Sie sind auf Seite 1von 9

LA SENTENCIA

La sentencia es el acto jurisdiccional que pone fin al proceso o a una etapa del
proceso. Después de haber verificado la verdad de los hechos invocados por las
partes, el juez declara, para cada caso, cual es la voluntad de la ley en relación
con la causa planteada ante él con el ejercicio de la acción. En otros términos: la
sentencia es una aplicación concreta del derecho objetivo a los hechos de la
causa. La declaración del juez puede revestir diversas formas: reconocer,
modificar o extinguir una situación jurídica, formular órdenes y prohibiciones.
Encierra pues, no solamente una declaración, una opinión, como resultado de
un razonamiento, sino que al mismo tiempo constituye un acto de voluntad, un
mandamiento.

Terminología. A la palabra sentencia se le atribuye, en primer lugar, un sentido


lato, que abarca toda decisión o resolución de un tribunal respecto de un asunto
que legalmente le está atribuído resolver. Con esta significación son llamadas
sentencias: a ciertas comprobaciones que hace un tribunal, en las cuales por ej.
da acta de una confesión o de un contracto judicial, a los actos de administración
judicial, por medio de los cuales un tribunal comprueba, por ej., una adjudicación
en subasta. Estas dos categorías de actos judiciales no son sentencias puesto
que con ellos el tribunal no dirime un litigio o controversia entre partes, sino que
cumple funciones de administración judicial, que deben ser distinguidas de las
funciones jurisdiccionales.

En segundo término, considerada como acto jurisdiccional, la sentencia es la


decisión emanada de un tribunal en el recurso de la instancia o para poner fin a
la instancia. El término sentencia, es pues, general; pero la ley emplea la palabra
auto u ordenanza para designar la sentencia intervenida en los casos de
referimiento, y la palabra decisión para designar la sentencia del Tribunal de
Tierras.

Diversas clases: Las sentencias pueden ser clasificadas desde diferentes


puntos de vista:

 Sentencias Definitivas

 Sentencias Previas (o de antes de hacer derecho)


 Sentencias Contradictorias

 Sentencias en Defecto

 Sentencias Ordinarias

 Sentencias de Expediente

 Sentencia Declaratorias

 Sentencias Constitutivas

 Sentencias Condenatorias

 Sentencias Absolutorias

 Sentencias en Primera Instancia

 Sentencias en Única Instancia

 Sentencias en Última Instancia

CLASIFICACIÓN DE LAS SENTENCIAS

SENTENCIAS DEFINITIVAS, SENTENCIAS PREVIAS

Sentencia definitiva. Es definitiva no solamente la sentencia que pone término


a la constestación, sino también la que resuelve acerca de un incidente del
procedimiento. Con esta última clase de sentencia definitiva el juez queda
finalmente desapoderado de la cuestión que se le sometió incidentalmente en el
curso de la instancia, salvo la posibilidad de un recurso contra la sentencia. Así,
por ej., cuando se promueve una excepción de nulidad, el tribunal la admite o la
rechaza por medio de una sentencia, la cual es definitiva con respecto a ese
incidente. Lo mismo ocurre con relación a las excepciones declinatorias,
dilatorias, etc. Estas sentencias son definitivas con respecto a tales incidentes
porque ponen fin a una instancia accesoria que ha venido a interponerse, con
una digresión, en el curso de la instancia principal.
Sentencia previa. Es la que un tribunal pronuncia, en el transcurso del proceso,
antes de decidir sobre el fondo, y por medio de la cual ordena sea una medida
de instrucción, sea una medida provisional. Ejemplos: la sentencia que prescribe
una información testimonial; la que pone en secuestro la cosa objeto del litigio.
En estas sentencias el tribunal no dice, establece o declara el derecho de las
partes, sino que pone la causa en condiciones de recibir fallo definitivo. En otros
términos: la sentencia previa encamina el proceso hacia la solución final, la
sentencia definitiva. La sentencia previa es llamada también, por esa razón,
sentencia de antes de decir, o de establecer derecho.

Las sentencias previas son de dos especies: de instrucción y provisionales.

Sentencia de instrucción. Esta primera especie de sentencias previas


comprende dos grupos: Las sentencias preparatorias y las sentencias
interlocutorias. El art. 452 contrapone ambas categorías diciendo: que es
preparatoria la sentencia “dictada para la sustanciación de la causa, y para
ponerla en estado de recibir fallo definitivo”, y que es interlocutoria “aquella que
un tribunal pronuncia en el discurso de un pleito antes de establecer derecho,
ordenando prueba, verificando o trámite de sustanciación que prejuzgue el
fondo”.

Sentencias provisionales, son como se ha expuesto, las que deciden sobre


demandas provisionales, esto es que tienden a obtener que el tribunal prescriba
de modo inmediato una medida de carácter urgente, necesaria para proteger el
interés de una de las partes o para evitar perjuicios irreparables. Ejemplos: el
secuestro del objeto litigioso, varias veces citado; la pensión alimenticia que
puede ser otorgada a la esposa demandante o demandada en el procedimiento
de divorcio.

Las sentencias provisionales, igual que las interlocutoras, son inmediatamente


apelables.

Sentencias de carácter mixto. Una misma sentencia puede contener, a la vez:


disposiciones de carácter interlocutorio y disposiciones de carácter definitivo;
disposiciones de carácter preparatorio y disposiciones de carácter interlocutorio,
disposiciones de carácter preparatorio y disposiciones de carácter definitivo.
Estas sentencias son insusceptibles de recursos sobre los puntos interlocutorios
o definitivos.

SENTENCIAS CONTRADICTORIAS, SENTENCIAS EN DEFECTO

La sentencia contradictoria. Es contradictoria la sentencia intervenida en un


procedimiento en que el demandando ha comparecido, y en que tanto él como
el demandante han presentado conclusiones.

Papel del tribunal en caso de defecto. Cuando se produce el defecto, el


tribunal procede a dos actuaciones: 1a., pronunciar el defecto; 2a., juzgar en
defecto.

Pronunciar el defecto es comprobar la incomparecencia del demandado, o la


falta de conclusiones de éste o del demandante (art.149).

Juzgar en defecto es estatuír acerca de contestación en ausencia del


demandado (sentencia en defecto por falta de comparecer), o en ausencia de
conclusiones de él o del demandante (sentencia en defecto por falta de concluir).
El simple hecho del defecto no debe conducir necesariamente al juez a dar
ganancia de causa al que ha comparecido y concluído. Una demanda, en efecto,
aunque no sea combatida, puede contener una pretensión injusta; puede ser que
el demandante que no concurra a sostener su demanda tenga de su parte razón.
Especialmente, tratándose del defecto del demandado, la ley no autoriza a
escoger las conclusiones del demandante sino cuando sean justas y reposen
sobre prueba legal, y aun permite al juez que ordene el depósito de los
documentos, a fin de pronunciar el fallo en una próxima audiencia (art.150 y 434
mod. por la L. 845 del 1978). El juez no puede, por lo tanto, acoger una demanda
evidentemente injusta, infundada o contraria a la ley: él debe, de oficio, suplir, en
provecho de la parte que incurre en el defecto, los medios de orden público,
como por ej., la excepción de incompetencia por razón de la materia; también
debe el juez verificar los hechos invocados en apoyo de una demanda no
susceptible de aquiescencia. Asimismo, el juez debe requerir la prueba de
aquellos alegatos por la parte que comparece y concluye y que no le parezcan
suficientemente justificados.
Como ejemplos de ese deber de vigilancia el juez en favor de la parte que no se
defiende, puede citarse el art. 123, que permite otorgar un plazo de gracia al
demando que incurre en el defecto, y el antiguo art. 257, actualmente derogado
por la ley 834 de 1978, que autorizaba prescribir una información testimonial en
las mismas circunstancias. Aunque la señalada disposición no fue adoptada por
la ley 834, se reconoce al juez la facultad de ordenar de oficio el interformativo
(art. 93 párrafo, de la citada ley).

Este deber, sin embargo, tiene límites racionales: el juez no puede convertirse
en defensor del litigante que incurre en el defecto, sino en la medida en que el
orden público lo exige; los medios de puro interés privado no pueden ser en
ningún caso suplidos por el juez.

SENTENCIAS ORDINARIAS, SENTENCIAS DE EXPEDIENTE

La sentencia ordinaria. Es la sentencia propiamente dicha, esto es la que


interviene a título de decisión del juez respecto de una diferencia real de
intereses entre las partes.

Sentencia de expediente. Se designa como sentencia de expediente o


sentencia convenida, la que es pronunciada respecto de un proceso entre partes
que han estado desde el principio o que han llegado a ponerse de acuerdo
acerca de la cuestión sometida al tribunal. Esto puede presentarse en dos
hipótesis.

En primer lugar, puede ocurrir que dos personas simulen una contestación que,
en realidad, encubra un acuerdo que han pactado, y luego, mediante una acción
en justicia incoada por una de ellas contra la otra, concurran ante el tribunal,
concluyan en consonancia con lo convenido, y obtengan así una sentencia que
consagre ese acuerdo previo. Ha habido en este caso un proceso simulado;
como toda simulación, el proceso simulado es lícito siempre que no tenga por
objeto contravenir a una norma legal de orden público, como por ej., a una de las
que se refieren al estado y la capacidad, a los regímenes matrimoniales, y, en
general, a las que regulan las materias respecto de las cuales las partes no
pueden celebrar convenciones (art.6 del C. Civil).
En segundo lugar, puede ocurrir que un litigio haya existido efectivamente entre
las partes, y que, después de haberlo sometido al tribunal, ellas convengan en
una transacción o en un desistimiento, o que una de las partes preste
aquiescencia a las pretensiones de la otra, y luego concluyan en tal forma que la
sentencia venga realmente a consagrar el acuerdo de las partes. En este caso
hay simulación sobrevenida en el curso del proceso, y es lícita si intervienen en
las condiciones que la simulación que por objeto incoar un proceso.

SENTENCIAS DECLARATIVAS, CONSTITUTIVAS, CONDENATORIAS,


ABSOLUTORIAS

Sentencia meramente declarativa. Es la que se contrae a comprobar la


existencia de un derecho o de una situación jurídica. Tal es el carácter que tienen
las sentencias intervenidas en los casos de demandas tendientes al simple
reconocimiento de un derecho: el reconocimiento de escritura, nuevo título de
crédito después de transcurrido 18 años, reconocimiento de servidumbre,
declaración de hipoteca, nulidad de la condición de un legado. Caso el más
destacado de sentencia meramente declarativa es la que dicta el T. de T. como
resultado de proceso de saneamiento inmobiliario: el tribunal se limita a
comprobar quiénes son los titulares de los diversos derechos reales que afectan
a los inmuebles objeto del saneamiento y de los otros derechos registrables, y
ordena el registro de esos derechos en favor de sus titulares respectivos.

La posibilidad de una acción tendiente a obtener una sentencia meramente


declarativa, fuera de los casos expresamente consagrados por la ley, ha sido
persistentemente negada por la mayor parte de la doctrina, hasta época reciente.
No hay para esa negativa, sin embargo, ninguna razón fundamental: la acción
en justicia es el único medio de obtener declaración judicial respecto de una
situación jurídica en todos los casos en que puede temerse una perturbación o
contestación; basta para ello que el actor ostente un interés jurídico en el
ejercicio de la acción.

Sentencia constitutiva. Es la crea una situación jurídica, sea modificando un


estado de cosas anterior, sea aboliéndolo, sea sustituyéndolo por otro. Ejemplos:
la sentencia que admite el divorcio, las sentencias que pronuncian o levantan la
interdicción; la sentencia que pronuncia quiebra (en el sentido de que la
sentencia que pronuncia la quiebra es puramente declarativa, v. Casación, 30 de
julio del 1936, B. J. 312, p. 359).

Sentencia condenatoria. Es la que impone a la parte vencida en juicio el


cumplimiento de una prestación, sea positiva, de dar o de hacer, sea negativa,
de no hacer.

Durante mucho tiempo se ha considerado que la acción en justicia no podía tener


otro objeto que el de obtener una sentencia de condena; era excluída, como se
ha expuesto, la posibilidad de que el poder judicial tuviera por misión el
pronunciar fallos meramente declarativos. Aun admitiendo que el ámbito de la
sentencia condenatoria es el más amplio, es preciso reconocer, sin embargo, la
legitimidad de la sentencia simplemente declarativa, como un modo de
responder a ciertas demandas perfectamente justificadas.

Sentencia absolutoria. Es todo lo contrario de la sentencia condenatoria.


Interviene cuando el tribunal, acogiendo la defensa del demandado, rechaza la
demanda del actor.

No hay sentencia absolutoria, en cambio, cuando el tribunal acoge en favor del


demandado una excepción o un medio de inadmisibilidad que no toque el fondo,
puesto que en estos casos, pudiendo el actor incoar nuevamente su acción, no
puede decirse que el demandado ha sido absuelto.

SENTENCIAS EN PRIMERA INSTANCIA, EN ÚNICA INSTANCIA, EN ÚLTIMA


INSTANCIA

Sentencia en primera instancia. Es la que un tribunal del primer grado de


jurisdicción dicta a cargo de apelación. Es el caso normal, dada la generalidad
del principio de doble grado de jurisdicción (supra, libro II, Cap. III, Sec. II).

Sentencia en única instancia. En los casos en que el segundo grado de


jurisdicción es suprimido por la ley o en el que las partes renuncian
anticipadamente a la apelación, la sentencia es llamada en única instancia. Es
susceptible de los recursos extraordinarios de revisión civil y de casación, lo
mismo que la sentencia en última instancia.

Sentencia en última instancia. Cuando la sentencia es apelable, y el recurso


de apelación es interpuesto, la decisión del juez del segundo grado se dice
dictada en última instancia.

BIBLIOGRAFIA

Libro “Elementos de Derecho Procesal Civil Dominicano” de F. Tavares Hijo


Código de Procedimiento Civil Dominicano
Código Civil Dominicano
Ley No. 845
Ley No. 834
http://mistareasenelblog.blogspot.com/2016/09/las-sentencias.html