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desarrollar y evaluar un proyecto de mejora de la convivencia

con el objetivo de aprender a resolver pacífica,


dialogada y democráticamente los conflictos y
prevenir los fenómenos de violencia.
Primera fase: análisis del contexto y evaluación
previa de necesidades
Antes de plantear cualquier tipo de intervención
educativa, es necesario conocer la realidad global en
la que vamos a intervenir. En el caso de un centro
educativo, y pensando en la intervención en convivencia,
es necesario conocer las características
sociales, culturales y psicológicas en las que nos
moveremos.
Pero, además de esta imagen sociológica,
es necesario profundizar en lo que llamaremos la
“lectura psicológica”, es decir, el análisis de cómo las
condiciones de vida han influido en nuestros escolares
y sus familias, para que se pueda establecer
un cierto cuadro general de las características de las
relaciones interpersonales que allí acontecen.
Finalmente, habrá que explorar con algún detalle
el formato que adquieren las relaciones centro educativo-
familias y sociedad. Cómo son los encuentros
entre ambas instituciones, cuándo y cómo se comunican,
Una exploración sobre el contexto puede hacerse
de distintas formas, pero, en todo caso, conviene
saber cuál es el camino elegido. Desde la entrevista
espontánea con un número significativo de personas,
hasta el trabajo con cuestionarios u otros instrumentos
exploratorios son procedimientos útiles.
Del mismo modo, antes de comenzar a desarrollar
un programa de intervención debemos conocer la
historia del centro; aunque creamos que hoy empieza
todo, deberemos saber que ya había empezado algo
un tiempo antes.

Segunda fase: comprender la situación y


priorizar la intervención
Un ejemplo
de medidas globales es la decisión de establecer una
política general (whole policy) nueva para actuar en
todos los frentes. Un ejemplo de medidas concretas,
cuando se ha detectado que existe un déficit de procedimientos
dialogados de resolución de conflictos,
es el establecimiento de un programa de mediación,
como veremos más adelante (ver capítulo 5).
Tercera fase: planificación y diseño de las
acciones a desarrollar
Cuarta fase: el desarrollo de las actividades
y la secuenciación de las mismas
Quinta fase: evaluar como un proceso de
reflexión crítica que estimule el progreso
Fase Final: elaboración de un informe y
publicación de la experiencia
En nuestra opinión, es importante poner por escrito
el proceso desarrollado y los resultados de la evaluación,
al igual que todas las incidencias que hayan ido
surgiendo y las propuestas de mejora para próximas
intervenciones. De este modo, se facilitará una posible
futura intervención y se podrá utilizar en ella el
análisis de todos los factores, incluido el valor de
las actitudes personales y otros que no son fáciles
de expresar pero que se traducen en la forma que,
finalmente, adquiere, lo que los protagonistas creen
que ha sido lo más importante y lo secundario. El
efecto del informe escrito y publicado tiende, como
afirmaba Bruner (1997), a elevar la autoestima de
quienes ven reconocido, públicamente, un trabajo en
el que invirtieron sus esfuerzos.

Juegos cooperativos

Conclusiones
Luego de un minucioso análisis de la investigación podemos decir que:

1. La literatura que aborda el tema de juegos cooperativos es más amplia en el ámbito


internacional que en el nacional, aunque existen acuerdos entre los diferentes autores en
relación con la importancia, necesidad y potencialidad de estos en las clases de Educación
Física..

2. Los juegos cooperativos no son utilizados por los profesores de Educación Física en sus
clases, debido a la falta de conocimiento sobre el tema.

3. Los juegos cooperativos que se pueden utilizar en las clases de Educación Física del primer
ciclo son pequeños y predeportivos y que tengan relación con el contenido de la clase, en
los cuales se desarrollen valores como: la solidaridad, la ayuda mutua, y la cooperación
entre los compañeros de todo el grupo.

4. Los juegos cooperativos deben tener como requisitos:

o La participación de todos los alumnos sin hacer exclusión de niños.

o Que promuevan las actitudes de sensibilización, cooperación, solidaridad y ayuda


mutua entre ellos.

o Que predomine los objetivos colectivos dentro del juego y no los individuales.

5. Se confeccionó el manual de juegos cooperativos y su metodología, incluye juegos para


todo el primer ciclo de la Enseñanza Primaria.

6. La propuesta de incluir los juegos cooperativos durante las clases ha sido avalada como
pertinente por parte de los expertos de la consulta.

Recomendaciones
Luego de haber analizado los resultados de la investigación entendemos que es necesario:
 Capacitar a los profesores de Educación Física en la utilización de los juegos cooperativos
en las clases.

 Aplicar los juegos cooperativos en las escuelas primarias para formar las cualidades de
ayuda mutua, solidaridad y cooperación en estos niños.

 Priorizar este manual de juegos cooperativos en las cátedras de Educación Física.