Sie sind auf Seite 1von 3

Nacionalidad:

La nacionalidad es el estado al que pertenece una persona que ha nacido en una nación
determinada o ha sido naturalizada. Es también la condición y carácter peculiar de los
pueblos y ciudadanos de una nación. En España se utiliza este término también para
referirse a algunas comunidades autónomas que poseen algunas características propias
como una lengua, cultura e instituciones públicas de gobierno.
Nacionalidad jurídica, administrativa o de pasaporte: la pertenencia de una persona a un
ordenamiento jurídico concreto. Este vínculo de un individuo con un Estado genera
derechos y deberes recíprocos; y para el constitucionalismo contemporáneo, implica el
concepto de soberanía nacional.1 Por ejemplo: argentino, boliviano, brasileño, chileno,
colombiano, costarricense, cubano, dominicano, ecuatoriano, español, guatemalteco,
hondureño, mexicano, nicaragüense, panameño, paraguayo, peruano, puertorriqueño,
salvadoreño, uruguayo y venezolano.
Nacionalidad social, identitaria o de sentimiento: la pertenencia a un grupo social de fuerte
personalidad identitaria (el carácter nacional de un pueblo), que se identifica con el
concepto (también polisémico) de nación, especialmente en el contexto del nacionalismo
que se impone como ideología constitutiva del estado-nación a partir del siglo XIX. La
identificación de este concepto con el anterior depende de la aplicación del denominado
principio de nacionalidad (identidad entre nación y Estado), que históricamente se pretendió
generalizar en Europa tras la Primera Guerra Mundial (como consecuencia de los
denominados 14 puntos de Wilson) y en la mayor parte del mundo tras la Segunda Guerra
Mundial (procesos de descolonización). Tal pretensión ha sido considerada por variados
autores imposible de realizar en la práctica dada la multiplicidad de identidades y confusión
entre diferentes comunidades, culturas, lenguas, religiones, territorios y fronteras (por
ejemplo, entre vasco, catalán, gallego, quebequense, californiano, nayarita, sinaloense,
jalisciense, huichol, cora, tepehuano, serrano, costeño, norteño, etc.),2 pero es de facto lo
que ocurre en los estados ya asentados (la mayoría de los estados actuales son
plurinacionales en el sentido de albergar más nacionalidades que la nacionalidad singular
que normalmente lo origina).
Domicilio:
En primera instancia y por definición, domicilio es la circunscripción territorial donde se
asienta una persona.
El domicilio como atributo de la personalidad en general y concretamente de una persona
física, es la sede jurídica del sujeto, es el lugar en el que el sistema legal lo tiene situado, a
efecto de vincularlo allí en sus relaciones jurídicas con los demás sujetos y con las
autoridades administrativas y judiciales competentes territorialmente en esa
circunscripción.
El domicilio es, pues, el punto forzoso de referencia para un conjunto de derechos y deberes
de naturaleza fiscal, entre los que destacan: la competencia del sujeto activo (recuérdese
en particular el caso del régimen competencial de las Entidades Federativas entre sí); la
localización del sujeto pasivo; la ubicación e identificación de los bienes afectos a un posible
procedimiento económico-coactivo de ejecución, etc.

Residencia:
Se entiende por residencia el lugar donde alguien habita, como consecuencia de residir,
proviniendo en su etimología este verbo de “residere” de “re” que indica intensidad, y
“sedere” que es sentarse. Es un concepto de hecho y no de derecho.
La residencia es la casa o lugar donde uno habita, especialmente si son suntuosas y de
gran tamaño; pudiendo alojar colectivamente a personas de igual condición, y por eso se
llaman “residencia de estudiantes”, residencia de ancianos”, residencia de inmigrantes,
etcétera. La residencia es una condición efectiva, se requiere la habitación de hecho, por lo
cual puede ser definitiva o solo temporaria, como el caso de alguien que está de viaje. Los
Estados requieren continuidad en el tiempo de permanencia, por lo menos un año, entre
otros requisitos, para otorgar la residencia legal en el país, a un extranjero.
Se conoce como residencia a todos aquellos lugares los cuales se encuentran diseñados
estructuralmente hablando, para que sean habitados, éste tipo de construcciones pueden
ser utilizadas como viviendas permanentes o temporarias, de igual forma cabe acotar el
hecho de que en cuanto a la capacidad de hospedaje, también pueden ser muy variables,
sin embargo lo más común es que las residencias cuentan con grandes espacios en donde
se puedan albergar al mayor número de personas posibles. De igual forma se debe acotar
que las residencias pueden ser de diferentes tipos, entre las cuales destacan, las
residencias estudiantiles, las de ancianos, entre otras.
(Procedimiento Civil) Criterio personal de localización de los litigios que determina la
competencia territorial de las jurisdicciones. Por residencia se entiende, respecto a una
persona física, el lugar donde tiene ella su domicilio, y respecto a una persona moral, el
lugar donde está establecida.
(Derecho Civil) Lugar donde se encuentra de hecho una persona. La residencia se
contrapone al domicilio, que es el lugar donde se halla de derecho. V. Domicilio.
Domicilio, morada, habitación. | Permanencia o estancia en un lugar o país. | Presencia y
vivienda de determinados funcionarios en el lugar en que desempeñan sus cargos o
funciones, exigida como obligación aneja al ejercicio de los mismos. | En algunos países,
exigencia de responsabilidad política a los principales gobernantes y autoridades.

Fuente de riqueza:
Por fuente de riqueza debemos entender el lugar en donde se producen los hechos
generados de los tributos. Es decir, el sitio en donde el sujeto pasivo, percibe el ingreso,
rendimiento o utilidad gravados por la ley tributaria, o donde derivan tales percepciones. De
tal manera que, cuando este sitio o lugar se localiza en algún punto del territorio nacional,
surge para el receptor del beneficio económico la obligación de enterar los tributos o
contribuciones federales que procedan conforme a las leyes aplicables.
La presente sección analiza fuente en este contexto y, brevemente, su evolución histórica,
como medio que permite entender determinados aspectos de la realidad normativa
mexicana actual en relación a fuente. Con esta finalidad, se ha pretendido examinar las
cuestiones más significativas que han ido configurando dicha institución en México, tanto
desde un punto de vista sustantivo como procedimental, ceñido al marco de fuente y la
Imposición al Ingreso.