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TALES DE MILETO EL AGUA

El agua es el principio de todas las cosas. El elemento primero. Todo es agua. Esa
era la base de las teorías de Tales de Mileto, considerado como el primer filósofo
de la Historia, puesto que introdujo la investigación racional sobre el origen del
universo y la naturaleza que hasta entonces los griegos explicaban en un conjunto
de mitos y leyendas.
Fue el primero en plantear la naturaleza última del mundo, concebida sobre la
base de un primer y último elemento: el agua. Para Tales de Mileto el agua era el
elemento primero de todas las cosas que existen, lo que dio comienzo al universo,
una idea que los griegos llamaban arjé (del griego ἀρχή, fuente, principio u origen).
Creando así, quizá, la primera teoría occidental sobre el mundo físico.
MILESIOS PARA ANAXÍMENES EL AIRE
El último de los milesios vivió del 585 al 525 a.n.e.
Dirá que el origen de todo está en el aire. Este elemento por condensación
produce viento, el viento forma nubes, éstas deparan agua, y del agua surge la
tierra. Por otro lado, sometido a rarefacción, el aér da lugar al fuego.
Anaxímenes no sólo propuso un arjé, sino que se preocupó de explicar el
mecanismo de transformación de un elemento en otro, a saber, la condensación y
la rarefacción.
Anaxímenes de Mileto (en griego: Ἀναξιμένης; Mileto, c. 590 a. C.–entre 528 y 525
a. C.)12 fue un filósofo griego, discípulo de Tales y de Anaximandro.
Coincidió con Anaximandro en que el principio de todas las cosas (y también el
substrato que permanece invariable ante todos los cambios y el fin, o telos al que
todo vuelve) es infinito; aunque, a diferencia del ápeiron de su mentor, habla de un
elemento concreto: el aire. Esta sustancia, afirmaba, se transforma en las demás
cosas a través de la rarefacción y la condensación. La rarefacción genera el fuego,
mientras que la condensación, el viento, las nubes, el agua, la tierra y las piedras;
a partir de estas sustancias, se crean el resto de las cosas.
ANAXIMANDRO ERA EL APEIRONAJE
Entre los que dicen que es uno, en movimiento e infinito, Anaximandro de Mileto,
hijo de Praxíades, que fue sucesor y discípulo de Tales, dijo que el principio y
elemento de todas las cosas existentes era lo ápeiron [indefinido o infinito], y fue el
primero que introdujo este nombre de «arché» o principio.
Afirma que este no es un elemento material ni ningún otro de los denominados
elementos, sino alguna otra naturaleza ápeiron, a partir de la cual se generan
todos los cielos y los mundos que hay en ellos. Ahora bien, a partir de donde hay
generación para las cosas, hacia allí también se produce la destrucción, «según la
necesidad; en efecto, se pagan mutuamente culpa y retribución por su injusticia,
de acuerdo con la disposición del tiempo», hablando así de estas cosas en
términos más bien poéticos.

PITAGORAS EL NÚMERO
El propio Pitágoras, que vivió en el siglo VI a.C, fundó una escuela de filósofos,
conocidos como los pitagóricos (un nombre un tanto endogámico, pero bueno).
Los pertenecientes a esta escuela, la pitagórica, consideraban que el orden
cósmico estaba basado en relaciones numéricas, y atribuían significado místico a
algunos números concretos. En esta organización griega militaban astrónomos,
músicos, matemáticos y filósofos,
Por ejemplo, profesaban especial veneración a los números "perfectos", tales
como el 6 y el 28, que son iguales a la suma de sus divisores (por ejemplo,
6=1+2+3).
HERACLITO
Heráclito vivió hacia comienzos del siglo V a.C. y era natura de Efeso, ciudad de
Jonia, en la costa occidental de Asia Menor (actual Turquía).
El fuego.
Heráclito expreso del modo más vigoroso, y con gran riqueza metafórica, la idea
de que la realidad no es sino devenir, incesante transformación: “todo fluye” “todo
pasa y nada permanece“. Heráclito se vale de numerosas imágenes, la más
famosa en la cual compara la realidad con el curso de un río: “no podemos
bañarnos dos veces en el mismo río“, porque cuando regresamos a él sus aguas,
continuamente renovadas, ya son otras, y hasta su lecho y sus riveras se han
transformado, de manera que no hay identidad estricta entre el río del primer
momento y el de nuestro regreso a él.
PERMENIDES
Parménides de Elea pertenece al grupo de filósofos presocráticos. No se
conservan demasiados datos de la vida de este filósofo. Se estima que nació en
Elea, ciudad griega situada en la Italia meridional; en el año 540 a .C. Allí surgirá
una de las grandes escuelas filosóficas más importantes de la Antigua Grecia: la
Escuela Eleática. Tradicionalmente se atribuye la creación a Jenófanes de
Colofón, pero algunos apuntan a que pudo ser su fundador el propio Parménides.

El Ser:
Una de las aportaciones principales de la filosofía de Parménides es precisamente su definición
del Ser, al que le atribuye una serie de características.
 Unidad. El ser no puede ser más que “uno”, si fuera otra cosa distinta al “uno” sería el no-
ser.
 Indivisible. En relación a la unidad, el ser es indivisible y compacto. El vacío sería el no-
ser, y el no-ser no existe.
 Finito. El ser es finito y esférico. Estas ideas probablemente las tomó de los pitagóricos,
que relacionaban dichas características con lo determinado.
 Inmutable. El Ser no puede cambiar. Si el Ser cambia o se mueve deja de Ser.
 Indestructible. El Ser es, si deja de ser ya no puede ser el Ser.
 Ingénito. El Ser no ha podido ser engendrado, ya que entonces habría sido creado por el
No-ser, y el No-ser no existe.

EMPEDOCLES
"Empédocles postula cuatro elementos materiales, fuego, aire, agua y tierra, todos
eternos, que aumentan y decrecen mediante la mezcla y la separación; pero sus
auténticos primeros principios, los que imparten el movimiento a aquellos son el
Amor y la Discordia. Los elementos están constantemente sometidos a un cambio
alternante, mezclándose unas veces por obra del Amor y separándose otras por la
acción de la Discordia; sus primeros principios, en consecuencia, son seis."
(Simplicio, Física, 25)
Estos cuatro elementos agua, aire, fuego y tierra representan el inicio de una
química originaria puede que inspirada en la acción de los ceramistas. Las
distintas realidades estarían constituidas por esos elementos originarios. Sin
embargo la proporción en que se integran esos elementos es distinta para cada
cosa. Por ello presentan distintas cualidades. ¿No está mal verdad?
DEMÓCRITO
Demócrito de Abdera fue un matemático y filósofo griego presocrático que vivió
entre los años 460 y 370 a.C. en la ciudad de Abdera, en Tracia. Demócrito,
conocido también como "el filósofo que se ríe" fue discípulo de Leucipo, filósofo
griego al quien se atribuye la fundación del atomismo.
Una de las principales aportaciones de Demócrito fue el desarrollo de la "teoría
atómica del universo", que fue concebida originariamente por su mentor, el filósofo
Leucipo. Demócrito acuñó por primera vez con esta teoría el término "átomo".
PROTAGORAS
Protágoras de Abdera (en griego Πρωταγόρας; Abdera, c. 485 a. C.- c. 411 a. C.)1
fue un sofista griego. Admirado experto en retórica que recorría el mundo griego
cobrando elevadas tarifas por sus conocimientos acerca del correcto uso de las
palabras u ortoepía. Platón le acredita como el inventor del papel del sofista
profesional o profesor de "virtud" (entendida no como "bondad" sino como
conocimiento y habilidad para tener éxito mundano).
Protágoras fue un pensador viajero, celebrado y necesitado allí donde fuera. Vivió
durante largas temporadas en Atenas, donde fue conocido de Sócrates y amigo de
Pericles, quien le encargó la constitución para la nueva colonia de Turios, que
redactó hacia 444 o 443 a. C. y en donde por primera vez en la historia, se
estableció la educación pública y obligatoria. También viajó a Sicilia y a otras
ciudades de Asia Menor en funciones de maestro de retórica y conducta,
recibiendo a cambio cantidades notables de dinero, como el resto de sofistas. El
magisterio que llegó a ejercer en el área de influencia griega se extendió en el
tiempo durante cuarenta años, según nos cuenta Platón.
LEALTAD
La lealtad es una devoción de una persona o ciudadano con un estado,
gobernante, comunidad, persona, causa o a sí misma.
No existe acuerdo entre los filósofos sobre cosas o ideas a las que se puede ser
leal. Algunos sostienen que se puede ser leal a un espectro muy amplio de cosas,
mientras que otros argumentan que solo se puede ser leal a otra persona y que
ello es una relación estrictamente interpersonal.
La lealtad es un principio que básicamente consiste en nunca darle la espalda a
determinada persona o grupo social que están unidos por lazos de amistad o por
alguna relación social, es decir, el cumplimiento de honor y gratitud, la lealtad está
más apegada a la relación en grupo.
IDENTIDAD
Del latín identitas, la identidad es el conjunto de los rasgos propios de un individuo
o de una comunidad. Estos rasgos caracterizan al sujeto o a la colectividad frente
a los demás. Por ejemplo: “El mate forma parte de la identidad rioplatense”, “Una
persona tiene derecho a conocer su pasado para defender su identidad”.
EQUIDAD
La equidad debe alcanzarse en diversos ámbitos de la vida. En el aspecto
económico o financiero, se conoce como equidad a la distribución justa de la
riqueza entre los miembros de una sociedad, a la moderación en los precios y a la
justicia en los términos de un contrato.
Por ejemplo: si una empresa se encuentra en una situación monopólica, tendrá la
capacidad de fijar los precios de sus productos o servicios a su antojo. El
gobierno, por su parte, deberá establecer las condiciones necesarias para que la
actividad comercial se realice con equidad.
Amor a la sabiduría
La ciencia y la tecnología han desplazado a las humanidades en nuestro mundo actual haciendo
que parezca poco práctico hablar de filosofía, ya que en apariencia nos reporta pocos beneficios.
Sin embargo, aunque sea extraño preguntarse para qué sirve, debemos recordar que la filosofía se
relaciona con el conocimiento en su conjunto.

Es cierto que, durante bastante tiempo, la filosofía se ha limitado a la mera especulación


intelectual, sin entroncar realmente con los problemas humanos. En la etapa del instituto era
común sufrir ante un galimatías incomprensible donde todo era relativo y todo era posible, y al
final se podía llegar a cualquier conclusión. El profesor que traía cariñosamente al presente las
ideas de grandes hombres antiguos era la excepción. Es obvio que la filosofía entendida así tiene
poca utilidad.

Es, pues, una gran tarea rescatar el verdadero sentido de la filosofía, el que tenía para los
antiguos, una filosofía de gran utilidad y necesidad para el ser humano, la filosofía a la manera
clásica, que no es la filosofía de los clásicos ni el estudio de los antiguos, sino una actitud filosófica
que siempre tuvieron los verdaderos filósofos.

Problemas fundamentales de la filosofía


La filosofía ha sido un tema considerado oscuro para muchas personas que intentaron
aproximarse a esta disciplina. Sin embargo, día a día se van sumando adeptos que ya no temen
sumergirse en las profundidades complejas del saber filosófico y que por el contrario permanecen
entusiasmados y asombrados al darse cuenta del cambio mental que operan estos conocimientos
en las personas que se atreven en incursionar en este campo.

Como toda introducción a cualquier otra área del saber, se necesita un método, o sea una forma
de encarar el abordaje que sea más sencillo que haga posible que esta tarea sea menos gravosa.

Ante todo es importante tener bien claro cuál es el objeto de estudio de la Filosofía, después que
haber quedado aislada y de haber sido diezmada por el desarrollo de las ciencias naturales y el
rigor del método científico.

La filosofía no se limita a tener información objetiva de un objeto de estudio sino que también
reflexiona sobre si mismo y es de esta reflexión que surge la problemática con la que la filosofía se
enfrenta.
El filósofo se encuentra frente a las dificultades como el ser o el sentido del conocimiento, el
misterio de la vida, el origen del universo y del hombre, por el sólo hecho de pensar.

La filosofía se ocupa no sólo de detectar estos problemas sino que trata de considerarlos y de
resolverlos.

Para lograr este propósito la filosofía debe utilizar un sistema teórico coherente y lógico que
explique el mundo de la manera más amplia posible.

Esta explicación a todo lo que existe tiene que lograr justificar la vida del hombre como tal, de
manera que le permita adoptar una cierta actitud.

La filosofía puede tratarse de modos de ver el mundo que incluyan otros niveles de conocimientos
además de la razón, sólo alcanzables a través de una experiencia mística.

El propio objeto central de la filosofía es difícil de definir y comprender. Se trata del Ser. El Ser
expresa lo más general que puede decirse de una cosa, sea cual sea, real, posible o concebible.
El problema del Ser presenta dos aspectos: la realidad del ser o el ser como algo pensado.
Este Ser para poder definirse no puede ser algo que cambie, por lo tanto debe ser algo que no
cambie o algo que haga posible los demás seres o como algo único que tiene distintas formas
de manifestación.

El problema del ser conduce al problema de Dios, al que siempre se considera como el ser
por excelencia.
Por otro lado existe el problema del cosmos que se relaciona con todo lo que la ciencia
puede promover.
El problema del hombre es el enigma más grande. El hombre forma parte del cosmos, pero
al mismo tiempo es capaz de pensar, reflexionar, sentir, preguntarse por el sentido de la vida y
de las cosas que lo rodean.
Por último es el problema del conocimiento desde dos puntos de vista, desde él mismo y su
estructura y desde su relación con lo conocido.
Estos problemas en toda filosofía dependen uno de los otros.

Por esta razón la filosofía se divide en distintos campos: la filosofía del conocimiento, la
filosofía teórica y la filosofía práctica.
Del problema del conocilamiento se ocupa la lógica que a su vez se divide en formal y
metodológica según se ocupe de la estructura del conocimiento o de los sistemas para
obtenerlo; y la teoría del conocimiento que estudia la relación del conocimiento con la
realidad.
La filosofía teórica es la que se ocupa principalmente del ser y se denomina ontología.
Si se distinguen diversos tipos de seres origina disciplinas teóricas especiales como la
cosmología que es el estudio del ser físico, la psicología que es el estudio del ser espiritual
y la teodicea que es el estudio del ser divino.
La filosofía práctica estudia todo lo hecho por el hombre y comprende temas como la ética,
la religión, la historia, etc.
Lo cierto es que la respuesta a la pregunta ¿qué es la filosofía? ha variado a través de la historia de
la humanidad.
Elementos de la comunicación

Los elementos que intervienen en el proceso de comunicación son los siguientes:

 Emisor: Aquél que transmite la información (un individuo, un grupo o una máquina).

 Receptor: Aquél, individual o colectivamente, que recibe la información. Puede ser una
máquina.

 Código: Conjunto o sistema de signos que el emisor utiliza para codificar el mensaje.
 Canal: Elemento físico por donde el emisor transmite la información y que el receptor
capta por los sentidos corporales. Se denomina canal tanto al medio natural (aire, luz)
como al medio técnico empleado (imprenta, telegrafía, radio, teléfono, televisión,
ordenador, etc.) y se perciben a través de los sentidos del receptor (oído, vista, tacto,
olfato y gusto).

 Mensaje: La propia información que el emisor transmite.

 Contexto: Circunstancias temporales, espaciales y socioculturales que rodean el hecho


o acto comunicativo y que permiten comprender el mensaje en su justa medida.