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RESUMEN CAP. 29,30,31,32 DEL LIBRO LA EDUCACION. (ELENA G.

WHITE

El sábado es la porción de tiempo que Dios nos pide y nos es devuelta


con su nombre y su sello. Es “una señal—dice—, entre mí y vosotros”. El
sábado es una señal del poder creador y redentor; señala a Dios como fuente
de vida y conocimiento; El sábado y la familia fueron instituidos en el Edén, y
en el propósito de Dios están indisolublemente unidos. En ese día, más que
en cualquier otro, podemos vivir la vida del Edén.
La fe es necesaria tanto en los asuntos más pequeños como [231] en los
mayores de la vida. En todos nuestros negocios y nuestras ocupaciones
diarias, la fuerza sustentadora de Dios llega a ser real para nosotros por
medio de una confianza constante.
La fe, si se la cultiva, será un escudo para toda alma. Solamente la seguridad
de la presencia de Dios puede desvanecer el temor que, para el niño tímido,
haría de la vida una carga. Grabe él en su memoria la promesa: “El ángel de
Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende”.
Dios nos manda que manifestemos hacia otros la compasión que él
manifiesta hacia nosotros. Contemplen el impulsivo, el engreído y el
vengativo al Ser humilde y manso llevado como cordero al matadero, mudo
como la oveja ante los que la esquilan. Contemplen a Aquel a quien han
traspasado nuestros pecados y abrumado nuestras penas, y aprenderán a
soportar, tolerar y perdonar. Por la fe en Cristo se puede suplir toda
deficiencia de carácter, purificar toda impureza, corregir toda falta y
desarrollar toda buena cualidad. La oración y la fe están íntimamente ligadas
y necesitan ser estudiadas juntas. En la oración de fe hay una ciencia divina;
Cristo dice: “Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os
vendrá”12. Él explica claramente que nuestra petición debe estar de acuerdo
con la voluntad de Dios; debemos pedir cosas que él haya prometido y todo
lo que recibamos debe ser usado para hacer su voluntad.
Vivir así, dependiendo de la palabra de Dios, significa entregarle toda la vida.
Se experimentará una permanente sensación de necesidad y dependencia,
una búsqueda de Dios por parte del corazón. La oración es una necesidad
porque es la vida del alma. La oración en familia, la oración en público, tienen
su lugar, pero es la comunión secreta con Dios la que sostiene la vida del
alma.
“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” es la orden de
Cristo a sus seguidores. Reciba, pues, todo niño, educación para el más alto
servicio. “Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu
mano.
Todos debemos aspirar a la altura a que la unión del poder humano con el
divino nos permita alcanzar. Muchos no llegan a ser lo que debieran porque
no emplean el poder que hay en ellos. No echan mano, como tienen que
hacerlo, de la fuerza divina.
La relación de Cristo y su iglesia es muy íntima y sagrada; él es el esposo y la
iglesia la esposa, esta ha sido organizada para servir; y en una vida de servicio
a Cristo la relación con la iglesia es uno de los primeros pasos que hay que
dar. La lealtad a Jesús exige la ejecución fiel de los deberes impuestos por la
iglesia.
No hay tarea en la que sea posible a los jóvenes recibir mayor beneficio.
Todos los que se ocupan en el ministerio constituyen la mano ayudadora de
Dios. Colaboran con los ángeles, o más bien, son los instrumentos humanos
por medio de los cuales aquellos llevan a cabo su misión. Los ángeles hablan
por medio de sus voces y trabajan por medio de sus manos.