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Análisis sobre prefacio de Michelle Serres

La historia de las ciencias se constituye según la autora como un elemento imprescindible


en el proceso de aprendizaje de los individuos, esto se debe a que esta permite una
enseñanza contextualizada que responde a las singularidades o particularidades que
determinan el ambiente en el que vivimos, sin embargo el proceso de aprendizaje resulta
“ajeno a la realidad” situación de la que no está exenta la enseñanza de las ciencias, esta
percepción de una enseñanza no acorde al contexto que plantea la autora, es un hecho
en las distintas estrategias de enseñanza que se implementan en las instituciones, en las
cuales prima el componente de enseñanza disciplinar desde una perspectiva teórica,
dejándose de lado la articulación de esta disciplina a situaciones del contexto, hecho
fundamental en la interiorización conceptual de los sujetos y por ende limitándose su
desarrollo cognitivo, metacognitivo y epistémico.

Es precisamente por este factor que la autora resalta la importancia de incluir el


componente de historia de las ciencias en la enseñanza, lo que que permitirá analizar y
abordar las distintas disciplinas desde un enfoque más analítico y crítico, hecho que se
debe principalmente a que comprender la historia de estas ciencias implicaría identificar
los distintos elementos que dieron origen a un conocimiento determinado y a reconocer
como los diferentes hechos que consolidaron este conocimiento acontecieron mediados
por las interrelaciones que se establecieron entre ellos.

La autora añade además que la historia de las ciencias no se configura como un hecho
lineal, de esta forma el desarrollo de una teoría, ley o principio, también llamado “nuevo
conocimiento” que se manifiesta en función de explicar un fenómeno determinado, no
responde a un solo individuo, sino a un conjunto de acciones mediadas por diferentes
actores que fueron determinantes en la consolidación o establecimiento de ese nuevo
conocimiento. Por lo que podría afirmarse que el desarrollo epistemológico se produce
desde la integralidad, esto en relación al conjunto de actores involucrados, pero también
desde el reconocimiento o aporte que se producen entre los diferentes campos
epistemológicos.

La historia de las ciencias según Serres debe de conceptualizarse desde una visión más
amplia y más allá de los hechos o sucesos, sino que además debe de reconocerse como
una disciplina más profunda que se encarga de analizar la manera en la que hechos
determinados se interrelacionaron de tal forma que dieron lugar a ese conocimiento,
dando importancia además a el análisis minucioso que se hace sobre la naturaleza misma
de los hechos y del conocimiento producto de estos. Pero es precisamente por la visión
que de historia de las ciencias tiene Serres que desde su perspectiva esta debe
proyectarse como una “disciplina autónoma, con sus compartimentos y especialidades”,
es claro que esta autora la distingue como un campo epistémico complejo, que
comprende una amplia gama de variables y que por tanto responde a estilos y
metodologías divergentes.
Pero a que se refiere cuando afirma que la historia de las ciencias debe ser concebida
como una disciplina autónoma, con sus propios compartimentos y especialidades,
mediante esta premisa la autora intenta establecer que para poder clarificar la imagen o
concepto de la historia de las ciencias, esta debe abordarse de manera independiente y
no como complemento de los campos epistémicos, esto debido a que al igual que otras
disciplinas, esta presenta sus propias particularidades y estas solo pueden ser analizadas,
discutidas y problematizadas desde un análisis reflexivo, detallado y profundo,
considerando la complejidad misma de este campo, que se debe precisamente a la
estructura y dinámica de los elementos o componentes implícitos en esta.

A lo anterior se suma el hecho de que la historia presenta una estructura que no es


estática sino fluctuante y dinámica, que además presenta bifurcaciones, entendiendo por
esto último los diferentes caminos que se presentan en la construcción epistemológica, de
esta forma podría asemejarse la estructura de la historia de las ciencias, a una red o
entramado en la que se establecen distintas relaciones o conexiones, todas necesarias e
imprescindibles en la formalización de un conocimiento específico.

El describir a la historia como una red donde los diferentes caminos se entrecruzan e
interconectan, tiene el propósito de desligar el concepto de historia de las ciencias como
el conjunto de hechos sucesivos, lineales y continuos, de esta forma se entiende entonces
que la multiplicidad de caminos presentes en la red, así como las relaciones y
bifurcaciones son aquellos factores que determinan la construcción del conocimiento, por
tanto los conocimientos no son producto de procesos secuencialmente organizados sino
que se estructuran mediante la relaciones fluctuantes que acontecen en esa red. Es
precisamente por esto que la autora afirma que la estructura de red permite entonces
comprender que existen diversas formas de acceder al conocimiento.

Por otro lado, también se aborda sobre el origen de la historia de las ciencias
obteniéndose que no hay tal origen, ya que este se da en función de las distintas culturas,
esto quiere decir que la génesis de la epistemología en ciencias se da en función de los
elementos culturales que caractericen el contexto, ya que estos determinaran la visión
que cierta sociedad tenga en determinado periodo o momento histórico, teniendo como
eje central de igual forma los intereses que se pretenden alcanzar mediante el desarrollo
e implementación de este conocimiento.

En conclusión el papel de la historia de las ciencias es elemental para entender la manera


en la que se dio desarrollo de los diversos conocimientos en ciencias, comprendiendo que
la génesis de este se halla precisamente en integralidad de conocimientos que se
construyen mediante la compartición intelectual y es precisamente en la integralidad que
el componente histórico debe de desligarse desde esa percepción lineal y acumulativa, en
primer lugar porque el conjunto de hechos o sucesos se encuentran interconectados
dando lugar además a bifurcaciones que determinan diferentes forma de percibir y por
defecto construir conocimiento.