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{<Gustavo Bueno es de los pocos pensadores serios que nos van quedando.>r

Francisco Umhral

ZAPATERO

Y EL PEilSAMIENTO ALIGIA

UN

PRESIDENTE EN EL PAíS DE LAS MARAV¡LLAS

:§r*.

"{§p

Para el filósofo Gustavo Bueno, lo sucedido en los últimos años de Gobierno socialista constituye un ejemplo manifiesto de que tanto José Luis Rodríguez Zapatero como gran parte de los miembros de su partido conciben un mundo más propio de la ensoñación infantil, que guarda evidentes paralelismos con el de los espejos o con el País de las Maravillas en los que se aventuraba de cuando en cuando la Alicia de Lewis carrol. Este pensamiento acrítico y que sobrepasa con mucho los límites de la utopía es capaz de llamar personas humanas a los simios;

progenitores A y B a los miembros de las parejas homosexuales a los que se les ha concedido un niño en adopción; o fascistas a quienes vencieron en la Guerra Civil española; de equivocar el

alcance del término solidaridad al comportamiento de una banda

y de plantear una Alianza de Civilizaciones sin delimitar antes lo que son éstas, encubriendo así los problemas reales de la

gente bajo una nebulosa fantasiosa y carente de contenido.

puede aplicarse también

ladrones o terroristas-;

-que

de

En su nueva obra, Zapatero y el pensamiento Alicia, el profesor Bueno escoge estos y algunos otros ejemplos de decisiones o pensam ientos pol íticos - <<pensam ientos AIicia>>- barajados

recientemente por el presidente y su partido

actúan

-que

siempre <<con una sonrisa permanente>>, con una <<actitud optimista y angelical>>-, para, con la contundencia a la que nos

tiene acostumbrados, demolerlos, despojándolos de retórica y evidenciando un simplismo que él considera <<sistemático>> y muy preocupante, pues bien puede <<transformarse en pensamientos falsos, hipócritas y de mala fe>>.

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temas'de hoy.

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El filósofo Gustavo Bueno nace en 1924 y es autor del sistema conocido como

<<materialismo filosófico>>. En l960 se

establece en Asturias, donde ejerce como catedrático en la Universidad de Oviedo, institución en la que colabora hasta 1998, En la actualidad desarrolla su labor en la fundación que lleva su nombre, que tiene su sede en Oviedo. Fundador de la revista El Basilisco, es autor de numerosos libros y artículos. Entre sus obras más importantes cabe destacar El mito de la cultura, España frente a Europa, Panfleto contra la Democracia real mente existente,

Telebasura y democraciay El mito

de la lzquierda. En Temas de Hoy

ha publicado España no es un mito. Claves para una defensa razonada.

Dlroiio de cubierfar Departamento de diseño del Grupo Planeta Folodrafla de cubierta: Cover

ZAPATERO

Y EL PENSAMIENTO AI.IGIA

UIIT PRESTIXENTH EI'I fL PAÍS T}E LA§ IUIARAVILLA§

temas'de hoy.

El contenido de este libro no podrá ser reproducido, ni total ni el previo permiso escrito del editor.

Todos los derechos resenr¿dos.

parcialmente, §in

@ Gustavo Bueno,2006

@ Ediciones Temas de Hoy, S.A (T.H.), ?006

Paseo de Recoletos,4. 28001 Madrid

www.temasdehoy.eS

Primera edición: ocrubre de 2006

ISBN-l3: 97&84€460-60G0 ISBN-10; B4¿46G600.7

Depósito legat M. 36.719-2006

Preimpresión: J. A Diseño Editorial, S.L.

Impreso en A¡tes Gráficas Huertas, S.A.

Printed in Spain--Impreso en España

Introducción. Oefinioión del Pensamiento Alicia

I

Capítulo r. §obre la Alianza de las Civiliuaciones

2t

Capítulo z. $ohre la mujer

39

Capítulo ¡. §ahre el diálogo

55

Capítulo 4. Sohre Franco y el franquismo

83

CapÍtulo s. S,uhre lns derechos de los simios

109

Capítulo 6. §obre Ia solidaridad

159

Capítulo z. Sobre [a rnemoria histórica

207

Capítulo 8, §sbre el pluralismo cultural

237

Capítulo s. §ahre EsFaña y Ia ttlaciún española

249

Capítulo r0. §obre la democracia

,

269

Capítulo tr. §ohre el hurnanism0

30?

Final. El

Pensarniento

Alicia), se vuelve pensamiento

DEFIilIcI0T oel pENSAMIENTo ALIcIA

Dijo Alicia: «¿Te gustaría, gatito, vivir en la Casa del Espejo? ¿Crees

que allí te darían leche? Aunque tal vez esa leche no sería buena para beber lañadió Alicia, Que sin duda había oído algo sobre las

diferentes propiedades que pueden tener las moléculas dextrógiras y

levógiras de una misma sustancia cuando se disponen en espejo las

unas respecto de las otras]. Pero mira, gatito, ahora e$amos en el

pasillo. Hasta podemos echar una ojeadita al pasillo de l¿ casa del

Espejo, si dejamos abierta la puerta de nuestro salón; y lo que pue-

de verse se parece mucho a nuestro pasillo, aunque más allá pueda

ser completarnente distinto. ¡Oh, gatito, qué maravilloso sería con-

seguir entrar en la Casa del Espeio! ¡Estoy segufa de que está llena de cosas preciosas! ¡Hagamos como que hay un modo de entrar, gati-

to! Hagamos como que el cristal es blando como la gasa' y como

que podemos affavesarlo

r.

Un instante después, y sin que sepamos cómo (ni siquiera sabe-

mos si hay algo al otro lado del espejo), Alicia atravesaba el cristal

y saltaba con agilidad a la habitación del Espejo. La primerísima

idea que se le ocurrió a Alicia fue mirar si había lumbre en la chi-

menea, y quedó encantada al comprobar que había un fuego de ver-

dad, ardiendo con tante-fuefza como el que había deiado a sus espal- d¿s. «Así estaré t¿n calentita aquí como en la otra habitación

Alicia-, más calentita incluso, porqlte no'habrá nadie que me

rega-

-penso

ñe por acercarme al fuego. ¡Ag qué divertido cuando me vean aquí al otro lado del espeio y no puedan cogerrns!» (Lewis Carroll, Through the Loohing Glass, and what Alice found tbere, 1871., Al

ttlttt l,ttltt ,l¡'l t,¡lt¡,1,), \,/,

,¡ttr, .'\ltr ttt t.utt)ttll,, ,¡ll¡. ,.¡¡,.1111,1t,1,,

l,t fl,r

,ltt,,1,,t, .ll t sp.tttol tlt i\l,r¡¡l¡ r\rrr¡rr1).

(,ottro \,'('nl() , ),t t.ll r'l (()nil(.il2o tlt. t'slt. ( lt(.llr) (¡,r,ro l.urrlrrt.tt t.l t

()(l-()s ('l)is()(litls srrytls, rlsi c()nr() r:rt rnr¡r'hos l)lls;ll(.s,lt,¡l/1, ttt t'tt t,l I'tlts

tla l¿s M¿.r¡t,ilhs, clcl rrtisllro ¿lutor, un pl".)fcsor clc rnr¡tc.nrriticrrs y fuigi,

c¿r quc cnscñó cn oxford) cl Pensamiento Alicia proccdc rcprcscnrán- dosc un mundo distinto del mundo real, y no sólo esto, sino, lo quc cs

más interesante, un mundo al revés de nuestro mundo, como es propio

dcl mundo de los espejos. Por ejemplo, en ese mundo representado por

el pensamiento Aiicia, ya no hay fronteras entre las naciones, porque

no hay naciones; ni hay fronteras entre las personas humanas y los

simios, porque todos se confunden en una igualdad más allá de la huma-

nidad. Pero al representarse el mundo al revés, el pensamiento Alicia

no quiere tener conciencia de las dificultades que habría que vencer

para llegar a é1, ni, por tanto, de los métodos o caminos que sería pre-

ciso habilitar. Todo es mucho más sencillo: se tiene la voluntad de pasar

a ese mundo al revés y basta.

Támbién Alicia enrró en el País de las Maravillas cuando, en el campo, después de ver a un conejo blanco que sacaba un reloj del

bolsillo de su chaleco, lo miraba y echaba a correr desapareciendo en una ancha madriguera que se abría debajo del seto, corrió tras él

y llegó hasta la boca de la madriguera: ,,Un momento después, Ali-

cia se metía tras el conejo en la madri€luera

Alicia no ruvo tiempo

siquiera de pensar en detenerse antes de encontrarse cayendo en un

pozo muy profundo, (o acaso, como hubiera dicho Galileo, apelando

a su principio de la relarividad, cayendo tan despacio que la lenti-

tud de su caída le producía la impresión de esrar cayendo en un pozo muy profundo).

Alicia entra en un mundo maravilloso, incluso, como decimos,

en un mundo al revés del nuestro. Allí el fuego de las chimeneas arde,

pero ya no quema: parece que estamos ante el fuego de una paz

bienhechora y no ante el fuego desffuctor de la guerra.

Y en esto se diferencia el modo de pensar de Alicia, el upensa-

miento Alicia", del modo de pensar utópico. porque el pensamiento

utópico ---el "Pensamiento Maor, el ,,Pensamiento Gonzalo, (el de

sendero Lwminoso)-, aunque también suele representar un mundo

10

rrr.u,rvrll,,\{,, rr( 11,,,, utt llttttt,l,, ,rl t,'\,t'r (¡r,,t,¡tt,' .,,lto

Nltrrttlr, ,'r

¡,,,rtl,lr',,), rn;trrltr''rtr' l,t (()nrr(n(t¡t tlt'l;ts tlrlrtrrltlltlcs (ll¡(^rrr('(lrirtr l):lr';l ll, ¡1,rr .r t'1. tlrlt, ull.rrlt s (llr(' ( \rlI'n rttt lttso urlrl () rrtucll;ts rcvolt¡.ro'

I t('\

s,lr tl',1-t('l I I its.

Plns;lffiemtm utm$¡rnm y ffiumsmmiux'rtm &lfinla

l'r'ccisrrrlcrtc cs cl cjercicio de esta conciencia utópica uno de los

rrls!,os más característicos isl «género literario" constituido por las

rrt«rpías novelescas, como hace ya más de medio siglo lo señaló Ray-

rrrrrrrd Ruyer en su llbro llutopie et les wtopies (PUF, París, 1950): ni

l,r rsla Utopía de Tomás Moro es accesible, ni siquiera se sabe dón-

rlc cstá; ni lo es la Ciudad del Sol de Campanella; ni conocemos el crunino que nos conduce a Erewhon (uno where", de Samuel Butler)

«r al Mundo feliz (A Braue New World) de Aldous Huxley. Precisa-

rrrcnte la conciencia de esta dificultad de acceso a otro mundo mejor,

cuando está fundada en la misma fareza de las instituciones que se nos ofrecen en ese "país de nunca jamás", sirve para medir la dis-

tancia entre la realidad efectiva y la ideal, y esto puede explicar por

qué una novela utópica, aun siendo imaginaria, nos obliga a anali-

zar los componentes de la realidad efectiva, y ello puede tener gran

utilidad y alcance para formar un juicio sobre la estructura de nues-

tro propio mundo y sobre las dificultades para darle la vuelta, para medir también lo peligroso de las esperanzas infundadas y locas pues-

tas en los proyectos de transformación de nuestro mundo, y pana medir y analizar la capacidad de las palancas transformadoras de

las que disponemos.

Desde este punto de vista las utopías pueden servir, y han servi-

do muchas veces, no ya tanto de prefiguración de las "realidades

del mañanar, sino para determinar los puntos de referencia inexcu- sables en la crítica del mundo real (tras descomponerlo en sus par-

tes relevantes), y para la organización crítica de la misma política o tecnología del presente, ensayando eliminar algunas de las partes

obtenidas de la descomposición o introducir otras parres nuevas o

modificadas.

11

l't'ro ¡¡1¡¡¡'¡¡¡r,l tlt' r'rr,rr lrrllr(l.r(l(.\, nilrllnno rlt, r.rrn\ ,rlr.urr r,., rt,r

nr(r)\ () l¡losolrr(l\1 lrlt(.(l(.n (.r.,lltll,ur,l,)\ itl l,(.n\.lnn( nt,) r\lr, l,r. l,t.t.

(l\.llll(lll('

l)()l(ltl('t'l

tt,, tll:tttlt('ttc l:t ct¡trr'it'lt,,ttt tlr. l.l tlrst.¡t, ¡,t (.¡lt-(.

t'l ltlrl¡ltlo rcltl y cl l'ltís ck'lls Malavilllls, cn cl (lrrc lrrs llor.t.s lr¡bllrrr,

y [)or(luc, ¿l pcsar clc su carácter nraravilloso, Alicia crcc podcr accc-

dcr ¿rl offo lado dcl espejo sin mayores dificultades. El pensamien- to Alicia pierde todo su mordiente crítico y funciona como una suer-

tc de ensoñación infantil o, si se prefiere, como una ensoñación

simplista, propia del adolescenre que habiendo ya alcanzado, desde

luego, el uso de la razón

ranro, la posibilidad de una cohe-

-por

rencia interna en sus discursos-, sin embargo se deja llevar por las razones abstractas que corresponden a una única línea de discurso y, por tanto, procede acríticamente, encubriendo la realidad en lugar

de analizarla. Alicia, que escuch a hablar a las flores, les pregunta

que dónde aprendieron a hablar tan bien. uHe estado en muchos

jardines

Alicia refiriéndose al jardín del lado de aquí del

-dice

ninguno de ellos podían hablar las flores., y la tigri-

dia (o la azucena atigrada) le responde: npon la mano en er suero

y toca la tierra. Así sabrás por qué". Alicia lo hizo. *Está muy dura

espejo- y en

-dijo-,

uEn la

pero no veo qué tiene que ver., Responilió la tigridia:

mayoría de los jardines los lechos de las flores son muy

blandos, y por ello las flores esrán siempre dormidas,.

Lo importante para nosotros es lo que sigue a continuaciór: que

a Alicia le pareció ésra una razón excelenre (estaba ya en Ia edad de

la razón y le gustaban las explicaciones), por lo que quedó encanta-

da de escuchar tal razórt. -Hasta ahora

Alicia- nunca se me

-dijo

había ocurrido pensarlo., Y enronces la

que tú, Alicia, nunca piensas en nadar.

rosa le dijo: .Me parece

Alicia tiene, sin duda, una racionalidad simplista, una coherencia

formal, que se atiene a unas líneas muy simples de concatenación, sin

tener en cuenta otras líneas involucradas y entrecruzadas con ellas; una racionalidad abierta, precisamente porque no posee el control de

las líneas de variables que intervienen en su discurso. una racionali- dad abstracta (simplista y abierta) y, por ranro, ciega y úgída.

Lo que no excluye que no pueda ser muy efectiva, brillante y triunfadora ante la plebe frumentaria. oPor escasas que sean sus pro-

t2

l,.rlrrlr,.l,t,l,'r lrt'tttos ('\r tttn ('tt ()1t,, lrt¡1.tt , t'lt ltttt, t,,lt ,1,' ,'ll.tr

l,r,rltt;t ltrtlrt'rrt',t, ttlt,trl,l t'l ,rlr)tt\tlt(): ,'\tt,l't,t's fttlltttt,t lltt'tll." l'.1 ¡r111;r

,1,,r rlt' ,t¡,',lt, z ,¡rr, rlt's¡rltt'1',rt t¡lt lrlltlt tlt' ttl;tt¡tlt' (()llslillll(' y tl,.¡l,ll

,l,r.,rrrrrt¡rrt'sr':r srttt¡rlistrr (r'ottto cl r¡trt'tlcsltlt'gri l,c'wis (lltrroll c¡r cl nrour('nlo rk'lonlltr cl plrtrt clc su tlarraciot Alicia ul otro ladt¡ del t'sltt'jo, tlrintlolc Lr Alicia cl ¡rapcl dc pcón blanc<-r --cl ajedrez es un

lr('!to ()rfliurizaclo sobrc un tablero cuya mitad, junto con sus fichas,

t's cl *cspcjo, dc la otra mitad-), y sin tener en cuenta los con-

rrxataclucs intcrnamente posibles en el sistema de su adversario, pue-

rlc c<¡sechar muchas victorias, al menos victorias pírricas. Y sólo

cuando el adversario sea demasiado estúpido, podrá rematar un

jnc¡ue en el que ambos iugadores caigan a la vez. El pensamiento Alicia, en efecto, sólo tira de un hilo de la made- ja, sin querer saber nada de los otros hilos en los que está enredado,

y por eso este pensamiento es simplista. Tira y trra de un hilo solita- rio (.,¡Paz, Paz,Paz, no a la Guerra!") hasta que el hilcl se desliza del

ovillo que va cayendo, entrechocando con otros ovillos, siguiendo su propio impulso. El pensamiento Alicia procede, por ejemplo, de este

modo: constatando una semejanzaparttcrtlar entre dos realidades o sis- temas diferentes, extiende la semejanza a toda esa realidad o sistema,

sin tener en cuenta que la composición de esos contenidos semejantes

con las otras partes del sistema da lugar también a resultados dife-

rentes: es el mismo procedimiento del niño con sed que bebe el líqui- do contenido en una botella llena de una disolución alcohólica trans-

parente, apoyándose en la semejanza qüe esa disolución tiene con el

agua clara de las botellas de su despensa.

f,l r<Bensflnliemto,, de lus sotial¡§tñs ɧpeñgls§,

tras el 11-M, t0rnü Fsnramisnto §licia

De este modo, cuando el pensamiento Alicia (en este caso, el pensa-

miento del actual Partido Socialista Obrero Español) se aplica a mate- rias políticas, procederá así: "Como las parejas homosexuales viven

de un modo similar a como viven las pare¡as de matrimonios ordi-

narios, llamémoslas también matrimonios; y, para evitar el escollo

13

rlr',ltrltttfltlt'(.n t'll,r. r'l l¡,¡rt1r,1, 1,r,

r\

rlt

¡,,,r,r.

ll.trtr,.rrr¡.,lts ¡rrr)11(.¡rl()r

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¡rl ()l',( ilrlot l',, ,rU¡lilil(. n() l(.nl,,iilt lrr¡0s,, (( )ltlr lr rlr H rlt lt.lttt.l,,

')0( )l) rru(

.r.1,'. u.¡ l.r Lrl

l ]/l.o( )s). ( ) rrrr.n: ,,(,rrr.

l,,s ,lurrrp;¡r

rts,r lrs ¡i,r.rlrrs \(.(()url)()rtlln cn lll jaLrla o crr cl zorl c()nlo sr lLrc_

r';ur n!nos o :rtl,lt'sr'r'nlcs humanos (tienen sentimientos, habilrtla-

tlcs

irrcl.s«r grrrrlclrrrr sus herramientas), tratémoslos como si fucran

hr¡rrrrrrs y irlrlic¡uórn.sles los derechos humanos

'iti c' 1948 para los hombres, (proposición de ley sociarist a de 24

clc abril de 2006). O bien: ,,Como las comunidacles autónomas, rales

que la oNU defi-

c,mo Cataluña, País Vasco, Valencia, Andalucía, Galicia

tienen par_

lamcnto (porque así se ha ido desarrollando ra constitución cie

1978), Gobierno, tibunal de Justicia y aun Fuerzas Armadas a sus

rirdcnes, y el Estado españor también tiene parlamento, Gobierno,

Trilrunal de Justicia y Fuerzas Armadas, llamemos Estados o nacio-

rrcs políticas a Cataluña, país Vasco, Galicia, etc.r.

F.l racio,alismo simplista propio del pensamiento Alicia tiene las

idcas muy claras, pero, al mismo tiempo, muy cortas, cuando con

cllas tratamos de analizar asuntos rearmente existentes que son muy corlrplejos y enrevesados, y que pueden romar caminos muy diver_

sos. Puede tomar el camino que le lleva al análisis de algún acci-

dente o relación como si fuera algo flotante o sustantivo. por ejem_ plo, como si en Geometría tomase el camino que le permite mantener

cl análisis de una función como si su característica tuviera sentido

separada de sus variables y de sus parámetros, como si la .circun-

ferencia" tuviera algún significado al margen de cualquier tipo de

redondel, como si la Paz tuviera sentido al margen de la Victoria, es decir, del orden impuesto al vencido por un vencedor.

ffi* ffie*rsnrnientu AIüe frfl üs silirT$llt$ta,

$l*rffi ffiü tmdm sim¡lilisrmu es Fumsnmie¡rta Alisia

Que el pensamienro Alicia sea simplista no quiere decir que el sim-

plismo defina por misrno el pensamiento Alicia. El simplismo de

Alicia no es ocasional, es sistemático, de principio, y está organizado

cn función de ciertos ideales prácticos, .confortables, amables , pací_

t4

lt, r1., , lis, 1t,r l \i(' tl|l)lr\'(), rlrl\tiltl,llrlil,) \r)llll('lll(', lt,ttt,¡tttltz.t.l,,t.

l'r t'l

rrrr¡rlt.,nr()

nr,r.,ontt o (r'r .lr', r, ,rlltt ,¡ r tt't l;tr trlr';ts tttrtsolttt.ts)

(lu('lr\l,rr.rl,.r tl l,l,',tl,lt'l,t

,h'l l(r,, ¡rlrr1'.r,r tlt'ht.;tusr', y (lu('l);lr-rI clt'l'irrir los lirrcs lirrlllalcs clcl

lrcrlt't'lo or¡lrrnisrrro (luc (()nslrlr.tycrr lit hulttartidacl y su dcstino huma-

-lurt's, tlt',.'írr Sulnrcr«irr, t¡uc fuc ¡rrcsidente de la Primera Repú-

r()

llttttt,tttt,l,trl lt,tt,t l,l t'ttltl r¡rtt'.frtlrrtrr Sltrtz

lrlrr:r lrs¡rrrñolrr, r¡uc han dc "rcalizarse en el límrte y condicionalidad

ri'r í¡rroc:r con otros sercs, y en esencial unión con el Todo y supre-

nlrlrTrLrntc con l)ios,,- se acoge a la enumeración de ciertas ideas

rll)stractas talcs como la Moralidad, el Derecho, la Religión, la Cien-

t:ia, cl Arte, la Paz,Ia Enseñanza. Un "simplismo sonriente, (el del

I<raLrsismo) que habría de influir en la ideología de una importante

c«rrriente del socialismo español; un simplismo sonriente que, sin cmbargo, no excluía el enfrentamiento radical con otras ideologías

ckrgmáticas, tales como las de la Iglesia católica o la de los comunis-

tas o anarquistas radicales, ni tampoco excluía la utilización de las

m¿rniobras políticas más sectarias en la lucha partidista cotidiana.

Con todo esto, sin embargo, el simplismo Alicia --el simplismo en el dibujo de los ideales de la humanidad, y de los métodos para alcan-

zarlos pactos, alianzas, diálogo, democracia, paz- ha de distinguirse

de otras formas de simplismo que nada tienen que ver con los méto-

dos dulces alicianos. El simplismo ideológico puede ser utilizado con

fines oportunistas, por no decir cínicos, por quienes, muy lejos de Ali-

cia, mantienen ideales y métodos opuestos, como pudieran serlo los

proyectos del comunismo soviético y los métodos violentos de la revo- lución leninista, sin per¡uicio de los cuales Stalin pudo lanzar su cam-

paña por la paz a través del Manifiesto de Estocolmo de 1950, fir-

mado por más de quinientos millones de personas ----entre ellos

Einstein y Bertrand Russell, es decir, de eminentes racionalistas sim- plistas en lo que al pacifismo teórico se refería. Pero el pensamiento simplista que caracteriza el pensamiento Ali-

cia concuerda más bien con una actitud optimista, angelical (since-

ra o fingida), que propende a confiar en que todo sucederá para

bien o para mejor, o acaso en no desconfiar (al menos en público)

en que algo pueda suceder para mal o para peor. El pensamiento

Alicia aborrece el catastrofismo, el «sentimiento trágico de la vida",

15

( il,tl(lllt('r' lrl){) (l(' vr\ron ,ll)()(.llrl1lr(,r. l,l p(.n\.rnt(,¡to Alt, t,r ¡r,¡rtr(.

ll(' llll,l srlilil5,l l)('ilil,ilt(,ilt(.1 (1il(. il() llr'1i;r ,r \(.t l)(|\tl¡,r ,1, I 1,rrlrl (10 ,¡ttr. l,t lt;ln;t rtt;ts trtltt'ts:trrlt)l ilt() (.llt(.1 y (.sl() (s lr, ¡,1.,,¡, lt( n(.nru.lto

tlt'stttcul'll, y ll() tllllt() l)()l'(lU( s('itlustit ll Un lx'llslUntL.ilt() lilt(.1 ¡()l'S()ll,

ncufc crranto por'(luc cstc «pcnsanriunto interior, sc ha ajustado a la

sorlrisa.

La simplificación de las cosas conduce en realidad a Alicia a una

situación tal que le impide entender los mecanismos más elementa-

les, en el momento en que Alicia comienza a entrar en estos meca-

nismos, pero, por motivos que no son del caso, sigue defendiendo

sus ideales simplistas, pierde la inocencia, y ésta empieza a ser sus-

tituida por una falsa conciencia,lindante

con el cinismo y con la mala

fe. "Me parece muy bonito

-di¡o

ma escrito al revés- pero es algo

Alicia al rerminar de leer el poe-

difícil de entender

es como si se

¡no lo que significa!

I-o único que está claro en todo el poema es que alguien ha mata-

do a algo." Por eso Alicia, en su condición de peón blanco, necesi-

ta Ia ayuda de algún consejero, ya sea de la Reina Blanca, ya sea de

la Reina Roja. Algunos interpreran estas dos reinas como símbolos

de las corrientes conservadora o radical de la Iglesia anglicana, pero este tipo de interpretaciones no es más disparatado del que viera en

Alicia, en su papel de peón blanco, un símbolo del presidente Zapa-

tero, y a la Reina Blanca o a la Reina Roja como símbolos de los presidentes de los partidos nacionalistas catalanes, Mas-I)urán o

Maragall-Rovira.

me llenase la cabeza de ideas pero al final

En cualquier caso, el pensamiento Alicia no puede considerarse

como un modo exclusivo de tratar las cuestiones políticas; no se cir- cunscribe a ellas. El pensamiento Alicia puede reconocerse ejercita-

do en los campos más heterogéneos, y desde las ideologías más diver-

sas. se abre camino tanto en los terrenos cultivados por las ciencias

Naturales ("todo es Químicar, o bien «nuestro universo comenzó

hace veinte mil millones de años con el Big Bang y acabará dentro

de oúos veinte mil millones de años con el Big Crunch,, o bien:

"Nuestro cerebro o nuestra mente es simplemente un ordenador que

procesa información a un ritmo de cien mil teraflops por segundo,

mientras que los superordenadores más rápidos de hoy no sobrcpa-

16

r.tn l,,r ltttrtt'r ,11 1,,,, tlrtl lt'r.rllt,¡tr,,i o lrtt'rt: ,.1.t ¡r1'¡

,)n.r

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Irrrrn1i,,) r orrro t'rr los lcr rt'nos ,lt' lrrs (,tcnt rlts (,rrltr¡r'ltlt's o Sor'iltlt's

(,.totlo lronll,tt'r's lrrrclro y stilo rur¿r sociccl¡cl atr-asltcll lc htcc corrlc-

tt'r' rlt'lrtos; srr¡rnrrrlrrrros p()r talrto los crtsti¡ios y cntcndánoslos como

nrrilorkrs clc nrscrcirin soci¿rl r ).

Ht niumpthtmru A[ümtm $tr [y]ffiñ']*${flmtm mm fltrff}pmtl rnuy dIvertms

lrl pensamiento Alicia puede ejercitarse puntualmente, es decir, en

dominios relativamente aislados, o bien masivamente, en los más diversos dominios físicos o metafísicos de la realidad. Incluso cabe

reconocer un pensamiento Alicia dirigrdo por el objetivo de lograr una

uAlicia sistemáticar, un pensamiento capaz de organizar los diferen- tes pensamientos Alicia particulares en un verdadero sistema con pre- tensiones filosóficas. La llamada "filosofía espontánea de los científi- cos, suele ser un pensamiento Alicia orientado filosóficamente. Acaso el principio más característico del pensamiento Alicia, en el momen-

to en el cual se despliega hacia horizontes filosóficos, sea éste: "Todo

está relacionado con todor, principalmente si este principio está con- jugado con una ideología armonista. Principios e ideologías que inspiran, por ejemplo (para referirnos a lo más conocido por todos), la Declaración Universal de los Dere-

chos Humanos de 1948, en general, y los objetivos de la Constitu-

ción de la Unesco de L945, en particular.

En las páginas que siguen, sin embargo, vamos a circunscribir

nuestros análisis a algunos "ejercicios, de pensamiento Alicia en el terreno de la política, seleccionando además aquellos "ejercicios» que tengan una presencia relevante en la política española, tal como se lleva adelante tras la masacre del 11-M de 2004.

Curiosamente,y para algunos paradójicamente, el pensamrento Ali-

cia en esta etapa de la política española florece especialmente en las

personas y grupos que tras las elecciones del 14-M de 2004 ocupan

los puestos de poder en el Gobierno central de España, o atienden de

buena fe a las ONG cercanas a ese gobierno. No nos referimos a

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quc por $u eilrgo, o por o(:il§i(in, l(,§ c()rrc§pill.le trÉrur ulfnens ¡aene-

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ponen alcanzar durante la legislatura. Estas líneas directrices de orden general son obviamente de nataraleza filosófica, lo que suele ser reco-

nocido habitualmente cuando la prensa dice, por ejemplo, que «en su discurso presidencial el orador expuso la filosofia del nuevo Gobier-

no,. El pensamiento filosófico de estos discursos presidenciales suele

tomar el rumbo de un pensamiento Alicia.

f,f «pensamiento Zapatero» encarna admirablemente la metodo-

logía de lo que llamamos pensamienro Alicia; y esra consideración

es menos ofensiva de la que estaba implícita en los primeros meses en Ia denominación que le asignaron, desde su propio partido, al

llamarlo Bambi, como Alfonso Guerra sugirió al principio de la legis-

latura. Pero no es la única. Thmbién ejercitan el pensamiento Alicia

políticos tales como el ministro Moratinos, el ministro Aguilar, el

secretario general de la ONU, señor Kofi Annan, o los autores de manifiestos por la Paz ola Libertad, o por el 0,7 por cienro para el

Tercer Mundo, de ONG muy reconocidas.

En los libros tirulados Historia del Pensamiento, o en los pro- gramas de cátedras universitarias de Historia del pensamiento, no

figura, que sepamos,