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UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE SANTIAGO

UTESA
RECINTO DAJABÓN

Área de Ciencias y Humanidades


Carrera de Derecho

INCIDENCIA DE LOS TECNICISMOS LEGALES EN EL


EJERCICIO DEL DERECHO DE DEFENSA EN EL
DISTRITO JUDICIAL DE DAJABÓN DURANTE EL
PERÍODO 2010 – 2011
Monografía para optar por el título de
Licenciado en Derecho

PRESENTADA POR:

MARÍA XIOMARA REYES MARTÍNEZ


MÁRTIRES RODRÍGUEZ PACHE

ASESORAS:

HAYDELI TORIBIO DÍAZ, M.A.


DRA. MARITZA MARIZOL REYNOSO

Dajabón
República Dominicana
Agosto, 2012
UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE SANTIAGO
UTESA
RECINTO DAJABÓN

Área de Ciencias y Humanidades


Carrera de Derecho

INCIDENCIA DE LOS TECNICISMOS LEGALES EN EL


EJERCICIO DEL DERECHO DE DEFENSA EN EL
DISTRITO JUDICIAL DE DAJABÓN DURANTE EL
PERÍODO 2010 – 2011

Monografía para optar por el título de


Licenciado en Derecho

PRESENTADA POR:

MARÍA XIOMARA REYES MARTÍNEZ 1-08-9847


MÁRTIRES RODRÍGUEZ PACHE 1-06-9447

ASESORAS:

HAYDELI TORIBIO DÍAZ, M.A.


DRA. MARITZA MARIZOL REYNOSO, DRA.

Dajabón
República Dominicana
Agosto, 2012
INCIDENCIA DE LOS TECNICISMOS LEGALES EN EL
EJERCICIO DEL DERECHO DE DEFENSA EN EL
DISTRITO JUDICIAL DE DAJABÓN DURANTE EL
PERÍODO 2010 – 2011
ÍNDICE
Página
DEDICATORIAS.……………………………..………………….…….....i
AGRADECIMIENTOS………………………….…………………….....iv
RESUMEN……………………………………...……………………… ...vi
INTRODUCCIÓN……………………..…………….. ………..………..xii

CAPÍTULO I – GENERALIDADES SOBRE EL DERECHO DE


DEFENSA

1.1 Conceptualización jurídica y origen ….. .................................................2


1.2 Breve reseña histórica ..............................................................................3
1.3 Naturaleza y fundamento jurídico del derecho de defensa .....................5
1.3.1 Nacimiento y finalización del derecho de defensa .........................8
1.4 El Derecho de defensa como garantía constitucional y
garantía de verdad ................................................................................. 10
1.5 Defensa material y defensa técnica en el ejercicio del
derecho de defensa ................................................................................ 11
1.5.1 La defensa material o autodefensa................................................12
1.5.2 La defensa técnica.........................................................................13

CAPÍTULO II – LAS LIMITANTES DEL DERECHO DE DEFENSA


A LA LUZ DE LOS TECNICISMOS LEGALES

2.1 Limitantes del derecho de defensa.........................................................18


2.2 La querella, la denuncia y su modo operacional ...................................22
2.3 Declaración del imputado como medio de defensa ...............................24
2.4 Rol del defensor técnico en la vista de medidas de coerción ................27
2.4.1 Acciones recursorias incoables contra la resolución ....................28
2.5 Las etapas del proceso: técnicas legales ...............................................29
2.5.1 La etapa preparatoria ...................................................................30
2.5.1.1 Gestión de prácticas diligenciales del defensor técnico ...31
2.5.2 La etapa intermedia: audiencia preliminar ..................................32
2.6 La jurisdicción de juicio: técnicas legales aplicables ...........................35
2.6.1 Teoría del caso ..............................................................................37
2.6.2 Los alegatos en la etapa del juicio oral: apertura y clausura ........41
2.6.3 Examen directo de testigos ...........................................................44
2.6.4 Contraexamen de testigos .............................................................46
2.7 La prueba ...............................................................................................47
2.7.1 Legalidad de la prueba ..................................................................49
2.7.2 Tipos de pruebas ...........................................................................50
2.7.3 La acreditación ..............................................................................51
2.7.3.1 Acreditación de las pruebas ..............................................53
2.7.3.2 Acreditación de los testigos ..............................................54

CAPÍTULO III –TECNICISMOS LEGALES ORIENTADOS A


MODIFICAR EL CURSO DEL PROCESO Y LOS
EFECTOS JURÍDICOS DE LA SENTENCIA

3.1 La economía procesal en provecho del justiciable:


resolución alternativa de conflictos ..................................................... 57
3.1.1 Aplicación del criterio de oportunidad .........................................59
3.1.2 La conciliación .............................................................................61
3.1.3 Suspensión condicional del procedimiento y de la pena .............63
3.1.4 El proceso penal abreviado ..........................................................65
3.1.5 El archivo del expediente .............................................................67
3.2 El recurso de apelación y sus limitantes ...............................................68
3.2.1 Implementación del recurso .........................................................70

CAPÍTULO IV – PRESENTACIÓN Y ANÁLISIS DE RESULTADOS

CONCLUSIONES ….. ..............................................................................89


RECOMENDACIONES ….. ....................................................................94
APÉNDICES ….. .......................................................................................97
Apéndice 1- Cuestionario a internos del centro penitenciario …............98
Apéndice 2- Cuestionario a los abogados…..........................................100
Apéndice 3- Foto 1 ….. .........................................................................102
Apéndice 4- Foto 2 ….. .........................................................................102
Apéndice 5- Foto 3 ….. .........................................................................103
ANEXOS….. .............................................................................................104
Anexos 1&2- Gráficos….. .....................................................................105
BIBLIOGRAFÍA ….. ..............................................................................106
DEDICATORIAS

i
A Dios: rey y dueño de mi vida, por darme la salud necesaria para ver
mi sueño hecho realidad.

A mi padre: Antonio C. Reyes por educarme y hacer de mi una


mejor persona.

A mi madre Rosa B. Martínez: aunque ya está en el cielo, por hacer


de mí una gran mujer.

A mi esposo Francisco Hernández: por apoyarme en todo.

A mis hijos: Carlos, Massiel, Daliana e Ivanna por ser pacientes


conmigo durante todo este tiempo de mi carrera.

A mis sobrinas: Arianni y Tania por sus oraciones.

A todos mis hermanos de la iglesia y mis pastores: Moisés y


Erisleyda.

A todos mis profesores: en especial a Marizol, María Lucila,


Jacobo, Hipólito y Manuel Valdez por su gran ayuda y comprensión.

A todos mis compañeros de clases: en especial a Niurka, Fermín,


Yanciris, Dismery, Enrique y Mártires Rodríguez mi compañero de
monográfico por darme su apoyo incondicional.
María Xiomara

ii
A mis padres, Arismendi Rodríguez (in memoriam) y Felipa
Pache: por darme la vida y ser ejemplo de amor, rectitud y valores
humanos.

A mi esposa, Juana Rijo: por su amor y sacrificio a lo largo de este


trayecto de mi vida.

A mis hijos, Claudia, Miguel Alexander y Claubby: ellos son la


razón de mi existencia.

A mis hermanos/as, Suna, Juana, Ramona, Dionisio y Norma: por


su apoyo y demostración de cariño.

A mi suegra querida, Hilda: por incluirme dentro de sus hijos.

A mi asesora, Dra. Maritza Marizol Reynoso: mi consejera y


segunda madre, siempre con una sonrisa para decirme que si se puede.

A mis profesores: Marizol, María Lucila, Orlando, Onilda, Jacobo,


Teresa: por su profesionalidad, calidad humana y dedicación a su labor de
ensenar.

A todos mis compañeros de la carrera: en especial a María


Xiomara, mi compañera de monográfico, por ser siempre solidarios y
ejemplo de compañerismo.
Mártires

iii
AGRADECIMIENTOS

iv
A Dios Todopoderoso: por habernos permitido llegar hasta este
punto y habernos dado salud, ser el manantial de vida y darnos lo necesario
para seguir adelante día a día para lograr nuestros objetivos, además de su
infinita bondad y amor.

A la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA), Recinto


Dajabón: por brindarnos la oportunidad de concretizar nuestro sueño,
dando apertura a esta carrera que hoy finalizamos.

A nuestras asesoras, Marizol Reynoso, Haydeli Toribio y Teresa


Gómez: por su apoyo incondicional ofrecido para la realización de este
trabajo y su esfuerzo para que este producto terminado sea de óptima
calidad.

A los profesores: por su gran apoyo y motivación para la


culminación de nuestros estudios profesionales, por habernos transmitido
los conocimientos obtenidos y habernos llevado paso a paso en el
aprendizaje.

María Xiomara
&
Mártires

v
RESUMEN

vi
En esta investigación se aborda el tema de la incidencia de los

tecnicismos legales en el ejercicio del derecho de defensa en el Distrito

Judicial de Dajabón en el período 2010-2011.

Se justifica el estudio y análisis a profundidad de la incidencia de los

tecnicismos legales en el ejercicio del derecho de defensa, en que varias

personas privadas de su libertad por haber violado la ley penal alegan que

su defensa fue deficiente debido a mala instrumentación o malos manejos

de simples tecnicismos legales.

Esta investigación tiene como objetivo general determinar el nivel de

incidencia que ejercen los tecnicismos legales en el ejercicio del derecho de

defensa de los justiciables en el Distrito Judicial de Dajabón durante el

periodo 2010 – 2011.

La investigación realizada es de tipo descriptiva, explicativa,

documental o bibliográfica, de campo y longitudinal. El universo objeto de

esta investigación abarca los abogados del Distrito Judicial de Dajabón y

los internos del Centro de Corrección y Rehabilitación Beller que fueron


vii
condenados en el período 2010-2011. La muestra seleccionada es de tipo

probabilística aleatoria simple de 17 abogados y 13 internos del centro

penitenciario anteriormente mencionado. Como instrumentos de

recolección de datos se utilizaron dos cuestionarios y análisis de datos de

diversos libros. Los datos recolectados se analizaron mediante frecuencias

relativas.

El derecho de defensa se avala con el principio de presunción de

inocencia y está integrado por las garantías que conforman el debido

proceso. Se fundamenta en la Constitución de la República y en los

artículos 18, 95 numerales 4, 5 y 9 y el art. 111 del Código Procesal Penal.

El derecho de defensa es una garantía constitucional y de verdad, de debido

proceso de ley, que evita condenas injustas.

Se protege con la defensa material y la defensa técnica desde la

génesis del proceso. Sin embargo, este derecho se mina con diversas

limitantes, como arrestos ilegales, interrogatorios sin abogado, práctica de

allanamientos sin orden de juez competente y falta de diligencia de muchos

defensores, entre otros.


viii
En la vista de medidas, el defensor reclama la libertad pura y simple

del imputado cuando no exista el mínimo de prueba necesaria; en caso

contrario busca que se imponga la medida menos gravosa. Estas deben ser

revisadas de oficio o a solicitud de parte y son susceptibles de apelación.

En las etapas preparatoria e intermedia se exigen prácticas de

diligencias realizadas por la policía, dirigidas por el Ministerio Público,

sugeridas por las partes y autorizadas por el juez, para que la prueba,

elemento legal de la incriminación, no se contamine y pueda consignarse

para el juicio de fondo

En el juicio de fondo se exige el examen directo de testigos y el

contra examen. En los alegatos de apertura y clausura el defensor tiene que

hacer valer su argumento con la prueba y la demostración. La sentencia

debe ser motivada y con una correcta individualización de los autores y es

recurrible en apelación.

Tanto la encuesta realizada a los internos del Centro de Corrección y

Rehabilitación de Dajabón como el cuestionario aplicado a los abogados de


ix
éste distrito judicial arrojaron datos demostrativos de que en la actualidad,

se cometen errores garrafales en la aplicación de las técnicas de litigación

penal que ponen en estado de indefensión a los justiciables. Entre estos

yerros podemos citar: a) no revisar la medida de coerción; b) la

contaminación de las pruebas; c) los arrestos ilegales, entre otros.

Las principales causas de yerros en la aplicación de tecnicismos

legales en el proceso penal del Distrito Judicial de Dajabón son: a) la falta

de estudio continuo por parte de los abogados, según la opinión del 47%; b)

la falta de prudencia y diligencia, 29% y c) la confusión que aún tienen

muchos abogados con el viejo proceso contemplado en el antiguo Código

de Procedimiento Criminal, según la opinión del 24%.

El 62% de los internos encuestados dijo que se le violó su derecho de

defensa por mala práctica de las técnicas de litigación penal de sus

abogados.

Se hacen las siguientes recomendaciones:

x
Al Ministerio Público: que asuma el control total de la investigación

asidos a las directrices tratadas por el código procesal penal.

A los defensores técnicos: a) Dedicar suficiente tiempo de estudio a

cada caso y contemplar todas las posibilidades en beneficio del imputado;

b) Actualización constante con cursos diplomados, talleres, estudio de

gabinete y maestrías, para que la defensa de los imputados sea óptima.

A las universidades: Realizar jornadas de concienciación dirigidas a

los estudiantes de derecho a los fines de que entiendan la dimensión de

proteger el derecho de defensa de un ser humano.

xi
INTRODUCCIÓN

xii
Es innumerable la cantidad de personas que entran en conflicto con la

ley penal y que se sienten afectadas porque sus defensores, ya sean públicos

o privados, no tienen dominio de los tecnicismos legales necesarios para ser

aplicados en el ejercicio del derecho.

En esta investigación se aborda el tema de la incidencia de los

tecnicismos legales en el ejercicio del derecho de defensa en el Distrito

Judicial de Dajabón en el período 2010-2011.

Se justifica el estudio y análisis a profundidad de la incidencia de los

tecnicismos legales en el ejercicio del derecho de defensa en el Distrito

Judicial de Dajabón, debido a que varias personas privadas de su libertad

por haber violado la ley penal alegan que su derecho de defensa fue

lesionado por mala instrumentación o malos manejos de simples

tecnicismos legales.

Con la presentación de esta investigación se pretende estimular a los

estudiantes y abogados en ejercicio a mantenerse actualizados, a fin de

garantizar el derecho de defensa acorde con los preceptos constitucionales.


xiii
Esta investigación tiene como objetivo general determinar la

incidencia de los tecnicismos legales en el ejercicio del derecho de defensa

de los justiciables en el Distrito Judicial de Dajabón durante el período 2010

- 2011.

Como objetivos específicos se persiguen: a) determinar las

principales causas de yerros en la aplicación de tecnicismos legales en el

proceso penal; b) establecer los efectos jurídicos y sociales de los yerros por

mala práctica de las técnicas de litigación en los procesos penales; c)

identificar los tecnicismos legales cuya ejecución han puesto en estado de

indefensión a los justiciables; d) cuantificar los casos en que por práctica

errónea de los tecnicismos legales se haya afectado el derecho de defensa de

los imputados; e) citar los yerros más recurrentes en la litigación penal, en

desmedro del ejercicio del derecho de defensa.

La presente investigación tiene como campo de acción, de manera

especial, la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito

Judicial de Dajabón, ubicado en la segunda planta del Palacio de Justicia en

xiv
la calle Beller, esquina Profesor Emilio Batista No. 58 del Municipio de

Dajabón.

La investigación realizada es de tipo: a) descriptiva, porque describe

la frecuencia, por quienes y donde se han violado los elementos jurídicos de

las garantías constitucionales; b) es explicativa porque busca responder a

preguntas como cuales son las posibles causas y los efectos de las

violaciones del derecho de defensa; c) es documental o bibliográfica porque

analiza y utiliza información de diversos libros, páginas web, entre otros; d)

es de campo porque se recolectaron los datos de forma directa, en el lugar

de los hechos, mediante encuestas a los internos del Centro de Corrección y

Rehabilitación Beller, así como visitas a las oficinas jurídicas del

municipio, aplicando cuestionarios a abogados; e) es longitudinal porque la

recolección de los datos abarca el periodo 2010-2011.

El universo objeto de esta investigación abarca el Distrito Judicial de

Dajabón con sus abogados en ejercicio que son en total 112 y los internos

del Centro de Corrección y Rehabilitación Beller, que forman un total de 40

xv
condenados en el periodo 2010-2011. La muestra seleccionada es de tipo

probabilística aleatoria simple de 17 abogados y 13 internos.

Para realizar esta investigación se utilizó como instrumentos de

recolección de datos, un cuestionario, una encuesta, así como análisis de

datos de los diferentes libros y páginas web consultadas. El análisis

estadístico de los datos recolectados se realizó mediante frecuencias

relativas.

En el desarrollo de esta investigación no se presentaron mayores

inconvenientes, excepto con la solicitud del permiso para hacer la encuesta

a los internos del centro penitenciario, ya que fue necesario depositar la

solicitud y esperar la autorización para poder aplicar la encuesta otro día.

Esta investigación consta de 4 capítulos, de los cuales tres son

contentivos del marco teórico y uno dedicado a la presentación y análisis de

los resultados de la investigación.

xvi
El Capítulo I: Generalidades sobre el derecho de defensa, trata

acerca de las generalidades sobre el derecho de defensa, tales como la

historia del derecho de defensa, su naturaleza y fundamento jurídico, la

defensa material y técnica, así como el ejercicio del derecho de defensa

como garantía constitucional y como garantía de verdad.

El Capítulo II: Las limitantes del derecho de defensa a la luz de los

tecnicismos legales, enmarca las limitantes que enfrenta el ejercicio del

derecho de defensa en ocasión de la aplicación de las técnicas legales en las

diferentes etapas del proceso penal.

El Capítulo III: Tecnicismos legales orientados a modificar el curso

del proceso y los efectos jurídicos de la sentencia, enuncia las diferentes

técnicas legales aplicables en las etapas anteriores y posteriores a la

sentencia.

El Capítulo IV: Presentación y análisis de resultados, presenta los

datos recolectados como justificación de la presente investigación, los

cuales dan respuesta a los objetivos trazados.


xvii
1

CAPÍTULO I
GENERALIDADES SOBRE EL DERECHO DE DEFENSA
2

En este capítulo se esbozan los aspectos generales sobre el derecho de

defensa, tales como concepto jurídico y origen, la historia del derecho de

defensa, naturaleza y fundamento jurídico, así como el ejercicio del derecho

de defensa como garantía constitucional y garantía de verdad.

Un aspecto importante que se ha incluido en esta parte es lo referente

a la defensa material y la defensa técnica como punto de partida en este

viaje cognitivo en las técnicas judiciales, específicamente, en la jurisdicción

de juicio oral.

1.1 Conceptualización jurídica y origen.

El derecho de defensa es la garantía constitucional del imputado, que

le permite directamente o por intermedio de su abogado, solicitar, aportar y

controvertir las pruebas que se aducen en su contra, desvirtuar los cargos

que se le imputan e impugnar las decisiones que le sean desfavorables.

El derecho de defensa del imputado comprende la facultad de

intervenir en el procedimiento penal abierto para decidir acerca de una


3

posible reacción penal contra él. El imputado también tiene la facultad de

llevar a cabo todas las actividades necesarias para poner en evidencia la

falta de fundamento de la potestad penal del Estado o cualquier

circunstancia que la excluya o atenúe.

1.2 Breve reseña histórica

El derecho de defensa se enmarca dentro del nacimiento de la

exigencia representada por el derecho al debido proceso de ley que

encuentra su ubicación en el mundo anglosajón. Se sienta un precedente

directo de la cláusula del “DUE PROCESS OF LAW” (debido proceso de

ley) de la Constitución Americana del 1215 que obtuvieron los Barones al

Rey Juan Sin Tierra. Esta cláusula es considerada como el primer paso en la

historia de los derechos humanos. Constituyó un límite al poder del Estado

con respecto a los particulares.

En nuestro país, el primer documento que reclama derechos humanos

es el Sermón de Montesinos, fechado en 1511, en donde con voz inmortal,

Fray Antón de Montesinos increpó a los españoles la privación de derechos


4

y prerrogativas concebidas a todos los seres humanos y de los cuales eran

privados los indígenas de la época.

Pero una vez implantado el principio en la Constitución Americana

del 1787, ha sido transferido a muchos otros textos homólogos en diferentes

países, siendo redactado en el art. 8, literal j numeral 2 de la antigua

Constitución dominicana de la siguiente manera: “Nadie podrá ser juzgado

sin haber sido oído o debidamente citado, ni sin la observancia de los

principios que establezca la ley para asegurar un juicio imparcial y el

ejercicio del derecho de defensa. Las audiencias serán públicas, con las

excepciones que establezca la ley, en los casos en que la publicidad resulte

perjudicial al orden público o a las buenas costumbres”.

En enero del año 2010 fue redactada una nueva Constitución que

refiere la tutela judicial efectiva y el debido proceso en el artículo 69, la

cual establece que “toda persona, en el ejercicio de sus derechos e intereses

legítimos, tiene derecho a obtener la tutela judicial efectiva, con respeto del

debido proceso que estará conformado por las garantías mínimas que se

establecen en dicha Constitución”.


5

1.3 Naturaleza y fundamento jurídico del derecho de defensa

El derecho de defensa está conformado por un conjunto de garantías

esenciales, mediante las cuales los ciudadanos ejercen derechos y

prerrogativas que le acuerdan la Constitución y las leyes, tendentes a

salvaguardar su presunción de inocencia, no tan solo en los casos de

procedimientos judiciales, sino ante cualquier actuación contraria a su

derecho consagrado.

El Estado es el compromisario de tutelar esas garantías,

equiparándolas con el debido proceso. En consecuencia, el derecho de

defensa está integrado por cada una de las garantías que conforman el

debido proceso de ley. Los países de América Latina reconocen como

principio superior la garantía del derecho de defensa en el procedimiento

penal. Para todos ellos, tal regla de principio nace textualmente de la

Constitución.

En nuestro país, la Constitución consagra los principios más puros de

la declaración de los derechos humanos y es por ello que entre los fines
6

esenciales del Estado se encuentran los de establecer garantías, derechos y

deberes consagrados en la Carta Magna conforme a un Estado de Derecho.

La Constitución de la República establece en su artículo 8 “como la

función esencial del Estado la protección efectiva de los derechos de la

persona humana, el respeto de su dignidad y la obtención de los medios

que le permitan perfeccionarse de forma igualitaria, equitativa y progresista

dentro de un marco de libertad individual y de justicia social, compatible en

el orden público, el bienestar general y los derechos de todos y todas”.

La Constitución de la República en su art. 69, establece las garantías

a los derechos fundamentales, misma que encuadra el derecho de defensa

como parte fundamental del respeto al debido proceso de ley.

El imputado puede comunicarse libre y privadamente con su defensor

desde el inicio de los actos de procedimiento y siempre con anterioridad a la

primera declaración sobre el hecho. El Estado tiene la obligación de

proporcionar un intérprete al imputado para que le asista en todos los actos


7

necesarios para su defensa, si éste muestra incomprensión o poco dominio

del idioma castellano”.

El art. 95, numerales 4, 5 y 9 del Código Procesal Penal (CPP)

establecen los derechos del imputado en lo referente a la defensa técnica,

desde el momento que se solicita la aplicación de una medida de coerción o

la realización de un anticipo de prueba. Asimismo, el título V en su Art. 111

del Código Procesal Penal, también se refiere a la defensa técnica, y lo hace

en los siguientes términos: “Todo imputado tiene el derecho irrenunciable a

hacerse defender desde el primer acto del procedimiento por un abogado de

su elección y si no lo hace se le designe de oficio un defensor público.

Como se puede notar, el fundamento jurídico del derecho de defensa

en la normativa dominicana es La Constitución de la República en su art. 69

y el Código Procesal Penal (CPP), específicamente en sus arts. 18 y 95,

numerales 4, 5 y 9 y, complementariamente, el art. 111 del CPP.


8

1.3.1 Nacimiento y finalización del derecho de defensa

El ejercicio del derecho de defensa no está supeditado a la

formulación formal de la imputación del ministerio público, tampoco en un

acto u orden emanada de autoridad judicial. A partir de cualquier actuación

o diligencia preliminar en que una de las agencias de persecución penal

proceda a la selección de una persona como posible autora o partícipe en un

hecho delictivo, surge inmediatamente el derecho a ser oído, derecho este

que es la manifestación primigenia del derecho de defensa.

Asimismo, si un individuo se entera de que se le está vinculando

como posible autor o partícipe en una investigación penal iniciada, a

cualquier nivel, se activa su derecho de defensa y, por lo tanto, tiene

derecho a intervenir para anteponer las defensas de lugar.

La efectividad del derecho de defensa implica poner oportunamente

en conocimiento del imputado la formulación precisa de los cargos, esto

incluye una enunciación clara, precisa, circunstanciada, inequívoca y


9

específica de los hechos (modo, tiempo y lugar), así como su fundamento

jurídico (calificación legal) y probatorio (Art. 19 CPP).

Antes de la declaración indagatoria, el imputado tiene derecho a

conocer los cargos, salvo la reserva de los medios de prueba, que aún se

admiten en esa etapa (Art. 105 CPP). Pero ante la solicitud de una medida

de coerción contra el imputado, ineludible muestra de su señalamiento

formal como sospechoso del hecho punible, ya no cabe espacio para secreto

alguno, nada podrá serle oculto, tal y como lo establece el art. 291 del

Código Procesal Penal.

Del mismo modo en que nace el derecho de defensa del imputado,

con el señalamiento como posible autor de un hecho delictivo, desaparece

este derecho con la desaparición de las causas del señalamiento. En todo

caso, estas causas desaparecen mediante una sentencia que tenga autoridad

de la cosa juzgada o por desestimación del caso.


10

1.4 El Derecho de defensa como garantía constitucional y garantía de

verdad

El proceso penal es una forma de conocimiento para determinar la

verdad sobre la ocurrencia de unos hechos presuntamente punibles y sus

supuestos partícipes. Entonces, como detrás de todo conocimiento lo que

está en juego es una lucha de poder, en un Estado que se precie de ser

democrático y de derecho, que propugne por el respeto de la dignidad y los

derechos inherentes a la condición humana, no es posible disociar

legítimamente en la búsqueda de la verdad las garantías de su control.

Toda la mecánica del proceso inquisitivo se desarrolla en base a la

búsqueda de un resultado, sin reparar en los medios para obtenerlo. Estos

resultados son la condena del imputado, quien es considerado un objeto

conocimiento y, la defensa, que se concibe como un formalismo más para

legalizar un juicio y alcanzar ese resultado.


11

1.5 Defensa material y defensa técnica en el ejercicio del derecho de

defensa

El derecho de defensa puede articularse y ejercerse de dos modos

reconocidos: bien, porque el imputado, por sí mismo, lleve a cabo

actuaciones defensivas, bien porque se confíe a un técnico del derecho

(abogado), la tarea de plantear en el procedimiento el modo de mejor

defender los derechos del imputado.

Para Sosa Pérez (1998), el término defensa significa acción o efecto

tanto de defenderse como de defender a otro. Al inculpado se le reconoce el

derecho a defenderse personalmente y a ser asistido de un defensor de su

elección. En la práctica se hace necesario que el inculpado sea asistido por

un especialista en la materia a fin de preservar sus legítimos derechos y

garantías procesales. Pero es el caso de que las autoridades judiciales no

sólo representan el legítimo interés de la sociedad, sino que ese imputado

que forma parte de la sociedad también tiene sus derechos, que la autoridad

tiene que tutelarle dentro del debido proceso de ley.


12

1.5.1 La defensa material o autodefensa

La intervención efectiva del imputado consiste en que éste pueda

actuar personalmente para la aclaración de los hechos que se le atribuyen.

La doctrina concibe la defensa material como una función pública en la que

participan todas las autoridades y funcionarios que intervienen en el

procedimiento penal.

Según Cruz Castro (1989), la defensa material es entendida como la

intervención directa y personal del imputado en el procedimiento penal,

tendente al rechazo de la imputación formulada en su contra, completa,

junto con la asistencia técnica de un defensor, la dualidad que presenta el

derecho de defensa que así es ejercido simultáneamente por el acusado y su

defensor.

En resumen, se puede decir que la defensa material, o lo que es lo

mismo, la autodefensa, consiste en la intervención directa y personal del

imputado en el proceso, realizando actividades encaminadas a preservar su

libertad: impedir la condena u obtener la mínima sanción penal posible.


13

Entre las actividades que se permite realizar al imputado de deben

mencionar: la recusación cuando se encuentra incomunicado; asistir a las

diligencias de investigación; nombrar peritos; solicitar ser reconocido a

presencia judicial por quienes dirijan cargos contra él; proponer diligencias;

proponer prueba anticipada; prestar declaración en el sumario cuantas veces

quiera; pedir de palabra la reposición del auto elevando la detención a

prisión; decir la última palabra en el juicio oral.

La defensa material garantiza al imputado el derecho a decidir

libremente si quiere efectuar alguna manifestación relativa a la imputación

que se le formula, a informársele detalladamente de los hechos que se le

atribuyen y las pruebas existentes en su contra.

1.5.2 La defensa técnica

Se reconoce constitucionalmente el derecho a la asistencia de

abogado, garantizado tanto en las diligencias policiales como en las

judiciales. Justamente por su formulación normativa, la actuación del

defensor no puede entrar en colisión con la voluntad del defendido, ya que


14

el abogado que asume la defensa es algo así como el oído y la boca

jurídicas del imputado en el proceso penal.

El abogado defensor es llamado a colaborar con el imputado en el

ejercicio del unitario derecho de defensa y, con ello se explica que el

defensor deba gozar de total autonomía frente al juez y de una autonomía

relativa o limitada frente al defendido, que no puede ser despojado o

expropiado de su derecho de defensa, ni siquiera a favor de un abogado.

La defensa técnica supone la asistencia de un letrado, es la realizada

por personas peritas en derecho, que tienen como profesión el ejercicio de

esta función técnico jurídico de defensa de las partes que actúan en el

proceso penal para poner en relieve sus garantías.

El abogado es el oído y la boca jurídica del imputado. La presencia

de un defensor técnico hay que buscarla en el derecho garantizador de la

libertad del individuo. Este se ve sometido a un proceso penal que se

encuentra en desigualdad de condiciones por falta de conocimientos


15

técnicos o ignorancia de la norma jurídica, al sentirse ante el poder estatal

representado por el Ministerio Público o por el juez.

Con respecto a esta situación, Gutiérrez Alvis y Conradi (1973),

explican que con ello ya existe un desequilibrio, ya que esta persona no

conoce la actividad procesal ni mucho menos sus derechos, y se hace

necesario disponer de un abogado defensor con quien poder discutir todas

sus preocupaciones, en quien depositar su confianza y, en suma, que lo

coadyuve al éxito de su defensa.

Deberá garantizarse la comunicación personal entre el imputado y el

defensor, “el derecho del inculpado”. El defensor por su parte, a través de

sus actuaciones como vocero del imputado ante el juez, es el representante

de este para contrarrestar los fundamentos de la acusación. El defensor no

solamente tiene que ser abogado, sino tiene que contar con capacidad

técnica, para asistir al encausado en todo estado procesal.

Partiendo de esos razonamientos, tanto la defensa material como la

defensa técnica cimientan las bases para garantizar los derechos de los
16

ciudadanos dentro de un Estado de Derecho ya que nadie está por encima

de la ley. Ante la ley, todos somos iguales y, como tal, ante los funcionarios

judiciales, los cuales representan los legítimos intereses del conglomerado

social.
17

CAPÍTULO II
LAS LIMITANTES DEL DERECHO DE DEFENSA A LA LUZ DE
LOS TECNICISMOS LEGALES
18

En este capítulo se abordan las limitaciones que sufre el derecho de

defensa, en ocasión de los errores en la aplicación de las técnicas de

litigación en el proceso penal

2.1 Limitantes del derecho de defensa

A raíz de la puesta en vigencia de la ley numero 76-02 (Código

Procesal Penal Dominicano), el proceso penal dominicano ha pasado por

una metamorfosis que lo convierte en acusatorio, adversativo y reglado.

Esta adecuación tiene también sus bemoles, el actual proceso penal se ha

perfilado con una mayor cantidad de tecnicismos legales, un indicador de la

necesidad de que el imputado sea defendido de manera idónea por un

técnico del derecho.

Los errores en la práctica de los tecnicismos legales se convierten en

fuertes limitantes al derecho de defensa. Esto se evidencia: a) cuando se

efectúa un arresto sin una orden del juez competente (Juez de la

Instrucción), tratándose de un delito no flagrante; b) si se realiza el

interrogatorio sin la presencia del abogado defensor; c) si se le obliga a


19

autoincriminarse; d) si el Ministerio Público firma el acta de un

allanamiento en el que no haya participado, aunque estuviera en el lugar; e)

cuando al realizar el arresto no se informa al imputado el nombre de la

autoridad que lo requiere y la causa del arresto.

Otras limitantes al derecho de defensa del imputado son: f) cuando su

detención se prolongue más allá de lo permitido por la ley; g) si hay mal

manejo en la cadena de custodia en perjuicio del imputado (arts. 278 y 289);

h) cuando no se revisen las medidas de coerción, ni a petición de partes, ni

de oficio, por negligencia del abogado defensor y / o del juez (art. 238, 239

del CPPD); i) cuando se contamina la escena del crimen; j) cuando el

defensor desestime el derecho del imputado de recurrir la medida de

coerción que se le haya impuesto.

En adición a estas limitantes se encuentran: k) cuando el abogado

defensor o el MP, pudiendo solicitar una medida alternativa de resolución

de conflictos no la solicite; l) cuando no se le informe al imputado de los

hallazgos de pruebas en su contra; m) cuando el defensor no recabe los

medios para probar que el imputado tiene arraigo, sea moral, económico,
20

laboral o familiar para demostrar que no hay peligro de fuga; n) cuando el

defensor reste importancia a la audiencia para conocer de las medidas de

coerción.

Otras limitantes del derecho de defensa que no se pueden dejar de

mencionar son: o) cuando el abogado defensor se sujeta a las pruebas

aportadas por el fiscal, sin realizar o proponer diligencias; p) cuando en un

Habeas Corpus no se presenta al impetrante (art.381 del CPPD); q) si se

inicia una persecución por un denunciante sin rostro (art. 262 del CPPD);

Cuando el defensor, pudiendo proponer diligencias de investigación

en cualquier momento del procedimiento preparatorio no lo hace (art.286

del CPPD) se limita el derecho de defensa; cuando se le haga la

convocatoria y se le notifique al imputado la fecha de la audiencia, se le

viole el plazo de los 5 días para examinar las pruebas reunidas durante el

curso de la investigación;

Si el defensor deja transcurrir el plazo de los 5 días para el análisis de

las pruebas encontradas en la investigación, para objetar al Ministerio


21

Público o al querellante por defectos formales o sustanciales, oponer las

excepciones previstas cuando no hayan sido planteadas con anterioridad o

se funden en hechos nuevos, solicitar: la suspensión condicional del

procedimiento, solicitar que se dicte auto de no Ha lugar a la apertura a

juicio, solicitar el procedimiento abreviado, ofrecer la prueba para el juicio

conforme a las exigencias señaladas para la acusación, y plantear cualquier

otra cuestión que permita una mejor preparación del juicio (art. 299 CPPD).

Si en la audiencia preliminar el defensor no confronta los medios de

prueba, a los fines de evitar que sean consignados para el juicio de fondo, o

si el juez coacta innecesariamente el tiempo de duración del argumento de

defensa, se limita el derecho de defensa.

Si el juez no coacta el argumento de defensa del abogado cuando su

discurso se mueve en círculo con divagaciones estériles; si se le arranca una

declaración coacta en el juicio al imputado; no declarar el caso complejo

siendo necesario hacerlo; si los jueces no motivan la sentencia; si el

defensor técnico no instrumenta el acto de apelación de la materia correcta,

o deje perimir el plazo, se limita el derecho de defensa del imputado.


22

2.2 La querella, la denuncia y su modo operacional

Según Payan Areché (2005), cuando se recibe la noticia criminal, se

ingresa inmediatamente al sistema de justicia penal. Esto implica el inicio

del procedimiento preparatorio en su primera fase, o sea, la investigación

preliminar, cuyo detonante puede ser: una denuncia, una querella, el

conocimiento directo, por medio de una fuente, o como resultado de un

trabajo encubierto.

La denuncia es un acto que realiza una persona cuando tiene

conocimiento de que se ha producido o va a producirse un acto violatorio a

las reglas de orden público y que no necesariamente le perjudiquen. Está

contemplada por los artículos 262 y 263 del CPP.

Para Henri Capitant, en su vocabulario jurídico, la denuncia es la

declaración por la cual una persona informa una infracción a las

autoridades, con o sin su designación del autor. Esta se presenta en forma

oral o escrita y debe contener los datos del denunciante.


23

Para Payan Areché, la querella, por su parte, es la denuncia de una

persona que se siente perjudicada de manera directa, moral o material por la

comisión de una infracción. Esto implica que la persona que interpone la

querella debe ser una víctima de la infracción que se ha cometido. La

querella tiene rostro, nombre y apellido, porque debe presentar una

imputación directa con enunciación de los medios probatorios que la

sustentan.

El CPPD en su art. 83 indica quienes son víctimas del hecho

violatorio, mientras que el art. 84 de la misma fuente cita sus derechos y el

art. 85 los faculta a ejercer ese derecho, sea personalmente o a través de un

representante legal. Esta figura jurídica está contemplada en el art. 267 del

CPD. A través de ella las personas autorizadas promueven el proceso por

acción pública o solicitan intervenir en el proceso ya iniciado por el

Ministerio Público.

La querella se presenta por escrito ante el Ministerio Público y debe

contener los datos generales del querellante y, en caso de que los afectados

sean personas jurídicas, se dará su denominación social, domicilio y datos


24

personales de su representante legal, así como el relato del hecho con todas

sus circunstancias, antecedentes conocidos, si es posible, con la indicación

de los autores, cómplices, perjudicados y testigos. Además, se hará un

detalle de los medios de prueba y la prueba documental con la indicación

del lugar donde se encuentre.

La oportunidad de presentar la querella en caso de que ya se haya

puesto en movimiento la acción pública es antes de que se dicte el auto de

apertura a juicio. El abogado defensor debe tener ojo visor hacia la querella.

Si falta alguno de sus requerimientos, el Ministerio Público da oportunidad

al querellante a completarla en un plazo de tres días. Si se vence este plazo,

se tendrá la querella por no presentada. El defensor tiene que ver las

posibilidades de oponerse a la admisibilidad de la misma.

2.3 Declaración del imputado como medio de defensa

Entre los distintos doctrinarios persiste un debate sobre la naturaleza

procesal de la declaración del imputado: es un medio de prueba o un medio

de defensa? Debe colegirse, en principio, que es un medio de defensa que le


25

permite al justiciable el ejercicio de su derecho a ser oído frente a la

acusación que pesa sobre él y de introducir información que se considere

pertinente para su defensa. El art. 13 del CPP consagra el principio de no

autoincriminación, por lo que, el declarar no es un deber, si no una facultad

del justiciable.

Al imputado le asiste el derecho a declarar o abstenerse de hacerlo o

suspender su declaración, en cualquier estado de la causa, según lo

establece el art. 102 del Código Procesal Penal de la República

Dominicana. Así mismo, dicha declaración solo es válida si se hace en

presencia y con la asistencia de su defensor.

Como es derecho que le asiste al imputado de declarar, este tiene

plena libertad de hacerlo y, por lo tanto, no puede ser citado a los fines

exclusivos de ser interrogado ni ser obligado a declarar, a no ser que libre y

voluntariamente decida hacerlo y, siendo este el caso, el imputado puede

declarar durante el procedimiento preparatorio ante el Ministerio Público

que tenga a su cargo la investigación.


26

Durante las audiencias y el juicio, el juez debe permitir al imputado

declarar cuantas veces éste muestre interés en hacerlo, si su intervención es

pertinente y no da lugar a interpretación como medio dilatorio del

procedimiento; asimismo, que la facultad de declarar no dé lugar a

indefensión material, ya que se debe garantizar por todos los medios el

derecho de defensa del imputado.

Antes del imputado rendir su declaración, debe ser advertido del

derecho que tiene a no autoincriminarse y que el ejercicio de ese derecho no

le perjudicara. Asimismo, debe ser instruido con relación a que su

declaración es un medio para su defensa y, por lo tanto, le asiste el derecho

a explicar todo lo útil para desvirtuar las imputaciones formuladas en su

contra y a solicitar la práctica de todas las diligencias que éste considere

necesarias para la resolución de su caso. Durante el interrogatorio, el

imputado tiene derecho a consultar a su defensor técnico.

El imputado no puede ser llevado a declarar contra su voluntad,

valiéndose de métodos de coacción, amenazas o promesas. Tampoco puede


27

ser torturado, engañado, o administrarle sustancias que disminuyan su

capacidad de comprensión o altere su percepción de la realidad.

Las declaraciones del imputado durante el procedimiento preparatorio

se hacen constar en acta escrita u otra forma que reproduzca del modo más

fiel el contenido de sus manifestaciones. Si el imputado decide no declarar,

así se manifiesta en el acta.

2.4 Rol del defensor técnico en la vista de medidas de coerción

Para Tena Sosa (1978), el derecho a ser asistido por un abogado, por

demás técnico, obedece a circunstancias especiales, tales como la juventud,

analfabetismo, baja inteligencia, indigencia, gravedad del delito o juicio

complejo, que de no contemplarse, pondrían al imputado en un estado de

indefensión material.

La audiencia preliminar es una audiencia expedita, sin tantos

formalismos protocolares; sin embargo, tiene una incidencia determinante


28

en el derecho de defensa del imputado. El rol del defensor en esta audiencia

es, sin tocar el fondo del asunto, velar por la consecución de dos objetivos:

a) Cuando la cintilla de prueba que presume el Ministerio Público

que existe como nexo vinculante con el caso sea destruible porque esté mas

allá de la duda razonable, lograr que se otorgue la libertad pura y simple del

imputado, desligándolo definitivamente del hecho que se le imputa y,

b) Recabar y presentar las pruebas y demostrar que el imputado tiene

arraigo, sea social, moral, económico, familiar o laboral.

Cuando el defensor reste interés a esta audiencia, está poniendo en

juego el derecho de defensa del justiciable.

2.4.1 Acciones recursorias incoables contra la resolución

Para atacar la resolución emanada del juez de atención permanente y,

en consecuencia, recurrir la medida de coerción impuesta, la ley nos

permite incoar dos tipos de acciones:


29

a) La revisión de la medida de coerción a petición de partes o de

oficio en beneficio del imputado. Lo que se persigue a través de la

revisión es la sustitución de la medida impuesta por una menos

gravosa. El art. 238 del CPPD establece que las medidas de coerción

deben revisarse de oficio cada 3 meses para beneficiar al imputado.

Cabe señalar que el abogado defensor puede solicitarla tantas veces

como considere necesario y durante todo el proceso.

b) La Apelación: el art. 245 del CPPD establece que todas las

decisiones judiciales relativas a las medidas de coerción son

apelables. Este recurso se justifica cuando el defensor técnico haya

presentado presupuesto válido para demostrar que el imputado tiene

arraigo y que no hay peligro de fuga y, sin embargo, se ha impuesto

la medida más gravosa y / o menos conveniente.

2.5 Las etapas del proceso: técnicas legales

El proceso penal es una sucesión de actos que deben cumplirse tal y

como se organizan en el Código procesal Penal. Las etapas del proceso


30

penal son: la querella, la denuncia, la etapa preparatoria, la etapa intermedia

o preliminar, la jurisdicción de juicio y, como etapa post conocimiento del

fondo del asunto está la de los recursos.

2.5.1 La etapa preparatoria

Esta es la etapa en que se recaban todos los medios de prueba durante

la investigación a los fines de poner el caso en estado de fallo. El art. 290 de

la ley 76-02 (CPPD) establece que el procedimiento preparatorio no es

Público para los terceros y que las actuaciones solo pueden ser examinadas

por las partes, sea de forma directa o por medio de sus representantes.

El abogado de la defensa debe invocar un interés legítimo a los fines

de ser informado por el Ministerio Público sobre el hecho que se está

investigando y sobre los imputados, o más bien, co-imputados que existan.

Durante esta etapa, el defensor debe hacer un análisis profundo del caso,

antes de que el Ministerio Público termine su investigación y haga los actos

conclusivos de la misma. Esto es, a los fines de solicitar alguno de los


31

métodos alternativos para la solución rápida y menos traumática del caso en

beneficio del imputado.

Durante este período también podrá el defensor técnico solicitar la

variación de la medida de coerción, e incluso la libertad del imputado.

También podrá solicitar prácticas de diligencias encaminadas a obtener

pruebas a descargo en provecho de su defendido.

2.5.1.1 Gestión de prácticas diligenciales del defensor técnico

En el decurso de la investigación el defensor técnico puede solicitar

al Ministerio Público la práctica de diligencias viables para recabar medios

de prueba concluyentes y a descargo del imputado. Esta práctica la realiza a

través de un acto introductivo de instancia muy bien motivado, de manera

que cambie la dinámica del proceso, e incluso su curso. Podrá solicitar: la

práctica de un allanamiento, un anticipo de prueba, una comisión rogatoria,

entre otras.
32

Cuando el Ministerio Público no gestiona la autorización al juez de la

instrucción para practicar la diligencia sugerida, el abogado elevará su

petición directamente al juez de la instrucción a través de un acto

introductivo de instancia, con exposición de las razones de la solicitud, con

anexo de una copia de la solicitud hecha al Ministerio Público y que le fuere

denegada y/o ignorada.

La solicitud elevada por el defensor al juez es sin perjuicio de las

diligencias que pueda practicar por su cuenta (que le sean permitidas por la

ley) y que le den asidero para formular argumentos demostrativos y

concluyentes en provecho de su defendido (basado en el art. 286 del

CPPD).

2.5.2 La etapa intermedia: audiencia preliminar.

La convocatoria a la audiencia preliminar está regulada por el art. 298

del CPPD. Este dispone que cuando se presente la acusación, el secretario

del tribunal tiene que notificar a las partes e informar al Ministerio Público

que ponga a disposición del querellante, del actor civil y del imputado los
33

elementos probatorios reunidos durante la investigación, quienes pueden

examinarlo en el plazo común de 5 días. Por medio de ese mismo acto se

convoca a las partes a una audiencia oral y pública que debe realizarse

dentro de un plazo que no podrá ser menor de 10 días ni mayor de 20.

El defensor técnico no puede ignorar este plazo de los 5 días, porque

el mismo puede marcar un hito en la historia procesal del imputado. El art.

299 del CPPD presenta con este plazo un abanico de garantías y

posibilidades para el imputado, como la solicitud de la suspensión

condicional del procedimiento, oposición a las excepciones que no se hayan

planteado con anterioridad o tengan su fundamento en hechos nuevos o

plantear situaciones en que le permitan una mejor preparación del juicio.

Es coactivamente exigible la asistencia de las partes (art.300 del

CPPD). Si falta el defensor técnico se podrá nombrar a otro de inmediato.

En este caso, el nuevo defensor deberá plantear las cuestiones que le

permitan prepararse para hacer un mejor desempeño en el juicio.


34

El juez invita al imputado para que declare en su defensa, dispone la

producción de las pruebas y otorga tiempo suficiente para que las partes

fundamenten su defensa. Tiene que velar con especial atención que en la

audiencia preliminar no se detenga a resolver cuestiones que son propias del

juicio.

La audiencia preliminar es una audiencia sencilla en la que, como

referimos antes, no se resuelven cuestiones propias del fondo. Es

considerado el juicio de la prueba. El rol del defensor en esta audiencia es

velar porque las pruebas obtenidas de manera irregular no sean acreditadas

por el juez y, en consecuencia, no se consignen para hacerlas valer en el

juicio de fondo.

Si el abogado defensor ignora alguno de los tecnicismos en ésta

etapa, está poniendo en estado de indefensión al imputado, porque ésta

audiencia es una antesala para el juicio de fondo. Esto está contemplado en

los arts. 305 y 306 del Código Procesal Penal Dominicano.


35

“La etapa intermedia viene encaminada a controlar los posibles

excesos del Estado en su rol acusatorio, la determinación de los

presupuestos concurrentes para el juicio oral y, al mismo tiempo, sirve de

retención para que no pasen al juicio oral personas sobre los cuales el

órgano acusador no posea evidencias contundentes” (Calderón, 2011, pág.

100).

2.6 La jurisdicción de juicio: técnicas legales aplicables

La audiencia para conocer el fondo de un asunto se realiza entre los

15 y los 45 días a la fecha de la fijación del juicio, el cual es fijado por el

juez dentro de las 48 horas de haber recibido las actuaciones. Está regida

por los principios de inmediación, publicidad y oralidad. El juez es quien

dirige la audiencia, en especial los debates.

Al imputado no se le puede ordenar una declaración, pero tampoco se

le puede impedir hacerla. Puede, en el curso de la audiencia, hacer sus

declaraciones cuando lo considere oportuno. Después de su declaración,

este puede ser interpelado por el abogado del querellante, el abogado del
36

actor civil y por el Ministerio Público. Cabe decir que no está obligado a

responder a los cuestionamientos.

El juez esta en el deber de informarle que no está obligado a declarar

y que su negativa a hacerlo no le perjudicara. No se debe permitir que la

concurrencia en la sala de audiencia adopte un comportamiento

intimidatorio o provocativo, o que produzca un disturbio; esto puede

intimidar al imputado en el momento de su declaración e inducirlo a la

autoincriminación siendo inocente, debido a la falta de claridad en sus

ideas.

Si el defensor pide un plazo para un mejor estudio del expediente,

debe otorgársele como garantía de un verdadero derecho de defensa del

imputado, según el art. 315.4 del CPPD. Si en el curso de la audiencia el

tribunal observa la posibilidad de una nueva calificación jurídica del hecho

objeto de juicio, no considerada por ninguna de las partes, debe advertir al

imputado sobre este particular para que prepare su defensa.


37

El abogado defensor no puede desentenderse del imputado,

negándose a escucharle en el juicio, desestimando el derecho a réplica,

instrumentando un acto de apelación sin fundamento o con débil

argumento, o incluso dejando perimir el plazo que establece la ley para

apelar la sentencia. Los jueces, por su parte, no pueden proceder a dar

sentencias complacientes y sin motivación de las resoluciones. Por todas

estas razones y actuaciones se pone en desmedro el derecho de defensa del

justiciable

2.6.1 Teoría del caso

La teoría del caso es el instrumento más importante, para organizar

nuestro desempeño en el proceso penal. La teoría del caso se define como la

estrategia, plan o visión que tiene cada parte sobre los hechos que va a

probar. Respecto a la teoría del caso Baytelman y Duce sostienen: “La

teoría del caso es, por sobre todas las cosas, un punto de vista.

Siendo el juicio penal ineludiblemente un asunto de versiones en

competencia, la teoría del caso es un ángulo desde el cual ver toda la


38

prueba; un sillón cómodo y mullido desde el cual apreciar la información

que el juicio arroja, en términos tales que si el tribunal contempla el juicio

desde ese sillón, llegará a las conclusiones que se le está ofreciendo.

Si partimos de la afirmación de que el juicio oral es un despliegue de

múltiples estrategias, se llega a la conclusión de que, el arte de la litigación

en los juicios penales es una tarea apartada para abogados que manejen con

pulcritud las formulas que al respecto se establecen.

El juicio es un asunto totalmente estratégico. La prueba no habla por

sí sola. Esta debe ser presentada y puesta al servicio de nuestro relato,

nuestra versión acerca de qué fue lo que realmente ocurrió. Cada parte en el

proceso tiene su versión de los hechos: el Ministerio Público, la víctima, el

imputado, la defensa, los testigos a cargo y descargo; en fin, cada uno trata

de establecer como cierto unos hechos que hay que demostrar para que se

conviertan en la verdad verdadera.

La teoría del caso se define como el conjunto de hechos que, tanto el

Ministerio Público como el abogado de la defensa reconstruyen, siempre


39

enmarcando dichos hechos dentro de la actividad probatoria y ajustándolos

a la norma penal aplicable. La teoría del caso, explicándolo de una forma

más clara, es el hecho que se quiere probar, con cuales pruebas se

demostrarán esos hechos y la base jurídica que soportará dicha teoría.

De esta definición se colige que la teoría del caso está formada por

tres niveles de análisis, mismos que son complementarios uno de otro, ya

que si faltare alguno de ellos sería una teoría de caso disfuncional: a) la

teoría de los hechos o teoría fáctica, b) la teoría jurídica y, c) la teoría

probatoria.

La Teoría del Caso formula y da respuesta a una serie de preguntas,

entre ellas: ¿qué elementos probatorios existen o pueden allegarse?, ¿qué

elementos fácticos se acreditan o son susceptibles de probarse?, ¿qué

elementos jurídicos resultan aplicables?, ¿qué hipótesis explica más

razonablemente la adecuación o inadecuación de los hechos a las normas

jurídicas aplicables?, ¿qué sucedió?, ¿quién lo hizo?, ¿para qué lo hizo?,

¿cuándo sucedió?, ¿cómo sucedió?, ¿por qué sucedió?, ¿dónde sucedió?,

¿con que lo hizo?, ¿en qué sucedió?


40

La teoría del caso es la herramienta que el abogado utiliza para

organizar todo el proceso y con ella construimos un norte acerca de lo que

se quiere probar. Por lo tanto, es totalmente indispensable que el abogado

maneje esta técnica a la perfección, ya que de una buena preparación de la

teoría de caso va a depender el mejor desempeño, tanto en el examen

directo como en el Contraexamen.

Una buena teoría de caso debe constar de las siguientes

características: a) sencillez. Debemos presentarla con elementos claros; b)

logicidad. Se debe guardar coherencia lógica en cada proposición que se

maneje, en consonancia con las normas aplicables; c) debe ser creíble. Debe

ser presentado como un acontecimiento real. La credibilidad se muestra en

la medida que logre persuadir al juzgador; d) debe estar sustentada en el

Principio de Legalidad. e) debe ser realista.

La teoría del caso se elabora en forma de relato, es decir contamos

con proposiciones. En el caso que se nos presenta debemos tener en cuenta:

los hechos relevantes, el derecho aplicable. La ley se encuentra redactada de

manera general, se debe identificar los hechos que satisfagan esos datos
41

generales (de la ley), en esa medida son relevantes para nuestro caso

(elementos objetivos y subjetivos de la tipicidad). Las proposiciones se

obtienen del hecho encuadrado en el tipo legal. Basándose en las

proposiciones obtenidas, el litigante debe construir su relato.

2.6.2 Los alegatos en la etapa del juicio oral: apertura y clausura

Alegato en sí, es lo que, en el argot jurídico se le conoce con el

nombre de “alegato de bien probado”, acepción que indica acto mediante el

cual en forma escrita u oral se exponen metódica y razonadamente los

fundamentos de hecho y de derecho sobre el mérito de la prueba aportada,

la que se formula concluida la actuación de medios de prueba y antes de que

se emita la sentencia.

En rigor, el alegar de bien probado es el derecho que le asiste a cada

parte en juicio, para que por intermedio de su abogado en el turno que le

corresponde, recapitule en forma sintética las razones jurídicas, legales y

doctrinarias que surgen de las pruebas acumuladas, las que se expresan a

viva voz en los juicios ordinarios, y solamente por escrito en los sumarios.
42

Finalmente, el alegato tiene por objeto manifestar que se hallan o no

probados los hechos sobre, qué se versa el juicio, o qué son conducentes a

él, y aducir los fundamentos legales que favorezcan el derecho de las partes.

Los alegatos en el juicio oral o juicio de fondo se clasifican en: a) alegatos

de apertura y b) alegatos de cierre o clausura.

El alegato de apertura es el momento ideal para la presentación de la

teoría del caso. Es la primera información que el Juez recibe de las partes.

Al hacer la exposición de la teoría se debe captar la atención y el interés de

los jueces al exponerle un resumen objetivo de los hechos y la prueba con

que cuentan. Se presenta el caso que se va a conocer, señalando lo que la

prueba va a demostrar y desde que punto de vista debe ser apreciada. En el

alegato de apertura se hará una “promesa” de lo que se presentara en el

juicio.

En el alegato de apertura no se debe argumentar. El momento del

alegato de apertura no es para emitir conclusiones, ya que materialmente no

se tiene nada probado (desde el punto de vista normativo es causal válida de

objeción). Las conclusiones, el porqué nuestro caso debe prevalecer, lo


43

dejaremos para los alegatos finales. Solo se debe prometer, lo que se

cumplirá. No debemos sobredimensionar los alcances de la prueba que se

presentará, esto genera costos de credibilidad. No emitir opiniones

personales.

El alegato de apertura no es una instancia para apelar a los

sentimientos del juzgador. Se debe tratar de personalizar el conflicto.

Presentar el caso de manera humana, no debemos caer en abstracciones.

Ayuda de audiovisuales. Entre más complejo sea el caso, hay más

necesidad de ayuda audiovisual. La estructura del alegato de apertura debe

ser: a) introducción, b) presentación de los hechos, c) presentación de los

fundamentos jurídicos y d) conclusión.

Los alegatos de cierre, clausura o final vienen a constituir el acto

jurídico procesal central u ombligo del universo del proceso de

juzgamiento, el más exquisito, el más ansiado, esperado por los justiciables,

defensores y público en general, porque es el momento de la defensa de las

tesis formulada sobre la teoría del caso hecha en los alegatos preliminares

por cada uno de los sujetos procesales, por el Fiscal, por los abogados de la
44

parte civil, tercero civil, y abogado del acusado; en el que éstos sustentan

sus argumentos fácticos, jurídicos y probatorios al juez con la debida

tecnicidad, especialidad, y preparación oportuna.

El alegato final viene a constituir en posición de la doctrina

internacional, la diligencia más importante que se cumple en la etapa de la

causa. En ella los sujetos procesales debaten entre sí y ante el juez no solo

los hechos, sino las pruebas aportadas para decidir de fondo sobre la

responsabilidad penal del procesado, es decir, si se absuelve o se condena.

Por otro lado, se concibe también, como la discusión final que es el

momento del juicio oral a cargo de las partes procesales, destinado al

análisis crítico del conjunto de la prueba realizada en el debate.

2.6.3 Examen directo de testigos

La fase que antecede a la etapa del Juicio Oral o Juicio de Fondo,

busca la defensa a ultranza de una solida, verosímil y autentica teoría del

caso que tenga el interés de llevar a cabo las diversas estrategias de la parte

estatal o Ministerio Público, la Defensa y la Acusación Privada. Los


45

testigos son una de las pruebas principales en el actual sistema procesal

penal.

Para el eminente jurista Francés, François Gorphe, el testigo

representa los ojos y oídos del Juicio Oral. El testimonio y otras pruebas

son los que sustentan el Juicio Oral, ya que dan fuerza a la teoría del caso

de cada una de las partes del proceso y, es responsabilidad del Juez de las

Garantías acreditar los testigos que verdaderamente soporten la defensa de

la teoría del caso. Es ésta la importancia que reviste para los objetivos del

juicio, la técnica del interrogatorio directo.

El interrogatorio directo se hace al testigo de la parte que lo propone

con la finalidad de extraer del testigo información útil al proceso mediante

un relato de lo que vio, oyó y palpó en el lugar del hecho y entregarla a los

Juzgadores. Con el interrogatorio directo se acreditan las versiones de cada

parte, es decir, da fuerza a la teoría del caso de la parte proponente.

También tiene como finalidad acreditar prueba material o documental. Es

importante resaltar que un testigo propuesto por una de las partes puede ser

útil y relevante para ambas partes.


46

Como su nombre lo indica, el examen directo o interrogatorio directo

se hace con preguntas directas, tales como: qué?, Como?, Cuando?,

Cuanto?, A qué hora?, Por qué?, Donde? tiene sus limitantes en cuanto que

las preguntas no deben ser a) sugestivas, o sea que no deben sugerir la

respuesta esperada, excluyendo esta regla para examen de testigos hostiles;

b) capciosas; y, c) impertinentes, es decir que deben corresponder al caso.

Es necesario que dicho interrogatorio sea realizado guardando las formas

del respeto a la dignidad humana.

2.6.4 Contraexamen de testigos

Para Duarte Canaán (2007), el Contraexamen es una técnica de gran

valía en la litigación oral, que procura la desmeritación o debilitamiento del

testigo o perito objeto de la interpelación. Su importancia y fin es su

utilidad aplicada a la teoría del caso construida.

No es recomendable iniciar un contrainterrogatorio a un testigo,

perito, víctima o encartado, si no se está plenamente seguro de la teoría del

caso que se promoverá en los diferentes alegatos, tanto de apertura como de


47

clausura. Es decir, el abogado debe estar seguro de lo que quiere probar en

dicho Juicio Oral.

La base legal del Contraexamen en la república Dominicana se

recoge en el art. 326 del Código Procesal Penal. Existen tres objetivos

básicos del Contraexamen: a) obtener testimonio favorable al testigo; b)

desacreditar al testigo y/o al testimonio; c) limitar el testimonio del testigo.

El Contrainterrogatorio es realizado por la contraparte y no puede abordar

ningún tópico que no haya sido tratado por el testigo en el examen directo.

Todas las preguntas a realizar deben basarse en lo ya expuesto por el

contrainterrogado, sin importar el orden cronológico. Lógicamente, se

obtendría mejor resultado siguiendo un orden lógico-cronológico.

2.7 La prueba

La prueba es la reconstrucción formal de los hechos para obtener la

posesión de la verdad material. Confirma o desvirtúa la hipótesis para

determinar la existencia de la infracción y la responsabilidad de los


48

imputados. Prueba es todo lo que sirva para dar certeza acerca de la verdad

de una proposición.

Las pruebas son las evidencias que relacionan una o varias personas

con uno o varios hechos tipificados en las leyes. Al asociarse el hecho con

la persona, esta tiene una relación activa o pasiva en la reparación del

mismo. Las pruebas deben ser obtenidas por medios legales. Su obtención

ilegal la invalida.

Cuando se habla del Juicio Oral, necesariamente hay que hablar de un

término que se explica el mismo: la prueba. El lenguaje del juicio en sus

partes más relevantes es el lenguaje de la prueba. Todas las proposiciones

fácticas de la teoría del caso deben ser probadas. Cuando se crea una teoría

de caso, en ese mismo instante se determina cuales pruebas se van a

necesitar.

Los hechos punibles y su circunstancia pueden ser acreditados

mediante cualquier medio de prueba permitido, salvo prohibición expresa.


49

Existen pruebas que pueden resultar débiles o fuertes para probar una

determinada proposición.

2.7.1 Legalidad de la prueba

El Código Procesal Penal consagra en el art. 26 el principio

fundamental de la Legalidad de la Prueba. Dicho principio expresa que los

elementos de prueba solo tienen validez si son obtenidos e incorporados al

proceso conforme a los principios y normas de dicho código. En todo caso

que sea incumplida esta norma, puede ser invocado este principio en todo

estado de causa y anula el acto y sus consecuencias, sin perjuicio de las

sanciones previstas por la ley a los autores del hecho.

De igual forma, el mismo Código Procesal Penal establece en su

artículo 166 que los elementos de prueba solo pueden ser valorados si han

sido obtenidos por un medio licito y conforme a lo que dispone el código

(CPPD).
50

El art. 167 del CPP establece que “no puede ser apreciada para fundar

una decisión judicial, ni utilizada como presupuesto de ella, la prueba

recogida con inobservancia de las formas y condiciones que impliquen

violación de derechos y garantías del imputado, previstos en la Constitución

de la República, los tratados internacionales y este código”. Tampoco

pueden ser apreciadas aquellas pruebas que sean la consecuencia directa de

ellas, salvo si se ha podido obtener otra información licita que arroje el

mismo resultado.

2.7.2 Tipos de prueba

Los procesalistas dividen la prueba en material, documental y

testimonial. La prueba material es utilizada con fines puramente

demostrativos. Toda evidencia demostrativa se bifurca en real e ilustrativa.

Dentro del Derecho Probatorio, la teoría más socorrida establece que la

evidencia real es aquella que se ofrece con el propósito de exhibir el objeto

pertinente (ropas, armas de fuego, etc.) Mauricio Duce J es de opinión que

“la evidencia real puede ser, un ser humano que se exhibe o presenta en

corte como parte de la evidencia”


51

2.7.3 La acreditación

La lógica de la desconfianza que plantea la doctrina procesalista

Chilena se puede resumir de la siguiente manera: “Nadie tiene por qué creer

que esto es lo que la parte que lo presenta dice que es, simplemente porque

ella lo diga”. No es suficiente que el fiscal diga que encontró un cuchillo en

la escena del crimen y que ese es el cuchillo homicida, para que alguien lo

crea. De igual forma, nadie tiene por qué creer que el cuaderno que presenta

el defensor es el diario de vida del testigo, por el simple hecho de que él lo

diga. Se debe recordar que en el Juicio Oral prima el principio de inocencia

y que los jueces lo tienen bien claro.

En principio, en el Juicio Oral no hay confianzas preconcebidas. Por

tal razón, no es suficiente solo la palabra del fiscal pretendiendo que se crea

que el cuchillo presentado en el juicio es el que se encontró en la escena del

crimen. Este tiene que presentar información sobre eso más allá de sus

palabras.
52

La lógica de la desconfianza trae consigo una consecuencia principal:

la exigencia de que los objetos y documentos deban, en general, ser

“acreditados”. Esto quiere decir que alguien debe declarar que

efectivamente, dicho objeto corresponde a aquello que la parte pretende que

es. Los objetos y documentos deben ser introducidos, por lo general, a

través del testimonio. La falta de acreditación es causal de de una legitima

objeción por parte de la contraparte, tendiente a impedir que el objeto o

documento se utilice en juicio mientras un testigo idóneo no dé cuenta de su

origen y fidelidad.

Hasta tanto el objeto no sea ingresado en la prueba, no puede ser

utilizado en el debate, ni en la argumentación de las partes, ni en el

razonamiento judicial. No solo las exigencias desde el punto de vista de la

prueba son la causa para que las partes acrediten la prueba material, sino

también por cuestiones estratégicas de litigación.


53

2.7.3.1 Acreditación de las pruebas

La acreditación de la prueba material (objetos y documentos) se

traduce concretamente en la necesidad de que alguien esté en condiciones

de declarar acerca de la procedencia del objeto y su fidelidad. En otras

palabras, debe ser hecha por un testigo.

El art. 170 del CPP dispone que los hechos punibles y sus

circunstancias puedan ser acreditados mediante cualquier medio de prueba

permitido, salvo disposición expresa. La admisibilidad de la prueba está

sujeta a su referencia directa o indirecta con el objeto del hecho investigado

y a su utilidad para descubrir la verdad.

En el sistema acusatorio adversarial, la presentación de la evidencia

siempre depende de personas que puedan acreditar su autenticidad. Es

necesario seleccionar un testigo idóneo para reconocer un objeto o

documento. El testigo idóneo es aquel que ha participado en la recolección

de la prueba, es decir, que ese testigo, por ejemplo, haya levantado el arma
54

de la escena del crimen y la haya identificado con sus iniciales o que haya

rendido un informe, etc.

Los pasos para la acreditación de objetos y documentos son los

siguientes: 1o) se elije a un testigo idóneo para reconocer el objeto o

documento; 2o) se exhibe el objeto o documento al testigo, y se le pregunta

si lo reconoce; 3º) se le pregunta por qué lo reconoce?, como lo reconoce?

Como sabe que es ese el objeto encontrado en el lugar del hecho, si hay

otros objetos iguales a ese; 4o) se ofrece el objeto o documento en la prueba;

5o) se inserta el documento u objeto en el relato.

2.7.3.2 Acreditación de los testigos

La acreditación del testigo es el proceso que se lleva a cabo con el

propósito de solventar la credibilidad del testigo. Esto se logra entregándole

al tribunal elementos de juicio para convencer al juzgador de que ese testigo

es una persona de entero crédito.


55

La forma de acreditar al testigo es haciéndole preguntas de

legitimación o acreditación. Por medio de estas preguntas, el testigo debe

presentar sus generales de ley: nombre, edad, a que se dedica, si este

pertenece a algún grupo social, el lugar donde vive, en fin, toda la

información que el testigo pueda dar, de manera que el tribunal quede

edificado de la credibilidad del testigo.


56

CAPÍTULO III
TECNICISMOS LEGALES ORIENTADOS A MODIFICAR
EL CURSO DEL PROCESO Y LOS EFECTOS JURÍDICOS
DE LA SENTENCIA
57

Este capítulo enuncia las diferentes técnicas legales aplicables en las

etapas anteriores y posteriores a la sentencia y, como la correcta aplicación

de los tecnicismos legales buscan modificar los efectos de una decisión

judicial, especialmente, mediante los recursos del procedimiento penal

dominicano.

3.1 La economía procesal en provecho del justiciable: Resolución

alternativa de conflictos.

El diccionario jurídico de la pagina web www.drleyes.com define la

economía procesal como el principio según el cual los actos procesales

deben realizarse con menor costo posible, debiéndose evitar todas aquellas

actividades que encarecen indebidamente el proceso.

En lo que respecta a la doctrina, el Curso de Garantías

Constitucionales (2006), define la economía procesal como la obtención del

máximo resultado posible con el mínimo de esfuerzo. Exige entre otras

cosas, que se simplifiquen los procedimientos, se delimite con precisión el

litigio, sólo se admitan y practiquen pruebas que sean pertinentes y


58

relevantes para la decisión de la causa, que se declaren aquellos recursos e

incidentes que sean notoriamente improcedentes y, por supuesto, todo en

provecho del justiciable.

La Resolución Alternativa de Conflictos es una figura jurídica que

recoge el principio de economía procesal. Sin embargo, para comprender

mejor esta figura, es necesario que se conozca una definición de conflicto.

Tradicionalmente, el conflicto ha sido visualizado como un impedimento,

una experiencia negativa, una batalla de intereses o lucha entre el bien y el

mal. La estructura del conflicto esta formada por: a) las personas; b) el

proceso y, c) el problema.

Se debe conocer a los involucrados y afectados, ya que generalmente

se limitan a exigir las soluciones que le convienen y no quieren escuchar las

preocupaciones del otro. También es necesario conocer el modo en que el

conflicto se desarrolla, la forma en que la gente trata de resolverlo.

La finalidad esencial de la resolución alternativa de conflictos es

mejorar el sistema de justicia y racionalizar la potestad punitiva del Estado.


59

Principalmente, la meta es la solución del conflicto que se originó entre los

protagonistas, brindar la opción de no afrontar la sentencia y sus

consecuencias y reparar el daño social o particular causado. También se

pretende la economía de recursos y la disminución de la carga judicial.

Para obtener ganancia de causa, no necesariamente se necesita

obtener una sentencia para cada disputa. Una adecuada resolución de los

conflictos de la sociedad comprende una amplia gama de acciones y

procesos que tratan el conflicto desde distintas perspectivas y alcances: su

abandono, la prevención, la administración y la resolución mediante los

llamados métodos alternativos como negociación, conciliación, mediación

arbitraje u otros híbridos. Del otro lado, complementada por estos métodos,

se encuentra la decisión del juez que aplica la ley.

3.1.1 Aplicación del criterio de oportunidad

El criterio de oportunidad tiene su fundamento legal en nuestra

legislación en el art. 34 del Código Procesal Penal Dominicano que

establece lo siguiente: “El ministerio público puede, mediante dictamen


60

motivado, prescindir de la acción penal pública de manera total o parcial.

Esto es, el código presenta cuatro opciones: a) prescindir de uno o varios de

los hechos atribuidos; b) prescindir de uno o alguno de los imputados; c)

limitarse a una o alguna de las calificaciones jurídicas posibles; d) combinar

en un mismo caso algunas de las opciones antes dichas.

Por otro lado, el art. 34 del C.P.P distingue tres grupos de casos en

que procede la aplicación del criterio de oportunidad:

a) cuando el hecho es insignificante y no existe interés en la

persecución penal o no comprometa gravemente el interés público si el

máximo de la pena imponible es superior a dos años de prisión o si es

cometido por un funcionario, siempre y cuando el delito haya sido cometido

en el ejercicio del cargo o con “ocasión” de éste;

b) cuando el imputado haya sufrido, como consecuencia directa del

hecho, un daño físico o psíquico grave, que tome desproporcionada la

aplicación de una pena o cuando en ocasión de una infracción culposa haya

sufrido un daño moral de difícil superación;


61

c) cuando la pena que corresponde por el hecho o calificación jurídica

de cuya persecución se prescinde carece de importancia de consideración a

una pena ya impuesta, a la que corresponde por los restantes hechos o

calificaciones pendientes, o a la que se le impondría en un procedimiento

tramitado en el extranjero.

La aplicación de un criterio de oportunidad para prescindir de la

acción penal puede ser dispuesta en cualquier momento, previo al auto de

apertura a juicio. Debe aplicarse el criterio de oportunidad fundamentado en

razones objetivas, generales y sin discriminación.

3.1.2 La conciliación

Conciliar, del latín “conciliare” significa ajustar los ánimos de

quienes estaban opuestos entre si. En los tribunales se vive y se trabaja en y

por conflictos ajenos. Las redes del proceso convierten al ser humano en un

expediente. El desmedido uso del derecho penal cuando otras ramas de

derecho podrían asumir el conflicto, o bien, la insistencia en que un caso se

tramite por la vía tradicional cuando bien podría ser objeto de conciliación,
62

impiden que la victima alcance la solución más satisfactoria que, en un

excelente caso podría ser una conciliación.

La base legal de la conciliación esta en los artículos 37 y ss. del

C.P.P. que permiten conciliar los cargos en cualquier momento previo a que

se ordene la apertura a juicio en los delitos de acción pública, o bien en

cualquier estado de la causa tratándose de infracciones de acción privada.

Estos delitos pueden ser las contravenciones, las infracciones de acción

privada o pública a instancia privada, el homicidio culposo o bien todas

aquellas que permitan aplicar el perdón condicional de la pena. Si hay

motivos para pensar que algún interviniente ha actuado bajo coacción o

amenaza, el Ministerio Público debe desestimar la conciliación.

El artículo 38 in fine que expresamente le prohíbe al Ministerio

Público procurar la conciliación si no ha mediado una solicitud expresa de

la víctima o su representante. El art. 39 del CPP establece que si se produce

la conciliación, se levanta acta que tiene fuerza ejecutoria. El cumplimiento

de lo pactado extingue la acción penal, y regula el código que si el


63

imputado incumple sin justa causa con lo pactado, el procedimiento

continúa como si nunca se hubiera conciliado.

3.1.3 Suspensión condicional del procedimiento y de la pena

Uno de los mecanismos que tiende a reparar el tejido social dañado

por el delito y a devolver a la víctima el papel protagónico que hasta ahora

se le había quitado, es precisamente la suspensión condicional del proceso.

La base legal de esta figura jurídica es el art. 40 del CPP.

Los principales fines de este instrumento político criminal son: a) una

reasignación eficiente de los recursos del sistema penal de acuerdo con

criterios razonables y controlables de persecución penal; b) disminuir la

criminalización secundaria y evitar el etiquetamiento formal de la persona

condenada por el sistema penal, c) un relevante descongestionamiento del

sistema judicial, y d) propiciar la solución del conflicto social e

interpersonal provocado por el hecho delictivo.


64

La suspensión condicional del procedimiento puede ser solicitado por

el Ministerio Público al juez, de oficio o a solicitud de partes, en cualquier

momento previo al auto de apertura a juicio. La condición para esto es que

sea previsible la suspensión condicional de la pena. Si el imputado ha

declarado su conformidad con la suspensión condicional del procedimiento,

o ha admitido los hechos que se le atribuyen y ha reparado los daños

causados por la infracción, el juez puede disponerla.

El art. 41 establece las reglas a la que queda sujeto el imputado en el

momento que el juez decide sobre la suspensión y el plazo de prueba que

será no menor de un ano ni mayor de tres anos. Estas reglas son

comunicadas al imputado mediante audiencia. La decisión de la suspensión

no es apelable, salvo indicios de inconstitucionalidad o excesos en la

decisión del juez. Aunque la decisión no es apelable, el juez puede, a

solicitud del Ministerio Público, ordenar en audiencia motivada la

revocación de la suspensión cuando el imputado incumpla las reglas

establecidas.
65

3.1.4 El proceso penal abreviado

El procedimiento abreviado surge de la inquietud de lograr sentencias

en un lapso razonable, ahorrando energía y recursos jurisdiccionales en

causas por delitos no muy graves, en que el juicio oral y público no sea

imprescindible para obtener una resolución acorde con la legalidad y la

verdad. Su incorporación tiene como antecedente los artículos 371 y ss. del

Código Procesal Penal Modelo para Iberoamérica, que contempló en su

regulación el procedimiento abreviado para ciertos delitos leves.

El abreviado no es justicia restaurativa, sino un procedimiento

acelerado, especial, bilateral o multilateral, a través del cual, las partes

pueden voluntariamente, suprimir ciertas fases del proceso ordinario, entre

ellos el juicio, fijando los hechos y negociando la pena a imponer con

algunos efectos vinculantes, y le solicitan al juez de juicio resolver en

sentencia, con los elementos de prueba existentes”.

Según lo que establece el código, hasta antes de que se ordene la

apertura a juicio, el Ministerio Público o la Defensa, pueden solicitar la


66

aplicación del juicio abreviado. El acuerdo sobre el juicio abreviado puede

ser pleno o bien parcial. En el primero, cuando se trate de un hecho con

pena máxima inferior a cinco años de privación de libertad, y el imputado

admita el hecho, el Ministerio Público acusa indicando una pena concreta,

la cual no puede superar el juez en su resolución.

La condición para que se condene mediante la aplicación de esta

figura es que la prueba reunida en la investigación sea idónea para esos

efectos, de allí la facultad del juez de “absolver o condenar, según proceda”

como lo establece el art. 364 párrafo 3o.

El juez debe ser cuidadoso al realizar el examen formal y sustancial

del acuerdo. Si no se cumplen los requisitos de ley para la admisibilidad de

la medida, el juez debe ordenar que continúe el procedimiento, y la

aceptación de los cargos no podría ser incorporada al juicio oral y público

que se realizará, ni tampoco vincula al Ministerio Público su requerimiento

sobre la pena.
67

Si se cumplen los requisitos de admisibilidad, el juez convoca a una

audiencia oral para escuchar de viva voz lo manifestado por las partes, y

emite la resolución que corresponda, absolviendo o condenando y

dictaminando sobre los intereses civiles. Lo resuelto es susceptible del

recurso de apelación de conformidad con las disposiciones del C.P.P.

3.1.5 El archivo del expediente

El nuevo Código Procesal Penal Dominicano le otorga al Ministerio

Público la posibilidad de disponer en forma directa el archivo de la causa,

pero establece siempre controles jurisdiccionales que dependen de la

víctima, de modo tal que finalmente quien adopta la decisión es el Juez.

En efecto, conforme al artículo 281 del Código Procesal Penal, el

fiscal puede disponer el archivo cuando: a) no existen suficientes elementos

para verificar la existencia del hecho; b) un obstáculo legal impide el

ejercicio de la acción; c) no ha podido individualizarse al imputado; d) los

elementos de prueba resultan insuficientes para fundamentar la acusación y

no exista razonablemente la posibilidad de incorporar nuevos;


68

También el fiscal puede disponer el archivo del expediente cuando; e)

concurre un hecho justificado o la persona no puede ser considerada

penalmente responsable; f) cuando es evidente que el hecho no constituye

delito; g) se ha extinguido la acción penal; h) las partes han conciliado; i)

cuando el Fiscal procede a aplicar un criterio de oportunidad.

3.2 El recurso de apelación y sus limitantes

Entre las exigencias del debido proceso se encuentra la garantía de la

doble instancia penal, no siendo este un derecho absoluto sino que ha de

configurarse en los términos definidos por el legislador. Así el artículo 26.1

de la Constitución establece que “la República Dominicana reconoce y

aplica las normas de Derecho Internacional general y americano en la

medida en que sus poderes públicos las hayan adoptado”.

En adición, el artículo 14.5 del Pacto Internacional de Derechos

Civiles y Políticos indica que “Toda persona declarada culpable de un delito

tendrá derecho a que el fallo condenatorio y la pena que se le haya impuesto

sean sometidos a un tribunal superior, conforme a lo prescrito por la ley”.


69

Por último, el artículo 8.2.h de la Convención Americana de

Derechos Humanos establece que “toda persona inculpada de delito tiene

derecho de recurrir el fallo ante juez o tribunal superior”. Es por ello que el

nuevo Código Procesal Penal reconoce en su art. 21 el derecho que tiene el

imputado de recurrir contra las sentencias condenatorias, así como en el

artículo 416, en el que se reconoce al recurso de apelación como el

instrumento para la impugnación de las sentencias.

Pueden recurrir la sentencia, no sólo las partes del proceso, sino la

propia víctima del delito, aun cuando no sea parte. La única exigencia será

que las decisiones atacadas sean desfavorables a las partes recurrentes. Este

recurso es admisible contra la sentencia de absolución o condena.

El recurso de apelación solo puede fundarse en: a) la violación de las

normas relativas a la oralidad, inmediación, contradicción, concentración y

publicidad del juicio; b) la falta, contradicción o ilogicidad manifiesta en la

motivación de la sentencia, o al fundarse la sentencia en pruebas ilegales o

en violación de los principios del juicio oral; c) quebrantamiento u omisión


70

de formas sustanciales de los actos, que causen indefensión; d) violación de

la ley por inobservancia o mala aplicación de la norma jurídica.

3.2.1 Implementación del recurso

Como en el caso del recurso de apelación contra resoluciones

interlocutorias, la apelación contra las sentencias deberá interponerse

mediante un escrito ante el órgano jurisdiccional que dictó la resolución

recurrida (Art. 418), no obstante, el plazo para esta formalización es de 10

días, que como ya se indicó anteriormente, habrá de computarse desde la

notificación a la parte afectada. El escrito debe contener separadamente

cada motivo y su fundamento, la norma violada y la solución pretendida.


71

CAPÍTULO IV
PRESENTACIÓN Y ANÁLISIS DE RESULTADOS
72

En este capítulo se presentan y analizan los datos recolectados como

justificación de la presente investigación, los cuales dan respuesta a los

objetivos trazados.

Los gráficos presentados a continuación recogen datos recolectados

en encuesta hecha a los internos del Centro de Corrección y Rehabilitación

Beller y cuestionario realizado a los abogados del Distrito Judicial de

Dajabón.
73

Resultados de encuesta realizada a los internos del Centro de

Corrección y Rehabilitación de Dajabón._

Gráfico 1. Internos del Centro de Corrección y Rehabilitación de

Dajabón que piensan que su derecho de defensa fue limitado

por el Ministerio Público._

El 69% de los encuestados considera que su derecho de defensa fue

limitado por el Ministerio Público con la práctica de alguna diligencia

errónea. El Ministerio Público es responsable de dirigir la investigación y

practicar u ordenar práctica de diligencias pertinentes y útiles para

determinar la ocurrencia del hecho punible y su responsable, según lo

establece el art. 88 del CPP.


74

Gráfico 2. Los internos fueron interrogados sin la presencia de su

abogado.

Del total de internos encuestados en el Centro penitenciario, el 46%

expresó que fueron interrogados sin la presencia de sus abogados.

Cabe destacar que el art. 18 del CPP establece el derecho de defensa

como un derecho irrenunciable para el imputado y es explícito cuando

establece que el defensor debe estar presente durante su declaración.

Asimismo, el art. 104 del CPP valida dicha declaración sólo si ésta se ha

efectuado en presencia del defensor.


75

Gráfico 3. Medios de prueba a descargo gestionados por los abogados

durante el proceso correspondiente._

El 69% de los encuestados manifestó que el abogado no practicó

ninguna gestión de medios de prueba a descargo para la defensa del

imputado.

Estos datos demuestran que gran parte de los abogados de este

Distrito Judicial juegan con frecuencia un papel pasivo en la defensa de sus

clientes.
76

Gráfico 4. Imputados lesionados por errores de su abogado._

El 62% de los encuestados manifestó que se sintieron lesionados por

errores cometidos por sus abogados defensores en el decurso del proceso.

Este es el hallazgo que más debe mover a preocupación, ya que esto viene a

confirmar la seriedad del problema por el que atraviesa el Sistema Procesal

Penal Dominicano y, especialmente, en el Distrito Judicial de Dajabón. El

art. 95, numerales 4, 5 y 9 y el art. 111del CPP defienden el derecho del

imputado a ser asistido por un letrado en el proceso. Lógicamente, para

poder llevar a cabo una defensa digna, el abogado debe poseer

conocimiento y destreza en la práctica de las técnicas de litigación.


77

Gráfico 5. Argumentos hechos por los abogados para garantizarle al

imputado una sentencia justa.

De todos los encuestados, el 46% respondió que el argumento de

defensa de su abogado fue la legalidad de la prueba; mientras que otro 23%

respondió que lo fue el interrogatorio ilegal (sin su abogado). El art. 26 del

CPP establece que los elementos de prueba solo tienen valor si son

obtenidos e incorporados al proceso observando los principios y normas del

mismo código y que, el incumplimiento de esta norma puede ser invocado

en todo estado de causa, además, provoca la nulidad del acto y sus

consecuencias.
78

Gráfico 6. Valoración del trabajo de defensa de los abogados por parte

de los internos del Centro Penitenciario.

El 38% de los encuestados afirmó que están conformes con el trabajo

de defensa realizado por sus abogados, mientras que el 31% valora dicho

trabajo como regular y otro 31% dice que ha sido deficiente su defensa.

Este dato mueve a preocupación y llama a reflexión para hacer el

intento de revertir la mencionada situación.


79

Gráfico 7. Los jueces informaron en cada audiencia que declarar es

una elección y no una obligación.

El 77% de los encuestados manifestó que el juez le informó en cada

audiencia de la prerrogativa que otorga la ley de no declarar si así lo desea;

sin embargo, resulta preocupante que al 23% de los encuestados no se le

haya informado de dicha prerrogativa. El art. 13 del CPP consagra el

principio de no autoincriminación, por lo que, el declarar no es un deber, si

no una facultad del justiciable.


80

Gráfico 8. Los internos identifican los que con su acción violentaron su

derecho de defensa.

Aquí se puede observar una responsabilidad compartida en cuanto a

quienes con su acción han violentado el derecho de defensa de los

encuestados. El 38% de los encuestados está convencido que el responsable

lo ha sido el Ministerio Público; mientras que el 23% dijo que fueron los

abogados. Sin embargo, el 23% de los encuestados dijeron que nadie le

violentó su derecho de defensa. Por mínimo que sea el porcentaje de

violación al derecho de defensa, éste siempre será agravante a la falta de

garantías constitucionales para el justiciable.


81

Gráfico 9. Las medidas de coerción fueron revisadas a los imputados.

El 46% de los encuestados respondió que no se revisó su medida de

coerción y el 31% manifestó que dicha revisión no fue solicitada. El art.

239 del CPP establece que cada tres meses el juez examina los presupuestos

de la prisión preventiva y, según el caso, ordena su continuación,

modificación o sustitución por otra medida o la libertad del imputado. El

art. 40 del CPP da la facultad al imputado de solicitar la revisión de dicha

medida.
82

Resultados de cuestionario realizado a los abogados del Distrito

Judicial de Dajabón._

Gráfico 1. Los abogados del Distrito Judicial de Dajabón conocen de

casos de prácticas erradas de tecnicismos legales en el

proceso penal._

Respecto a las prácticas erróneas de los tecnicismos legales en

procesos penales seguidos a los imputados en el Distrito Judicial de

Dajabón, los abogados consultados afirmaron en un 100% que se cometen

yerros garrafales en detrimento del derecho de defensa de los imputados.


83

Gráfico 2. Los tres yerros más recurrentes en la aplicación de las

técnicas de litigación penal._

Para los juristas de Dajabón, los yerros más recurrentes son: los

arrestos ilegales en un 30%, la contaminación de la prueba en un 23% y la

infravaloración (valoración inferior) de las pruebas en un 20%. El art. 224

del CPP establece que el arresto de una persona debe ser ordenada por un

juez, a excepción de flagrante delito, fuga de un centro penitenciario o si

tiene en su poder algún objeto o documento que hacen presumir su

responsabilidad en el hecho. Si no se cumplen estos requisitos, entonces el

arresto es ilegal.
84

Gráfico 3. Actores del proceso que yerran con mayor frecuencia en la


aplicación de las técnicas legales._

Desde la óptica de los abogados, quienes más yerros cometen en

detrimento del derecho de defensa son los miembros de la Policía Nacional

con un 59%. La Policía Nacional tiene la obligación de practicar las

diligencias orientadas a la individualización física e identificación de los

autores o cómplices del hecho punible reuniendo pruebas y llevar a cabo las

actuaciones que el Ministerio Público les ordene, previa autorización

judicial en caso necesario (art. 92 CPP).


85

Gráfico 4. El juez limita la argumentación de defensa en el plenario._

El 53% de los abogados consultados manifestaron que los

magistrados le han ordenado en algún momento limitar los argumentos de

defensa.

El principio de igualdad entre las partes está contenido en el art. 12

del CPP. Las partes intervienen en el proceso en condiciones de igualdad y

que para el pleno e irrestricto ejercicio de sus facultades y derechos, los

jueces deben allanar todos los obstáculos que impidan la vigilancia o

debiliten este principio.


86

Gráfico 5. Condenas a imputados con sentencia carente de motivación._

El 59% de los abogados consultados en este distrito judicial afirman

que el juez violentó el derecho de defensa del imputado, ya que no

motivaron debidamente las sentencias. La motivación de la sentencia es una

garantía del derecho de defensa del procesado. El art. 24 del Código

Procesal Penal es claro cuando expresa que los jueces están obligados a

motivar en hecho y en derecho sus decisiones mediante una clara y precisa

indicación de la fundamentación bajo pena de impugnación de la decisión.


87

Gráfico 6. Denegación de petición de aplazamiento de audiencia para


estudio acabado de expedientes._

El 47% de los abogados consultados alega que le han denegado el

aplazamiento de una audiencia, aunque hayan justificado dicho pedimento.

Esto pone en estado de indefensión a los justiciables y limita el debido

proceso.
88

Gráfico 7. Causas principales de práctica errada de técnicas legales en


el proceso penal._

Finalmente, los abogados atribuyen los yerros en la práctica de los

tecnicismos legales a tres factores principales: a) la falta de estudio

continuo por parte de los abogados, según la opinión del 47%; b) la falta de

prudencia y diligencia, 29% y c) la confusión que aún tienen muchos

abogados con el viejo proceso contemplado en el antiguo Código de

Procedimiento Criminal, según la opinión del 24%.


89

CONCLUSIONES
90

Al concluir esta investigación sobre la incidencia de los tecnicismos

legales en el ejercicio del derecho de defensa en el Distrito Judicial de

Dajabón durante el periodo 2010 – 2011, se ha podido llegar a las siguientes

conclusiones:

Según los datos obtenidos en el campo de la investigación, las

principales causas de yerros en la aplicación de tecnicismos legales en el

proceso penal del Distrito Judicial de Dajabón son: a) la falta de estudio

continuo por parte de los abogados, según la opinión del 47%; b) la falta de

prudencia y diligencia, 29% y c) la confusión que aún tienen muchos

abogados con el viejo proceso contemplado en el antiguo Código de

Procedimiento Criminal, según la opinión del 24%.

La práctica errada de los tecnicismos legales en el sistema de justicia

penal trae consigo una cartera de efectos, tanto jurídicos como sociales,

entre los que podemos citar: la proliferación de sentencias condenatorias de

personas no culpables, imposición de penas desproporcionadas con el

hecho, inseguridad jurídica con los ciudadanos, hechos criminosos


91

protegidos con el velo de la impunidad y el resentimiento social de los

justiciables condenados injustamente.

Asimismo, se determinó que los tecnicismos legales cuya inejecución

han puesto en estado de indefensión a los justiciables son los siguientes:

arrestos ilegales, contaminación de la prueba, incorrecta valoración de la

prueba, interrogatorio ilegal, negligencia del abogado para buscar pruebas a

descargo, no solicitud de revisión de medidas de coerción, defensa técnica

deficiente.

En el curso de esta investigación se ha comprobado que es muy alto

el número de justiciables que han resultado lesionados en su derecho de

defensa por práctica errónea de los tecnicismos legales. Del total de los

internos consultados en el Centro de Corrección y Rehabilitación de

Dajabón, el 62% dijo que se le violó su derecho de defensa por mala

práctica de las técnicas de litigación penal.

Los yerros más recurrentes en la litigación penal, en desmedro del

ejercicio del derecho de defensa en el Distrito Judicial de Dajabón son los


92

arrestos ilegales en un 30%, la contaminación de la prueba en un 23% y la

infravaloración (valoración inferior) de las pruebas en un 20%.

Del total de internos encuestados en el Centro penitenciario, el 46%

expresó que fueron interrogados sin la presencia de sus abogados; mientras

que el 69% manifestó que el abogado no practicó ninguna gestión de

medios de prueba a descargo; el 31% de los encuestados afirmó que fue

deficiente su defensa y El 23% dijo que el juez no le informó en cada

audiencia de la prerrogativa que otorga la ley de no declarar si así lo desea,

como lo establece el art. 13 del CPP.

Otro hallazgo no menos importante en esta investigación es que el

46% de los encuestados respondió que no se revisó su medida de coerción y

para el 31% dicha revisión no fue solicitada.

Desde la óptica de los abogados, quienes más yerros cometen en

detrimento del derecho de defensa son los miembros de la Policía Nacional

con un 59%; mientras que el 53% dijo que los magistrados le han ordenado

en algún momento limitar los argumentos de defensa. También El 59% de


93

ellos afirman que el juez violentó el derecho de defensa del imputado, ya

que no motivaron debidamente las sentencias y el 47% alega que le han

denegado el aplazamiento de una audiencia, aunque hayan justificado dicho

pedimento.
94

RECOMENDACIONES
95

En la postrimería del análisis sobre la incidencia de los tecnicismos

legales en el ejercicio del derecho de defensa en el Distrito Judicial de

Dajabón durante el periodo 2010-2011 se presentan las siguientes

recomendaciones:

Al Ministerio Público:

• Asumir el control total de la investigación asidos a las

directrices tratadas por el código procesal penal.

• Estudiar y realizar diligencias pertinentes que les sean

solicitadas o sugeridas por el defensor técnico.

• Recurrir a la economía procesal (donde proceda) sugiriendo la

implementación de resoluciones alternativas de conflictos para solucionar

situaciones jurídicas de forma menos traumáticas.

A los defensores técnicos:

• Dedicar suficiente tiempo de estudio a cada caso y contemplar

todas las posibilidades en beneficio del imputado.


96

• Actualización constante con cursos diplomados, talleres,

estudio de gabinete y maestrías, para que la defensa de los imputados sea

óptima.

• Sugerir las prácticas de diligencias pertinentes a descargo de su

defendido.

A las universidades:

• Revisar y actualizar sus programas educativos y adecuar sus

pensum a las exigencias de los nuevos tiempos.

• Realizar jornadas de concienciación dirigidas a los estudiantes

de derecho a los fines de que entiendan la dimensión de proteger el derecho

de defensa de un ser humano.

A los miembros de la sociedad en general:

• Que de convertirse en un momento en uno de los actores del

proceso penal, especialmente en el rol de imputado, pida información a su

defensor técnico sobre el dinamismo del proceso seguido en su contra


97

APÉNDICES
98

Apéndice 1. Encuesta

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE SANTIAGO


UTESA – DAJABÓN

Encuesta sobre tecnicismos legales, aplicada a los internos del Centro


de Corrección y Rehabilitación Beller de Dajabón

1) Entiende usted que el Ministerio Público limitó su derecho de


defensa con la práctica de alguna diligencia errónea?
Si No

2) Le practicaron algún interrogatorio sin la presencia de su


abogado?
Si No

3) Cuales medios de prueba a descargo fueron practicadas por su


abogado?
Pruebas de arraigo Certificaciones extrajudiciales
Solicitud de allanamiento Solicitud de anticipo de prueba
Otros Ninguno

4) Resultó usted lesionado por errores cometidos por su abogado en


el proceso seguido a usted?
Si No

5) Qué argumentos hizo su abogado para garantizarle una sentencia


justa?
Formulación precisa de cargos Interrogatorio ilegal
Legalidad de la prueba Otros
99

6) Cómo valora usted el trabajo de defensa de su abogado?


Bueno Regular Deficiente

7) Le informó el juez en cada audiencia que declarar es una elección


y no una obligación?
Si No

8) Quien ejecutó una acción que le violentó su derecho de defensa?


Su abogado El fiscal La policía El juez
Ninguno de ellos

9) Su medida de coerción fue revisada?


Si No No fue solicitada
100

Apéndice 2. Cuestionario

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE SANTIAGO


UTESA – DAJABÓN

Cuestionario sobre tecnicismos legales aplicado a abogados del Distrito


Judicial de Dajabón

1) Conoce usted de casos de práctica errada de los tecnicismos


legales en el proceso penal del Distrito Judicial de Dajabón?
Si No

2) Cuáles son los tres yerros que usted considera más recurrentes en
la aplicación de las técnicas de litigación penal en esta jurisdicción?
a)___________________________________________________________
b)__________________________________________________________
c)__________________________________________________________

3) Quienes yerran con mayor frecuencia en la aplicación de las


técnicas legales?
Policía Nacional Policía Científica. Ministerio Público.
Abogados Jueces

4) Le ha limitado el juez su argumentación de defensa en el


plenario?
Si No

5) Le han condenado a un imputado con una sentencia carente de


motivación?
Si No
101

6) Le han denegado una petición de aplazamiento de audiencia para


hacer un estudio más acabado del expediente del caso?
Si No

7) A qué atribuye usted que haya práctica errada de algunos


tecnicismos legales en el proceso penal?
 Por falta de estudio continúo de los abogados
 Por confusión con el viejo sistema procesal penal
 Por falta de prudencia y diligencia
102

Apéndice 3. Foto No. 1

Palacio de Justicia del Distrito Judicial de Dajabón

Apéndice 4. - Foto No. 2

Palacio de la Policía Nacional del Municipio de Dajabón


103

Apéndice 5. Foto No. 3

Juezas del Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de Dajabón


104

ANEXOS
105

Anexo 1. - Grafico No. 1

Fuente: Archivos del Tribunal del Distrito Judicial de Dajabón.

Anexo 2. - Grafico No. 2

Fuente: Archivos del Tribunal del Distrito Judicial de Dajabón.


106

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