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Expediente 2585-2011 1

APELACIÓN DE SENTENCIA DE AMPARO

EXPEDIENTE 2585-2011
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD: Guatemala, veintiocho de febrero de dos mil
doce.
En apelación y con sus antecedentes, se examina la sentencia de veinticuatro de
mayo de dos mil once, dictada por la Corte Suprema de Justicia, Cámara de Amparo y
Antejuicio, en la acción constitucional de amparo promovida por Francis Frederick Fischer
Theriot contra la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones del ramo Civil y Mercantil. El
postulante actuó con el patrocinio del abogado Roberto Siekavizza Álvarez. Es ponente en
el presente caso el Magistrado Vocal I, Mauro Roderico Chacón Corado, quien expresa el
parecer del Tribunal.
ANTECEDENTES
I. EL AMPARO
A) Interposición y autoridad: presentado el cuatro de octubre de dos mil diez, en la
Corte Suprema de Justicia, Cámara de Amparo y Antejuicio. B) Actos reclamados: a)
auto de veinticuatro de mayo de dos mil diez, por el que la autoridad impugnada
desestimó el recurso de apelación interpuesto contra la resolución de primer grado, que
declaró con lugar la impugnación de documento planteada por la entidad Corporación
Financiera Nacional; y b) resolución de siete de diciembre de dos mil diez, por la que la
Sala reprochada declaró sin lugar las solicitudes de aclaración y ampliación presentadas
contra el primer acto reclamado. Actuaciones contenidas dentro del juicio ejecutivo que la
entidad financiera relacionada promueve contra el postulante. C) Violaciones que
denuncia: a los derechos de igualdad, defensa, libre acceso a los tribunales, legalidad y
debido proceso. D) Hechos que fundamentan la acción de amparo: de los hechos
expuestos por el postulante, del análisis de los antecedentes y de la sentencia venida en
grado, se resume: D.1) Producción de los actos reclamados: a) en el Juzgado
Décimo de Primera Instancia Civil del departamento de Guatemala, la entidad Corporación
Financiera Nacional -CORFINA-, en su calidad de fiduciaria del Fideicomiso de
Administración y Realización de Activos Excluidos del Banco del Café, Sociedad Anónima,
promovió juicio ejecutivo contra el ahora amparista, argumentando que éste incumplió
con el pago de capital e intereses de un préstamo fiduciario documentado en la escritura
pública nueve (9), autorizada en la ciudad de Guatemala, el tres de septiembre de mil
novecientos noventa y nueve, por la notaria Karla Patricia Fuentes Martínez; b) al ser
notificado el ejecutado, se opuso a la demanda e interpuso, entre otras, la excepción de
pago total, argumentando que, mediante escritura pública número cuarenta y nueve (49),
autorizada en la ciudad de Guatemala, el siete de junio de dos mil seis, por el notario
Gustavo Adolfo Barrios Flores, canceló la deuda contraída en la escritura pública que
contiene el préstamo fiduciario que se pretende ejecutar, en virtud de haber cedido sus
acciones a favor de Banco del Café, Sociedad Anónima, razón por la que se le extendió el
finiquito absoluto; c) la entidad Corporación Financiera Nacional -CORFINA- planteó, en la
vía de los incidentes, impugnación de documento, argumentando que el negocio jurídico
contenido en la escritura pública cuarenta y nueve (49) relacionada, era nulo, porque si
bien, se celebró con base en lo regulado en el artículo 54 de la Ley de Bancos y Grupos
Financieros, debía tomarse en consideración que, de conformidad con el artículo 45,
literal c), del referido cuerpo normativo, existe prohibición expresa para que las
instituciones bancarias puedan admitir en garantía o adquirir sus propias acciones, razón
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por la que era procedente declarar la nulidad solicitada; d) el Juez de conocimiento


acogió los argumentos de la entidad ejecutante y emitió el auto de trece de octubre de
dos mil nueve, declarando con lugar el incidente de nulidad aludido; e) el postulante
apeló esa decisión, medio de impugnación que fue conocido por la Sala Tercera de la
Corte de Apelaciones del ramo Civil y Mercantil, Tribunal que, mediante auto de
veinticuatro de mayo de dos mil diez -acto reclamado-, confirmó la decisión del juez de
primera instancia, al considerar que: e.1) el instrumento público cuestionado se otorgó
“en contra de leyes prohibitivas expresas”, tal es el caso del artículo 45, literal c), de la
Ley de Bancos y Grupos Financieros, pues se aceptó liberar al ejecutado de la obligación,
aceptando acciones del propio banco, lo cual no era procedente; e.2) no se solicitó
autorización al Consejo de Administración ni a la Junta Monetaria para realizar esa
operación bancaria, lo cual contraviene lo regulado en el artículo 11 del referido cuerpo
normativo; e.3) el documento cuestionado no fue suficiente para que Banco del Café,
Sociedad Anónima, diera por cumplida la obligación, pues nunca fue descargado de la
contabilidad de dicha institución, apareciendo en el inventario de activos como una deuda
pendiente de cumplirse; f) contra esta última decisión, el accionante solicitó aclaración y
ampliación, remedios procesales que fueron desestimados por la Sala reprochada,
mediante auto de siete de diciembre de dos mil diez, al considerar que en el fallo
cuestionado no existían términos obscuros, ambiguos o contradictorios, ni se había
omitido resolver ninguno de los puntos en controversia. D.2) Agravios que se
reprochan a los actos reclamados: el postulante considera que la autoridad
impugnada vulneró sus derechos constitucionales enunciados, por los siguientes motivos:
a) para declarar con lugar el incidente de impugnación de documento la Sala cuestionada
se fundamentó en lo preceptuado en el artículo 11 de la Ley de Bancos y Grupos
Financieros, norma que no es aplicable al caso concreto, debido a que no se está
discutiendo ninguna fusión o absorción de entidades bancarias, ni se trata de adquisición
de acciones de un banco distinto a Banco del Café Sociedad Anónima, razón por la que,
pretender que exista autorización por parte de la Junta Monetaria, vulnera el principio de
legalidad, pues se pretende aplicar una normativa en situaciones distintas al caso objeto
de análisis, exigiendo requisitos que no se encuentran regulados en la ley; b) la decisión
cuestionada se fundamentó en el artículo 45, literal c), de la Ley Ibidem, sin tomar en
cuenta la excepción contenida en el artículo 54 de dicho cuerpo normativo, por lo que, en
atención a lo regulado en el artículo 13 de la Ley del Organismo Judicial, las disposiciones
especiales prevalecen sobre las generales de la misma o de otras leyes; de ahí que en el
caso concreto debe aplicarse lo establecido en el artículo 54 mencionado; c) se pretende
aplicar el artículo 31 del Código de Notariado, sin tomar en consideración que en la
escritura pública impugnada, el notario consignó que tuvo a la vista los documentos con
los que se acreditó la representación legal de Banco del Café, Sociedad Anónima, la cual
era suficiente, de conformidad con la ley y a juicio del aludido notario, razón por la que tal
decisión carece de sustento legal; d) los medios de prueba aportados no fueron valorados
de conformidad con la ley, pues se omitió dar valor probatorio al informe de once de
septiembre de dos mi ocho, emitido por la Superintendencia de Bancos, el cual fue
aportado al proceso subyacente con todas las formalidades de ley; e) con relación al
segundo acto reclamado, era pertinente aclarar lo referente a la fusión o absorción de un
banco con otro; no se aclaró si debía aplicarse el contenido del artículo 54 de la Ley de
Bancos y Grupos Financieros, ni se tomó en cuenta que se omitió razonar debidamente
los motivos por los que se consideró que la resolución de veinticuatro de mayo de dos mil
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diez, carecía de términos obscuros, ambiguos o contradictorios o que se hubiere omitido


resolver alguno de los puntos sobre los que versó la controversia. D.3) Pretensión:
solicitó que se otorgue el amparo y, como consecuencia, se deje sin efecto el acto
reclamado. E) Uso de recursos: aclaración y ampliación contra el primer acto
reclamado. F) Casos de procedencia: invocó los contenidos en las literales a), b) y h)
del artículo 10 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad. G)
Leyes que se estiman violadas: citó los artículos 1º., 2º., 4º., 12, 29, 152, 153, 203,
204 de la Constitución Política de la República de Guatemala; 26, 53, 596, 597, 610 del
Código Procesal Civil y Mercantil; 1º., 2º., 3º., 4º., 5º., 10, 13, 16, 141, 148, 152 de la
Ley del Organismo Judicial; 11, literal d), del artículo 45 y 54 de la Ley de Bancos y
Grupos Financieros; 1301, 1304, 1310, 1312 del Código Civil; 31 y 32 del Código de
Notariado.
II. TRÁMITE DEL AMPARO
A) Amparo provisional: no se otorgó. B) Tercera interesada: Corporación Financiera
Nacional -CORFINA-. C) Remisión de antecedentes: copias certificadas de las partes
conducentes de: a) incidente de impugnación de documento tramitado dentro del juicio
ejecutivo C dos - dos mil ocho - cuatrocientos veintisiete (C2-2008-427) del Juzgado
Décimo de Primera Instancia Civil del departamento de Guatemala; b) expediente de
apelación ciento diez - dos mil diez (110-2010) de la Sala Tercera de la Corte de
Apelaciones del ramo Civil y Mercantil. D) Pruebas: a) los antecedentes del amparo; y
b) presunciones legales y humanas. E) Sentencia de primer grado: la Corte Suprema
de Justicia, Cámara de Amparo y Antejuicio, consideró: “...de conformidad con el
argumento de Corporación Financiera Nacional al impugnar el documento que la escritura
pública número cuarenta y nueve antes indicada: „…contiene un negocio jurídico que
denuncia como nulo, consecuentemente, la fotocopia legalizada de la escritura pública
que lo contiene, también lo es, pues reproduce un instrumento público nulo
absolutamente…”, los argumentos del ahora postulante del amparo y las consideraciones
de los órganos jurisdiccionales al resolver el incidente de impugnación de documento, en
cuanto a que el mismo debía ser declarado con lugar porque el documento impugnado
contiene una norma prohibitiva expresa (artículo 45, literal c) de la Ley de Bancos y
Grupos Financieros), esta Cámara determina que lo pretendido era atacar el negocio
jurídico contenido en dicha escritura pública, por lo que al no contemplar el artículo 1301
del Código Civil una tramitación especial para la nulidad del negocio jurídico, el proceso a
seguirse de conformidad con el artículo 96 del Código Procesal Civil y Mercantil es el juicio
ordinario (…). De lo anterior se establece que el juez de primera instancia cometió error al
admitir para su trámite dentro del juicio ejecutivo el incidente de impugnación de
documento planteado por Corporación Financiera Nacional, porque ésta al plantear su
impugnación lo hizo atacando el negocio jurídico, y siendo que la impugnación de
documento por nulidad del negocio jurídico debe discutirse en un procedimiento amplio
en el que exista el principio de contradicción de las partes y el cual, según nuestro
ordenamiento procesal civil y mercantil, es el juicio ordinario que aparece regulado en el
artículo 96 del Código Procesal Civil y Mercantil. Así también la Sala cometió error al
conocer en apelación, lo resuelto por el juez de primer grado, toda vez que atendiendo a
la especialidad de la ley, en el juicio ejecutivo únicamente el auto en que se deniegue el
trámite a la ejecución, la sentencia y el auto que aprueba la liquidación, serán apelables
(artículos 13 de la Ley del Organismo Judicial y 334 del Código Procesal Civil y Mercantil).
Por lo anterior, los juzgadores ordinarios no observaron el derecho constitucional del
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debido proceso, por lo que la autoridad impugnada atendiendo a lo considerado en la


presente sentencia, debe emitir nuevo fallo, conforme a las constancias procesales y a
derecho, ordenando la enmienda de procedimiento, y siendo que el agravio causado no
puede ser reparado por otra vía, se deberán hacer los demás pronunciamientos que en
derecho correspondan. En cuanto al segundo acto reclamado (resolución de siete de
diciembre de dos mil diez, que declaró sin lugar los recursos de aclaración y ampliación),
no se entra a analizar, ya que de conformidad con la Corte de Constitucionalidad: (…).
Esta Cámara estima que la autoridad impugnada actuó con la buena fe que se supone en
las actuaciones judiciales, razón por la cual, con base en la facultad que establece el
artículo 45 de la ley de la materia, exonera del pago de las costas procesales”. Y
resolvió: “…I) Otorga el amparo solicitado por Francis Frederick Fischer Theriot; y en
consecuencia: a) deja en suspenso el auto del veinticuatro de mayo de dos mil diez,
dictado por la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones del ramo Civil y Mercantil, dentro
del expediente de apelación ciento diez guión dos mil diez (110-2010); b) restituye al
postulante en la situación jurídica anterior a esa resolución; c) exonera a la autoridad
impugnada del pago de las costas causadas; d) ordena a la autoridad impugnada dictar la
resolución que corresponda en sustitución de la dejada en suspenso; debiendo resolver
conforme a derecho y lo aquí considerado, respetando los derechos y garantías del
postulante, bajo apercibimiento de imponer la multa de quinientos quetzales a cada uno
de los Magistrados, en caso de no acatar lo resuelto dentro del plazo de tres días
siguientes de haber recibido la ejecutoria y sus antecedentes, sin perjuicio de las
responsabilidades legales correspondientes…”.
III. APELACIÓN
Corporación Financiera Nacional -CORFINA-, tercera interesada, apeló el fallo
proferido por el Tribunal a quo, argumentando lo siguiente: a) los actos reclamados
fueron emitidos por la autoridad cuestionada en el uso de sus facultades legales, siendo
evidente que la pretensión del amparista es retardar la tramitación del proceso
subyacente; b) los referidos actos fueron resueltos aplicando correctamente las leyes
atinentes al caso concreto, sin que se denote conculcación a los derechos constitucionales
enunciados por el accionante, específicamente se aplicó correctamente el contenido del
artículo 45 de la Ley de Bancos y Grupos Financieros; c) es evidente que tanto el Juez de
primera instancia como la Sala cuestionada apreciaron correctamente las pruebas
rendidas, dándole valor probatorio al dictamen del Banco de Guatemala, el cual se
fundamentó en lo preceptuado en el artículo 45 relacionado, declarando con lugar la
impugnación de nulidad de la escritura pública cuestionada, logrando con ello el
reconocimiento de la deuda que se pretende ejecutar y evitar así afectar a personas
depositantes del Banco del Café Sociedad Anónima, quienes esperan la recuperación de
los activos de dicha institución para recuperar su dinero; y d) lo resuelto por el Tribunal a
quo, no se encuentra de conformidad con la ley ni las constancias procesales, ya que
ordenó enmendar el procedimiento, sin valorar las pruebas y argumentaciones vertidas en
el amparo, creando con ello una tercera instancia prohibida por el artículo 211
constitucional, razón por la cual debe revocarse el fallo apelado.
IV. ALEGATOS EN EL DÍA DE LA VISTA
A) El postulante reiteró lo expuesto en su escrito inicial de amparo, agregando lo
siguiente: a) si Corporación Financiera Nacional quería impugnar de nulidad el negocio
jurídico contenido en la escritura pública cuestionada, debió citar a los otorgantes así
como al notario autorizante, razón por la que la decisión asumida por la Corte Suprema
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de Justicia, Cámara de Amparo y Antejuicio, se encuentra de conformidad con la ley y las


constancias procesales; b) no era necesaria la autorización de la Junta Monetaria para la
transmisión de acciones como lo pretende hacer valer el apelante, pues el artículo 54 de
la Ley de Bancos y Grupos Financieros faculta para que, a falta de cualquier otro medio
de pago, se puedan pagar los créditos o deudas con acciones o mercancías, por lo que la
operación que se hizo con el Banco del Café, Sociedad Anónima, es correcta. Solicitó que
se confirme la sentencia apelada. B) Corporación Financiera Nacional -CORFINA-,
tercera interesada, reiteró lo manifestado en su escrito de interposición de apelación.
Solicitó que se revoque el fallo impugnado y, como consecuencia, se deniegue la
protección constitucional instada. C) El Ministerio Público manifestó que no comparte
el criterio sustentado por el Tribunal a quo, porque la controversia fue dilucidada con
base en las normas legales aplicables al caso concreto, habiéndose tramitado el incidente,
en ambas instancias, con estricto respeto a los derechos de defensa y debido proceso que
le asisten al accionante, sin que se denote que se hayan transgredido los derechos
enunciados por éste. Solicitó que se revoque el fallo venido en grado.
CONSIDERANDO
-I-
Esta Corte ha sostenido, en más de tres fallos contestes y consecutivos, que no
tiene carácter de apelable el auto que resuelve un incidente promovido dentro de un
proceso de ejecución singular del ramo civil y mercantil, ya que prevalece la restricción de
impugnabilidad prevista en las normas procesales específicas, destinadas a regular el
trámite de este tipo de procedimientos. De ahí que, el pronunciamiento en alzada, de un
medio de impugnación que, conforme al artículo 334 del Código Procesal Civil y Mercantil,
era inidóneo para el cometido perseguido por el interponerte, no puede ocasionar ningún
agravio.
En ese sentido, al tenor del artículo 43 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y
de Constitucionalidad, el criterio antes relacionado constituye doctrina legal que debe
respetarse por los tribunales de la jurisdicción ordinaria.
-II-
La posibilidad de conocimiento por parte de este tribunal constitucional, deviene
de la interposición del recurso de apelación presentado por Corporación Financiera
Nacional -CORFINA-, tercera interesada, contra la sentencia de veinticuatro de mayo de
dos mil once, por medio de la cual la Corte Suprema de Justicia, Cámara de Amparo y
Antejuicio, otorgó el amparo solicitado por Francis Frederick Fischer Theriot, al considerar
que el incidente de impugnación de documento planteado dentro del proceso subyacente
(juicio ejecutivo), no debió admitirse para su trámite, en virtud de que lo que se discutía
era la nulidad del negocio jurídico; de ahí que la vía idónea para solucionar la controversia
era el juicio ordinario, de conformidad con lo regulado en los artículos 1301 del Código
Civil y 96 del Código Procesal Civil y Mercantil y no el trámite incidental como se intentó.
Aunado a lo anterior, manifestó que la Sala reprochada cometió error al conocer en
apelación lo resuelto por el Juez de primera instancia, porque, atendiendo a la
especialidad de las normas, en el juicio ejecutivo únicamente puede interponerse
apelación contra el auto que deniegue el trámite, la sentencia y el que apruebe la
liquidación.
Los argumentos de la apelante se centran en que la autoridad denunciada, al
emitir los actos señalados como lesivos, aplicó correctamente las leyes atinentes al caso
concreto, sin que se denote conculcación a los derechos constitucionales enunciados por
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el accionante. Aduce la apelante que la decisión asumida por la Sala reprochada


encuentra asidero legal en lo regulado en el artículo 45 de la Ley de Bancos y Grupos
Financieros, habiéndose apreciado correctamente la prueba aportada al proceso de
mérito, dándosele valor probatorio al dictamen del Banco de Guatemala, el cual se
fundamentó en lo normativa citada; de ahí que lo resuelto por el Tribunal a quo, no se
encuentra de conformidad con la ley ni las constancias procesales, pues otorgó el amparo
y ordenó que la Sala cuestionada enmendara el procedimiento, sin tomar en cuenta las
argumentaciones vertidas en el amparo, constituyendo a éste en una instancia revisora de
lo resuelto, lo cual no es viable, conforme lo establecido en el artículo 211 de la
Constitución Política de la República de Guatemala.
-III-
Respecto del conflicto, este Tribunal considera que, en el presente caso, lo que
debe determinarse es si el recurso de apelación interpuesto por el amparista contra el
auto que declaró con lugar el incidente de impugnación de documentos presentado
dentro del proceso sub litis, era o no un mecanismo de defensa idóneo.
En ese orden de ideas, esta Corte estima atinente citar algunas consideraciones
relativas a la naturaleza de los procesos de ejecución singular. En principio, en este tipo
de procesos lo que el actor pretende es que el órgano jurisdiccional verifique una
determinada conducta física, un acto real o material que corresponde realizar al
ejecutado, con base en un determinado título. De ello se origina el mayor influjo del
principio de celeridad que se ha previsto en su diseño procedimental, por cuanto revelan
un margen limitado de materia susceptible de ser discutida, cuestionada o, revisada, al
encontrarse la situación jurídica de las partes pre-establecida en un documento escrito al
que la ley ha dotado de particular eficacia; solamente se requiere del pronunciamiento
judicial para que del reconocimiento de su contenido se produzca la aseguración de su
cumplimiento por parte del obligado.
En ese sentido, la especial connotación antes descrita que caracteriza a este tipo
de procesos y a los títulos que dan lugar a ellos, provoca la restricción de apelabilidad que
figura en el artículo 334 del Código Procesal Civil y Mercantil, que dispone: “En el juicio
ejecutivo únicamente el auto en que se deniegue el trámite a la ejecución, la sentencia y
el auto que apruebe la liquidación, serán apelables. “.
Con fundamento en lo antes razonado, se advierte que, en el caso objeto de
análisis, la decisión de trece de octubre de dos mil nueve, dictada por el Juzgado Décimo
de Primera Instancia Civil del departamento de Guatemala, de declarar con lugar el
incidente de impugnación de documento presentado por Corporación Financiera Nacional
-apelante-, dentro de la juicio ejecutivo instado contra el amparista, no era susceptible de
impugnarse por medio del recurso de apelación, pues dicho medio de impugnación, de
conformidad con la norma citada, resultaba inidóneo. Tal circunstancia permite colegir
que lo resuelto por la Sala reprochada ningún agravio le causó al postulante, pues, como
se indicó, de conformidad con la normativa atinente al caso concreto, no era un
mecanismo procesal idóneo.
El criterio relativo a que, de conformidad con el artículo 334 del Código Procesal
Civil y Mercantil, en los juicios ejecutivos se encuentra restringido el recurso de apelación,
únicamente al auto que deniegue el trámite de la ejecución, la sentencia y el auto que
apruebe la liquidación, ha sido abordado por esta Corte, entre otros, en los fallos de
veintinueve de mayo y cinco de junio, ambos de dos mil nueve y quince de julio de dos
mil once, dictados en los expedientes identificados con los números seiscientos setenta y
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tres - dos mil nueve (673-2009), novecientos cuarenta y tres - dos mil nueve (943-2009)
y un mil novecientos treinta y siete - dos mil once (1937-2011), respectivamente.
Por la forma en que se resuelve el presente amparo, se hace innecesario hacer
pronunciamiento sobre el segundo acto reclamado -resolución de siete de diciembre de
dos mil diez, por la que la autoridad impugnada desestimó las solicitudes de aclaración y
ampliación-, debido a la inidoneidad del primer acto cuestionado.
De lo expuesto en párrafos anteriores, esta Corte concluye que el recurso de
apelación intentado por Corporación Financiera Nacional debe ser declarado con lugar, no
por los motivos invocados por la apelante, sino por las razones antes descritas y, como
consecuencia, debe denegarse la protección constitucional instada, por lo que, al haber
resuelto en distinto sentido el Tribunal de amparo de primer grado, debe revocarse la
sentencia apelada, condenando en costas al postulante e imponiendo la multa de un mil
quetzales (Q1,000.00) a su abogado patrocinante, Roberto Siekavizza Álvarez, por ser el
responsable de la juridicidad, la cual deberá hacer efectiva dentro de los cinco días
siguientes a que el presente fallo quede firme, con el apercibimiento de que, en caso de
incumplimiento, su cobro se hará por la vía legal correspondiente.
LEYES APLICABLES
Artículos citados y 265, 268 y 272, inciso c), de la Constitución Política de la
República de Guatemala; 1º., 4º., 5º., 6º., 8º., 10, 42, 47, 57, 60, 61, 66, 67, 149, 163,
inciso c), 185 y 186 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad; 17
del Acuerdo 4-89 de la Corte de Constitucionalidad.
POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad, con base en lo considerado y leyes citadas,
resuelve: I) Con lugar el recurso de apelación interpuesto por Corporación Financiera
Nacional -CORFINA-, por medio de su Mandatario Especial Judicial con Representación
Enio Alburez Valenzuela, contra la sentencia de veinticuatro de mayo de dos mil once,
proferida por la Corte Suprema de Justicia, Cámara de Amparo y Antejuicio y, como
consecuencia: a) se revoca la sentencia apelada; b) se deniega el amparo solicitado
por Francis Frederick Fischer Theriot contra la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones del
ramo Civil y Mercantil; c) se condena en costas al postulante; d) se impone la multa de
un mil quetzales (Q1,000.00) al abogado patrocinante, Roberto Siekavizza Álvarez, la que
deberá hacer efectiva dentro de los cinco días siguientes a que el presente fallo quede
firme, con el apercibimiento de que, en caso de incumplimiento, su cobro se hará por la
vía legal correspondiente. II) Notifíquese y, con certificación de lo resuelto, devuélvanse
los antecedentes.

HÉCTOR HUGO PÉREZ AGUILERA


PRESIDENTE a.i.

ROBERTO MOLINA BARRETO GLORIA PATRICIA PORRAS ESCOBAR


MAGISTRADO MAGISTRADA

MARÍA DE LOS ANGELES ARAUJO BOHR CARMEN MARÍA GUTIÉRREZ DE COLMENARES


MAGISTRADA MAGISTRADA

RICARDO ALVARADO SANDOVAL JUAN CARLOS MEDINA SALAS


MAGISTRADO MAGISTRADO
Expediente 2585-2011 8

MARTÍN RAMÓN GUZMÁN HERNÁNDEZ


SECRETARIO GENERAL

ACLARACIÓN Y AMPLIACIÓN

EXPEDIENTE 2585-2011
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD: Guatemala, tres de marzo de dos mil doce.
Se tienen a la vista para resolver, las solicitudes de aclaración y ampliación de la
sentencia dictada por esta Corte el veintiocho de febrero de dos mil doce, planteadas por
Francis Frederick Fischer Theriot, dentro del expediente arriba identificado, formado por
apelación de sentencia en amparo en la acción constitucional de amparo que promovió el
solicitante contra la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones del ramo Civil y Mercantil.
ANTECEDENTES
I) DEL PLANTEAMIENTO DEL AMPARO Y RESOLUCIÓN DE PRIMER GRADO: Ante
la Corte Suprema de Justicia, Cámara de Amparo y Antejuicio, el postulante promovió
amparo contra la Sala Tercera de la Corte de Apelaciones del ramo Civil y Mercantil,
señalando como actos reclamados: a) auto de veinticuatro de mayo de dos mil diez, por
el que la autoridad impugnada desestimó el recurso de apelación interpuesto contra la
resolución de primer grado, que declaró con lugar la impugnación de documento
planteada por la entidad Corporación Financiera Nacional; y b) resolución de siete de
diciembre de ese mismo año, por la que la Sala reprochada declaró sin lugar las
solicitudes de aclaración y ampliación presentadas contra el primer acto cuestionado.
La Corte Suprema de Justicia, Cámara de Amparo y Antejuicio, dictó la sentencia
de veinticuatro de mayo de dos mil once, por la que otorgó la protección constitucional
instada, al considerar que se cometió error al admitirse para su trámite el incidente de
impugnación de documento planteado dentro del juicio ejecutivo subyacente, pues
Corporación Financiera Nacional, al plantear su impugnación, lo hizo atacando el negocio
jurídico, lo cual debía dilucidarse dentro de un juicio ordinario y no dentro del incidente
aludido, ello en atención a lo regulado en el artículo 96 del Código Procesal Civil y
Mercantil. Asimismo, dicha autoridad indicó que la Sala cuestionada cometió error al
conocer de la apelación intentada, pues, atendiendo al principio de especialidad
establecido en el artículo 13 de la Ley del Organismo Judicial, en este tipo de procesos -
juicios ejecutivos-, únicamente el auto que deniegue el trámite de la ejecución, la
sentencia y el auto que apruebe la liquidación son apelables.
II) DE LA APELACIÓN PROMOVIDA Y LA RESOLUCIÓN DE SEGUNDO GRADO:
Corporación Financiera Nacional, tercera interesada, apeló la sentencia dictada por el
Tribunal de Amparo de primer grado. Esta Corte, al conocer en alzada, declaró con lugar
el recurso de apelación planteado, en fallo de veintiocho de febrero de dos mil doce y,
como consecuencia, denegó el amparo promovido, por considerar que la decisión de trece
de octubre de dos mil nueve, dictada por el Juez Décimo de Primera Instancia Civil del
departamento de Guatemala, de declarar con lugar el incidente de impugnación de
documento presentado por Corporación Financiera Nacional -apelante-, dentro del juicio
ejecutivo instado contra el amparista, no era susceptible de impugnarse por medio del
recurso de apelación, pues dicho medio de impugnación, de conformidad con el artículo
334 del Código Procesal Civil y Mercantil, resultaba inidóneo.
III) DE LOS ARGUMENTOS DE LA ACLARACIÓN Y AMPLIACIÓN: el postulante
fundamenta sus solicitudes de aclaración y ampliación en el hecho de que, a su criterio, la
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sentencia proferida por esta Corte contiene términos obscuros, ambiguos y


contradictorios, porque se acogió el recurso de apelación intentado por Corporación
Financiera Nacional, no por los motivos invocados por la apelante, sino por la aplicación
del artículo 334 del Código Procesal Civil y Mercantil, concluyendo que el incidente de
impugnación de documentos planteado dentro del proceso subyacente, no era apelable,
lo cual permite colegir que el referido fallo no contiene un análisis del caso que se conoció
en grado, debiendo aclararse y ampliarse en relación al examen de los hechos, las
pruebas aportadas, las distintas actuaciones y todo aquello que formal, real y
objetivamente, resulte pertinente, así como los fundamentos de derecho aplicables,
aportando su propio análisis. Aunado a lo anterior, en el referido fallo se le impuso al
abogado patrocinante, Roberto Siekavizza Álvarez, una sanción económica por ser el
responsable de la juridicidad del planteamiento, cuando el artículo 46 de la Ley de
Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad, establece que la imposición de la
multa procede cuando el tribunal estime, razonadamente, que el amparo es frívolo o
improcedente, lo cual no ocurrió en el presente caso.
CONSIDERANDO
-I-
De conformidad con el artículo 70 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad: “Cuando los conceptos de un auto o de una sentencia sean obscuros,
ambiguos o contradictorios, podrá pedirse que se aclaren. Si se hubiere omitido resolver
alguno de los puntos sobre los que versare el amparo, podrá solicitarse la ampliación.”
-II-
La aclaración y ampliación, según la norma invocada en el considerando anterior,
tienen por finalidad corregir las obscuridades, ambigüedades, contradicciones que los
términos de un mismo fallo tengan entre sí, o bien, si se hubiere omitido resolver alguno
de los puntos sobre los que versare el proceso.
En cuanto a la aclaración solicitada, esta Corte advierte que, contrario a lo
manifestado por el sujeto requirente, el pronunciamiento cuestionado no es ambiguo,
porque está resuelto de conformidad con los hechos reclamados y su aplicación jurídica;
no es obscuro, porque sus términos son claramente comprensibles; ni es contradictorio,
en tanto que los puntos de lo decidido son perfectamente coherentes entre sí.
En lo referente a que no debió imponerse multa a su abogado auxiliante, esta
Corte estima que tal declaratoria fue analizada en el caso concreto y que la denegatoria
del amparo se respalda en jurisprudencia de este Tribunal, por ende, la multa impuesta al
abogado patrocinante deriva de su responsabilidad en la juridicidad del planteamiento,
razón por la cual no existen términos ambiguos, obscuros o contradictorios que ameriten
aclaración.
En cuanto a la solicitud de ampliación formulada, esta Corte advierte que en el
fallo impugnado se atendieron todas las denuncias de agravio formuladas por el
interponente, circunstancia en virtud de la cual no se ha dejado de resolver punto alguno
sobre los que versó el amparo.
Por las razones anteriores, las solicitudes formuladas devienen improcedentes,
debiéndose hacer la declaratoria correspondiente en la parte resolutiva del presente auto.
LEYES APLICABLES
Artículo citado y 265, 268, 272 inciso i), de la Constitución Política de la República
de Guatemala; 6º, 7º, 45, 46, 47, 48, 71, 149, 163 inciso i) y 185 de la Ley de Amparo,
Exhibición Personal y de Constitucionalidad.
Expediente 2585-2011 10

POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad, con fundamento en lo considerado y leyes citadas,
resuelve: I) Sin lugar las solicitudes de aclaración y ampliación planteadas por Francis
Frederick Fischer Theriot, contra la sentencia de veintiocho de febrero de dos mil doce,
proferida por este Tribunal. II) Notifíquese.

ALEJANDRO MALDONADO AGUIRRE


PRESIDENTE

MAURO RODERICO CHACÓN CORADO HÉCTOR HUGO PÉREZ AGUILERA


MAGISTRADO MAGISTRADO

ROBERTO MOLINA BARRETO GLORIA PATRICIA PORRAS ESCOBAR


MAGISTRADO MAGISTRADA

MARIA DE LOS ÁNGELES ARAUJO BOHR CARMEN MARÍA GUTIERREZ DE COLMENARES


MAGISTRADA MAGISTRADA

VICTOR MANUEL CASTILLO MAYEN


SECRETARIO GENERAL ADJUNTO