV está designada precisamente para hacer esta <<Kant's Refutation of Realism», Dialectica (1976); <<Practica! and
elucidación.>> 2 Allison divide el capítulo en cuatro secciones. En la Transcendental Freedom in the Critique of Pure Reason», Kant-
primera trata el argumento de la «Tercera antinomia>> y su cone- Studien (1982); «Incongruity and Ideality», Topoi (1984); «The
xión con el problema de la libertad humana. En la segunda sec- Concept of Freedom in Kant's "Semi-Critica!" Ethics», Archiv für
ción hace ver cómo, a pesar de las numerosas interpretaciones Geschichte der Philosophie (1986); «Kant's Refutation of Materia-
que sostienen lo contrario, Kant tiene la misma concepción de lism», l11e Monist (1989).
libertad tanto en la <<Dialéctica>> como en el «Canon». La tercera Para concluir, deseo expresar mi agradecimiento a la doctora
analiza esta concepción de libertad en conexión con el idealismo María Pía Lara, jefa del Departamento de Filosofía de la Universi-
trascendental. Finalmente, se trata la controvertida tesis kantiana dad Autónoma Metropolitana, por el valioso apoyo brindado en la
según la cual la predecibilidad de las acciones sobre la base de las fundación del Centro de Documentación Kantiana y en la traduc-
leyes causales es compatible con la imputación de esas mismas ción y publicación de este libro, las cuales dedico a Ía memoria de
acciones a los agentes como productos de la libertad práctica. En- doña Josefina Castro de Granja.
tre las conclusiones más importantes de este capítulo destaca el
que esta teoria de la libertad es la adecuada para una filosofía
<<critica» que no apela a hechos específicamente morales como lo
DULCE MARÍA GRANJA CASTRO
seria el principio de autonomía. Universidad Autónoma Metropolitana
Hemos dado noticia de los argumentos y fines más sobresa- A1éxico, 1991
lientes de la obra. Nos resta presentar al lector de habla española

2. Véase p. 470.

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INTRODUCCIÓN A LA VERSIÓN ESPAÑOLA

Siguiendo la sugerencia de la doctora Granja Castro, a quien


estoy profundamente agradecido por haber emprendido la laborio-
sa tarea de traducir el presente trabajo, deseo aprovechar esta
oportunidad para comunicar algunas de las razones que original-
mente me llevaron a escribir EL IDEALISMO TRASCENDENTAL DE
KANT. Las raíces del proyecto se remontan a un seminario de pos-
grado sobre la Crítica de la razón pura dirigido por el profesor
Aron Gurwitsch, al cual asistí durante 1960 y 1961 en la New
School for Social Research. Durante el curso de ese seminario y
en mi subsecuente trabajo bajo su dirección, el profesor Gur-
witsch no solo me introdujo en un serio estudio de Kant, sino que
además me proporcionó LID modelo del planteamiento filosófico y
del enfoque de investigación de los textos clásicos. A pesar de las
importantes diferencias en interpretación y orientación, he tratado
de emular ese modelo en mi propio trabajo. Esa es la razón por la
cual el libro, que surgió finalmente después de veintidós aflos, está
dedicado a su memoria.
Pero, si bien Aron Gmwitsch fue quien dio la primera direc-
ción a mi estudio de Kant, lo que determinó principalmente el
modelo eventual y muchos de los intereses de EL IDEALISMO TRAS-
CENDENTAL DE KA¡,¡T fue mi encuentro con la interpretación y las
críticas analíticas de Kant de los aflos sesenta. Después de que
durante varios aflos estuvo relativamente desatendida en la comu-
nidad filosófica angloamericana, debido sobre todo al predominio,

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primeramente, del positivismo lógico y, posteriormente, de la filo- argumentos, generalmente ridiculizados, que se esgrimen a favor
sofía del lenguaje, en 1966 las publicaciones de los libros de P.F. del idealismo en la <<Estética trascendental» y en la <<Antinomia de
Strawson, Los límites del sentido, y de Jonathan Bennett, La analí- la razón pura>>. Así pues, como el título lo señala, mi interpreta-
tica de Kant, dieron lugar a que resurgiera el interés por la filoso- ción del idealismo trascendental es, al mismo tiempo, una defen-
fía teórica de Kant. Estas dos obras difieren considerablemente en sa. Sin embargo, esto no significa que mi enfoque sea carente de
estilo y contenido, pero ambas comparten la misma apreciación critica. Mi defensa es una defensa limitada, pues considero que
acerca de lo que debe ser llamado elementos analíticos de la Críti- persisten muchas oscuridades y dificultades aun en la más favora-
ca así como la tendencia a desechar, virtualmente en su totalidad, ble de las interpretaciones. Sin embargo, he tratado de mostrar
todo aquello que guarde relación con lo que Strawson llama la que la importancia filosófica permanente de la Crítica de la razón
<<metafísica del idealismo trascendental». pura es mucho más grande y profunda de la que le han otorgado
A pesar de que aprendí mucho de aquellos dos trabajos, espe- numerosas interpretaciones contemporáneas. Espero, por supues-
cialmente del de Strawson, y de aquel otro de Bennett que fue to, que esta traducción contribuya a que los estudiosos de Kant en
secuela del primero, La dialéctica de Kant (1974), pronto llegué a el mundo filosófico de lengua española lleguen a una conclusión
convencerme de que mucho de lo que ellos descartaban era filosó- similar.
ficamente importante y que, en muchos casos, sus criticas se basa-
ban en serias incomprensiones de los puntos de vista de Kant.
Esto es verdad especialmente para su comprensión del idealismo HENRY E. ALUSON
trascendental al cual ellos, junto con la gran mayoria de los criti- Universidad de California
cas angloamericanos de Kant, consideran esencialmente como San Diego, 1991
una forma de fenomenismo (muy semejante al de Berkeley) com-
binado, de una manera inexplicable, con un conjunto de tesis os-
curas y aparentemente «no criticadas» acerca de un mundo nou-
ménico subyacente. De acuerdo con esta interpretación del idealis-
mo trascendental, era para ellos relativamente fácil sostener que
gran parte del genuino logro filosófico de Kant, por ejemplo, el
«argumento trascendental» central que vincula la autoconciencia
con la experiencia de un mundo público objetivo, es totalmente
independiente de dicho idealismo.
En oposición a este enfoque, que recientemente ha encontrado
una expresión importante en el trabajo de Paul Guyer, Kant and
the Claims of Knowledge (1987), he tratado de argumentar que el
idealismo trascendental, interpretado apropiadamente, es en sí
mismo inseparable del método <<Critico>>. En suma, este es un idea-
lismo metodológico, y, como tal, es radicalmente distinto del feno-
menismo, en cualquiera de sus formas habituales, así como de
cualquier metafísica nouménica que, en términos de Strawson,
trasciende los <<límites del sentido». Provisto con esta concepción
del idealismo, la cual a menudo es caracterizada como perspectiva
de un <<doble aspecto>> y no de un <<doble mundo>>, encontré que
podía desan·ollar una interpretación, mucho más apegada y bien
avenida de lo que usualmente se piensa que es posible, de concep-
ciones controvertidas tales como síntesis trascendental, cosa en sí y
afección, y que incluso podía comprender el sentido que tienen los

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