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FACULTAD DE CIENCIAS VETERINARIAS

UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PAMPA

CARRERA DE POSGRADO
ESPECIALIZACIÓN EN SALUD PÚBLICA VETERINARIA

TÍTULO
EVALUACIÓN DEL EFECTO DE LA RATADA COMO CONSECUENCIA DE LA
FLORACIÓN MASIVA DE LA CAÑA COLIHUE (Chusquea culeou), EN LA
PROVINCIA DE RÍO NEGRO, ARGENTINA. PERÍODO 2010-2012

AUTOR
EDUARDO RAFAEL HERRERO

FECHA: 3 DE OCTUBRE DE 2013

0
FACULTAD DE CIENCIAS VETERINARIAS
UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PAMPA

CARRERA DE POSGRADO
ESPECIALIZACIÓN EN SALUD PÚBLICA VETERINARIA.

TÍTULO
EVALUACIÓN DEL EFECTO DE LA RATADA COMO CONSECUENCIA DE LA
FLORACIÓN MASIVA DE LA CAÑA COLIHUE (Chusquea culeou), EN LA
PROVINCIA DE RÍO NEGRO, ARGENTINA. PERÍODO 2010-2012.

AUTOR
EDUARDO RAFAEL HERRERO

DIRECTOR DE TESIS
DR. EDMUNDO LARRIEU

CODIRECTORA:
MV. ESP. LAURA CAVAGION

SAN CARLOS DE BARILOCHE, RIO NEGRO - JULIO DE 2013

1
DEDICATORIA: a Mariana, mi esposa por la enorme paciencia que me tuvo al
preparar este trabajo

AGRADECIMIENTOS: a Luciana Piudo, Martín Monteverde, Patricio Wallace,


Gabriel Talmón, Gabriela Vazquez, Dianella Gallardo, Marcos Seleiman, Gustavo
Cantoni, Marcos Arezo, Mario Lamfri, Richard Sage, Tomas Kitzberguer,
Guillermo Luque, María Ester Lázaro, Cecilia Nuñez, Laura Cavagión, Edmundo
Larrieu, a mis Padres y a mis Hijos.

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INDICE
RESUMEN 5
CAPITULO I: INTRODUCCIÓN 6
Floración masiva de la caña colihue 6
Explosión demográfica de roedores “ratada” 9
Hantavirosis 11
Historia 11
Hantavirus del Viejo Mundo 11
Hantavirus en las Américas 12
Síndrome Pulmonar por Hantavirus 13
Agente etiológico 13
Ecología y epidemiología del Oligoryzomys longicaudatus (Ol 14
Epidemiología y modo de transmisión del SPH 15
Período de incubación y síntomas 17
Diagnóstico y tratamiento 18
Síndrome Pulmonar por Hantavirus en la Provincia de Rio Negro 18
Prevención y medidas de bioseguridad 20

CAPÍTULO II: MATERIALLES Y MÉTODOS 23


Área de trabajo 23
Monitoreo de la floración de la caña 25
Evaluación de la explosión demográfica de roedores “ratada” 25
Estudio de los casos de SPH 27
Estrategias de prevención primaria 27
Análisis estadístico 28

CAPÍTULO III: RESULTADOS 28


Floración masiva de la caña colihue 28
Explosión demográfica de roedores 29
Casos humanos de SPH 30
Actividades de prevención 31

3
CAPÍTULO IV: DISCUSIÓN 32

CAPÍTULO V: BIBLIOGRAFÍA 35

ANEXOS 40
Figuras 41
Tablas 62
Gráficos 66
Fichas 71

4
RESUMEN

La caña colihue es una gramínea arbustiva perenne, distribuida ampliamente en


el bosque andino patagónico. Se reproduce por brotes pero cada 40 a 70 años florece
masivamente en una determinada región abarcando grandes extensiones. Este fenómeno
comenzó en el Parque Nacional Nahuel Huapi en septiembre de 2010, cubriendo una
región que se extiende desde el lago Nahuel Huapi hasta el lago Amutui Quimé, en la
provincia de Chubut. Sus consecuencias pueden analizarse desde distintas perspectivas:
lo que produce en el bosque, en los animales y en las personas. Uno de los efectos
derivados de la floración masiva es la gran oferta de granos al ambiente, que favorece
la reproducción masiva de animales granívoros. Este fenómeno, cuando abarca
roedores, es conocido como ratada, hecho que se comprobó en El Manso y Bariloche en
el año 2011. Además de otras consecuencias, incrementa el riesgo de contraer el
síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), ya que los roedores son reservorios naturales.
Frente al fenómeno de floración masiva- ratada, entre abril de 2011 y marzo de 2012 se
realizaron doce (12) operativos de captura, se colocaron 6195 trampas de captura viva y
se capturaron 927 roedores de los cuales 545 (58,8 %) fueron Oligoryzomys
longicaudatus. El éxito de trampeo total fue del 14,96 %. El 2,8% (26) de los roedores
resultaron seropositivos a hantavirus. A partir del alerta sobre floración masiva de la
caña colihue se conformó una mesa interinstitucional, que llevó a cabo tareas de
vigilancia y prevención de la salud. Se realizaron campañas de difusión, comunicados
de prensa, talleres y reuniones. Se pudo constatar que con el intenso trabajo realizado
previamente no se presentó ningún caso de SPH asociado a la explosión demográfica de
roedores como consecuencia de la floración masiva de la caña colihue, en la provincia
de Río Negro.

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CAPITULO I

INTRODUCCIÓN
La caña colihue es una gramínea arbustiva perenne, distribuida ampliamente en
el bosque andino patagónico. Todos los años se reproduce por brotes a través de sus
rizomas y algunos pequeños grupos aislados florecen y dan semillas. Cada 40 a 70 años
florece masivamente en una determinada región abarcando grandes extensiones (Sage y
col., 2007) (Ver anexos, figura 1).
Este fenómeno comenzó en el Parque Nacional Nahuel Huapi en septiembre de
2010, cubriendo una región que se extiende desde el lago Nahuel Huapi al norte hasta el
lago Amutui Quimé en la provincia de Chubut, al sur.
Las consecuencias de este suceso pueden observarse desde distintas
perspectivas, en función de los cambios y efectos que produce en el bosque, en los
animales y en las personas.

Floración masiva de la caña colihue

Las bambúceas están ampliamente distribuidas en el mundo, hay más de mil


especies. En América se conocen 20 géneros y 350 especies, con sitios de máxima
diversidad en las selvas atlánticas al sur de Bahía en Brasil y en la angostura del
continente entre Panamá y Costa Rica. El género Chusquea es exclusivamente
americano y hay unas doscientas especies, resultando ser el más amplio a nivel mundial.
En la Argentina, se identificaron tres especies pertenecientes al género
Chusquea: Chusquea culeou; Chusquea argentina; Chusquea montana, y una
subespecie Chusquea Culeou longiramea. Las tres especies y la subespecie están
presentes en el Parque Nacional Nahuel Huapi y también en el Parque Nacional Lanín
pero sólo C. culeou está ampliamente distribuida entre los paralelos 35º S y 47º S,
ocupando una estrecha franja a lo largo de la Cordillera de los Andes, en las provincias
de Neuquén, Río Negro, Norte de Chubut y Chile, desarrollándose en zonas con
precipitaciones de entre 600 y 4000 mm anuales, y entre los 700 y 1450 metros sobre el
nivel del mar (Dallwitz y Watson, 1980).
La caña colihue presenta poblaciones puras en zonas abiertas sin bosque, otras
veces es parte constitutiva del sotobosque denso dentro del bosque de Nothofagus.

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Como la mayoría de las bambúceas, la Chusquea culeou se caracteriza por
reproducirse de forma vegetativa por rizomas.
También puede observarse que anualmente, florecen (reproducción sexual) en el
bosque algunas varas o matas aisladas y muy escasas, produciendo algunas flores
estériles y otras fértiles, que desarrollan granos.
La Chasquea culeou puede además tener en forma extraordinaria ciclos de
floración masiva cada varias décadas, cuando esto ocurre la planta muere (Ver anexos,
figura 2).
El fenómeno de la floración masiva de la caña colihue se presenta en grandes
extensiones territoriales, un ejemplo de ello fue la floración ocurrida en el Parque
Nacional Lanin en el año 2001, que abarcó una extensa región del centro y sur de la
provincia de Neuquén (Kitzberguer, comunicación personal).
Un indicio que la floración masiva se avecina es que comienzan a observarse
floraciones en manchones en una determinada zona, uno o dos años antes (Perez,
comunicación personal). El fenómeno ya está presente cuando se constata gran cantidad
de plantas con el primordio floral en una amplia región.
Las flores son similares a las de los pastos (pequeñas y organizadas en
inflorescencia con forma de espiga) pues están dentro del mismo grupo botánico. Los
eventos de floración masiva son muy notables dado que la gran mayoría de los
individuos de varias poblaciones florecen a escala regional. Esta sincronía estaría dada
por factores endógenos que regulan los “relojes biológicos” de las plantas que
comparten características genéticas idénticas o similares, pero también podría estar
influenciada por factores ambientales externos (Informe del Parque Nacional Nahuel
Huapi, 2011).
Las plantas, al florecer masivamente en una determinada región, aportan gran
cantidad de granos al ambiente y después mueren. Pueden llegar a producir
excepcionalmente hasta 600g/m2 de semilla y posteriormente originar gran cantidad de
materia seca por la muerte de las plantas que florecen (Caracotche y col., 2011; Bonino
y Sage, 2011).
Los predadores de semillas se ven saturados debido a la gran oferta de alimento
y comienzan a reproducirse en forma masiva y descontrolada y muchas de esas semillas

7
que caen al suelo, tienen la posibilidad de germinar. Los nuevos ejemplares, van
ganando otros espacios dentro del bosque.
En el otoño e invierno de 2013 se observó que floreció en otros lugares a escala
regional, como ser Parque Nacional Los Alerces en Chubut y en la zona del Lago
Huechulafquen en Neuquén (Sage; comunicación personal).
Al morir las plantas mueren con ella los parásitos y microorganismos que la
pudieran estar infectando en forma aguda o crónica, por ejemplo una polilla de la
familia Tortricidae (Pearson y col., 1994).
En algunas plantas los estambres y estilos maduran en forma
asincrónica, primero los estambres (parte masculina) liberan el polen y posteriormente
maduran los estilos o parte femenina, para recibir el polen de otra caña. Esta
polinización se ve influenciada por el viento. Esto favorece la recombinación genética
entre las plantas y los individuos nuevos nacen con información genética distinta a la de
sus progenitores (Sanguinetti y García, 2001).
Una de las consecuencias de este fenómeno extraordinario son los cambios que
sufre el bosque, observándose lugares de apertura del sotobosque con mayor entrada de
luz posibilitando el avance de otras especies arbóreas que hasta la fecha estaban
inhibidas para crecer. También hay ciertos animales que pueden moverse con más
libertad dentro del bosque pudiendo transportar semillas a otros lugares, como por
ejemplo los bovinos, caballos, ciervos, etc. Es posible que avancen especies vegetales
exóticas como la rosa mosqueta y retamas, sobre los claros que va dejando la caña
muerta.
El crecimiento de las nuevas cañas es lento y puede llevar entre 10 o más años
en recuperar la altura que tenían inicialmente (Sanguinetti y García, 2001).
Otra de las consecuencias de este fenómeno es la gran cantidad de plantas secas
que quedan disponibles en el bosque, aumentando el riesgo de incendios. La planta en
su composición tiene gran cantidad de sílice, que le aporta rigidez al tallo, es probable
que por este motivo permanezca en pie hasta 10 años. La ultima floración masiva
conocida con certeza, hasta la de 2010-2012 analizada en el presente trabajo, fue la
ocurrida en el Parque Nacional Nahuel Huapi en la zona del Llao Llao, provincia de Río
Negro, en el año 1939 (Sanguinetti y García, 2001). En el año 1997 al sur de Chile
floreció la quila (Chusquea quila) especie que abunda en esa zona, sumado a un

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invierno relativamente benigno, produjo una irrupción de roedores con altos éxitos de
trampeo (35-66%); en esta oportunidad se produjeron algunos casos humanos de
hantavirus en forma de brote (Toro y col., 1998).
En el año 2001-2002 se registró un evento de floración masiva de caña colihue
que alcanzó una superficie total de 90.000 has. en el Área Protegida del Parque
Nacional Lanin, abarcando las cuencas de los lagos Filo Hua Hum, Meliquina,
Hermoso, Nordeste del Villarino, Falkner, Lácar, Escondido, Lolog y Curruhue-
Epulafquen. A partir de ese momento, desde la Dirección Regional Patagonia de la
Administración de Parques Nacionales, se hicieron monitoreos anuales y mapas
regionales, siendo esto lo que permitió advertir la floración masiva en el Parque
Nacional Nahuel Huapi (PNNH).

Durante los años 2009 y 2010, en la zona del Parque Nacional Nahuel Huapi
(PNNH), ecologistas, naturalistas y guardaparques advertían que empezaban a
observar grandes extensiones de cañas con primordio floral lo que estaba anticipando la
floración masiva, en ese momento se dio el alerta (C. Núñez, comunicación personal).
Florecieron 148.000 has de las 709.474 que tiene el PNNH, además se pudo constatar
que también florecieron 6.500 has en el Parque Nacional Lago Puelo y 86.000 en el
Parque Nacional Los Alerces (Núñez y col., 2012).

Explosión demográfica de roedores “ratada”


Consecuencia de la floración masiva hay cambios en el comportamiento y
reproducción de los animales que se alimentan de la semilla de la caña colihue. Al haber
tanta oferta de granos los roedores granívoros suelen aumentar considerablemente su
población, este fenómeno de explosión demográfica se denomina vulgarmente “ratada”.
Inicialmente se produce un aumento exponencial de roedores, luego llega al pico
máximo de crecimiento y después desciende bruscamente a niveles cercanos a cero, este
fenómeno se denomina “crash poblacional”.
Otro de los animales que se alimenta de los granos de la caña es la paloma
araucana (Patagioenas araucana) y el chucao (Scelorchilus rubecula) que generalmente
aumentan su población (Sage, 2003).

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Los roedores que suelen incrementar su abundancia en una explosión
demográfica son los granívoros, especialmente Oligoryzomys longicaudatus, Abrotrix
longipilis y Abrotrix olivaceus.
Para diagnosticar la explosión demográfica de roedores hay que tener en cuenta
variables cuantitativas y cualitativas. Las primeras están relacionadas con la abundancia
de roedores, pudiendo usar como variable de comparación la cantidad de animales por
hectárea o el éxito de trampeo. La abundancia normal en la región es de 100 a 150
animales por hectárea, aunque durante una ratada puede alcanzar hasta 1500 animales
por hectárea. Respecto al éxito de trampeo en una explosión demográfica se puede
considerar un aumento extraordinario diferente a lo observado en años anteriores en la
zona (Kitzberguer, comunicación personal).
Las variables cualitativas que evidencian una explosión demográfica son las
siguientes: reproducciones extendidas en el tiempo, por ejemplo pariciones otoñales o
invernales; cambios en el comportamiento tales como migraciones masivas, en
ocasiones se observan verdaderos éxodos que llevan a los animales a querer cruzar
espejos de agua en busca de alimento y al no poder concretarlo por ser muy extensos,
mueren y son observados a orillas de ríos o lagos. Este fenómeno se observó en el año
2001 en la explosión demográfica del Parque Nacional Lanin. Se verifican a su vez
cambios en la conducta de estos animales, pasan de tener hábitos exclusivamente
nocturnos a tener hábitos nocturnos y diurnos; se tornan arborícolas observándolos
moverse sobre los árboles; también puede evidenciarse canibalismo entre adultos o
madres que se comen a sus crías, se vuelven omnívoros pudiendo ingerir corteza de
árboles, trozos de plástico sin diferenciar si es o no alimento. Se puede realizar dosaje
en sangre de algunas hormonas principalmente las relacionadas al stress como son la
adrenalina y el cortisol, ya que en una ratada están aumentadas, como consecuencia del
aumento demográfico (Kitzberguer, comunicación personal).
En las floraciones masivas de Caña colihue constatadas en el año 1939 en la
zona del Llao Llao y en el año 2001 en Neuquén, se observó la consecuente explosión
demográfica de roedores. Existen algunos registros de pobladores antiguos,
documentado por fotos, que recuerdan el fenómeno principalmente la ratada, que se
presentó en el Parque Nacional Nahuel Huapi en el año 1939 (Sanguinetti y García,
2001).

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En el año 1997 se produjo un evento de explosión demográfica de roedores en
la zona de Villa La Angostura, en Neuquén y en la zona del Llao Llao, en Río Negro.
Este fenómeno no estuvo asociado a la floración masiva de la Caña colihue, sino a otras
especies, probablemente el ciprés (Cupressus sempervirens). Este fenómeno suele
presentarse en distintas especies arbóreas o gramíneas, aumentando la oferta de granos y
observándose posteriormente el fenómeno de la explosión demográfica de roedores y
animales granívoros.

Hantavirosis
El género Hantavirus pertenece a la familia Bunyaviridae. Su nombre proviene
del río Hantaan ubicado al sur de Corea, donde en la guerra de 1951 los soldados
apostados en la rivera del mismo manifestaron una enfermedad que les comprometía el
funcionamiento renal. A partir de muestras de los pacientes se aisló al virus prototipo al
que se lo denominó Hantaan.
Son virus ARN trisegmentados que se mantienen en la naturaleza por la
infección crónica y asintomática de diversas especies de roedores que son sus
reservorios naturales. Esto los diferencia de los demás miembros de la familia
Bunyaviridae los que son todos arbovirus, donde un artrópodo actúa como vector
biológico en la transmisión (McKee y col., 1991).
Esta familia, dentro de su género hantavirus, incluye agentes causales de dos
graves enfermedades humanas, la Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR)
descripta en Asia y Europa llamada también Hantavirosis del Viejo Mundo y el
Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SPH) en América.
Si bien las infecciones por hantavirus tienen una baja incidencia, son de
importancia para la salud pública por su mortalidad, el riesgo de presentarse en forma
de brotes y el hecho de que no existe un tratamiento específico, por lo que es
imprescindible adoptar ciertas medidas de prevención en las áreas donde esta
enfermedad es endémica.

Historia
Hantavirus del Viejo Mundo

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Las referencias médicas de la FHSR se remontan al año 960 DC, en China. En la
historia moderna esta enfermedad fue descripta en 1913 por médicos rusos quienes
comunicaron casos en Siberia. Los conflictos bélicos del Siglo XX jugaron un papel
importante en los avances sobre el conocimiento de la FHSR. La “nefritis del campo”
que afectó tanto a tropas alemanas como aliadas en Flandes durante la I Guerra Mundial
podría haber correspondido a esta patología. A mediados de 1930 los japoneses
identificaron la enfermedad cuando invadieron la Manchuria. En los 40, investigadores
de la U.R.S.S. y de Japón, simultánea e independientemente, presumieron la etiología
infecciosa (Lázaro, 2004).
Si bien estos virus tienen distribución mundial y en Asia se reconocían desde
principio del siglo XX, las enfermedades causadas por este grupo de virus recién fueron
conocidas por los médicos de occidente durante la década del 50, en la guerra de Corea.
Especies de roedores, pertenecientes a distintas subfamilias de la familia
Muridae, actúan como reservorios de los hantavirus en la naturaleza.
Hantavirus en las Américas
Hasta 1993 la única hantavirosis reconocida se limitaba a la FSRH. El primer
hantavirus aislado en América fue el Prosper Hill, procedente de un roedor de E.E.U.U.
y no asociado a una enfermedad humana (Lee y col., 1985).
En mayo de 1993 ocurrió un brote en Four Corners, Nueva México, al sudoeste
de E.E.U.U. Los casos se observaron en adultos previamente sanos que presentaron un
cuadro febril seguido por severa insuficiencia respiratoria y alta mortalidad (Duchin y
col., 1994). La detección de anticuerpos contra hantavirus en estos pacientes permitió
dirigir la búsqueda y posteriormente identificar una entidad clínica, que era desconocida
hasta entonces y que recibió el nombre de Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH). El
agente etiológico caracterizado resultó ser un virus novel, denominado Virus Sin
Nombre (VSN) con reservorio en el roedor Peromyscus maniculatus (Nichol y col.,
1993). Se realizaron estudios retrospectivos y se observó que hubo algunos casos con
anterioridad y se llegó hasta el año 1959, fortaleciendo la hipótesis de que el SPH es una
enfermedad antigua de reciente descubrimiento. A partir de entonces se descubrió que
en América hay circulación de hantavirus humano en distintos países.

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Síndrome Pulmonar por Hantavirus
El Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH) es una enfermedad zoonótica que
generalmente causa un cuadro respiratorio severo, provocando la muerte de
aproximadamente el 40% de los casos confirmados en Patagonia. En esta región, la
enfermedad es causada por el virus Andes Sur (ANDV), el cual es transmitido por el
roedor sigmodontino Oligoryzomys longicaudatus o comúnmente llamado ratón
colilargo (Belomo y col., 2009).
Las infecciones por hantavirus representan una zoonosis emergente, trasmitida al
hombre por roedores infectados por dichos virus. Los reservorios naturales de la
infección son ciertos roedores silvestres, que presentan una infección crónica
asintomática con viremia persistente y eliminan el virus a través de la orina, saliva y
excretas.

Agente etiológico
El virus ANDV está incluido en el género Hantavirus de la familia
Bunyaviridae.
Son virus ARN de cadena simple, esféricos, de 80 a 110 nm de diámetro, con
una cubierta lipídica. El genoma de ARN es trisegmentario, está constituido por un
segmento grande (L) con una longitud de 6500 nucleótidos; un segmento medio (M),
que tiene alineados de 3600 a 3800 nucleótidos, y un segmento pequeño (S), con una
longitud aproximada de 1700 a 2100 nucleótidos. El primero codifica para la polimerasa
vírica, el segundo para las glicoproteínas de envoltura G1 y G2 y el tercero para la
proteína N de la nucleocápside (McKee y col., 1991).
La cubierta lipídica viral es sensible al etanol, al éter, al cloroformo y a los
desinfectantes de uso doméstico como el hipoclorito, los compuestos fenólicos y los
detergentes. A pH 5 el virus es inactivado, pero conserva su infectividad a pH entre 7 y
9.
En América del Sur se reconocen más de 10 genotipos distintos de hantavirus,
cada uno asociado a un reservorio específico. Entre estos se encuentran: el virus Laguna
Negra en Paraguay y Argentina; el virus Juquitiba en Brasil, Argentina, Paraguay y
Uruguay; el virus Andes en Argentina y Chile; el virus Oran en Argentina; el
Lechiguanas en Argentina y Uruguay; el HU39694, el Pergamino y el Maciel en

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Argentina; el Bermejo en Argentina y Paraguay; el Alto Paraguay y Ape Aime en
Paraguay; el Joborá en Brasil y Paraguay y el Central Plata en Uruguay. Se suman a
estos genotipos el Virus Sin Nombre en América del Norte (Ver anexos, tabla 1) (Palma
y col., 2012).
En Argentina circulan al menos 9 genotipos diferentes y 7 de ellos han sido
asociados al Síndrome Pulmonar por Hantavirus: virus Andes (ANDV), Lechiguanas,
HU39694, Orán, Laguna Negra, Bermejo y Juquitiba. Los virus Maciel y Pergamino no
están asociados con enfermedad en humanos (Ver anexos, tabla 1) (Palma y col., 2012).
Algunos autores refieren que en Argentina existen solamente dos genotipos, el
Andes y el Laguna Negra, siendo las demás variantes genéticas menores de los
anteriores (Padula y col., 2000).
Se han reportado casos de SPH en nueve países de Centro y Sudamérica:
Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela, y en
Norteamérica: Estados Unidos, Canadá y México. En la República Argentina se
conocen casos de esta enfermedad desde mediados de la década del 80.

Ecología y epidemiología del Oligoryzomys longicaudatus (Ol)


El Ol es el roedor portador del Hantavirus variedad Andes (ANDV), este subtipo
tiene la particularidad que se puede trasmitir de persona a persona (Larrieu y col.,
2008).
El Ol pertenece a la familia Muridae, subfamilia Sigmontinae, vive en altitudes
de 550 a 3000 metros sobre el nivel del mar; se lo puede observar desde Bolivia hasta
Tierra del Fuego y también en Chile. Es un roedor silvestre, de hábito nocturno, ágil,
muy activo y hábil para trepar (Murúa, 1998).
Mide 21 cm de largo, la cola con escaso pelo, es 30% más larga que el cuerpo
pudiendo llegar a medir 12 cm y el cuerpo 9, de ahí el nombre de ratón colilargo y pesa
aproximadamente 35 gr. El manto piloso dorsal es de color marrón con visos amarillos
y la región ventral es blanquecina; posee orejas pequeñas de 19 mm y los tarsos muy
desarrollados de más de 25 mm, permitiéndole saltar y correr velozmente (Murúa,
1998). Vive en el bosque, también se lo encuentra en ambientes planos con abundante
cobertura de arbustos y suelo cubierto de plantas y briófitas. El Ol puede compartir su

14
hábitat con otros roedores como por ejemplo el Abrothrix olivaceus, pudiéndoselos
encontrar en estados intermedios de sucesión vegetacional.
Es un roedor oportunista que puede utilizar cualquier recurso alimenticio a
disposición, aunque se ha observado a través de varios estudios de la dieta, que
consume principalmente semillas y frutos y es considerada una especie granívora
pudiendo responder con aumentos rápidos poblacionales después de un incremento en la
oferta de semillas (Murúa, 1998).
El Ol muestra una dinámica poblacional con un marcado comportamiento
estacional, hay meses que presenta elevados valores de densidad poblacional y otros
bajos a lo largo del año. El período reproductivo va desde noviembre hasta abril,
dependiendo de la alimentación y de la humedad. En el invierno la densidad poblacional
decrece considerablemente para comenzar a aumentar en primavera, a principio del
verano disminuye por la sequía, para incrementarse, hasta su pico máximo, a fines del
verano y principio del otoño, con niveles 5 a 10 veces superiores a los de primavera. En
cada camada nacen de 2 a 5 animales y puede tener 2 o 3 pariciones anuales. (Ver
anexos, figura 3) (Murua y González, 1986; Pearson, 1995).

Epidemiología y modo de transmisión del SPH


Se considera que la transmisión aérea es el principal mecanismo de contagio de
los animales infectados al ser humano. El hombre habitualmente adquiere la infección al
inhalar las excretas aerosolizadas de los roedores (Lázaro, 2004). Se cree que la
transmisión entre roedores es horizontal, aunque sus mecanismos no están del todo
dilucidados. La seroprevalencia aumenta con la edad y suele ser mayor en los animales
machos con múltiples heridas, se sospecha que las mordeduras y las agresiones entre
ejemplares adultos estarían relacionadas con la transmisión. Luego de la infección la
presencia de IgG se cree que perdura durante toda la vida del roedor. Las crías de
hembras infectadas presentan anticuerpos maternos, aunque no hay pruebas de
transmisión vertical del virus (Lee y col., 1999).
El virus Andes es el único, dentro de los distintos serotipos de los virus hanta,
que hasta el momento se comprobó se transmite de persona a persona. Se demostró a
partir de la investigación epidemiológica y molecular de un brote ocurrido en 1996 en la
localidad de El Bolsón, Río Negro (Enría y col., 1996). La transmisión interhumana se

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produce por vía aérea, generalmente por contacto estrecho con un paciente infectado,
por vía sexual o transfusional.
Tanto la FHSR como el SPH son enfermedades predominantemente de ámbitos
rurales y de personas que realizan tareas agrícolas, ganaderas, forestales o de recreación.
Dichas actividades favorecen la posibilidad de exposición a los roedores y sus excretas
incrementando el riesgo de adquirir la infección (Lázaro, 2004).
La mayoría de los brotes por hantavirus se han asociado a factores que aumentan
la densidad de las poblaciones de roedores (como ser el aumento de la oferta de
alimento o aumento de las precipitaciones) o a eventos que aumentan la posibilidad de
que las personas entren en contacto estrecho con roedores y sus excretas. …
En el roedor huésped la infección es crónica y aparentemente asintomática.
A pesar de la presencia de anticuerpos en el suero, los virus son eliminados con
la orina, la saliva y las heces de los roedores infectados. La seroprevalencia aumenta
con la edad (Lázaro, 2004).
En el laboratorio se ha corroborado la transmisión horizontal entre los roedores
por medio de aerosoles infecciosos. En el campo, la seroprevalencia entre los roedores
suele aumentar con el peso corporal y, por consiguiente, con la edad, lo cual destaca la
importancia predominante de la transmisión horizontal en la conservación del virus
dentro de poblaciones del reservorio (Mills y col., 1997). Se ha observado que la
frecuencia de heridas guarda relación con la seroprevalencia de anticuerpos en los
roedores, lo cual sugiere la importancia de las mordeduras y agresiones en la
transmisión viral entre roedores (Glass y col., 1988).
Cada rama principal del árbol filogenético viral está ligada a una subfamilia
diferente de roedores. Es probable que la separación evolutiva entre las subfamilias
Muridae y Sigmodontinae date de unos 30 millones de años, cuando los precursores de
los roedores sigmodontinos cruzaron el continente americano por el estrecho de Bering.
Estas apreciaciones reafirman la idea de una presencia ancestral de los hantavirus en el
Viejo y el Nuevo Mundo (Lee y col., 1999).
Existe gran especificidad entre los virus y sus reservorios, aunque pueden
encontrarse anticuerpos en otras especies de roedores. Esto podría indicar la circulación
de virus similares con reactividad cruzada verificable al utilizar métodos de bioensayo
específicos de ANDV o infección genuina con ANDV. La explicación a estos

16
fenómenos podría deberse a la transmisión viral a huéspedes secundarios por encuentros
ínter específicos, fenómeno denominado “spill over” o derrame (Lee y col., 1999).

Período de incubación y síntomas


El período de incubación estimado hasta el momento para las hantavirosis es de
4 a 42 días, con un rango medio de 12 a 16 días (Lee y col., 1999).
El Síndrome Pulmonar por Hantavirus se desarrolla en 4 fases: 1) febril o
prodrómica; 2) cardiopulmonar; 3) diurética y 4) de convalecencia.
La fase prodrómica dura alrededor de 3 a 5 días y se caracteriza por un comienzo
abrupto con fiebre, mialgias generalizadas, astenia y cefalea. En la mitad de los casos se
presentan síntomas gastrointestinales como náuseas, vómitos y diarrea; algunos
pacientes refieren dolor abdominal que obliga al diagnóstico diferencial con patologías
con manifestaciones similares tales como pielonefritis, apendicitis, enfermedad
inflamatoria pelviana, colecistitis, etc. Al final de esta fase es frecuente la aparición de
tos no productiva y disnea. En este período el SPH es difícil de distinguir de otras
enfermedades virales como influenza, debido a que los síntomas son inespecíficos y
tanto el examen físico como los estudios complementarios resultan poco orientadores.
La fase cardiopulmonar se caracteriza por la rápida progresión hacia la
insuficiencia respiratoria y hemodinámica. El compromiso respiratorio se manifiesta
con tos, disnea e hipoxia progresiva por edema pulmonar no cardiogénico, originado
por las alteraciones de la permeabilidad vascular en ese órgano. El pasaje de líquido
proteico al intersticio y alvéolos pulmonares llevan a la hipovolemia, la cual se suma a
la depresión de la función miocárdica favoreciendo el shock. El patrón hemodinámico
se caracteriza por presentar bajo gasto cardíaco, alta resistencia periférica e hipotensión
severa (Lázaro, 2004).
La radiografía de pulmón normal en la fase temprana, evoluciona con signos de
edema intersticial incipiente (Línea de Kerley, manguito peribronquial) seguidos de
infiltrados intersticiales o intersticio-alveolares bilaterales. En algunos casos se hace
evidente el derrame pleural (Ketai y col., 1994).
En esta segunda fase se presentan las alteraciones de laboratorio características:
plaquetopenia, hematocrito elevado, leucocitosis con desviación de la fórmula a la

17
izquierda e inmunoblastos en el frotis de sangre periférica (Duchin y col., 1994).
Durante este período fallece alrededor del 40% de los pacientes.
La fase diurética se caracteriza por la rápida resolución del fallo respiratorio y
hemodinámico y el descenso de la fiebre. La convalecencia suele ser prolongada. No se
han demostrado secuelas relevantes a largo plazo (Lázaro, 2004).

Diagnóstico y tratamiento
La prueba diagnóstica por elección para el SPH es el enzimoinmunoensayo
(ELISA), debido a que la mayoría de los pacientes al inicio de la enfermedad presenta
respuesta de IgM específica. Esta técnica posee una alta sensibilidad y especificidad.
También es empleada la técnica de ELISA para le detección de IgG en muestras
pareadas de suero de pacientes extraídas en la etapa aguda y convaleciente de la
enfermedad.
La técnica de reacción en cadena de la polimerasa-transcriptasa reversa (RT-
PCR) permite demostrar el genoma viral en muestras de sangre y suero así como en
coágulos y tejidos de autopsia. También puede utilizarse la inmunohistoquímica (IHQ)
para detectar antígeno viral en tejidos de autopsia, siendo un método valioso en casos
fatales cuando no existen muestras de suero o coágulo para estudiar (OPS, 1999; Enria y
col., 2001)
Debido que para el SPH no hay tratamiento específico de eficacia comprobada,
las medidas terapéuticas son de sostén. El tratamiento consiste en el cuidadoso manejo
del aporte de fluidos, el apoyo respiratorio y el uso precoz de drogas ionotrópicas.
Generalmente se aplican antibióticos de amplio espectro, de acuerdo a los diagnósticos
diferenciales que se consideren, hasta la confirmación del SPH (Butler y Peters, 1994).

Síndrome Pulmonar por Hantavirus en la Provincia de Rio Negro


A partir de 1995 se reconoce en la región sur andina la presencia de casos
humanos de distress respiratorio sin diagnóstico etiológico que presentaban
componentes clínico epidemiológicos comunes con las infecciones por Virus Sin
Nombre (VSN). La caracterización molecular posteriormente identificó a un virus novel
denominado Andes (ANDV) como el agente causal, cuyo reservorio es el roedor
Oligoryzomys longicadatus (Lázaro, 2004).

18
El 80% de los casos procedían de las provincias de Río Negro y Neuquén donde
predominaban los jóvenes y adultos de sexo masculino, con residencia rural o semi-
rural.
Las infecciones por virus Andes presentan algunas diferencias epidemiológicas
respecto a los otro hantavirus, como por ejemplo que se transmiten de persona a persona
y en forma de casos agrupados.
En la primavera de 1996 en las localidades de El Bolsón y Bariloche ocurrió un
brote de SPH con características inusuales como son: elevado número de casos, alta
letalidad, afectó a grupos familiares y personal de salud, la mayoría de los pacientes
tuvo como antecedente el contacto previo con un caso de SPH. 15 casos ocurrieron en
residentes o visitantes de estas localidades, otros dos vivían en Esquel (Chubut) y 1 en
Chile, a la altura del límite con El Bolsón. Los casos restantes asociados al brote
ocurrieron en Buenos Aires (solamente uno de ellos tuvo como antecedente el haber
visitado la zona andina) (Lázaro, 2004).
En el período 1993-1997 se produjeron 38 casos humanos de SPH en la región
andina, 26 correspondieron a la provincia de Río Negro. Se realizó un estudio para
evaluar la variación estacional de la seroprevalencia de anticuerpos de hantavirus en
roedores en la provincia de Río Negro. Para ello se colocaron 15452 trampas de captura
viva, tipo Sherman. Se capturaron 1052 roedores, el 87,5% de los roedores capturados
en esa oportunidad fueron Ol, observándose mayores tasas de prevalencia en ejemplares
adultos y machos. El Ol se identificó como el reservorio del virus Andes. También se
capturaron Abrotrix longipilis y Loxodontomys micropus seropositivos. Además se
demostró la transmisión roedor - hombre por biología molecular (Cantoni y col., 2001).
Las seroprevalencias resultaron del 7,5% (primavera de 1996), 5,7% (verano
96), 1,5% (otoño 97), 4,3 % (invierno 97) y 2,3% (primavera 97). No se halló
asociación estadística entre la seroprevalencia y densidad de roedores, aunque sí se
detectó correlación entre seroprevalencia y número de casos humanos (Cantoni y col.,
2001).
Entre octubre de 1999 y mayo de 2001 se realizaron 6 operativos de captura, se
colocaron 3973 trampas de captura viva tipo Sherman, con la finalidad de relevar nueva
información sobre especies de roedores portadores de hantavirus en el sur de Argentina,
la prevalencia de anticuerpos para hantavirus y la relación del tamaño de las

19
poblaciones de roedores y su seroprevalencia con la ocurrencia de casos humanos
(período 1996-2001). Se capturaron 397 roedores, con un éxito de trampeo del 10% y
una prevalencia de anticuerpos contra hantavirus del 1,0%.
En el período 1993-1995, se registraron 6 casos humanos (correspondientes a
estudios retrospectivos), 21 casos se notificaron en el período 1996-1998 y 6 en el
período 1999-2001. En dicho estudio se demostró que el Ol sigue siendo el principal
reservorio de ANDV, aunque se halló un Abrotrix olivaceus seropositivo. No se
hallaron asociaciones estadísticamente significativas entre las variables estudiadas. La
ocurrencia esporádica de casos humanos de SPH ha limitado la posibilidad del análisis
estadístico. Se observa correlación positiva entre aumentos en la prevalencia de
anticuerpos en roedores y la aparición de casos humanos. La correlación entre aumento
en las poblaciones de roedores y la aparición de casos humanos muestra correlación
negativa (Larrieu y col., 2003).
En la Provincia de Río Negro en la región Andina, desde 1993 hasta diciembre
de 2011 inclusive, se notificaron 52 casos humanos de SPH con una letalidad del 50%.
En la República Argentina desde el año 2000 hasta el 2012 se presentaron 883
casos humanos de SPH (Ver anexos, gráfico 1) y en Río Negro para igual período 36,
representando el 4,07 % (IC95% 2,71-5,43).

Prevención y medidas de bioseguridad


Se supone que la principal vía de infección humana con hantavirus es por
inhalación de aerosoles conteniendo virus eliminados por la orina, materia fecal, y
saliva de los roedores infectados. La exposición a roedores infectados en ambientes
cerrados es particularmente peligrosa. Por tal motivo la prevención se centra en evitar el
contacto con roedores y sus excretas, para ello hay que aplicar barreras de exclusión en
la vivienda, mantener limpio y con el pasto corto el peridomicilio para evitar que los
roedores se acerquen, desratizar si fuera necesario con trampas de golpe tipo guillotina,
trampas con pegamento o excepcionalmente con cebos raticidas monodósicos.
Hay que aplicar medidas de protección específicas para cada tarea que se realice
ya sea recreación o actividad laboral de riesgo como ser desmalezar, cosechar rosa
mosqueta, etc. Para los que realizan actividades laborales de riesgo se recomienda
emplear ropa de trabajo manga larga, calzado cerrado tipo botín media caña, guantes de

20
trabajo, antiparras y emplear máscaras con filtro HEPA (High Efficiency Particulate Air
o de alta eficiencia) N 95, 99 o 100 si fuera necesario.
También hay que tener en cuenta el ingreso a cabañas o galpones que hayan
estado mucho tiempo cerrados y aplicar las medidas de bioseguridad correspondientes.
Por ejemplo: ventilación por los menos 20 minutos, rociar el piso con agua con
hipoclorito de sodio al 10% y después proceder a limpiar el lugar empleando la
vestimenta de trabajo adecuada, guantes de goma grueso, antiparras y respirador con
filtro HEPA N 95, 99 o 100.
Si se encuentra un roedor muerto no hay que tocarlo con las manos
directamente, hay que rociarlo con agua con hipoclorito de sodio al 10% esperar 20
minutos y después colocarlo en doble bolsa de nylon, enterrarlo o quemarlo.
Una de las medidas más simples para prevenir la infección por hantavirus es el
uso de desinfectantes apropiados. Los hantavirus, por su condición de virus envueltos
son sensibles a soluciones diluidas de hipoclorito de sodio (lavandina al 10%), cloruro
de benzalconio de uso hospitalario al 5 %, compuestos fenólicos, detergentes y otros
desinfectantes de uso doméstico. La estabilidad de los hantavirus en el medio ambiente
no está bien definida, pero los virones contenidos sobre superficies secas pueden
permanecer viables por un período de dos días (Huggins, comunicación personal).
Se sugiere extremar las medidas de higiene personal, el lavado de manos con
agua y jabón y el lavado diario de la ropa utilizada en todas las tareas de riesgo.
Hay que considerar que el Virus ANDV se contagia de persona a persona
debiéndose aplicar estrictas medidas de bioseguridad para todos aquellos que estén en
contacto con un paciente sospechoso (Lázaro, 2004).
Las medias de bioseguridad para el manejo de pacientes sospechosos de SPH
son de tres tipos (Lázaro, comunicación personal):

a) precauciones estándar universales, son las dirigidas a evitar transmisión a


través de sangre y fluidos corporales y se deben aplicar con todos los pacientes
independientemente de su diagnostico. Comprenden lavado de manos; barrera ante
contacto con sangre o fluidos como guantes, protección ocular y de boca, evitando el
riesgo de salpicaduras,
b) precauciones de contacto son las denominadas medidas de barrera como el
empleo de camisolín y guantes,
21
c) precauciones respiratorias para pequeña partícula (airborne). Esto incluye el
uso de máscara con filtro HEPA N95, 99 o 100, por parte del personal y ubicar al caso
sospechoso en habitación individual, si es posible, con presión negativa y recambio de
aire. Si no se cuenta con esta opción, al menos asegurarse que la habitación ventile al
exterior adecuadamente. Siempre con la puerta cerrada.
Las medidas profilácticas más importantes, que debe tomar el personal que
realiza tareas de trampeo y muestreo de roedores para estudios virológicos, es conocer
las rutas potenciales de infección y evitar las situaciones que conduzcan a la transmisión
(CDC, 1993).
Las principales precauciones incluyen: reducir al mínimo la exposición a las
heces de los roedores; evitar la creación de aerosoles; usar ropa protectora; anestesiar
profundamente a los animales antes de manipularlos, y desinfectar adecuadamente las
superficies de trabajo, equipo y ropa. También es necesario usar protección para
manipular muestras congeladas provenientes de animales potencialmente infectados
(CDC, 1994).
El personal deberá saber reconocer la sintomatología del SPH, de modo tal que
todo trabajador que padezca síntomas dentro de un plazo de 45 días después de la
exposición, deberá consultar al médico e informarle sobre las actividades de riesgo
realizadas y la posibilidad de infección por hantavirus. La presencia de fiebre y mialgias
puede ser suficiente para realizar una consulta. El reconocimiento temprano de la
enfermedad y la atención apropiada pueden salvar la vida del paciente. Si el médico
sospecha la presencia de infección por hantavirus deberá contactarse con las autoridades
sanitarias del lugar. Así mismo se deberá tomar una muestra de suero del paciente y
remitirla al laboratorio para realizarle el diagnóstico correspondiente (Lázaro, 2004).
Para la colocación de trampas utilizar: a) pantalones largos, medias, calzado
cerrado acordonado o botas de goma. También pueden emplearse overoles de tela. Esta
ropa debe lavarse al finalizar el día; b) usar guantes de goma gruesa para manipular las
trampas, no se aconseja usar guantes de látex porque pueden romperse fácilmente al
entrar en contacto con las superficies cortantes de las trampas (Ver anexos, figura 4)
(Mills y col., 1998).
Para los que realizan actividades de procesado y obtención de muestras de
roedores se debe emplear: a) ropa de cirugía atada en la espalda (camisolín) u overoles

22
descartables; b) cubrecalzados (cubrebotas) descartables; c) dos pares de guantes de
látex; d) respirador con fuente de purificación de aire o respiradores de media cara y
anteojos protectores. Los respiradores deberán ser con filtro HEPA de alta eficiencia N
95, 99 o 100 (Mills y col. 1998) (Ver anexos, figura 5).
Una vez finalizada la tarea de laboratorio se debe limpiar y desinfectar los
equipos y descontaminar cuidadosamente el área de procesamiento.
En función de la necesidad de aportar información para mejorar las estrategias
de prevención de SPH, se ha diseñado la presente investigación que contempla
actualizar la información respecto a la prevalencia del hantavirus en la Provincia de Río
Negro y evaluar el comportamiento de los roedores en una ratada.
De especial relevancia es la valorización del impacto en la salud de la población
de las medidas de prevención aplicadas durante el período de duración de la ratada.
Los objetivos del presente estudio son:
1. Evaluar los efectos de la floración masiva de la caña colihue (Chusquea
culeou) en la dinámica de población de Ol.
2. Determinar su impacto en la prevalencia del Síndrome Pulmonar por
Hantavirus (SPH).

CAPÍTULO II

MATERIALES Y MÉTODO
Área de trabajo
El área geográfica de trabajo comprendió parte del departamento de Bariloche
incluyendo las localidades de Bariloche y El Manso y su zona de influencia, en la
región del Bosque Andino Patagónico, al oeste de la provincia de Río Negro (Ver
anexos, figuras 6 y 7), abarcando una región de 4225 km2, de 65 km de largo por 65 km
de ancho dividida en dos zonas: El Manso y Bariloche (Ver anexos, figura 8).
El límite Oeste se ubica cerca de la frontera con Chile; el límite Norte por el
lago Nahuel Huapi; el límite Este por una línea que se desplaza de Norte a Sur
circundante al aeropuerto Bariloche. El límite Sur está comprendido por una línea que
va de Este a Oeste a la altura de la localidad de El Foyel.

23
La zona de El Manso tiene una población de 377 personas, con 107 familias,
distribuidas a lo largo de 85 km desde la localidad de Río Villegas hasta el puesto
fronterizo de gendarmería.
La zona de San Carlos de Bariloche cuenta con una población de 108.205
habitantes (Censo 2010) distribuidas en un ejido municipal de 30 km de largo por 10 de
ancho aproximadamente.
El clima es frío y húmedo, prolongado en el tiempo, con precipitaciones níveas e
isohietas de 200 a 2000 mm anuales.
En el Bosque Andino Patagónico predominan las lengas, ñires, cipreses, radales,
alerces, araucarias, raulíes, maitenes, arrayanes y cohihues. En esta zona se pueden
diferenciar dos subzonas: una más seca con predominio de flores, arbustos bajos y
abrojos y una zona de transición antes de la selva valdiviana más húmeda con arbustos y
cañas colihues (Chuesquea culeou).
Dentro de los arbustos se encuentran las berberidáceas como el calafate y el
michay. También hay varias especies de zarzaparrillas y otras bayas; entre las exóticas,
las que más desarrollo han tenido son la rosa mosqueta (Rosa rubiginosa) y la retama
(Retama sphaerocarpa).
La producción agrícola principalmente se centra en el cultivo de fruta fina
(frambuesa, frutilla, grosella), recolección de hongos y helechos.
Dentro de la fauna regional podemos encontrar huemules, jabalíes, ciervos,
zorros, cóndores, águilas, liebres y comadrejas mientras que en lo que respecta a la cría
de ganado predominan el ovino y en segundo lugar el bovino.
Como sustento económico de los habitantes, la principal actividad es el turismo,
y todo lo que se relaciona con este, como la hotelería, gastronomía, industria de la
alimentación, manufactura de dulces, conservas de frutas, ahumados; excursiones
terrestres y lacustres. Existen principalmente en las épocas de verano y otoño,
actividades al aire libre como ser camping, trekking, cabalgatas, kayac y en invierno el
sky. También es importante la industria maderera.
El sistema de salud está conformado por hospitales y centros de atención
primaria de la salud (CAPS) distribuidos estratégicamente en la provincia. En El Manso
hay dos CAPS con un agente sanitario que cubre el área; depende operativamente del
Hospital de complejidad 4 ubicado en la localidad de El Bolsón, a 127 km al sur de

24
Bariloche y a 65 km de El Manso. En toda la región hay una red sanitaria que realiza
las derivaciones de los pacientes que requieren cuidados críticos a hospitales de mayor
complejidad ubicados en Bariloche, Esquel y Neuquén.

Monitoreo de la floración de la caña

Desde enero 2010 hasta diciembre 2010 personal de la Administración Nacional


de Parques Nacionales efectuó relevamientos mensuales informando los resultados de
las inspecciones por medio de Radio VHF o telefónicamente, a la delegación Central
de Parques Nacionales ubicada en Bariloche. La observación comprendió una
inspección ocular directa de la planta y de la flor, confeccionándose un mapa de la zona
y las áreas de floración.

Evaluación de la explosión demográfica de roedores “ratada”


Se realizaron 12 operativos de captura de roedores, con una frecuencia
bimensual en cada uno de los sitios seleccionados, de tres noches cada uno, alternando
entre El Manso y Bariloche. El cronograma fue el siguiente: mayo, julio, septiembre y
noviembre del año 2011, enero y marzo de 2012, para El Manso y abril, junio, agosto,
octubre y diciembre de 2011 y febrero de 2012, para la zona de Bariloche.
En Bariloche se seleccionó un ambiente rural y otro urbano, y en El Manso
solamente ambiente rural.
En los ambientes rurales se armaron dos cuadriculas o grillas (1 y 2); cada una
de ellas estuvo compuesta por 5 líneas con 5 estaciones de trampeo, dispuestas cada 10
metros cubriendo un área de 0,16 hectáreas. Se colocaron dos trampas tipo Sherman de
captura viva por estación (50 trampas por grilla) (Ver anexos, figura 9). El esfuerzo de
captura para este sitio fue de 100 trampas/noche. Además se adicionaron cinco trampas
jaula tipo Tomahawk para captura viva de roedores múridos (Piudo, comunicación
personal).
En el ambiente rural de El Manso, se seleccionaron además, tres viviendas,
colocando 15 trampas Sherman dispuestas al azar y 5 trampas jaula en el peridomicilio
del lugar eligiendo gallineros, galpones, leñeras, etc.
En la zona urbana de Bariloche se seleccionaron dos áreas: el Barrio El Frutillar
y algunas viviendas entre los kilómetros 18 y 22, donde fueron dispuestas al azar 10

25
trampas Sherman y dos trampas jaula en patios y jardines de las diez viviendas
seleccionadas (5 viviendas en cada área).
Se empleó el método de captura, marcado y recaptura (CMR) en la Grilla 1 para
determinar abundancia poblacional y caracterizar demográficamente las poblaciones de
roedores en el ambiente silvestre descrito por Seber, 1982. En la Grilla 2, en el
ambiente rural de El Manso y en el ambiente urbano de Bariloche, se empleó el método
de remoción de los roedores capturados para poder comparar las tendencias
poblacionales entre ambos y evitar alterar la dinámica poblacional de los mismos según
la técnica de Mills y col., 1998.
Las trampas Sherman se cebaron en su interior con avena arrollada, grasa bovina
y esencia de vainilla. Las trampas jaula fueron cebadas con trozos pequeños de carne
vacuna. En la época invernal, se dispuso dentro de las trampas Sherman un trozo de
algodón para minimizar la muerte por hipotermia y poder extraerles sangre (Sage y col.,
2007).
Diariamente y por la mañana se revisaron las trampas, para reponer las que
tuvieron captura; en aquellas que estaban vacías se reemplazó el algodón o el cebo que
estaba deteriorado.
Todos los roedores capturados fueron identificados. Para los roedores capturados
en la grilla 1 (CMR) se utilizaron caravanas en las orejas (National Band and Tag Co.,
Newport, Kentucky, U.S.A.), estos animales después de inspeccionados fueron
devueltos al lugar donde se capturaron. Para los animales removidos del lugar y
sacrificados se empleó un rótulo con un hilo atado a una de las extremidades inferiores.
A cada roedor capturado se le extrajo sangre del seno retro-orbital con capilares
heparinizados, la sangre fue vertida en un criovial y depositada en un termo con
nitrógeno líquido (Ver anexos, figura 10). Se calculó la masa corporal, se evaluó el
estado de madurez clasificándolos en adulto, sub-adulto y juvenil; el sexo y el estado
reproductivo. A los roedores recapturados dentro del mismo operativo de captura no se
les extrajo sangre. Los animales que fueron removidos del lugar en la Grilla 2, en el
ambiente rural de El Manso y en el ambiente urbano de Bariloche, se les practicó
eutanasia por dislocación cervical utilizando una pinza de disección y traccionando de la
cola, además se les extrajeron muestras de órganos.

26
Para evaluar las variables cuantitativas se empleó la fórmula del Éxito de
Trampeo (Larrieu y col., 2003):

Total de roedores capturados


Éxito de Trampeo (E.T.) = ------------------------------------------- x 100 =
Total de trampas – ½ de las saltadas.

Las muestras de sangre se enviaron al Departamento de Virología I.N.E.I. –


A.N.L.I.S. “Dr Carlos G. Malbrán”, de Buenos Aires., donde se les realizaron pruebas
serológicas de ELISA para la detección de anticuerpos IgG específicos para el virus
Andes Sur (ANDV) (Feldman y col., 1993; Padula y col., 2000).
Los distintos operativos de captura y procesamiento de los roedores se realizaron
empleando todo el equipamiento de bioseguridad necesario descrito por Mills y Child
en 1995.
.
Estudio de los casos de SPH
Se realizó una vigilancia intensificada de los casos de SPH que se presentaron
durante el período 2011-2012. Se empleó la ficha epidemiológica publicada por el
SNVS (Sistema Nacional de Vigilancia en Salud) (Ver anexos, ficha 1) y se
confeccionó una ficha epidemiológica ampliada para cada paciente con SPH, donde se
describen situaciones de contacto estrecho con roedores en lugares en que se constata la
presencia de cañas colihues semilladas (Ver anexos, ficha 2).
Se estimó la tasa de incidencia de casos humanos de SPH, en la provincia de
Río Negro y en la Argentina, para el año 2011 y su evolución histórica desde el año
2000.

Estrategias de prevención primaria


Se conformó una mesa de trabajo interinstitucional convocando a los diferentes
actores que están relacionados con el tema: Parque Nacionales, Salud Ambiental,
Hospital Zonal San Carlos de Bariloche, INTA, Ministerio de Educación,
Municipalidad de San Carlos de Bariloche; Comisión de Fomento de El Manso;

27
Departamento de Prensa y Difusión, Gendarmería y Departamento Provincial de Aguas.
Se confeccionó un plan de contingencia específico para ratada..
Se realizaron cursos de capacitación a capacitadores desde diciembre de 2010
hasta enero 2012, incluidos los docentes de las diferentes escuelas, los guardaparques y
agentes sanitarios para que sean agentes de promoción de las medidas preventivas y que
conozcan el fenómeno de la floración masiva de la caña colihue y la explosión
demográfica de roedores.
Se dictaron charlas abiertas a la comunidad en El Manso, Río Villegas, El Foyel,
El Bolsón y San Carlos de Bariloche.
Se alertó a los Centros de Salud de las zonas que están en contacto estrecho con
la caña colihue florecida para que estén informados y puedan adoptar y definir las
medidas correctivas y preventivas necesarias.
Se llevaron a cabo visitas domiciliarias por parte de los agentes sanitarios, con
entrega de elementos de protección y materiales para hermetizar las viviendas en las
áreas afectadas por el aumento extraordinario de roedores (Nuñez y col., 2012).
Para realizar las visitas domiciliarias se confeccionó una planilla de registro de
las mismas (Ver anexos, ficha 3); evaluando el estado de la vivienda en bueno (buena
construcción), regular (facilidad de hermetizar y mejorable) y mala (mal estado, mala
hermeticidad, dificultad de cierre). También se verificó la limpieza, el orden y la
presencia de roedores de la siguiente manera: baja (no ve roedores), media (ve algunos
de noche) y alta (ve varios de noche y algunos de día).
Se imprimieron folletos y posters y se realizaron spots radiales y televisivos con
las medidas de prevención para difundirlos en las radios, diarios y canales de televisión.

Análisis estadístico
Las estimaciones estadísticas se efectuaron con EPIDAT 3.1 (Xunta de Galicia,
España): determinación de proporciones con sus intervalos de confianza del 95%. Como
test de hipótesis para comparaciones se utilizó Chi2 a un nivel de significación p = 0.05.

CAPÍTULO III

RESULTADOS
Floración masiva de la caña colihue

28
Según los datos aportados por personal de la Administración Nacional de
Parques Nacionales la floración masiva de la caña colihue en el sentido estricto, se
presentó desde octubre a diciembre de 2010, constatándose claramente la presencia de
las varas florales. Desde febrero a abril de 2011 la semilla maduró y cayó al suelo.
La misma se dio en toda el área de trabajo, extendiéndose además hasta el brazo
Tristeza del Lago Nahuel Huapi a la altura de Villa La Angostura al Norte; hasta el
lago Amutui Quimé cerca del cordón montañoso Situación en la provincia de Chubut al
Sur y desde un área a 15 km aproximadamente hacia el oriente de la ruta nacional 40 al
Este y una franja que abarca al país vecino de Chile al Oeste, se desconoce con
exactitud hasta que zona floreció en ese país.
El área perteneciente al Parque Nacional Nahuel Huapi donde se evidenció la
floración masiva de la caña colihue se puede observar en la figura 11 de los anexos.
Se realizó además un mapeo satelital para identificar las áreas donde floreció la
caña colihue (Ver anexos, figura 12).

Explosión demográfica de roedores

En los 12 operativos de captura realizados entre abril de 2011 y marzo de 2012


se colocaron 6195 trampas de captura viva y se capturaron 927 roedores. El éxito de
trampeo (ET) total fue del 14,96 % (IC95% 14,0-15,8). En el ambiente rural fue del
17,82 % (IC95% 16,7-18,9), mientras que en el ambiente urbano fue del 7,26 % (IC95%
5,99-8,53) (Ver anexos, tabla 2).
No hubo diferencias estadísticas significativas en el éxito de trampeo entre El
Manso y Bariloche (p: 0,91) y sí hubo diferencias estadísticas muy significativas en el
éxito de trampeo el ámbito urbano y rural (p < 0.001).
En cambio no hubo diferencias estadísticas significativas en el número de
roedores positivos capturados entre área urbana y área rural (p: 0.15) encontrándose
diferencias estadísticas muy significativas entre roedores positivos capturados en las
zonas rurales de Bariloche y El Manso (p < 0.001) y en Bariloche (urbano y rural) y El
Manso (p < 0.001).
De los 927 roedores capturados 26 resultaron seropositivos (2.8 %, IC95% 1,68-
3,92); 545 (58,8 %, IC95% 55,56-62,01) fueron Ol de los cuales 24 fueron seropositivos
(4,4 %, IC95% 2,58-6,21). Se capturaron 227 (24,5%, IC95% 21,66-27,31) Abrotrix

29
longipilis (Al) de los cuales 2 (0,88%, IC95% 0,10-3,14) resultaron seropositivos. Los
roedores Al seropositivos fueron capturados en la zona rural de Bariloche (Ver anexos,
tabla 3).
El Ol fue la especie más abundante en todos los ambientes, en un 58,79 % (Ver
anexos, tabla 4).
Las variaciones temporales en el éxito de trampeo (ET) constatadas, en la zona
de El Manso, muestran al inicio del primer evento de captura, en mayo de 2011, un
porcentaje de captura del 22,7% (IC95% 18,85-26,56); que continuó aumentando hasta
llegar a su pico máximo en julio de 2011 con un ET del 50% (IC95% 45,42-54,57), en
ese mes se capturaron 184 Ol (76,6%, IC95% 71,10-82,22). Posteriormente el ET
descendió bruscamente, para llegar a su pico mínimo en noviembre con 0,41% (IC95%
0,05-1,49) y después durante enero y marzo de 2012, se mantuvo en cero (Ver anexos,
gráfico 2).
Desde mayo hasta septiembre en la zona de El Manso en coincidencia con el
período de mayor abundancia de animales, se encontraron roedores con serología
positiva para el virus ANDV.
En julio 17 ejemplares de Ol resultaron seropositivos, siendo el mes en que se
constató la mayor seroprevalencia contra hantavirus sobre la población total de
roedores (7,08 %, IC95% 3,62-10,53) y en septiembre se observó la mayor en Ol
(10,71%, IC95% 2,27- 28,22). En noviembre, enero y marzo fue de cero (Ver anexos,
gráfico 2).
La seroprevalencia general de hantavirus sobre la población total en El Manso
fue del 5,63% (IC95% 3,27-7,99) y en Ol fue de 8,07% (IC95% 4,73-11,40).
En Bariloche el aumento demográfico de roedores se produjo desde abril hasta
octubre, llegando a un pico máximo de éxito de trampeo del 23,4 % IC95% 19,82-27,08
(129) en octubre de 2011, para luego descender. Se encontró 1 (0,83%, IC95% 0,02-
4,50) Ol positivo a ANDV en diciembre de 2011 (Ver anexos, gráfico 3).
La media de la prevalencia en la zona de Bariloche fue de 0,38% (IC95% 0,10-
2,12) sobre la población de Ol; y sobre la población general fue de 0,19% (IC95%
0,005-1,06).

Casos humanos de SPH

30
En el año 2011 se presentó un caso de SPH en la zona de El Manso con inicio de
síntomas el 28 de febrero de 2011, en la encuesta ampliada que se le realizó no refiere
haber observado o entrado en contacto con caña colihue florecida o con gran cantidad
de roedores. Además hay que considerar que la ratada comenzó en la zona de El Manso
después de Mayo de 2011 (Ver anexos, gráfico 2).
En el año 2012 no se presentó ningún caso.
La incidencia de SPH en la zona de El Manso en el año 2011 fue de 0,26% en
población general y de 0,93 % en las familias.
Según los datos de vigilancia del departamento de Epidemiología del Hospital
Zonal Bariloche, en la zona de Bariloche se presentó un caso en 2011 y 4 en 2012,
ninguno estuvo asociado al contacto con roedores como consecuencia de la ratada (Ver
anexos, tabla 5).
Respecto a las variaciones seculares en el número de casos, la cantidad en los
últimos 12 años se mantiene entre 1 y 6, siendo el promedio anual de 3. En el año 2011
se presentaron solo 2 casos, encontrándose por debajo del promedio histórico de casos
humanos de SPH en la provincia de Río Negro (Ver anexos, gráfico 4).
Para el año 2011 la tasa de incidencia del SPH a nivel provincial fue del 0,31 x
100000 y a nivel país de 0,44 x 100000 respectivamente.

Actividades de prevención

Se realizaron 35 reuniones con las comunidades rurales de El Manso, Río


Villegas, El Foyel, Mallín Ahogado, área protegida Lago Escondido-Río Azul y con
algunas juntas vecinales de San Carlos de Bariloche. En esta localidad los agentes
sanitarios realizaron 3010 visitas domiciliarias, se confeccionó la Ficha de Visita
Domiciliaria (Ver anexos, ficha 3). De dichas visitas surge que el 21,1% IC95% 19,62-
22,57 (635) de las viviendas estaban en mal estado, el 21,8%, IC95% 20,30-23,28 (656)
estaban en estado regular y en el 57,1%, IC95% 55,32-58,89 (1719) en estado bueno.
EL 69,3% (IC95% 67,60-70,93) de las viviendas visitadas tenía limpieza y orden; en el
87,7%, IC95% 86,51-88,89 (2640) la presencia de roedores era baja, en el 7%, IC95%
6,08-7,93 (211) era media y 3,2% IC95% 2,39-3,65 (91) tenían alta presencia de
roedores.

31
En las visitas se asesoró sobre las medidas de prevención del SPH, las barreras
de exclusión “extraordinarias” que se podían fabricar para los roedores como ser la
construcción de una zanja de protección predial (Ver anexos, figura 13) y se entregaron
dos folletos, uno “11 Pasos para cuidar nuestra salud y prevenirnos de las
enfermedades” y el otro “Un evento natural extraordinario. La floración de la caña
colihue” (Ver anexos, figuras 14 y 15). Además, para las familias de menos recursos, se
entregaron elementos de bioseguridad como barbijos N95, antiparras y guantes y en
algunas viviendas materiales para hermetizar la misma como ser chapas lisas
galvanizadas y rollo de Nylon de 100 micrones (Ver anexos, figura 16).
Se realizaron 32 cursos y talleres dirigidos a docentes, personal de salud y
capacitadores de toda la región para que sean agentes de promoción de las medidas de
prevención y 28 charlas abiertas a la comunidad en general.
Se emitieron 25 comunicados de prensa entre Octubre de 2010 y marzo de 2012,
en los medios televisivos, radiales y gráficos con las medidas de prevención.

CAPÍTULO IV

DISCUSIÓN

Se verificó en el presente estudio la existencia de una ratada (explosión


demográfica de roedores, como consecuencia de la floración y semillazón masiva de la
caña colihue) en la zona de El Manso – Bariloche en el año 2011 que no se asoció a un
aumento en el número de casos humanos de SPH.
Ello se verifica a partir de los éxitos de trampeo, sumado a la presencia de
migraciones de roedores constatadas a través de la observación de roedores muertos a
orillas de cuerpos de agua como ser en Villa Takul, Lago de Todos los Santos y Puerto
Blest y la presencia de canibalismo; con especial referencia al ámbito del Parque
Nacional Nahuel Huapi (Kitzberger, comunicación personal).
La predominancia de Ol en la explosión demográfica de roedores ocurrida en
julio de 2011 en El Manso y en octubre del mismo año, en Bariloche revela una de las
características propias de la especie que es responder rápidamente con un incremento en
la abundancia como respuesta al aumento de la oferta de semillas, en este caso de caña
colihue (Murúa. 1998) (Ver anexos, figura 17).

32
Al estar el Ol compartiendo su hábitat con otros roedores genera la posibilidad
de que el contagio del Síndrome Pulmonar por Hantavirus a las personas disminuya
debido a que se diluye dentro de la comunidad general de roedores: en El Manso con
una prevalencia de hantavirus de 8,07 % (IC95% 4,73-11,40) sobre la población de Ol y
una prevalencia de 5,63% (IC95% 3,27-7,99) en la población general de roedores no se
produjeron casos.
La ratada se habría visto favorecida a que el invierno 2010 fue bastante benigno
desde lo climático, lo que ayudó a que en el verano 2010-2011 quedaran muchas
hembras reproductivamente activas con lo que en marzo de 2011 había gran cantidad de
hembras de Ol preñadas, potenciando la sobreabundancia de comida para el vertiginoso
aumento de la población (Sage, comunicación personal).
Se pudo comprobar, como respuesta a la extrema abundancia de roedores, el
fenómeno inverso de descenso brusco de la población a niveles cercanos a cero
denominado “crash poblacional”, ocurrido posteriormente y que persiste hasta la
actualidad (Piudo, comunicación personal).
En Bariloche la explosión demográfica se presentó retrasada y la abundancia de
roedores fue menor respecto a lo ocurrido en El Manso, debido quizás a factores como
ser la erupción el 6 de junio de 2011 del volcán Puyehue-Cordón Caulle y la caída de
material piroclástico en toda la zona afectando a Bariloche, esto pudo haber dificultado
inicialmente la disponibilidad de alimento para los roedores (Piudo y Sage,
comunicación personal). La caída de material piroclástico en El Manso fue mucho
menor que en Bariloche.
También hay que considerar que la zona de El Manso ofrece un tipo de matriz
más rural que Bariloche con un ecosistema con mayor conectividad para los roedores.
Constatándose gran disponibilidad y variedad de otros alimentos como ser rosa
mosqueta, retama, etc. siendo a su vez un valle climáticamente más cálido. Por el
contrario Bariloche es un ecosistema más fragmentado y con mayor efecto antrópico
(Nuñez, comunicación personal).

En lo referente a la contaminación de cuerpos de agua, se observó gran cantidad


de roedores muertos en algunos lugares aislados como piscinas de uso domiciliario en
Villa Takul, costas de los lagos de Todos los Santos y Nahuel Huapi a la altura de
puerto Blest (Sage, comunicación personal).

33
A pesar de que la seroprevalencia en Ol obtenida en El Manso (8,07%, IC95%
4,73-11,40) fue mayor que lo reportado en el año 2001 (5,4 %) (Cantóni y col., 2001),
no se presentaron casos humanos de hantavirus asociados al contacto estrecho con
roedores como consecuencia de la explosión demográfica de roedores, lo cual puede
haberse debido en gran medida a la intensa campaña de promoción desarrollada.
La presencia de dos Abrohtrix longipilis positivos con una seroprevalencia
general de 0,21% (IC95% 0,002-0,77) puede estar demostrando el fenómeno del “spill
over” o derrame de virus Andes del hospedador natural Ol a otra especie de roedor con
quien entra en contacto o bien indicar la presencia de una especie potencialmente
hospedadora de hantavirus patógenos para el hombre. Esta situación ha sido descripta
previamente en la región andino patagónica de la provincia de Río Negro para Abrothrix
olivaceus y Loxodontomys micropus (Larrieu y col, 2003).
Las diferencias en las seroprevalencias de roedores encontradas entre Bariloche
y El Manso pueden deberse a que en Bariloche existe un alto impacto antrópico sobre
el ecosistema por cuestiones de mayor demografía, además de que la cantidad de
roedores capturados en Bariloche fue menor. Las diferencias estadísticas de la variable
roedores capturados en ambiente rural y urbano refuerzan esta hipótesis.
Los dos casos de SPH ocurridos en la provincia de Río Negro en 2011 y los 4 en
el año 2012 no estuvieron asociados al contacto estrecho con roedores como
consecuencia de la ratada, esto puede deberse a que las campañas de prevención fueron
exitosas y a que duró menos tiempo que otras explosiones demográficas de roedores
ocurridas en la zona como la del año 2001 en el Parque Nacional Lanin (Sage y col.,
2007).
El total de casos ocurridos resultó el esperado para los últimos años en la
provincia de Río Negro (de 1 a 6 por año), lo cual, en el contexto de una explosión de
roedores y con alta seroprevalencia en los mismos reafirma la posible importancia de
los efectos directos de las actividades de prevención y promoción de la salud
efectuados.
En la República Argentina desde el año 2000 hasta el 2012 se presentaron 883
casos humanos de SPH y en la provincia de Río Negro para igual período 36
representando el 4,07 % del total país. Para el año 2011 el porcentaje fue del 3,22 %
(IC95% 0,39-11,17) (2) respecto a los ocurridos en el país (62), siendo uno de los

34
porcentajes más bajos después de Córdoba 1,61% (IC95% 0,04-8,66) (1) y Misiones
1,61% (IC95% 0,04-8,66) (1) (Ver anexos, gráfico 1), lo cual es un posible indicador
más de éxito de la campaña de promoción.
La abundancia extrema de roedores principalmente el Ol y el aumento en la
cantidad de animales seropositivos aumentaron el riesgo potencial de contraer SPH,
pero esta realidad no se correspondió con la aparición de casos humanos de SPH en Río
Negro en 2011, debido a que posiblemente las campañas de prevención fueron
oportunas y efectivas. El flujo de la información entre los distintos actores e
instituciones que conformaron la mesa interinstitucional de la caña colihue, el grado de
compromiso y la reacción oportuna, ayudaron a que se pudiera trabajar
coordinadamente y con la suficiente anterioridad a los hechos para estar más
prevenidos. A pesar de todo no pueden obviarse los efectos negativos que entraña este
fenómeno y que se pudieron comprobar, como el impacto visual desagradable y efectos
sicológicos perjudiciales para algunas personas.
La sensación de los pobladores posratada fue de mayor información y
contención, con respuesta, en algunos casos inmediata, a las urgencias y demandas que
surgieron cada día durante el fenómeno de ratada.

CAPÍTULO V
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39
ANEXOS

40
Figuras

41
Figura 1: Caña colihue verde.

42
Figura 2: Caña colihue seca.

Fuente www.oni.escuelas.edu.ar, año 2011.

43
Figura 3: Oligorizomis longicaudatus, ratón colilargo.

Fuente Med. Vet. Gustavo Cantoni, año 1997.

44
Figura 4: Colocación de trampas de captura viva tipo Sherman.

Foto Med. Vet. Gustavo Cantoni, año 2003.

45
Figura 5: Equipo de bioseguridad de laboratorio de campo.

46
Figura 6: En rojo se observa el área de estudio.

Fuente Med. Vet. Marcos Arezo, año 2013.

47
Figura 7: En rojo se observa el área de estudio en la Provincia de Río Negro.

Fuente Med. Vet. Marcos Arezo, año 2013.

48
Figura 8: El recuadro rojo muestra el área de estudio (65 x 65 km).

Fuente Med. Vet. Marcos Arezo, año 2013.

49
Figura 9: Trampa tipo Sherman para captura viva de roedores.

50
Figura 10: Extracción de sangre del plexo retroorbital y material de
laboratorio de campo.

51
Figura 11: Mapa del Parque Nacional Nahuel Huapi, indicando las áreas que
corresponden a la floración masiva de la caña colihue en el año 2001, 2010 y áreas sin
floración.

Fuente Parque Nacional Nahuel Huapi, año 2010.

52
Figura 12: En amarillo se observan las zonas con caña florecida.

Fuente Ing.Mario Lamfri, Centro Espacial “Teófilo Tabaneras”, año 2011.

53
Figura 13: Zanja de protección predial.

Fuente Med. Vet. Gabriel Talmón, año 2011.

54
Figura 14: Folleto de prevención utilizado en las campañas de difusión.

55
Figura 15: Folleto de prevención ante la floración masiva de la caña colihue.

56
57
Figura 16: Protección de chapa lisa para los vehículos.

Fuente Med. Vet. Gabriel Talmón, año 2011.

58
Figura 17: Oligoryzomys longicaudatus amontonados en un hueco en la tierra en medio
de la ratada.

Foto Med. Vet. Gabriel Talmón, año 2011.

59
Figura 18: Roedores atrapados y muertos en un pozo como consecuencia de la ratada.

Foto Med. Vet. Gabriel Talmón, Año 2011.

60
Figura 19: Roedores muertos en una carretilla, en época de la ratada.

Foto Med. Vet. Gabriel Talmón, Año 2011.

61
Tablas

62
Tabla 1: Hantavirus reconocidos en el Cono Sur de América del Sur, sus hospedadores
primarios, los países donde se conoce la presencia del virus y la enfermedad asociada .

Virus Hospedador primario País donde se conoce su Enfermedad


presencia
Andes Oligoryzomys S Argentino SPH
(ANDV) longicaudatus Chile
Oran Oligoryzomys N Argentino SPH
(ORNV) chacoensis
Juquitiba Oligoryzomys C Argentina SPH
(JUQV) nigripes S Brasil
Oximicterus E Paraguay
nasutus Uruguay
Lechiguanas Oligoryzomys C Argentina SPH
(LECV) flavescens SO Uruguay
HU39694 Oligoryzomys C Argentina SPH
flavescens
Maciel Necromis C Argentina NR
(MACV) benefactus
Bermejo Oligoryzomys N Argentina SPH
(BMJV) flavescens E Paraguay
Oligoryzomys
chacoensis
Pergamino Akodon C Argentina NR
(PRGV) azarae
Laguna Negra Calomis laucha NO Paraguay SPH
(LANV) Calomis callosus N Argentina
Alto Paraguay Holochilus Paraguay NR
(ALTV) chacarius
Ape Aime Akodon Paraguay NR
(APIV) montensis
Jaborá Akodon S Brasil NR
(JABV) montensis Paraguay
Central Oligoryzomys Uruguay SPH
Plata flavescens
(no abreviado)
SPH: Síndrome Pulmonar por Hantavirus NR: Ninguna Registrada
S: Sur N: Norte E: Este NO: Nor Oeste C: Centro SO: Sud Oeste
Fuente: Palma E, 2012.

63
Tabla 2: Éxitos de trampeo (ET) en porcentaje, desde abril de 2011 hasta marzo de
2012, en los ambientes rurales y urbanos, de las zonas de El Manso y San Carlos de
Bariloche, Provincia de Río Negro, Argentina.
% DE ET URBANO % DE ET RURAL % DE ET TOTAL

BARILOCHE 7,2 22,0 14,9


EL MANSO - 15,0 15,0
TOTAL 7,2 17,8 14,9
(IC95% 14,0-15,8).

Tabla 3: Seroprevalencia total de anticuerpos contra hantavirus y seroprevalencia en


Oligoryzomys longicaudatus, desde abril de 2011 hasta marzo de 2012, en la zona de El
Manso y San Carlos de Bariloche, Provincia de Río Negro, Argentina.

Especie de roedor Animales N° de Seroprevalencia de


capturados animales anticuerpos contra
infectados hantavirus según la especie

Oligoryzomys longicaudatus 545 24 4,4

Abrotrix longipilis 227 2 0,8


Total 772 26 3,3 (IC95% 2,03-4,7)

64
Tabla 4: Porcentaje de roedores capturados según especie, en la zona de El Manso y
San Carlos de Bariloche, desde abril de 2011 hasta marzo de 2012, Provincia de Río
Negro, Argentina.
Especie Número de roedores Porcentaje de captura
( %)
Oligoryzomys longicaudatus 545 58,79
Abrothrix longipilis 227 24,50
Abrothrix olivaceus 79 8,52
Loxodontomys micropus 24 2,60
Mus musculus 21 2,26
Ratus ratus 17 1,85
Geoxus valdivianus 11 1,17
Chelemys macronyx 2 0,21
Irenomys tarsalis 1 0,10
Total 927 100

Tabla 5: Total de casos humanos de SPH, durante el período 2011-2012, en la zona de


El Manso, San Carlos de Bariloche, la Provincia de Río Negro y la República
Argentina.

AÑOS 2011 2012 TOTAL


Zona de El Manso 1 0 1

Zona de San Carlos de Bariloche 1 4 5

Provincia de Rio Negro 2 4 6

República Argentina 62 62 124


Fuente SNVS (Sistema Nacional de Vigilancia en Salud), año 2013.

65
Gráficos

66
Gráfico 1: Casos humanos confirmados de Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH)
ocurridos en la República Argentina desde el año 2000 hasta el año 2012.

Fuente SNVS (Sistema Nacional de Vigilancia en Salud).

67
Grafico 2: Variaciones temporales en el éxito de trampeo total (ET total ), ET en la
especie Oligoryzomys longicaudatus (Ol) y seroprevalencia total de anticuerpos en Ol,
desde abril de 2011 hasta febrero de 2012, en la zona de El Manso, Provincia de Río
Negro, Argentina.

68
Grafico 3: Variaciones temporales en el éxito de trampeo total (ET total ), ET en la
especie Oligoryzomys longicaudatus (Ol) y seroprevalencia total de anticuerpos en Ol,
desde abril de 2011 hasta febrero de 2012, en la zona de San Carlos de Bariloche,
Provincia de Río Negro, Argentina.

69
Gráfico 4: Total de casos humanos confirmados de Síndrome Pulmonar por Hantavirus
(SPH), ocurridos desde el año 2000 hasta el 2012 , en la Provincia de Río Negro,
Argentina.

70
Fichas

71
Ficha 1: Ficha epidemiológica de infección por Hantavirus.

72
73
Fuente SNVS (Sistema Nacional de Vigilancia en Salud).

74
Ficha 2: Planilla epidemiológica de infecciones por Hantavirus
ampliada.

75
Ficha 3: Planilla de visita domiciliaria.

76

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