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El quinto y el sexto sello

- Texto: Ap. 6:9-17


- Serie: Apocalipsis, un libro devocional
- Meta: Hay una escapatoria de los juicios que sucederán. Jesucristo es la solución.
- Fecha:
- Lugar:

Introducción: El 01 de abril de este año (2016), el presidente de Estados Unidos Barack


Obama, alertó sobre el riesgo del terrorismo nuclear e hizo un llamado a la comunidad
internacional para sumar esfuerzos para evitar que grupos terroristas, como el Estado
Islámico (EI), tengan acceso a material radioactivo.

Obama dejó en claro el peligro de que un grupo terrorista tenga acceso a materiales
nucleares radiactivos constituye una de las más grandes amenazas a la seguridad
mundial. "No hay duda que si estos locos echan mano en una bomba nuclear o material
nuclear, ciertamente lo usarán para matar a tanta gente inocente como sea posible",
insistió.

El 07 de marzo del 2016 el líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un, amenazó a Corea del
Sur y a Estados Unidos, empezar con una guerra nuclear a grandes escalas contra
estos dos países si no dejaban de mantener relaciones militares.

Pero ¿Por qué asusta tanto a los seres humanos una guerra nuclear? Los únicos
ataques nucleares conocidos en la historia son los bombardeos realizados por EEUU
contra las ciudades japonesas de Hiroshina y Nagasaki en agosto de 1945.

La bomba se lanzó en paracaídas y explotó a 580 metros del suelo. Instantáneamente


murieron entre 60 y 80 mil personas, y el calor era tan intenso que algunas simplemente
desaparecieron. La radiación de la bomba hizo que la gente se deshiciera en vida y
otras generaron distintos tipos de cáncer nunca antes vistos. El conteo final es de
aproximadamente 135 mil personas y muchas murieron por la radiación a largo término,
que causó enfermedades irreversibles. Muchas mujeres daban a luz niños deformes y
muchos animales mutaron en especies degeneradas.

Se estima que hacia finales de 1945, las bombas habían matado a 166 000 personas en
Hiroshima y 80 000 en Nagasaki, totalizando unas 246 000 muertes sólo por estos dos
bombardeos nucleares.

Una bomba atómica tiene la capacidad de destruir totalmente una población


determinada y producir grandes catástrofes de escala mundial. Un arma nuclear en
manos de radicales islámicos sería una amenaza terrorista mundial. Irán, un país
radicalmente islámico, ya tiene armas nucleares en actividad. ¿Llegarán algún día estos
extremistas radicales a usar estas armas nucleares contra el mundo? Veamos las
profecías de Apocalipsis.

I. La persecución a los creyentes:


“Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos
por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran
voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra
sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo
que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de
sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.”
(Ap. 6:9-11)

a) El lugar de clamor: Bajo el altar.


“El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar
de oro que estaba delante de Dios,” (Ap. 9:13)

- En el cielo hay un Templo y un altar delante del trono de Dios.

- Este fue el modelo que Dios le mostró a Moisés para hacer el tabernáculo. En Hch.
7:44 leemos: “Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el
desierto, como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que lo hiciese conforme
al modelo que había visto”.

b) La forma de su muerte:
El término griego “sfazo” significa = degollar, cortar el cuello. Este es el método
usado por los musulmanes para matar a los infieles (judíos y cristianos).

- En el libro “Sirat Rasul Allah” (La vida de Mahoma) escrito por Muhammad Bin
Ishaq (773 d.C.) el escritor relata que el profeta Mahoma ganó la guerra contra los
judíos de la comunidad de Qurayza quienes se rindieron ante él. Luego, Mahoma
va al mercado de Medina y excavó varias fosas comunes y mandó a buscar a los
judíos allí residentes y les cortó la cabeza uno por uno. Según cuenta el relato,
Mahoma decapitó solo, a más de 600 judíos.

- El Corán motiva a los musulmanes a matar a los “infieles”


(1) En la Sura 2:191 se lee: “Matadles donde los vean a ellos, y expulsadles de
donde os hayan expulsado. Tentar es más grave que matar. No combatáis
contra ellos junto a la Mezquita Sagrada, a no ser que os ataquen allí. Así que,
si combaten contra vosotros, matadles: ésa es la retribución de los infieles.”
(2) En la Sura 2:193 se lee: “Combatid contra ellos hasta que dejen de inducirlos a
dejar el Islam y se rinda culto a Alá. Si cesan, no haya más hostilidades que
contra los impíos.”
(3) En la Sura 5:35 se lee: “El castigo de quienes hacen la guerra a Allah y a Su
Mensajero y siembran en la Tierra la corrupción es que se les mate, o
crucifique, o se les ampute una mano y el pie opuesto o se les destierre. Esto
es para que sean denigrados en esta vida, y en la otra tendrán un terrible
castigo.”
c) El motivo de su muerte: Por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que
tenían. Eran creyentes y serán perseguidos durante la gran tribulación. El
cristianismo será prohibido por el anticristo.

- Actualmente los cristianos son acosados terriblemente y muertos por los países
musulmanes. Según las estadísticas: En 50 países, los cristianos son perseguidos,
hostigados, encarcelados, torturados y asesinados. Estos casos no pueden ser
denunciados porque los países que promueven esta persecución son
musulmanes.

- Durante la gran tribulación la persecución musulmana a los cristianos se


intensificará hasta tratar de aniquilarlos.
d) Esperando el tiempo del castigo:
- Las almas claman a Dios: De esto se desprenden dos ideas:
(1) En primer lugar, las almas de los cristianos están conscientes de lo que
sucede. Así que la doctrina de los testigos de Jehová, adventistas y otros de
que la muerte hace inconsciente al alma humana es mentira.
(2) En segundo lugar, las almas de los cristianos piden a Dios venganza
contra sus enemigos. Es algo muy parecido al pedido imprecatorio que hace
el salmista a Dios.

- Se les dieron vestiduras blancas: De esto se desprenden dos ideas:


(1) Las almas tienen un tipo de cuerpo intermedio esperando la
resurrección.
(2) Las vestiduras blancas hablan de acciones justas. En Apocalipsis 19:8
leemos: “Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y
resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.”

- Dios tiene un determinado de creyentes que sufrirán el martirio hasta el final de la


tribulación. Los creyentes degollados durante la tribulación resucitarán al principio
del reino milenial. En Ap. 20:4 leemos: “Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los
que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del
testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la
bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus
manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.” Con la resurrección de estos
creyentes se cumple la primera resurrección.

II. Un ataque nuclear profetizado:


“Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso
negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del
cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida
por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y
todo monte y toda isla se removió de su lugar.” (Ap. 6:12-
14)
El apóstol Juan ve cuando el sexto sello es abierto y relata todo lo que ve.
Recordemos que en la época del Apóstol Juan no había bombas, ni helicópteros, ni
armamento bélico como el de nuestra época. Todo lo que Juan ve de manera
profética trata de describirlo con figuras que él podía identificar de su tiempo.

Al parecer Juan describe esta escena del sexto sello como un ataque nuclear por
parte del Anticristo (El temor de Barack Obama tal vez se cumpla al final de los
tiempos).

Personalmente noto en el pasaje todas las consecuencias naturales y sociales que


surgirían de un ataque de esta magnitud.

a) Las consecuencias naturales del ataque nuclear:

(1) Un gran terremoto: Una explosión nuclear podría disparar rupturas de fallas
geológicas y así causar un sismo mayor a distancias de pocos cientos de
kilómetros del punto de impacto.
(2) El sol se puso negro: Las cenizas, el humo y las demás partículas producidas
por el incendio nuclear y detonaciones alcanzarían y permanecerían en la
estratosfera, oscureciendo la luz del sol durante semanas o meses, de modo
que podría recuperarse la luz del sol hasta en los ocho meses.
(3) La luna se volvió toda como sangre: La contaminación radiactiva que habría
en el planeta produciría en algún eclipse lunar una intensificación del efecto
de la luna roja en la tierra.
(4) Las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra: Gran parte de las cenizas y
polvo en ascensión procedentes de la explosión empiezan a depositarse de
nuevo sobre el suelo horas después de una detonación nuclear. Todo este
material está sumamente irradiado.
(5) El cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla: Según los
científicos, la detonación de bombas atómicas haría que los óxidos de
nitrógeno se inyectaran a la atmósfera y así destruirían hasta en un 50% la
capa de ozono, por lo cual la radiación ultravioleta del Sol acabaría matando
a los pocos seres vivos que sobrevivan al oscurecimiento nuclear.
(6) Todo monte y toda isla se removió de su lugar: La detonación de una bomba
atómica podría inclusive desordenar la geografía de los continentes que hoy
conocemos.

b) El desconcierto de las personas:


“Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y
todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los
montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos
del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque
el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?”
(Ap. 6:15-17)

- Una catástrofe tan destructiva como la detonación de una bomba atómica tan
poderosa podría desconcertar a muchas personas. Según Juan, la gente
relacionará el inicio de estos juicios como la segunda venida de Jesús, sin
embargo, no se imaginan que lo peor está por suceder.

- Con este terrible juicio sobre la tierra se inicia la gran tribulación, un periodo que es
conocido como “El tiempo de la Ira de Dios”. Pero en medio del castigo siempre
hay un remanente. ¿Cuál es ese remanente?

Conclusión: Durante la gran tribulación Dios desatará su gran ira sobre las naciones y
el sufrimiento será tal que las personas querrán desaparecer de la tierra para no afrontar
las terribles calamidades que se avecinan. Sin embargo, hoy hay una salida y se llama
Jesús. El apóstol Pablo escribe: “Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para
alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo”. ¿Quiere escapar de los
juicios de la ira de Dios? Venga a Jesucristo hoy.