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8 Las mujeres

en el agro argentino
Alejandra de Arce
Marina Poggi
Historia, Cultura y Memoria en el mundo rural

Las mujeres
en el agro argentino
Alejandra de Arce
Marina Poggi

CV de las autoras
L a dificultad de registro de la pre-
sencia femenina individual en el
mundo rural ha sido señalada rei-
teradamente en relación a la escasa fia-
bilidad de los datos estadísticos para dar
el afianzamiento de una imagen del ho-
gar como espacio de reproducción fami-
liar, ámbito de poder femenino y donde el
conjunto de actividades desarrolladas ad-
quieren un carácter subsidiario, de apoyo
cuenta de su condición y se incrementa al trabajo de los varones-productores. En
por la diversidad regional argentina. Aun el mismo sentido, el uso de la fuerza física
Alejandra de Arce: Doctora en Ciencias Marina Poggi: Doctora en Ciencias Sociales en los ámbitos urbanos, el trabajo en el y el saber técnico son atribuidos en forma
Sociales y Humanas por la Universidad y Humanas, Magíster en Ciencias Sociales área del peridomicilio -que generalmen- exclusiva al género masculino en el cam-
Nacional de Quilmes (UNQ). Licenciada en y Humanidades (con orientación en Comu- te ha significado relaciones económicas- po. Así, la tecnologización creciente de
Ciencias Sociales por la misma Casa de nicación), Especialista en Ciencias Sociales suele ser visto por los censistas y por las las actividades rurales durante el siglo XX
Altos Estudios. Es Investigadora Asistente y Humanidades (con orientación en Comu- mismas mujeres como parte de las funcio- tendería a excluir a las mujeres de estos
del Consejo Nacional de Investigaciones nicación) y Licenciada en Comunicación nes domésticas, dificultando su diferen- trabajos, sobre el presupuesto de su falta
Científicas y Técnicas (CONICET), con lugar Social, por la Universidad Nacional de Quil- ciación de los otros cuidados del hogar. de conocimiento o fuerza para la conduc-
de trabajo en el Centro de Estudios de la mes. Es Investigadora Asistente del Conse- En las áreas rurales, este problema se agu- ción de las maquinarias agrícolas, tornán-
Argentina Rural (CEAR-UNQ). Profeso- jo Nacional de Investigaciones Científicas y diza. Los trabajos femeninos permanecen dolas más invisibles aún.
ra Instructora de Historia Argentina de la Técnicas (CONICET), Profesora Auxiliar del ocultos, históricamente desvalorizados. Analizar la presencia de las mujeres en
UNQ. Ha editado Las mujeres en el campo curso de Ingreso UNQ (eje lengua), Profe- Las mujeres quedan subsumidas en el ho- diversos aspectos de la vida rural du-
argentino, 1930-1955. Trabajo, identidades y sora Adjunta del área de Literatura de la gar y la familia, que se entienden como sus rante el siglo XX, constituye un ejercicio
representaciones sociales y compilado -jun- Universidad Kennedy y miembro investi- espacios de dominio y acción, desde don- interesante. Los límites difusos y las po-
to a Graciela Mateo- Migraciones e identida- gador del Centro de Estudios de la Argenti- de construyen sus identidades. Su trabajo sibilidades de participación femenina en
des en el mundo rural. Líneas de investiga- na Rural (CEAR) de la Universidad Nacional “colabora” con el del hombre y es consi- los espacios públicos y privados están rela-
ción actuales: trabajo familiar y género en de Quilmes (UNQ). Líneas de investigación derado parte de la producción familiar, cionados con las transformaciones socio-
la región pampeana y el norte argentino; actuales: prensa argentina y brasilera de en un medio donde las “fronteras” entre económicas, políticas y culturales de la
modalidades de participación femenina en la década de 1970: representaciones de la lo productivo y lo reproductivo son poco Argentina. Entre el primordial rol domés-
las corporaciones y asociaciones rurales a cuestión agraria. claras. tico –reforzado por las representaciones- y
mediados del siglo XX. Diversos aspectos conforman un arqueti- la militancia en las corporaciones agrarias
po de “mujer rural” y se vinculan –muchas –más visible hoy- podremos comprender
veces intrínsecamente- a la concepción a las mujeres rurales como sujetos activos
moderna de trabajo. Asociado a la pro- de la historia.
ducción (utilidad) tiene como contracara

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Historia, Cultura y Memoria en el mundo rural

Las mujeres en el agro argentino jando activamente en las tareas físicas de


la explotación (aunque hay produccio-
Sus resultados son evidentes tanto en los
ámbitos públicos como privados. Por una
nes, como la frutihortícola y la tambera, parte, el Programa Regional de Fortaleci-
con fuerte tradición del trabajo femeni- miento Institucional de Políticas de Igual-
Trabajadoras rurales discursos favorables a la diversificación de no). La división sexual del trabajo en las dad de Género en la Agricultura Familiar
la producción y, al mismo tiempo, consi- chacras resulta más evidente cuando las del MERCOSUR, el Programa para el De-
La condición de las mujeres y su poder en deran a las mujeres como factores primor- mujeres toman cursos de formación pro- sarrollo Rural Incluyente y el Programa de
la organización familiar varía en relación diales del arraigo familiar. Su instrucción fesional, que las preparan para un futuro Desarrollo de Áreas Rurales –entre otros-
a la tenencia de la tierra y al sistema agra- a través de los cursos del Hogar Agrícola en el que no se contempla la posibilidad de dependientes de la Unidad de Cambio
rio regional; en función de los niveles de tiene como objetivo reforzar los saberes ser elegidas como conductoras de la em- Rural, tienen como objetivo principal la
tecnología disponibles y a la densidad de domésticos e integrar los conocimientos presa familiar agropecuaria. Sin embargo, inserción efectiva de las mujeres en las po-
población. También, la cultura regional heredados con las nuevas técnicas agro- su contribución silenciosa resulta fun- líticas públicas para el desarrollo rural y
es un factor que incide en la participación nómicas que sustentan el ideal de la “cha- damental para el funcionamiento de las observan estrategias de equidad de géne-
de las mujeres en las tareas agrícolas. Sólo cra”. Estos mismos contenidos –asociados explotaciones. ro, transversales a todas las acciones de los
complejas situaciones de crisis agraria per- a una clara división sexual del trabajo ru- mismos. En la Subsecretaría de Agricultu-
mitirán –desde el sistema de género cultu- ral, que mantiene a las mujeres “tranque- Presencia y visibilidad hoy ra Familiar, el Área Mujeres Campesinas e
ralmente definido- alternar estos espacios ras adentro”- serán divulgados con pocas Indígenas se propone trabajar con las mu-
y tareas. Allí serán las mujeres, quienes de- variaciones por las Misiones Monotécnicas En los últimos años, los análisis de la rea- jeres como forma de acercarse a la familia
ban brindar sus brazos para cualquier la- de cultura rural y doméstica durante el pe- lidad agraria nacional se han enriquecido rural, reconociendo su doble condición:
bor en la que sean necesarios; funcionarán ronismo e inclusive en los años setenta por mediante la inclusión de una perspectiva como amas de casa y productoras, y mu-
como “mano de obra de reserva”. Entre la los Clubes del hogar rural, fomentados por de género. Los censos agropecuarios y los chas veces, como único sostén económico
fortaleza y la delicadeza, las mujeres rura- técnicos del Instituto Nacional de Tecno- distintos programas sociales del Ministe- de la familia.
les deberán afrontar las adversidades de logía Agropecuaria (INTA). rio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Por otra parte, el INTA resalta su compro-
vivir en un medio ajeno a la moderniza- Las transformaciones estructurales del Nación y las agencias provinciales respon- miso con el empoderamiento de las pro-
ción vigente en los centros urbanos hasta agro pampeano desde los años ochenta sables del sector, revelan las diversas situa- ductoras y la búsqueda de mejoras en su
entrada la década del sesenta. En la confi- inciden en la organización de las familias ciones en que se encuentran las mujeres calidad de vida mientras se inscribe en
guración de este ideal de comportamien- productoras. La asociación entre innova- rurales en las distintas regiones del país. una tendencia internacional de visibiliza-
to, la función de las imágenes –tanto como ción tecnológica y variaciones en los es- Entre sus objetivos se encuentran rever- ción del trabajo de las mujeres del campo.
la tradición oral- contribuirían a fijar estos tilos de gestión agropecuaria redefine los tir la invisibilidad de las mujeres ligada a Reconocen sus técnicos que la necesidad
mandatos culturales en representaciones papeles tradicionalmente asignados a va- una tradición, a un discurso de género que de trabajar con la agricultura de géne-
sociales que llegarían, inclusive, a un pú- rones y mujeres en la producción rural, posiciona a los hombres como jefes de la ro e identificar a la mujer como produc-
blico rural poco alfabetizado. tanto como los patrones de residencia de unidad de producción, al mismo tiempo tora, trabajadora y sujeto de derechos, es
Desde el Estado e instituciones privadas se los núcleos familiares. que reproduce la división sexual del traba- de actualidad. Como parte de sus activida-
intenta frenar el éxodo rural que se incre- A fines de los setenta, el compromiso de jo, subordinando el trabajo femenino. Esta des conjuntas con la Unidad para el Cam-
menta desde los años de 1920. El Ministe- las mujeres de los sectores medios rurales histórica asignación de tareas provoca, entre bio Rural, en el Programa Pro-Huerta las
rio de Agricultura de la Nación (MAN), el con su modo de vida, las convierte –una otras cosas, la diferencia en el acceso a los re- mujeres son destinatarias del accionar ins-
Museo Social Argentino (MSA), la Federa- vez más- a los ojos de los extensionistas cursos naturales y económicos y excluye a las titucional que promueve el autoabasteci-
ción Agraria Argentina (FAA) y la Asocia- del INTA, en eficaces agentes de trans- mujeres del acceso a la renta monetaria, de miento y la educación alimentaria.
ción de Cooperativas Argentinas (ACA) formación. Sin embargo, en tanto jefas la gestión de las actividades productivas y de Con el objetivo de mejorar la calidad de
–entre otras instituciones- refuerzan los de familia, muy pocas continúan traba- los espacios públicos de decisión. vida de las trabajadoras rurales, fomentar

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Historia, Cultura y Memoria en el mundo rural

La cultura regional es un factor que incide en la partici- te reciente, históricamente actuaron –de tivo y se contrapone con la misión política
pación de las mujeres en las tareas agrícolas. Sólo com- manera informal- aportando su contribu- de las integrantes de las Juventudes Agra-
plejas situaciones de crisis agraria permitirán alternar ción en los movimientos de los producto- rias Cooperativistas. La cuestión genera-
res rurales. cional atraviesa los estereotipos de género.
estos espacios y tareas. Si ACA tiene objetivos esencialmente eco-
Mujeres y corporaciones agrarias nómicos ligados a la comercialización, la
FAA se organiza para reclamar la propie-
¿Hay lugar para las mujeres en el ejercicio dad de la tierra para los chacareros arren-
el desarrollo de la mujer en el campo, re- Comisión de Productoras Agropecuarias del poder del jerarquizado mundo rural? datarios, como parte de la solución a la
conociendo y respetando sus derechos y desde fines de octubre de 2003. Esta ini- ¿Integran los grupos corporativos y aso- cuestión social agraria. Esta exigencia in-
propiciar la regularización laboral, el me- ciativa intenta que las mujeres del sector ciativos del agro que tienen efectiva ca- cluye una dimensión que excede el mejo-
joramiento de sus condiciones de trabajo agropecuario acerquen sus ideas e inquie- pacidad de presionar al Estado en busca ramiento material y asocia la propiedad al
y el acceso a una Libreta de Trabajo Rural, tudes o participen de ciclos de capacita- de mejoras para el sector? Si la participa- arraigo, con el acceso a una vivienda dig-
la Secretaría de Igualdad de Oportunidades ción. Mujeres Federadas, “ala femenina” ción de las mujeres en las corporaciones na y a mejores condiciones de vida para las
y Género de la Unión de Trabajadores Ru- de la Federación Agraria Argentina, surge y asociaciones agrarias tradicionales del familias del campo.
rales y Estibadores (UATRE), crea –como en 1995 con el objetivo de lograr una acti- agro pampeano tiene –como se ha expli-
el resto de las instituciones nombradas- va y protagónica participación de la mujer cado- relevancia en la actualidad, acusa Defender la tierra es
espacios de reflexión y reconocimiento en su conducción institucional. La Confe- larga data y escaso registro historiográfico. defender a la familia
del aporte femenino a la economía rural. deración de Asociaciones Rurales de Bue- Pensadas como espacios de reivindicación
Constituye una Red Nacional de Mujeres, nos Aires y La Pampa (CARBAP) cuenta de los intereses de las familias agrarias, las La Federación Agraria Argentina (FAA)
que cuenta con más de 13.000 afiliadas. entre sus filas a la única dirigente rural del corporaciones –y sus prácticas- se inser- se constituye el 15 de agosto de 1912. Es el
Como parte de una acción colectiva, se país que llega a ser vicepresidente de Con- tan en un ámbito de sociabilidad pública, resultado de la primera huelga agraria ar-
constituye en 1995 el Movimiento de Mu- federaciones Rurales Argentinas (CRA), alejada de los hogares rurales, a los que se gentina iniciada el 25 de junio del mismo
jeres Agropecuarias en Lucha (MMAL). Su María del Carmen Neyra, como también circunscriben las actividades femeninas. año, que es registrada por la historia como
objetivo fundacional es evitar los remates a varias mujeres que presiden Sociedades Sin embargo, en los momentos constituti- “el Grito de Alcorta” (Santa Fe). Este mo-
de las explotaciones rurales a fines de los Rurales locales y otros puestos de conduc- vos de las asociaciones de pequeños y me- vimiento agrario es liderado por los her-
años noventa, consecuencia del endeuda- ción en esta entidad agraria. dianos productores – especialmente ACA, manos José, Pascual y Francisco Netri y
miento adquirido en esa década y la grave La Confederación Intercooperativa Agro- FAA- la presencia de las mujeres ha sido conformado en su mayoría por agriculto-
crisis económica que atravesara el sector. pecuaria (CONINAGRO) –entidad que considerada como fundamental para la res inmigrantes. Reclama la rebaja gene-
El Movimiento otorga renovada visibili- ejerce la representación gremial del sector difusión y sostén de las propuestas y recla- ral de los arrendamientos y las aparcerías,
dad a las mujeres en el campo argentino, agropecuario solidario desde 1956- realiza mos institucionales articulados para de- la entrega del producto en parva y troje,
logra fortalecerse en el tiempo y ampliar regularmente encuentros y jornadas para fender los intereses de las familias rurales contratos por un plazo mínimo de cuatro
sus demandas económicas coyunturales, analizar la situación de las mujeres en el desde principios del siglo XX. años y libertad de trillar y asegurar las se-
para asumir la representación de un sector movimiento cooperativista agrario. Esta En el caso de la Central cooperativa, las menteras sin consultar al arrendador.
que no tenía voz propia en las organizacio- iniciativa revela la preocupación por co- mujeres aseguran la transmisión de la Desde 1912, para los pequeños y media-
nes gremiales tradicionales. nocer los factores culturales, psicosociales doctrina cooperativista a las nuevas gene- nos productores agropecuarios la FAA es
Por su parte, las corporaciones agrarias y estatutarios que inciden en los lideraz- raciones y en el largo plazo. Un rol esen- concebida como herramienta fundamen-
más antiguas no escapan a la tendencia de gos femeninos. Si bien la institucionaliza- cial en la perdurabilidad del movimiento tal para la transformación del paisaje del
incluir miembros femeninos. La Sociedad ción de la participación de las mujeres en pero invisible públicamente. Su militancia interior del país, transformación socio-
Rural Argentina (SRA), incorpora una las corporaciones agrarias es relativamen- silenciosa será la base del modelo coopera- económica y productiva, y para lograr le-

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Historia, Cultura y Memoria en el mundo rural

María Robotti de Bulzani María de Gilarducci María de Caporalini María Rosa Ghía de Fontana Cecilia de Bo

yes que amparen sus derechos e intereses. La intervención de las mujeres en el “Grito cultores en huelga para proseguir por el ca- tiende a partir de dos iniciativas. Por un
En los meses anteriores se conforman -en de Alcorta” y en las huelgas agrarias pre- mino de la justicia, la paz y la libertad. Ella lado, y para divulgar sus actividades y lo-
el sur de la provincia de Santa Fe y norte de vias es recordada como muy activa y com- y el resto de las agricultoras sostienen sus gros, el periódico La Tierra funciona des-
la provincia de Buenos Aires- comités de bativa. Entre ellas, se destacaron María explotaciones agrarias, cuando el deber de 1912 como órgano de difusión. Para la
lucha y numerosas comisiones de agricul- Robotti de Bulzani, María de Gilarducci, institucional aleja a sus compañeros por entidad, este periódico posee un significa-
tores arrendatarios y aparceros, que a su María de Caporalini, Cecilia de Bó, María tiempo prolongado las mismas. Quizá por do particular. Además de informar, actúa
vez se contactan con otras regiones. Entre Rosa de Ghío de Fontana, Palmira Men- este motivo, cuando se discuten los Esta- como maestro y defensor de los intereses
los principales dirigentes se encontraban na de Debiasse, Rosa de Gasparini, Ma- tutos de la FAA, las mujeres son aceptadas de los chacareros, quiénes a través de sus
Francisco Bulzani, Luis Recovelli, Herme- ría C. de Caporalini, María G. de Klinnk como socias tanto porque hay muchísimas
negildo Gasparini, Francisco Capdevilla, y Jacinta de Menna. Se ha dicho que Ma- que son tan labradoras como sus maridos y Fotografías fuente: Grela, Plácido (1958).
Nazareno Lucantoni y Domingo Giampu- ría Robotti fue una extraordinaria mujer, sus hijos, cuanto porque hay bastantes viu- El Grito de Alcorta, Historia de la rebelión
llo. Antonio Noguera, periodista y chaca- alma y nervio durante las reuniones prepa- das que son los jefes de sus familias las que campesina de 1912. Tierra Nuestra, Rosario,
rero de Pergamino, es el primer presidente ratorias de la huelga y que actuó como una dirigen la explotación de sus chacras. “Aspectos gráficos de la revolución campesina
de la FAA. infatigable chacarera que alentó a los agri- La acción gremial de la Federación se ex- de 1912”, s/n.

Palmira Menna de Debiasse Rosa de Gasparini Jacinta de Menna María G. de Klinnk María C. de Caporalini

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Si la participación de las mujeres en las corporaciones


Movilizadas y asociaciones agrarias tradicionales del agro pampeano
tiene relevancia en la actualidad, acusa larga data y escaso
páginas comienzan a expresar inquietu- El paro agropecuario o registro historiográfico.
des, ideas y ambiciones. Por otro lado, la conflicto campo-gobierno de
creación en 1930 de los centros juveniles 2008 fue una reacción de
dependientes de las seccionales de la FAA las tradicionales entidades el agro regional en la década de 1950. nes solteras, la inscripción y asistencia es-
responde a la necesidad de formar a las reivindicativas del agro En ese tiempo, la Federación tenía un Pro- taba abierta para mujeres casadas. En sus
nuevas generaciones en los valores, el es- pampeano agrupadas en una grama de capacitación para los Centros recuerdos de maestra, señala que lo que
píritu y las reivindicaciones de la entidad Mesa de Enlace (SRA, FAA, Juveniles, que incluía cursos para muje- más las entusiasmaba a las muchachas
madre. A partir de 1950 estas agrupacio- CRA y CONINAGRO), frente res y varones con maestros para ambos. era confeccionar una billetera repujada,
nes se convierten en Centros Juveniles al anuncio de un esquema La orientación de la instrucción masculi- que luego regalaban a sus novios. En este
Agrarios de Capacitación, sin autonomía de retenciones móviles para na era de índole técnico-tecnológica e im- sentido, la educación de la juventud agra-
jurídica, dependientes de la sección Cen- soja, maíz, trigo y productos partida por especialistas. Mientras tanto, ria se apegaba a las normas culturales del
tral de Acción Cultural Juvenil. En las pri- derivados. La medida causó las socias recibían clases de manualidades género.
meras etapas, estos espacios representan descontento entre los pro- hogareñas, que las preparaban para su rol Otra actividad desarrollada era la ense-
también oportunidades de socialización ductores, quienes fijaron el de amas de casa rurales. ñanza de la economía doméstica, que in-
y formación para los jóvenes rurales. Las cese de la comercialización, Blanca y otras cinco maestras eran respon- cluía nociones culinarias. Al finalizar cada
propuestas de los centros diferencian las asambleas y marchas de sables de los cursos de labores y su tarea curso se realizaba una exposición de las la-
actividades por género, e incluyen cursos protesta. Los cortes de ruta consistía en ir a los Centros Juveniles de- bores realizadas y un festejo, que reforza-
de mecánica agrícola y formación de di- potenciaron la participación pendientes de las filiales de la FAA de di- ba la sociabilidad y vínculos gremiales de
rigentes y cursos de enseñanza femenina. de las familias e incluyeron el ferentes pueblos que las convocaban, en los jóvenes agricultores. Las esposas de los
apoyo del conflicto por parte distintos puntos del país. Es decir, no era la productores vinculados a la filial local, no
Memorias de una maestra federada de las mujeres. FAA quién las enviaba a los pueblos, sino parecían –en el relato de Blanca- participar
Los medios de comunicación que eran los Centros Juveniles quienes las asiduamente en los centros o de las accio-
En julio de 1949 -en tiempos de crisis locales y nacionales requerían. Cada maestra, por separado, nes colectivas de la FAA, ya que en su ma-
agraria- Blanca Formía se acerca a la sede destacaron particularmente asistía a tres centros cercanos en distancia, yoría tenían entre cuatro y seis hijos. Sus
de la FAA de Rosario. Luego de rendir un esta renovada participación y permanecía 15 días en cada uno. Luego labores domésticas –que incluían huerta y
examen es designada como maestra de la- femenina. Señalaron que los regresaba a Rosario y descansaba 15 días. gallinero más allá de la alimentación y cui-
bores para los centros juveniles de la en- reclamos más duros se oye- Llegaban a cada sitio solas, en micro o en dado familiar y hasta trabajo predial- les
tidad, denominados “Clubes Juventud ron de boca de las mujeres: tren, con grandes valijas repletas de mate- impedían comprometerse en forma plena
Agraria”. Si bien era maestra de grado, “Cuando me preguntan a qué riales para la confección de manualidades. con el aprendizaje ofrecido.
también había aprendido manualidades y me dedico, les digo la mala Eran recibidas por los responsables de los No sólo se instruía a las mujeres en cues-
nociones de economía doméstica que las palabra: Soy agropecuaria”, Centros anfitriones, quienes les propor- tiones de su género. La divulgación de la
Escuelas del Hogar impartían en los pue- se quejaba ante la prensa cionaban alojamiento y atenciones. historia de la FAA, sus objetivos, reivindi-
blos. Su madre era modista y le había ense- nacional, una productora En los Clubes juveniles, la actividad feme- caciones y funcionamiento eran parte fun-
ñado estas prácticas. Su testimonio como ganadera de Diamante, Entre nina principal era la realización de ma- damental de la formación en los Clubes.
educadora y divulgadora de los ideales de Ríos. Sus voces quedaron nualidades. De acuerdo a Blanca, cada Magisterio y acción gremial se combinan
la FAA, en diez años de labor itinerante, registradas, una vez más, en centro tenía una comisión directiva donde en la vida de la mujer con mayor perma-
nos permite conocer los estereotipos de una situación crítica del agro. las mujeres tenían su similar femenina. Si nencia y participación en una corporación
género y las prácticas que se difunden en bien la mayoría de las asociadas eran jóve- agraria.

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Historia, Cultura y Memoria en el mundo rural

Una trayectoria
excepcional
Los Centros juveniles –al igual que los lo- Blanca Formía nació en Cen-
cales de las filiales de la FAA o de las coo- teno, Santa Fé, el 1° de mayo
perativas- eran espacios centrales de la de 1925. Hija de José Formía
sociabilidad agraria. Ofrecían actividades y Margarita Bunivar, era la
educativas y de esparcimiento, convirtién- segunda de cinco hermanos.
dose en puntos de encuentro periódico Sus abuelos italianos eran
de jóvenes de ambos sexos, propiciando agricultores. Su padre fue
compromisos y matrimonios. Muchas ve- arrendatario de la estancia El
ces oficiaban de sede bailable (cada de 15 Albión, donde luego compró “Centro Juvenil D.F. Sarmiento. Alejandro, Pcia. de Córdoba. 2 de marzo de 1950” - (Srta. Blanca Formía,
días). una fracción de tierra, y tenía delante de la bandera de A.F.A.). Gentileza Biblioteca de la Federación Agraria Argentina.
Como espacios educativos, estos centros una carnicería.
complementaban o suplían la educación Trabajó en la FAA desde el FAA para los jóvenes rurales reproducen Por otra parte, la trayectoria de Blanca nos
formal en aquellos espacios rurales don- 1º de julio de 1949 hasta el la división sexual del trabajo rural. La eco- permite observar las posibilidades de ac-
de aun no había escuelas, situación que el 31 de marzo de 2014. Nunca nomía doméstica y las manualidades con- ción de las mujeres en el mundo rural: ella
peronismo intentaba resolver. Blanca For- tomaba vacaciones y pasó vierten a las jóvenes en futuras amas de viaja sola o con otras maestras a distintos
mía, como maestra “viajante” de la FAA años sin faltar. Solo el falle- casa y la instrucción técnica y agronómica pueblos del interior, es divulgadora activa
advierte que la difusión de las secciones cimiento de su padre motivó otorga la dirección de las explotaciones a del discurso gremial de la FAA e intenta
juveniles fue muy importante para la edu- su ausencia. Recuerda sus los miembros masculinos de los hogares. sembrar conciencia de estos reclamos en
cación de los hijos de los chacareros y, al tiempos de maestra como los Al mismo tiempo, los centros juveniles las jóvenes. Un caso excepcional que desa-
mismo tiempo, reconoce que el gobierno mejores dentro de la entidad. son espacios de reproducción de la cultura fía los mandatos de género de la Argentina
de Juan Perón favoreció el progreso edu- En los años sesenta fue gremial de la FAA y formación de lideraz- rural de mediados del siglo XX.
cativo en el agro. La importancia del arrai- designada como secretaria gos, como aclara Blanca, de divulgación
go juvenil en el campo, interés que excedía de actas del Consejo Directivo de legislación agraria para ambos sexos, ***
el discurso de la FAA, era la base de la di- Central, dada su experiencia para que conozcan sus derechos y las ba- Este breve recorrido por la historia de las
vulgación de estos cursos, con enseñanzas en Centros Juveniles y ses de las reivindicaciones de la entidad. mujeres rurales argentinas muestra que, si
particulares para cada género. La Federa- filiales. Además, escribía una Si las jóvenes solteras pueden participar bien los mandatos culturales tienden a re-
ción bregaba porque los hijos de los chacare- columna en La Tierra bajo el activamente en las actividades federati- producir modelos y prácticas, colocando a
ros tuvieran un interés directo por el campo seudónimo de “Federada”. En vas, sus congéneres casadas deben aceptar las mujeres en los hogares y abocadas a las
y se quedaran a trabajar allí, como parte de los últimos años de trabajo, los deberes de su género y ocuparse de la tareas domésticas, algunas lograron tras-
la afirmación de su reclamo gremial y para fue encargada de la Biblioteca compleja vida doméstica rural. El protago- cender el límite impuesto “por la tranque-
descomprimir la “cuestión social”. y formó un archivo histórico. nismo señalado para el “Grito de Alcorta” ra”. Así, a lo largo de la historia existieron
A través de las memorias de Blanca For- En 2011, recibió la mención queda opacado en épocas menos tumul- casos emblemáticos como los aquí desta-
mía podemos recuperar fragmentos de la “Mayor Notable” de la Cámara tuosas. Recién en los años noventa, la cados, que permiten poner de relieve la
participación femenina en la corporación de Diputados de la Nación, en constitución de Mujeres Federadas devuel- importancia de las mujeres en el agro na-
agraria que representa los intereses de las reconocimiento a su militan- ve un lugar relevante a las mujeres agrarias cional, tanto dentro como fuera del hogar,
familias chacareras. Género y generación cia y compromiso con la FAA. en esta corporación. en un rol participativo y trascendente.
atraviesan su relato. Los cursos que dicta la

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Historia, Cultura y Memoria en el mundo rural

Bibliografía El CEAR es un centro de investigacio- por investigadores formados y en forma-


nes científicas (creado por la Universidad ción, becarios y doctorandos, que desde
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des de posgrado y extensión, su Directora de los siglos XX y XXI. Desde el año 2003,
Diecidue, Antonio (1969). Netri. Líder y Mártir de una gran causa. Fundador de la Fede- es la Dra. Noemí Girbal-Blacha (CONICET- a partir de dos programas prioritarios de
ración Agraria Argentina. Editado por la Federación Agraria Argentina, Rosario. UNQ). Tiene carácter multidisciplinar y está investigación y desarrollo financiados por
orientado al estudio de la Argentina rural, la UNQ, este grupo de trabajo se ha fortale-
Entrevista a Blanca Formía por las autoras. Rosario, 29 de octubre de 2014. con enfoque regional. Depende adminis- cido, convirtiéndose en los últimos años en
trativamente del Departamento de Cien- un referente de los estudios rurales en la
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investigadores y becarios pertenecientes a CONICET, del MINCyT a través del FONCyT
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Las mujeres en el agro argentino / Alejandra de Arce y Marina Poggi.
1a ed. - Bernal : Universidad Nacional de Quilmes, 2015.
12 p. ; 21x15 cm. - (Historia, Cultura y Memoria en el mundo rural / Martha Ruffini)
ISBN 978-987-558-344-3
1. Historia Económica Argentina. 2. Mujeres. 3. Actividad Agropecuaria. I. Poggi, Marina II. Título
CDD 330.098 2

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Historia, Cultura y Memoria en el mundo rural