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GEOGRAFIA HUMANA (UV)

GEOGRAFIA HUMANA

ROMERO, JOAN 16-17


Tema 1.- Claves geopolíticas del mundo actual

1. Un mundo multipolar e interdependiente. Nuevos actores globales y grandes


conjuntos geopolíticos.
2. Geopolítica de la complejidad. Viejos y nuevos conflictos
3. Estados-nación y naciones sin Estado
4. Globalización y democracia

INTRODUCCIÓN

El final de un “viejo orden”, pero ¿el comienzo de qué? ¿Cómo definir el nuevo contexto? “Hemos
entrado en el s. XXI sin brújula”.

En el s. XXI se han producido cambios económicos, sociales, culturales, geopolíticos,


ambientales…el modelo consolidado en el s. XIX y XX ya no es sostenible. Ha aparecido la clase
intermedia, aunque un rasgo distintivo de nuestra sociedad es el adelgazamiento de la clase
media, que tiene tendencias hacia ir aumentando la clase baja. Y otra cosa a tener en cuenta es
que ha aparecido una clase a parte, el IV mundo, donde situaríamos los excluidos sociales (sin
perspectivas), que vendrían a representar el 20% de la población.

En cambio, en las sociedades emergentes la clase media se está ensanchando, a causa del proceso
de redistribución de renta global. Así pues, el futuro y la globalización se ven distintos según el
lugar geográfico, pues si para un chino o un indio el futuro es esperanzador, para un europeo el
futuro puede llevar pérdida de estatus. Todos estos movimientos de la población provocarán
cambios sociales profundos.

Respecto a esto, Baumann acuñó el término de “sociedad líquida”, consistente en que a


diferencia de épocas pasadas donde los cimientos eran sólidos, ahora mismo los principios no
están bien definidos. Por ejemplo, el Estado ha sido hasta la fecha la piedra angular de la sociedad,
y actualmente está perdiendo poder al tener que someterse a escalas superiores; pierde valor el
colectivo y lo gana la persona.

Pero, ¿qué le ha pasado al poder estatal si estaba tan claro? En 1er lugar, ha tenido que compartirlo
con las empresas a partir de la 2ª mitad del s. XX, y con el avance de las nuevas tecnologías la
política no se decide sólo en los parlamentos, sino que toda la sociedad tiene el poder de influir
en ella, y ahí tenemos el ejemplo de la Primavera Árabe.

Además, ahora la política no se entiende como el servicio al pueblo, sino que va detrás de la
economía. Y esto plantea otro gran desafío, pues si la economía ahora ya tiene una escala global,
pues el mundo se ha comprimido desapareciendo tiempo y espacio, la política sigue teniendo una
escala estatal.

Vivimos en un momento en el que se superponen varias crisis simultáneas, de las cuales la más
importante y previa es una crisis moral, entendida como un deterioro progresivo de las normas
básicas de las sociedades a partir de los años 70.
Pero aparte de la crisis moral existe una crisis alimentaria, producida por el incremento de la
demanda de alimentos por la incorporación de millones de personas al mercado, lo que produce
una inflación del precio de los productos y una disminución de las existencias, que además tienen
que lidiar con las crisis cíclicas por sequías o desastres naturales, que pueden producir grandes
hambrunas. Estas hambrunas estarán detrás de las revoluciones que sufrirán los países menos
desarrollados.

También podemos hablar de una crisis del desarrollo, entendiendo desarrollo como la mejora de
vida de la sociedad, un cambio cualitativo; y entendiendo producción como un crecimiento del
PIB. Pero desgraciadamente estos 2 términos no están siempre relacionados, pues existen países
que a pesar de tener un gran crecimiento, los beneficios de éste sólo lo obtienen las élites sociales.

Por otra parte esta la archiconocidísima crisis económica global. Y esta está reforzada por una de
las más importantes: la crisis de la gobernanza global, que se entiende si asumimos que los
procesos han adquirido una dimensión global, pero la comunidad internacional no ha sido capaz
de elaborar en paralelo mecanismos de gobernanza global, sino que se ha quedado en el nivel
estatal.

Si analizamos la estructura social de los países desarrollados observaremos que se han ido
segmentando de manera progresiva; cada vez hay mayor porcentaje de excluidos del sistema, y
entre los incluidos los niveles de renta son muy dispares. Un riesgo importante de nuestra
estructura social es la individualización social, producto del desarrollo de las sociedades, pues
desaparece la conciencia de solidaridad. Además hemos adoptado una cultura de lo efímero y del
consumo. Es por eso que a las generaciones actuales se las llama “generaciones Visa”, pues viven
a crédito. Esto provoca que el Estado del bienestar se esté consumiendo a crédito también. Y en
lo referente al consumo estamos consumiendo los recursos de las generaciones venideras.

Esta generación Visa está provocando que haya una generación perdida, que seria una generación
que, a pesar de estar muy bien formada, puede no serle útil a la sociedad.

Aunque en Europa al menos el sistema social está mayor desarrollado que, por ejemplo EEUU, y
protege más a los excluidos, estos cambios son evidentes. Esto lleva a la sociedad a alcanzar un
notable grado de desconcierto, además de formar una estructura social replegada, pues percibe
que sus Estados ya no son capaces de defenderla como antes y les exige que lo hagan. En el seno
de las sociedades está emergiendo una corriente en la que se considera que aquellos que no son
como nosotros que se vayan, mayoritariamente entre los que ven la globalización como un
problema. Es una expresión de cierto temor, del cual se aprovechan los partidos populistas. La
ausencia de grandes liderazgos morales como en el pasado fueron Gandhi, Mandela, etc. no ayuda
tampoco a mejorar la situación.

Anteriormente el Estado era el instrumento capaz de organizar la convivencia y de ofrecer bienes


público reconocido unánimemente. Actualmente el Estado ha perdido parte de su poder porque
éste se ha fragmentado y redistribuido entre espacio público y otros agentes. Aquí de nuevo se
reabre el debate sobre el estado. Todo esto desemboca en un creciente desprestigio de la política.

Con este panorama nadie sabe hacia dónde conduce el proceso de globalización e
interdependencia en curso, en la medida que lo que ocurre en un sitio repercute en otros. La crisis
financiera global de 2008 y la recesión económica mundial han evidenciado la interdependencia,
además de avivar un importante debate sobre el proceso de globalización y su déficit, pero hay
otros planos muy relevantes (medio ambiente, narcotráfico, crimen organizado, terrorismo…) que
evidencian la naturaleza interdependiente de los problemas, en la medida que nadie puede resolver
los problemas por sí mismo; la necesidad de reforzar mecanismos de cooperación
intergubernamental a escala regional y global; y los cambios que la gobernanza global debería
abordar. De una parte están los temas de seguridad, por otra exigir el cumplimiento en todo el
mundo de los DDHH; y un muy importante relacionado con el Dumping, entendido como
competencia desleal. Si las fronteras no son fronteras para ciertas cosas, el dumping social así lo
verifica. Los países desarrollados no pueden competir con las industrias baratas de los países
emergentes y, por tanto, la política debe permitir que los procesos de dumping sean asimilables
para que el mercado de trabajo pueda absorber el desempleo provocado en la industria por la
competencia de 3eros países.

Por último, el cambio climático también pone de manifiesto la necesidad de gobernanza global,
pues en la medida en que no haya voluntad de los actores políticos de abordar este problema a
nivel global, el problema irá empeorando progresivamente, y en este aspecto sólo la UE ha tomado
medidas para reducir la contaminación mientras espera que EEUU y China le sigan.

Como hemos visto nos encontramos en un contexto geopolítico muy diferente en el que cabe
destacar:

 Un mundo con fracturas y brechas muy importantes


 Una nueva geografía de los conflictos donde la disputa por recursos es clave.
 Un contexto multipolar (muchos más centros de decisión y conflictos) e interdependiente.
 Nuevos actores globales: G-2, G-20, BRIC…pero además, estos actores globales no
tienen porqué ser Estados, pues pueden ser las multinacionales.
 Nuevas asociaciones regionales, ya que se ha dado el desarrollo en algunas regiones del
planeta de formas de cooperación regional, de manera que Estados de una gran región
exploran medidas para aumentar su poder en otra región. Como ejemplos tenemos la
CELAC, como primera organización latinoamericana que no acepta ni a EEUU ni
Canadá. Donde más lejos se ha llegado en esto ha sido en el sudeste asiático. Este
fenómeno regional es joven e importante.
 Un desplazamiento del centro de gravedad geopolítico hacia el Este que implica grandes
desafíos para Europa. El pacífico es donde se han conformado una serie de actividades y
actores políticos que pesan más. Esto no tiene repercusiones positivas para Europa, quien
va quedando por errores propios y de dinámicas globales en la periferia. Como diría
Naïm, “el mundo se está desoccidentalizando a marchas forzadas”.
 Se han dado 2 hechos tan relevantes como esperanzadores:
o Nuevos actores políticos: el movimiento alterglobalizador y los movimientos
sociales como expresión.
o Conciencia global y compromiso cívico: una nueva forma de entender la
solidaridad y la globalización.
o Los movimientos sociales y sus estrategias de adaptación o resistencia en el
nuevo contexto. La sociedad ya crea movimientos con repercusiones políticas.
Estos nuevos actores tienen capacidad política. No se hace ya toda la política en
los parlamentos, y estos movimientos pueden ser de escala global. El desprestigio
de la política actual es la causa que ha separado la política oficial del compromiso
global de los ciudadanos.

1.- UN MUNDO MULTIPOLAR E INTERDEPENDIENTE. NUEVOS ACTORES


GLOBALES Y GRANDES CONJUNTOS GEOPOLÍTICOS
1.1.- El final de un modelo bipolar

La II Guerra Mundial fue la responsable de cómo se construyó el mundo tras su finalización. De


ella salieron 2 bloques antagónicos, respuesta que dieron los vencedores a la organización
mundial según sus intereses, que rigieron el mundo hasta 1991. Esta nueva configuración global,
además de lo devastada que queda Europa tras la guerra, harán perder al continente su hegemonía.

Y esto queda remarcado cuando, desde el final de la guerra hasta la caída del Muro se dieron
numerosos procesos de descolonización y de independencia de nuevos estados sobre todo en
África y en Asia, proceso alentado por EEUU y la URSS al querer estos 2 gigantes adherir nuevos
Estados para sus respectivas causas. Tanto la URSS como EEUU establecieron su espacio político
de influencia. Es por eso que todas las guerras que se produjeron durante lo que duró la bipolaridad
del mundo fueron por determinar cual de las 2 potencias tenía más influencia en el país en el que
se producía la guerra, encontrando así la Guerra Fría o la Guerra de Corea. Así pues, la URSS
delimitó su área de influencia en Europa Oriental y central, además de la frontera con Asia. Por
su parte, EEUU consiguió toda Europa occidental, y tuvo cierta influencia también sobre Japón.

Para intentar contrarrestar la pérdida de hegemonía de Europa, algunos países europeos


decidieron firmar el Tratado de Roma (25-3-1957) en el que se implantó el germen de una unión
política y económica europea.

Pero el comunismo con el paso del tiempo fue cayendo por su propio peso, lo que obligó a la
reconstrucción del mundo tras el fracaso soviético. Aunque quizá el dato que más importancia se
le da sea la caída del Muro, cuando finalmente el estado soviético firmó su acta de defunción fue
en 1991 cuando Yeltsin obligó a Gorbachov a firmar la Perestroika, con la que la URSS se
disolvía. Esta noticia fue mala para Europa, pues si se erigía como defensora del bienestar social
frente al comunismo, la disolución del comunismo la convertía en un actor político más en el
contexto mundial, pues sus políticas de bienestar ya no eran tan necesarias.

Este final del modelo bipolar con la disolución de la URSS obligó a redistribuir el poder mundial,
lo que conllevó varias consecuencias. Por una parte, se perdió interés en los países del Tercer
Mundo pues EEUU había salido victoriosa y ya no necesitaba aumentar su territorio de influencia.
Esto llevará a 2 procesos: las revoluciones islamistas contra el poder occidental tendrán lugar en
Irán y Afganistán; y el fin de las dictaduras latinoamericanas y su transición hacia democracias,
así como el proceso democrático que se vivió también en Europa Oriental y Central. Ahora el
mundo se miraba en EEUU e intentaba imitarles, por lo que podríamos hablar de un
“unilateralismo” en los países en su toma de decisiones comparándolas con su nivel de
occidentalización. EEUU se había convertido en el líder indiscutible mundial.

Por último, y no por ello menos importante, sin un sistema comunista relevante en ningún país
del mundo, el capitalismo extendió su influencia en todo el globo, lo que llevó a un imparable
proceso de globalización de la economía.

1.2.- Grandes conjuntos geopolíticos


J. Nye dijo que el funcionamiento geopolítico del mundo era comparable a una partida simultánea
de ajedrez con 3 tableros. El 1er tablero sería el militar, donde EEUU tendría una potencia militar
inigualable y sin ningún país que de momento le pueda hacer sombra. Es por ello que a él le
corresponde la defensa de la democracia en todo el mundo. El 2º tablero sería el de la economía,
tablero en el cual no se puede hablar de hegemonía, pues es un tablero muy multicéntrico con el
poder repartido entre EEUU, Europa, y las poderosísimas economías emergentes. Por último, en
el 3er tablero se encontrarían las otras cosas que no están en ninguno de los otros 2 tableros.

Esto pone en evidencia, sobretodo refiriéndonos al 2º tablero, muchas cosas. Por una parte, el
retorno geopolítico de Rusia, y su aliado oriental, China.

Además, van apareciendo nuevos actores económicos y sociales globales, que van quitándole al
Estado la importancia que tuvo antaño.

También debido a que cada vez los equilibrios son más inestables van apareciendo nuevos
equilibrios geopolíticos como pueden ser el G-20, BRIC, N-11 (economías del 3er mundo que
cada vez van pesando más). Esta nueva aparición de actores geopolíticos pone en duda los que ya
existían, como la ONU, el FMI o el BM. Los nuevos países emergentes pondrán en duda normas
no escritas que tanto Europa como EEUU han ido consolidando como parte de su hegemonía. Por
ejemplo tenemos la norma no escrita de que el FMI lo dirija un europeo y el BM un
norteamericano. Por otra parte, en la ONU encontramos el Consejo de Seguridad, que está
compuesto por 15 sillas. De estas 15 sillas, la de Francia, Rusia, GB, EEUU y China son
permanentes, mientras que el resto se renuevan cada 2 años. Este mecanismo funciona desde el
año ’46, de manera que se está planteando cambiarlo.

La incipiente globalización está poniendo de manifiesto también que actualmente nadie por sí
solo puede conseguir grandes objetivos, lo que está aumentando las iniciativas de unión regional
y la relevancia de las mismas.

Por último, todos estos conjuntos geopolíticos se podrían enfrentar a un nuevo adversario que les
va surgiendo. Desaparecido el comunismo, ahora parece que lo que más atenta contra la paz
mundial sea el fundamentalismo islámico. Esta tesis gana muchísimo peso con los atentados
terroristas realizados por organizaciones islamistas, como el 11-S, o el 11-M. La animadversión
que estos atentados han creado en torno al mundo islámico provocan que se vaya haciendo una
analogía entre islamismo político, fundamentalismo y terrorismo islamista nada saludable para la
sociedad.

A continuación pasaremos a ver con más detenimiento cada actor geopolítico en profundidad:

EEUU

EEUU tiene una fuerza militar inigualable lo que le permite afrontar varias guerras a la vez.
Además, esto también le permite tener bases militares repartidas por todo el mundo. Es por ello
que siempre se ha erigido como paladín de la extensión de la democracia, de los DDHH, y de la
construcción democrática de las nuevas naciones, aunque, si bien es verdad, siempre defendiendo
en el fondo sus intereses.

Es por ello que tiene acuerdos con países que no cumplen los requisitos de los que se declaran
defensores, como podría ser Arabia Saudí, con quienes mantienen un acuerdo vigente desde el fin
de la II Guerra Mundial. No obstante, pasa por alto los aspectos más dignos de mención de este
país porque le garantiza energía barata y segura.

Entre sus otros aliados tradicionales podemos encontrar Egipto, con quien le interesa tener buenas
relaciones para controlar el canal de Suez por el que transita el petróleo del Golfo con destino
EEUU, aunque el país ha sufrido los efectos de la Primavera Árabe y ahora mismo no están muy
definidos los aspectos del nuevo Egipto en lo que respecta a EEUU. Israel también ha sido un
aliado tradicional de los EEUU, además de Pakistán, que se encuentra en un periodo muy
convulso, y Turquía, país que demuestra que democracia e Islam no son incompatibles.

Sin embargo y a pesar de todo esto, nuevos actores le discuten la hegemonía y el liderazgo global,
afirmando que incluso la ha perdido a raíz de las guerras de Irak y de Afganistán, que

han mostrado que la fuerza del poder militar hasta el momento ahora no se ajusta a las realidades
de la guerra. Invadió a Irak con el pretexto de que Saddam Hussein tenía armas nucleares,
buscando con ello controlar también el 2º país con mayores recursos de petróleo, mostrando al
mundo que no se podía desafiar el poderío militar de la potencia, desencadenando en el mundo
una carrera armamentista para destrucción masiva; desde allí empezó a declinar la hegemonía
estadounidense y su capacidad de manejar el mundo a su antojo.

La prueba de que EEUU está perdiendo hegemonía es que su opinión pública ya no tiene
unanimidad sobre la política que se debe llevar a cabo, y esto se observa en que los 4 últimos
gobiernos estadounidenses han tenido orientaciones políticas diferentes. Aquí encontramos 2
tipos de poder: el poder duro, utilizado por EEUU quien ha intentado imponerse de una manera
coercitiva debido a sus hegemonía en el campo de la política y de la economía; y el poder blando,
utilizado por Europa, que ha recurrido a las relaciones internacionales para lograr sus objetivos.
Frente a estas 2 corrientes, el gobierno de Obama ha adquirido una forma de poder que podríamos
denominar poder inteligente, que sería un poder duro real pero blando en apariencia.

Sin embargo, la sociedad americana está evolucionando hacia un poder blando propugnado por
los demócratas, pues desde la crisis a EEUU le cuesta mantener un crecimiento económico.
Además tiene el lastre de mantener 2 guerras a la vez, lo que le impide acometer ciertas políticas
públicas. Se está evolucionando hacia una preocupación más interior que exterior

Rusia y la región

Rusia desde la Perestroika sufrió un periodo de gran decadencia que acabó con su hundimiento
económico total, de tal manera que tuvo que ser rescatada por el FMI. Con el paso del tiempo
superó esta crisis, y ahora ha retornado geopolíticamente. Este nuevo poder geopolítico radica en
la energía, de la venta de la cual obtiene sobre el 50% de su presupuesto estatal. Fue con la
nacionalización del petróleo y del gas que realizó Putin con la que inició su gran desarrollo actual.

Además, al tener a gran parte de Europa y China dependiendo de sus recursos, pues ha
diversificado su energía, tiene un poder coactivo al poder amenazar con el corte del suministro.
Es un país que no depende de ninguno, pues su gran extensión le provee de una cantidad de
recursos casi ilimitada.

Un caso diferente es el de sus vecinos del Cáucaso, territorio donde se reúnen todas las patologías
posibles. Encontramos niveles de desarrollo bajo, Estados débiles donde las autoridades ejercen
a su antojo, reclamaciones nacionales…Y además es un territorio por el cual pasan todos los
oleoductos de gas y de petróleo que van desde Asia a Europa. Estos oleoductos se encuentran en
el fondo de muchas reclamaciones nacionales, pues las naciones que reclaman la independencia
buscan beneficiarse de estas vías de energía.

Las soluciones a los problemas caucásicos son un desafío que se le plantea a Europa.

Asia: el triunfo del “poder blando”

Asia ha establecido su peso político gracias a la diplomacia. Sin embargo, el grandísimo espacio
geopolítico asiático es muy complejo.

Los 2 países que más peso están adquiriendo en el contexto geopolítico global son China e India,
cuyo proceso de aceleración histórica plantea una serie de desafíos políticos, institucionales y
económicos.

El caso chino merece especial atención. Es a partir de la revolución de Tian’anmen en 1989


cuando China decide el camino político que va a tomar. Opta, al contrario que Rusia que tras el
fin del comunismo decide implantar la democracia, por la dictadura. Pero es una dictadura curiosa,
pues mientras que políticamente no hay ninguna libertad, económicamente ha adoptado una
economía de mercado, que además al estar reconocida en la OMC le permite comerciar con todo
el mundo. Sin embargo, cada vez son más los organismos que le reclaman más leyes democráticas.

Asia ha pasado de ser un espectador de la Historia a convertirse en protagonista. Esto abre una
etapa completamente nueva. China esta estableciendo relaciones comerciales con países
subdesarrollados para practicar una especie de colonialismo como el del siglo pasado, por el cual
China se compromete a realizar infraestructuras en estos países que le comportan 2 beneficios: es
una válvula de salida para la superpoblación, y como compensación el país recibe recursos
naturales.

Es probable que la dimensión total de la economía china exceda a la de EEUU en esta década,
pero a China aún le queda mucho trecho para llegar a igualar los instrumentos de poder de EEUU
y todavía se enfrenta a muchos obstáculos a su desarrollo como pueden ser su atraso rural, sus
tensiones demográficas, y su, hasta el momento, incapacidad de gestionar las demandas de
participación política de una creciente clase media urbana, de la desigualdad regional, y de
resentimiento de las minorías étnicas.

El Gran Oriente Medio


Es una región tan inestable como esencial, pues permite vivir a Occidente. En este territorio se ha
hecho por parte de Occidente una falsa dicotomía entre democracia e Islam al afirmar que son
incompatibles. Turquía nos demuestra que no es así, pues se ha erigido en defensor de la laicidad
en un Estado mayoritariamente musulmán, obteniendo cierto liderazgo en esta zona. Sin embargo,
la modernización que la mayoría de estos países está sufriendo no tiene porque significar su
democratización

Por otra parte, la herencia colonial en estos países es negativa, pues con la descolonización se
provocaron problemas al abandonar totalmente las metrópolis a las antiguas colonias,
desentendiéndose del proceso de formación de los nuevos Estados, que han sido en su mayoría
Estados fallidos, donde EEUU ha aumentado su presencia, sobre todo en el Golfo, para asegurar
el suministro de petróleo.

Otro problema que nos encontramos en Oriente Medio es el conflicto palestino-israelí. Es un


conflicto interminable e internacional, pues hay países que apoyan a unos y países que apoyan a
los otros. Israel, como Estado fuerte de los 2 ha llevado a cabo una política de conquista de
territorio mediante la construcción de urbanizaciones en territorio palestino, urbanizaciones que
el ejército está obligado a defender. Esto ha permitido ir disgregando el territorio palestino para
evitar su unificación. No parece que vaya a tener solución a corto plazo.

Por último, Oriente Medio es la cuna del terrorismo de matriz islámica. Las guerras
estadounidenses en aquel territorio no parecen ayudar a resolver el conflicto.

Los nuevos países emergentes: Brasil como ejemplo

El nuevo contexto económico, de mayor demanda, les ha beneficiado. Han diversificado sus
mercados. Este crecimiento sostenido ha traído el incremento de la clase media y la consolidación
de sistemas democráticos. Sin embargo, el crecimiento económico no será perpetuo pues está
basado en los recursos naturales, lo que demuestra la debilidad real de estos sistemas económicos.
Si no se diversifican los procesos productivos las economías de estos países están condenadas al
fracaso.

África

1.3.- Europa y su proyecto político

A Europa conforme está constituida actualmente se le presentan 2 grandes retos de futuro:

- La construcción del proyecto político


- La política exterior
Estos 2 desafíos sitúan a Europa en una encrucijada de la cual no sabe como salir, pues es un
proyecto político inacabado. Solamente se ha conseguido la unión monetaria, y lo peor es que
actualmente el resto de uniones (fiscal, política, etc.) son impensables.

Además la crisis económica ha remarcado aún más las diferencias, pues la vieja periferia europea
no puede competir con las bases productivas de la gran dorsal (Londres, París, y el Rhur). Tienen
problemas para avanzar en el plano económico y para afianzar el sistema político. Frente a esto
han surgido 2 posiciones: la de más Europa, impulsando el relanzamiento del proyecto político
(Francia, GB, Alemania); y la vuelta al proteccionismo, desglobalización y empoderamiento del
Estado, postura defendida por aquellos países a los que la UE se les ha convertido en un problema.

Así pues, para conseguir una Europa unida se han seguido políticas de cohesión y ampliación. De
la misma manera que toda la Europa del Este ha tenido que reconstruir desde la caída del Muro
nuevos estados y nuevas bases económicas, ahora la vieja periferia necesita ayuda por la mala
situación económica que traviesa. Ha visto cómo el centro de gravedad se ha ido desplazando
alejándose hacia el centro y el este, desplazándose con ello también gran cantidad de fondos. Esto
trae la consecuencia del riesgo de ruptura entre el Norte y el Sur, pues el norte desconfía de la
vieja periferia debido a que considera que ha derrochado los recursos que se le ha dado y ha dejado
escapar la oportunidad histórica que ha tenido para afianzar sus bases y acrecentar su crecimiento.

Esta crisis es el tema de debate entre eurófilos y escépticos, y, aunque la UE siempre ha salido
reforzada de las crisis en la medida en la que los líderes políticos han decidido subir un peldaño
en las relaciones de cooperación entre los países comunitarios, de esta crisis no se sabe muy bien
cómo se saldrá.

Fuera de Europa también hay que tener en cuenta la acción de los actores geopolíticos externos.
Una de las dinámicas más importantes es la cuestión turca. El país ya ha solicitado la admisión
en la UE, pero se encuentra con países a favor y en contra. Los que están a favor defienden que
es un país que ha demostrado que democracia e Islam son compatibles, que es miembro de la
OTAN, y que su inclusión en la UE permitiría integrar el corredor que ocupa a favor de Europa y
no de Asia. Quienes están en contra defienden que no se puede aceptar una comunidad islámica
tan numerosa en Europa, que un porcentaje muy alto de los presupuestos se destinaría allí debido
a su grandeza, y que en el Parlamento se constituirían en la 2ª fuerza en número de diputados.

Otra dinámica externa importante es la ampliación de la UE inscribiendo a los países del este.
Aquí el problema radica en que son democracias jóvenes de muy baja calidad. Por tanto, antes de
su adhesión la UE debe desarrollar políticas de desarrollo y de vecindad que les ayude a adoptar
en cierta medida el ritmo de Europa.

Otro punto caliente desde el punto de vista geopolítico es el Báltico, puesto que el territorio se lo
disputan los territorios ribereños por los recursos que tiene. Ante esto, la UE desarrolla políticas
de cooperación entre los países.

Sin embargo, donde más desafíos se presentan para la UE con respecto a sus fronteras es en dónde
se encuentra su mayor brecha, y también donde se encuentra la mayor brecha del mundo, que es
entre Europa y África. Sólo en término económicos encontramos una diferencia de 10 a 1. Otra
brecha importante es la cultura.
Europa se podría decir que esta en deuda con las sociedades africanas, pues hasta que los
movimientos de la Primavera Árabe derrocaron a una serie de dictadores en países como Túnez,
Egipto o Libia, Europa siempre había defendido el status quo en África, pues le interesaba un
poder fuerte en los países para agilizar y asegurar el suministro de recursos. Es por eso que
actualmente los jóvenes de África desconfían de Europa, a lo que se le añade un cierto recuerdo
del colonialismo. Si hablamos en términos de cooperación, la UE debería intentar promover
asociaciones de países africanos, pues éstos no tienen sentido de cooperación entre ellos, además
de ayudar a consolidar los Estados, pues en muchas partes de África, y más concretamente al sur
del Magreb y en el Cuerno de Etiopía el Estado no existe, pues allí se encuentran los agujeros
negros más grandes del mundo, pues gobiernan las tribus, de las cuales muchas son armadas y de
raíz islamista.

Es África un continente que está creciendo, pero es un crecimiento que no se corresponde con un
desarrollo por lo que hemos citado, por el altísimo grado de corrupción de las élites y por los
niveles insoportables de pobreza. Ante esto a Europa se le plantean grandes retos que podrían ser:
acabar con las actitudes coloniales, con los dobles raseros y con el apoyo al modelo de élites
corruptas; y apoyar la consolidación de la democracia, de la transición demográfica, del
crecimiento económico equilibrado, y de la modernidad del Estado, entendiendo modernidad
como más democracia y más y mejor Estado.

Al ritmo que demográficamente está creciendo la ribera sur del mediterráneo, se cree que
necesitará crear 50 millones de nuevos empleos, y ante esto la UE también debe implicarse de
manera más decidida tomando como referencia las políticas de cohesión aplicadas en Europa, que
incluirían la integración regional, la cooperación sobre proyectos compartidos, el desarrollo
económico, la reforma institucional y el diálogo entre autoridades locales y regionales. Pero la
intervención europea en África también tiene sus riesgos, como la tentación que puede tener
Occidente de controlar o desvirtuar el proceso por temor al aumento de la inestabilidad en la zona
y sus repercusiones, o la dificultad de definir el tipo de regímenes políticos y consolidar la
separación entre islamización política y secularización del Estado, a parte de la falta de
perspectivas que actualmente tienen los jóvenes.

Todos estos proyectos que se deberían llevar a cabo tienen que tener también en cuenta una serie
de cosas que deben evitar, como crear expectativas imposibles de cumplir, apostar sólo por grupos
o individuos en la élite excluyendo al grueso de la sociedad, ignorar a la hora de ejecutar estos
proyectos a los países donde el Estado es fallido, no militarizar la construcción de la democracia
como está ocurriendo en Afganistán, o confundir democratización con europeización.

Todo esto evidencia que Europa ha perdido protagonismo en la escena mundial. Quiere
convertirse en un actor político relevante a nivel global, pero la evidencia nos dice que si no varía
su rumbo no puede serlo.

Su problema principal para convertirse en un actor relevante radica es su gran cantidad de países
y la poca UE que conforman. En ningún organismo importante Europa está representada como
tal, sino que son los Estados los que representan a Europa (consejo de seguridad de la ONU, G-
20…). Además no tiene voz propia pues en su seno hay muchas divergencias respecto a temas
relevantes como han sido el tema de la guerra de Irak o Kosovo, en otros temas su papel es poco
relevante, lo que demuestra que su voz pesa poco, como en el conflicto de Palestina o en la cumbre
del clima en Copenhague, y en otros conflictos como el caso yugoslavo su papel es meramente
subsidiario.

Esta multiplicidad de opiniones evita que se pueda ver a la UE como un espacio compartido que
es mucho más que la suma de Estados. Por tanto, a pesar de un gigante económico al concentrar
al 6% de la población y el 20% de la economía mundial, políticamente es un enano por el poco
peso que tiene en el contexto global.

Ante las causas que explicaron en el pasado la supremacía del continente, como pueden ser la
revolución científica, la democracia, la medicina moderna o la ética del trabajo, causas que han
quedado obsoletas, es necesario un nuevo impulso económico, fiscal, y político.

2.- GEOPOLÍTICA DE LA COMPLEJIDAD. NUEVOS Y VIEJOS CONFLICTOS

2.1.- Geopolítica y (des)orden global

Actualmente hablamos de una geopolítica de la complejidad y de la interdependencia, pues los


conflictos repercuten a nivel global, y como tales exigen un nivel de gobernanza global que los
solucione, cosa que aún no ha sido posible.
2.2.- Diferente naturaleza de los conflictos

La desaparición de los bloques no ha reducido los conflictos bélicos ni los gastos en defensa.
Como ejemplo de esto tenemos a EEUU, quien por sí solo gasta cerca del 50% del gasto total
mundial en defensa. Su perseguidor, China, sólo gasta el 7% del total, pero ha incrementado sus
gastos en defensa en un 200%.

Esto responde a la nueva naturaleza de los conflictos, que son da carácter social, por recursos, y
por etnias o religiones, además de que el peso de la Historia también es muy importante en los
nuevos conflictos. Por ejemplo, la descolonización, en la que no se tuvo en cuenta las culturas o
etnias, sino que se descolonizó cogiendo como referencia las antiguas colonias.

Otra gran causa por todos los conflictos del mundo actualmente es la posesión por los recursos,
aunque muchas veces los conflictos que se generan por estos objetivos se esconden bajo razones
étnicas o religiosas.

Una patología que el mundo occidental padece es que muchos conflictos que hay en el mundo los
tiene olvidados. Y estos conflictos olvidados, los que se dan en los países tercermundistas, son
mayoritariamente por las crisis de alimentación, pues a causa de la inflación de los productos
básicos se producen catastróficas hambrunas. Por ejemplo, tenemos el conflicto que se crea entre
las empresas y las comunidades indígenas de los lugares en donde las empresas se establecen.

Los Estados fallidos son también lugar de conflictos peligrosos, sobretodo por lo que se refiere al
narcotráfico. Así pues podemos hablar de “narcoestados”, entre los que destacarían Méjico,
Nicaragua y El Salvador. Estos países no disponen de instrumentos eficaces para poner fin al
mercado de la droga, pues son más numerosos los grupos paramilitares que el ejército, en muchos
casos corrupto también debido a la ya mencionada fragilidad del Estado.

En el caso africano, es un continente que derrocha alrededor de 20000 millones de dólares en


conflictos cada año, además de los constes indirectos incalculables. Esto es en parte culpa de
Occidente que es quien le vende las armas. Los conflictos crean millones de refugiados y
desplazados cada año, que afortunadamente son ayudados por las ONG, que llegan allí donde la
política no lo hace. Sin embargo, hasta en esto hay discrepancias, pues hay quien piensa que las
ONG realizan su trabajo pero sin modificar el conflicto o presionar a los actores políticos para
que intervengan, legitimando el status quo. Frente a esta posición están los que dicen que menos
mal que las ONG están en esas partes del mundo, porque del contrario ahí no habría nada.

2.3.- Geopolítica de los recursos

La relación entre la geopolítica y los conflictos es una cuestión evidente. Y esto es así porque
como la demanda ha crecido y los recursos son limitados, los precios suben y también la tensión,
que desencadena conflictos. Es por eso que los Estados están llevando a cabo estrategias de
protección de los recursos energéticos, de defensa de las rutas comerciales y de seguridad del
abastecimiento.

Por esto, los países desarrollados han pasado su centro de gravedad geoestratégico hacia la región
de África, del Caspio y del Golfo Pérsico, zonas de donde salen la mayoría de los recursos. Y se
necesita una cierta seguridad en esas zonas pues tanto en los países originarios de los recursos
como en los países que se traviesan hasta llegar a los países de destino son zonas inestables y
conflictivas. Por ejemplo, si se produjera un conflicto en el Golfo, repercutiría de manera negativa
en el grueso de la población mundial al subir el precio del petróleo. Y no es esto nada utópico,
pues en los territorios del Golfo existen todas las versiones del islamismo.

Otro punto conflictivo es la cuenca del mar Caspio, pues son Estados jóvenes nacientes de las
antiguas repúblicas soviéticas, corruptos pero ricos en recursos gracias a que la URSS no se
molestó en explotarlos pues los consideraba como territorios de reserva de recursos. Estos países
tienen acuerdos con todo el mundo. Pero eso no es todo, pues además de los conflictos entre los
Estados hay conflictos por el control del subsuelo del mar. Y en estas zonas se instalan grandes
multinacionales que dan mucho dinero a los gobiernos, dinero que no se administra de forma
adecuada pues la sociedad no se beneficia.

Todo esto tiene como consecuencia un escenario geopolítico marcado por la competencia entre
Estados para acceder a materias primas vitales, e impactos ambientales muy negativos para las
sociedades afectadas.

El control de los recursos como gran cuestión geopolítica es un desafío que se le presenta a la
gobernanza global, pues se debe legislar más allá de ideologías y culturas en este aspecto, pues
mientras los recursos van decreciendo la demanda está aumentando a causa de las economías
emergentes, lo que podría desembocar en un riesgo de inestabilidad.

Sin duda el recurso más preciado actualmente es el petróleo y el gas, unos recursos no renovables
cuyas reservas conocidas se estiman entre 25 y 50 años, localizado preferentemente en zonas
fronterizas en conflicto y en áreas con crisis recurrentes y con episodios de violencia, que ha de
ser transportado por zonas y puntos aún más conflictivos. Es un recurso vital para la sociedad
industrial y, en consecuencia, susceptible de provocar el uso de la fuerza. Actualmente el centro
de gravedad geopolítico se ha desplazado hacia Asia central y por ello se ha desplazado hacia esa
zona la creciente presencia militar, además de la importancia que ha tomado África al saber que
es un continente muy rico en recursos, y por tanto también está siendo centro de atención de los
grandes actores geopolíticos.

Otro recurso que se va a convertir en importantísimo y que va a generar en el futuro los mismos
problemas que genera ahora el petróleo es el agua. Es un recurso escaso y vital, especialmente
en la zona que va desde el norte de África hasta el sur de Asia, que se verá sometido a un incesante
aumento de la demanda al aumentar el consumo humano y el consumo del regadío para la
producción agrícola por el aumento demográfico, en un claro contexto adverso de cambio
climático.

El conflicto más sintetizado entre historia, cultura, y recursos es el conflicto de Palestina e Israel,
y el agua está siendo un arma más en el conflicto, pues Israel está haciendo multitud de pozos con
el objetivo de asegurarse el suministro de agua y reducir la del territorio palestino.

También existe otro conflicto, el de los minerales.

El crecimiento de América Latina está basado en la explotación de sus recursos naturales. Por
tanto, su milagro económico está basado en la explotación de minerales y materias primas,
sobretodo en las economías emergentes. Sin embargo, es un crecimiento económico frágil, porque
la explotación de recursos no fomenta una buena base productiva. Y no sólo esto, sino que también
está creando problemas medioambientales de gran magnitud. Este crecimiento económico de la
explotación vive mejor en estructuras democráticas poco desarrolladas que en democracias
sólidas, ya que el beneficio sólo repercute en las élites politico-económicas.

Todos estos problemas mencionados obligan a adoptar una nueva agenda en la geopolítica de los
recursos naturales. En 1er lugar, los países de la OCDE deben promover normas obligatorias de
transparencia en contratos, actividades económicas y fiscalidad, favorecer la gestión responsable
de industrias extractivas, definir formas de cooperación que no perjudiquen a los países
concernidos y que ayuden al empoderamiento de los Estados frágiles y eliminar paraísos fiscales
destino de muchos de los beneficios.

En 2º lugar los gobiernos de países ricos en recursos naturales deben establecer marcos legales y
fiscales que respondan al interés general y eviten al máximo la corrupción política y
administrativa, hacer públicos el origen y destino de los beneficios obtenidos por la explotación
de recursos naturales, evitar el daño ambiental provocado a muchas comunidades y territorios, y
diseñar políticas públicas beneficiadas de estos recursos.

En 3er lugar las empresas privadas deberían respetar reglas básicas que afecten a derechos
sociales, humanitarios y medioambientales, cumplir las normas de responsabilidad corporativa,
favorecer contratos no lesivos y evitar prácticas corruptas y publicar de forma transparente origen
y destino de sus beneficios.

Finalmente, en 4º lugar, se debe exigir una mayor acción de las instituciones financieras globales.

3.- LA TRANSFORMACIÓN DEL ESTADO

Nos encontramos con una paradoja al hablar de la crisis del Estado, y es que el número de Estados
a nivel global no para de aumentar, a pesar que se cree que es una institución fallida. Los
científicos hablan de este fenómeno como una vuelta a la Edad Media debido al desorden, a la
generación de microestados y a la fractalidad geopolítica.

Actualmente hay 3 tipos de Estados: consolidados, en transformación y fallidos. Y existe grna


desigualdad aquí también, pues con ¼ parte de los Estados del mundo, se puede reunir el 90% del
PIB y el 85% de la población, pues el resto son meras comparsas. Esto es la fragmentación
geopolítica.

El 2º debate de las ciencias sociales, a parte de la proliferación de Estados, es el debate entre


Estado y globalización. Aquí podemos encontrar diferentes interpretaciones:

1) La globalización diluye las capacidades del Estado, pues se convierte en demasiado


grande para unas cosas y demasiado pequeño para otras. Pierde autonomía, se debilita y
se adapta en la escala global; se transforma y se reestructura en la escala regional; y se
cuestiona o se combate por las nuevas expresiones identitarias.
2) El Estado es y seguirá siendo una pieza esencial, incluso cuando parece que se debilita o
cede soberanía es para hacerse más fuerte, pues esa decisión es suya (UE). Es más, las
iniciativas supraestatales no dejan de ser creaciones de los Estados. Además, este debate
no se puede hacer de una manera europeísta, sino que el Estado es esencial en otras partes
del mundo (Rusia, China). Y la importancia del Estado radica también en que todavía
existe un gran número de espacios en el planeta donde el principal problema es la no
existencia de éste; son estados fallidos. Para quienes profetizaron la desaparición del
Estado, el “mundo sin fronteras”, si alguna vez existió, ha sido sustituido por una
creciente presencia del Estado, en especial después del 11-S y la crisis de 2008.
3) El debate entre Estado y mercado: los mercados gobiernan, los Estados administran.
Respecto a este debate hay 2 familias: la neoliberal y la socialdemócrata. Esta
interconexión económica ha propiciado procesos de desterritorialización o su contrario,
ha repartido el poder efectivo y ha originado problemas globales como el dumping social
o el daño al medio ambiente.
4) Los procesos de transformación y reestructuración dentro de las fronteras de cada Estado:
descentralización política y emergencia de la escala local y regional. Las regiones urbanas
y metropolitanas han ganado protagonismo. Hay una tendencia a la descentralización
política en todo el mundo, y los gabinetes políticos no estatales han ganado mucho peso.
5) El debate entre Estado y nación es un asunto complejo. Nación y nacionalismo tienen
vida propia, independientemente de la condición de Estado, al margen del Estado o contra
el Estado, pues perduran más allá de los Estados. Se está asistiendo a la emergencia del
hecho nacional en estados plurinacionales.
6) Jaque al Estado. Nuevos poderes y desafíos al Estado: paraísos fiscales, geopolítica de la
droga y el crimen organizado.

4.- GLOBALIZACIÓN Y DEMOCRACIA

4.1.- Un término de cambiante significado y contenido

La democracia se entiende como el gobierno del pueblo, el cual es el sujeto soberano con
capacidad de tomar libres decisiones colectivas ejercido por todos los ciudadanos mediante la
suma de libres decisiones individuales.

Pero esto no ha sido siempre así, pues el Dêmos (todos los ciudadanos), ha tenido distinto
contenido y han debido superarse diferente formas de exclusión, de la misma manera que el
término “decisiones soberanas” ha cambiado de significado, pues ahora soberanía se entiende en
2 niveles: global (procesos que tienen dimensión fuera de los Estados), y estatal (procesos que
tienen dimensión dentro de los Estados). Esto nos lleva a hablar ahora de una soberanía
compartida

Las democracias han ido construyendo un conjunto de derechos, sobretodo sociales, que tienen
que ver con el bienestar de la población, de forma progresiva, aunque muy desigual, y en algunos
casos en fecha muy reciente, pues en la mayor parte del mundo la democracia está en
construcción, y no es irreversible, ya que de la misma manera que se construye se destruye.

4.2.- Dêmos, demoi y comunidad política relevante en el contexto globalizado

A escala global y estatal el término se está modificando, de una parte con déficit de gobernanza
democrática global, y con avance en otras. Dependiendo de cada caso, los demos y las
comunidades políticas son unas.

De la mano de las TIC ha sido posible crear espacios y redes al margen de los Estados. Van
apareciendo movimientos sociales con mucha autonomía. No todo se sustancia en el Parlamento.
Los movimientos tienen naturaleza política porque desde fuera del sistema quieren cambiar la
política de dentro.

Sin embargo la democracia occidental tiene una paradoja, pues a pesar de que ninguna parte del
mundo tiene una democracia avanzada, occidente que se acerca a este concepto está sufriendo el
descontento de la sociedad con el sistema. Esto ha llevado a los científicos a hablar de la
demoesclerosis. La 1ª causa de la misma es la sensación de la sociedad de que el sistema
democrático les deja demasiado a al intemperie. En 2º lugar, la aparición de actores y poderes
extraestatales que afectan demasiado a nuestra vida. Y la 3ª es el descrédito de la política y el
funcionamiento deficiente de los partidos políticos, con poco apego a la ciudadanía. Se está
produciendo una brecha entre la política oficial y la ciudadanía que se va ensanchando.

La demoesclerosis tiene 3 riesgos:

1. Propuestas radicales y expresiones políticas nuevas de corte populista. Son consecuencia


de la desafección de los ciudadanos con el sistema tradicional
2. Posibilidad que las lagunas de poder que deja la centralidad política sean ocupadas por
los nuevos mediadores que ocupan parcelas de poder (mercados, mass media)
3. Expresiones de democracia autoritaria, que significaría la aparición de nuevas realidades
políticas que hacen una actividad muy restrictiva con el funcionamiento del sistema. El
mejor ejemplo de esto ha sido la Italia de Berlusconi.

A pesar de todo, la democracia también está siendo positiva en la medida que se entiende como
sinónimo de desarrollo y no como un lujo occidental. Si bien es cierto que la democracia no puede
ser igual en todas partes, debe responder a cada contexto concreto con la búsqueda del bien
común.
Esto se observa en que los países autocráticos o dictaduras son minorías y van ganando terreno
las democracias de mayor o menor calidad, aunque estas nuevas democracias tienen riesgos, como
pueden ser el condicionamiento a los nuevos mediadores, esto es, la democracia nacería mal, pues
se condicionaría a grupos específicos y no a toda la demos.

También en los países en vías de desarrollo la democracia puede esconder una paradoja, pues ya
que muchos ciudadanos confían en que el establecimiento de las democracias resolverá sus
problemas, si esto no ocurre se pueden producir situaciones de desapego que pueden derivar hacia
tiranías nuevamente, y convertir estos gérmenes de Estado en Estados fallidos.

4.3.- La agenda democrática

La nueva agenda democrática debe mejorar el campo de funcionamiento de los partidos políticos
y sistemas institucionales. Los partidos son la pieza fundamental sobre la que se construye el
Estado, y si no entienden que deben dejar de vivir al margen, la brecha entre ciudadanía y política
será mayor. La solución sería buscar nuevas formas políticas (elecciones primarias, revisión de
sistema electoral…)

Del mismo modo, también se debe reformar las instituciones democráticas. Otro campo a mejorar
es la transparencia. Los nuevos Estados hablan de una rehabilitación del Estado, de modo que se
necesita el empoderamiento de los Estados para que puedan abordar el gran número de demandas
sociales.

CONCLUSIONES

 La globalización en marcha presenta un carácter multidimensional, asimétrico,


heterogéneo y discontinuo. Repercute de forma desigual en las diferentes sociedades y
territorios. Afecta a todos los ámbitos de la política, a la actividad social, económica,
territorial, laboral o cultural. Crea nuevos patrones de desigualdad y jerarquía. También
abre nuevas posibilidades.
 Complejidad, fragmentación, vulnerabilidad, incertidumbres y nuevos riesgos en un
mundo globalizado.
 Nueva geografía y etiología de los conflictos.
 Un nuevo contexto geopolítico
 El Estado se transforma y se reestructura, y parte de la sociedad lo cuestiona y lo combate
¿pierde autonomía, se debilita?
 El espacio de los lugares y de las gentes frente al espacio de los flujos. Nuevo
regionalismo y gobernanza multinivel. Las ciudades como actores políticos.
 Riesgos y desafíos para las democracias.
 Un mundo más multipolar (no es seguro que más unilateral) en el que se ha conformado
grandes conjuntos regionales.
9. Una nueva “modernidad líquida” en la que ya no existen grandes relatos de la Historia.
 Nuevos tiempos “postheróicos” en los que han cambiado los actores.
 Un nuevo siglo sin brújula, con desajustes simultáneos en varios ámbitos: intelectual,
financiero, climático, geopolítico y ético. Relación Estado-mercado; estructuras globales-
estructuras estatales; empresas-territorio; estructura familiar; ciudadanía y democracia-
ciudadanía y política; crecimiento-desarrollo
 También con avances y progresos en algunos ámbitos