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LOS SACRAMENTOS DE LA VIDA COMO PROYECTO DE LIBERACIÓN DEL

LATINOAMERICANO

Presentado por:
EDWARD JULIÁN CHACÓN DÍAZ

Presentado a:
P. CARLOS JULIO ROZO RUBIANO
Lenguaje Sacramental

FUNDACIÓN UNIVERSITARIA SAN ALFONSO


FILOSOFÍA – TEOLOGÍA
BOGOTÁ D.C.
2015
LOS SACRAMENTOS DE LA VIDA COMO PROYECTO DE LIBERACIÓN DEL
LATINOAMERICANO

Por: Edward Julián Chacón Díaz

Introducción

Mircea Eliade en uno de sus ensayos señalaba, que el latinoamericano es un ser humano
caracterizado por su profunda espiritualidad, expresada en su religiosidad frente a las
paradojas adversas de su realidad como la opresión y la injusticia. Lo anterior no es un
simple tema de antaño, acuñado por la teología de la liberación, es un fenómeno que aún
sigue vigente. Según las estadísticas, la mayoría de católicos se encuentran en
Latinoamérica; gran parte de ellos sin importar su idiosincrasia practican los sacramentos;
sin embargo, ¿Han comprendido el compromiso que conlleva la recepción de un
sacramento? ¿Qué perspectiva manejan, el mágico o el encaminado a un proyecto de
liberación?1

Son muchos los que se bautizan, se confirman, reciben la primera comunión, muy regular
los que se confiesan o quieren ser ungidos con el óleo de los enfermos, pero son muy
pocos los que asumen los popularmente llamados sacramentos de servicio, como el
orden sacerdotal y el matrimonio. En esta línea Benedicto XVI, miraba que los
sacramentos se estaban reduciendo a una simple expresión cultural de una determinada
región.2

Además opresor y el oprimido, se hacen llamar cristianos, pero, ¿cómo puede llevar este
título el victimario, que comulga, participa en la Eucaristía, se confiesa o es practicante
de los sacramentales sí aún sigue explotando? Del mismo modo, ¿Por qué el oprimido
no se ha concientizado de su compromiso cristiano de dignificación y liberación a través
de los sacramentos?3

Como han señalado los últimos documentos del episcopado latinoamericano, falta una
formación pastoral, que ayude a comprender la dimensión antropológica de los
sacramentos, que aún son vistos de manera mágica y supersticiosa. Por tanto la
catequesis sacramental, no es simplemente formación teórica, es vivencia, es educar
conciencias; que lo signos y símbolos de los sacramentos tienen una trascendencia
histórica; que al ser acciones de Jesús invitan a una meta: La liberación integral del
hombre. 4

1 Mircea, ELIADE. “La búsqueda: historia y sentido de las religiones”. Madrid: Paidós, 2000. 156
2 Joseph, RATZINGER. “Ser cristiano en la era neopagana”, Madrid: Ediciones Encuentro, 2006. 186
3 Ignacio, ELLACURÍA. “La Iglesia de los pobres, Sacramento histórico de liberación” [Documento en línea]

En: http://www.seleccionesdeteologia.net/selecciones/llib/vol18/70/070_ellacuria.pdf [Citado el 27 de mayo


de 2015]
4 Juan, BOTASSO. “Evangelio y culturas: Documentos de la Iglesia Latinoamericana”. Quito: Ediciones

Abya-Yala, 1992. 16
El aporte de Leonardo Boff en la interpretación teológica sacramental.

La renovación conciliar trae consigo a América Latina, una manera nueva de reflexionar
teológicamente; impulsado especialmente por las Conferencias de Medellín (1968) y
Puebla (1979); este pensamiento influye no sólo en la liturgia, en la práctica sacramental
o en las distintas áreas de la pastoral; también interviene en el compromiso cristiano,
principalmente en la concepción sacramental. 5

Desde este panorama Leonardo Boff, uno de los pioneros de la Teología de la Liberación,
publica hacia mediados de la década de los setenta, “Los Sacramentos de la vida”, un
libro dedicado a la cuestión sacramental enfatizado con la realidad y sus coyunturas. En
líneas generales L. Boff, expresa el sacramento como un vínculo que surge del encuentro
del hombre con el mundo y con Dios, entonces la estructura de su lenguaje no es
argumentativa sino narrativa; por ende no argumenta, ni quiere persuadir. Ante todo
pretende celebrar y narrar la historia del encuentro del hombre con los objetos, las
situaciones y los otros hombres, por los que fue provocado a transcender y que le
evocaron una realidad superior, que se hizo presente gracias a ellos, convocándolo al
encuentro sacramental con Dios 6

Elementos cristológicos

Gracias a Jesucristo, el hombre redescubrió su relación más cercana con Dios;


rescatando la figura de un Dios que camina con su pueblo, que escucha su clamor y lo
libera de la opresión; se puede deducir que los sacramentos actualizan la liberación del
redentor con su pasión, muerte y crucifixión, que dignifica integralmente al ser humano;
porque hace parte de su plan salvífico que a su vez se expresa en gestos ritos o acciones
que encarnan, visibilizan y comunican la salvación. Estas acciones, ritos o gestos son
denominados también sacramentos.7

Jesús se basó de la cotidianidad del hombre, para revelar su proyecto liberador; sus
parábolas, sus acciones y actitudes están vinculados a una cultura, a un lenguaje o
pensamiento. El pueblo sencillo lo entendía, porque hizo su mensaje cercano, no oculto
en las nubes, sino encarnado en el devenir del hombre. Se puede inferir que los
sacramentos nos hacen ciudadanos del Reino y al pertenecer a éste asumimos un
compromiso.8

Igualmente se puede considerar a Jesucristo como autor indirecto de los sacramentos


dentro de la praxis de la liberación, que es continuada por la Iglesia. En primera instancia,
5 AA.VV. “Teología en América Latina: El siglo de las Teologías latinoamericanistas” Madrid:
iberoamericana, 2002. 117
6 Leonardo, BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. Bilbao: Sal Terrae, 2009. 17
7 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 29
8 Leonardo, BOFF. “Jesucristo el Liberador: Ensayo de cristología crítica para nuestro tiempo”. Bilbao: Sal

Terrae, 2003. 68
porque los sacramentos expresan el amor y la oferta de salvación del padre mediante el
Hijo; en segundo lugar la encarnación del Hijo es histórica, por ende es sacramento del
Padre; finalmente porque en las acciones de Jesucristo están explícitos los siguientes
términos: llamado a una vida nueva (bautismo), conversión (reconciliación), comunidad
(eucaristía), seguimiento (confirmación), sanación (unción de los enfermos), servicio
(orden sacerdotal) y amor (matrimonio). Insertos en Jesucristo, los sacramentos
comunican la vida de Jesucristo.9

El fundamento eclesiológico

Hacia inicio de los año ochenta, Boff publicó una de sus obras más conflictivas con la
curia vaticana del momento, “Iglesia, carisma y poder: ensayos de eclesiología militante”,
en uno de sus capítulos el autor en correspondencia con Karl Rahner argumenta que la
Iglesia es sacramento, signo e instrumento de Jesucristo resucitado, es decir del Espíritu.
A su vez los sacramentos son signos y símbolos al servicio del Espíritu, mediante los que
el Resucitado, puede actuar hoy y hacerse presente en la visibilidad histórica de los
hombres.10

El tradicional septenario sacramental, se deriva por antonomasia de la Iglesia como


Sacramento del Espíritu, que a su vez son resumen del Evangelio, no como simple teoría,
sino que manifiestan la alegría del Espíritu y la vocación del cristiano por la liberación; así
como el creyente a través de los sacramentos es liberado del pecado, también está
llamado a liberarse del pecado estructural que son las alienaciones y opresiones. Es
decir, que los siete sacramentos deben entenderse desde la sacramentalidad de la
Iglesia, haciendo visible y real la presencia liberadora de Jesús de Nazaret. 11

Por otra parte, no se debe olvidar que para la primitiva Iglesia el sacramento se expresa
de modo particular la historia humana dentro de la que se realiza el plan salvífico de Dios,
cuya gracia es acogida o rechaza por parte del hombre. Por consiguiente la libertad es
uno de los fundamentos eclesiológicos de los sacramentos. Entonces, la Iglesia no
impone los sacramentos porque no es propietaria de éstos; los ofrece desde una
dimensión vocacional porque es administradora. 12

La centralidad de los Evangelios

Los sacramentos no deben ser simples acciones aisladas de la Iglesia; durante algún
tiempo el “rubricismo” alejó a los sacramentos de su dimensión bíblica, acentuándolo en
la simple práctica litúrgica. Por tanto, los Evangelios son raíz fundamental de los

9 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 29


10 Leonardo, BOFF. “Iglesia, carisma y poder: ensayos de Eclesiología militante: Sal Terrae, 1981. 207
11 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 38
12 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 85
sacramentos, porque son éstos en que está no sólo las bases teóricas sino también la
praxis de sacramentalidad de Jesús. 13

Por tanto, los sacramentos deben entenderse de una manera más amplia, más flexible,
como signos elocuentes que conducen a una mayor comprensión de vida y de fe, los
sacramentos están relacionados con muchos pasajes del Evangelio, que nos hablan de
la hermosa realidad de Dios y de la no menos bella realidad humana. Porque los gestos,
las acciones, las diversas frases de la vida de Cristo eran sacramentos concretizadores
del misterio de Dios.14

Conjuntamente los Evangelios nos presentan la imagen de un Jesús liberador, por ende
los sacramentos son continuidad de ese actuar del Señor; como señala el la actual liturgia
bautismal, el sacramento no obliga, sino compromete a vivir en la libertad de los hijos de
Dios. Según, Boff los sacramentos no deben perder su horizonte y centralidad en el
Evangelio, en la imagen liberadora que presenta de Jesús. Los sacramentos no son
simples reduccionismos magisteriales, son la vivencia de la praxis evangélica y vinculo
de seguimiento a Jesucristo 15

Contextualizando los Evangelios para entrar al Reino de Dios, no basta simplemente con
cumplir los sacramentos, el simple ritualismo no salva de su alienación, los compromisos
sacramentales generan una conciencia de liberación, que exige una renovación de vida
y una evolución en los fundamentos de la arcaica realidad.16

El lenguaje

En primer lugar el sacramento está en lenguaje de encuentro, lo que implica un nosotros,


“Dios, la comunidad y yo”, es la respuesta del hombre a una iniciativa divina, que se
deriva en una experiencia histórica. A partir de loa anterior se puede comprender que el
lenguaje de los sacramentos, es ir más allá de los signos, es expresar que toda la Iglesia
es sacramento, signo perceptivo de la gracia liberadora de Jesucristo, así como el Hijo
mismo es sacramento y manifestación del amor y la ternura del Padre. 17

También encuentro no es definido en términos descriptivos sino evocativos, porque los


sacramentos traen consigo un lenguaje religioso, cuya esencia es evocación de un
pasado y de un futuro, vividos en un presente. No obstante la evocación, ni implica
idealización, porque el proyecto de liberación es histórico, tiene un antes, un ahora y un
llamado para el mañana; por lo que implica que el lenguaje de los sacramentos de
liberación es autoimplicativo, porque involucra a las personas con las cosas y su realidad.

13 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 86


14 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 87
15 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 88
16 Dionisio, BOROBIO. “Pastoral de los sacramentos”. Salamanca: Secretariado Trinitario, 1996. 335
17 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 22
Para llegar a esto, es fundamental aplicar un lenguaje formativo, que modifique la praxis
humana, motivando a la conversión, a la apertura y la aceptación del proyecto integral de
liberación. 18

El lenguaje de los sacramentos está dirigido a los sencillos y humildes de corazón, lo que
requiere una interpretación simbólica de la realidad. Los signos y símbolos que
conforman los sacramentos hacen parte de la vida del hombre, ejemplo de ello es el agua,
el aceite y el pan; pero al estar vinculados a las acciones de Jesucristo, adquiere un valor
salvífico y sagrado. De alimentar físicamente a la persona, nutre sus sentimientos de
liberación. 19

Relación entre liberación y los siete sacramentos

Al igual que Boff y otros teólogos latinoamericanos, José María Castillo, opina que los
sacramentos, no deben convertirse en signos y símbolos perdidos, sin significante.
Desafortunadamente los sacramentos desde algunas prácticas de la piedad popular han
sido reducidos a simples “fetiches mágicos”. Por otro lado, la dimensión liberadora y
social, no se evidencia en muchos elementos de la praxis eclesial, y se ha dado prioridad
a la obligación, cargándolos de normas y ritos, sometidos excesivamente al control de la
jerarquía eclesiástica. En algunas situaciones los sacramentos han dejado de ser signos
de libertad y se han trasformado en justificación de dominación; y tristemente los fieles
están educados en esa mentalidad. 20

Incluso Boff considera, que los sacramentos son una revolución de la vida humana, que
compromete al cristiano al seguimiento de Jesucristo, prosiguiendo su obra, persiguiendo
su causa y consiguiendo su plenitud. Si la vivencia sacramental es cristológica, nos
orienta a una opción histórica de liberación. No obstante, como señalaba Bernard Häring
el hombre está acostumbrado a vivir en la “ley” y no en la “conciencia de la libertad”, que
conduce al amor.21

Los sacramentos como germen de la liberación

En líneas generales desde los sacramentos, Boff alude que la predicación de Jesús sobre
el reino de Dios no se dirige sólo a las personas exigiéndoles conversión, sino un
seguimiento que conlleve a la libertad, que se va configurando gradualmente con la
madurez del creyente en la praxis cristiana. Además el encuentro de Dios y el hombre,
como sacramento de vida, se realiza cuando se redescubre el significado del “sacramento

18 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 22


19 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 23
20 Aurelio, FERRÁNDIZ GARCÍA. “La teología sacramental desde una perspectiva simbólica en los

teólogos”, Barcelona: Centro de Pastoral Litúrgica, 2004. 232


21 Bernhard, HÄRING. “La Vida cristiana a la luz de los Sacramentos”. Barcelona, Herder, 1972. 46
del pobre”, que genera asumir la profundidad histórica y humana de la lucha por el
hombre nuevo.22

Al ser los sacramentos signos de Cristo Pascual, como señala Dionisio Borobio, son la
actualización y participación de salvación liberadora en los momentos fundamentales de
la vida del ser humano. 23Que a su vez están enraizados en el Misterio Pascual de Cristo,
que según Boff, es misterio de entrega por amor para la liberación del pecado, del mal,
de la muerte; este misterio redentor abarca la integralidad del hombre. Por eso los
sacramentos al ser actos liberadores de Jesucristo, comprometen a la liberación, cuyo
proceso no parte de la individualidad, sino de la comunidad.24

A su vez los sacramentos adquieren un valor profético, pues son la contestación a las
esclavitudes que oprimen a la persona, de todas inequidades que deshumanizan; por
tanto no se pueden celebrar ni vivir los sacramentos, sin expresar está contestación a
nivel personal y social, sin implicarse en la misma. 25

También los sacramentos son signos de la libertad, que desde la experiencia humana
expresan la liberación de Cristo, que a su vez compromete a la comunidad, la Iglesia, en
la lucha de emancipación frente a las sumisiones y avasallamientos de los hombres y de
las estructuras, que son los causantes de la pobreza y marginación. 26

Los sacramentos como celebración de la liberación

La Pascua judía, es la memoria celebrativa de la liberación de Israel frente a Egipto, por


ello adquiere un acto festivo, no como precepto litúrgico sino como actualización de la
intervención de Dios en la vida del hombre y la comunidad. En cambio, la Pascua
cristiana, se actualiza y se celebra en los sacramentos como memoria liberadora.27

El mismo contenido de la celebración sacramental confluye en una dimensión social, que


promueve un dinamismo vital; al ser memoria liberadora, la imagen de Jesús en los
evangelios, se transforma como paradigma de esperanza, para los que son explotados,
oprimidos y condenados por las injusticias del pecado estructural. Como señala Raúl
Vidales, en los sacramentos se actualiza el acontecimiento histórico de la redención, que
a su vez promueve nuestro propio compromiso en la historia.28

Entonces la dimensión celebrativa de los sacramentos invita al hombre a su vocación


cristiana de transformar la vida y la sociedad. Al expresar el carácter festivo sacramental,

22 L. BOFF. “Jesucristo el Liberador: Ensayo de cristología crítica para nuestro tiempo”.97


23
D. BOROBIO. “Pastoral de los sacramentos”. 342
24 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 92
25 D. BOROBIO “Pastoral de los sacramentos”. 343
26 D. BOROBIO “Pastoral de los sacramentos”. 344
27 D. BOROBIO “Pastoral de los sacramentos”. 345
28 Raúl, VIDALES. “Praxis cristiana y militancia revolucionaria”. Bogotá: Ediciones Paulinas, 1978. 256
afirman un sentido de la vida, la confirman, la corrigen y la estimulan hacia su perfección.
En este sentido la celebración de los sacramentos viene a ser impulso, motivo, alimento
y fuerza de liberación.29

Del mismo modo, la celebración litúrgica de los sacramentos debe promover los cambios
internos y externos, motivar la conversión en las relaciones interpersonales,
sociopolíticas e incluso económicas. Es posible correr el peligro de ritualizar, pero si se
concientiza desde una dimensión eclesiológica, se desplegaría la fuerza socializante,
creadora de comunión y comunidad. 30

Conclusiones: Hacia una catequesis profética de liberación

Al presentar los sacramentos como signos de liberación del hombre, es necesario un


proceso de formación y concientización frente a la dimensión antropológica de los
sacramentos. Esto implica un cambio revisión en la tradicional catequesis; que en
algunas situaciones se ha reducido simplemente a la memorización de conceptos
doctrinales.

Desde la Conferencia de Medellín (1968) los distintos documentos del episcopado


latinoamericano han insistido en una catequesis como reflexión personal y comunitaria a
partir del contexto que está viviendo. Por eso, la catequesis precisa un lenguaje que haga
percibir el mensaje salvífico, una palabra de vida, que reexprese permanentemente el
Evangelio.31

De este modo la catequesis de los sacramentos como signos de liberación debe


presentar la realidad de opresión que se vive, pero a la vez ser germen de esperanza y
preparación para la Pascua emancipadora. Como señala Paulo Freire, desde una
educación liberadora centrada en la dimensión social y política. Por ende esta catequesis
no puede ser desconocimiento del mundo sino compromiso con éste.32

El anterior presupuesto motiva a que la catequesis adquiera un carácter profético, para


que a su vez se pueda realizar una acertada hermenéutica de los sacramentos como
signos de liberación. Además, este tipo de catequesis es la unión de teoría, que son
ciertos elementos doctrinales y praxis, que es el testimonio y vivencia del evangelio. 33

En definitiva, como señala el Documento de Medellín, catequesis hoy en día debe asumir
cabalmente los afanes y esperanzas del latinoamericano para ofrecerle posibilidades de

29 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 121


30 L. BOFF. “Los Sacramentos de la vida”. 112
31 Luiz, ALVES DE LIMA. “El Itinerario de la Catequesis de Medellín a Aparecida” [Documento en línea] En:

http//: www.inculturacion.net/autores-invitados%3Fdownload%3D232:alves-de-lima-catequesis-medelln-a-
aparecida+&cd=2&hl=es-419&ct=clnk&gl=co [Citado el 28 de Mayo de 2015]
32 Paulo, FREIRE. “Pedagogía del oprimido”, Ciudad de México: Siglo XXI Editores, 2005. 103
33 Emilio, ALBERICH. “Catequesis Evangelizadora”. Quito: Abya – Yala, 2003. 21
una liberación plena desde la vivencia sacramental, como riqueza de una salvación
integral en Jesucristo. Por tanto la lectura catequética de los sacramentos como signos
de liberación debe afianzarse en su realidad vital encarnada en la vida del hombre de
hoy. 34

Bibliografía

AA.VV. “Teología en América Latina: El siglo de las Teologías latinoamericanistas”


Madrid: iberoamericana, 2002.
ALBERICH, Emilio. “Catequesis Evangelizadora”. Quito: Abya – Yala, 2003.
ALVES DELIMA, Luiz. “El Itinerario de la Catequesis de Medellín a Aparecida” En: http//:
www.inculturacion.net/autores-invitados%3Fdownload%3D232:alves-de-lima-
catequesis-medelln-a-aparecida+&cd=2&hl=es-419&ct=clnk&gl=co
BOFF, Leonardo. “Iglesia, carisma y poder: ensayos de Eclesiología militante: Sal Terrae,
1981.
BOFF, Leonardo. “Jesucristo el Liberador: Ensayo de cristología crítica para nuestro
tiempo”. Bilbao: Sal Terrae, 2003.
BOFF, Leonardo. “Los Sacramentos de la vida”. Bilbao: Sal Terrae, 2009.
BOROBIO, Dionisio. “Pastoral de los sacramentos”. Salamanca: Secretariado Trinitario,
1996.
BOTASSO, Juan. “Evangelio y culturas: Documentos de la Iglesia Latinoamericana”.
Quito: Ediciones Abya-Yala.
CONSEJO EPISCOPAL LATINOAMERICANO. Documento de Medellín. Bogotá:
Ediciones Paulinas, 1973.
ELIADE, Mircea. “La búsqueda: historia y sentido de las religiones”. Madrid: Paidós, 2000.
ELLACURÍA, Ignacio. “La Iglesia de los pobres, Sacramento histórico de liberación”
En:http://www.seleccionesdeteologia.net/selecciones/llib/vol18/70/070_ellacuria.
FERRÁNDIZ GARCÍA, Aurelio. “La teología sacramental desde una perspectiva
simbólica en los teólogos”, Barcelona: Centro de Pastoral Litúrgica, 2004.
FREIRE, Paulo. “Pedagogía del oprimido”, Ciudad de México: Siglo XXI Editores, 2005.
HÄRING, Bernhard. “La Vida cristiana a la luz de los Sacramentos”. Barcelona, Herder,
1972.
RATZINGER, Joseph. “Ser cristiano en la era neopagana”, Madrid: Ediciones Encuentro,
2006.
VIDALES, Raúl. “Praxis cristiana y militancia revolucionaria”. Bogotá: Ediciones Paulinas,
1978.

34
Cfr. DM, Catequesis