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Pontificia Universidad Católica del Ecuador

Asesoramiento e Intervención en crisis

Kevin Campos Orellana

Cuidados paliativos

La muerte es un tema difícil de tratar para muchas personas, y aún más para aquel que
está próximo a morir. Partiendo de esta premisa el acompañamiento es necesario e
indispensable para poder elaborar la perdida y así otorgar un nuevo significado a la
muerte. De esta manera, el presente ensayo pretende describir en qué consisten los
cuidados paliativos; además, comprender su origen y la función en la institución; al
igual que, los métodos que se utilizan y finalmente, realizar la exposición de un caso.

Según (Gonzales, 2012) los cuidados paliativos implican los cuidados activos y totales
que se brindan a los pacientes con enfermedad que no responde al tratamiento curativo,
su objetivo es la de proporcionar calidad de vida, evitando el sufrimiento en el paciente
y su familia. Entonces se puede entender a los cuidados paliativos como una manera de
permitir que el enfermo, sus familiares, y personas cercanas atraviesen o afronten de
una mejor manera la presunta posibilidad de fallecimiento. Usualmente los cuidados
paliativos se dirigen a personas cuya enfermedad o condición no denota una posibilidad
de mejoría, sino que se encuentran en un estado terminal. “Aquél enfermo que se
encuentra en una situación irreversible para recuperar su salud, reciba o no tratamiento,
cuando los recursos experimentales ya se han aplicado sin eficacia terapéutica y que en
un periodo de tres a seis meses, fallecerá” (Gonzales, 2012)

De esta manera, partiendo del futuro incierto que presentan los enfermos terminales,
nacen los cuidados paliativos como una alternativa de intervención multidisciplinaria
entre el paciente y su red de apoyo, con la intención de mejorar al máximo su calidad de
vida y acompañarlo hasta el final de su viaje. Sobre la calidad de vida, implica no
imponer una forma de afrontar el duelo, más bien aceptar y respetar la forma en la que
el paciente y sus familiares asumen la perdida y respetar sus aspiraciones e intenciones
durante el proceso. Según Figueredo (2008) el objetivo primordial es proporcionar el
mayor grado de bienestar al enfermo, entendiendo como bienestar la sensación global
de satisfacción o alivio de las necesidades físicas, psicológicas, emocionales, sociales y
espirituales que puede experimentar el enfermo de forma intermitente, continua o
esporádica, a lo largo de la última etapa de su existencia.

Los cuidados paliativos han sido parte de la historia de la humanidad, acompañar a un


enfermo en su proceso hasta morir ha sido una práctica muy antigua. Sin embargo, la
implementación de esta forma de intervención y acompañamiento en instituciones inició
en la década de los 60 en hospicios. Con el pasar de los años la confiabilidad y validez
de esta práctica ha permitido la formación de personas interesadas en cuidados
paliativos y su aplicación en una infinidad de instituciones como hospitales,
fundaciones, hospicios, clínicas, albergues entre otras alrededor del mundo. Para
ejemplificar, en la ciudad de Quito, el Hospicio San Camilo brinda asistencia total, de
manera activa con un enfoque multidisciplinario; es decir, atención física, psicológica,
espiritual y social con el objetivo de otorgar calidad de vida al paciente y su familia, a
través de un acompañamiento para tramitar el duelo.

Según Valarezo (2018) en su conferencia manifestó que durante el proceso el paciente y


la familia entran en crisis y pierden su equilibrio emocional, por lo que el equipo de
cuidados paliativos prepara al paciente y familiares a afrontar la pérdida real cuando
suceda. Entonces la modalidad de atención se realiza con los pacientes internados o por
medio de visitas domiciliarias.

Durante el proceso de intervención el equipo intenta ubicar en la dinámica familiar, cual


es el miembro con mayor necesidad de atención; al igual que, promueve enfocarse en el
aquí y en el ahora del enfermo y los implicados. Además, procurar rescatar la identidad
del paciente, abordar los asuntos inconclusos, y conocer su red de apoyo (Valarezo,
2018).

Caso

Finalmente, para anudar la teoría con la realidad en la institución se realizará la


exposición de un caso. Sin embargo, es importante recalcar que muchos imaginarios se
derrumban cuando se topa con el real de las instituciones. R, es una paciente
diagnosticada con cáncer. Durante 6 meses acude al hospital para recibir el tratamiento
(quimioterapia) al igual que, a las citas con los médicos. Sin embargo a partir de una
caída en el trabajo, sufre una descompensación en su salud lo que provoca acudir de
emergencia al hospital, en donde permanece internada aproximadamente un mes.
Durante ese tiempo R tiene una operación de cerebro urgente para extirpar un tumor,
cuyo síntoma era la progresiva paralización de las funciones en la parte izquierda del
cuerpo. A partir de esa cirugía su recuperación no es favorable y por la pérdida de
defensas R genera otro tipo de infecciones que prolongan su estadía y su ánimo, e
interés se reduce considerablemente. Además, con el pasar de los días los doctores
describen otras complicaciones que impedían una mejora de su estado físico, lo que
lleva a R a tener un pronóstico reservado. Durante el mes que estuvo internada R bajó
considerablemente su masa corporal, sus funciones cognitivas como motoras se
deterioraron, llevando al equipo médico a considerarla como una paciente en situación
crítica con un pronóstico reservado; es decir en un estado terminal. Su familia estuvo
presente durante todo ese proceso ya que debían permanecer día y noche con R para
alertar cualquier inconveniencia al personal de salud. Finalmente al tomar una decisión
conjunta entre el paciente y los familiares de llevarle a su hogar a R, motivados por la
paciente ya que estaba cansada de tantos procedimientos a los que era sometida todos
los días, sin mejoría alguna. Sin embargo R no pudo salir del hospital ya que sufre un
ataque lo que la lleva a cuidados intensivos, y días después fallece en la habitación del
hospital a causa de un paro cardiaco.

En el caso planteado la institución no ofreció o no disponía de los servicios de cuidados


paliativos, a pesar que el paciente oncológico y sus familiares necesitan este tipo de
atención. Por lo que todo lo expuesto anteriormente no se pudo observar, y es imposible
e innecesario hablar sobre la validez de este tipo de intervención.
Bibliografía
Figueredo, K. (2008). Cuidados paliativos: una opcion vital para pacientes con cancer de mama.
Revista ciencias medicas La Habana.

Gonzales, C. (2012). Cuidados paliativos en Mexico. Revista medica del hospital general de
Mexico, 173-179.

Valarezo, A. (21 de Junio de 2018). Psicologia del adulto mayor. Quito, Pichincha, Ecuador.