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EL COBRO DE SERVICIOS MUNICIPALES

Rama del Derecho: Derecho Municipal. Descriptor: Hacienda Municipal.

Palabras Claves: Cobro de Servicios Municipales, Tasa, Tributos, Artículo 83 (74) del Código
Municipal.

Fuentes de Información: Normativa, Doctrina y Jurisprudencia. Fecha: 26/07/2018.

Contenido

RESUMEN ...................................................................................................................................2

NORMATIVA ............................................................................................................................. 2
El Cobro de Servicios Municipales ................................................................................2

DOCTRINA .................................................................................................................................3
Comentario al Artículo 74 (83) del Código Municipal ...........................................3
EL Artículo 74 (83) del Código Municipal ..................................................................5

JURISPRUDENCIA ....................................................................................................................6
1. Continuidad de los Servicios y el Artículo 74 del Código Municipal ........6
2. Tasa .............................................................................................................................. 11
3. Pago de Tributos ...................................................................................................... 13

PRONUNCIAMIENTO DE LA PROCURADURÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA .... 14


Sobre el Cobro de Servicios Municipales y la Causa Generadora ................... 14

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RESUMEN

El presente informe de investigación recopila normativa doctrina y jurisprudencia


sobre el Cobro de Servicios Municipales, considerando los supuestos normativos del
artículo 83 (antiguo artículo 74) del Código Municipal.

NORMATIVA

El Cobro de Servicios Municipales


[Código Municipal]i

Artículo 83. Por los servicios que preste, la municipalidad cobrará tasas y precios que
se fijarán tomando en consideración su costo más un diez por ciento (10%) de utilidad
para desarrollarlos. Una vez fijados, entrarán en vigencia treinta días después de su
publicación en La Gaceta.

Los usuarios deberán pagar por los servicios de alumbrado público, limpieza de vías
públicas, recolección separada, transporte, valorización, tratamiento y disposición final
adecuada de los residuos ordinarios, mantenimiento de parques y zonas verdes,
servicio de policía municipal y cualquier otro servicio municipal urbano o no urbano
que se establezcan por ley, en el tanto se presten, aunque ellos no demuestren interés
en tales servicios.

En el caso específico de residuos ordinarios, se autoriza a las municipalidades a


establecer el modelo tarifario que mejor se ajuste a la realidad de su cantón, siempre
que este incluya los costos, así como las inversiones futuras necesarias para lograr una
gestión integral de residuos en el municipio y cumplir las obligaciones establecidas en
la Ley para la gestión integral de residuos, más un diez por ciento (10%) de utilidad
para su desarrollo. Se faculta a las municipalidades para establecer sistemas de tarifas
diferenciadas, recargos u otros mecanismos de incentivos y sanciones, con el fin de
promover que las personas usuarias separen, clasifiquen y entreguen adecuadamente
sus residuos ordinarios, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 39 de la Ley
para la gestión integral de residuos.

Además, se cobrarán tasas por servicios y mantenimiento de parques, zonas verdes y


sus respectivos servicios. El cálculo anual deberá considerar el costo efectivo invertido
más el costo de la seguridad que desarrolle la municipalidad en dicha área y que
permita el disfrute efectivo. Dicho monto se incrementará en un diez por ciento (10%)

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de utilidad para su desarrollo; tal suma se cobrará proporcionalmente entre los
contribuyentes del distrito, según el valor de la propiedad.

(Así reformado el párrafo anterior por el artículo 2 ° de la ley N° 9542 "Ley


de Fortalecimiento de la Policía Municipal" del 23 de abril del 2018)

La municipalidad calculará cada tasa de forma anual y las cobrará en tractos


trimestrales sobre saldo vencido. La municipalidad queda autorizada para emanar el
reglamento correspondiente, que norme de qué forma se procederá para organizar y
cobrar cada tasa.

(Así reformado el párrafo anterior por el artículo 2 ° de la ley N° 9542 "Ley


de Fortalecimiento de la Policía Municipal" del 23 de abril del 2018)

La municipalidad podrá ejercer la modalidad de vigilancia electrónica dentro de su


territorio, el cual podrá organizar según los requerimientos del cantón. Para ello, debe
procurarse el uso de tecnologías compatibles que permitan lograr, entre los cuerpos
policiales, la mayor coordinación en la prevención, investigación y el combate de la
criminalidad. Serán de interés público los videos, las señales, los audios y cualquiera
otra información captada por los sistemas de vigilancia electrónica, por lo que deberán
ser puestos a disposición de las autoridades competentes, para los efectos
investigativos y probatorios pertinentes, en caso de requerirse.

(Así adicionado el párrafo anterior por el artículo 2 ° de la ley N° 9542 "Ley


de Fortalecimiento de la Policía Municipal" del 23 de abril del 2018)

(Corrida su numeración por el artículo 1° de la ley N° 9542 "Ley de


Fortalecimiento de la Policía Municipal" del 23 de abril del 2018, que lo
traspasó del antiguo artículo 74 al 83)

DOCTRINA

Comentario al Artículo 74 (83) del Código Municipal


[Instituto de Fomento y Asesoría Municipal]ii

[P. 111] COMENTARIO:

El concepto de "costo" del servicio comprende la inversión realizada para su prestación.


La tasa es el tributo cuya obligación se deriva de la prestación efectiva o potencial de
un servicio. Para calcular la suma que corresponderá pagar a cada usuario, deberá
tomarse en cuenta el costo efectivo del servicio que se preste, más un 10% de utilidad
que necesariamente deberá utilizarse para desarrollar aún más este mismo servicio. La

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norma obliga a la municipalidad a utilizar las sumas recaudadas por concepto de tasas
para invertidas nuevamente en la misma actividad, a efectos de no desmejorar el
servicio que se brinda, sino más bien de mantenerlo y ampliarlo de ser posible.

Al decirse que esos servicios los pagan "los usuarios", se está refiriendo concretamente
a los propietarios del inmueble, ello por cuanto el servicio brindado está en íntima
relación con el bien y por tanto es que las deudas por concepto de tasas municipales
constituyen hipoteca legal preferente sobre los respectivos inmuebles, de lo cual se
concluye que el único perjudicado con una eventual acción judicial por omisión en el
pago, lo sería el titular del dominio sobre ese bien y no cualquier usuario.

Es importante para efectos de establecer las tasas, que las municipalidades tengan
debidamente actualizados los registros municipales de propietarios y contribuyentes
(catastros municipales) a fin de que sean cobradas entre todos los obligados al pago de
las mismas.

Respecto a la falta de interés en la recepción de esos servicios, la Contraloría General


de la República en 1386-L-75 y 826-L-77 determinó que "En el caso de lotes sin
construir, estimamos que no existe obligación de pagar el servicio de recolección de
basuras, precisamente por no estar el eventual contribuyente en situación efectiva o
potencial de que se le brinde ese servicio", en tales supuestos debe más bien pagarse la
tasa por limpieza de tales lotes que prevé el inciso b) del artículo 88 (C.G.R. 2765-L-7.

[P. 112] Por supuesto que distinta es la situación si ni siquiera se presta el servicio por
la municipalidad; si un servicio público no se ha prestado al contribuyente por causas
imputables a la Administración, mal haría la misma proceder a su cobro.

La deficiencia en el servicio no es excusa válida para no pagar. Tampoco es excusa legal


(respecto al alumbrado público y limpieza de caños), que la propiedad esté enclavada
"El hecho de que la empresa cuente con su propio servicio, significa que no tiene interés
en utilizar el que presta la Municipalidad, pero esto no es razón para dejar de pagar"

Respecto a la tasa de mantenimiento de parques y de zonas verdes, el sujeto obligado


al pago será aquel que tenga la condición de contribuyente municipal del cantón donde
se ubiquen las obras.

El concepto de contribuyente es dado por nuestro Código de Normas y Procedimientos


Tributarios en su artículo 17, el cual establece que esa condición puede recaer en
personas naturales, jurídicas o colectividades que constituyan unidades económicas y
sobre las cuales se verifica el hecho generador de cualquier obligación tributaria.

Las municipalidades deben tener presente también lo dispuesto por la Ley N° 7081 del
21 de agosto de 1987, publicada en La Gaceta N° 187 del 30 de setiembre de 1987 que

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establece lo siguiente: "Ningún ente o sociedad anónima estatal, ni empresa que preste
servicios de luz, agua o teléfono a las comunidades, podrá suspender o suprimir esos
servicios los días viernes, sábados o domingos, ni el día anterior a un feriado, si ese día
corresponde a tales entidades o empresas cerrar la recepción de los respectivos pagos."

Si bien el artículo 74 del Código Municipal estipula una tasa de mantenimiento de


parques y zonas verdes que será cobrada a los contribuyentes del distrito al que
pertenecen estas zonas, la entidad municipal puede hacer extensivo el cobro de la tasa
a los demás distritos que conforman el cantón. Ver al respecto dictamen C-094-2012,
del 26/04/2012 de la PGR.

EL Artículo 74 (83) del Código Municipal


[Unión Nacional de Gobiernos Locales e Instituto Nacional de las Mujeres]iii

[P. 81] Comentario. La intención de la legislación es que los impuestos municipales


sean aprobados por la Asamblea Legislativa a propuesta de la Municipalidad, mientras
que las tasas y precios públicos sean fijados por la Municipalidad.

La legislación, doctrina y jurisprudencia coinciden en que las tasas municipales son “las
contribuciones que se pagan a los gobiernos locales por los servicios urbanos que éstos
prestan a la comunidad (agua, recolección de basura, limpieza de cunetas,
mantenimiento de parques), cuya tarifa está en relación directa con el costo efectivo
invertido por estas autoridades y cuyo pago no puede ser excepcionado aunque el
usuario no esté interesado en la prestación efectiva y particular de estos servicios”
(sentencia número 5445-99 de la Sala Constitucional).

La fijación de estas tarifas corresponde a los propios gobiernos locales -en atención a
su reconocida autonomía tributaria - en coordinación con las respectivas instituciones
del Estado. Sin embargo, esto no significa que están exentas de control, debido a que el
riesgo de abuso en perjuicio de la población usuaria se incrementa por el grado de
discrecionalidad con que cuentan las autoridades municipales para el manejo de sus
asuntos.

Para hacer efectivo el principio constitucional de protección a los y las usuarias se


cuenta con la Contraloría General de la República toda vez que la Ley de la Autoridad
Reguladora de los Servicios Públicos modificó parcialmente el Transitorio VIH del
Código de Normas y Procedimientos Tributarios, de manera tal que respecto de los
servicios municipales, a esa entidad le corresponde la fijación de los precios y tarifas de
la recolección y tratamiento de desechos sólidos e industriales, únicamente.
Consecuentemente, el control de los precios y tarifas de los otros servicios que presten
directamente las municipales le corresponde en este momento en exclusiva a la

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Contraloría General de la República, salvo disposición expresa de ley especial al efecto.”
(Resolución 2000-07728 de 30 de agosto del 2000 Sala Constitucional).

JURISPRUDENCIA

1. Continuidad de los Servicios y el Artículo 74 del Código Municipal

[Tribunal Contencioso Administrativo, Sección III]iv


Voto de mayoría:

“II. Del caso concreto: […] En un segundo agravio, la parte recurrente señala que la
Alcaldía Municipal no le aclaró todo lo relativo a las supuestas inspecciones realizadas
para acreditar que los servicios municipales sí se prestaban por parte de la
Municipalidad. Sobre este particular, es importante precisar que en el acta de
inspección de campo realizada en fecha 27 de octubre de 2016, se determinó que "la
señora Clayton Hugh Jack es propietario de la finca 113714, la cual se ubica en el
distrito de Cortes", de allí que no lleva razón la parte recurrente al señalar que las
inspecciones se realizaron para determinar si se brindaban o no los servicios, sino que,
tal y como lo señala la corporación municipal en el acto impugnado, dicha inspección
se realizó para determinar la ubicación del inmueble; de allí que se rechaza este
segundo agravio. Como tercer reproche, señala que la Municipalidad de Osa no
demostró que sí se prestaran los servicios de mantenimiento de vías y sitios públicos y
de parques y zonas verdes, reiterando que sobre estos dos últimos no es posible su
reconocimiento, por cuanto en dicha localidad no existen parques ni zonas verdes. En
la misma línea, expone que la Alcaldía Municipal omite pronunciamiento sobre su
argumento de que el cobro procede sobre los servicios que se prestan y no en virtud
de servicios que no se brindan. A efectos de abordar el tema, este Tribunal en
reiteradas ocasiones ha señalado, en atención a la prestación de servicios de agua
potable, recolección de basura, limpieza de calles y caños, mantenimiento de parques
y zonas verdes, que: "Esta clase de servicios locales se regula en dos cuerpos
normativos, a saber, el Código de Normas y Procedimientos Tributarios, artículo 4, y el
Código Municipal, en el numeral 74. De ambas normas se desprende que dichos
servicios se cobran mediante tasas, las cuales son tributos cuya finalidad está
destinada al mantenimiento y continuidad del mismo servicio. Dispone el párrafo
tercero del artículo 4 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios lo siguiente:
"Tasa es el tributo cuya obligación tiene como hecho generador la prestación efectiva o
potencial de un servicio público individualizado en el contribuyente; y cuyo producto no
debe tener un destino ajeno al servicio que constituye la razón de ser de la obligación.
No es tasa la contraprestación recibida del usuario en pago de servicios no inherentes

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al Estado." Bajo esa misma inteligencia, el Código Municipal dispone lo siguiente:
“Artículo 74. — Por los servicios que preste, la municipalidad cobrará tasas y precios
que se fijarán tomando en consideración su costo más un diez por ciento (10%) de
utilidad para desarrollarlos. Una vez fijados, entrarán en vigencia treinta días después
de su publicación en La Gaceta. / Los usuarios deberán pagar por los servicios de
alumbrado público, limpieza de vías públicas, recolección separada, transporte,
valorización, tratamiento y disposición final adecuada de los residuos ordinarios,
mantenimiento de parques y zonas verdes, servicio de policía municipal y cualquier otro
servicio municipal urbano o no urbano que se establezcan por ley, en el tanto se
presten, aunque ellos no demuestren interés en tales servicios. (...) Además, se
cobrarán tasas por los servicios y el mantenimiento de parques, zonas verdes y sus
respectivos servicios. Los montos se fijarán tomando en consideración el costo efectivo
de lo invertido por la municipalidad para mantener cada uno de los servicios urbanos.
Dicho monto se incrementará en un diez por ciento (10%) de utilidad para su
desarrollo; tal suma se cobrará proporcionalmente entre los contribuyentes del distrito,
según el valor de la propiedad. La municipalidad calculará cada tasa en forma anual y
las cobrará en tractos trimestrales sobre saldo vencido. La municipalidad queda
autorizada para emanar el reglamento correspondiente, que norme en qué forma se
procederá para organizar y cobrar cada tasa.” La lectura integral de los artículos de
cita, es relevante, pues de ella se puede desprender los elementos de relevancia
necesarios para resolver esta causa. En primer lugar, debe indicarse que todo lo
concerniente al cobro y gestión de los servicios locales, se encuentra regulado por el
ordenamiento tributario, de modo tal que el sujeto pasivo está definido en el artículo
74 párrafo segundo del Código Municipal, que dispone que es el "usuario" el que asume
la obligación. El pago de las tasas responde a la existencia de servicios estatales
imprescindibles para la vida privada y en sociedad, por lo que se constituyen como
obligaciones ex lege, de Derecho Público, son prestaciones coactivamente impuestas, o
sea, no tienen su causa en un contrato, por lo que no proviene de la conjunción de la
voluntad de las partes, y se estructuran legalmente mediante el cobro de un importe
que permite cubrir el costo económico más un porcentaje para su desarrollo (artículo
74, párrafo primero del Código Municipal). Su origen proviene de la ley y, como tal, es
una obligación inherente al Estado -en este caso, al gobierno local- y, correlativamente,
del usuario, honrar su obligación con el debido pago. Tanto sujeto activo como sujeto
pasivo ostentan obligaciones de ley que, por su naturaleza, son irrenunciables, en el
tanto los servicios son imprescindibles o indispensables". (El subrayado no es del
original) (Tribunal Contencioso Administrativo, Sección Tercera, voto 573-2015 de las
catorce horas del treinta de noviembre del dos mil quince). En atención a lo expuesto,
es importante resaltar que el pago de las tasas responde a la existencia de servicios
estatales imprescindibles para la vida privada y en sociedad y, por consiguiente, son
coactivamente impuestas, de modo que cuando el Estado organiza un servicio y lo
pone a disposición del ciudadano, éste aunque no tenga interés ni haga uso de aquél,

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no puede negarse a pagarlo, debido a que lo que se tiene en mira al establecerse es la
atención del interés general. A partir de esta afirmación, se deben resaltar dos
aspectos de vital importancia en el presente análisis, por un lado, tener claramente
identificado que el hecho generador de las tasas corresponde a la prestación efectiva o
potencial de un servicio público por parte de la Municipalidad, y por otro lado, que el
sujeto pasivo es el "usuario" que recibe la prestación efectiva o potencial del mismo,
tal y como así lo ha señalado reiteradamente este Tribunal. Ahora bien, en una
aplicación sistemática de los artículos 74 y 75 el Código Municipal, Ley 7797, en
relación con los artículos 64 de la Ley General de Arrendamientos Urbanos y
Suburbanos, Ley 7527 y 6 de la Ley de Impuesto sobre bienes inmuebles, Ley 7509, se
debe precisar que la determinación del usuario, para efectos del cobro de dichas tasas,
viene dada por la posesión del bien inmueble -sobre este aspecto debe tomarse en
consideración que el artículo 74 citado expresamente dispone que el monto a cobrar
por concepto de tasa se encuentra definido en virtud del valor de la propiedad, de allí
que se delimite expresamente que dicha acción se ejerce sobre este tipo de bienes-.
Así las cosas, el usuario de los servicios públicos, es la persona que ejerce el derecho
de posesión de un determinado bien inmueble -en el tanto estaría recibiendo en forma
directa, efectiva o potencialmente, el servicio- y, únicamente a modo de excepción,
cuando no sea posible identificarla, el cobro de la tasa recaería sobre el el titular del
derecho de la nuda propiedad del bien inmueble, por cuanto, el servicio deberá
entenderse suministrado a este, siempre recordando que el artículo 74 de repetida
cita dispone que lo regulado es la disponibilidad de la prestación del servicio mas no el
interés o uso que el usuario decida realizar del mismo. A partir de lo anterior, se puede
afirmar que el establecimiento de las tasas responde a un principio de solidaridad
cantonal de las cargas públicas, en donde existe la obligación de todos los usuarios de
contribuir económicamente a su financiamiento, de conformidad con las disposiciones
legales y reglamentarias pertinentes. Lo anterior, implica que el servicio debe ser
brindado para atender las necesidades del cantón, por consiguiente, su determinación
y cobro recae sobre toda la colectividad y, aunque el mismo pueda individualizarse
para efectos de prestación y cobro, no puede obviarse que responde a un servicio de
interés público local inherente a las corporaciones municipales, sobre el cual, existe el
deber de contribuir aunque no se demuestre interés en los mismos. En este sentido, lo
indispensable, es que el mismo se brinde en la comunidad, al menos en los sectores en
donde se deba o pueda, de forma que se requiere del aporte de todos los munícipes
para cubrir el costo efectivo de lo invertido por la municipalidad en su prestación, y
que deberá ser distribuido entre los usuario del respectivo cantón, en cumplimiento de
lo dispuesto en el párrafo final del artículo 74 del Código Municipal, respecto a que la
determinación de los montos por concepto de tasas por los servicios y el
mantenimiento de parques, zonas verdes y sus respectivos servicios, debe obtenerse
proporcionalmente entre los contribuyentes del distrito, según el valor de la
propiedad. Debe tenerse presente que el artículo 4 del Código de Normas y

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Procedimientos Tributarios reconoce que la tasa es el tributo cuya obligación tiene
como hecho generador la prestación efectiva o potencial de un servicio público, lo que
demuestra que la exigencia recae sobre la prestación del servicio a la comunidad como
tal, y no a casos o sujetos particulares. A tenor de lo expuesto, la procedencia del pago
del tributo opera aún bajo la hipótesis que al contribuyente no le interese hacer uso
de estos , de toda suerte que basta con que éste se preste o se mantenga para que
exista obligación de pagarlo. En este sentido, véase que el costo efectivo de lo
invertido por la municipalidad en dicha prestación debe ser distribuido entre los
usuarios del respectivo cantón, y por consiguiente, el monto de la recaudación de las
tasas es proporcional al servicio brindado -en su generalidad y no individualidad-, de
allí que si, las corporaciones municipales extienden la prestación de los servicios a una
mayor capacidad de lo posible en sus recursos, la variación de los costos influirá
directamente en la determinación del monto de la tasa a cobrar a cada usuario. En el
presente asunto, la parte recurrente ha manifestado que los mismos si son brindados
por la Municipalidad, al punto de afirmar que originalmente se prestaba únicamente
en la calle principal de Ojochal, pero que en el mes de mayo de 2017 se empezó a
brindar en las restantes calles de la localidad. En el mismo sentido, la corporación
local, al conocer de las impugnaciones en la fase recursiva intern a de ésta
(doctrinalmente denominada “Autotutela Reduplicativa ” o “Autotutela a la segunda
potencia”), expresamente señala que dicho servicio si se brinda a la comunidad. Así las
cosas, de conformidad con lo expuesto, se logra acreditar que sí existía una prestación
efectiva en algunos sectores de la comunidad y una prestación potencial, que se
consumó en el mes de mayo de 2017, haciendo extensiva a más localidades la
prestación del servicio, lo que implica que, aún en el primer escenario, ya existía el
deber de los usuarios de cancelar trimestralmente el monto correspondiente a la tasa
por concepto de servicios de mantenimiento de vías y sitios públicos y de parques y
zonas verdes, por cuanto, se reitera, dichos tributos deben ser cancelados en el tanto
responden a intereses públicos generales que recaen sobre todo el cantón y no sobre
la individualización de los usuarios que lo reciben. Por ende, los agravios expuestos en
cuanto a la falta de prestación de los servicios deben ser rechazados. En cuanto a la
afirmación de que la Municipalidad de Osa no brinda los servicios de parques y zonas
verdes porque los mismos no existen en la localidad de la parte recurrente, debe
rechazarse dicho agravio, por cuanto, si bien es cierto el mismo puede no existir en
dicha ubicación, lo requerido es la prestación del servicio en las localidades que si
cuenten con estos, y siendo que la corporación municipal afirma que el mismo si se
brinda no queda más remedio que rechazar este extremo. Como cuarto argumento, la
parte recurrente hace referencia a algunas imprecisiones sobre la fecha de publicación
del reglamento y afirma que la fórmula para definir la tarifa de dichos servicios es
incomprensible para los administrados, lo que constituye un vicio de nulidad respecto
de la cobranza de los mismos. En torno a la fecha de publicación del reglamento,
nótese que el mismo no tiene repercusión alguna en lo que respecta al cobro de las

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tasas, por cuanto, el mismo se constituye en virtud de una obligación legal
comprendida expresamente en el artículo 74 del Código Municipal, el cual, además,
dispone que la corporación municipal quedaba autorizada para establecer el
reglamento correspondiente. Ahora bien, en cuanto a la afirmación de que la fórmula
es incomprensible, no señala la parte recurrente en que consiste dicha incomprensión,
ni cuales son los factores o elementos que le otorgan dicho calificativo, máxime que el
artículo 7 del Reglamento para el Cobro de la Tasa por Concepto de Limpieza de Vías,
Parques, Zonas Verdes y Playas de la ZMT del Cantón de Osa, establece el mecanismo y
los valores a tomar en consideración para establecer el monto de la tasa, señalando
expresamente en que consiste cada uno de los elementos que la componen, por lo
cual, este argumento debe ser rechazado. En esta misma línea debe tomarse en
consideración que el agravio relativo a que la Alcaldía Municipal inicia el cobro en una
fecha incorrecta, por cuanto se afirma que el cobro inició en abril y que debió ser en
mayo de 2017, fecha en la cual entró en vigencia el citado reglamento, este Tribunal
considera que el mismo debe ser rechazado dado que, tal y como se afirmó líneas
atrás, la fijación del monto correspondiente a las tasas se constituye en virtud de una
obligación legal establecida expresamente en el artículo 74 del Código Municipal, y por
consiguiente, la corporación se encontraba habilitada para establecer los mismos sin
necesidad de la emisión del reglamento, el cual, viene a precisar lo dispuesto en el
artículo 74 citado, pero que, de ninguna manera viene a restringir o limitar lo allí
establecido. En un quinto agravio, la parte recurrente señala que al afirmarse que si se
brindan los servicios, dicha manifestación constituye una falsedad ideológica y uso de
documento falso, por cuanto, el servicio solo se brindaba en la calle principal y que en
las restantes calles de Ojochal solo se brinda en forma superficial y con baja calidad del
servicio. Este agravio debe rechazarse por dos puntos en concreto, por un lado, tal y
como se dispuso anteriormente, la obligación de pago de las tasas correspondientes a
los servicios de mantenimiento de vías y sitios públicos y de parques y zonas verdes
corresponden a la totalidad de los usuarios del cantón, indistintamente de la recepción
individualizada del servicio brindado, y por otro lado, las manifestaciones argüidas en
cuanto a la calidad del servicio corresponden a situaciones acontecidas en el año 2017
y el acto impugnado es relativo al cobro realizado desde el segundo al cuarto período
del año 2016, siendo irrelevante la discusión al respecto. En virtud de lo anterior , los
agravios expuestos deben ser rechazados, siendo lo correcto confirmar la resolución
impugnada y, al carecer de ulterior recurso, deberá darse por agotada la vía
administrativa.”

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2. Tasa

[Tribunal Contencioso Administrativo, Sección III]v


Voto de mayoría

“III. Sobre el fondo. Según se desprende de la resolución N° AATUBI-0012-15 del 30 de


abril del 2015 suscrita por la Coordinadora de la Unidad de Bienes Inmuebles del
Municipio de Desamparados, que da origen a la escalerilla recursiva en atención, el
monto puesto al cobro a cargo de los recurrentes deviene en parte de los rubros de la
prestación del servicio de recolección de basura, limpieza de alcantarillado residencial,
limpieza de zonas verdes, limpieza de vías periféricas y los intereses correspondientes
a dichos rubros (ver folio 119). Esta clase de servicios locales se regulan claramente en
el Código de Normas y Procedimientos Tributarios, artículo a y el Código Municipal, en
el numeral 74. De ambas normas se desprende que dichos servicios se cobran
mediante tasas, las cuales son tributos cuya finalidad está destinada al mantenimiento
y continuidad del mismo servicio, a mayor abundamiento el párrafo tercero del
artículo 4 del Código de Normas y Procedimientos Tributarios describe lo siguiente:

"Tasa es el tributo cuya obligación tiene como hecho generador la prestación efectiva o
potencial de un servicio público individualizado en el contribuyente; y cuyo producto no
debe tener un destino ajeno al servicio que constituye la razón de ser de la obligación.
No es tasa la contraprestación recibida del usuario en pago de servicios no inherentes
al Estado." (Lo resaltado no es parte del original)

En el mismo sentido, el Código Municipal dispone:

“Artículo 74. — Por los servicios que preste, la municipalidad cobrará tasas y precios
que se fijarán tomando en consideración su costo más un diez por ciento (10%) de
utilidad para desarrollarlos. Una vez fijados, entrarán en vigencia treinta días después
de su publicación en La Gaceta.

Los usuarios deberán pagar por los servicios de alumbrado público, limpieza de vías
públicas, recolección separada, transporte, valorización, tratamiento y disposición final
adecuada de los residuos ordinarios, mantenimiento de parques y zonas verdes,
servicio de policía municipal y cualquier otro servicio municipal urbano o no urbano que
se establezcan por ley, en el tanto se presten, aunque ellos no demuestren interés en
tales servicios.

En el caso específico de residuos ordinarios, se autoriza a las municipalidades a


establecer el modelo tarifario que mejor se ajuste a la realidad de su cantón, siempre
que este incluya los costos, así como las inversiones futuras necesarias para lograr una
gestión integral de residuos en el municipio y cumplir las obligaciones establecidas en
la Ley para la gestión integral de residuos, más un diez por ciento (10%) de utilidad

11
para su desarrollo. Se faculta a las municipalidades para establecer sistemas de tarifas
diferenciadas, recargos u otros mecanismos de incentivos y sanciones, con el fin de
promover que las personas usuarias separen, clasifiquen y entreguen adecuadamente
sus residuos ordinarios, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 39 de la Ley para
la gestión integral de residuos.

Además, se cobrarán tasas por los servicios y el mantenimiento de parques, zonas


verdes y sus respectivos servicios. Los montos se fijarán tomando en consideración el
costo efectivo de lo invertido por la municipalidad para mantener cada uno de los
servicios urbanos. Dicho monto se incrementará en un diez por ciento (10%) de utilidad
para su desarrollo; tal suma se cobrará proporcionalmente entre los contribuyentes del
distrito, según el valor de la propiedad. La municipalidad calculará cada tasa en forma
anual y las cobrará en tractos trimestrales sobre saldo vencido. La municipalidad queda
autorizada para emanar el reglamento correspondiente, que norme en qué forma se
procederá para organizar y cobrar cada tasa.” (Lo resaltado no es parte del original)

De lo anterior es menester resaltar que todo lo concerniente al cobro y gestión de los


servicios locales, se encuentra regulado por el ordenamiento tributario, de modo tal
que el sujeto pasivo está definido en el artículo 74 párrafo segundo del Código
Municipal, que dispone que es el "usuario" el que asume la obligación. El pago de las
tasas responde a la existencia de servicios estatales imprescindibles para la vida
privada y en sociedad, por lo que se constituyen como obligaciones ex lege, de
Derecho Público, son prestaciones coactivamente impuestas, o sea, no tienen su causa
en un contrato, por lo que no proviene de la conjunción de la voluntad de las partes, y
se estructuran legalmente mediante el cobro de un importe que permite cubrir el
costo económico más un porcentaje para su desarrollo (artículo 74, párrafo primero
del Código Municipal). Su origen proviene de la ley y, como tal, es una obligación
inherente al Estado -en este caso, al gobierno local- y, correlativamente, del usuario,
honrar su obligación con el debido pago. Tanto sujeto activo como sujeto pasivo
ostentan obligaciones de ley que, por su naturaleza, son irrenunciables, en el tanto los
servicios son imprescindibles o indispensables. Por consiguiente lleva razón los
apelantes que su responsabilidad como sujetos pasivos de este tipo de obligaciones
tributarias inicia a partir de su adquisición del inmueble, y ostenten dicha condición de
usuarios en relación con la titularidad del inmueble; por consiguiente se impone
acoger su agravio sobre dicha carga tributaria […].”

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3. Pago de Tributos

[Tribunal Contencioso Administrativo, Sección III]vi


Voto de mayoría

“III. Del caso concreto: Analizados los alegatos de las partes y revisado el expediente,
se resuelve lo siguiente. El Código Municipal regula el régimen tributario de los
servicios públicos municipales en los siguientes términos:

“Artículo 74. — Por los servicios que preste, la municipalidad cobrará tasas y precios
que se fijarán tomando en consideración su costo más un diez por ciento (10%) de
utilidad para desarrollarlos. Una vez fijados, entrarán en vigencia treinta días después
de su publicación en La Gaceta.

Los usuarios deberán pagar por los servicios de alumbrado público, limpieza de vías
públicas, recolección separada, transporte, valorización, tratamiento y disposición final
adecuada de los residuos ordinarios, mantenimiento de parques y zonas verdes,
servicio de policía municipal y cualquier otro servicio municipal urbano o no urbano
que se establezcan por ley, en el tanto se presten, aunque ellos no demuestren
interés en tales servicios. (…) .”

De la lectura de la norma anterior se definen los elementos del tributo, en donde el


legislador ha establecido claramente que la falta de prestación del servicio público es
la única causa que exime de sus obligaciones tributarias al sujeto pasivo de la tasa. El
servicio de alcantarillado se prevé en el numeral 280 de la Ley General de Salud, que
dispone que la "limpieza de caños, acequias, alcantarillas, vías y parajes públicos
estará a cargo de las municipalidades...", y en el caso del cantón de Alajuela, éste se
desarrolla en el artículo 3 del Reglamento del Servicio de Alcantarillado Pluvial. Según
se desprende de ambos textos normativos, dicho servicio no se limita a la instalación
de alcantarillas y todo el sistema de drenaje, pues el concepto es más amplio dado que
incluye otras labores como limpieza de caños y acequias. En particular, el reglamento
especifica las actividades necesarias para este fin, como la limpieza de tuberías y
pozos, limpieza y dragado de ríos, quebradas y acequias, recolección y tratamiento de
desechos, inspecciones, por ejemplo, todo lo cual tiende a asegurar el bienestar de la
comunidad. Así queda claramente determinado el hecho generador, de modo que
ante la prestación del servicio, los usuarios deben honrar las tasas que por ello se les
cobren.

IV. Las líneas anteriores son necesarias, pues las señoras apelantes sostienen que no se
configura el hecho generador, debido a que la municipalidad no presta el servicio de
alcantarillado debido a que frente a sus terrenos, no existe cordón de caño ni
alcantarillas. Si bien es cierto que la municipalidad no niega este hecho, también lo es
que el deber de pagar el tributo obedece a un supuesto más amplio que el tener

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sistema de recolección de aguas pluviales frente cada propiedad. Para un mejor
entendimiento, debe indicarse que este, a diferencia de otros, no es un servicio público
domiciliario, que se satisfaga con la prestación del mismo en uno o varios lugares
geográficos poseídos o de propiedad del contribuyente. Aquí el servicio público se
satisface con su prestación efectiva pues beneficia a la colectividad, sobre todo por
cuanto incide sobre sistemas colectores de aguas, manteniendo acequias y ríos libres
de desechos cuyo abandono implicaría eventuales perjuicios para la comunidad,
siendo necesaria la intervención de la Municipalidad a efecto de evitar posibles
complicaciones. Nótese que desde esta perspectiva, el bienestar que se pretende
conseguir, beneficia a la generalidad y hace de todo munícipe dueño de inmuebles,
sujeto pasivo del tributo. La tesis esgrimida en el recurso, aún y cuando es cierto que
enfrente de las fincas de las apelantes no hay sistema de evacuación de aguas
pluviales, ello no es óbice para que la Municipalidad pueda cobrarles la tasa, toda vez
que el tributo obedece a un servicio mucho más amplio. Ello es lo que dio a entender
el Alcalde en su resolución, de modo que no comparte esta Cámara que el acto
administrativo sea ayuno de fundamentación. Por el contrario, es amplio y preciso
respecto de los motivos por los cuales se pone al cobro dicho servicio. Así
entonces, cuando estamos en presencia de servicios públicos -como éste- cuya
naturaleza obliga a que sean sufragados por todos los contribuyentes, se atiende un
servicio imprescindible para la vida privada y en sociedad, es una obligación ex lege, o
sea, no tiene su causa en un contrato, por lo que no proviene de la conjunción de la
voluntad de las partes, y se estructura legalmente mediante el cobro de un importe
que permite cubrir el costo económico más un porcentaje para su desarrollo (artículo
74, párrafo primero del Código Municipal). Su origen proviene de la ley y, como tal, es
una obligación del gobierno local brindar el servicio y, correlativamente, del
contribuyente, honrar su obligación con el debido pago. Tanto sujeto activo como
sujeto pasivo ostentan obligaciones de ley que, por su naturaleza, son irrenunciables.
Por ende, los agravios expuestos deben ser rechazados, siendo lo correcto confirmar la
resolución impugnada y, al carecer de ulterior recurso, deberá darse por agotada la vía
administrativa […].”

PRONUNCIAMIENTO DE LA PROCURADURÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA

Sobre el Cobro de Servicios Municipales y la Causa Generadora

[Procuraduría General de la República]vii

En cuanto a las interrogantes 3, 3.1, 3.2, 3.3 y 6 formuladas por el señor xxx, es
menester recordar lo establecido en el artículo 169 de nuestra Constitución Política, el
cual dispone que le corresponderá a las municipalidades la administración de los

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intereses y servicios locales de cada cantón, de ahí que el legislador en el Código
Municipal autoriza a las entidades municipales a fijar y cobrar tasas y precios por los
servicios municipales que brinden. En lo que interesa el artículo 74 del Código
Municipal establece:

“Artículo 74. —

Por los servicios que preste, la municipalidad cobrará tasas y precios, que se fijarán
tomando en consideración el costo efectivo más un diez por ciento (10%) de utilidad
para desarrollarlos. Una vez fijados, entrarán en vigencia treinta días después de su
publicación en La Gaceta.

Los usuarios deberán pagar por los servicios de alumbrado público, limpieza de vías
públicas, recolección de basuras, mantenimiento de parques y zonas verdes, servicio
de policía municipal y cualquier otro servicio municipal urbano o no urbano que se
establezcan por ley, en el tanto se presten, aunque ellos no demuestren interés en tales
servicios.

Se cobrarán tasas por los servicios *(de policía municipal), y mantenimiento de


parques, zonas verdes y sus respectivos servicios. Los montos se fijarán tomando en
consideración el costo efectivo de lo invertido por la municipalidad para mantener cada
uno de los servicios urbanos. Dicho monto se incrementará en un diez por ciento (10%)
de utilidad para su desarrollo; tal suma se cobrará proporcionalmente entre los
contribuyentes del distrito, según la medida lineal de frente de propiedad. La
municipalidad calculará cada tasa en forma anual y las cobrará en tractos trimestrales
sobre saldo vencido. La municipalidad queda autorizada para emanar el reglamento
correspondiente, que norme en qué forma se procederá para organizar y cobrar de
cada tasa.” (El resaltado no es original)

Como se logra precisar de la lectura de dicha norma, los servicios prestados por las
municipales requieren de una fuente de financiamiento que le permita la prestación
efectiva o potencial del servicio. Sobre el tema la Sala Constitucional en el Voto N°
10.134-99 de las 11:00 horas del 23 de diciembre de 1999 manifestó lo siguiente:

"Calificada doctrina del Derecho financiero habla de tasa cuando la Administración


trata de satisfacer una necesidad colectiva, por medio de una actividad que despliega
en prestaciones individualizadas, dirigidas a sujetos determinados y que deben ser
pagadas por éstos. La actividad la realiza la Administración por la utilización del
dominio público o por otros medios que afecte o beneficie, de modo particular al sujeto
pasivo. El hecho imponible consiste en la prestación de los servicios, sea por
requerirlo así el sujeto o por la recepción obligatoria del mismo, como por ejemplo en
el caso de la recolección de basura, en que se puede o no requerir del servicio, pero

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siempre se está obligado a pagarlo; y por otro lado, la Administración debe estar
habilitada, por ley, para prestar el servicio y cobrar por él. (…)

El hecho impositivo que genera la obligación de pagar la tasa prevista en el párrafo


segundo del referido artículo 74, surge en la medida en que se dé la prestación
efectiva o potencial del servicio municipal en una determinada
localidad, independientemente de si el usuario quiere o no que se le de ese servicio. A
contrario sensu, si ese servicio no se presta, debemos entender que no se da el
presupuesto fáctico que está previsto en la norma como hecho generador de la
obligación tributaria, y consecuentemente la Municipalidad no estaría facultada para
realizar el cobro de la tasa correspondiente.

Como corolario, de conformidad con lo establecido en el párrafo segundo del artículo


74 del Código Municipal, la tasa correspondiente por concepto de aseo de vías y
recolección de basura solamente podrá cobrarse en la medida en que se produzca el
hecho generador previsto en esa norma, sea la prestación efectiva o potencial del
servicio municipal que beneficie o afecte al sujeto pasivo.

Ahora bien, si la entidad municipal brinda el servicio público correspondiente, a efecto


del cobro de la respectiva tasa debe definir quién es el sujeto pasivo. Si bien el artículo
74 del Código Municipal dispone que el pago de los servicios públicos que brinda la
entidad municipal corresponde a los usuarios, es lo cierto que debe entenderse como
propietario o poseedor del inmueble donde se brindan los servicios,
independientemente que el costo de los mismos sean trasladados a los arrendatarios
de los inmuebles, de ahí que carece de relevancia en el caso de construcciones nuevas
determinar si el impuesto se cobra a partir del permiso de construcción o de
finalización de la obra, ya que lo fundamental es que el servicio se preste en forma
efectiva o potencial y definir el sujeto pasivo de la tasa.

En relación con la pregunta referida al pago del impuesto de construcciones, cabe


precisar que el impuesto sobre las construcciones surge con la Ley de Construcciones,
N° 833 del 2 de noviembre de 1949, y la Ley de Planificación Urbana, N° 4240 de 15 de
noviembre de 1968, que le otorgan a los gobiernos locales la potestad de control sobre
las construcciones que se realicen en las diferentes poblaciones de la República, así
como la planificación regional, tal y como se desprende de los artículos 1 y 87 de la Ley
de Construcciones y 15 de la Ley de Planificación Urbana.

Por su parte, el artículo 70 de la Ley de Planificación Urbana, ley N°4240 del 15 de


noviembre de 1968, autoriza a los gobiernos locales para establecer un impuesto sobre
el valor de las construcciones y urbanizaciones que se realicen dentro de la jurisdicción
territorial de cada cantón. En el citado numeral, el legislador estableció los elementos
esenciales del impuesto sobre las construcciones, a saber; Hecho Generador: la
realización de construcciones o urbanizaciones; Sujeto Pasivo: quien realice las

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construcciones o urbanizaciones dentro de la jurisdicción territorial de la
Municipalidad, quien se constituye en sujeto activo o acreedor del tributo; la Base
Imponible: el valor de las construcciones, y la tarifa que es hasta un 1% sobre el valor
de las construcciones. Dice en lo que interesa el artículo 70:

“Articulo 70.- Se autoriza a las municipalidades para establecer impuestos, para los
fines de la presente ley, hasta el 1% sobre el valor de las construcciones y
urbanizaciones que se realicen en el futuro, y para recibir contribuciones especiales
para determinadas obras o mejoras urbanas. Las corporaciones municipales deberán
aportar parte de los ingresos que, de acuerdo con este artículo se generen, para
sufragar los gastos originados por la centralización que de los permisos de construcción
se realice. No pagarán dicha tasa las construcciones del Gobierno Central e
instituciones autónomas, siempre que se trate de obras de interés social, ni las de
instituciones de asistencia médico-social o educativas.” (El subrayado no es del
original).

De lo expuesto se tiene entonces, que en la determinación del impuesto de


construcción se tiene como base imponible el valor de las construcciones y
urbanizaciones, para lo cual el sujeto pasivo debe presentar los correspondientes
planos constructivos ante la entidad municipal para el otorgamiento del llamado
permiso de construcción. El hecho de que a un contribuyente se le haya otorgado
permiso para la construcción de una obra de x metros cuadrados pagando el impuesto
sobre el valor estimado de la obra, no lo legitima para reclamar un reintegro de
impuesto si decidió construir una obra menor, o bien no construyó del todo, salvo que
la entidad municipal al emitir el reglamento para el otorgamiento de licencias de
construcción haya dispuesto otra cosa.

En cuanto a la interrogante que se plantea respecto del cobro de la tasa por servicios
municipales en relación con edificios de apartamentos, cabe indicar que si se trata de
apartamentos en que estén registralmente identificados cada uno de los propietarios,
por principio el cobro debe de hacerse individualmente.

Ahora bien, si se trata de apartamentos organizados bajo el régimen de condominio


para el cobro de la tasa de recolección de basura domiciliar, es necesario recordar que
la propiedad en condominio posee una naturaleza especial, por cuanto se encuentra
sujeta a una serie de limitaciones y regulaciones que no se encuentran en el régimen
jurídico que regula la propiedad común u ordinaria.

Sobre el tema, la Sala Constitucional, en el voto N.° 2336-2002 de las 15:23 horas del 6
de Marzo del 2002, manifestó lo siguiente:

(…)” Es claro entonces, que al derecho de propiedad que surge del régimen de
propiedad horizontal no se le pueden aplicar los mismos criterios que se le aplican al

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derecho de propiedad ordinario, pues desde su origen está sometido a diversas
limitaciones producto de la ‘comunidad’ de que participa. Así, en esa institución
coexisten un derecho singular y exclusivo de propiedad sobre un espacio delimitado y
un derecho de copropiedad sobre los restantes elementos y servicios del edificio.
Ambos derechos, aunque de distinto alcance y caracteres, están inseparablemente
unidos. De esa dualidad de derechos surgen entonces, al menos, dos tipos de relaciones
jurídicas: las derivadas de su condición de propietarios individuales y las que dimanan
de ser copropietarios de elementos y servicios comunes. El derecho de propiedad
singular y exclusivo que cada condómino tiene sobre su propiedad opera hacia lo
interno y está integrado por los mismos atributos que el derecho de propiedad
ordinario, sea de libre disposición y aprovechamiento, pero respetando las limitaciones
que impone la ley –o el respectivo reglamento-, en cuanto a modificación de fachadas,
destino general de la edificación, pagos de cuotas de mantenimiento, etc. Por ello es
evidente que el derecho de propiedad que surge del sometimiento al régimen de
propiedad horizontal tiene diferente naturaleza. Las limitaciones a algunos de los
atributos derivados del derecho de propiedad están contenidas en una ley, tal y como
lo exige el artículo 45 Constitucional; por otra parte, esas limitaciones, básicamente
referidas a algunos aspectos del uso y disfrute del inmueble y de las áreas comunes,
están acordes con esa naturaleza particular del régimen, y no lesionan el contenido del
derecho de propiedad”. (El subrayado no es del original)

Por otra parte la Ley Reguladora de la Propiedad en Condominio (Ley N°


7933) establece en forma clara y precisa que los impuestos y tasas nacionales son un
gasto común que afectan la propiedad común, así como los cánones correspondientes
a los derechos administrativos de concesión, en su caso, y cualquier otra carga
obligatoria; sin perjuicio, que las oficinas nacionales o municipales encargadas del
cobro de impuestos o tasas, lleven una cuenta independiente para cada filial, en lo que
interesa el numeral 19 inciso a), de la ley de cita establece lo siguiente:

ARTÍCULO 19.- Son gastos comunes:

a) Los impuestos y tasas nacionales y municipales que afecten la propiedad


común, así como los cánones correspondientes a los derechos administrativos de
concesión, en su caso, y cualquier otra carga obligatoria. Sin embargo, las oficinas
nacionales o municipales encargadas del cobro de impuestos o tasas, deberán llevar
una cuenta independiente para cada filial. (El resaltado no es del original)

Se tiene entonces que, el legislador estableció que para efectos del cobro los
impuestos y tasas municipales que afectan la propiedad común, existe un solo sujeto
pasivo de la obligación tributaria, sin perjuicio del deber de la Administración
Tributaria de llevar una cuenta independiente para cada filial.

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Asimismo, las obligaciones a cargo del propietario lo exigirán en forma directa, aunque
no ocupe personalmente el inmueble. En este caso, cuando el propietario no lo habite,
utilice ni ocupe, quienes lo habiten, utilicen u ocupen responderán de las infracciones,
sin perjuicio de la responsabilidad civil solidaria del propietario, según lo establecido
en el artículo 22 de la Ley Reguladora de la Propiedad en Condominio.

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compromete a citar el nombre del autor, el título de la obra y la fuente original y la digital completa, en caso
de utilizar el material indicado.

i
ASAMBLEA LEGISLATIVA. Ley 7794 del treinta de abril de 1998. Código Municipal. Vigente
desde: 18/05/1998. Versión de la Norma 25 de 25 del 23/04/2018. Datos de la Publicación:
Gaceta No 94 del 18/05/1998.
ii
INSTITUTO DE FOMENTO Y ASESORÍA MUNICIPAL. (2016). Código Municipal: Comentarios,
Jurisprudencia. Instituto de Fomento y Asesoría Municipal. San José, Costa Rica. Pp 111-112.

iii
UNIÓN NACIONAL DE GOBIERNOS LOCALES E INSTITUTO NACIONAL DE LAS MUJERES. (2012)
Código Municipal. Ley 7794: Comentado y Actualizado a Septiembre, 2012. Costa Rica. Unión
Nacional de Gobiernos Locales e Instituto Nacional de las Mujeres. San José, Costa Rica, P. 81.

iv
TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCIÓN TERCERA. Sentencia 24 de las catorce
horas con diez minutos del veintinueve de enero de dos mil dieciocho. Expediente: 17-005374-
1027-CA.
v
TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCIÓN TERCERA. Sentencia 331 de las ocho
horas con treinta y cinco minutos del veintiuno de julio de dos mil dieciséis. Expediente: 15-
008442-1027-CA.
vi
TRIBUNAL CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCIÓN TERCERA. Sentencia 152 de las trece
horas con treinta y dos minutos del veintinueve de abril de dos mil dieciséis. Expediente: 15-
006847-1027-CA.
vii
PROCURADURÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA. Dictamen 94 del veintidós de abril de dos mil
quince.

19