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CÓMO HACER ACEITES HERBALES

NOTA: Hay personas que ponen las hierbas a baño maría. Yo no lo hago ya que el calor puede
destruir las propiedades de la planta y degradar la calidad del aceite. Uso tiempo en vez de calor.

MATERIALES

Para hacer el aceite necesitas:

-Las hierbas de tu elección


-Un cuchillo y tabla para cortar o tijeras
-Un frasco de vidrio con tapa (ojalá transparente)
-Una cuchara
-Un aceite portador (ver final del documento)
-Una etiqueta adhesiva

Para decantar el aceite un mes después necesitarás:

-Un frasco del mismo tamaño


-Un colador de metal que caiga en la boca del frasco
-Un pedazo de tela para cubrir el colador (muselina, estopilla, paño de cocina)
-Una etiqueta adhesiva

INSTRUCCIONES:

1. Escoge las hierbas a utilizar. Hay muchas para escoger. Mis plantas silvestres favoritas para usar
son las acículas de hoja perenne (pino, cedro, abeto, etc.), hierba de San Juan (hipérico) y
milenrama. También puedes usar plantas cultivadas como la lavanda, la caléndula o el romero. Elige
sólo plantas que conoces bien y/o has investigado. Si la planta es nueva para ti o para tu piel, aplica
el aceite en un punto pequeño al principio para asegurarse de que no haya ninguna reacción. Al final
de este documento pongo algunas de uso común para hacer aceites herbales, pero hay muchísimas
más, averigua y encuentra las que más te gusten!

2. Pica la hierba tan finamente como puedas, mientras más partes de la hierba entren en contacto
con el aceite, mejor se absorberán sus propiedades. Por tanto, cuanto más fino lo piques, más fuerte
será tu medicina. Las licuadoras son muy útiles para acículas de hoja perenne, para las partes más
duras de una planta (corteza, raíz) y para grandes cantidades. Puedes usar un cuchillo para hojas y
flores más suaves y para cantidades más pequeñas.

3. Llena 3/4 del frasco de vidrio con las hierbas picadas. Siempre recomiendo utilizar un frasco de
al menos un litro.

4. Vierte lentamente el aceite portador sobre las hierbas hasta llenar casi todo el frasco.
5. Con una cuchara o palillo remueve lentamente el aceite y las hierbas, haciendo que las burbujas
de aire que se hayan formado suban a la superficie. Una y otra vez. A lo largo del día sigue
removiéndolo. La idea es que no quede ninguna o casi ninguna burbuja de aire en el aceite. Cuando
estés segura que no queda ninguna, llena el frasco con aceite completamente hasta que toque la
tapa cuando la pongas. No dejes espacio para que entre aire. El aire puede causar moho. Revisa tu
aceite cada pocos días (recomiendo cada dos días) y remuévelo en caso que se hayan formado
burbujas de aire. Si baja el nivel de aceite (sí, puede pasar), rellénalo hasta el tope nuevamente. Si
ves manchas de moho cuando abras el aceite, no hay problema, sólo quítalo.

6. Recomiendo poner un plato debajo de tu frasco, el aceite puede derramarse. (Sí, el nivel de
aceite puede subir o bajar, o ambos).

7. Etiqueta tu aceite: la hierba o hierbas que usaste, el tipo de aceite portador y la fecha de
fabricación.

8. Déjalo reposar en un lugar seco, fresco y oscuro. Algunas personas lo dejan 2 semanas o hasta
6, yo lo dejo 4 semanas o un ciclo lunar completo. Prueba qué funciona mejor para ti. También me
gusta ponerlo bajo la luz de luna durante la luna llena. Marca el calendario o pone algún tipo de
recordatorio en tu celular para revisar el aceite y luego para su fecha de decantación.

Un mes después...

9. A decantar. Quizás quieras pedirle a una amiga que te ayude, especialmente si hiciste una gran
cantidad porque es un poco caótico. Hazlo desnuda o con ropa que se pueda manchar y ten toalla
nova a mano. En un frasco del mismo tamaño que el que usaste, pone el colador de metal en la boca
y encima la muselina, gasa o trozo de tela que hayas elegido. Así tienes un doble filtro.

10. Vierte lentamente tu aceite herbal en el colador cubierto de tela para empezar a decantarlo.
Sigue vertiendo hasta que tu frasco original esté vacío.

11. Exprime el aceite de la hierba que queda para que todo quede en tu nuevo frasco. Desecha la
tela y la pulpa de la hierba aceitosa ya que no se pueden reutilizar.

12. Puedes mantener tu aceite en este frasco o dividirlo en otros más pequeños para compartir.
De cualquier manera, etiquétalo (hierba, aceite portador (tipo de aceite) y fecha de fabricación). Los
aceites herbales son regalos personalizados y muy bien recibidos!

RECUERDA ETIQUETARLO o un día te encontrarás con un frasco en el fondo de la despensa y te


preguntarás qué es y si todavía es utilizable.

13. ¡Ya está listo para usar!


ALGUNAS HIERBAS Y SUS PROPIEDADES:

1. Caléndula (flores): Suaviza y calma la piel.

2. Quilloi Quilloi [Capiquí] (hojas y flores): increíblemente refrescante, calmante y antiinflamatorio.


Muy bueno para la inflamación o quemaduras solares.

3. Diente de león (flores): alivia la tensión y ayuda a romper y alejar los bloqueos emocionales
profundamente arraigados dentro del cuerpo. Termina con la congestión física y el letargo.

4. Acículas de hoja perenne (pino, cedro, secoya, abeto, etc.): Además de tener un aroma delicioso,
son antiinflamatorias (especialmente en las articulaciones, excelente para la artritis), estimulantes
de la circulación (bueno para la inactividad o para las personas que sienten frío constantemente),
contienen compuestos para combatir el cáncer (¡masaje mamario!), antiséptico, antibacteriano,
antiviral, antifúngico, antitumoral.

5. Lavanda (hojas y flores): refrescante, antiséptica, limpiadora, relajante, nutritiva. Ideal para
bebés y niños.

6. Artemisa (hojas y flores): venerada en la medicina tradicional china para sacar cosas a la
superficie. Tonifica y regula el sistema reproductor femenino. Espiritualmente es usado como una
ayuda para mejorar el sueño y abrir portales de percepción extrasensorial. Nos ayuda a recordar
quiénes somos en un nivel fundamental, que nos conecta con nuestros antepasados, el sueño y la
naturaleza.

7. Llantén (hojas): perfecto para la irritación de la piel, picazón y erupciones. Se usa para aliviar la
hinchazón y para extraer astillas, espinas e infecciones e inflamación por picaduras y mordeduras.
Puede mejorar el tiempo de curación de las heridas. Me encanta combinarlo con la pamplina.
Antimicrobiano, antiinflamatorio, antitóxico.

8. Rosa (flores): Nutre y calma la piel y el alma. Sana el corazón. Utilizar rosas de fragancias fuertes
para mejores resultados.

9. Romero (hojas y flores): Conocido por sus propiedades estimulantes, hace que la circulación
mejore y anima el cerebro con su aroma refrescante. Alivia los músculos rígidos y es útil para la
artritis y el reumatismo (puedes combinarlo con un árbol de hoja perenne para potenciar esto
último). Ideal para el clima frío.

10. Hierba de San Juan (hojas y flores): Calma los músculos adoloridos. Cura el daño nervioso, los
moretones, golpes y dolores. Ideal para el dolor de espalda y la ciática. Relaja todo el sistema para
apoyar y facilitar cualquier sanación física.

11. Violeta (hojas y flores): refrescante, demulcente, tonificante. Tiene afinidad con el sistema
linfático y se utiliza como base para muchas fórmulas de masaje mamario.

12. Milenrama (hojas y flores): alivia los músculos adoloridos y los moretones, aporta energía a las
áreas de estancamiento del cuerpo. Antiinflamatoria y antimicrobiana. Espiritualmente, se utiliza
para la protección y el fortalecimiento de los límites. Alivia el tejido mamario y los pezones sensibles.
Hay miles de otras hierbas y plantas que puedes utilizar, recomiendo buscar en internet o comprar
un libro sobre plantas medicinales o Medicina natural si te interesa.

SOBRE LOS ACEITES PORTADORES:

-Yo siempre uso aceite de oliva porque se mantiene fresco durante más tiempo y tiene mejore
propiedades preservantes pero puedes utilizar también aceite de argán, jojoba, rosa mosqueta,
coco, almendras, nuez, caléndula, girasol, sésamo, etc.

-Recomiendo evitar aceites que tengan un olor demasiado fuerte, ya que compiten con el aroma de
las hierbas.

-El aceite de jojoba es el mejor preservante que hay, pero también uno de los más caros.

DURACIÓN: Un aceite herbal puede durar de 1 a 2 años.