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AÑO X VOL. XLVI 2.

4 QUINCENA ABRIL 1961 1 33--vgitA%

no persigue un fin utilitario, sino que se basa en la


convicción de que el desarrollo armonioso y completo
del individuo es la mejor garantía para su bienestar
y el de la sociedad (ver Hutchins, "Universidad de
Utopía").
Ahora bien, ¿ cuál seria el destino de la música en
Educación musical y cada uno de los dos tipos de civilización? Es lícito
esperar que en la primera se impondría una música
cultura general(*) "a medida" del consumidor; música funcional, no sólo
en el sentido estrecho de la palabra —como aquella
La vastedad del tema me obliga a renunciar a un que sirve para promover un mayor rendimiento de
examen más o menos exhaustivo de las múltiples re- empleados, trabajadores y hasta de vacas lecheras--,
laciones que existen entre la música y la cultura, y sino en cuanto se trataría de una música destinada
su reflejo en la educación musical, su contenido y a satisfacer necesidades de una humanidad masifica-
orientación, por lo que me limitaré a considerar sólo da, música de efectos precalculados, de acuerdo a
algunos aspectos parciales del mismo. un supuesto gusto de la mayoría, tal como ya es di-
Algunos de los más prestigiosos sociólogos y sicó- fundida por multitud de radiorreceptores, aparatos de
logos han coincidido en demostrar que la humanidad televisión y otros medios técnicos al servicio de in-
se encuentra actualmente ante una alternativa de tereses comerciales o de ciertas tendencias político-
significado fundamental: ¿ prevalecerá en el futuro sociales. En el mejor de los casos, esta música di-
un tipo de ser humano, algo así como un hombre- vierte, distrae (en lugar de concentrar); sirve para
masa, manejado por poderes que no conoce ni con- descanso del sistema nervioso, cumpliendo funciones
trola, cuyo valor para la sociedad depende de su fun- de higiene mental como podría hacerlo una película
ción en el proceso productivo, perfectamente susti- agradable o un baño tibio.
tuible; cuyas mayores virtudes serían la capacidad Necesariamente, tal música renuncia a la esencia
de adaptación, de conformismo, y quien, por otra par- misma del arte, a su capacidad de trascender la rea-
te, sería el consumidor de gustos y preferencias estan- lidad, de alcanzar el reino de los valores absolutos.
dardizados?... O bien, ¿ será posible salvar para las El verdadero arte se origina en el conocimiento me-
futuras generaciones la imagen del individuo como tafísico del artista, del individuo que gracias a una
personalidad inconfundible, según la definición de disposición excepcional, concreta una visión del mun-
Erich Kahler ? : "individualidad no quiere decir in- do a través del verbo, del color o del sonido, dando
tereses personales, sino una manera íntima, perso- expresión a los anhelos más íntimos, a las posibili-
nal, de pensar y sentir, que impregna la existencia dades más excelsas de la humanidad; y al comuni-
entera de una persdna..." El problema de referencia car su mensaje al destinatario —el público— aporta
ha sido extensamente tratado, entre otros, por Fromm, al enriquecimiento metafísico del mismo. Esta músi-
Riesman, Kahler, Gehlen y Hutchins. ca no está hecha para distraer ni para divertir; para
Estos dos tipos humanos son, en parte, resultado asimilarla, exige que se pongan en juego las más
de dos distintas modalidades de educación: una, que altas cualidades del intelecto y de la sensibilidad del
procura suministrar a la sociedad el tipo deseado, pa- individuo.
ciente, dócil, disciplinado, poseedor de ciertas infor- La elección del tipo de cultura anhelada impone
maciones y conocimientos prácticos, habilidades y cos- el tipo respectivo de educación, como también deci-
tumbres que le ayudan a cumplir con su función den- de sobre el tipo de música hacia el cual ha de orien-
tro de una sociedad de tipo colectivista; la otra tiene tarse la actividad creadora, la enseñanza y la orga-
como finalidad la formación de la personalidad: es nización de la vida musical en general, dentro de la
una educación que atañe a la totalidad del ser, que comunidad.
Podemos preguntar ahora si la educación musical
(*) Inmediatamente después de la II Asamblea Gene- ocupa un lugar tan importante dentro del panorama
ral del Consejo Interamericano de Música se reunió la
Conferencia de Especialistas de Educación Musical, del total de la cultura. El papel comparativamente se-
13 al 17 de diciembre de 1960, en la Universidad Inter- cundario y limitado que se le asigna en los planes
americana en San Germán (Puerto Rico). Participaron
delegados de la Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Chi- de enseñanza de escuelas y colegios, no demuestra
le, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Panamá, Perú que se trata sólo de una materia de incidencia más
y Puerto Rico. La Conferencia estudió la posible solu- bien superficial en el proceso de formación del indi-
ción de algunos problemas que afectan la educación mu-
sical y aprobó recomendaciones basadas en resoluciones viduo, siendo el arte musical en última instancia ac-
adoptadas por la III Reunión del Consejo Interamericano cesible sólo a una minoría que presente a su vez una
Cultural y la I Asamblea General del Consejo Interame-
ricano de Música. Las recomendaciones de la Conferen- disposición particular hacia él ?
cia formaren parte de la Agenda del Congreso Interame- No me expresaría así si no estuviera profundamen-
ricano de Educación Musical que se celebrará en San- te convencido del enorme valor y significado de la
tiago de Chile en 1962.
La FixvisTA DE EDUCACIÓN, representada en la Conferen- música, de sus cualidades pedagógicas y, por consi-
cia, considera interesante para los educadores españoles guiente, de su proyección cultural. Para hacer esta
los criterios de dos ponencias presentadas en San Ger-
mán: "La educación musical como complemento indis- afirmación no hay que basarse tanto en los síntomas
pensable de la cultura general", del argentino Ernesto exteriores, muy elocuentes, pues a nadie escapara
Epstein, y "La música como factor de cohesión social",
del colombiano Andrés. Pardo Tovar. la extraordinaria importancia que ha adquirido la
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música en los últimos tiempos, convirtiéndose en fe- nuestras mejores cualidades: si la imaginación no
nómeno social de extraordinaria magnitud. Los mo- presenta los modelos, nuestra elección no responde-
dernos medios de difusión, prácticamente ilimitados, rá a nuestras verdaderas necesidades personales, sino
la hacen llegar, en sus más diversas manifestaciones, que será dirigida por las convenciones sociales, por
a la mayor parte de la población. Habría que pregun- el juicio ajeno, por la propaganda comercial o poli-
tar, sin embargo, si esta difusión indiscriminada no tica, y así seremos fácil presa de los demagogos y
involucra serios peligros, pues en la misma medida dictadores que nos eximen de pensar, decidir y elegir.
en que crece el factor cantidad se nota una pérdida
El desarrollo de la imaginación es, entonces, una
de la sustancia, es decir, en la calidad. Pero volva- condición sine qua non para lograr una verdadera so-
mos a nuestro tema. Resulta innecesario enumerar ciedad sana y el verdadero bienestar personal. Toda
aquí las extraordinarias virtudes pedagógicas de la educación por y hacia el arte pone en juego y fo-
música que, si las autoridades pertinentes se pusie- menta estas fuerzas y capacidades, y es por ello que
ran a reflexionar seriamente sobre el tema, le ase- reconocemos y reclamamos para la música un lugar
gurarían por sí solas un lugar privilegiado en las tan importante dentro del panorama de la cultura.
distintas etapas y esferas del proceso educacional.
Decíamos al principio que nuestra exposición no
Entre esas virtudes que inciden en la formación es-
podría ser más que el planteo de algunas ideas par-
tética, intelectual, moral, en el comportamiento so-
ciales dentro del complejo del tema total que nos ha
cial, etc., sólo deseo destacar una propiedad que me
sido confiado. Pasemos, pues, a otro interrogante,
parece de la mayor importancia: me refiero a la
en estrecha relación con los problemas recién venti-
cualidad de la música de promover las fuerzas ima-
lados.
ginativas en el ser humano.
Tenemos que aclarar ante todo qué es lo que enten-
Es realmente necesario insistir en destacar de qué
j,
demos por esa cultura musical cuya realización con-
manera sustancial la imaginación forma parte de la
sideramos tan importante para el logro de una autén-
personalidad ? Al definir al hombre en la sociedad
tica cultura, en general. Ella no ha de ser confun-
masificada, Mumford nombra como una de sus ca-
dida con cierta erudición musical; tampoco se iden-
racterísticas esenciales su incapacidad de elegir y
tifica ni mide por la cantidad de conciertos realiza-
realizar actividades espontáneas. En efecto, la técni-
dos en una temporada y el número de personas que
ca moderna va anulando, en forma inquietante, la
acudieron a ellos; ni por el índice de venta de discos o
necesidad y con ella la capacidad del hombre de in-
la proporción de la llamada música culta en los pro-
ventar, de usar sus fuerzas creadoras para resolver
gramas radiales. La verdadera cultura musical de
los problemas de su existencia, eliminando la inter-
una comunidad depende de la cantidad de individuos
vención de la imaginación y causando de esta suerte
que han incorporado la música a su existencia de
un daño irreparable en su individualidad. En la vida
una manera significativa y productiva, convirtiéndo-
infantil como en la de los adultos los productos de
la en función de su vida. Permítanme una compara-
una fabricación en masa se imponen cada vez más.
ción. Los centenares de miles de personas que en to-
Historietas y cine, televisión y radio, proveen elemen-
das partes del mundo acuden semanalmente a los
tos de un consumo sin discriminación, aderezados para
estadios, canchas y pistas de carreras, no participan
ser asimilados sin esfuerzo y sin participación activa
en las actividades deportivas. Son meros espectado-
del individuo, que se convierte en mero consumidor,
res de una función que está a cargo de un número
atrofiándose así las mejores capacidades de su po-
muy reducido de "actores", en su mayor parte pro-
tencia creadora.
fesionales, que se han especializado en determinada
Estos productos no poseen la sustancia imprescin- disciplina, desarrollando en ello un alto grado de ha-
dible para favorecer la evolución del niño hacia la bilidad, que presta a estos espectáculos una nota de
verdadera personalidad. Para realizarla, la imagina- sensacionalismo. La verdadera cultura deportiva de
ción es un elemento insustituible que, claro está, nada un pueblo, sin embargo, está lograda solamente cuan-
tiene que hacer en una sociedad completamente co- do un gran sector del mismo se dedica a ejercitarse
lectivizada y despersonalizada. En un mundo donde físicamente, sin interés material ni afán de records
la personalidad conserve su valor y sea meta, base espectaculares, con la única finalidad de acrecentar
y finalidad de la cultura, la vida se presentara siem- su salud física y gozar de los beneficios de un sano
pre como un constante desafio que obligará al indi- esparcimiento; en una palabra: cuando el deporte
viduo a valorizar, actitud y actividad que inciden de se convierte —dentro de su esfera— en función de la
modo terminante en las decisiones vitales. Porque vida.
continuamente nos vemos ante la alternativa de ele- En nuestra vida musical, desgraciadamente, existe
gir entre dos o más posibilidades, siempre que no una profunda separación entre el artista profesional
hayamos entregado este privilegio —que es al mismo y la masa anónima y pasiva del público que asiste
tiempo obligación— a algún poder anónimo que nos a los conciertos y cuyo número se multiplica aún va-
exima de toda decisión personal. Elegimos los ami- rias veces por los medios técnicos de difusión. Esta-
gos y el esposo; la profesión y los pasatiempos; las mos convencidos que el ser humano tiene acceso a los
convicciones religiosas y políticas. Sólo la imagina- valores culturales sólo en la medida de su esfuerzo
ción puede guiarnos en tales trances. Si no somos personal, y cuanto más sostenido, intenso y bien orien-
capaces de imaginarnos "cómo deberían ser las co- tado sea éste, tanto mayor será el aprovechamiento
sas", cómo debe ser un buen gobierno, cómo ha de de esos valores y con ello el enriquecimiento de la
ser la persona que elegiremos para compañera de personalidad.
toda la vida, la profesión que permitirá desplegar Ahora bien, junto a esa cultura musical --llamé-

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mosla de erudición o "urbana"— existe otra, antaño fuerza convincente que caracteriza todas las obras
muy difundida e importante, limitada hoy día a cier- de este autor. Citemos algunos párrafos de su libro
tas regiones que se reducen cada vez más por el "Sicoanálisis de la sociedad contemporánea": "Para
incontenible avance de la civilización técnica. Los sentirse a gusto en el mundo, el hombre debe per-
tiempos antiguos nos ofrecen múltiples ejemplos de cibirlo no sólo con la cabeza, sino con todos sus sen-
una cultura musical del pueblo, en que la música tidos, sus ojos y oídos, con todo su cuerpo... cuan-
era función de la vida tanto del individuo como de do expresa su percepción del mundo por medio de
la comunidad, en la que no existía una barrera in- los sentidos, crea arte y rito, crea la canción, la dan-
franqueable entre creador, intérprete y oyente. La za, el drama, la pintura"... Hablando más adelante
situación más problemática al respecto se presenta del arte colectivo o ritual, en contraste con este tipo
en la actualidad, no tanto en las grandes urbes que de arte que hemos llamado "erudito" o "urbano",
poseen una organización musical intensa, coherente Fromm comenta que "El arte colectivo es un arte
y hasta cierto punto equilibrada; ni tampoco en aque- compartido, permite al hombre identificarse con los
llos distritos donde el folklore posee aún —; quién sabe demás de un modo significativo... No es una ocupa-
por cuánto tiempo!— su plena vigencia.., sino en los ción individual de "ratos libres" añadida a la vida,
centros poblados más o menos grandes, de las pro- sino parte integrante de la misma. Corresponde a
vincias, donde no se ha llegado aún a una cultura una necesidad humana fundamental, y si esa nece-
musical "urbana" bien organizada en sus distintos sidad no es satisfecha, el hombre se siente inseguro
aspectos, y donde por otra parte no existe ya una y angustiado... ¿De qué sirve no tener analfabetos,
verdadera tradición musical popular y que ha sido tener la educación superior más amplia que haya
reemplazada a menudo por los dudosos productos de existido jamás. si carecemos de una expresión co-
una música comercializada del tipo música de con- lectiva de la totalidad de nuestras personalidades y
sumo. Nada más deprimente que escuchar —me re- de un arte y ritual comunes? Indudablemente, una
fiero a experiencias personales— en la imponente aldea relativamente primitiva en donde todavía hay
soledad de la quebrada de Humahuaca, en el extre- verdaderas fiestas y expresiones artísticas comunes
mo norte de nuestro país, región de tradición musi- y compartidas, y en donde nadie sabe leer, está cul-
cal muy característica, una música anodina de gra- turalmente más adelantada y mentalmente más sana
baciones comerciales del más bajo nivel artístico, di- que nuestra cultura de la enseñanza pública, de lec-
fundida por una red de altoparlantes colocadas en tura de periódicos y de escuchar radio. Así que si
la plaza principal del pintoresco pueblo. deseamos la realización de una sociedad sana, debe-
Ciertamente es inútil querer detener la marcha de mos reconocer que la necesidad de crear un arte y
la evolución. Para bien o para mal, el progreso de ritual colectivos es por lo menos tan importante como
la técnica y de la ciencia; la acumulación de seres la de eliminar el analfabetismo y promover la ense-
humanos en núcleos urbanos cada día más populo- ñanza superior. La posibilidad de llegar a una socie-
sos, en todas partes imprimirá a las generaciones dad comunitaria depende de que se cree de nuevo
futuras una particular modalidad de civilización. In- la oportunidad para las gentes de estar juntos, dan-
cumbe a la educación procurar que la transición de zar y admirar juntos; todos juntos, en experiencia
un tipo de cultura a otro se produzca sin dañar de- compartida, y no como miembros o integrantes de
masiado la sustancia cultural de la comunidad. No una muchedumbre "solitaria" —para decirlo con el
se podrán conservar por mucho tiempo esas costum- término usado por Riesman.
bres y expresiones artísticas tradicionales. El solo En sus diversas manifestaciones, el folklore es tal
hecho de que en la actualidad los investigadores se arte compartido o colectivo, pero que en su mayor
dediquen a recopilarlas y publicarlas es síntoma in- parte —por más que lo lamentemos— pertenece ya
confundible de que están condenadas a desaparecer a una etapa pasada de la historia de la humanidad.
como práctica viva. Recuerdo aún la observación pe- Lo que importa es que no quede sin herederos, sin
simista de un profesor quien, en el Congreso de la continuadores dentro de las características de la so-
Sociedad Internacional de Educación Musical en Co- ciedad moderna, proporcionándose a la comunidad
penhague, se refería a los esfuerzos realizados desde una expresión valedera y auténtica que alcance a
tiempo atrás en Alemania por conservar y resucitar cada una de las personalidades, individualmente, y
las antiguas danzas y canciones folklóricas. Comen- al mismo tiempo a la totalidad del grupo, tal como
taba cómo en ocasión de unas jornadas realizadas lo hiciera en otros tiempos el arte religioso, el canto
en un antiguo castillo, jóvenes maestros y estudian- gregoriano, una misa de Palestrina o una cantata de
tes, venidos de todas partes del país, practicaban con Bach. No es difícil entrever el papel que corresponde
entusiasmo estas expresiones del arte popular mien- a la música y por ende a la educación musical en
tras que abajo, en el pueblo, los campesinos estaban la persecución de estos objetivos. No hablamos sólo
reunidos en la taberna delante de la pantalla de de la enseñanza musical en las escuelas, colegios e
televisión. institutos especializados, aunque las bases para tal
En todo esto hay un problema de extraordinaria arte colectivo y compartido se echarán necesariamen-
envergadura, problema que nuestra sociedad tendrá te en el hogar, en los jardines de infantes y la escuela
que resolver con los medios a su alcance y sobre la primaria. Pero esta educación musical que se pro-
base del actual estado de cosas, si pretende sobre- yecta en la cultura de una sociedad mentalmente sana,
vivir como comunidad verdadera y no convertirse en comprende también otras edades y capas de la po-
un ente colectivo mecanizado. Este problema ha sido blación, orientando de modo especifico la vida musi-
planteado por Erich Fromm con la clarividencia y cal en todos sus aspectos. En este sentido creemos que

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acá y allá se perciben ya síntomas de una evolución La necesidad de llegar desde un individualismo
interesante que revela una auténtica necesidad por lle- acentuado —que ya demostró ser incapaz de asegu-
gar a tales experiencias compartidas en el terreno rar el bienestar material y espiritual— a otro tipo
de la música. Como ejemplo y para terminar, quiero de vida, basada en la solidaridad humana, hace sur-
referirme brevemente a ciertos fenómenos positivos gir el deseo, aun quizá inconsciente, por concretar
y alentadores que hemos observado últimamente. ritos y expresiones compartidas. En medida asombro-
Como cualquier otro país, la Argentina poseía, y sa —y lamento no disponer de datos exactos al res-
posee, un rico tesoro de arte folklórico, arte colec- pecto— se han multiplicado en los últimos años en
tivo por definición, aunque —y esto merece ser no- nuestro país las asociaciones y agrupaciones de can-
tado— en ese país la música y la danza tradicional to coral. En algunos casos el primer paso ha sido dado
es esencialmente individual o de pareja. Sin embar- por los numerosos campamentos que anualmente
go, cuántas veces hemos oído la afirmación pesi- reúnen a muchos estudiantes y escolares en lugares
mista de que el pueblo argentino, como tal, no sabe muy apartados de los centros urbanos. Es lo más
cantar. Efectivamente, el repertorio de rondas y can- natural, y hasta diría ineludible, que estos jóve-
ciones infantiles no es muy vasto: más aún, cada nes, dedicados en este período a un tipo de vida co-
maestro de escuela o profesor de piano se encuentra munitaria que les impone cierta adaptación sin men-
con que los niños, sobre todo en las ciudades, re- gua de la personalidad, sienta espontáneamente la
cuerdan muy pocas y a veces ninguna melodía in- necesidad de dar expresión a sus experiencias com-
fantil tradicional, elemento tan importante como base partidas, a través del canto común.
de la educación musical posterior. Coincide con ello Se destaca con toda claridad el papel de la músi-
el hecho de que hasta hace muy poco el canto coral ca y la orientación que debe darse a la educación
fuera una actividad escasamente difundida en nues- musical para que pueda realizar un aporte signifi-
tro ambiente. No es éste el lugar para investigar las cativo a la cultura : la creación de experiencias com-
causas profundas de este fenómeno, entre las que partidas, productivas, nobles, que en lugar de hun-
intervienen sin duda idiosincracias racialéä, las gran- dir al individuo en el anonimato de una masa soli-
des distancias y el tipo - de vida rural. que mantenía taria, le ayuden a desarrollar sus mejores cualidades.
aisladas a las gentes unas de otras. Ahora bien. camino más eficaz para asegurar, casi como conse-
creemos que tales rasgos no son inalterables, que las cuencia directa y necesaria. el bienestar de la so-
transformaciones de las condiciones de la estructura ciedad en su totalidad.
social y económica traen consigo profundos cambios
también en las actividades espirituales y artísticas. ERNESTO EPSTEIN.

a todas las artes. La música, por ejemplo, comienza


La música como factor de siendo la expresión de sentimientos socializados, al
igual que la poesía épica, y sólo en estadios cultura-
cohesión social les muy avanzados se convierte en expresión de es-
tados de conciencia individuales, tal como la poesía
Entre los problemas de estética sociológica, y a lírica. Es decir, en índice y producto de la actividad
propósito de las teorías románticas sobre el progre- creadora del individuo. Sólo que esta irreductible sub-
so indefinido y unitario de la cultura, se ha plantea- jetividad suscita determinados sentimientos y esta-
do —a manera de premisa conceptual— el de comu- dos síquicos compartidos por núcleos humanos más
nicabilidad esencial del arte. ¿ Es de la esencia del o menos numerosos, colectivos, por lo tanto, e inclu-
arte ser una actividad no sólo valiosa per se, sino so previsibles y analizables desde un punto de vista
comunicable ? sociológico.
Para Tolstoi, el arte debe ser, ante todo. un medio
de comunicación entre los hombres, que no simple- Este, a grandes rasgos, el proceso a virtud del
mente un medio de expresión. Ahora bien: de todas cual lo que es esencialmente individual y subjetivo
las artes, aquellas que se basan en el ritmo de la en su origen puede convertirse, y de hecho se con-
palabra, en el ritmo del movimiento y en la orga- vierte, en patrimonio social, en acervo colectivo, en
nización armónica y ritmo-dinámica de los sonidos, herencia que todos pueden compartir y disfrutar.
han sido consideradas no sólo como ese "lenguaje En todo caso, el hombre —cualquiera que sea o
internacional" de que nos habla Daniel Gregory Ma- haya sido su nivel cultural— ha recurrido siempre
son, sino como un sistema de comunicación entre a la música como al medio más poderoso para vincu-
las distintas razas, las distintas comunidades y las larse a sus semejantes. De aquí que toda disciplina
diferentes clases sociales, consideradas en el doble religiosa o política sistematizada, en etapas históri-
plano del acontecer humano: el temporal o histórico cas caracterizadas por un vigoroso sentido de soli-
y el espacial o geográfico. daridad gremial o social, haya tenido su propio ri-
tual, en el que la música ha desempeñado un papel
básico. Bastaría con recordar, al respecto, los cultos
ORIGEN Y CONTENIDO DEL ARTE. de Apolo y de Dionisos en la antigua Grecia, o la
historia del canto llano, que evoluciona siguiendo
Investigadores, historiadores y especialistas en etno- exactamente el perfil de la mística y de la dogmá-
sociología coinciden en señalar un origen colectivo tica del cristianismo.