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Reconocimiento de Emociones

María Antonia Álvarez-Cadavid, Juan Pablo Ayala-Chaves, Alejandra Brito-Figueroa, Juliana

Díaz-Meyer, María José Duarte-Carvajal, Maria Paula Quiroga-Rocha, Cristian Camilo Ruiz-

Gómez.

Universidad El Bosque, Colombia

Nota de autor

María Antonia Álvarez, Juan Pablo Ayala, Alejandra Brito Figueroa, Juliana Díaz-Meyer,

María José Duarte, María Paula Quiroga Rocha, Cristian Camilo Ruiz Gómez.

Los autores pertenecen a la Facultad de Psicología de la Universidad El Bosque.

Agradecimientos especiales a la Psicóloga Diana María Arias Castro y al Psicólogo Rafael

Alberto Cendales Reyes de la asignatura de Sensopercepción y Motricidad por ser parte del

desarrollo y elaboración de la investigación. Contactos: manalvarezc@unbosque.edu.co,

jpayala@unbosque.edu.co, abritof@unbosque.edu.co, jdiazmy@unbosque.edu.co,

mduartec@unbosque.edu.co, mpquiroga@unbosque.edu.co, criuzg@unbosque.edu.co.

Resumen

El ser humano ha desarrollado la capacidad para identificar emociones, por lo tanto, se


realizó un estudio seleccionando una muestra de hombres y mujeres entre 18 y 35 años con el
objetivo de evaluar si el uso de conceptos emocionales facilita el reconocimiento de
emociones. Se efectuó una prueba en un computador, en donde cada participante fue expuesto
a una serie aleatoria de emociones representadas en rostros y/o palabras, esto permitió
identificar el promedio de aciertos y tiempos de respuesta. Se encontró que el género es
indiferente a la hora de identificar las emociones humanas, al igual que los tiempos de
respuesta. Se proponen dos modelos, basic emotions y el modelo constructivista y se
encontró que la presentación de los conceptos emocionales facilita y acelera el
reconocimiento de las emociones.
Palabras clave: emociones, new look, basic emotions, etiquetas emocionales.
Abstract
Justificación:

¿Qué modelo es más acertado en el reconocimiento de emociones? Las emociones


determinan en gran parte el comportamiento, es por esto que es necesario el reconocimiento
de éstas.

Las emociones son fundamentales en la vida de los seres humanos puesto que facilitan la
interacción y supervivencia de ellos. Desde una perspectiva psicológica las emociones
permiten comprender el estado en el que se encuentra una persona y clasifican sus
experiencias en agradables o desagradables

En esta investigación se cree que es importante entender cómo las personas reconocen las
emociones a través de expresiones faciales o conceptos, basados en dos teorías de
reconocimiento de emociones y saber cuál es la más acertada.

VI. Introducción

Mucho se ha hablado respecto a si para el reconocimiento de emociones por esto es necesario


tener conceptos previos, o si su reconocimiento se da de manera automática gracias a la
evolución, por esta razón en el presente artículo lo que se pretende es evaluar si el uso de
conceptos emocionales, facilita el reconocimiento de las emociones, así como determinar si la
persona reconoce más fácil y rápidamente las emociones a través del paradigma cara-cara,
además, determinar si la persona reconoce más fácil y rápidamente las emociones a través del
paradigma cara-palabra, y medir el tiempo de reacción en el cual la persona reconoce las
emociones, todo esto teniendo en cuenta los artículos previos que se han realizado sobre este
tema y los cuales se expondrán en el marco teórico.

Introducción

Los seres humanos y los animales han desarrollado la capacidad para percibir información
emocional rápidamente en su entorno, como lo es el sentimiento de peligro o recompensa que
permite de este modo actuar de una forma rápida y acertada ante una situación determinada.
(Darwin, como se citó en phillip, 2003)

En la actualidad no existe un marco teórico generalmente aceptado para las emociones


humanas y una comprensión limitada de las bases neurobiológicas de los diferentes procesos
que subyacen a la percepción emocional. En esta revisión crítica, al examinar los hallazgos de
estudios recientes en humanos se ha propuesto determinar cuál de los modelos planteados es
más acertado a la hora de reconocer las emociones en los rostros.
En primera instancia se plantea que el proceso de reconocimiento emocional en los rostros
deriva de un proceso evolutivo casi automático del ser humano, este modelo clásico dice que
se requiere que el perceptor (quien recibe la información que viene de los movimientos de los
músculos faciales de otros), decodifique esta información y reconozca la emoción, se asume
que este proceso ocurre sin ningún esfuerzo por parte del receptor (Tracy y Robins, como se
citó en Lindquist & Gendron, 2013) gracias a que como ya se mencionó, es un proceso
automático. Según la visión básica de la emoción, las personas pueden percibir las
expresiones en los demás rostros con cierta rapidez, y que las expresiones son biológicamente
innatas (Lindquist & Gendron, 2013).

Otra característica del modelo clásico es su complejidad, debido a que involucra varios
elementos, por ejemplo, cambios faciales expresivos, respuestas musculoesqueléticas,
cambios vocales expresivos, cambios en el sistema endocrino, a nivel hormonal, y en el
sistema nervioso autónomo. (Glazer, 2018).

Asimismo, la teoría de las emociones básicas identifica respuestas psicológicas, fisiológicas,


y conductuales coordinadas, apoya que las expresiones faciales son parte de las emociones y
por tanto son necesarias, cabe resaltar que estas emociones son reconocidas universalmente y
tienen homólogos en otras especies animales. (Glazer, 2018).

Para este modelo el mecanismo de reconocimiento Bottom-up se basa en la atención que se le


da a los estímulos sobresalientes, por ejemplo el color, el contraste y la textura, todo lo que
salta a la vista al diferir con su fondo. Este mecanismo se caracteriza por ser involuntario y
automático, el proceso de este dura entre 100 y 120 milisegundos y se relaciona
morfológicamente con el área lateral intraparietal.

Por otro lado, si basamos el reconocimiento de emoción desde la perspectiva de el sentido


común, se podría decir que se expresan en el rostro y que su interpretación es automática y no
requiere de conceptos previos o lo que se llama lenguaje, sin embargo varios estudios han
demostrado que cuando la persona asocia una emoción con un concepto en palabras, se le
facilita percibir el significado que están transmitiendo los movimientos musculares faciales
de otra persona. Ya que el lenguaje ayuda a darle sentido a dichos movimientos dependiendo
del contexto en el que se encuentren (Lindquist & Gendron, 2013).
Es decir, el conocimiento conceptual tiene la capacidad de producir una percepción
categórica (a menudo a través del etiquetado automático), incluso cuando las características
sensoriales de los estímulos no lo justifican por sí solo. Además estudios han revelado que las
palabras fundamentan la recolección de categorías universales para que la identificación de la
emoción se facilite más. (Feldman, s.f.). A este modelo se le conoce como Constructivista.

El modelo también propone que los rasgos cognitivos también influyen en la percepción de
las emociones, estos comprenden las actitudes de las personas y los cambios en la atención y
en la percepción. A través de esos cambios, las emociones pueden hacernos percibir cosas que
de otra manera no se habrían percibido y algunos teóricos ponen las distintas formas para
percibir el mundo como centro de la teoría constructivista de la percepción de emociones
(Döring, como se citó en Newen, Welpinghus and Juckel, 2015).

En el modelo constructivista el mecanismo de reconocimiento top-down se caracteriza por ser


voluntario y depende de fenómenos cognitivos como expectativas, conocimiento, memoria,
estado de ánimo, contexto y emociones presentes, entre otros. “Su función es aumentar el
procesamiento de estímulos relevantes mediante la examinación de los elementos en el
campo visual uno a uno muchas veces en ausencia de diferencias sustanciales entre el target y
el fondo de la imagen” (Becerra, Maldonado y Bórquez, 2016, p. 15). El proceso de este
mecanismo ocurre entre 150 y 300 milisegundos si se dirige a una región espacial y entre 300
y 500 milisegundos si se dirige hacia objetos o características específicas y morfológicamente
se asocia al lóbulo frontal (Borji et al.; Carrasco; Katsuki y Constantinidis; LeMeur y Liu;
Liu, Stevens y Carrasco; Pinto et al.; Posner; Rolls; Sarter et al., como se citó en Becerra,
Maldonado y Bórquez, 2016).

La percepción emocional se construye en la mente de quienes ven la emoción, los conceptos


que se presentaron mediante el lenguaje ayudan a construir una percepción clara de la
emoción a través del flujo constante que generan los músculos del rostro de otras personas, ya
que las palabras fundamentan las instancias variables de una categoría de emoción y le da
sentido a todo un contexto de movimiento muscular, las palabras se encuentran disponibles
todo el tiempo en la mente de los adultos sanos y pueden servir como una forma de contexto
que ayuda a transformar los movimientos y a darle precisión a la identificación de la emoción
en la cara (Lindquist & Gendron, 2013).

Así mismo, el lenguaje influye de manera significativa en los procesos perceptuales, que
intervienen en la formación de pensamientos. Las etiquetas categorizan esta información
incluso cuando los procesos son solo visuales, ya que al brindar información la perspectiva
obtenida puede verse alterada y adicionalmente permanecer constante. A demás cuando hay
consolidación de información visual y lingüística producto de la experiencia, la respuesta
puede ser modulada y categorizada antes de tener conocimiento acerca de la etiqueta que se
relaciona con el estímulo visual. Igualmente tener variedad de conceptos, facilita el
reconocimiento de un objetivo aun cuando no está claro y termina este siendo visible
(Luypan, G, 2012).

Además las palabras que están estandarizadas para categorizar cierta información causan un
cambio perceptivo en la forma en que se ven las caras, es decir el lenguaje está vinculado al
conocimiento conceptual sobre el mundo que se deriva de la experiencia anterior y se vuelve
a repetir en este caso durante la concepción de la emoción. (Feldman, s.f.).

De igual manera, se plantea que la expresión corporal hace parte del contexto para el
entendimiento de las emociones, esta se puede dividir en expresiones faciales, postura,
gesticulación, expresiones vocales tales como los gritos o la risa; y el tono de voz. Todo esto
hace posible el entendimiento y reconocimiento de una emoción (Campanella and Belin,
como se citó en Newen, Welpinghus and Juckel, 2015).

Para concluir, el modelo constructivista plantea que el reconocimiento de las emociones se


facilita gracias al contexto emocional, esto se refiere a las etiquetas emocionales elaboradas
en función de la experiencia, las expectativas, las motivaciones, etcétera. También hace
referencia a que las emociones son reconocidas gracias a todo el cuerpo, al tono de voz, entre
otros. Este modelo se contrapone al de las emociones básicas ya que propone que el
reconocimiento de las emociones es automático y no hacen falta el contexto emocional, ni las
etiquetas, ni el cuerpo. Por lo tanto nuestra pregunta de investigación es: ¿Los conceptos
emocionales facilitan la rapidez en los tiempos de reacción, aciertos y precisión a la hora de
la identificación de las emociones?

Objetivo general:

● Evaluar si el uso de conceptos emocionales, facilita el reconocimiento de las


emociones.

Objetivos específicos:

● Determinar si la persona reconoce más fácil y rápidamente las emociones a través del
paradigma cara-cara.
● Determinar si la persona reconoce más fácil y rápidamente las emociones a través del
paradigma cara-palabra.
● Medir el tiempo de reacción en el cual la persona reconoce las emociones.

Hipótesis:

“HA: presentar los conceptos emocionales junto con los rostros, facilita y acelera el
reconocimiento de estas”.

“HO: presentar los conceptos emocionales junto con los rostros, no facilita ni acelera el
reconocimiento de estas”.

MÉTODO

Diseño

Para llevar a cabo esta investigación, se realizó un diseño de tipo cuasi experimental, con las
siguientes características:
Se utilizó un grupo experimental, ya que no fueron asignados de manera aleatoria, sino, que
los sujetos se conocían previamente. Además no se contaba con un grupo de control con el
cual comparar los resultados obtenidos antes y después del estudio.

Variables

Para esta investigación se utilizaron dos variables. Una independiente y otra dependiente, la
primera se basó en dos tipos de condiciones experimentales, una de ellas fueron los estímulos
condicionales, en donde se estableció si estos eran congruentes o incongruentes, y la segunda
en el tipo de estímulo (priming) ya sea cara-cara o cara-palabra. La segunda variable se midió
en tasa de aciertos evaluando la precisión y el tiempo de reacción apreciando la velocidad.

Participantes

El tamaño de la muestra fue de 103 personas, de los cuales 52 fueron mujeres y 51 hombres,
en donde el rango de edad fue entre los 18 y 35 años. Los criterios de inclusión que se
utilizaron fueron: los participantes debían tener una edad entre 18 y 25 años, sin importar que
fueran hombres o mujeres, en donde tuvieran un mínimo de 11 años de escolaridad,
familiaridad con el manejo del computador y que aceptará participar en el estudio de forma
voluntaria. En cuanto a los criterios de exclusión, los participantes no podían ser menores de
18 años ni mayores de 25 años, no podían tener menos de 11 años de escolaridad.

Por último, el tipo de muestreo que se realizó fue de tipo no probabilístico, más
específicamente a conveniencia, debido a que los participantes fueron escogidos
aleatoriamente y a beneficio de los investigadores.

Instrumentos

En la realización del experimento se utilizaron 7 computadores en los cuales estaba instalado


el software E-Prime 2.0, este se usa para la investigación del comportamiento y permite
recursos tales como el diseño intuitivo, la personalización de los experimentos, la medición
del tiempo de los aciertos, la integración de dispositivos externos y el análisis de los datos.

Los estímulos utilizados en el experimento fueron 12 en la fase de entrenamiento y 124 en el


experimento, los tipos de estímulos fueron 8 rostros masculinos y femeninos en el
entrenamiento en conjunto con las palabras “miedo, asco, tristeza y rabia” y en la fase
experimental salieron 30 rostros de asco, 30 de miedo, 30 de tristeza y 30 de rabia.

Procedimiento

Los participantes ingresaron al laboratorio de psicología experimental y a cada uno se les


asignó un computador en el cual se llevaría a cabo el experimento . A continuación se
expusieron los parámetros a seguir para proceder con la actividad . Cada estudiante,
informo al participante como debía escoger si era congruente las afirmaciones entre cara-cara
o cara-palabra con las letras A, cuando si correspondía, o por el contrario L, cuando el
participante consideraba que no lo era. El experimento constaba en presentar una cruz en el
medio de la pantalla, con un tiempo de 500 ms, para generar fijación en el participante, y a
continuación se presentaba el primer estímulo visual (cara), con un tiempo de 1000 ms,
seguido de un estímulo neutro ( pantalla en negro), con un tiempo de 200ms, y previo a esto,
se presentaba la otra cara. El proceso fue similar para el segundo método, el cual consistia en
presentar estímulos cara-palabra, con el mismo tiempo de duración. (Véase en la Figura 1 )

El experimento realizado constó de dos fases, la primera de entrenamiento, en la cual se


hicieron 16 ensayos, utilizando rostros y palabras, en donde los participantes tenían que decir
por medio de las teclas del computador ya mencionadas si estas eran congruentes o
incongruentes, y al finalizar se les hacía una respectiva retroalimentación, en donde se les
decía si era correcto o incorrecto.

La segunda fase fue la experimental, en donde se prosiguió a seguir el modelo ya explicado


anteriormente, en este se realizaron 64 ensayos mostrando tanto rostros como palabras, pero
esta vez no se les hacía ningún tipo de retroalimentación, sin embargo se hizo el respectivo
análisis de ACC (aciertos) y RT (tiempos de reacción).

Figura 1: Esquema del experimento

Resultados y discusión

Promedio de Aciertos
Estímulo Sexo Promedio tasa de Promedio tasas de
aciertos Face-Face aciertos Face-Word

Congruente Mujer 0,813 (0,108) 0,810 (0,123)

Hombre 0,810 (0,107) 0,808 (0,122)

Incongruente Mujer 0,700 (0,120) 0,846 (0,105)

Hombre 0,701 (0,120) 0,845 (0,105)


Tabla 2: tabla de valores relacionada con los aciertos de los participantes.

Figura 2: promedio de aciertos.

En la tabla 2 y figura 2 se observan los resultados de aciertos, desaciertos y sus respectivas


desviaciones, que están enmarcadas en paréntesis, después de los promedios.
Se puede observar en esta tabla, la mínima diferencia que se presentó en los promedios de
aciertos entre mujeres y hombres e igual en los desaciertos, pero permite inferir que
independientemente del género al que pertenezca el participante, su capacidad de identificar
emociones es mucho mejor cuando se presentan el rostro seguido de una palabra
incongruente; por otro lado cuando se presenta la cara seguida de otra cara congruente o la
cara seguida de una palabra congruente logra identificar de buena manera la emoción.

Promedio de Tiempo de Respuesta

Estímulo Sexo Promedio tasa de Promedio tasas de


aciertos Face-Face aciertos Face-Word

Congruente Mujer 784,297 (384,859) 682,931 (381,085)


Hombre 782,665 (384,786) 683,102 (381,081)

Incongruente Mujer 853,262 (394,902) 695,554 (380,332)

Hombre 849,824 (391,968) 690,600 (379,534)


Tabla 3: tabla de valores relacionada conde respuesta de los participantes.

Figura 3: promedio de tiempos de respuesta.

En la tabla 3 y figura 3 se observan los promedios de tiempos de respuesta y sus respectivas


desviaciones, que estàn enmarcadas en paréntesis, después de los promedios.
Se puede observar en esta tabla la mínima diferencia que se presentó en los tiempos de
respuestas entre los participantes, infiriendo que independientemente del género al que
pertenezca el participante su velocidad de respuesta al momento de identificar emociones es
mucho màs ràpida cuando se presentan el rostro seguido de una palabra congruente; al igual
que cuando se presenta el rostro seguido de una palabra incongruente.

Por lo anterior, y de acuerdo con nuestra pregunta de investigación y nuestra hipótesis


planteada, el uso de conceptos facilitó la rapidez en los tiempos de reacción, aciertos y
precisión a la hora de la identificación de las emociones, es decir el modelo constructivista es
el que más acertado en el experimento realizado.

Se pudo comprobar que el conocimiento conceptual (producto de la experiencia,


expectativas, motivaciones, etcétera) es necesario para la percepción categórica, haciendo que
la percepción de la emoción se facilite más, esto se evidenció en los tiempos de respuesta en
donde cara-palabra tuvo un menor tiempo de respuesta.

En comparación con otros estudios hechos, se obtiene el mismo resultado en donde se


favorece el modelo constructivista puesto que los conceptos son parte fundamental en la
percepción de emociones, así mismo se favorece el reconocimiento top-down ya que depende
de fenómenos cognitivos como ya se mencionó anteriormente y es en los resultados de este
experimento donde se evidencia lo dicho anteriormente.

La limitación para la realización de este estudio fue que los participantes no fueron escogidos
aleatoriamente, esto quiere decir que las personas que participaron en el experimento fueron
escogidos por conveniencia y cercanía y esto hace que los resultados no puedan ser objetivos.

Lo que se sugiere para próximos estudios si se va a replicar el experimento es que se puedan


incluir voces, es decir cara-palabra o cara-voz, al igual que no solo tener en cuenta la cara que
refleja la emoción, sino también el contexto en el que está inmerso y diferentes aspectos, por
ejemplo el lenguaje corporal. Esto permitiría obtener resultados más amplios acerca del tema.
De igual manera se sugiere que la muestra escogida sea aleatoria, que los participantes no
sean escogidos por conveniencia, esto hará que los resultados sean objetivos.
Referencias

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