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UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA.

DEPARTAMENTO DE FILOSOFIA. Oscar Javier


Linares L.
SFM. KANT-PRACTICO. 432050

‘PODER PENSAR’ Y ‘PODER QUERER’ LA OBJECION DE LISIMACO


PARRA.

Kant parece establecer dos criterios diferentes para identificar


cuándo una máxima tiene contenido moral y cuándo no. El quid del
criterio es la universalización y consiste en rechazar como máximas
sin contenido moral aquellas que después de ser universalizadas son
contradictorias. En algunos casos la contradicción se da al interior
de la máxima universalizada. En otros se trata de una contradicción
de la voluntad consigo misma. Así las cosas tenemos dos criterios:

1. Poder pensar sin contradicción la universalización de la


máxima.
2. Poder querer la universalización sin que ésta implique
contradicción consigo misma.

Uno de estos criterios, el del poder querer

Lisímaco Parra cree que lo que lleva a Rosas a la antikantiana


conclusión de reducir la racionalidad moral a racionalidad prudencial
es el abandono del criterio del ‘poder pensar’, pues Kant, por más
incoherente que pudiera ser, tendría que haberse dado cuenta de las
implicaciones del abandono de dicho criterio. Parra propondrá
entonces una interpretación alternativa. Según ésta los ejemplos a
los que alude Rosas no se refieren a la formulación universal del I.
C., sino a su sub-formulación 1ª. Si se examinan los ejemplos,
exceptuando el del suicidio que no deja de generar problemas,
teniendo en cuanta la formulación 1ª, y buscamos allí la
contradicción en el pensar, parece que se salva a Kant de la
inconsistencia a la que lo había conducido Rosas.

Pero creo que Parra no queda muy satisfecho, no con su


interpretación, o por que crea que Rosas aun pueda tener razón, sino
con el texto mismo de Kant. En algunos pasajes sugiere que el
problema son los ejemplos mismos, lo que es problemático es la
manera en que Kant los introduce en esta parte del texto.
Posiblemente el objetivo de Kant era hacer más accesible al vulgo
sus doctrinas utilizando este tipo de ejemplos, en este caso su interés
pudo haber sido mostrar cómo opera el Imperativo Categórico, pero
precisamente por ser ejemplos de vulgarización, no son claros y sí
generan demasiados problemas.
Aunque Parra niegue una interpretación prudencialista de la moral
kantiana, muchas afirmaciones suyas parecen sugerir que, de todas
maneras, dicha interpretación no es tan descabellada.