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Expedición al Alto Perú

Primera Campaña:
El alto Perú, actual Bolivia, era una región de importancia para el virreinato del Río de la
Plata por sus ricas minas de plata en Potosí. Por otra parte, para los patriotas era muy
necesario controlar esta zona porque allí podían descender los realistas desde Lima, el
baluarte militar español.
En el Alto Perú no fue reconocida la primera junta de gobierno y a partir de 1810 se
realizaron varias campañas infructuosas para recuperar la zona.

En Córdoba, el gobernador Gutiérrez de la Concha, Santiago de Liniers, el obispo


Orellana y otras autoridades del cabildo resolvieron desconocer la autorida de la Junta
erigida en Buenos Aires.
Con el propósito de reprimir la acción de los enemigos, la junta resolvió enviar una
expedición hacia córdoba y el Alto Perú. Comandante en jefe fue designado el coronel
Francisco Ortiz de Ocampo y segundo el militar de igual grado Antonio González
Balcarce. Ocampo ocupó sin resistencia la ciudad de Córdoba apresando a los
contrarrevolucionarios. Aunque sobre los rebeldes estaba dictada la sentencia de muerte,
debido a los ruegos de la población, el cabildo y el clero, Ocampo decidió remitir los presos
a Buenos Aires. Cuando estos estaban en camino a Bs. As., cuando una comitiva enviada por
la junta los encontró en la localidad cordobesa de Cabeza de tigre y fueron fusilados en un
bosque próximo Gutiérrez de la Concha Liniers, el tesorero Moreno, Allende y Rodríguez.
Fue exceptuado el obispo Orellana por su investidura sacerdotal.
El ejército patriota a las órdenes de Balcarce – Ocampo fue destituido -, penetró en
territorio altoperuano. Tras un revés en Cotagaita (27 de octubre de 1810), Balcarce
obtuvo una victoria decisiva en Suipacha (7 de noviembre de 1810). Los tres jefes realistas,
Córdoba, Nieto y Paula Sanz, cayeron prisioneros y fueron fusilados. Todo el Alto Perú se
volcó hacia la revolución y el ejército acrecentó sus efectivos con miles de indios. Sin
embargo, llegando a los límites con el Perú, no continúo su marcha.
El 20 de junio de 1811 el general Goyeneche, al mando de 8000 hombres, derrotó
completamente a los patriotas en Huaqui. Las provincias del Alto Perú de perdieron
definitivamente, el norte quedó desguarnecido y el gobierno de Buenos Aires – que sufrió
un rudo golpe ante la opinión pública – debió levantar el sitio de Montevideo.

Belgrano emprendió la marcha al norte para hacerse cargo de los restos del ejército
vencido en Huaqui. La política ordenada era netamente defensiva y preveía, incluso un
repliegue hacia Córdoba.
Belgrano convirtió el ejército débil en un elemento útil de guerra. Sin acatar la orden de
repliegue se retiró de Jujuy a Tucumán y con el apoyo popular, que se tradujo en un vacio
ante el enemigo en avance, se dispuso a enfrenta a las fuerza adversarias. Con 1500
hombres rechazó en Tucumán (el 24 de septiembre de 1812), a los 3000 que comandaba Pío
Tristán. Los realistas no fueron aniquilados y lograron rehacerse; Belgrano emprendió el
refuerzo de su ejército, y, logrando esto, avanzó tras el enemigo para vencerlo nuevamente
en Salta (20 de febrero de 1813). Se les concedió la libertad bajo la palabra de no tomar
las armas contra la revolución. Muchos no cumplieron.
Segunda campaña:
Después de la derrota sufrida en Salta, los realistas avanzaron lentamente y a mediados de
junio de 1813 estableció su cuartel general en Potosí. En los primeros días de septiembre
las tropas marcharon hacia el norte hasta llegar a la pampa de Vilcapugio – donde Belgrano
estableció su campamento. Tras un ataque sorpresivo encabezado por Pezuela, se produjo
una confusión en las filas patriotas, circunstancia aprovechada por los realistas para
vencerlos. Después de esto Belgrano recibió algunos refuerzos y reorganizó sus tropas.
Pezuela atacó a los patriotas el 14 de noviembre de 1813 en la pampa de Ayohuma, después
de soportar el fuego enemigo el ejército debió entregar las armas y retirarse hasta Salta,
perdiendo por segunda vez el Alto Perú.

Tercera campaña:
En abril de 1815 y bajo el mando de Rondeau, se inició la tercera y última ofensiva. A
mediados de abril, los patriotas consiguieron el único triunfo de su campaña. Una columna a
las órdenes del general Fernández de la Cruz, que contaba con el apoyo de los gauchos de
Güemes, derrotó a las tropas realistas en el puesto del Marqués.
Presintiendo un fracaso en futuras acciones y no conforme con someterse a las órdenes del
ejército, Güemes se retiró con sus hombres y regresó a Salta.
El 21 de octubre de 1815 se efectuó otra batalla que terminó con la derrota de los
patriotas en el poblado de Venta y Media.
Pezuela aprovechó la victoria para tomar la ofensiva y enterado de que Rondeau se dirigía a
Cochabamba, a la espera de refuerzos, acortó distancias en dirección a la pampa de Sipe-
Sipe, donde obtuvo una nueva victoria (29 de noviembre).
Entre 1815 y 1821 el gobernador de Salta Martín de Güemes, se destacó en la defensa de
la frontera del norte. Sucesivas expediciones penetraron en el suelo argentino a través de
la quebrada de Humahuaca y siempre se estrellaron contra la casi infranqueable barrera
que representaban Güemes y sus hombres.
Campañas al Alto Perú
Campaña Jefes patriotas Jefes opositores Batalla - resultado Fecha
Primer Campaña Ocampo – Balcarce Gutiérrez de la Ocampo ocupó sin resistencia la
Frenar la concha, Santiago de ciudad de Córdoba apresando a los --------
contrarrevolución Liniers, el obispo contrarrevolucionarios. Luego éstos
iniciada en Orellana y otras fueron fusilados en la localidad de
Córdoba autoridades del Cabeza de tigre.
cabildo.

Avance a Balcarce {Ocampo es Córdoba, Nieto y Paula derrota patriota en Cotagaita 27 de octubre de 1810
territorio destituido} Sanz
victoria decisiva en Suipacha los tres 7 de noviembre de 1810
altoperuano
jefes realistas cayeron y fueron
fusilados.

Balcarce Goyeneche derrota patriota en Huaqui. Las 20 de junio de 1811


provincias del Alto Perú de perdieron
netamente
Belgrano Pío Tristán victoria en Tucumán, sin acatar la 24 de septiembre de 1812
defensiva,
orden de repliegue hacia córdoba
preveía un
20 de febrero de 1813
repliegue hacia victoria en Salta. Se les concede la
Córdoba. libertad bajo promesa
Segunda Pezuela 1 de octubre de 1813
Belgrano derrota en vilcapugio
Campaña
14 de noviembre de 1813
Avance derrota en ayohuma, se perdió por
revolucionario. segunda vez el Alto Perú.
cuartel en Potosí
octubre de 1815
Tercer campaña Pezuela
Rondeau victoria en el puesto del Marqués
apoyo de 21 octubre de 1815
Güemes derrota en el poblado de Venta y
Media
29 de noviembre de 1815
Güemes vuelve a
derrota en Sipe – Sipe. Se perdió el
Salta
Alto Perú. Gúemes defiende el norte
Expedición al Paraguay
Cuando las autoridades de la asunción se enteraron de los sucesos de Mayo, reunieron un
cabildo abierto, el cual dispuso jurar solemnemente al Consejo de regencia, no reconocer al
gobierno de Buenos Aires y constitur – para la defensa del territorio – una Junta de guerra
presidida por el gobernador Bernardo Velazco.
Ante esta actitud la Junta de Bs. As. Nombró a Belgrano, comandante en jefe de la fuerzas
expedicionarias que marcharían hacia el Paraguay. La empresa tenía tres objetivos
fundamentales:

1. Difundir los ideales de la revolución


2. Derrotar a los enemigos
3. Apoyar el levantamiento de los patriotas Paraguayos

Belgrano en su recorrido fundó Curuzú Cuatiá y Mandisoví. A mediados de diciembre de


1810, el ejército cruzó penosamente el río Paraná y una vez en territorio paraguayo
dispersó a una guarnición enemiga en campichuelo. Entusiasmado con el triunfo prosiguió su
avance hacia Asunción. Por su parte, Velazco – que era un hábil militar – decidió atraer al
ejército expedicionario hacia el interior del territorio, privándolo de los víveres y recursos
que pudiera hallar. El 19 de Enero de 1811 las tropas de Belgrano fueron derrotadas por el
ejército paraguayo en Paraguary.
Belgrano comunicó a Bs. As. El curso desfavorable de la campaña en el Paraguay y solicitó el
envío de refuerzos a la brevedad. La junta confió a Juan Bautista Azopardo, el mando de
tres naves que remontaron el río Paraná hasta San Nicolás donde fueron alcanzados y
vencidos por una flota realista que había partido de Montevideo.
Sin el apoya de estos refuerzos, el ejército patriota fue derrotado por los efectivos
paraguayos en las proximidades del río Tacuary el 9 de marzo de 1811.
Expedición a la banda oriental
La banda oriental era una región de suma importancia. Montevideo tiene una posición
privilegiada en la entrada del río de la Plata, próximo al océano atlántico, tenía un muelle
apto para el desembarco y una zona ganadera con buenos productos para la exportación.
Durante la época del virreinato Bs. As. negó a Montevideo los pedidos de libre comercio y
las mejoras en el puerto, por considerarla una peligrosa rival comercial. En mayo de 1810,
ante la competencia creciente entre las ciudades, Montevideo no aceptó la primera Junta
de gobierno. Pero esto era una ventaja para los realistas y no para los criollos de la banda
oriental. Debido a esto Paso se trasladó a la vecina orilla y expuso los fundamentos
revolucionarios y sostuvo además la necesidad de unificar los esfuerzos ante el peligro de
una probable invasión portuguesa, pero las gestiones fracasaron.
En enero de 1811, Javier de Elío arribó a Montevideo con el título de virrey del río de la
Plata y no vaciló en declarar la guerra a la Junta de Buenos Aires, cuando ésta rechazó
someterse a su autoridad. Casi simultáneamente, los pueblos de la campaña uruguaya
comenzaron a levantarse contra las autoridades realistas. El capitán José Gervasio
Artigas, líder de los criollos se unió al movimiento revolucionario del Río de la Plata.
Estancieros y caudillos rurales se levantaron para unirse con Bs. As. La Junta envió tropas
para apoyar el movimiento. Artigas derrotó a los españoles, comandados por José Posadas
en un pasaje llamado Molino de las Piedras el 18 de mayo de 1811.
Artigas avanzó en dirección a Montevideo e intimó a Elío la rendición de la ciudad y pidió
ayuda del ejército patriota que estaba bajo las órdenes de Rondeau. Montevideo fue sitiada
desde junio a octubre. La duración del sitio motivó que Elío aceptara la ayuda militar
ofrecida un tiempo atrás por la corte lusitana redicada en Brasil. Un ejército de Diego de
Souza – capitán general de Río grande – cruzó la frontera con el fin de proteger los
eventuales derechos de la princesa Carlota Joaquina sobre estos dominios.
El peligro que representaba la invasión portuguesa y las noticias de la derrota sufrida en
Huaqui por el ejército patriota, motivaron a que la Junta de Buenos Aires decidiera pactar
directamente con Elío el cese de la hostilidades. Por su parte Elío aceptó las negociaciones
porque creyó en el fracaso de la revolución y, en consecuencia los auxilios militares de los
portugueses no solo eran innecesario sino también peligrosos. Artigas no aceptando lo
pactado y acompañado por sus tropas y gran cantidad de familias cruzaron el río Uruguay y
se estableció en el campamento de ayuí, al norte de la actual concordis (Entre Ríos) – este
movimiento es conocido como el éxodo del pueblo oriental.