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Psicología Comunitaria

Ruby Artunduaga Vargas; 20161149510

Universidad Surcolombiana
Facultad Ciencias Sociales Y Humanas
Psicología V
La Plata Huila., Marzo de 2018
Para hablar de psicología comunitaria primero debemos tener claro que una

comunidad es un conjunto, un colectivo, un grupo humano, que se encuentran en un lugar

específico e interactúan entre si y además de esto comparten un espacio, unas ideas, unos

propósitos, unos intereses comunes y una forma de vida; ésta comunidad para que exista

debe sentirse parte de ella, debe adoptar unas normas, ser capaz de optimizar los recursos y

buscar soluciones que beneficien a todas las personas que la conforman, por consiguiente,

la psicología comunitaria no es solo individual sino colectiva.

En Colombia la psicología comunitaria surge primero que en Norteamérica, siendo

muy importante la aparición de Orlando Fals Borda con su investigación acción

participativa, indispensable para las acciones comunales de los campesinos y la

transformación social, cabe destacar que el contexto nacional ha pasado por muchos

sucesos que han cambiado la forma de vida y el desarrollo de las comunidades en general,

son tantos los hechos que lo han azotado que se vio la necesidad de intervención de una

manera más cercana con la psicología comunitaria en nuestro país; pues, hasta ese

momento no había sido tan reconocida e invisibilizada, en consecuencia, la psicología

comunitaria a través del tiempo ha ido ocupando un importante lugar en los problemas

sociales ya que a raíz de las catástrofes naturales, las violencia en Colombia y muerte de

líderes sociales, hicieron ver la necesidad de diseñar una política pública de atención

psicosocial a las personas afectadas por todas las situaciones que se venían presentando en

el país.

En el contexto latinoamericano se vivía un nivel de pobreza extrema, lo que generó

preocupación y necesidad de vigilar este tipo de situaciones e intervenir para mejorar la

calidad de vida y necesidades sociales de las comunidades, así como la preocupación de los
psicólogos por el subdesarrollo de los países de América Latina, de igual modo en esta

época se habla de lo metodológico y lo teórico, haciendo la psicología comunitaria más

aplicable y práctica, teniendo como referentes a Paulo Freiré y su pedagogía critica como a

Fals Borda con su investigación acción participativa como se ha dicho anteriormente.

Por otra parte, a nivel del departamento del Huila son muchos los hechos sociales

en los que se ha evidenciado la necesidad de intervención de la psicología comunitaria, el

departamento se ha visto afectado por las guerrillas, paramilitarismo, incluso la llegada de

multinacionales como Emgesa ocasionando un gran aumento en el desplazamiento forzado

y haciendo que muchas familias quedaran sin un techo donde vivir y sin las tierras

productivas que durante toda su vida trabajaron siendo imposible volver a recuperarlas.

Si miramos un poco a nuestro alrededor nos damos cuenta que en el municipio de

La Plata, así como el Suroccidente del Huila y Oriente Caucano, son innumerables las

necesidades sociales que existen y que muchas veces aunque se puede hacer algo no hay

interés en lo absoluto.

Las comunidades de nuestro territorio frecuentemente experimentan la falta de

atención ya sea en relaciones sociales, en juntas de acción comunal, salud mental, entre

otros, al respecto, en el municipio y alrededores actualmente se presenta un creciente

consumo de sustancias psicoactivas, violencia intrafamiliar, intentos de suicidio,

desplazamiento, entre muchos otros problemas que merecen real atención por el psicólogo

comunitario; especialmente me voy a centrar en el consumo de sustancias psicoactivas ya

que es un problema creciente entre niños niñas y adolescentes de la población y se requiere

una intervención inmediata.


A raíz de esto, el rol del psicólogo es identificar el sentido de comunidad entre los

miembros de la misma, concientizar, sensibilizar, empoderar, y fortalecer la participación

de la sociedad sobre la problemática, brindando el apoyo necesario con el objeto de lograr

un cambio social. Tener claro que no es llegar a decir que te las sabes todas, lo ideal es el

intercambio de saberes que se puede dar, permitiendo a la comunidad la autonomía y así

solucionar las dificultades por si solos.

El psicólogo debe intentar comprender los sucesos que ocurren en el municipio y

facilitar procesos entre la comunidad para formar vínculos o redes de apoyo en conjunto

con otras entidades como policía de infancia y adolescencia, Plan de Intervenciones

Colectivas, Narcóticos Anónimos y las mismas familias de los chicos afectados o no por el

consumo de SPA, la expectativa es que después de la intervención que se realice en la

comunidad, los cambios sean auto sostenidos, es decir, que logren mantenerse aunque el

psicólogo no esté presente.

Teniendo en cuenta lo anterior vendrían a ser muy importantes los modelos socio

comunitarios (ecológico, cambio social, empowerment) ya que son de suma importancia en

el contexto, el medio ambiente, las influencias y las interrelaciones que se dan incluso

entre las personas, permitiendo el objetivo de transformación, contando con un soporte

científico que nos ayuda a tener claro cómo se debe llegar y actuar en la comunidad, y de

acuerdo con la comunidad llegar a la mejor opción para intervenir, cabe destacar que el

modelo de cambio social pretende un cambio en el contexto a largo plazo, es decir que se

mantenga en el tiempo.
Por otra parte tenemos los modelos clínicos comunitarios (Dohrenwend, bienestar

de Lin y Ensel, Conductual-Comunitario, tipología de Gottlieb) basados en el apoyo social

y cuyo objetivo es la salud mental no de un solo individuo sino de la comunidad total.

Estos modelos tienen muchos puntos que podemos utilizar en la intervención; pero

sería interesante la fusión de algunos para un mejor resultado y complementación en las

intervenciones ya que no cuentan con la integración de todas las variables asociadas al

sujeto y contexto.

Conclusiones

La acción social comunitaria pretende un cambio en el mejoramiento de las

condiciones de vida de las personas, resultado de cualquier intervención, siempre y cuando

busquemos las potencialidades, fortalecimiento y autogestión para lograr una verdadera

transformación no solo en el momento sino a través del tiempo.

Si bien es cierto que durante mucho tiempo la psicología comunitaria se había visto

invisibilizada, es momento de empezar a hacer algo, los psicólogos comunitarios o sociales

no hacen lo suficiente por atender las necesidades del otro, se tiene algo pero aún se

necesita mucho más para lograr un cambio, una transformación en las comunidades, sentir

que esto compete a todos y no solo a unos cuantos, es hora de hacer lo que por mucho

tiempo se ha hecho de mediana manera.

En el municipio de La Plata y sus alrededores las necesidades son muchas pero la

mayoría de veces los trabajos comunitarios, si se hacen, se realizan a medias, ya sea por

falta de profesionales expertos en el área o porque no se sienten parte de la solución del

problema, toda intervención tiene obstáculos pero si la comunidad está unida y cuenta con
una participación colectiva se puede lograr el cambio, se puede lograr la transformación,

no se trata de llegar a una comunidad y simplemente tomar algunos datos, algunas

evidencias, ilusionar a las personas con cambios, utilizar a la población y marcharse, las

carencias son de hoy, no de mañana ni de un futuro.

Pienso que en el municipio el rol del psicólogo comunitario no está definido, o no

existen profesionales de este tipo que se interesen por los problemas de la comunidad

Plateña, el trabajo se ve individualizado, las personas por voluntad propia deben optar por

buscar ayuda, sin embargo no siempre son escuchadas o atendidas.


Referencias

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