Sie sind auf Seite 1von 12

Abstracto

Introducción: la anatomía del molar maxilar en forma de C ha sido objeto de varios


informes de casos, aunque no se ha realizado ninguna investigación de prevalencia real.
El objetivo de este estudio observacional fue evaluar y caracterizar la incidencia de estas
morfologías utilizando la tecnología de tomografía computarizada con haz de cono
(CBCT). Métodos: Se seleccionaron pacientes que tenían un examen CBCT
prequirúrgico. El análisis de CBCT se realizó a 5 niveles axiales diferentes, y los dientes
se clasificaron como formas C molares maxilares de acuerdo con los criterios de inclusión
para la presente investigación. La prevalencia de la anatomía en forma de C se calculó.
La prueba z para las proporciones en grupos independientes se utilizó para analizar las
diferencias entre las proporciones. La confiabilidad intrarater también fue probada.
Resultados: Un total de 2227 dientes (928 primeros molares superiores y 1299 segundos
molares superiores) de 895 pacientes fueron incluidos en esta investigación. Cinco tipos
diferentes de los molares en forma de C se encontraron, lo que incluyó la fusión entre
raíces mesiovestibulares y palatinas (tipo A), mesiovestibulares y raíces distovestibulares
(tipo B), disto bucal y raíces palatinas (tipo C), 2 posibles raíces palatinas (tipo D), y las
raíces mesiovestibular y palatina se conectan con un conducto radicular disto bucal
independiente en apical o entre raíces disto vestibulares y palatinas conectadas con un
canal de raíz mesiobucal independiente en apical (tipo MI). La prevalencia global fue del
1,1% para los primeros molares y 3.8% para los segundos molares. Se observaron
diferencias entre el sexo, los dientes y algunos tipos de formas C en P <.05.
Conclusiones: muelas maxilares en forma de C tienen baja prevalencia, pero alta
complejidad anatómica. Es importante comprender su configuración anatómica y sus
variaciones para garantizar que se tratan adecuadamente. Distintas diferencias existen
entre con fi guraciones en forma de C de los molares superiores e inferiores. (J Endod
2016; 42: 383-389)
Palabras claves
Tomografía computarizada con rayo cónico, conducto radicular en forma de C,
morfología dental, maxilar molares.
Para que ocurra la infección, las bacterias que se multiplican deben estar presentes en el
sistema del conducto radicular; estas bacterias adquieren nutrientes y liberan mediadores
que pueden iniciar una cascada de eventos que conducen a inflamación y daño tisular (1).
El objetivo principal del tratamiento endodóntico es la limpieza y desinfección de este
sistema de conductos radiculares (2). El conocimiento de la con fi guración del conducto
radicular más común, así como sus desviaciones anatómicas, permite una limpieza y
conformación más efectivas, que se han asociado con mayores tasas de éxito (3). Esto es
muy importante en los casos que generalmente requieren modificaciones de la
instrumentación habitual, el riego y las técnicas de obturación, y es especialmente cierto
para las configuraciones en forma de C.
La anatomía en forma de C ha sido bien documentada para varios tipos de dientes. Es más
común en los segundos molares mandibulares, con una prevalencia del 44.6% en ciertos
asiáticos poblaciones (4). Este tipo de morfologías son poco comunes en los molares
superiores. Los primeros autores que describieron un molar maxilar en forma de C fueron
Newton y McDonald (5), quienes describieron en 1984 una apariencia de canal en forma
de C que conectaba conductos radiculares distovestibulares y palatales unidos en el piso
de la cámara pulpar a la raíz mesiovestibular canal por surcos de desarrollo. Unos años
más tarde, Danker et al (6) y De Moor (7) confirmaron esta condición anatómica. En
2006, Yilmaz et al (8) informaron una forma de C entre las raíces mesiovestibular y
distovestibular y, unos años más tarde, Kottoor et al (9) describieron una configuración
maxilar en forma de C en la raíz palatina. Varios otros autores han informado condiciones
clínicas similares (10, 11). No hay estudios de prevalencia reales disponibles con respecto
a los molares maxilares en forma de C. Debido a la falta de información, varios estudios
(11, 12) usan el hallazgo reportado por De Moor (7) como una especie de prevalencia. De
Moor ha tratado 2 dientes en forma de C en 2175 terapias de conducto radicular realizadas
en los primeros molares maxilares (0,09%). Esta información se ha utilizado
incorrectamente como prevalencia, y este autor solo ha clasificado la fusión de las raíces
distovestibular y palatina como una forma de C maxilar.
Debido a las diferentes características anatómicas y la diferencia en el número de raíces
entre los molares superiores e inferiores, las con fi guraciones en forma de C deben
obviamente ser diferentes. Como resultado, la clasificación de Melton de los molares
mandibulares en forma de C (13) no se puede aplicar a los molares maxilares. La
definición de un molar maxilar en forma de C no está clara y carece de estandarización.
El objetivo de esta investigación fue comprender las características del molar maxilar en
forma de C e investigar su prevalencia en una población portuguesa utilizando el análisis
de tomografía computarizada con haz de cono (CBCT).
Materiales y métodos
Exploraciones CBCT realizadas entre mayo de 2011 y mayo de 2014 se obtuvieron de la
base de datos en el departamento de radiología de un centro de salud en Lisboa, Portugal.
Todos los exámenes fueron realizados con fines de diagnóstico antes de la cirugía de
implantes y fueron analizados retrospectivamente por un solo observador de mayo 2014
a agosto de 2014.
El criterio para la inclusión fue la presencia de al menos 1 molar maxilar en los exámenes
clínicos. Todos los dientes que tenían tratamientos endodónticos previos o imágenes de
artefactos que podrían prevenir un análisis correcto fueron excluidos. Los artefactos
pueden tener provienen de restauraciones de corona completa, implantes adyacentes o
incorrecta técnica de radiólogo.
Los exámenes CBCT se realizaron con un escáner Planmeca (Planmeca Promax,
Planmeca, Finlandia) siguiendo las instrucciones del fabricante. Todas las imágenes se
obtuvieron en un vóxel de 0.20 mm tamaño, 80 kV y 15 mA con un tiempo de exposición
de 12 segundos. Las imágenes fueron analizadas utilizando un software de visualización
de computadora adecuado (Planmeca Romexis, Planmeca). Las imágenes transversales
fueron reconstruidas ser una rodaja de 0,6 mm de espesor y el filtro de ruido y se aplicó
reducción de artefactos.
Sistema de clasificación maxilar superior-C
No hay clasificación de los canales maxilares en forma de C disponible en literatura. Por
lo tanto, una clasificación de los molares inferiores en forma de C (14) se modificó a los
fines de esta investigación para que se ajuste a la parte superior molares. El sistema de
conductos radiculares se clasificó como una forma de C maxilar como siempre y cuando
tuvieran 2 puntos de criterio: fusión de raíz y 3 axial consecutivas secciones transversales
con una configuración de C superior (UC) 1 o UC2 (ver más adelante) en la raíz
fusionada.
El sistema de con fi guración de CU (Fig. 1) es una modificación para molares superiores
basados en el estudio de Fan et al (14) con respecto a la baja molares. Este sistema de UC
se estableció después de un preanálisis de 223 molares superiores. El sistema UC tiene 5
configuraciones axiales del sistema de conducto radicular:
1. UC1: Sistema continuo de canales en forma de C
2. UC2: canal continuo en forma de C con 2 canales principales en las extremidades
conectado por un gran istmo
3. UC3: 2 conductos radiculares separados
4. UC4: un conducto radicular redondo u ovalado
5. UC5: Sin luz del canal
Las imágenes axiales transversales se observaron en 5 niveles del sistema de conducto
radicular de la siguiente manera: 2 mm por debajo del orificio del conducto ('' coronal ''),
2 mm por encima del ápice anatómico ('' apical ''), distancia media del orificio del canal
y ápice anatómico ('' medio ''), distancia media entre '' Coronal '' y '' medio '' ('' un tercio
''), y la distancia media entre el '' medio '' y '' apical '' ('' dos tercios '') (Fig. 1). La decisión
de requiriendo UC1 o UC2 en 3 niveles consecutivos para evitar clasificaciones un istmo
simple como en forma de C.
Análisis estadístico
Los datos recopilados se introdujeron en el software SPSS (IBM SPSS Statistics Versión
22; IBM, Armonk, NY), de la cual Cincuenta y nueve con fi guraciones en forma de C se
encontraron en el análisis muestra. Fue posible clasificar 5 tipos diferentes de C maxilares
en forma de configuraciones (tipos A, B, C, D y E) según las raíces fusionados (Figuras
2-4):
1. Tipo A: Fusión entre las raíces mesiovestibular y palatina, formando un semilunar
mesiopalatal canal de la raíz

2. Tipo B: fusión entre los conductos radiculares mesiobucales y distovestibulares,


formando un sistema de conducto radicular semilunar bucal; la concavidad de la forma
semilunar se puede convertir en palatal (subtipo B1) o raíz bucal (subtipo B2)
3. Tipo C: Fusión entre las raíces distovestibular y palatina, formando un canal de raíz
distopalatal semilunar grande

4. Tipo D: Presencia de un gran conducto radicular palatino, formando una semilunar


forma; este tipo ha sido descrito previamente como una fusión entre 2 raíces palatinas (9)
5. Escriba E: fusión entre las 3 raíces; esta configuración se parece a la Anatomía
mandibular en forma de C, con un gran mesiopalatio semilunar canal de fusión junto con
un canal distobucal independiente en una foramen apical único (subtipo E1) o con un gran
distopalatal semilunar canal que conecta con un canal mesiobucal en un solo apical
foramen (subtipo E2)
Prevalencia de formas C según sexo
De un total de 59 formas C encontradas, 8 fueron en hombres (n = 774) con una
prevalencia del 1.0% (intervalo de confianza [IC] del 95%, 0.3% -1.7%), y 51 fueron en
mujeres (n = 1453) con una prevalencia de 3.5% (95% CI, 2.56% -4.44%) (Tabla 1). La
diferencia entre los grupos era considerado significativo en P <.05.
Prevalencia de formas C según la ubicación
(Lado izquierdo y derecho) Veinte y cinco casos fueron del lado derecho (n = 1139) con
una prevalencia de 2.2% (95% CI, 1.35% -3.05%), y 34 fueron del lado izquierdo (n =
1088) con una prevalencia del 3,1% (IC del 95%, 2,07% -4,13%) (Tabla 2). La diferencia
entre los grupos se consideró no significativa en P <.05.
Prevalencia de formas C según diente
De los 928 primeros molares, 10 de ellos presentaban forma de C configuraciones, lo que
representa una prevalencia de 1.1% (95% CI, 0.43% -1.77%); a partir de 1299 segundos
molares, 49 tenían formas C, que representa una prevalencia de 3.8% (95% CI, 2.76% -
4.84%) (Tabla 3). La diferencia entre los dientes se consideró significativa icant en P
<.05.
Prevalencia de formas C según el tipo de C Forma y Diente
Con respecto a los 5 tipos diferentes de formas de C maxilares, el tipo A tenía una
prevalencia de 0.1% (95% IC, 0% -0.3%) para los primeros molares y 0.5% (IC 95%,
0.12% -0.88%) para los segundos molares. Tipo B tenía una prevalencia de 0.1% (95%
CI, 0% -0.3%) para los primeros molares y 2.1% (IC 95%, 1.32% -2.88%) para los
segundos molares. Para el tipo C, la prevalencia en los primeros molares fue mayor que
la prevalencia en el segundo molar, 0,9% (IC 95%, 0,29% -1,51%) en los primeros
molares y 0.2% (IC 95%, 0% -0.44%) en los segundos molares. Ambos tipos D y E no
tenía expresión en los primeros molares. La prevalencia para el segundo molar fue 0.1%
(95% CI, 0% -0.27%) para el tipo D y 1.0%(IC del 95%, 0,46% -1,54%) para el tipo E
(Tabla 4). Excepto por los tipos A y D, todos los otros tipos mostraron una diferencia
entre los dientes considerados significativos en P <.05.

INVESTIGACION CLINICA

Configuración de UC Root Canal


En general, la configuración UC1 fue la más común en todos los niveles, excluyendo el
nivel apical donde UC4 era el más común. Anatomía UC2 ocurre más regularmente en la
sección central, mientras que UC3 aparece más en el nivel apical. La configuración tipo
A parece estar caracterizada como tener un alto porcentaje de con fi guraciones de UC2
en varios niveles, mientras que la anatomía tipo B tiene un mayor porcentaje de UC1.
Tipos C y E, aunque hay un mayor porcentaje de con fi guraciones UC1, tener una
distribución más equilibrada entre UC1 y UC2 cuando en comparación con los tipos A y
B.
Discusión
Como se discutió en un estudio previo (10), la fusión entre las raíces en un molar maxilar
en forma de C puede no ser una verdadera fusión. En cambio, puede ser descrito como la
no división de las raíces causada por un desarrollo inadecuado durante la fase
embriológica de la formación de la raíz (15). Porque de las características morfológicas
del molar superior, estas fusiones entre las raíces pueden ocurrir de varias maneras
dependiendo de qué raíces son involucrado. Zhang et al (16) realizaron una tomografía
computarizada micro análisis de 187 segundos molares superiores extraídos y fueron
capaces de identificar 79 dientes con 6 tipos diferentes de fusión de raíz. De los 79
originales fusionados raíces, 22 tuvieron fusión parcial del canal, y 6 tuvieron fusión
completa del canal. De los 28 canales completos o parcialmente fusionados, 16 se
encontraban entre los canales mesiovestibulares y canales distovestibulares, 3 se
encontraban entre la distobucal y canales palatinos, y 9 mostraron fusión entre los 3
conductos radiculares.
La terminología '' molar maxilar en forma de C '' se usa generalmente para describen casos
con una forma de canal de raíz semilunar grande que puede representar envió un canal de
raíz completo o parcial que se fusionó entre 2 o más raíces canales (5-10).
El propósito de nuestra investigación fue investigar el C maxilar la prevalencia molar en
forma y estudia sus características. La elección de un tamaño de muestra apropiado es
crucial en cualquier diseño de estudio. Un aumento en el tamaño de muestra reduce el
error y el rango del CI de la proporción analizada, que conduce a una mayor precisión y
poder de estudio. En cuanto a la prevalencia de la forma de C maxilar, no hay ningún
estudio disponible, y los únicos datos razonables provienen del 0.09% informado de De
Moor (7). Por lo tanto, era fácil entender que un número muy grande de casos fueron
requeridos para realizar cualquier tipo de análisis. El CBCT la observación de escaneo
parece ser una buena opción para realizar estos tipos de estudios de prevalencia in vivo
de gran tamaño de muestra. En este estudio, un 0.20 mm se utilizó el tamaño de vóxel,
que es un tamaño que se informa que tiene la capacidad de analizar este tipo de fusión en
otros dientes (17, 18).
En nuestra investigación, incluimos una muestra de 2227 molares maxilares, y pudimos
encontrar 59 morfologías en forma de C. Era posible detectar 5 diferentes fusiones del
conducto radicular dependiendo de tipo de canales se fusionaron (total o parcialmente).
El tipo A tenía una prevalencia del 0,1% para los primeros molares y del 0,5% para los
segundos molares, y se caracteriza por unir el mesiobucal principal y canales palatinos
con un istmo grande y profundo, que, representado en nuestra muestra, en promedio, una
extensión del 56% a través de todo el canal. Aunque este istmo profundo puede ir
clínicamente desapercibido, puede tener un impacto clínico porque puede muy fácilmente
bor microorganismos que pueden estar relacionados con el tratamiento sin éxito. En
cuanto al tipo B, tenía una prevalencia del 0,1% para los primeros molares y 2.1% para
segundos molares. Excluyendo algunos más alargados y angulados Los tipos B2, la
mayoría de los casos tienden a pasar de un pequeño semilunar sistemas de canales bucales
en las secciones coronal y del medio a un configuración oval o redonda del canal en las
secciones más apicales. La mayoría de los casos técnicamente desafiantes podrían ser
tipos C, D y E. Tipo C tenía una prevalencia del 0,9% para los primeros molares y del
0,2% para los segundos molares. Los tipos D y E no se encontraron en los primeros
molares en nuestra muestra y tenía una prevalencia de 0.1% y 1.0% en segundos molares,
respectivamente. La prevalencia global de formas de C maxilar es del 1,1% en primera
molares y 3.8% en segundos molares. Esta configuración del conducto radicular parece
ser más común en las mujeres y en el maxilar segundos molares y parecen no estar
relacionados ni con la izquierda ni con la derecha lado. El tipo C es más común en los
primeros molares superiores, y los otros 4 los tipos son más comunes en los segundos
molares.
La principal diferencia entre los molares en forma de C superiores e inferiores proviene
del hecho de que ambos dientes tienen un número diferente de raíces, que se abre a una
variedad más amplia de tipos en forma de C en los molares superiores debido a la mayor
cantidad de combinaciones de fusiones de raíz que podría hacerse. En el molar superior,
el sistema semilunar del conducto radicular puede aparecer cuando se fusionan 2 o 3
raíces, mientras que en el molar inferior ambas raíces tienen que fusionarse.
Una limitación de nuestros hallazgos es la baja proporción de prevalencia de esta
anatomía. Estos resultados provienen de una población de Europa Occidental (en nuestra
muestra, los blancos fueron la gran mayoría), que se considera una ubicación geográfica
con tasas de prevalencia más bajas de con fi guraciones en forma de C cuando se compara
con poblaciones de Medio Oriente y Asia donde el impacto de las morfologías molares
maxilares en forma de C todavía es desconocido. La baja prevalencia hace que el estudio
de estas morfologías más difícil; pudimos realizar una gran muestra estudio (sin violar la
seguridad de la exposición a la radiación de un gran número de pacientes) al acceder a un
examen CBCT ya existente base de datos. Estos molares maxilares en forma de C pueden
ser de baja prevalencia, pero son de alta complejidad anatómica debido a un gran istmo y
sistemas de conductos radiculares que conectan los conductos radiculares que se espera
que sean apartado. El piso clínico de la cámara pulpar puede estar completamente
diferente de la configuración habitual, lo que puede llevar interpretaciones erróneas de la
anatomía (Fig. 5A-D). Clínicamente, estos casos pueden requerir varios ajustes técnicos
para que los tratamientos sean exitoso.

Figura 5. Vista clínica del suelo de la cámara de pulpa a partir de varios tipos de con fi
guraciones en forma de C superior. Tenga en cuenta la diferencia de la anatomía habitual.
(A) Tipo A, tome nota del istmo grande que conecta los conductos mesiovestibular y
palatino y penetra profundamente en ambos conductos radiculares. (B) Tipo C, observe
la gran raíz distovestibular-palatina orificio del canal (C) Tipo B, tome nota del orificio
del conducto radicular semilunar bucal. (D) Tipo E.
Conclusiones
La prevalencia de la configuración en forma de C del molar maxilar es una ocurrencia
poco común para los molares maxilares, que presenta una proporción de 1.1% para el
primer molar y 3.8% para el segundo. Hay una mayor prevalencia en las mujeres. Cinco
tipos diferentes tienen encontrado dependiendo de la posición del sistema de canales
fusionados.
Recomendación para futuras investigaciones
Como recomendación para futuras investigaciones, sería interesante para analizar este
tipo de configuraciones con una alta resolución tridimensional tecnología, como es el caso
de la tomografía computarizada micro, para aumentar el conocimiento de estas
morfologías. También sería ser interesante tener estudios similares de prevalencia futura
en poblaciones asiáticas para entender si estas configuraciones también son más altas
entre ellos como sucede con los molares inferiores.
Expresiones de gratitud
Los autores niegan cualquier conflicto de interés relacionado con este estudio.
Referencias
1. Sundqvist G, Rigor D. La vida como un patógeno endodóntico: diferencias ecológicas
entre
los conductos radiculares sin tratamiento y rellenos de raíz. Endod Topics 2003; 6: 3-28
2. Friedman S. Pronóstico de la terapia inicial de endodoncia. Endod Topics 2002; 2: 59-
88.
3. Wolcott J, Ishley D, Kennedy W, y col. Una investigación clínica de 5 años de segundo
mesiobucal canales en muelas maxilares tratadas y retraídas endodónticamente. J Endod
2005; 31: 262-4.
4. Jin G, Lee S, Roh B. Estudio anatómico de los canales en forma de C en los segundos
molares mandibulares por análisis de tomografía computarizada. J Endod 2006; 32: 10-
3.
5. Newton CW, McDonald S. Con fi guración de un canal en forma de C en un primer
molar superior. J Endod 1984; 10: 397-9.
6. Dankner E, Friedman S, Stabholz A. Bilateral Con fi guración de la forma C en el
maxilar primero molares. J Endod 1990; 16: 601-3.
7. De Moor R. Con fi guración del conducto radicular en forma de C en el primer molar
superior. Int Endod J 2002; 35: 200-8.
8. Yilmaz Z, Tuncel B, Serper A, Calt S. Conducto radicular en forma de C en un primer
molar maxilar: a Reporte de un caso. Int Endod J 2006; 39: 162-6.
9. Kottoor J, Velmurugan N, Ballal S, Roy A. Filo de cuatro filos con fisura maxilar con
forma de C morfología del conducto radicular palatal evaluada mediante tomografía
computarizada con haz cónico: un reporte de caso. Oral Surg Oral Med Oral Pathol Oral
Radiol Endod 2011; 111: e41-5.
10. Martins JNR, Quaresma S, Quaresma MC, Frisbie-Teel J. C-forma permanente
maxilar primer molar: informe de un caso y revisión de la literatura. J Endod 2013; 39:
1649-53.
11. Karanxha L, Kim HL, Hong SO, et al. Manejo endodóntico de un maxilar superior en
forma de C primer molar con tres conductos radiculares bucales independientes mediante
el uso de cono tomografía computarizada. Rector Dent Endod 2012; 37: 175-9.
12. Cleghorn BM, Christie WH, Dong C. Root y la morfología del conducto radicular del
ser humano primer molar maxilar permanente: una revisión de la literatura. J Endod 2006;
32: 813-21.
13. Melton D, Krell K, Fulera M. Características anatómicas e histológicas de los canales
en forma de C en los segundos molares mandibulares. J Endod 1991; 17: 384-8.
14. Fan B, Cheung GSP, Fan M, et al. Sistema de canales en forma de C en los segundos
molares mandibulares: parte I-características anatómicas. J Endod 2004; 30: 899-903.
15. Castellucci A. Embriología. En: Castellucci A, ed. Endodoncia, 1 ed, vol I. Florence,
Italia: Tridente; 2004: 6-23. S t
16. Zhang Q, Chen H, Fan B, y col. Morfologías de la raíz y el conducto radicular en el
segundo maxilar molar con raíz fusionada de una población china nativa. J Endod 2014;
40: 871-5.
17. Helvacioglu-Yigit D, Sinanoglu A. Uso de la tomografía computarizada de haz cónico
para evaluar Sistemas de conductos radiculares en forma de C en segundos molares
mandibulares en una subpoblación turca: un estudio retrospectivo Int Endod J 2013; 46:
1032-8.
18. Silva EJNL, Nejaim Y, Silva AV, et al. Evaluación de la configuración del conducto
radicular de molares mandibulares en una población brasileña mediante el uso de la
tomografía computarizada de haz cónico: un estudio in vivo. J Endod 2013; 39: 849-52.

Verwandte Interessen