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UNIVERSIDAD NACIONAL “SAN LUIS GONZAGA DE ICA”

ESCUELA DE POSGRADO

DOCTORADO EN EDUCACION

TEMA DE EXPOSICION
LA TOMA DE DECISIONES. PROCESOS Y ELEMENTOS

EXPOSITOR: RAUL ANGEL BARRIOS MENDOZA


DOVENTE: Dr. : JUAN PARRA SABASTIZAGAL
La Toma de Decisiones. Procesos y Elementos
QUE ES LA TOMA DE DECISIONES

La toma de decisiones es un proceso que atraviesan las personas cuando deben elegir entre distintas
opciones. Diariamente nos encontramos con situaciones donde debemos optar por algo, pero no
siempre resulta simple. El proceso de la toma de decisiones hace hincapié en conflictos que se
presentan y a los cuales hay que encontrarles solución.

En el ámbito de la conducta y psiquis humana, éste ha sido un tema fundamental. Debido a diversos
elementos como la estructura de personalidad, el desarrollo, madurez, etapa de vida, entre otros,
las personas no responden de la misma forma a una misma situación problemática.

Por ejemplo, quienes tienden a ser ansiosos suelen agobiarse incluso aunque el conflicto sea
pequeño para algunos. Alguien que ha sufrido violencia de género constantemente, es probable que
tenga perturbada su capacidad de tomar decisiones. Por otra parte, un sujeto que sea sumamente
creativo podrá tener muchas más habilidades para encontrar curiosas salidas.

Por ello han sido diversos los modelos creados a partir de distintos enfoques teóricos, éstos sirven
tanto para encontrar la explicación a la conducta en situaciones problemáticas, como para tener
las bases en la elaboración de técnicas terapéuticas para ayudar, a quienes lo precisan, a
desarrollar y potenciar la toma de decisiones.

Componentes de la toma de decisiones

Resolver un problema necesita de los siguientes conceptos, ya que todos ellos son importantes no
sólo para encontrar un resultado inicial, sino para el aprendizaje y mejoría de la resolución de
problemas, favoreciendo ampliamente la detección de las propias herramientas (competencias).

 Decisión: Todas las posibles combinaciones que incluyen tanto las acciones a llevar a cabo
como las situaciones.
 Resultado: Hipotéticas situaciones que tendrían lugar si se toma una u otra opción de las
decisiones antes señaladas.
 Consecuencia: Evaluación basada en la subjetividad, por ejemplo ganancias o pérdida.
 Incertidumbre: Aquí juegan un papel fundamental tanto la probabilidad, como la confianza y
posibilidad, frente a lo desconocido, sobre todo cuando no se tiene experiencia en algún
problema en particular.
 Preferencias: Tendencia a tomar una alternativa y no otra, se ve condicionada por la
experiencia.
 Toma de decisión: Acción de decidir.
 Juicio: Evaluación.

Modelo de resolución de problemas

 Definir el problema: Requiere del análisis de la situación que se enfrenta.


 Alternativas posibles: Son todas las combinaciones de acciones que se pueden tomar.
 Prever resultados: Como hasta ahora son sólo hipótesis, se requiere asociar las posibles
consecuencias de cada una de las alternativas.
 Elegir: Optar por alguna de ellas.
 Control: Es necesario siempre tener todo bajo control sin dejar nada al azar, siendo
monitores, responsables y con actitud participativa en el proceso.
 Evaluación: Ver los pro y los contra de lo que se ha decidido, algo primordial para el
aprendizaje.

¿Qué dificulta el proceso?

 Disonancia cognitiva: Cuando lo que se quiere hacer y lo que se acaba haciendo no son
coincidentes.
 Efecto Halo: Ocurre cuando la sombra de otras experiencias hace que se deduzca
erróneamente, presuponiendo y anticipando precipitadamente una decisión.
 Pensamiento de grupo: Ocurre cuando un grupo de personas decide por otras, a pesar de
éstas estar en desacuerdo. Es decir, no hay consenso, sino que miedo, autoridad, temor a
equivocarse, rechazo o cuestionamiento grupal.
 Adaptación Hedonista: Estado de bienestar y placer que no permite relacionarse
adecuadamente con el conflicto.
 Sesgo de confirmación: Para poder realizar una correcta evaluación de los resultados, es
necesario tener la suficiente flexibilidad cognitiva como para poder modificar las creencias
si llega a ser necesario, ya que el siguiente objetivo será no volver a cometer el mismo
error, algo que no ocurre cuando seguimos manteniendo la misma posición al respecto,
rechazando todo el nuevo contenido.
 Sesgo de autoridad: Seguir lo que plantean expertos, sin tener en cuenta los propios
deseos.

Las 8 etapas en el proceso de toma de decisiones de la empresa


Para tomar una decisión es necesario disponer de toda la información posible sobre cada una de
las alternativas entre las que es posible escoger y las consecuencias que cada una podría conllevar
respecto a los objetivos marcados. Con los datos recopilados como materia prima, el tratamiento
correcto de la información permite discernir mejor qué acción es más conveniente ejecutar.
Los resultados de la acción elegida generarán nuevos datos que se integrarán a la materia prima de
información recopilada para ser tratados y traducirse en una nueva decisión en un ciclo que se
retroalimenta.

El proceso de seleccionar entre las diferentes alternativas para llevar a cabo acciones relacionadas
con cualquiera de las funciones administrativas puede segmentarse en ocho etapas:

1. La identificación de un problema: el primer paso del proceso de toma de decisiones es haber


detectado que hay una diferencia entre el estado actual de la situación y el estado deseado. Esta
discrepancia o problema ejerce una presión sobre el administrador que le obliga a actuar, ya sea por
políticas de la organización, fechas límite, crisis financieros, futuras evaluaciones del desempeño,
entre otros ejemplos. Para que una situación se pueda considerar un problema, el administrador
debe disponer de la autoridad, el dinero, la información y cuantos recursos sean necesarios para
actuar. Si no es así, nos encontramos delante de unas expectativas que no son realistas.

2. La identificación de los criterios para la toma de decisiones: señalar la pauta o los métodos que
resultarán relevantes para solucionar el problema. Cada individuo responsable de tomar decisiones
en la empresa posee un abanico de criterios que lo guían en su cometido, y es importante conocer
cuáles se tienen en cuenta y cuáles se omiten, ya que estos últimos resultarán irrelevantes para el
encargado de tomar la decisión.

3. La asignación de ponderaciones a los criterios: priorizar de forma correcta los criterios


seleccionados en la etapa anterior, puesto que no todos van a tener la misma relevancia en la toma
de la decisión final. Normalmente existe un criterio preferente, y el resto se pueden ponderar
comparándolos entre ellos y valorándolos en relación al preferente.

4. El desarrollo de alternativas: consiste en ser capaz de obtener y presentar todas las alternativas
factibles que podrían resolver el problema con éxito.

5. El análisis de las alternativas: el responsable de la toma de decisiones en la empresa debe estudiar


minuciosamente las alternativas que se han propuesto. Las fortalezas y las debilidades de cada una
deberían ponerse de manifiesto de forma clara una vez comparadas con los criterios seleccionados
y ordenados en la segunda y la tercera etapa. Aunque es cierto que algunas evaluaciones pueden
acercarse a la objetividad, hay que tener claro que la mayoría de ellas son subjetivas a causa de su
carácter de juicio de valor.

6. La selección de una alternativa: una vez establecidas y presentadas todas las alternativas, y una
vez evaluadas por el responsable de la toma de decisiones según los criterios establecidos y
jerarquizados, es el momento de elegir una sola alternativa: la mejor de las presentadas según el
procedimiento establecido.
7. La implantación de la alternativa: una vez completado el proceso de selección de la decisión a
ejecutar, cobra una importancia también vital la aplicación de la misma. Lo primero que hay que
hacer para llevar a cabo la decisión es comunicarla a las personas afectadas y conseguir que se
comprometan con ella. Es más fácil conseguirlo si las personas responsables de ejecutar una decisión
participan en el proceso. Estas decisiones se llevan a cabo desde una planificación, organización y
dirección efectivas.

8. La evaluación de la efectividad de la decisión: por último, hay que evaluar el resultado conseguido
a raíz de la decisión tomada y la solución adoptada y comprobar si se ha corregido el problema. Si
éste todavía persiste, tendrá que estudiarse cuál de las fases anteriores resultó errónea y afrontar
una nueva decisión respecto a la decisión inicial: desestimarla por completo o retomarla de forma
distinta desde alguno de los pasos anteriores.

Para tomar según qué tipo de decisiones se pueden utilizar modelos para simplificar una realidad
demasiado compleja. El objetivo es destacar los aspectos de la realidad más relevantes para el
análisis y, gracias, al modelo, lograr una mejor comprensión y descripción de esa realidad que
representa. Los modelos se pueden clasificar en:

 Objetivos y subjetivos: cuando los sucesos no pueden expresarse objetivamente y no existen


modelos formales para su estudio, éstos deben ser informales y basarse en la subjetividad y
la intuición.
 Analíticos y de simulación: los analíticos sirven para obtener soluciones y deben ser
resueltos, y los de simulación son representaciones simplificadas de la realidad para estudiar
en ellas los efectos de las distintas alternativas.
 Estáticos y dinámicos: los estáticos no utilizan la variable tiempo, mientras que en los
dinámicos es un parámetro fundamental.
 Deterministas y probabilísticos: en los deterministas se conocen con certeza todos los datos.
Si no, se trata de un modelo probabilístico, aleatorio o estocástico.

Elementos esenciales en la toma de decisiones


La importancia de una decisión radica principalmente en las consecuencias que tenga al
implementarla. Algunas veces el simple rumor de que se “hará algo” tiene impactos positivos o
negativos en alguna parte de la organización. El elegir una, entre dos o más alternativas, es una
acción cotidiana que no debe considerarse obvia y simple, sino traducirse en racional y confiable;
para lograrlo, es importante identificar los elementos esenciales en la toma de decisiones.

La toma de decisiones es una función primordial para los administradores de todos los niveles, por
eso es importante comprender todos los elementos que influyen en las alternativas que se generan.

Tipos de decisión. La importancia de este elemento se comprende porque así como existen diversos
criterios en la identificación de las fases o pasos del proceso de toma de decisiones, existen diversas
clasificaciones de los tipos de decisiones. Aunque se dice que la toma de decisiones es el centro de
la planeación, cada etapa del proceso administrativo (desde la planeación hasta el control) requiere
de decisiones, las cuales pueden tratarse como objetivos a lograr que precisan de otros planes:
programas, presupuestos, por ejemplo, para que sean implementados con efectividad. Identificar el
tipo de decisión es la primera demostración de la habilidad de quienes participan en el proceso.

Recursos. Una vez identificado el tipo de decisión es más sencillo identificar los otros elementos,
particularmente los recursos que se necesitarán para implementarla, así como los que se verán
afectados por ello. Este elemento debe incluir el análisis y valoración de todos los recursos con los
que se cuenta: personas, grupos y organizaciones (clientes, proveedores), el equipo técnico y
tecnológico, el recurso financiero y por supuesto el tiempo.

Método. Este elemento esencial considera tanto el proceso, modelo y método de la toma de
decisiones. El proceso considera cada una de las fases a seguir, el modelo incluye además del
proceso, los elementos, factores y variables, así como la estrategia para la toma de decisiones. Es
importante seleccionar y analizar el método más adecuado para la correcta interrelación de los
recursos con los otros elementos. El método que se elija dependerá del tipo de decisión, los recursos,
la experiencia que se tengan y otros factores. Un método correctamente estructurado podrá utilizar
diversas técnicas combinadas para brindar razonabilidad al proceso y confiabilidad a la alternativa
elegida.

Experiencia. La forma en que los individuos toman decisiones y la calidad de las opciones que eligen
están influenciadas principalmente por sus percepciones, creencias y valores, en resumidas cuentas,
su experiencia. La experiencia es un elemento esencial en las decisiones que está sujeto a una
realidad altamente compleja debido al enorme número de variables que entran en juego. Para
comprenderlas es útil haber vivido un cúmulo de situaciones y quizá, hasta haber costado una gran
cantidad de dinero, porque es un hecho: también se aprende de los propios errores. Este elemento
también considera otros subelementos como: personalidad, actitud, conocimientos y capacidad.

Estudiantes de Posgrado de UNID Cd. Obregón en sesión de MTD

Clientes. La mayoría de las organizaciones formulan su misión, objetivos, estrategias y políticas


(planes que orientan la toma de decisiones), asegurando la coordinación de recursos, con un
elemento central: el cliente. Se le conoce como a la figura que siempre está presente demandando
productos (bienes y servicios) para satisfacer sus necesidades. En toma de decisiones, además de
identificar a los individuos comprometidos con el proceso, hay que enumerar todos los que se verían
afectados por una decisión: directivos, administradores, personal de otros departamentos, así como
clientes y proveedores. En la misma forma que se consideran las metas y valores de la organización,
deberán considerarse las metas y valores del cliente (interno o externo de la empresa).

Dificultades. Existen tres tipos de dificultades en la toma de decisiones: riesgo, renuncia y


responsabilidad. El primer término se define como la posibilidad de que ciertos eventos acontezcan.
Hay que tomar en cuenta el grado de riesgo porque, aunque se hayan estudiando con profundidad
las alternativas, cuando se toma una decisión no se elimina totalmente la posibilidad de equivocarse
o de que no resulte como se esperaba. Además es importante recordar también el hecho de que al
elegir, se está renunciando a las ventajas que pueden ofrecer las otras alternativas de solución. La
responsabilidad es uno de los valores fundamentales que hace posibles las relaciones sanas de
convivencia y de comunicación eficaz entre las personas e implica responder por las acciones
tomadas asumiendo las consecuencias de ellas y actuando en consecuencia. En este sentido también
hay que compartir la responsabilidad de una decisión, si así procede.

Enfoque sistémico. Este elemento esencial de la toma de decisiones interrelaciona a todos los
anteriores, requiere que la habilidad del administrador, relacione con cierto grado de certeza los
factores externos e internos de la empresa, identificando el impacto que tengan también dentro y
fuera de la misma. El administrador debe ser sistémico para estar en posibilidad de garantizar una
decisión que aborde todas las fases pertinentes: recabar la información necesaria, considerar y
comparar correctamente todas las alternativas, identificar las dificultades, evaluar la factibilidad, y
tomar en cuenta las consecuencias. El administrador sistémico prepara medidas lógicas y eficaces,
de manera que el proceso de toma de decisiones puede explicarse con claridad a otras personas.

Estudiantes de Modelos para la Toma de Decisiones desarrollando el Manual de Instrucción

Después de la revisión de los elementos, podemos concluir que para que un administrador tome
decisiones racionales y confiables requiere una correcta combinación de: tipo de decisión, recursos,
método, experiencia, clientes, dificultades y enfoque sistémico, no es nada más elegir la mejor
alternativa, todos esos elementos le pueden brindar información para eliminar, es decir no elegir las
alternativas no convenientes.

Aunque no existe “la receta secreta” o “la fórmula mágica” para la idónea toma de decisiones,
dependerá de la capacidad, la formación, el criterio, así como la propia experiencia de quien vaya a
tomar decisiones, qué elementos considerará y cómo los combinará; siendo esto una excelente
oportunidad de asumir su responsabilidad por las consecuencias de las decisiones tomadas.

Los 8 tipos de decisiones


Vivir es elegir, es un constante cambio. En nuestra vida diaria, todos estamos acostumbrados a
tener que tomar decisiones sobre un sinfín de temas que nos afectan.
Desde las decisiones más mundanas (qué camisa me pondré hoy, qué cocinaré, qué ingredientes
quiero en mi pizza…) hasta las de gran importancia (qué coche me compro, qué quiero ser en la
vida…), todas ellas pasan por el tamiz de nuestras emociones y nuestro pensamiento racional.

Tomar buenas decisiones: la gran clave de éxito en la vida


Tomar buenas decisiones es un auténtico arte y hay muchos factores que nos influyen a la hora de
tomar una determinación. En general, los manuales indican que las buenas decisiones son aquellas
que se toman de forma reflexiva y racional, usando un estilo de pensamiento analítico.
1. Las decisiones racionales

Por ejemplo, a la hora de comprarse un coche, tendríamos que comparar exhaustivamente las
prestaciones y precios de varios modelos y marcas, para así llegar a ciertas conclusiones sobre la
idoneidad de cada una de las opciones disponibles. Involucran nuestra inteligencia analítica y nos
hace sopesar los pros y contras de la decisión que estamos a punto de tomar.
2. Las decisiones emocionales e intuitivas

Aunque es cierto que cuando analizamos rigurosamente todos los aspectos a tener en cuenta es más
probable que lleguemos a mejores conclusiones sobre cuál es el coche más adecuado, en realidad
no todas las decisiones pueden ser tomadas desde esta óptica. En mayor o menor medida, todas las
decisiones que tomamos están influidas por una buena dosis de intuición, y mediadas por nuestras
emociones.
Siguiendo con el ejemplo del coche, y aunque seamos capaces de realizar un examen racional sobre
las marcas y modelos y sobre nuestras exigencias sobre el automóvil que queremos adquirir, es
probable que sintamos cierta predilección (tal vez inconsciente) por alguna marca o modelo por
encima de otros, y aunque racionalmente no existan motivos suficientes para que esto sea así. Esto
lo explica el pensamiento heurístico, y es que los seres humanos tomamos decisiones muy
influenciados por nuestras motivaciones y deseos ocultos. ¡Y esto no tiene por qué ser negativo!
Quizá acabaremos comprando un coche que desde una óptica puramente racional no sea el más
adecuado, pero si somos más felices con esa decisión… ¿quién puede concluir que hemos hecho
mal?
En realidad, el punto importante cuando estamos planteándonos si tomar una decisión u otra es,
precisamente, sacar a relucir todos nuestros pensamientos conscientes e inconscientes, desde lo
más racional hasta lo más intuitivo y emocional, y encontrar un punto medio satisfactorio entre
ambos factores.

Los otros 6 tipos de decisiones


Las decisiones que tomamos, además de lo ya expuesto, pueden clasificarse según diferentes
criterios. En los siguientes seis puntos describiré las decisiones desde el prisma organizativo y
empresarial.

Según la previsión
Si tenemos en cuenta el nivel de estructuración y de previsión con que las tomamos, podemos hablar
de decisiones programadas y no programadas.
3. Decisión programada

Estas decisiones están previamente descritas y establecidas por algún tipo de normativa más o
menos formal, y su ejecución se realiza en base a un cronograma. Son decisiones rutinarias y
estratégicas que, en principio, son automáticas y de efecto inmediato.
4. Decisión no programada

No están programadas ni descritas en ningún texto normativo, y suceden como fruto de la


interacción de la corporación con el entorno humano e institucional. Suelen ser espontáneas y
suelen tener un alcance mayor en el tiempo.

Según la urgencia
Teniendo en cuenta el nivel de urgencia con que se tengan que tomar las decisiones:

5. Decisiones rutinarias

Cuando las circunstancias son parecidas y el contexto es también similar, es probable que las
empresas busquen la forma de establecer ciertos mecanismos recurrentes para tomar decisiones.

6. Decisiones de emergencia

Cuando la situación es inesperada y no hay precedentes, las empresas deben tomar medidas
especiales para adaptarse al desarrollo de los acontecimientos.

Según la trascendencia para la empresa


Las empresas deben funcionar correctamente en diversos ámbitos: desde las rutinas diarias hasta la
comunicación con otras empresas o con las instituciones. En este sentido, podemos dividir las
decisiones según este factor.

7. Estratégicas

Este tipo de decisiones inquieren sobre objetivos de la empresa y tratan de vehicular estas metas
a planes de desarrollo específicos. Usualmente, este tipo de decisiones son las que guían las
corporaciones hacia el éxito o el fracaso, puesto que marcan el camino a seguir. Son decisiones que
suele tomar el director general, el gerente y/o los accionistas.

8. Operativas

Son decisiones imprescindibles para el buen funcionamiento de la organización y una de sus


misiones es resolver los conflictos entre personas, tanto desde un punto de vista humano como
laboral. Su manejo debe ser cuidadoso ya que las decisiones operativas también incluyen
determinaciones sobre la contratación y los despidos.