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Nombre: Jade Belén Hidalgo López

Grupo: TI14B
ANTECEDENTES

Según los historiadores, el café se descubrió en el año 300 D.C. en la provincia de Kaffa en
Abisinia hoy Etiopia situada al Este de África (Monroy, 2004). Los primeros registros de
compraventa de café proceden de Venecia en 1645, es a partir de entonces que el café se
convierte en una bebida muy importante en la vida diaria de los pueblos de occidente. Hacia
1714, se introdujeron las primeras semillas a América en Surinam, posteriormente en 1723,
se introdujo en Brasil de donde en el siglo XVIII se extendió al resto del continente (CEPCO,
2008). Para los estadounidenses, los mayores consumidores del mundo, Seattle es el nuevo
hogar espiritual del café. En la década de 1970, una cultura cafetera o de “Latte” que se
impuso en los Estados Unidos y mejoró de forma positiva la calidad general del café que
toman los estadounidenses (ICO, 2007). Hoy en día en países latinoamericanos, el café es
uno de los productos mayormente exportados y consumidos.
La cafeína
Los humanos han consumido cafeína desde la Edad de Piedra, los pueblos antiguos
descubrieron que masticar la corteza y hojas de ciertas plantas tenía el efecto de aliviar la
fatiga, estimular el estado de alerta y elevar el ánimo. Tiempo después se descubrió que el
efecto de la cafeína se incrementaba al remojar tales plantas en agua caliente. Muchas
culturas tienen leyendas que atribuyen el descubrimiento de tales plantas a personas que
habrían vivido muchos miles de años antes, como es el caso del emperador chino Shennong.
Como tal, la cafeína fue descubierta en 1819 por el químico alemán Friedrich Ferdinand
Runge, quien acuñó el término “Kaffein” (traducida al español como cafeína). Actualmente
su nombre IUPAC es 3,7-dihidro-1,3,7-trimetil-1H-purina-2,6-diona. (ICO, 2007)
Estudios sobre el café
Desde hace más de diez años, los investigadores vienen sugiriendo que el café puede causar
o agravar una serie de enfermedades, tales como las hipertensiones, el insomnio e inclusive
ciertos tipos de cáncer. En realidad no se refieren al café en general sino a la cafeína, uno
de sus más de 600 componentes, estimulantes del sistema nerviosos y responsable por
todas las características (Rosales, 2010).
Desde 1915 se ha sabido que la ingestión de cafeína causa un aumento en el metabolismo,
se planteó la hipótesis de que cantidades de cafeína consumidas regularmente, podrían
actuar como agente termógeno sin calorías que podría aumentar los efectos de dietas para
adelgazar promoviendo pérdidas de energía corporal (División de Relaciones Públicas
Federcafé, 2000).
MARCO TEÓRICO

¿Qué es la cafeína?
La cafeína (1, 3,7-metilxantina) es un alcaloide de estructura purínica que se encuentra
naturalmente en los granos de café. La cafeína se absorbe en el estómago y en el intestino
delgado, distribuyéndose hacia los tejidos, incluido el cerebro; la cafeína llega al torrente
sanguíneo a los 30-45 minutos de su consumo, a continuación, se distribuye por el agua de
todo el organismo, para posteriormente ser metabolizada y expulsada en la orina; la vida
media de la cafeína en el interior del cuerpo es de 4 horas.
Metabólicamente, la cafeína es un antagonista de los receptores de adenosina (nucleótido
que es el responsable de que una persona se sienta “cansada”), éstos se encuentran en alta
concentración en diferentes partes del cerebro. La adenosina es un neuromodulador que
produce efectos inhibitorios, por lo cual la cafeína produce efectos estimulantes
(Valenzuela, 2010).
Origen del café
Se le conoce como cafeto o planta productora de café a un arbusto que se da en la región
tropical de la tierra perteneciente a la familia de las rubiáceas. Abarca 500 géneros y 8.000
especies. Uno de esos géneros es el Coffea, que lo constituyen árboles, arbustos, y bejucos,
y comprende unas 10 especies civilizadas, es decir, cultivadas por el hombre y 50 especies
silvestres (FNCC, 2010).
Los granos de café o semillas están contenidos en el fruto del arbusto, los cuales en estado
de madurez toman un color rojizo y se les denomina "cereza". Cada una de ellas consiste en
una piel exterior que envuelve una pulpa dulce. El fruto del cafeto cuyas semillas tostadas
y molidas se utilizan para el consumo humano está compuesto, por: pulpa, mucílago,
cáscara, una cubierta más delgada y fina llamada película y finalmente el grano o almendra
que es la parte del fruto que, una vez tostada y molida, que se utiliza para la producción de
la bebida del café.
Los cafetos son árboles o arbustos reconocibles por sus hojas simples, opuestas; sus flores
son pequeñas y blancas.
Neurociencia del café
El consumo del café como bebida habitual se ha acompañado de mitos, algunos muy
atinados como el mantenerse despierto para tener un buen funcionamiento intelectual. Es
común recurrir que los estudiantes recurran al consumo de café en periodos de exámenes.
Pero ¿qué contiene el café para convertirlo en la bebida ideal? La sustancia activa del café
es la cafeína, ésta es considerada como un estimulante del sistema nervioso por su acción
antagonista no selectiva de los receptores de adenosina. La adenosina tiene funciones
sedantes e inhibitorias y está ligada con el ciclo sueño, es decir, la adenosina aumenta el
sueño de ondas lentas y el sueño de movimientos oculares rápidos, la cafeína al inhibir la
acción de la adenosina tendrá como consecuencia un aumento en la vigilia (Borrota, et al,
2014). Se sabe que la concentración máxima de cafeína en sangre está entre los 30 y 45
minutos después de haberla ingerido, es metabolizada en el hígado y eliminada a través de
la orina. ¿Qué efectos se experimentan en una noche de consumo excesivo de cafeína? Se
han llegado a reportar efectos no deseados por el consumo desmedido de cafeína, los
signos y síntomas son similares a los de los trastornos de pánico y ansiedad generalizada,
además de provocar aumento en la diuresis y problemas gastrointestinales. Sin embargo, si
se tiene un consumo moderado de cafeína, puede mejorar el proceso digestivo y reducir la
aparición de cálculos biliares (Simons, et al, 2012).
Estudios realizados por el doctor Karl Batting en el Instituto Federal Suizo de Tecnología,
indican que la cafeína puede mejorar la actividad mental, principalmente por el incremento
de la velocidad del cerebro para el procesamiento de datos y mejora la estabilidad del
rendimiento. Además el estudio demuestra que el café aumenta la capacidad de
procesamiento en situaciones de cansancio y dificultad.
El café y sus efectos fisiológicos
Efectos en el sistema nervioso central
La cafeína es descrita como un estimulantes del sistema nervioso central y se ha reportado
el incremento en la formación y liberación de neurotransmisores tales como catecolaminas,
serotonina, ácido γ-aminobutírico, norepinefrina y acetilcolina. En estudios realizados, se
demostró que el café mejora en la función cognitiva, incluyendo vigilia, aprendizaje,
memoria y estado de ánimo.
Estudios epidemiológicos y de laboratorio sugieren efectos benéficos por el consumo de
cafeína en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson y los mecanismos involucrados
pueden estar mediados por los receptores de adenosina A2A. El papel de estos receptores
en el daño y degeneración neuronal, así como en otras enfermedades como la enfermedad
de Alzheimer, tiene un importante potencial terapéutico, que requiere investigaciones
adicionales, actualmente en curso.
Efectos en el sistema cardiovascular
La cafeína produce una estimulación directa del tejido miocárdico que deriva en un
incremento en la tasa y fuerza de la contracción. Este efecto cardiaco directo puede ser
inhibido por un efecto depresivo en el corazón vía la estimulación vagal medular. Estos
efectos opuestos pueden explicar por qué pueden observarse bradicardia, taquicardia o
ningún cambio en los individuos que reciben dosis similares de cafeína. La visión clínica
tradicionales de que la cafeína induce arritmias en humanos no ha sido confirmada por
estudios experimentales controlados.

La cafeína disminuye la resistencia periférica por vasodilatación directa e incrementa


ligeramente el flujo sanguíneo. Este efecto resulta de la relajación del tejido liso de los vasos
sanguíneos.
Efectos en las funciones renales
En humanos, la administración de una sola dosis de 4 mg/Kg de cafeína incrementa la
excreción urinaria de sodio, calcio, magnesio, potasio y cloro, así como el volumen de orina.
En individuos que ingieren la cantidad recomendada de calcio no existe evidencia de algún
efecto de la cafeína en el estado del hueso y del calcio.
Efectos en los músculos
Se ha demostrado que la cafeína tiene un efecto relajante en el músculo bronquial y liso,
además de que mejora la contractilidad del músculo esquelético.
Efectos en el sistema gastrointestinal
La cafeína relaja el músculo liso de los tractos biliar y gastrointestinal y tiene un efecto débil
en el peristaltismo. Sin embargo, dosis elevadas pueden producir respuestas bifásicas, con
una contracción inicial seguida por relajación. La cafeína parece no tener efecto en el
esfínter bajo del esófago.
Café cafeinado y café descafeinado
El café descafeinado aumenta la disponibilidad de energía a nivel cerebral, reduciendo el
riesgo de sufrir demencia y otras enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer,
según un estudio que publica la revista Nutricional Neuroscience. En concreto, en sus
experimentos confirmaron que administrando café descafeinado durante 5 meses a
roedores, el cerebro era capaz de metabolizar de manera mucho más eficaz la glucosa y de
usarla como combustible para las neuronas. Esto sería especialmente valioso en personas
que padecen diabetes tipo 2, ya que ayudaría a prevenir el deterioro cognitivo que suele
acompañar a la enfermedad. Mientras que el café "normal" puede provocar a algunas
personas aumento del colesterol y de la tensión alterial, que aumenta el riesgo
cardiovascular, el café descafeinado no tiene ningún efecto negativo y podría usarse como
suplemento dietético en humanos, según aventura Giulio Maria Pasinetti, neurólogo en el
Hospital Monte Sinai de Nueva York.
Café soluble y café de grano
El café soluble o instantáneo es el polvo o granulado que queda luego de que al extracto de
café se le ha retirado el agua.
En todo el procesamiento necesario para lograr este café tan práctico, el producto se
convierte en uno más nocivo para la salud que otras variedades de café. El café soluble no
tiene los efectos benéficos asociados a otros tipos de café, como por ejemplo los
antioxidantes. Además, tiene una considerable cantidad de azúcar agregada, lo cual lo hace
poco recomendable para personas que deban controlar sus niveles de glucemia (Vidoz,
2016).
Por otra parte, el café de grano se obtiene del Cafeto, árbol del café, una vez maduros los
granos son seleccionados, tostados, envasados y enviados a los distintos destinos. Los
granos del café son uno de los principales productos de origen agrícola que se comercializan
en los mercados internacionales y a menudo supone una gran contribución a la economía
de un país. Sus efectos son diversos debido al contenido de cafeína.
Efectos en la salud cardiovascular
Con el tiempo, la cafeína puede producir dolores de cabeza. Este es el resultado ocasionado
por la constricción de los vasos sanguíneos y puede incrementar el riesgo de embolia.
La cafeína es un estimulante, y puede ocasionar un aumento en la frecuencia cardiaca. Si
alguien tiene su presión arterial elevada, el aumento en la frecuencia cardiaca puede
favorecer al riesgo de un paro cardiaco. Además a cafeína puede provocar latidos cardiacos
irregulares, o arritmias, las cuales pueden, con el tiempo, debilitar el músculo cardiaco
(Sundstrom, 2016).
Propiedades nutricionales del café
El consumo del café puede complementar una dieta balanceada, suministrando varias
vitaminas y minerales, de acuerdo con una investigación de la Asociación Holandesa de
Tostadores de Café y de Empacadores de Té. Dicha asociación holandesa, dio a conocer que
el consumo moderado de café cubre parte de las necesidades diarias de hierro y de niacina
(parte del complejo B), además de suministrar cromo y cobre.
Producción y tipos de café en México
El café es uno de los cultivos tropicales más importantes tanto para países de tercer mundo
así como para Estados Unidos, Japón y países de Europa, que consumen el 80% del café
producido (Flores, 2015).
El 40% de la superficie con cafetales corresponde a selvas altas y medianas, el 23% a
bosques de pino y encino, el 21% a selvas bajas caducifolias y el 15% a bosque mesófilo de
montaña, lo que significa que las regiones cafetaleras son las más diversas en flora y fauna
(Bartra, 2006).
La producción cafetalera se concentra en los estados de Chiapas, Veracruz, Puebla y Oaxaca,
representando el 94% del total de la producción. Aproximadamente el 80% de la producción
del café se destina a los mercados de exportación, sólo superado por las ventas externas de
petróleo (Bartra, 2006).
Chiapas es el líder en producción de café, además presenta un rendimiento por hectárea
superior al promedio mundial.
El sector cafetalero representa grandes ventajas en la economía, un claro ejemplo es que
en México la producción del café es mayormente artesanal y los principales productores
son indígenas.
Actualmente existen alrededor de 40 especies de café, sin embargo la clasificación
tradicional de la OIC las agrupa en cuatro grandes tipos en función de la variedad botánica
cultivada. La clasificación es la siguiente (Nájera, 2002):

 Suaves colombianos (Arábica lavado): proceden de la especie Arábica, son los cafés
de mejor calidad y uniformidad. Se producen en Colombia, Kenya y Tanzania.
 Otros Suaves (Arábica lavado): son similares a los Suaves Colombianos pero de
menor calidad, son producidos en Bolivia, Burundi, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El
Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Malawi, México, Nicaragua,
Panamá, Papúa Nueva Guinea, Perú, República Dominicana, Rwanda, Venezuela,
Zambia y Zimbabwe.
 Arábicas Naturales o no lavados: conocidos como Brasileños y Otros Arábigos, son
de menor calidad que los dos anteriores. Producidos en Brasil, Etiopía y Paraguay.
 Robustas: son cafés de baja calidad, tienen más cafeína, son amargos, sin cuerpo ni
aroma y se utiliza para café soluble. Se producen en Angola, Rep. Dem. Del Congo,
Ghana, Guinea, Indonesia, Liberia, Nigeria, Filipinas, Sierra Leona, Sri Lanka,
Tailandia, Trinidad y Tobago, Uganda y Vietnam.
El café que más se produce en Chiapas es el denominado arábigo, café robusto. Por otra
parte hay una gran producción de café orgánico, el cual es un producto obtenido a
través de un proceso en el que los agroquímicos son sustituidos por elementos
orgánicos e involucra prácticas para evitar la erosión del suelo (Trápaga, 1994).

REFERENCIA

 Bartra, A. 2006. Virtudes económicas, sociales y ambientales del café


certificado. El caso de la coordinadora estatal de productores de café de
Oaxaca. En Canabal B, Contreras G, y León A, editores. Estrategias Económicas
y Procesos Culturales. Distrito Federal (Mx): Plaza y Valdés. p 436.
 Borota D, Murray E, Keceli G, Chang A, Watabe JM, Ly M, Toscano JP, Yassa MA
2014. Post-study caffeine administration enhances memory consolidation in
humans. Nat. Neurosci. 17:201-204.
 CEPCO. Historia del café [Internet]. 2008. Disponible en:
http://www.cepco.mx/#blog
 División de Relaciones Públicas Federacafé. 2000. Investigaciones recientes
sobre el café y la salud. El mercado libre del café y sus efectos. 33-39.
 Flores F. 2015. La producción de café en México: ventana de oportunidad para
el sector agrícola de Chiapas. Innovación más desarrollo IV(7): 175-193.
 FNCC. Café y salud. Federación Nacional de Café Colombiano [Internet]. 2010.
Disponible en:
http://www.cafedecolombia.com/particulares/es/sobre_el_cafe/cafe_y_la_sal
ud/
 International Coffee Organization (ICO). Historia del café. ICO [Internet]. 2007;
10:20. Disponible en: http://www.ico.org/ES/coffee_storyc.asp
 Monroy, M. ¿Qué hay de tras de una taza de café? Datos básicos sobre café en
México. Revista Vinculando [Internet]. 2004 (citado el 2 de junio de 2004).
Disponible en: http://vinculando.org/mercado/full/datos_cafe.html
 Nájera, O. 2002.El café orgánico en México. Cuadernos de desarrollo Rural 48:
59-75.

 Ricketts T, Daily G, Ehrlich P, Michener C. 2004. Economic value of tropical


forest to coffee production. PNAS 101(34): 12579-12582.
 Rojas A, Hartman K, Almonacid R. 2012. El impacto de la producción del café
sobre la biodiversidad, la transformación del apisaje y las especies exóticas
invasoras. Ambiente y Desarrollo XVI (30): 93-104.
 Simons SB, Caruana DA, Zhao M, Dudek SM. 2012. Caffeine-induced synaptic
potentiation in hippocampal CA2 neurons. Nat. Neurosci. 23-25.
 Trápaga, Y, Torres, F. 1994. El mercado internacional de la agricultura orgánica.
Instituto de Investigaciones Económicas, Universidad Autónoma de México.
México.
 Valenzuela A. 2010. El café y sus efectos en la salud cardiovascular y en la salud
materna. Rev Chil Nutr 37(4): 514-521.

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