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LEYES DE EMERGENCIA

Definición:

Son aquellas leyes que regulan la actividad extraordinaria que el Estado debe efectuar
frente a un estado de emergencia; así como las acciones ordinarias para prevenir
situaciones ante riesgos inminentes de emergencia, en todo el territorio nacional. Su
finalidad es conferir un marco jurídico ágil y eficaz para enfrentar situaciones de
emergencia o prevenirlas que garantice el manejo oportuno, coordinado y eficiente de
todos los recursos humanos, técnicos, administrativos y económicos, a fin de resguardar
la vida, la integridad física, el patrimonio de los habitantes del país y, en general, la
conservación del orden jurídico y social.

Leyes de emergencia en Perú:

El doctor Luis Antonio Eguiguren, presidente de la Asamblea Constituyente de 1931, ha


dejado en su libro En la Selva Política. 1930-1933, un testimonio punzante de lo que
ocurrió apenas elegido presidente Luis M. Sánchez Cerro. Eguiguren protestó contra el
proyecto de Ley de Emergencia en carta dirigida a quien hasta entonces era su amigo y a
quien había ayudado, Sánchez Cerro.

Clemente Revilla, hombre de Palacio, aprovechando que Eguiguren, impulsado por la ira,
había abandonado momentáneamente su puesto, hizo aprobar, el 9 de enero de 1931, la
Ley de Emergencia. Para eso, invitó a la soldadesca a la sala de sesiones.

Entre los crímenes que castigaba la Ley figuraban "la incitación a los Institutos Armados a
rebelarse contra la autoridad constituida". También se castigaba la violencia contra
personas, cosas o propiedades, y hasta las expresiones gravemente ofensivas a la
respetabilidad de las instituciones del Estado o de los representantes del Poder Público.
Se suprimía el habeas corpus.

La Ley no aplacó a la nación. El 30 de abril asesinan a Sánchez Cerro. El 8 de mayo se


produce una sublevación de la marinería. El levantamiento aprista de Trujillo estalla el 7
de julio, cuando Haya de la Torre está preso.

La Constitución, finalmente aprobada sin la oposición más incómoda en abril de 1933,


contenía un artículo, el 53, que prohibía "los partidos políticos de organización
internacional" y establecía que "los que pertenecen a ellos no pueden desempeñar
ninguna función pública."

Después, bajo el general Oscar R. Benavides, vendría la ley 8505, de 1937, que colocaba
los delitos políticos bajo la jurisdicción de la justicia policial. Luego, en 1939, la Ley de
Imprenta, que castigaba incluso "discursos, conferencias, gritos o amenazas
pronunciados en lugares o reuniones públicas".

El último eslabón de los precedentes fue la Ley de Seguridad Interior de la República,


dictada por Manuel Arturo Odría. Prohibía a los partidos aprista y comunista. Para no
verse en la necesidad de declarar la suspensión de garantías cada mes, convirtió en
permanente esa suspensión.

Actualmente el Artículo 137 de la Constitución Política del Perú permite al Presidente de


la República, con acuerdo del Consejo de Ministros, declarar, por plazo determinado, en
todo el territorio nacional, o en parte de él, el Estado de emergencia, en caso de
perturbación de la paz o del orden interno, de catástrofe o de graves circunstancias que
afectan la vida de la Nación. En esta eventualidad, puede restringirse o suspenderse el
ejercicio de los derechos constitucionales relativos a la libertad y la seguridad personales,
la inviolabilidad del domicilio, y la libertad de reunión y de tránsito en el territorio
comprendidos en los incisos 9,11 y 12 del artículo 2o y en el inciso 24, apartado del
mismo artículo. En ninguna circunstancia se puede desterrar a nadie. El plazo del estado
de emergencia no excede de sesenta días. Su prórroga requiere nuevo decreto. En
estado de emergencia las Fuerzas Armadas asumen el control del orden interno si así lo
dispone el Presidente de la República. Estado de sitio, en caso de invasión, guerra
exterior, guerra civil, o peligro inminente de que se produzcan, con mención de los
derechos fundamentales cuyo ejercicio no se restringe o suspende. El plazo
correspondiente no excede de cuarenta y cinco días. Al decretarse el estado de sitio, el
Congreso se reúne de pleno derecho. La prórroga requiere aprobación del Congreso."

Leyes de emergencia en Chile:

Según el artículo 40 de la Constitución Política de la República de Chile: En caso de


guerra interna o conmoción interior, el Presidente de la República podrá, con acuerdo del
Congreso, declarar todo o parte del territorio nacional en estado de sitio. El Congreso,
dentro del plazo de diez días, contados desde la fecha en que el Presidente de la
República someta la declaración de estado de sitio a su consideración, deberá
pronunciarse aceptando o rechazando la proposición, sin que pueda introducir
modificaciones. Si el Congreso no se pronunciare dentro de dicho plazo, se entenderá
que aprueba la proposición. Sin embargo, el Presidente de la República, previo acuerdo
del Consejo de Seguridad Nacional, podrá aplicar el estado de sitio de inmediato,
mientras el Congreso se pronuncia sobre la declaración. Cada rama del Congreso deberá
emitir su pronunciamiento, por la mayoría de los miembros presentes, sobre la
declaración de estado de sitio propuesta por el Presidente de la República. Podrá el
Congreso, en cualquier tiempo y por la mayoría absoluta de los miembros en ejercicio de
cada Cámara, dejar sin efecto el estado de sitio que hubiere aprobado. La declaración de
estado de sitio sólo podrá hacerse hasta por un plazo máximo de noventa días, pero el
Presidente de la República podrá solicitar su prórroga, la que se tramitará en conformidad
a las normas precedentes. El Presidente de la República, con acuerdo del Consejo de
Seguridad Nacional podrá declarar todo o parte del territorio nacional en estado de
emergencia, en casos graves de alteración del orden público, daño o peligro para la
seguridad nacional, sea por causa de origen interno o externo. Dicho estado no podrá
exceder de noventa días, pudiendo declararse nuevamente si se mantienen las
circunstancias.

Leyes de Emergencia en Alemania:

El 27 de febrero de 1933 ocurrió un incendio perpetrado contra el edificio del Reichstag en


Berlín, Hitler, quien había jurado como Canciller de Alemania cuatro semanas antes, el 30
de enero, instó al presidente Paul von Hindenburg a que firmara un decreto de
emergencia para suspender las libertades civiles con el fin de «contrarrestar la
confrontación despiadada del Partido Comunista de Alemania». Ese decreto fue llamado
el Decreto del incendio del Reichstag, El decreto llevaba seis artículos solamente. El
artículo 1 suspendía "hasta nuevo aviso" el ejercicio del derecho a la libertad de
expresión, la libertad de prensa, la libertad individual de la persona, la libertad de
asociación, la libertad de reunión y el secreto de las comunicaciones, mientras a la vez
permitía a las autoridades practicar arbitrariamente registros de domicilios o de oficinas,
confiscar bienes privados y ejecutar otras restricciones a la propiedad. Los artículos 2 y 3
otorgaban al gobierno del Reich todas las facultades propias de los Länder de Alemania,
establecidos por la Constitución de Weimar, en cuanto a la "custodia de la seguridad
pública", vulnerando las autonomías locales previstas por la Constitución; los artículos 4 y
5 fijaban penas severas para los actos contrarios a la seguridad pública, desde multas por
15,000 Reichsmark hasta penas de cárcel mayores a las fijadas hasta entonces por el
Código Penal (el cual quedó ampliamente modificado para aumentar drásticamente
diversas penas), incluyendo la pena de muerte para quienes causaren daños a bienes
públicos o quienes "opusieran resistencia a autoridades del Reich"; el artículo 6 fijaba
finalmente que el decreto entraba en vigencia en todo el país con efecto retroactivo, lo
que permitió aplicar la pena de muerte al supuesto causante del incendio del Reichstag,
Marinus van der Lubbe (guillotinado el 10 de enero de 1934) y construir los primeros
campos de concentración.

Para complementar ese decreto, el Parlamento alemán aprobó la Ley Habilitante de 1933
el 23 de marzo de ese mismo año. Esta ley concedía al Canciller Adolf Hitler y a
su gabinete el derecho a aprobar leyes sin la participación del parlamento, lo que supuso
de facto el fin de la democracia, de la República de Weimar y de su Constitución.

Más adelante, en 1968, fue aprobada la llamada Ley de Emergencia con la posibilidad de
restricciones de derechos civiles en el caso de guerra, por el gobierno de Gran Coalición
formado por democristianos y socialdemócratas. La aprobación de la "Ley de Emergencia"
fue muy controvertida en su momento y provocó numerosas protestas en contra, ya que a
muchos alemanes les recordó a la Ley habilitante de 1933 que permitió a los nazis
hacerse con el poder absoluto.

Leyes de Emergencia en Francia:

La Ley de Orientación y Programación de la Seguridad Interior (LOPSI 1), adoptada en


2002, ya abría a la policía el acceso, a distancia, de los datos conservados por los
operadores y proveedores de acceso a internet, y anulaba además el control judicial
[sobre esa acción policial]. Vendría después un conjunto de legislaciones (la LOPSI 2 de
2011 como la Ley de Inteligencia de 2015) que refuerzan las medidas ya adoptadas
anteriormente y que van cada vez más lejos en la posibilidad de tratar a los ciudadanos
franceses como enemigos,

Después de los atentados perpetrados en París el 13 de noviembre de 2015 había sido


proclamado un primer estado de emergencia, de 12 días, el cual fue prolongado por 3
meses mediante la ley 2016-162, del 19 de febrero de 2016. Luego de la masacre del 14
de julio, fue prolongada nuevamente por 6 meses, mediante la ley 2016-987, del 21 de
julio de 2016.

Dos de las cuatro leyes que prolongan el estado de emergencia son especialmente
importantes: la ley del 20 de noviembre de 2015 y la del 21 de julio pasado.

La primera de esas dos leyes modifica profundamente varias disposiciones de la ley de


1955, en lo tocante a las condiciones de la detención domiciliaria y las modalidades de los
registros, otorgando a la policía y a la fiscalía un margen de interpretación casi ilimitado:
permite el inicio de acciones legales basándose únicamente en intenciones. La segunda
aporta nuevamente varias modificaciones en lo tocante a los registros; también hace más
duro el arsenal penal, pues varias de sus disposiciones en cuanto a alargar las penas
pueden aplicarse incluso sin que se haya proclamado el estado de emergencia; y, más
importante aún, instaura una vigilancia numérica masiva.

Bibliografía:

- Estado de emergencia cancela las libertades en Francia, www.contralinea.com.mx

- El estado de emergencia en Francia va mucho más allá de la lucha contra el terrorismo


EL MUNDO, www.elmundo.es
- Ley Habilitante de 1933 - Wikipedia, la enciclopedia libre, es.wikipedia.org

-Decreto del incendio del Reichstag - Wikipedia, la enciclopedia libre, es.wikipedia.org