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LA MAYORDOMÍA CRISTIANA: Lección 10,

Métodos de ofrendar (segunda parte)

La ofrenda voluntaria

Por Wayne Gute

INTRODUCCIÓN

El ofrendar para la obra del Señor de una manera voluntaria nos presta una buena
oportunidad de poner a prueba lo que el Señor Jesús dijo: "Más bienaventurado es
dar que recibir" (Hechos 20:35). El ofrendar es algo que tenemos que aprender,
como aprendemos a orar, a testificar o como aprendemos verdades bíblicas. El
ofrendar es una gracia, y podemos crecer más y más en ella, por medio de
experimentar las bendiciones que el Señor nos derrama por serle fieles en cuanto a
las ofrendas. Jesús dijo: "Más bienaventurado es dar que recibir", pero con
dificultad lo creemos. Sin embargo, cuando uno comience a ofrendar, empieza a
aprender esta preciosa verdad. También aprenderá que Dios no permite que le falte
una cosa que necesite. Dios provee para el dador alegre. El verdadero cristiano
desea agradar a su Señor y en su corazón siente el deseo de ofrendar.

El Señor promete bendecir al cristiano que ofrenda de buena voluntad. "Hay


quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es
justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; Y el que saciare,
él también será saciado" (Proverbios 11:24-25). "Y poderoso es Dios para hacer
que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las
cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra" (2 Corintios 9:8).

Al enseñar la mayordomía en nuestras iglesias, deseamos algo más que ofrendas.


Anhelamos que los hermanos aprendan que "más bienaventurado es dar que
recibir". 2 Corintios 8 y 9 proporcionan la enseñanza neotestamentaria respecto a
las ofrendas voluntarias. Primeramente, veremos el texto y sus lecciones y después
señalaremos las aplicaciones prácticas a nuestra situación actual.

I. LA DOCTRINA DE LA OFRENDA CRISTIANA

La ofrenda mencionada en esta porción fue la que se recogió entre las


iglesias y se llevó a los necesitados entre los hermanos de Jerusalén. Pablo
también hace mención de este esfuerzo en otras porciones: Gálatas 2:10; 1
Corintios 16:1-4; Romanos 15:25-28; Hechos 24:17.

A. El ofrendar es una gracia (2 Corintios 8:1, 7). Es decir, es un


deseo, una disposición, creada en el corazón del verdadero hijo de
Dios por el poder del Espíritu Santo.
B. La pobreza no priva a uno del privilegio de ofrendar (2
Corintios 8:2-4). Los hermanos macedonios tuvieron gran deseo de
ayudar. A pesar de estar en medio de persecución y de ser muy
pobres (Pablo dice, "profunda pobreza"), ellos dieron según sus
fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas. Rogaron a los apóstoles a
recibir su ofrenda. En cuanto a los recursos, era gente pobre, pero en
lo que se refiere a generosidad, amor y gozo eran ricos. Era gente
agradecida (Romanos 15:26-27).
C. Juntamente con la ofrenda, o aun antes, la vida debe ser
entregada al Señor (2 Corintios 8:5). "Se dieron primeramente al
Señor"
D. La ofrenda cristiana es una ofrenda voluntaria y es prueba de
nuestra sinceridad y amor (2 Corintios 8:8-12; 9:1, 2, 5, 7).
E. La cantidad de la ofrenda debe estar de acuerdo con los
ingresos que uno reciba, es decir, debe ser proporcional (2
Corintios 8:13-14; 1 Corintios 16:2).
F. Los premios del dador alegre son:
1. Gozo (2 Corintios 8:2)
2. Una capacidad aumentada para ofrendar (2 Corintios 9:7-11)
G. Unos resultados de la ofrenda voluntaria
1. Se aumentan las acciones de gracias del pueblo de Dios (2
Corintios 9:12)
2. Se les glorifica a Dios y su evangelio (2 Corintios 9:13-14)
II. LA DOCTRINA DE LA OFRENDA CRISTIANA EN LA PRÁCTICA. Además
de presentar la doctrina de la ofrenda cristiana, estos dos capítulos nos
enseñan la forma práctica en que la doctrina se aplicó al caso.
A. Los hermanos tuvieron una meta. Ésta fue el propósito de enviar
una ofrenda a los necesitados en Jerusalén (Romanos 15:26). Sin
duda, supieron de la necesidad por un aviso apostólico. Alguien tomó
la iniciativa. Compare 2 Corintios 8:6.
B. Hicieron promesas de ayudar (2 Corintios 9:5). "Vuestra
generosidad antes prometida".

C.Había necesidad de animarles al cumplimiento de su


promesa, pero no como quien manda (2 Corintios 8:8,
10-12).

D.El apóstol les propuso un plan para apartar la ofrenda


(1 Corintios 16:2).

1.Algo cada semana. "Cada primer día


de la semana [domingo], ponga aparte
algo".

1. Algo de cada hermano. "cada uno de


vosotros".
2. Algo de acuerdo con la bendición
recibida. "Según haya prosperado".
3. Algo guardado. Apartado y guardado
para el fin señalado.

E.Se encomendó la ofrenda a personas fieles para su administración.

1. El buen tesorero (compañero de Tito). 2 Corintios


8:16, 18-22

a. Cuya alabanza se oye


por todas las iglesias – de
buen testimonio. V. 18

b. Designado por las iglesias. V. 19

c. Su diligencia comprobada repetidas


veces. V. 22

d. Nota: Compare los


requisitos de
administradores de los
bienes en Hechos 6:3:
"varones de buen
testimonio, llenos del
Espíritu Santo, y
sabiduría".

1. Tito. V. 23. Compañero de Pablo y


conocido por los corintios.
2. "Nuestros hermanos". "Mensajeros de las
iglesias" de Macedonia y Acaya. V. 23
3. Hermanos corintios con carta credencial.
1 Corintios 16:3
4. Pablo mismo. 1 Corintios 16:4; Romanos
15:25-28
5. El propósito de todo este cuidado se
halla en los versículos 20-21.
"Procurando hacer las cosas
honradamente, no sólo delante del
Señor, sino también delante de los
hombres". He aquí, un punto muy
importante. La iglesia o congregación
debe usar muchísimo cuidado en la
selección de su tesorero.

CONCLUSIÓN

Concluimos que la ofrenda cristiana es ofrenda voluntaria. El ofrendar es una


gracia, una evidencia de la obra del Espíritu Santo en el corazón humano. Es algo
que uno hace como demostración de su gratitud al Señor, revelando la sinceridad
de su profesión de fe y su amor para con su Dios. El privilegio de ofrendar es
universal, algo que pertenece a todos, tanto a pobres como a ricos, según su
capacidad y deseo. El Señor espera una porción de lo que ha dado a sus hijos, no
porque lo necesite, sino para que "fruto abunde en cuenta de ellos" (Filipenses
4:17). Bajo la ley, esta porción fue el diezmo, mas los hijos de Dios, bajo la gracia,
no deben estar conformes en dar menos. El Señor sabe premiar al dador alegre con
gozo y aún aumentar su capacidad de ofrendar. Y el que ofenda glorifica a Dios y su
santo evangelio.

Usado con permiso.

Recursos Relacionados:
 LA MAYORDOMÍA CRISTIANA: Lección 01, Observaciones generales
Al enseñar la mayordomía a nuestros hermanos, deseamos más que ofrendas. Queremos que los
hermanos aprendan que "más bienaventurado es dar que recibir". Anhelamos como fruto de esta
instrucción "dadores alegres", hermanos entregados de lleno a la obra, ¡con todo y ofrenda!

 LA MAYORDOMÍA CRISTIANA: Lección 09, Métodos de ofrendar


(primera parte), E
Si analizáramos todos los detalles del tema, el estudio del diezmo podría ocupar mucho tiempo.
Hacerlo no es el propósito de este estudio, sino presentar, a grandes rasgos, los puntos
sobresalientes.

 LA MAYORDOMÍA CRISTIANA: Lección 07, Usos de las ofrendas


(segunda parte),
Ningún estudio de las ofrendas debe pasar por alto el privilegio de ofrendar para ayudar a los
necesitados.