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CASO PRÁCTICO 1 (TEMA 3)

En una zona del norte de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM), hay un CEIP
de línea 2 con un nivel socio-cultural medio. En el aula de 4 años se encuentra un
alumno con muchas dificultades en atención, percepción y memoria y un desfase
significativo con respecto a su grupo-clase. La tutora, junto con el quipo de apoyo,
proponen su permanencia un año más en dicho curso. Explica cuál sería el proceso
a seguir, ya que todavía no se le ha realizado un estudio psicopedagógico.

Antes de empezar con la resolución del caso, es primordial citar la normativa vigente en
nuestro sistema educativo para poder justificar nuestras propuestas.
Según la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (a partir de ahora LOE), en
su texto consolidado, teniendo en cuenta las modificaciones de la Ley Orgánica 8/2013,
de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad de la Educación (a partir de ahora
LOMCE), el principio de normalización y, como consecuencia, el principio de
integración escolar, deben ser pilares básicos de la educación en todas sus etapas: un
modelo educativo que se sustenta en un sistema único para todos, ofreciendo un currículo
ordinario con capacidad de adaptarse a las características de todos los alumnos.

En el enunciado se nos confirma que el alumno al que tiene que ir dirigida nuestra
intervención educativa tiene 4 años, por lo que se encuentra en el segundo ciclo de
la Educación Infantil.Veamos las características básicas de esta etapa educativa:
Según el Real Decreto 1630/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las
enseñanzas mínimas del segundo ciclo de Educación Infantil, la finalidad última de esta
etapa es la de contribuir al desarrollo físico, afectivo-emocional, social e intelectual de
los niños y niñas que la cursan.

Siguiendo los datos del enunciado del caso práctico, el CEIP donde está escolarizado
el alumno pertenece a la Comunidad Autónoma de Madrid (a partir de ahora
CAM), por lo que nos centraremos en justificar nuestras propuestas de intervención
bajo el marco normativo de ésta.
El RD 1630/2006 anteriormente citado, es desarrollado en la CAM por el Decreto
17/2008, de 6 de marzo, del Consejo de Gobierno, por el que se desarrollan para la
Comunidad de Madrid las enseñanzas de la Educación Infantil. De este decreto podemos
extraer que la Educación Infantil es una etapa educativa que atiende a alumnos con edades
comprendidas desde los 0 a los 6 años, dividiéndose en dos ciclos: un 1º ciclo de los 0 a
los 3 años y otro 2º ciclo de los 3 a los 6 años. En éste se concretan los contenidos y
criterios de evaluación para la etapa, dividiéndose éstos en 3 ámbitos de experiencias, con
una metodología basada en la experiencia, actividades y carácter lúdico. Todo ello bajo
un enfoque de afectividad y respetando siempre su nivel madurativo y ritmos de
aprendizaje.

El alumno al que nos referimos está presentando graves dificultades en atención,


percepción y memoria y tiene un desfase significativo con respecto a su grupo-clase.
Es en este momento cuando el currículo y los recursos ofrecidos deben responder a las
necesidades educativas especiales que pueda presentar cualquier alumno. La
LOE/LOMCE (ya mencionadas), dedica su Capítulo I a los Alumnos con Necesidades
Específicas de Apoyo Educativo (a partir de ahora ACNEAE), aquellos “alumnos que
requieren una atención educativa diferente a la ordinaria por presentar alguna
necesidad específica de apoyo educativo”.
Nuestro sistema educativo, bajo el modelo de integración escolar, tiene la obligación
de ofrecer recursos personales y materiales para atender las necesidades que surjan
en los alumnos en cualquier momento durante su proceso de aprendizaje. Por todo
ello, está más que justificada la intervención de diferentes profesionales en el caso
de dicho alumno que está presentando necesidades educativas especiales (a partir de
ahora NEE). Entre estos recursos personales destacamos la figura del mestro
especialista en pedagogía terapéutica (a partir de ahora PT).
Aunque también hay otros de vital importancia como el Equipo de Orientación Educativa
y Psicopedagógica adscrito al centro (a partir de ahora EOEP). No debemos olvidar que
la atención a la diversidad requiere un trabajo multidisciplinar y en constante
coordinación. Las funciones de nuestra figura como especialistas en la atención a la
diversidad está regulada por la Resolución del 15 de junio de 1989. Según ésta, el PT debe
intervenir en cinco ámbitos: con el profesor tutor, con los alumnos, con el ciclo y el
claustro, con el EOEP y con la familia. Por lo tanto, nuestra intervención debe abarcar
todos ellos.

Es el Real Decreto 696/1995, de 28 de abril, de ordenación de la educación de los


alumnos con necesidades educativas especiales, el que definitivamente regula las
condiciones para la atención educativa a los ACNEE y el que nos otorga a nosotros como
PT un papel prioritario en la intervención educativa de estos alumnos.

Volviendo al enunciado del caso práctico, se nos dice que, debido a las dificultades
que está presentando el alumno, el tutor y el equipo de apoyo, proponen que
permanezca un curso año más en dicho curso. Se nos solicita que expliquemos desde
nuestra posición como PT cuál sería el proceso a seguir, ya que todavía no se le ha
realizado un estudio psicopedagógico.
Según la Orden 680/2009, de 19 de febrero, por la que se regulan para la Comunidad de
Madrid la evaluacón en la Educación Infantil y los documentos de aplicación, la
evaluación de los ACNEE, se regirá, con carácter general, por los criterios de evaluación
de cada una de las áreas.

En el caso del alumno al que debemos atender, tanto el tutor como el equipo de
apoyo están de acuerdo en que permanezca un año más en el mismo curso, dato del
que podemos deducir que dicho alumno no ha alcanzado los objetivos generales del
curso para poder promocionar con garantía al siguiente ni tampoco el nivel de
integración social esperado. Por ello, debemos estudiar otras posibilidades que se
ajusten al marco normativo vigente.
Es la Orden 1493/2015, de 22 de mayo, de la Consejería de Educación, Juventud y
Deporte, por la que se regula la evaluación y la promoción de los ACNEE, que cursen
segundo ciclo de Educación Infantil, Educación Primaria y Enseñanza Básica
Obligatoria, así como la flexibilización de la duración de las enseñanzas de los alumnos
con altas capacidades intelectuales en la CAM, la que establece que la identificación
inicial de las NEE del alumno será realizada por el tutor y el quipo docente y que en el
momento que se detecten, será prioritario el establecer medidas de atención a la
diversidad para satisfacer sus NEE. Desde el primer momento, la familia estará informada
sobre la nueva situación.
Si después de detectar las NEE del alumno del caso práctico, tanto el equipo docente
coordinado por el tutor como el equipo de apoyo, consideran que debe permanecer
un año más en el mismo curso, deberemos seguir un protocolo de actuación:
Primero, tendremos que informar al equipo directivo sobre dicha situación y presentarles
la demanda que solicitamos para atender las NEE del alumno.
Después, el equipo directivo se pondrá en contacto con la familia para informarles de la
petición y saber su opinión (es importante recalcar que la familia deberá estar de acuerdo
para que se inicie el proceso de realización de la evaluación psicopedagógica).
Si la familia lo considera oportuno y viable, se derivará el caso al EOEP adscrito al centro
para que se le realice al alumno una evaluación psicopedagógica.
La Orden 1493/2015 citada anteriormente hace mención sobre el proceso de evaluación
psicopedagógica, definiéndolo como “el proceso de recogida, análisis y valoración de la
información relevante referida al alumno y a su contexto familiar y escolar necesaria
para determinar si un alumno tienen NEE (…), si precisa adaptación curricular de
acceso o significativa y para tomar las decisiones relativas a su escolarización y
promoción”.
Pero es la Orden Ministerial del 14 de febrero de 1996, por la que se regula el
procedimiento para la realización de la evaluación psicopedagógica y el dictamen de
escolarización y se establecen los criterios para la escolarización de los ACNEE, la que
explica con detalle los pasos para realizar la evaluación psicopedagógica que tendremos
que realizar al alumno del caso práctico para saber si presenta NEE y necesita una
propuesta curricular diferente a la ordinaria y poder decidir con un criterio más objetivo
si promociona o no. Según esta OM, el responsable de la evaluación psicopedagógica es
el EOEP (Resolución de 28 de julio de 2005, del director general de centros docentes por
la que se establece la estructura y funciones de los EOEP en EI, EP y EE en la CAM) con
asesoramiento del equipo docente que está interviniendo con el alumno (teniendo muy en
cuenta la opinión del tutor) y participación de la familia para aportar información
relevante. Éste será un proceso en el que, a través de diferentes pruebas de carácter
pedagógico y curricular se valorará la situación madurativa y curricular del alumno para
conocer si necesita apoyos e intervenciones educativas más extraordinarias que las que
se venían llevando a cabo. Las conclusiones se recogerán en el informe psicopedagógico
que se guardará bajo custodia con la documentación del alumno.

Si después de realizar la evaluación psicopedagógica, el informe psicopedagógico


determina que el alumno tiene NEE, inmediatamente el centro con el apoyo de los
profesionales especializados en la atención a la diversidad, tendría que establecer
medidas para compensar sus NEE. Hablamos de concretar el currículo al máximo:
las adaptaciones curriculares que, dependiendo de las circunstancias del alumno y
su desfase curricular respecto a su grupo-clase, podrían ser de acceso, no
significativas o significativas.
Por lo tanto, el alumno citado en el caso podría ser considerado un Alumno con
Necesidades Educativas Especiales (a partir de ahora ACNEE). En el Art. 73 de la
LOE/LOMCE ya citadas, se entiende por “alumno que presenta necesidades educativas
especiales aquel alumno que, durante un periodo de su escolarización o a lo largo de
toda ella, requiera determinados apoyos y atenciones educativas específicas derivadas
de discapacidad o trastornos graves de conducta”.
Tras este paso, quedaría por decidir si permanece un año más en el mismo curso o
pasa al siguiente curso.
Para ello, la mencionada ya Orden 1493/2015 y la Circular de la Dirección General de
Educación Infantil y Primaria sobre la permanencia de un año más en la etapa de
Educación Infantil de los ACNEE, establecen que los ACNEE podrán permanecer en un
curso más en el segundo ciclo de Educación Infantil de manera excepcional (primero
deberían de agotarse otras opciones más ordinarias), siempre y cuando no haya
permanecido un año más en el primer ciclo de esta etapa.

No tenemos información para saber con certeza si el alumno ha permanecido un año


más en el primer ciclo, por lo que la decisión de no promoción o promoción
dependerá de si lo hizo o no. Debemos recalcar que esta decisión deberá ser muy
consensuada por parte de todo el equipo docente y con participación de la familia.
Esta medida, si se llegase a tomar deberá ser con el objetivo de que el alumno tenga
un año más para evolucionar a nivel madurativo y siempre que se considere que es
beneficioso para que consiga los objetivos de la etapa y un mayor nivel de
integración social.
Aun con el visto bueno del equipo docente, EOEP, equipo directivo y familia, será la
Dirección de Área Territorial correspondiente a la zona del CEIP donde está escolarizado
el alumno quien decida definitivamente sobre la promoción o permanencia un año más
en el mismo curso. Se seguirá el siguiente procedimiento: el director del CEIP solicitará
la permanencia de un año más en la etapa de EI a la DAT en el útiomo trimestre del curso
escolar. La solicitud irá acompañada de la siguiente documentación:
- Informe psicopedagógico actualizado.
- Informe motivado del tutor y el equipo docente.
- Conformidad de los padres y/o tutores legales del alumno con la propuesta.
A continuación, el titular de la DAT resolverá la autorización, previo informe del Servicio
de Inspección Educativa, trasladando la decisión al CEIP antes de la finalización del curso
vigente. En cualquier caso, sea cual sea la decisión a tomar, la evaluación
psicopedagógica tiene carácter flexible y revisable, es decir, podrá modificarse o cambiar
las decisiones tomadas (no debemos olvidar que el objetivo siempre será ofrecer al
ACNEE las condiciones más normalizadas y ordinarias posibles).

Para terminar con la resolución del caso práctico, es importante recalcar que nosotros
como PT tenemos unas funciones reguladas a nivel legal. En este caso, hemos atendido a
todas. Como se ha podido ver, la intervención es multidisciplinar y tiene en cuenta
múltiples variables a la hora de tomar dicha decisión.
Nuesstro sistema educativo debe velar por la atención a la diversidad y nuestra figura es
una pieza básica para que el sistema de integración escolar sea una realidad.