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Encabezado: CLASES SOCIALES

Las Clases Sociales

Paco Javier Enriquez Gutierrez

Conservatorio Luis Duncker Lavalle

Diciembre 14 de 2018

Notas

Sociologia II semestre, Profesora: Ysabel Medina Loayza

La correspondencia relacionada con esta investigación debe ser dirigido a Paco Javier

Enriquez Gutierrez

Contacto: pakonegocios@gmail.com
Clase Social

La clase social es una forma de estratificación social en la cual un grupo de individuos

comparten una característica común que los vincula social o económicamente, sea por su función

productiva o "social", poder adquisitivo o "económico" o por la posición dentro de la burocracia

en una organización destinada a tales fines. Estos vínculos pueden generar o ser generados por

intereses u objetivos que se consideren comunes y que refuercen la solidaridad interpersonal. La

formación de un sistema de clases depende del hecho de que sus funciones sociales sean,

independientemente de la existencia de una vinculación orgánica, mutuamente dependientes a un

marco social mayor.

La sociedad de clases constituye una división jerárquica basada principalmente en las

diferencias de ingresos, riquezas y acceso a los recursos materiales. Aunque las clases no son

grupos cerrados y un individuo puede moverse de una clase a otra.1 Este sistema está muy

relacionado con el sistema productivo y es el típico sistema de estratificación de las sociedades

de Europa en los siglos XVII y XIX, hoy extendido a casi todo el orbe, así como en gran medida

de las sociedades mercantiles de la Antigüedad.2

Características Generales

La adscripción a determinada clase de un individuo se determina básicamente por criterios

económicos, a diferencia de lo que sucede en otros tipos de estratificación social, basados en

castas y estamentos, donde el criterio básico de adscripción en principio no es económico


(aunque la adscripción a un determinado grupo pueda conllevar secundariamente condicionantes

económicos).

1. Generalmente, para el conjunto de individuos que configura una clase existen unos

intereses comunes, o una estrategia social maximizadora de su poder político y

bienestar social. En ciertos casos, un cierto número de individuos se desentiende de los

intereses de su clase social.

2. Las condiciones económicas que conllevan la adscripción a una u otra clase

generalmente están determinadas por el nacimiento y herencia familiar. Así en la

mayoría de las sociedades los hijos de las clases desfavorecidas a lo largo de su vida

seguirán formando parte de las clases desfavorecidas, y los hijos de las clases más

acomodadas tienen mayor probabilidad de ser parte durante el resto de su vida de la

clase acomodada.3

El conjunto de las clases sociales y sus relaciones, forman un sistema de clases que es típico

de las sociedades industriales modernas.

En este tipo de sociedad basada en el mercado, se reconoce una mayor movilidad social que

en otros sistemas de estratificación social. Es decir, todos los individuos tienen la posibilidad de

escalar o ascender en su posición social por su mérito u otro factor valuado en el mercado. La

consecuencia es la ruptura con las organizaciones estamentarias donde cada persona está ubicada

según la tradición en un estrato específico, normalmente para toda la vida. Sin embargo, pese a

estas posibilidades de ascenso, el sistema de clases no cuestiona la desigualdad en sí misma e

incluso tiende a erosionar los lazos de responsabilidad (que eran jurídicos en las sociedades
estamentales) entre distintas posiciones sociales que se encuentran reducidas a ser oficios y

profesiones y por ende a la búsqueda del beneficio económico para la subsistencia.

En países del tercer mundo muchas clases agrarias patricias incorporan residuos estamentales

o la emulan, develando un pasado ethos jerárquico, bien sea fruto de un colonialismo tradicional

absolutista que lo regimentara y posibilitara, como en América Latina, o por el contrario un

remanente de tradiciones sociales no eliminadas por una colonización modernizadora de cuño

capitalista, como en el caso hindú en el que se conserva con ciertas limitaciones una sociedad de

castas conviviendo con una economía capitalista.

La clase social a la que pertenece un individuo determina sus oportunidades, y se define por

aspectos que no se limitan a la situación económica. También proveen al mismo de ciertas pautas

de comportamiento habituales: los gustos, el lenguaje y las opiniones. Incluso las creencias éticas

y religiosas suelen corresponderse con las de un estatus social que deviene de una posición

socio-económica compartida por similares hábitos de consumo y cierta vida en común.

Un sistema de clases es por tanto, una jerarquización colectiva, donde el criterio de

pertenencia lo determina la relación del individuo con la actividad económica, y principalmente,

su lugar respecto de los medios de producción y dicha condición puede estar estrechamente

correlacionada con la herencia familiar.


Clase Social Según Karl Marx

Karl Marx

Para Karl Marx las clases sociales pueden entenderse de dos formas, sea como:

1. Grupos de individuos que se definen por una misma categorización de sus formas de

relacionarse con los medios materiales de producción (particularmente la forma de

obtención de sus rentas)

2. Una conciencia de clase entendida como la creencia en una comunidad de intereses

entre un tipo específico de relaciones socioeconómicas. Esto se desprende de la breve

descripción que es frecuentemente citada del 18 Brumario de Luis Bonaparte,4 en

ausencia de una exposición dedicada del tópico en el resto de su obra:

Los campesinos parcelarios forman una masa inmensa, cuyos individuos viven en idéntica

situación, pero sin que entre ellos existan muchas relaciones. Su modo de producción los aísla a

unos de otros, en vez de establecer relaciones mutuas entre ellos. Este aislamiento es fomentado

por los malos medios de comunicación de Francia y por la pobreza de los campesinos. Su campo

de producción, la parcela, no admite en su cultivo división alguna del trabajo, ni aplicación

alguna de la ciencia; no admite, por tanto, multiplicidad de desarrollo, ni diversidad e talentos, ni

riqueza de relaciones sociales. Cada familia campesina se basta, sobre poco más o menos, a sí

misma, produce directamente ella misma la mayor parte de lo que consume y obtiene así sus

materiales de existencia más bien en intercambio con la naturaleza que en contacto con la

sociedad. La parcela, el campesino y su familia; y al lado, otra parcela, otro campesino y otra
familia. Unas cuantas unidades de éstas forman una aldea, y unas cuantas aldeas, un

departamento. Así se forma la gran masa de la nación francesa, por la simple suma de unidades

del mismo nombre, al modo como, por ejemplo, las patatas de un saco forman un saco de

patatas. En la medida en que millones de familias viven bajo condiciones económicas de

existencia que las distinguen por su modo de vivir, por sus intereses y por su cultura de otras

clases y las oponen a éstas de un modo hostil, aquéllos forman una clase. Por cuanto existe entre

los campesinos parcelarios una articulación puramente local y la identidad de sus intereses no

engendra entre ellos ninguna comunidad, ninguna unión nacional y ninguna organización

política, no forman una clase. Son, por tanto, incapaces de hacer valer su interés de clase en su

propio nombre, ya sea por medio de un parlamento o por medio de una Convención. No pueden

representarse, sino que tienen que ser representados. Su representante tiene que aparecer al

mismo tiempo como su señor, como una autoridad por encima de ellos, como un poder ilimitado

de gobierno que los proteja de las demás clases y les envíe desde lo alto la lluvia y el sol. Por

consiguiente, la influencia política de los campesinos parcelarios encuentra su última expresión

en el hecho de que el poder ejecutivo somete bajo su mando a la sociedad.5

La doctrina marxista intenta descubrir la objetividad de la existencia de las clases

(clasificaciones) socialmente relevantes a través de la formación de intereses subjetivos

yuxtapuestos y en contraposición a otros grupos de intereses comprendidos en forma similar.6

Las clases sociales aparecen entonces como dualidades antagónicas en un contexto histórico de

conflicto cuyo eje central es el materialismo histórico. De ese enfrentamiento mediado por la

historia surge la lucha de clases que es la manifestación misma del conflicto de los intereses

materiales de los individuos en las relaciones sociales basadas en la explotación. Marx destacó
que, a diferencia de todas las anteriores sociedades de la historia de Occidente con múltiples

grupos de clases antagónicas, en la moderna sociedad capitalista el sujeto social pasa a ser el

capital como proceso social, y el conflicto se simplifica en la formación de dos grandes clases

caracterizadas cuya "distribución" depende de su rol económico: el proletariado y la burguesía.

Esta última, por su función social originaria, dispondría físicamente de los medios de

producción. Le sería propio a las clases burguesas el modo de producción denominado

capitalismo y su apoyo teórico, el liberalismo, comprendido como su epifenómeno ideológico. El

proletariado, como clase oprimida capaz de superar a la burguesía, debería unirse contra ésta

para romper con su explotación. Siendo su negación dialéctica y sin haber generado dentro de sí

nuevas clases opresoras u oprimidas, se volvería el instrumento de la negación de la sociedad con

clases. La condición de su transformación en clase política sería la superación de sus diferencias

geográficas y culturales ("¡Proletarios de todos los países, uníos!" había sentenciado en la última

página del Manifiesto Comunista) y el descubrimiento de su conciencia de clase para así superar

la alienación.7

El marxismo, en tanto teoría y explicación causal de la realidad, ha llegado a autointerpretarse

como la adecuada ideología futura de la clase proletaria. Este enfoque ha sido considerado una

paradoja de autorreferencia por la cual la misma noción marxiana de clase y de "ideología de

clase" se vuelve la reificación de esta clase particular, noción que es a su vez parte de la doctrina

y cuyo criterio de verificación (el éxito en el proceso histórico) es también parte de la misma.8

Otras corrientes marxistas han entendido su pensamiento sociológico como un criterio objetivo y

universal de análisis de la realidad testeado por su carácter "progresista" para el proletariado, o


bien en términos políticos como funcional a un programa de acción de un partido revolucionario

que se presupone será beneficioso para esta clase.9

A pesar de la importancia del concepto de clase para el movimiento político marxista, muchos

autores destacan como sorprendente que el propio Marx nunca diera una definición precisa de

clase en ninguno de sus escritos, a pesar de describir muchas de sus características.10 Éstos, a

partir de ciertas menciones en parágrafos clave, creen posible deducir, en forma alternativa al

marxismo clásico, la noción que el autor habría tenido en mente: entre otras, que la posición

social de un individuo no estaría simplemente determinada por el tipo de fuente de ingreso y por

tanto las clases sociales serían más bien entidades de tipo social y no meramente económicas. Se

recalca también el hecho de que éste haya distinguido claramente, a la manera hegeliana, entre

clase social objetiva (Klasse an sich 'clase en sí') y clase social subjetiva (Klasse für sich 'clase

para sí'), y que, aunque su análisis primigenio era dicotómico, sus escritos posteriores consideran

el desarrollo de estratos intermedios no explicables dentro de una relación binaria opresor-

oprimido. Citan la abrupta interrupción del manuscrito del tercer volumen de El Capital, en el

momento en que está respondiendo a la pregunta ontológica «¿qué constituye una clase?»; en el

mismo la clase no aparece como rígidamente ligada al origen del ingreso o la posición en la

división del trabajo:

La próxima pregunta a responder es ésta: ¿qué forma una clase?, y por ciento que esto se

desprende de suyo de la respuesta a la otra pregunta: ¿qué hace que trabajadores asalariados,

capitalistas y terratenientes formen las tres grandes clases sociales?


A primera vista, la identidad de los réditos y de las fuentes de rédito. Son tres grandes grupos

sociales, cuyos componentes, los individuos que las forman, viven respectivamente de salario,

ganancia y renta de la tierra, de la valorización de su fuerza de trabajo, su capital y su propiedad

de la tierra. Pero desde este punto de vista médicos y funcionarios, por ejemplo, también

formarían dos clases, pues pertenecen a dos grupos sociales diferentes, en los cuales los réditos

de los miembros de cada uno de ambos fluyen de la misma fuente. Lo mismo valdría para la

infinita fragmentación de los intereses y posiciones en que la división del trabajo social desdobla

a los obreros como a los capitalistas y terratenientes; a los últimos, por ejemplo, en viticultores,

agricultores, dueños de bosques, poseedores de minas y poseedores de pesquerías.

La Aproximación Marxista-Leninista A Una Definición De Clase

Según el marxismo-leninismo, la Revolución rusa de 1917 es un primer ejemplo de

sociedades edificadas políticamente por clases obreras

Para el marxismo posterior, las clases sociales van asociadas a la existencia de

contradicciones y la lucha de clases: éstas no existen primero, como tales, para entrar después en

la lucha de clases, lo que haría suponer que existen clases sin lucha de clases. Las clases sociales

cubren como prácticas de clase permanentes también la lucha de clases, y no se dan sino en su

oposición.12 Lenin esbozó en forma más precisa y completa una definición marxista de clase
social, intentando explicar el presupuesto original de oposición entre clases pero sin insistir

acerca de su número ni de su carácter de polarización dual:

Se denominan clases a grandes grupos de hombres que se diferencian por:

1. su lugar en el sistema históricamente determinado de la producción social

2. por su relación (en la mayoría de los casos confirmada por las leyes) hacia los medios

de producción

3. por su papel en la organización social del trabajo y, por consiguiente,

4. por los medios de obtención y por el volumen de la parte de riqueza social de que

disponen.

Las clases son grupos de hombres en los que unos pueden atribuirse el trabajo de otros gracias

a la diferencia del lugar que ocupan en un determinado sistema de la economía social.13

Uno de los aspectos fundamentales del concepto marxista-leninista de las clases sería que

éstas no existen aisladas, sino como parte de un sistema de clases. Las clases sociales sólo

existen unas en relación con otras. Lo que define y distingue a las diversas clases son las

relaciones específicas que se establecen entre ellas. Una clase social sólo puede existir en

función de otra. Las relaciones entre las distintas clases pueden ser de diversa índole, pero entre

ellas destacan las que podemos considerar como relaciones fundamentales o estructurales. Estas

están determinadas por los intereses objetivos que tienen las clases, como resultado de las

posiciones específicas que ocupan en el proceso productivo, como resultado de la situación

específica que tiene cada una de ellas con respecto a los medios de producción. Estas posiciones
diferenciales, que según Lenin permite que una clase social se apropie el trabajo de otra,

determinan que los intereses objetivos de las clases no sólo sean distintos sino contrarios y

opuestos.

De acuerdo al leninismo, la praxis del proletariado al intentar superar su condición como

grupo explotado llevaría a dos etapas finales en la evolución histórica de las formas de

producción occidentales (a diferencia del históricamente invariado modo de producción asiático).

Las etapas primera y final del comunismo como modo de producción son diferenciadas por el

marxismo-leninismo doctrinario,14 de manera relativamente similar a la categorización de

Durkheim,15 como dos organizaciones sociales diferentes más que como una transición

permanente:

Socialismo: Persistencia de las clases sociales no poseedoras de medios de producción y

representación política de su consciencia mediante un partido político. Propiedad pública de la

producción provisionalmente en manos del Estado. Distribución por función.

Comunismo: Abolición de la división social del trabajo y del dinero. Colectivización de la

sociedad civil. Disolución de cualquier forma de clase y absorción en una "comunidad de

productores" de la economía colectiva del Estado. Distribución por necesidad.

Desarrollos Ulteriores Del Concepto

Si bien el triunfo de la acción política marxista no probó la tesis del materialismo histórico

sobre la validez de la propia doctrina, y la estrategia leninista se materializó sin cumplir las

expectativas que se tenían de ella, su dialéctica provocó un giro total en la política y la historia
moderna. La específica aplicabilidad de la teoría de Marx al orden capitalista se explicaría, según

el marxista Karl Reitter, en los siguientes términos:

El resultado de la relación de clases es acumulable a voluntad en forma monetaria y

susceptible además de ser reutilizado en otro momento y otro lugar al objeto de reproducirse otra

vez. Todas las demás relaciones son diferentes: ninguna de ellas muestra esa particularidad. El

hecho de que esa particularidad pudiera desarrollarse históricamente se explica por el despliegue

de lo socioeconómico en tanto que esfera intratable. De nuevo, la descomposición del

feudalismo, la separación de la esfera del Estado político respecto a la sociedad permitió

tematizar la economía como una relación social. En sentido estricto, sólo puede hablarse de

economía dentro del modo de producción capitalista. Tal y como Polanyi ha puesto de

manifiesto, en las sociedades precapitalistas lo económico se presenta estructural e

inextricablemente vinculado a referencias políticas, morales, señoriales y culturales. Por ejemplo,

un análisis de la dinámica económica en su forma pura, tal y como el que Marx llevó a cabo en el

caso del modo de producción capitalista, no es posible en absoluto para una economía de la

antigüedad. Así, pues, hay motivos para pensar que los conceptos de clase y de modo de

producción sólo pueden aplicarse en sentido categórico al capitalismo.16

Las transformaciones sociales al iniciar el siglo XX llevaron a que aparecieran nuevos

aportes, entre ellos los que fueron realizados por Weber y Durkheim.

Clase social según Max Weber


Max Weber

Max Weber contribuyó a atender la complejización social de occidente en el siglo XX

(aparición de capas medias, burocracia, etc) y comprender desde una lógica de la acción social y

la racionalidad. Es un error ver a Weber como a Marx (como la sociología funcionalista lo hizo

creer desde Talcott Parsons) aún siendo éste liberal y cercano al mundo religioso. La distancia

puesta por éste se desarrolló como respuesta al enfoque más reduccionista del marco

metodológico hegeliano de Marx (primacía del factor material económico-tecnológico para

explicar el capitalismo y otras formas socioeconómicas como necesidades históricas evolutivas)

algo que Weber trata de refutar a través de su tesis sobre la ética protestante y la cuestión de un

marco cultural imposible de explicar superestructuralmente, y principalmente mediante su idea

de la comprensión (verstehen) de la acción social. Su marco conceptual debe rastrearse en las

cosmovisiones nietzscheana17 y freudiana,18 desde donde Weber concilia el individualismo

metodológico no atomista con el estudio holista de las estructuras sociales y culturales:19

La sociología interpretativa o comprensiva considera al individuo y su acción como su unidad

básica. Como su átomo, si puedo permitirme emplear excepcionalmente esta discutible

comparación (...) en consecuencia la teoría de la sociología consiste en reducir estos conceptos a

«acciones comprensibles», es decir, sin excepción, aplicables a las acciones de hombres

individuales participantes.

Con su obra La ética protestante y el espíritu del capitalismo presentaría la tesis pluricausal

según la cual si bien puede existir una evolución propia para la sociedad (Comte), el pensamiento

(Hegel) y la tecnología (Marx), ninguna es infraestructura determinante para la otra, así como
también cada una de estas puede describir en el camino de su desarrollo trayectos diferentes

tanto por sí misma como por influencia de las otras. Weber descubrió cómo la actitud de

austeridad y negación del ocio (negocio) en función del lucro del capital que sistematizara

Benjamin Franklin se generalizó sólo como derivado del ascetismo intramundano propio de las

principales variantes de la ética calvinista, y cómo ésta fue condición necesaria (aunque no

suficiente) de existencia de la modernidad burguesa en Occidente:

El hecho que exige explicación histórica es este: en el centro más altamente capitalista de su

época, la Florencia de los siglos XIV y XV, mercado de dinero y capital de todos los grandes

poderes políticos, esta actitud era considerada éticamente injustificable o, cuanto más, tolerable;

mientras que en el siglo XVIII, en las lejanas poblaciones pequeñoburguesas de Pensilvania,

donde los negocios amenazaban reducirse al trueque por mera falta de dinero, donde apenas

había signos de una gran empresa, donde solo se esbozaban los comienzos de un régimen

bancario, se veía en ella la esencia de la conducta moral, impuesta incluso en nombre del deber.

Hablar aquí de un reflejo de las condiciones materiales en la superestructura ideal sería flagrante

tontería. ¿Qué constelación de ideas explicaría el tipo de actividad dirigida en apariencia hacia el

puro lucro, como una vocación por la cual el individuo se sintiera éticamente obligado? Pues ésta

fue la idea que dio justificación y fundamento ético a la modalidad del nuevo empresario.20

Respecto a la teoría de la acción social, el individualismo metodológico weberiano contrasta

con el colectivismo metodológico de la visión marxista de la sociedad, que parte de suma

dialéctica de "relaciones" socioeconómicas similares que conforman dualidades de clases

contrapuestas y que luego conforman la vida individual donde se expresan realmente,21 así
como se opone al colectivismo metodológico y a la vez ontológico durkheimiano, en el cual la

sociedad en cuanto organización tiene existencia autónoma como una totalidad orgánica social-

moral en proceso interno de transformación, o bien sus partes (clases u otras) pueden conocer en

bloque y actuar conscientemente según un interés colectivo y/o social sin la participación

comunitaria en dicho interés de sus miembros individuales:

Por lo tanto, toda clase puede ser la protagonista de cualquier posible "acción de clase" en

innumerables formas, pero no de modo necesario, ni tampoco constituye ninguna comunidad, y

se da lugar a graves equívocos cuando, desde el punto de vista conceptual, es equiparada a las

comunidades. Y la circunstancia de que los hombres pertenecientes a la misma clase reaccionen

habitualmente frente a situaciones tan evidentes como son las económicas mediante una acción

de masas según los intereses más adecuados a su término medio –un hecho tan importante como

elemental para la comprensión de los fenómenos históricos–, es algo que no justifica en modo

alguno el empleo seudocientífico de los conceptos de "clase" y de "interés de clase" tan usual en

nuestros días y que ha encontrado su expresión clásica en la siguiente afirmación de un talentoso

escritor:22 el individuo puede equivocarse en lo que respecta a sus intereses, pero la "clase" es

"infalible" en lo que toca a los suyos.23

Weber distingue entre clases sociales, grupos de estatus y partidos políticos, estratos distintos

que corresponden respectivamente a los órdenes económico, social y político.

• Las clases sociales se definen por la relación económicamente determinable entre sus

miembros y el mercado. Estas son sólo una de las formas de la estratificación social,
atendiendo a las condiciones de vida material, y no constituyen un grupo consciente de

su propia unidad más allá de ciertas condiciones sin necesaria comunidad de intereses.

• Los grupos de estatus se distinguen por su modo de consumo y por sus prácticas

sociales diferenciadas que dependen a la vez de elementos objetivos (los que después

Pierre Bourdieu llamaría capital social) y de otros puramente subjetivos como la

reputación (el honor, el prestigio, etc.)

• Los partidos políticos pueden acceder al poder estatal y alterar con mandatos

concretos las reglas abstractas de la sociedad, utilizando su influencia para obtener

beneficios ideales o materiales para sus miembros, los cuales unifican en forma

institucional intereses y estatus sociales comunes preexistentes al Estado o generados

desde él.

El contexto histórico presenta la llegada de una clase media ya fortalecida tras la experiencia

del fordismo y que se sumaría como un actor de peso entre el proletariado y la burguesía, aunque

con la salvedad de ser un estado de tránsito permanente. La complejización de este proceso,

traspasó su carga teórica a la sociología contemporánea (desde mediados de los años setenta) la

que se hizo cargo de este problema en un contexto de crisis de la sociedad moderna-industrial tal

como se había conocido históricamente.

La Visión Weberiana De La Lucha De Clases

A diferencia del enfoque basado en la mera relación entre propiedad y forma de ingreso, el

pensamiento sociológico weberiano resalta el poder de disposición sobre bienes y servicios, así

como en los modos en que esa disposición se aplica a la obtención de rentas e ingresos, por lo

cual utiliza la posición económica en el intercambio combinada con la posición social en la


producción,24 completando así la demarcación de clase que Marx no había podido terminar

apelando sólo al último criterio.25


Dentro de la definición de clase social en sentido amplio, Weber distingue entre diferentes

criterios de clasificación por los cuales existen múltiples tipos de clases que se yuxtaponen entre

sí en un mismo individuo:

clases "propietarias" (se definen por la probabilidad de proveerse de bienes, obtener una

posición externa a su fuente de ingresos y un destino personal)

clases "lucrativas" (demarcadas por el valor que adquieren en el mercado los bienes y

servicios que proveen)

clases "sociales" en sentido estricto (reúnen los rasgos anteriores pero por su ocurrencia típica

a lo largo de las generaciones es la más parecida a un "estamento")

Como se advierte, la clasificación reserva el calificativo de “social” para aquellos grupos que

ocupan un lugar en la escala que no varía con el tiempo o cuyas alteraciones son mínimas. Ello

supone que la propiedad es de por sí mudable pues su conservación no está asegurada para

siempre. A su vez, se puede formar parte de la clase lucrativa, pero a condición de que los bienes

y servicios mantengan su valor en el mercado; de lo contrario, la pertenencia a ese colectivo se

suspende. Sin embargo, el proletariado (especialmente el de la industria mecanizada), la pequeña

burguesía y la intelligentsia sin propiedad, constituyen clases sociales en el sentido específico del

término, dado que sus intereses tienden a homogeneizarse. No obstante, de ello no deriva la

lucha de clases: a juicio de Weber, la historia demuestra que quienes poseen propiedad pueden

muy bien aliarse con los sectores menos privilegiados. La contradicción de clases tiende a
efectivizarse cuando la propiedad se enfrenta al desclasamiento, cuando las acreencias se oponen

a las deudas, situaciones que pueden conducir a verdaderas luchas revolucionarias.

Sin embargo estos conflictos y pugnas, por su misma naturaleza, no reflejan una contrariedad

cualitativa e intrínseca entre clases sociales que, como en el marxismo, las deba definir por

"contraposición"; por tanto no necesitan resolverse mediante la transformación del sistema

económico o del orden social, sino mediante cambios en el acceso a un tipo de propiedad o a una

diferente distribución de la misma:

La distinción entre clases propietarias y lucrativas se basa en la fusión de dos criterios: el tipo

de propiedad que se emplea como medio de pago, y la clase de servicios que pueden ofrecerse en

el mercado. Su utilización conjunta bosqueja una concepción pluralista de las clases en la cual la

propiedad que rinde beneficios en el mercado es altamente variable, además de producir y

reproducir numerosos y diversos intereses dentro de la clase dominante. Otro tanto sucede con

los carentes de propiedad, porque las calificaciones negociables que poseen pueden muy bien dar

lugar a intereses contrapuestos.26

El Énfasis En Las Categorías De La Sociología Clásica

Respecto a la cuestión del poder, Weber implica en gran parte un acercamiento mayor a

Tocqueville que a Marx (salvo en sus estudios sobre el bonapartismo), ya que resalta que el

poder, no importa si se somete a alguien más, siempre reside en última instancia en los grupos

políticos.27 La diferenciación entre tipos de grupos sociales relevantes incluye a fenómenos no

necesariamente incluidos en el poder político y remite al posterior intento de Ferdinand Tönnies


de regresar a distinciones más realistas y clásicas entre "clase" (en la cual la pertenencia se

descubre a posteriori en una situación de tipo económica) y "estamento" (en el cual la

pertenencia es condición a priori, independiente del rol económico, sobre la base de una

categoría cultural de la comunidad que la acepta); por esto las primeras son un fenómeno

societario y mercantil propio de la modernidad, y las últimas un fenómeno comunitario

tradicional y religioso.28 Como fenómeno social, los estamentos tuvieron mayor relevancia que

las clases sociales en el comunitario Occidente medieval, en gran parte gracias a sus hibridados

criterios de pertenencia familiar: los hereditarios feudales y de auto-elección clericales. Los

estamentos son a su vez distinguidos de las "castas",29 fenómeno propio de ciertos países de

oriente, como el caso hindú, cuyas etnias endogámicas se vuelven formaciones sociales

superpuestas pero que, sin embargo, casi no tienen abierta relación entre sí ni con el resto de la

sociedad, cuya unidad se preserva mediante sistemas económicos asiáticos, pseudo-feudales, y

centralizados,30 un fenómeno que Marx había objetivado como "modo de producción asiático".

La distinción entre clase, casta y estamento es, por tanto, clave en Weber:

Aun cuando en determinadas situaciones Weber utiliza el modelo dicotómico, su análisis

procede mediante la diferenciación entre clases, estamentos y partidos, recurso que utiliza para

destacar el proceso de división del poder en la comunidad. La distribución a la que alude

considera no sólo el poder económico sino también el que ambiciona prestigio y honor social y el

que lucha por la obtención de poder político. En virtud de los intereses de mercado, la clase

existe objetivamente aunque los individuos no sean conscientes de ello: es una “clase en sí” que

no funda directa e inmediatamente lazos ni conciencia. Los estamentos, en cambio, agrupan a las

personas en términos de la posesión –o de la pretensión de poseerlos– de privilegios positivos o


negativos en la consideración social. La tenencia de dinero o la condición de empresario no

constituyen calificaciones estamentales, pese a que pueden provocarlas. Inversamente, su

carencia tampoco es una descalificación estamental, pese a que puede producirla. En síntesis, la

sociedad estamental se rige por convenciones ligadas al estilo de vida y al consumo, mientras la

sociedad clasista florece sobre la economía de mercado. Así como los estamentos crean

comunidades subjetivas en las que los individuos se reconocen por cuanto forman círculos que

tienden al aislamiento, así las clases instituyen sociedades cuya objetividad trasciende a las

personas individuales y se organizan según las relaciones de producción y de adquisición. Las

clases no son comunidades o clases “para sí”, pero constituyen bases posibles y frecuentes de

una acción comunitaria.