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La danza de los gnomos

Guido Gozzano

Edición bilingüe

Traducción:
Alumnos de quinto curso de Italiano
de la EOI de Almería, 2006
Dibujo de portada:
Gloria Bretones
Maquetación y diseño:
Taller de Libros de Arena
Edita:
Escuela Oficial de Idiomas de Almería
italiano.departamento@eoialmeria.org
Ediciones Perdidas
perdidas@jazzfree.com

Edición no venal,
con fines exclusivamente didácticos.
Almería, marzo de 2006
ESCUELA OFICIAL DE IDIOMAS DE ALMERÍA DEP. LEGAL. AL-54-2006
ISBN: 84-689-7252-5
EDICIONES PERDIDAS
ALMERÍA , 2006 Impreso en papel ecológico TCF.
LA DANZA DEGLI GNOMI LA DANZA DE LOS GNOMOS

Quando l'alba si levava, Cuando el día despuntaba


si levava in sulla sera, despuntaba tras larga espera,
quando il passero parlava cuando el pájaro trinaba,
c'era, allora, c'era... c'era... érase una vez que se era...

...una vedova maritata ad un vedovo. E il vedovo ...una viuda desposada con un viudo. Y el viudo
aveva una figlia della sua prima moglie e la vedova tenía una hija de su primera mujer y la viuda tenía
aveva una figlia del suo primo marito. La figlia del una hija de su primer marido. La hija del viudo se
vedovo si chiamava Serena, la figlia della vedova llamaba Serena; la hija de la viuda se llamaba
si chiamava Gordiana. la matrigna odiava Serena Gordiana. La madrastra odiaba a Serena que era
ch'era bella e buona e concedeva ogni cosa a Gor- hermosa y buena y consentía todo a Gordiana, fea
diana, brutta e perversa. y mala.
La famiglia abitava un castello principesco, a tre La familia vivía en un lujoso castillo a tres leguas
miglia dal villaggio, e la strada attraversava un del pueblo, y en medio del camino había una
crocevia, tra i faggi millenari di un bosco; nelle encrucijada, entre las hayas milenarias de un bos-
notti di plenilunio i piccoli gnomi vi danzavano in que. En las noches de luna llena los pequeños gno-
tondo e facevano beffe terribili ai viaggiatori not- mos danzaban en círculo y se burlaban cruelmente
turni. de los viajeros nocturnos.
La matrigna che sapeva questo, una domenica La madrastra, que lo sabía, un domingo por la

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sera, dopo cena, disse alla figlia: noche después de cenar dijo a la hija:
— Serena, ho dimenticato il mio libro di preghie- —Serena, he olvidado el libro de oraciones en la
re nella chiesa del villaggio: vammelo a cercare. iglesia del pueblo: ve a buscármelo.
— Mamma, perdonate... è notte. —Pero madre... es de noche.
— C'è la luna più chiara del sole! —¡Hay una luna que brilla más que el sol!
— Mamma, ho paura! Andrò domattina all'alba... —Madre, me da miedo. Iré mañana al amane-
— Ti ripeto d'andare! — replicò la matrigna. cer...
— Mamma, lasciate venire Gordiana con me... —¡He dicho que vayas!— replicó la madrastra.
— Gordiana resta qui a tenermi compagnia. E tu —Deje que venga Gordiana conmigo...
va'! —Gordiana se queda aquí para hacerme compa-
Serena tacque rassegnata e si pose in cammino. ñía. ¡Ve tú!
Giunse nel bosco e rallentò il passo, premendosi lo Serena se resignó en silencio y se puso en cami-
scapolare sul petto, con le due mani. no. Al llegar al bosque aminoró el paso y se apretó
Ed ecco apparire fra gli alberi il crocevia spazio- la capa contra el pecho con las manos.
so, illuminato dalla luna piena. Y entonces apareció entre los árboles la amplia
E gli gnomi danzavano in mezzo alla strada. encrucijada iluminada por la luna llena.
Serena li osservò fra i tronchi, trattenendo il Y los gnomos bailaban en medio del camino.
respiro. Erano gobbi e sciancati come vecchietti, Serena los observó entre los árboles conteniendo
piccoli come fanciulli, avevano barbe lunghe e la respiración. Tenían joroba y renqueaban como
rossigne, giubbini buffi, rossi e verdi, e cappucci viejecitos, eran pequeños como niños, con largas
fantastici. Danzavano in tondo, con una cantilena barbas rojizas, jubones extravagantes rojos y
stridula accompagnata dal grido degli uccelli verdes y fantásticos gorros. Danzaban en círculo,
notturni. Serena allibiva al pensiero di passare fra al son de una aguda cantilena a la que acompañaba
loro; eppure non c'era altra via e non poteva ritor- el grito de las aves nocturnas. Serena palideció
nare indietro senza il libro della matrigna. Fece ante la idea de pasar entre ellos; sin embargo, no
violenza al tremito che la scuoteva, e s'avanzò con había otro camino y no podía volver atrás sin el
passo tranquillo. libro de la madrastra. Logró vencer el temblor que
Appena la videro, gli gnomi verdi si separarono la agitaba y avanzó con paso firme.

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da quelli rossi e fecero ala ai lati della strada, come En cuanto la vieron, los gnomos verdes se separa-
per darle il passo. E quando la bimba si trovò fra ron de los rojos y se pusieron a los lados del cami-
loro la chiusero in cerchio, danzando. E uno gno- no como para dejarla pasar. Cuando la niña se
mo le porse un fungo e una felce. encontró en medio la rodearon bailando y un
— Bella bimba, danza con noi! gnomo le ofreció una seta y un helecho.
— Volentieri, se questo può farvi piacere... —¡Hermosa niña, baila con nosotros!
E Serena danzò al chiaro della luna, con tanta —Lo haré con gusto si os agrada...
grazia soave che gli gnomi si fermarono in cerchio, Y serena bailó al claro de luna con tan delicada
estatici ad ammirarla. gracia que los gnomos se quedaron quietos a su
— Oh! Che bella graziosa bambina! — disse uno alrededor admirándola.
gnomo. —¡Oh! ¡Qué niña tan hermosa — dijo un gnomo.
Un secondo disse: Un segundo dijo:
— Ch'ella divenga della metà più bella e più —¡Hagamos que sea aún más bella y graciosa!
graziosa ancora. Dijo un tercero:
Disse un terzo: —¡Qué niña tan dulce y buena!
— Oh! Che bimba soave e buona! Un cuarto dijo:
Un quarto disse: —¡Hagamos que sea aún más dulce y buena!
— Ch'ella divenga della metà più ancora bella e Dijo un quinto:
soave! —Y que una perla le caiga de la oreja izquierda
Disse un quinto: a cada palabra de su boca.
— E che una perla le cada dall'orecchio sinistro Un sexto dijo:
ad ogni parola della sua bocca. —Y que se convierta en oro todo lo que ella
Un sesto disse: quiera.
— E che si converta in oro ogni cosa ch'ella vorrà. —¡Que así sea! ¡Que así sea! ¡Que así sea!— grita-
— Così sia! Così sia! Così sia!... — gridarono tutti ron con voz alegre y crepitante.
con voce lieta e crepitante. Siguieron con su vertiginosa danza cogidos de la
Ripresero la danza vertiginosa, tenendosi per mano y después deshicieron el círculo y desapa-
mano, poi spezzarono il cerchio e disparvero. recieron. Serena continuó el camino, llegó al

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Serena proseguì il cammino, giunse al villaggio e pueblo y tuvo que despertar al sacristán porque la
fece alzare il sacrestano perché la chiesa era chiu- iglesia estaba cerrada.
sa. A cada palabra que decía una perla le salía de la
Ed ecco che ad ogni parola una perla le usciva oreja izquierda, rodaba por su hombro y caía al
dall'orecchio sinistro, le rimbalzava sulla spalla e suelo. El sacristán se puso a recogerlas en la palma
cadeva per terra. Il sagrestano si mise a raccoglier- de la mano. Serena cogió el libro y volvió al castillo
le nella palma della mano. Serena ebbe il libro e paterno. La madrastra la miró atónita. Serena
ritornò al castello paterno. La matrigna la guardò resplandecía con una belleza nunca vista.
stupita. Serena splendeva di una bellezza mai —¿No te ha ocurrido nada en el camino?
veduta: —No, nada, madre— y le contó todo en detalle.
— Non t'è occorso nessun guaio, per via? Y a cada palabra le caía una perla de la oreja
— Nessuno, mamma. — E raccontò esattamente izquierda.
ogni cosa. E ad ogni parola una perla le cadeva A la madrastra la corroía la envidia.
dall'orecchio sinistro. —¿Y mi libro de oraciones?
La matrigna si rodeva d'invidia. —Aquí está, madre.
— E il mio libro di preghiere? La gastada cubierta de piel y latón se había vuelto
— Eccolo, mamma. de oro cuajado de brillantes.
La logora rilegatura di cuoio e di rame s'era La madrastra se quedó pasmada.
convertita in oro tempestato di brillanti. Entonces pensó probar suerte con su hija Gordia-
La matrigna trasecolava. na. El siguiente domingo dijo a la hija que fuera a
Poi decise di tentare la stessa sorte per la figlia recoger el libro a la iglesia del pueblo.
Gordiana. La domenica dopo, alla stessa ora, disse —¿Yo sola? ¿Tan tarde? ¡Madre, está loca!
alla figlia di recarsi a prendere il libro nella chiesa Gordiana se encogió de hombros.
del villaggio. —Has de obedecer, cariño, y tendrás una gran
— Così sola? Di notte? Mamma, siete pazza? recompensa, te lo prometo.
E Gordiana scrollò le spalle. —¡Que no voy!
— Devi ubbidire, cara, e sarà un gran bene per te,
te lo prometto.

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— Andateci voi! Gordiana, poco acostumbrada a obedecer, se
Gordiana, non avvezza ad ubbidire, smaniò puso como loca y la madre se vio obligada a echar-
furibonda e la madre fu costretta a cacciarla con la a golpes para que al fin se fuera.
le busse, per deciderla a partire. Cuando llegó a la encrucijada, plateada por la
Quando giunse al crocevia, inargentato dalla luna, los pequeños gnomos que danzaban en
luna, i piccoli gnomi che danzavano in tondo si círculo se pusieron a los lados del camino y des-
divisero in due schiere ai lati della strada, poi la pués la rodearon, y uno se adelantó para ofrecerle
chiusero in cerchio; e uno si avanzò porgendole il la seta y el helecho invitándola amablemente a
fungo e la felce e invitandola garbatamente a danzar.
danzare. —Yo bailo con príncipes y barones, y no con
— Io danzo con principi e con baroni: non danzo sapos repugnantes como vosotros.
con brutti rospi come voi. Tiró el helecho y la seta e intentó romper la
E gettò la felce e il fungo e tentò di aprire la cadena de pequeños bailarines a puñetazos y
catena dei piccoli ballerini con pugni e con calci. patadas.
— Che bimba brutta e deforme! — disse uno —¡Qué niña tan fea y deforme!— dijo un gnomo.
gnomo. Un segundo dijo:
Un secondo disse: —¡Hagamos que sea aún más mala y vulgar!
— Ch'ella diventi della metà più ancora cattiva e —¡Y que le salga joroba!
villana. —¡Y que se quede coja!
— E che sia gobba! —Y que un escorpión le caiga de la oreja izquier-
— E che sia zoppa! da a cada palabra de su boca.
— E che uno scorpione le esca dall'orecchio —Y que se cubra de baba todo lo que toque.
sinistro ad ogni parola della sua bocca. —¡Que así sea! ¡Que así sea! ¡Que así sea!— grita-
— E che si copra di bava ogni cosa ch'ella tocche- ron todos con voz airada y crepitante.
rà. Siguieron con su danza cogidos de la mano y
— Così sia! Così sia! Così sia!... — gridarono tutti después rompieron la cadena y desaparecieron.
con voce irosa e crepitante. Gordiana se encogió de hombros, se dirigió a la
Ripresero la danza prendendosi per mano, poi iglesia, cogió el libro y regresó al castillo.

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spezzarono la catena e disparvero. Cuando la vio la madre gritó:
Gordiana scrollò le spalle, giunse alla chiesa, —Gordiana, hija mía, ¿quién te ha hecho eso?
prese il libro e ritornò al castello. —Usted, mala madre, que me empuja a la desgra-
Quando la madre la vide dié un urlo: cia.
— Gordiana, figlia mia! Chi t'ha conciata così? Y a cada palabra un escorpión de cola retorcida
— Voi, madre snaturata, che mi esponete alla le caía por el cuerpo.
mala ventura. Sacó el libro del bolsillo y lo entregó a la madre;
E ad ogni parola, uno scorpione dalla coda forcu- pero ella lo soltó con un grito de horror.
ta le scendeva lungo la persona. —¡Qué asco! ¡Está todo lleno de baba!
Trasse il libro di tasca e lo diede alla madre; ma La madre estaba desesperada con esa hija coja y
questa lo lasciò cadere con un grido d'orrore. jorobada, más fea y más perversa que nunca. La
— Che schifezza! È tutto lordo di bava! llevó a su alcoba, confiándola a los cuidados de los
La madre era disperata di quella figlia zoppa e médicos que se afanaron inútilmente por curarla.
gobba, più brutta e più perversa di prima. E la Entretanto se había extendido por doquier la
condusse nelle sue stanze, affidandola alle cure di fama de la radiante hermosura y de la bondad de
medici che s'adoprarono inutilmente per risanarla. Serena. De todas partes llegaban las peticiones de
Si era intanto sparsa pel mondo la fama della príncipes y barones; mas la malvada madrastra se
bellezza sfolgorante e della bontà di Serena, e da oponía a todos los pretendientes.
tutte le parti giungevano richieste di principi e di El rey de Persegonia no se fió de los embajadores
baroni; ma la matrigna perversa si opponeva ad y quiso ir en persona al castillo de la famosa belle-
ogni partito. za. A tal punto lo cautivó el delicado encanto de
Il Re di Persegonia non si fidò degli ambasciatori, Serena que al instante pidió su mano. A la madras-
e volle recarsi in persona al castello della bellezza tra la amargaba la bilis pero se mostró obsequiosa
famosa. Fu così rapito dal fascino soave di Serena con el rey y feliz por su suerte, maquinaba sustituir
che fece all'istante richiesta della sua mano. a Serena por su hija Gordiana.
La matrigna soffocava dalla bile; ma si mostrò Se fijaron las nupcias para la semana siguiente.
ossequiosa al re e lieta di quella fortuna. E già El día después el Rey mandó a la novia pendientes,
macchinava in mente di sostituire a Serena la figlia pulseras y joyas de valor incalculable.

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Gordiana. Llegó el cortejo real para recoger a la novia. La
Furono fissate le nozze per la settimana seguente. madrastra cubrió de joyas a su hija Gordiana y
Il giorno dopo il Re mandò alla fidanzata orecchi- encerró a Serena en un baúl de madera de cedro.
ni, smaniglie, monili di valore inestimabile. El Rey bajó de la carroza dorada y abrió la
Giunse il corteo reale per prendere la fidanzata. portezuela para que subiera la novia. Gordiana
La matrigna coprì dei gioielli la figlia Gordiana e tenía el rostro cubierto con un tupido velo y per-
rinchiuse Serena in un cofano di cedro. manecía muda ante las dulces palabras del novio.
Il Re scese dalla carrozza dorata e aprì lo sportel- —Señora suegra, ¿por qué no me responde la
lo per farvi salire la fidanzata. Gordiana aveva il novia?
volto coperto d'un velo fitto e restava muta alle —Es tímida, Majestad.
dolci parole dello sposo. —Sin embargo, el otro día fue tan amable conmi-
— Signora mia suocera, perché la sposa non mi go...
risponde? —La solemnidad de este día la deja sin palabras...
— È timida, Maestà. El Rey miraba con afecto a la novia.
— Eppure l'altro giorno fu così garbata con me... —¡Serena, descubríos el rostro que os vea un solo
— La solennità di questo giorno la rende muta... instante!
Il Re guardava con affetto la sposa. —¡No es posible, Majestad —interrumpió la
— Serena, scopritevi il volto, ch'io vi veda un solo madrastra— el frío de la carroza se lo estropearía!
istante! Tras la boda se descubrirá.
— Non è possibile, Maestà — interruppe la matri- El Rey comenzaba a inquietarse.
gna — il fresco della carrozza la sciuperebbe! Dopo Prosiguieron hacia la iglesia, la madre se alegraba
le nozze si scoprirà. de ver cumplido su perverso engaño.
Il Re cominciava ad inquietarsi. Pero al pasar junto a un riachuelo, Gordiana,
Proseguirono verso la chiesa e già la madre si despreocupada e impaciente, se asomó diciendo:
rallegrava di veder giungere a compimento la sua —¡Madre, tengo sed!
frode perversa. No había dicho tres palabras cuando tres
Ma passando vicino ad un ruscello, Gordiana, escorpiones negros descendieron corriendo por su
smemorata ed impaziente, si protese dicendo: blanco vestido de seda.

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— Mamma, ho sete! El Rey y el suegro se levantaron de un salto
Non aveva detto tre parole che tre scorpioni neri horrorizados y arrancaron el velo a la novia. Apare-
scesero correndo sulla veste di seta candida. ció la cara horrible y feroz de Gordiana.
Il Re e il suocero balzarono in piedi, inorriditi, e —Majestad, estas dos malvadas querían engañar-
strapparono il velo alla sposa. Apparve il volto nos. El suegro y el Rey detuvieron el cortejo a
orribile e feroce di Gordiana. mitad del camino. El Rey subió a caballo y quiso
— Maestà, queste due perfide volevano ingannar- volver solo, a todo galope, al castillo de la novia.
ci. Subió las escaleras y empezó a recorrer las salas
Il suocero e il Re fecero arrestare il corteo a llamando en voz alta:
mezza strada. Il Re salì a cavallo e volle ritornare, —¡Serena! ¡Serena! ¿Dónde estáis?
solo, di gran galoppo, al castello della fidanzata. —¡Aquí, Majestad!
Salì le scale e prese ad aggirarsi per le sale chia- —¿Dónde!
mando ad alta voce. —¡En el baúl de madera de cedro!
— Serena! Serena! Dove siete? El Rey forzó el baúl con la punta de la espada y
— Qui, Maestà! levantó la tapa. Serena se puso en pie de un salto,
— Dove? pálida, hermosa. El Rey la tomó en sus brazos, la
— Nel cofano di cedro! subió al caballo y regresó donde esperaba el corte-
Il Re forzò il cofano con la punta della spada e jo. Serena se acomodó en la berlina real entre el
sollevò il coperchio. Serena balzò in piedi, pallida padre y su prometido.
e bella. Il re la sollevò fra le braccia, la pose sul suo Se celebraron las bodas reales.
cavallo e ritornò dove il corteo l'aspettava. Serena De la madrastra y su perversa hija, que huyeron
prese posto nella berlina reale, tra il padre e il a través de los bosques, nunca más se tuvo noticia.
fidanzato.
Furono celebrate le nozze regali.
Della matrigna e della figlia perversa, fuggite
attraverso i boschi, non si ebbe più alcuna novella.

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