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Tema 7

Ecuaciones diferenciales de segundo


orden

7.1 Introducción: definiciones y algunas simples ecuaciones.

La forma general de una ecuación diferencial ordinaria de segundo orden es

(7.1) F (t, x(t), x! (t), x!! (t)) = 0

donde F representa una función de cuatro variables definidas en cierta región A de R4 y donde
t !→ x(t) representa la función incógnita. Tal ecuación se dice que está escrita en forma implı́cita.

Si la segunda derivada x!! aparece despejada o se puede despejar sin restricciones en la ecuación (7.1),
tendremos una ecuación del tipo
3
(7.2) x!! (t) = f (t, x(t), x! (t)) donde f : D → R, siendo D ⊂ R ,

en forma abreviada: x!! = f (t, x, x! ). Diremos que esta ecuación está escrita en forma explı́cita o
normal.

Una solución de la ecuación (7.2) es una función x : I → R, donde I es un intervalo (no dege-
nerado) en R, que verifica:
i) x es dos veces derivable en I,

ii) (t, x(t), x! (t)) ∈ D para cada t ∈ I,

iii) x!! (t) = f (t, x(t), x! (t)) para cada t ∈ I.

También se dice que x es una solución de la ecuación (7.2) en el intervalo I o que x es solución de

x!! (t) = f (t, x(t), x! (t)), t ∈ I.


3 ◦
Generalmente D es un conjunto conexo en R con D %= ∅ y f es continua en D y, ası́, las soluciones
2
de (7.2) son funciones de C (I, R).

Veamos a continuación agunas simples ecuaciones diferenciales de segundo orden con el fin de
recabar alguna información interesante que nos sirva de referencia.

159
160 Ecuaciones diferenciales de segundo orden

Ejemplo 7.1. Ecuaciones del tipo x!! (t) = g(t), donde g : I → R es continua en un intervalo I.

Se supone que la función g es conocida. Por ejemplo, x!! (t) = sen t. Es el caso más simple de
2
ecuación del tipo 7.2. Aquı́ se tiene f : I × R → R, (t, x, y) !→ f (t, x, y) = g(t).

Sin duda alguna, el caso más simple es x!! = 0. ¿Cómo son las soluciones de esta ecuación?.
Al ser I un intevalo, x!! = (x! )! = 0 si, y sólo si, x! es constante, es decir, existe c1 ∈ R tal que
x! (t) = c1 para cada t ∈ I y esto sucede si, y sólo si, existe c2 ∈ R tal que x(t) = c1 t + c2 . Por tanto,
las soluciones de x!! = 0 son todas las funciones x : R → R definidas por

x(t) = c1 t + c2 donde c1 , c2 ∈ R.

En el caso! general, se razona de una forma análoga tomando primitivas. Si consideramos una
primitiva g(t) dt de la función g en el intervalo I (existe al ser g continua),! tenemos que x : I → R
es solución de x!! (t) = g(t) si, y solo si, existe c1 ∈ R tal que x! (t) !="c!1 + g(t)# dt para cada t ∈ I
y esto sucede si, y sólo si, existe c2 ∈ R tal que x(t) = c2 + c1 t + g(t) dt dt, de forma que la
familia de soluciones de la ecuación viene dada por las funciones x : I → R definidas por
!"! #
(7.3) x(t) = c2 + c1 t + g(t) dt dt donde c1 , c2 ∈ R.

Como vemos en la expresión general (7.3) de las soluciones aparecen dos parámetros c1 , c2 a dife-
rencia del caso de ecuaciones diferenciales de primer orden, donde sólo aparece un paraḿetro. Esto
es general en las ecuaciones de segundo orden. Comprobémoslo con otras simples ecuaciones.

Ejemplo 7.2. La ecuación diferencial: x!! = −x! .

3
En este caso tenemos x!! = f (t, x, x! ), donde f : R → R viene definida por f (t, x, y) = −y.

Esta ecuación de segundo orden se puede reducir a una de primer orden, pues si consideramos
y = x! , la ecuación queda como y ! = −y, que es una ecuación lineal homogénea en la función
incógnita y, cuyas soluciones son las funciones definidas por y(t) = ke−t donde k ∈ R. Por tanto, x
es solución de x!! = −x! si, y solo si, x! (t) =! ke−t para cada t, donde k ∈ R, y esto sucede, si, y solo
si, la expresión de x es de la forma x(t) = ke−t dt + c1 , donde c1 ∈ R. Por tanto, las soluciones de
la ecuación son las funciones x : R → R definidas por

x(t) = c1 + c2 e−t donde c1 , c2 ∈ R.

Ejemplo 7.3. La ecuación diferencial: x!! (t) = 2t (x! (t))2 .

3
Aquı́ f : R → R, viene dada por f (t, x, y) = 2ty 2 . En este caso tenemos una situación análoga
a la anterior pues esta ecuación de segundo orden también se puede reducir a una de primer orden.
Si consideramos y = x! , la ecuación queda como y ! (t) = 2ty 2 (t), que es una ecuación de variables
separables, que fue estudiada en el tema 3 (véase ejemplo 3.7). La solución general viene dada por
una expresión que envuelve un parámetro c1 ∈ R, a la que hay que añadir la solución nula:
1
y(t) = 0, y(t) = − con c1 ∈ R
t2 + c1

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7.2. Problemas de Cauchy o de valores iniciales 161

La soluciones de x!! (t) = 2t (x! (t))2 son las primitivas de las funciones anteriores, por lo que obtene-
mos dos familias de soluciones, las definidas por
$
1
x(t) = k, x(t) = c2 − 2
dt donde k, c1 , c2 ∈ R.
t + c1
La primera familia depende de un parámetro: k y la otra de dos parámetros: c1 y c2 . En la deter-
minación de la primitiva que aparece en la segunda familia habrı́a que distinguir el caso c1 = 0
(caso trivial) de los casos c1 > 0 y c1 < 0.

El programa Mathematica da la familia de soluciones constantes, pero sólo añade a esta


familia una solución, que, además, es incorrecta. '' ( (
% !! ! 2
& 1
DSolve x [t] == 2t(x [t]) , x[t], t , x[t] → − , {x[t] → C[1]}
2t

7.2 Problemas de Cauchy o de valores iniciales

Como hemos visto en temas anteriores, un problema de Cauchy o de valor inicial para una EDO
de primer orden es aquel donde se considera la ecuación diferencial junto con una condición del
tipo x(t0 ) = x0 y, en condiciones muy generales, éste tiene una única solución en un determinado
intervalo (recuérdese el teorema de existencia y unicidad local visto en el tema 6).

Para una ecuación de segundo orden x!! = f (t, x, x! ) buscamos condiciones adicionales a la
ecuación que, en una situación muy general, nos aseguren existencia y unicidad de solución en
algún intervalo.

En el caso x!! = 0 vemos que una condición como x(0) = 0 no determina una única solución,
pues todas las soluciones definidas como x(t) = c2 t verifican tal condición. Pero si imponemos
una segunda condición sobre la derivada de primer orden en el mismo punto, como por ejemplo
x! (0) = 1, se determina una única solución; en este caso la función dada por x(t) = t. Veamos que
esto se verifica en el caso más general x!! (t) = g(t). Consideremos el siguiente problema:

)
x!! (t) = g(t)
Ejemplo 7.4. (P ) : , donde g : I → R es continua en un intervalo I,
x(t0 ) = α, x! (t0 ) = β
t0 ∈ I y α, β ∈ R.

Aunque en el ejemplo 7.1 obtuvimos todas las soluciones de la ecuación x!! (t) = g(t), ahora es
conveniente proceder de una forma análoga pero usando las primitivas que da el teorema funda-
mental del cálculo, donde aparece el punto t0 como lı́mite inferior de las integrales. Esto nos lleva
a dar la expresión de las soluciones de la ecuación diferencial como
$ t*$ s +
x(t) = c2 + c1 (t − t0 ) + g(u) du ds donde c1 , c2 ∈ R.
t0 t0

Ası́, de forma inmediata, la condición x(t0 ) = α nos lleva a que c2 = α y la condición x! (t0 ) = β
implica que c1 = β. Por tanto, el problema (P ) posee una única solución definida en I, que es la
definida por
$ t*$ s +
x(t) = α + β(t − t0 ) + g(u) du ds.
t0 t0
162 Ecuaciones diferenciales de segundo orden

Observación: Haciendo uso del teorema de Fubini, la expresión anterior, donde aparece dos inte-
grales simples, se puede escribir de una forma más simple ası́:
$ t
x(t) = α + β(t − t0 ) + (t − s)g(s) ds
t0

pues, fijado t, se verifica


$ t*$ s + $ t*$ t + $ t
g(u) du ds = g(u) ds du = (t − u)g(u) du.
t0 t0 t0 u t0

Ası́, por ejemplo, x : R → R, dada por x(t) = 2t − sen t, es la única solución del problema:
)
x!! (t) = sen t
(P ) :
x(0) = 0, x! (0) = 1

A continuación vemos otro ejemplo, menos simple, donde el resultado que se obtiene es análogo
al del caso anterior.

)
x!! + x = 0
Ejemplo 7.5. (P ) : , donde t0 ∈ R.
x(t0 ) = 0, x! (t0 ) = 0

En este caso no podemos proceder como en los ejemplos 7.2 y 7.3 para determinar las soluciones
de la ecuación x!! = −x ya que ahora aparece explı́citamente x en la expresión de la ecuación. De
hecho, esta ecuación es de un tipo que se estudiará en el próximo tema y, aquı́, no vamos a resolver
la ecuación sino simplemente probar que la función nula es la única solución del problema (P ) en
cualquier intervalo que contenga a t0 .

En efecto, es evidente que la función nula es solución del problema y, si I es un intervalo,


tal que t0 ∈
" I! 2y suponemos
#! que x : I → R es solución de (P ), se verifica: x! x!! + xx! = 0 y,
por tanto, (x ) + x 2 = 2x! x!! + 2xx! = 0. En consecuencia, existe una constante C tal que
(x (t)) + (x(t)) = C para cada t ∈ I. En particular, C = (x! (t0 ))2 + (x(t0 ))2 = 0 y, en definitiva,
! 2 2

se obtiene
(x! (t))2 + (x(t))2 = 0 para cada t ∈ I.
Lo anterior implica que x(t) = 0 para cada t ∈ I.

)
x!! + x = 0
Ejemplo 7.6. (Q) : , donde t0 , α, β ∈ R.
x(t0 ) = α, x! (t0 ) = β

Vamos a probar que la función definida por

x(t) = β sen(t − t0 ) + α cos(t − t0 )

es la única solución del problema (Q) en cualquier intervalo que contenga a t0 .

En efecto, sea I un intervalo, con t0 ∈ I. Es una simple comprobación el ver que esta función es
solución de (Q). Supongamos que y : I → R es también solución de (Q). Consideremos la función

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7.3. Teoremas de existencia y unicidad 163

z = x − y. Es evidente que la función z es solución del problema (P ) del ejemplo 7.5. Por tanto, z
debe ser la función nula, es decir, y = x.

En particular,la función coseno es la única solución del problema


)
x!! + x = 0
x(0) = 1, x! (0) = 0
y la función seno es la única solución del problema
)
x!! + x = 0
x(0) = 0, x! (0) = 1

Los ejemplos anteriores nos llevan a considerar como problema de Cauchy o problema de valores
iniciales, asociado a una ecuación diferencial de segundo orden, a un problema del tipo
)
x!! (t) = f (t, x(t), x! (t))
(P ) :
x(t0 ) = α, x! (t0 ) = β

pues esperamos que, en condiciones muy generales, un problema ası́ posea una única solución en
algún intervalo. La confirmación de ésto la tenemos en la siguiente sección.

7.3 Teoremas de existencia y unicidad

Para ecuaciones diferenciales explı́citas de segundo orden (y, en general, de orden n > 2) se tienen
resultados de existencia y unicidad análogos a los vistos en el tema 6 para ecuaciones de primer
orden. Sus demostraciones se verán en el próximo curso sobre ecuaciones diferenciales y, de hecho,
usando una notación vectorial adecuada, se pueden llevar a cabo pruebas análogas a las que hemos
usado en el tema 6. Empezamos por un resultado análogo al teorema 6.3, que será de gran utilidad
en el próximo tema.

Teorema 7.1 (Teorema de existencia y unicidad global). Supongamos que se verifican las si-
guientes tres hipótesis:
2
(I) D = I × R donde I es un intervalo (no degenerado) en R.

(II) f : D → R es continua en D.

(III) f satisface condiciones de Lipschitz generalizada en D respecto de la segunda y la tercera


variable, es decir, existen funciones continuas L1 , L2 : I → R tales que

| f (t, x1 , y) − f (t, x2 y) | ≤ L1 (t) | x1 − x2 | para cada (t, x1 , y), (t, x2 , y) ∈ D


| f (t, x, y1 ) − f (t, x, y2 ) | ≤ L2 (t) | y1 − y2 | para cada (t, x, y1 ), (t, x, y2 ) ∈ D.

En tal situación, para cada (t0 , α, β) ∈ D el problema de Cauchy


)
x!! (t) = f (t, x(t), x! (t))
(P ) :
x(t0 ) = α, x! (t0 ) = β

posee una única solución definida en el intervalo I.


164 Ecuaciones diferenciales de segundo orden

De forma análoga a la prueba del resultado 6.3, podemos obtener que, si existen las funciones
derivadas parciales ∂f ∂f
∂x : D → R y ∂y : D → R, entonces la función f verifica la condición (III) del
teorema anterior si, y sólo si, existen funciones continuas L1 : I → R y L2 : I → R tales que

(7.4) | ∂f
∂x (t, x, y) | ≤ L1 (t) y | ∂f
∂x (t, x, y) | ≤ L2 (t) para cada (t, x, y) ∈ D.

Existe un resultado de existencia y unicidad local para ecuaciones de segundo orden como el
obtenido en el teorema 6.4 pero preferimos exponer, para una mejor comprensión, uno análogo al
corolario 6.4.1.

3
Teorema 7.2. Sean D ⊂ R un conjunto conexo con interior no vacı́o y f : D → R una función
continua en D y tal que existen las funciones derivadas parciales ∂f ∂f
∂x , ∂y : D → R y son continuas
◦ ◦
en D. Para cualquier punto (t0 , α, β) ∈ D existe un intervalo I tal que t0 ∈ I y tal que el problema
de Cauchy )
x!! (t) = f (t, x(t), x! (t))
(P ) :
x(t0 ) = α, x! (t0 ) = β
posee una única solución definida en el intervalo I.

Ejemplo 7.7. Ecuación diferencial: x!! = sen t + 3x + (x! )2 .

3
Tenemos x!! = f (t, x, x! ), donde f : R → R viene definida por f (t, x, y) = sen t + 3x + y 2 . Aquı́
2
D = R × R , f es continua en D y existen las funciones derivadas parciales:
∂f ∂f
∂x : D → R, (t, x, y) !→ 3 y ∂y : D → R, (t, x, y) !→ 2y.

Ambas derivadas parciales son continuas en D, por lo que el teorema local 7.2 nos asegura que para
3 ◦
cada (t0 , α, β) ∈ R existe un intervalo I tal que t0 ∈ I y tal que el problema de Cauchy
)
x!! = sen t + 3x + (x! )2
x(t0 ) = α, x! (t0 ) = β

posee una única solución definida en el intervalo I. Sin embargo, no podemos asegurar que sea
I = R, es decir, no podemos utilizar el teorema global 7.1, ya que, aunque se verifican las condiciones
(I) y (II) del teorema y f satisface una condición de Lipschitz generalizada en D respecto de la
segunda variable, no sucede lo mismo con la tercera variable, pues no puede existir una función
continua L : R → R tal que
3
| ∂f 2
∂x (t, x, y) | = y ≤ L(t) para cada (t, x, y) ∈ R .

3x
Ejemplo 7.8. Ecuación diferencial: x!! = t3 − + t sen2 (x! ).
1 + x2

En principio, la situación es análoga a la anterior pues tenemos x!! = f (t, x, x! ) donde


3 3x
f: R →R está definida por f (t, x, y) = t3 − + t sen2 (y).
1 + x2

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7.4. Reducción del orden 165

2 ∂f ∂f
Aquı́ D = R × R , f es continua en D y existen las funciones derivadas parciales ∂x , ∂y : D → R,
definidas por
∂f 1 − x2 ∂f
(t, x, y) = 3 2 2
y (t, x, y) = 2t sen y cos y.
∂x (1 + x ) ∂y
En este caso también son continuas en D, pero, además, verifican:
| ∂f
∂x (t, x, y) | ≤ 3 y | ∂f
∂x (t, x, y) | ≤ 2| t | para cada (t, x, y) ∈ D.
Es decir, la función f satisface condiciones de Lipschitz generalizada en D respecto de la segunda
y la tercera variable (de hecho es lipschitziana respecto de la segunda). Ası́ pues nuestra ecuación
3
reúne las tres hipótesis del teorema global y podemos asegurar que para cada (t0 , α, β) ∈ R el
problema de Cauchy 
x!! = t3 − 3x + t sen2 (x! )
1 + x2
x(t ) = α, x! (t ) = β
0 0

posee una única solución definida en R.

7.4 Reducción del orden

Hay ecuaciones diferenciales de segundo orden que pueden resolverse mediante ecuaciones diferen-
ciales de primer orden. Cuando el problema de resolver una ecuación de segundo orden se reduce
a la resolución de una o más ecuaciones de primer orden, se dice que hay una reducción del orden.
Hay dos situaciones en las que esto se puede llevar a cabo.

Caso I: Ecuaciones donde no aparece explı́citamente la función incógnita x, es decir, del tipo:
(7.5) x!! = f (t, x! )

Este es el caso más evidente pues basta considerar la función y = x! y el problema se reduce a
resolver la ecuación de primer orden, en la función incógnita y, dada por y ! = f (t, y), ya que las
soluciones de la ecuación de segundo orden son las primitivas de las soluciones de ésta. Este es el
método que se llevó a cabo en los ejemplos 7.2 y 7.3, donde aparecen las ecuaciones: x!! + x = 0
y x!! = 2t(x! )2 . Otro ejemplo muy simple es x!! = 1t x! , que se reduce a la resolución de la ecuación
lineal homogénea: y ! = 1t y.

Caso II: Ecuaciones donde no aparece explı́citamente la variable independiente t:


(7.6) x!! = f (x, x! )

La estrategia a seguir aquı́ es mucho más complicada que en el caso anterior y, desgraciadamente,
en la mayorı́a de los textos el método se expone sin rigor matemático.

Comentemos en primer lugar la forma usual en la que se maltrata este tipo de ecuación. La
idea es tomar y = x! como nueva función incógnita pero teniendo a x como variable independiente
(¿qué sentido tiene lo que se acaba de afirmar cuando y es función de la variable t ?). De esta forma,
abusando de la notación abreviada para las ecuaciones diferenciales y de la notación de Leibnitz
para las derivadas, se afirma lo siguiente:
dx
y = x! =
dt
d2 x dy ?? dy dx dy
x!! = = = · = ·y
dt2 dt dx dt dx
166 Ecuaciones diferenciales de segundo orden

y como x!! = f (x, x! ) = f (x, y) resulta

dy
(7.7) y = f (x, y)
dx

Lo anterior se interpreta como una ecuación de primer orden, en forma implı́cita, en la función
incógnita y, considerando x como variable independiente.

Si sabemos resolver la ecuación (7.7) obtendremos soluciones del tipo y = h(x) y, puesto que
y = x! , ahora, resolviendo la ecuación autónoma (variables separables):

(7.8) x! = h(x),

(aquı́ es x función de la variable t) obtendrı́amos las soluciones de la ecuación (7.6) (¿Se ha entendido
algo?). De esta forma la resolución de x!! = f (x, x! ) pasa por resolver consecutivamente dos
ecuaciones diferenciales de primer orden: primero la ecuación (7.7) y, una vez resuelta ésta, la
ecuación autónoma (7.8). La familia de soluciones de la primera, dependerá, generalmente, de un
parámetro, que incorporará la expresión de h y que, por tanto, aparecerá en la segunda ecuación
y, ası́, al resolver esta última aparecerán dos parámetros en la solución general.

Ilustremos este dudoso procedimiento mediante un ejemplo y, posteriormente, intentaremos


darle rigor matemático a todo el proceso descrito anteriormente.

(x! )2
Ejemplo 7.9. Ecuación diferencial: x!! = − .
x

Siguiendo el procedimiento descrito, consideramos y = x! . Entonces


dy ?? dy dx dy
x!! = y ! = = · = ·y
dt dx dt dx
(x! )2 y2
y como x!! = − =− resulta la ecuación:
x x
dy y2
y = −
dx x
Obsérvese que la función nula: y(x) = 0 es solución de la ecuación anterior. Suponiendo que las
demás soluciones de la ecuación no se anulan (¿se puede asegurar ésto?) llegamos finalmente a la
ecuación lineal de primer orden homogénea, en la función incógnita x !→ y(x), dada por

dy y
= −
dx x

cuyas soluciones son las funciones definidas en I = (−∞, 0) o I = (0, ∞) por


! 1 c1
y(x) = c e− x
dx
= c e− log | x | = c
|x| = x donde c1 ∈ R.

Obsérvese que, por fortuna, la solución nula se obtiene de la familia anterior, para el caso c1 = 0.

Como y = x! , determinamos las soluciones x de la ecuación de segundo orden, resolviendo la


ecuación autónoma:
c
x! = 1
x

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7.4. Reducción del orden 167

Para el caso c1 = 0 tenemos la ecuación trivial: x! = 0 cuyas soluciones son todas las funciones
constantes. Véase que todas las funciones constantes, salvo la nula, son soluciones de la ecuación
de segundo orden propuesta.
c
Si embargo, para c1 %= 0 la ecuación x! = x1 es propiamente autónoma y no posee soluciones
constantes. Las soluciones de esta ecuación vienen definidas implı́citamente por ecuaciones del tipo:
! !
x dx = c1 dt + c2 donde c2 ∈ R,

es decir, x2 = 2c1 t + 2c2 , y, por tanto, las soluciones vienen definidas por expresiones del tipo:
/
x(t) = ± k1 t + k2 donde k1 %= 0 y k2 ∈ R.

En principio, a las anteriores hay que añadirles las soluciones constantes, exceptuando la función
nula, pero éstas pueden ser incluı́das en la expresión anterior considerando también k1 = 0. Para
salir de dudas, ahora puede comprobarse que, efectivamente, todas las funciones obtenidas/son solu-
ciones de la ecuación diferencial de segundo orden propuesta. En concreto, para x(t) = k1 t + k2
se obtiene:
k1 k12 (x! )2 k12
x! (t) = 2 (k1 t + k2 )−1/2 , x!! (t) = − 4 (k1 t + k2 )−3/2 , = 4 (k1 t + k2 )−3/2 .
x
/
y para x(t) = − k1 t + k2 se obtiene:

k1 k12 (x! )2 k2
x! (t) = − 2 (k1 t + k2 )−1/2 , x!! (t) = 4 (k1 t + k2 )−3/2 , = − 41 (k1 t + k2 )−3/2 .
x

Parece ser que la aplicación Mathematica es incapaz de resolver la ecuación diferencial pro-
puesta.

Intentemos ahora justificar la validez del método empleado.

Sea I un intervalo y supongamos que x : I → R es solución de la ecuación diferencial de segundo


orden (7.6): x!! = f (x, x! ) y sea J la imagen de la función x, que debe ser también un intervalo.
Supongamos que existe una función derivable h definida sobre J tal que

x! (t) = h(x(t)) para cada t ∈ I,

dicho de otra forma, que x es solución de la ecuación autónoma (7.8): x! = h(x). Entonces, para
cada t ∈ I se verifica:

x!! (t) = h! (x(t)) x! (t) = h! (x(t)) h(x(t))


" #
x!! (t) = f (t, x(t), x! (t)) = f x(t), h(x(t))
" #
y, por tanto, h! (x(t)) h(x(t)) = f x(t), h(x(t)) . De esta forma, la función h verifica

h(x) h! (x) = f (x, h(x)) para cada x ∈ J,

es decir, h : J → R es solución de la ecuación diferencial, en la función incógnita x !→ y(x), dada,


dy
en forma abreviada, por (7.7): y dx = f (x, y) .

Observación: Lo más correcto es escribir h(s)h! (s) = f (s, h(s)) para cada s ∈ J, pero el abuso
de notación, al notar por x (igual que la solución) a los elementos del intervalo J, viene bien para
justificar mejor la expresión de la ecuación (7.7).
168 Ecuaciones diferenciales de segundo orden

Veamos que al argumento anterior se le puede dar la vuelta (recı́proco) y, de hecho, esto es lo
que se lleva a la práctica para resolver este tipo de ecuaciones.

En efecto, supongamos que dada la ecuación de segundo orden (7.6), planteamos la resolución
de la ecuación de primer orden implı́cita (7.7) y la función x !→ h(x) es una solución de ésta. Con
esta función h formamos la ecuación autónoma (7.8). Vamos a comprobar que cualquier solución
x : I → R de esta ecuación autónoma es solución de (7.6).

En efecto, al ser x! (t) = h(x(t)) para cada t ∈ I, se verifica en cada t ∈ I lo siguiente:


" #
x!! (t) = h! (x(t)) x! (t) = h! (x(t)) h(x(t)) = h(x(t)) h! (x(t)) = f x(t), h(x(t))
h solución de (7.7)
!
= f (x(t), x (t)),

lo que confirma que x es solución de (7.6).

Ejercicios propuestos :

1. Resuelve las siguientes ecuaciones diferenciales de segundo orden o problemas de valores iniciales,
dando
) intervalos donde las soluciones sean válidas. )
x!! = sen t !! ! 3 x!! = 1 + (x! )2
(a) !
(b) tx − 2x = t (c)
x(0) = π, x (0) = 1 x(0) = 0, x! (0) = 0
2. Resuelve las siguientes ecuaciones diferenciales de segundo orden o problemas de valores iniciales:
) )
x!! = x1 (x! )2 !! ! 2 x!! = − 2x1 2
(a) (b) xx + 4(x ) = 0. (c)
x(0) = 1, x! (0) = 2 x(0) = 1, x! (0) = −1

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