Sie sind auf Seite 1von 3

MejiasAlonsoRubén_Mercat_Legislacio_PAC3 · Estudis d’Informàtica Multimèdia i Telecomunicació

PAC 3: L'OBRA MULTIMÈDIA EN EL MERCAT I LA SEVA


PROTECCIÓ

i. Descriu quins drets J.K. Rowling tindria davant PotterWorld.


Debido a la globalización del proyecto PotterWorld, debemos diferenciar entre dos
tipos diferentes de regulación existentes en materia de derechos de autor. Por una
parte tenemos los derechos de autor, propios de los países del civil law: Europa,
América Latina y la mayoría del África francófona. Por otro lado, tenemos los
derechos de copyright propios de los países que pertenecen a la Commonwealth: UK,
USA o Australia. El copyright pretende ser una herramienta para estimular la
creatividad en pro de un interés cultural que beneficie a la sociedad, en cambio, la
máxima de los derechos de autor es la de recompensar al creador de la obra y el
vínculo que le une a la misma.

En el caso de PotterWorld, al estar situado en España se regirá por la normativa que


regula los derechos de autor. La normativa actual se basa en la Ley de Propiedad
Intelectual de 1987 pero en 1996 se procedió a elaborar un texto refundido (Texto
Refundido de la Ley de Propiedad intelectual, TRLPI), que fue posteriormente
reformada en 2006 (Ley 19/2006) y sociedad de la información (Ley 23/2006).

El objetivo de la TRLPI es el de proteger cualquier obra intelectual, según el Art. 10


de la TRLPI: “Son objeto de propiedad intelectual todas las creaciones originales
literarias, artísticas o científicas expresadas por cualquier medio o soporte, tangible o
intangible, actualmente conocido o que se invente en el futuro”. Por tanto, la TRLPI
otorga a la autor de la obra intelectual dos clases de derechos fundamentales sobre
la misma: el derecho moral y los derechos patrimoniales, es decir, el derecho de
carácter personal y el derecho económico sobre la obra.

Derecho moral: La TRLPI considera esencial el derecho moral como parte de los
derechos de autor, estos son irrenunciables e inalienables, además, estos derechos
duraran toda la vida del autor y una vez fallecido la Ley se ocupara de velar por ellos
hasta 70 años desde la fecha de su muerte tal y como se indica en el Art. 26 TRLPI.
Así mismo, cabe destacar que en nuestro caso al ser una obra divulgada por partes
este plazo se computará por separado como se indica en el Art. 29 TRLPI. Dicho esto,
según el Art. 14 TRLPI el autor posee los siguientes derechos morales sobre su obra:
divulgación, anonimato, atribución, integridad, modificación, arrepentimiento y
acceso.

1
MejiasAlonsoRubén_Mercat_Legislacio_PAC3 · Estudis d’Informàtica Multimèdia i Telecomunicació

Derechos patrimoniales y de explotación: La Ley establece que el autor tiene


derecho a controlar los rendimientos económicos que genere su obra. El Art. 2 TRLPI
atribuye al autor “la plena disposición y el derecho exclusivo a la explotación de la
obra”. Así pues, distinguiremos entre dos conceptos básicos dentro de los derechos
de explotación: los derechos de uso y explotación y los derechos de exclusiva y
remuneración.

Uso y explotación: la TRLPI no atribuye al autor el poder de vetar el uso privado de


su obra, si en cambio cuando ésta genere un beneficio económico. En este caso
podemos distinguir varios tipos de derechos según el Art. 17 TRLPI: reproducción,
distribución, comunicación pública y transformación.

Exclusiva y remuneración: son los derechos propios de autorizar o vetar el uso de la


obra por parte del autor. Cuando por diferentes motivos este hecho no pueda
cumplirse, como alternativa se recompensará económicamente al autor.
Paralelamente, la TRLPI otorga al autor los derechos de participación (Art.24 TRLPI) y
el derecho a compensación por copia privada (Art.25 TRLPI).

ii. Descriu la defensa de PotterWorld respecte als drets d'autor d'J.K.


Rowling. Es podria considerar PotterWorld com a obra derivada?
Quines estratègies recomanaries a PotterWorld per poder seguir
operant?
Centraremos la defensa de PotterWorld en base a la originalidad de su obra.
Basándonos en el Art. 10.1 de la TRLPI, una obra se define mediante dos ideas clave:
la forma de la obra y la originalidad a la hora de expresarla, por tanto, lo que
realmente le otorga a esa obra el concepto de originalidad es la forma en cómo se
expresa. ¿Podríamos considerar entonces que PotterWorld es una obra distinta a
Harry Potter, ya que expresa la misma idea pero de una manera original? En mi
opinión, el principal problema es saber dónde se encuentra el límite a la hora de
incorporar ideas o partes de la obra original de Harry Potter en PotterWorld y que no
se considere el proyecto como una obra derivada (Art. 11 TRLPI) o una obra
compuesta (Art. 9 TRLPI). Por ejemplo, la propia autora J.K.Rowling se inspiró en la
escuela superior George Heriot de Edimburgo para crear la escuela de Hogwarts, es
decir, la misma idea pero diferente expresión de la misma.

Si PotterWorld se considerase como una transformación de la obra original,


incurriríamos en una infracción de la Ley, puesto que el Art.11 de la TRLPI sobre las
obras derivadas dice así: “Sin perjuicio de los derechos de autor sobre la obra original,
también son objeto de propiedad intelectual: traducciones, adaptaciones, revisiones,
actualizaciones, anotaciones, compendios, resúmenes, extractos, arreglos musicales o

2
MejiasAlonsoRubén_Mercat_Legislacio_PAC3 · Estudis d’Informàtica Multimèdia i Telecomunicació

cualquier tipo de transformación de una obra literaria, artística o científica”. Como


hemos comentado anteriormente, esta definición se acerca más a la copia de algún
elemento de la obra original que a la idea de negocio que persigue PotterWorld, la
cual es la misma idea pero con una expresión totalmente original. El Art. 21.1 TRLPI
nos acerca más a la definición de transformación: “La transformación de una obra
comprende su traducción, adaptación y cualquier otra modificación en su forma de la
que se derive una obra diferente”. Así pues, parece que PotterWorld sí puede
considerarse una obra derivada puesto que adapta y modifica elementos notorios y
muy representativos de la obra original como pueden ser nombres o características
de los jugadores y, por tanto, no podrá explotar su obra sin el consentimiento de la
autora.

Debido a los pocos recursos de los que dispone PotterWorld, se antoja difícil pensar
en poder adquirir los derechos de la obra original. Mi consejo es que para evitar
incurrir en posibles delitos en materia de propiedad intelectual y poder continuar con
su actividad, PotterWorld debería de modificar cualquier elemento que contenga
detalles idénticos a los de la obra original. Un ejemplo claro lo podemos ver en los
videojuegos deportivos que no disponen de licencias oficiales, si no se dispone de la
licencia oficial del F.C.Barcelona, nadie puede impedir crear un equipo que vista de
azulgrana y que se llame C.F.Catalonia, de esta forma, todo el mundo sabe que
equipo es y no se incurre en ninguna infracción. Por tanto, mi consejo es modificar o
limitar todos los elementos que sean susceptibles de verse como una copia de la obra
original: nombre del deporte quidditch, características de los jugadores, atuendos de
los personajes, nombres propios, escenarios, etc.

iii. Quins potencials problemes, des del punt de vista de la propietat


intel·lectual, tindria Google si decideix adquirir PotterWorld?
Google tendría exactamente los mismos problemas que PotterWorld, la única
diferencia es el inmenso poder económico del que dispone la empresa californiana.
Este hecho, facilitaría enormemente la posibilidad de adquirir la cesión de los
derechos de la obra, de este modo, se podría incluso enriquecer y ampliar la obra de
PotterWorld con elementos originales propios de Harry Potter que acerquen el
videojuego lo máximo posible a la historia original. Al adquirir los derechos, Google
solo tendría potestad sobre los derechos patrimoniales de la obra, nunca sobre los
morales ni los exclusivos (Art. 2 TRLPI y Art.43 TRLPI) que son propiedad del autor de
la obra. Además, debido a la gran cantidad de negocios que tiene la compañía, podría
verse perjudicada por posibles conflictos de interés con los poseedores de los
derechos de la obra en diferentes países, como por ejemplo empresas
cinematográficas o editoriales que compartan uno u otro proyecto conjunto con
Google.
3