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Terapia con bombas de infusión continua de insulina (ISCI)

Libera insulina de manera continua en el tejido celular subcutáneo logrando una


insulinemia basal; el sistema además libera insulina de forma intermitente (bolos)
previamente a las comidas para evitar la hiperglucemia postprandial, o para corregir las
hiperglucemias accidentales. Sólo se utilizan insulinas AAR.

En la terapia con insulina deben tenerse en cuenta las siguientes observaciones:

 Conservación adecuada de la insulina.


 Conocer la práctica del autocontrol de modo que se ayude al niño a ser lo
más independientemente posible.
 Debe conocerse la dosis exacta de su administración.
 Conocer los síntomas de hiperglucemia e hipoglucemia.
 Identificar las razones de punción como muslos y brazos. Se debe cambiar
de vez en cuando, para evitar la lipodistrofia.
 Después de la inyección, no debe frotarse la zona de punción.
 Detectar el efecto Somogyi, en su caso.
 Realizar determinaciones de glucemias en sangre, mediante tiras reactivas
que proporcionen información suficiente para modificar la dosis de
insulinas.
 Control de glucosuria. La presencia de glucosa en la orina indica que hay
que adaptar la dosis de insulina.
 Control de cuerpos cetónicos. La elevación de los cuerpos cetónicos en
orina y la glucosuria negativa informan de un estado de ayuno e
hipoglucemia o de un déficit de hidratos de carbono en la alimentación.

Ejercicio físico del niño diabético

Con el ejercicio físico disminuye la glucosa en la sangre, por lo que la necesidad


de insulina es menor. De ahí es importante de que los niños practiquen ejercicio físico de
manera sistemática; la dosis de insulina disminuye proporcionalmente al ejercicio
ejecutado. Para que sea efectiva esa práctica, debe ser regular y diaria, con una duración
de 45-50 minutos, divertida y regularmente, y no representar un esfuerzo y un gasto
energético elevado. Si el ejercicio físico no se hace todos los días, sólo se puede disminuir
la dosis de insulina los días que se practique o ingerir hidratos de carbono media hora
antes de iniciar el ejercicio.

Consideraciones generales sobre la diabetes infantil y del adolescente

Es importante conocer la adaptación del niño a su nueva situación. El objetivo de


la educación diabetológica consiste en suministrar información sobre las características
de la diabetes, las causas y la sintomatología; dar a conocer las normas básicas para
prevenir las complicaciones, tanto agudas como crónicas, y enseñar a relacionar la dieta
ingerida con la composición de los distintos alimentos. Mostrar al niño y a sus familiares
la importancia del control de la glucemia, así como los procedimientos de administración
de insulina, entre otros. La diabetes mellitus adquiere diversas características que se
ponen de manifiesto en la maduración física, destacándose en este apartado el retardo en
el crecimiento. En la maduración sexual se aprecia retardo en el desarrollo puberal y
retardo en el desarrollo sexual en sentido general. Se describen también en estos niños
baja autoestima, sobreprotección de los padres o rechazo a su enfermedad, entre otras
alteraciones.

Educación diabetológica

Se trata de la clave para conseguir un buen control metabólico. En la era del


tratamiento intensivo de la diabetes, la educación diabetológica es fundamental para
asegurar buenos resultados. Tanto porque es necesario transmitir una serie de
conocimientos para el adecuado autocontrol, como porque es necesario un apoyo y una
motivación constantes. Y porque además, ha demostrado tener un impacto positivo no
solo en el control glucémico, sino sobre todo en aspectos psicosociales de los pacientes y
sus familias. Existen múltiples guías publicadas que sirven de ayuda a la hora de elaborar
un programa educativo.

Algunos principios básicos de la educación diabetológica en la infancia y la


adolescencia son:

 Todos los familiares y encargados de cuidar del niño deben ser incluidos
en el proceso educativo y tener acceso libre al mismo.
 La educación diabetológica debe estar estructurada en un programa que se
adapte a las necesidades y peculiaridades del paciente y su entorno. En
este sentido, el currículo del programa variará considerablemente según se
trate de un lactante, un niño o un adolescente. Igualmente, deberá
adaptarse en la medida de lo posible a las peculiaridades culturales del
paciente y su entorno.

 Los profesionales encargados de impartir la educación diabetológica


deben poseer entrenamiento en habilidades educativas y pedagógicas, para
garantizar tanto la transmisión de conocimientos como el trabajo de
actitudes.

 La educación diabetológica debe ser un proceso continuado y repetido a


lo largo del tiempo para resultar efectivo.

Nutrición

El manejo nutricional es uno de los elementos clave para asegurar un buen control
metabólico. Dado que la evidencia disponible en la edad pediátrica es escasa y débil, a la
hora de proporcionar consejos apropiados para el manejo nutricional se recomienda
sensibilidad frente a las necesidades individuales y pragmatismo más que dogmatismo.

Objetivos/puntos básicos

 La dieta debe proporcionar la energía y los nutrientes necesarios para un


crecimiento y desarrollo óptimos, manteniendo un índice de masa corporal
apropiado.

 Debe evitar la aparición de hipoglucemias e hiperglucemias. La insulina


debe adaptarse al apetito del niño y al patrón de alimentación. En general,
hay que evitar obligar a comer o negar una comida para controlar los
niveles de glucemia.

 Organizar la dieta en tres comidas principales al día, más los tentempiés,


permite aportar los nutrientes necesarios, controlar el peso, evitar el
picoteo y los excesos, así como facilitar un horario para monitorizar la
glucemia. Además de las comidas principales, se suele facilitar la ingesta
de media mañana y la merienda, y, en general, es aconsejable tomar algo
antes de acostarse. La cantidad y tipo de hidratos de carbono a tomar en
estos tentempiés debe ser discutida con el equipo diabetológico.

 Se debe respetar las peculiaridades culturales, étnicas y familiares, así


como las necesidades psicosociales del paciente.

 Toda la familia debe estar involucrada a la hora de hacer cambios en la


dieta, orientados a conseguir una forma saludable de alimentarse.

 No se debe perder de vista el objetivo de mantener y preservar la calidad


de vida del paciente y su entorno. No se puede hablar de alimentos
prohibidos en diabetes. Alguno de ellos se debe consumir
excepcionalmente, como las bebidas azucaradas, teniéndolo en cuenta a la
hora de calcular las unidades de insulina y, a menudo, en el contexto de
ingestas ricas en grasa y proteínas para enlentecer el vaciamiento gástrico.
Una alternativa razonable para estas bebidas es recomendar la ingesta de
refrescos "light". Sin embargo, la negación total y sistemática de este tipo
de alimentos puede tener consecuencias psicológicas negativas.

 Disminuir el consumo de productos manufacturados y animar a aprender


a cocinar productos frescos.

 Al igual que en la población general, no se recomienda el consumo de


refrescos con gas. Hay que aconsejar tomar fundamentalmente agua.