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CASO CLÍNICO

Paciente femenino de 92 años de edad, no presenta


antecedentes, asiste a consulta con médico traumatólogo
luego de haber sufrido una caída la cual, ella refiere, le
causó un fuerte dolor a nivel de la cadera hace un mes.
Luego de realizar estudios paraclínicos (rayos X) el médico
tratante diagnosticó una fractura intertrocantérea en el
fémur derecho y remite a fisioterapeuta para evaluación y
rehabilitación física. Ésta arrojó que la paciente presenta un
dolor agudo urente y palpitante en el cuarto proximal y
distal del muslo, más no en los cuartos intermedios. Es un
dolor 8/10 en la escala E.V.A., sin irradiación y una
debilidad en los músculos rotadores internos de la cadera,
además de un ascenso de la patela. El dolor de la cadera
es de característica profundo y exacerba al movimiento
activo, mientras que el dolor que refiere en la patela, es
superficial, y se ve exacerbado al movimiento activo y
palpación. Ningún dolor cuenta con factores mitigantes, por
ende, son de característica constante.
PLAN DE TRATAMIENTO
Se abordará al paciente, en sus primeras sesiones, con
el uso de los siguientes agentes físicos, enfocándonos,
primero en la patología a nivel de la cadera. Usaremos:

 Crioterapia aplicada en compresas durante 20


minutos, éstos se dividirán en dos aplicaciones de 10
minutos separadas por un intervalo de 10 minutos de
descanso para el control del dolor en estado agudo de
ambas deficiencias.
 Ultrasonido en modalidad pulsátil para evitar, al
máximo, generar algún efecto térmico sobre la zona a
tratar. Además, que es optimo para la consolidación
de fracturas. De 5 a 10 minutos, puede ser de
aplicación diaria a una frecuencia de 1MHz. Para el
dolor a nivel de la rodilla utilizaremos una frecuencia
de 3 MHz para hacer énfasis en el tejido superficial.
 TENS en modalidad convencional, al no poseer
electroestimulación de los nervios motores, va a ser la
modalidad más apropiada para no provocar dolor a
causa de las contracciones musculares ya que existe un
proceso inflamatorio agudo o subagudo. Se aplicará
de 10 a 15 minutos, un abordaje más destinado a la
zona de la cadera y otra enfocada más al recorrido
del m. cuádriceps femoral (específicamente el recto
femoral) para tratar el dolor a nivel de la rodilla
(puede ser aplicado hasta 24 horas de ser necesario
mantener el efecto analgésico).
Según el proceso inflamatorio vaya avanzando a la
fase de proliferación iremos variando las intervenciones.
Comenzaremos por usar:
 Ultrasonido en su modalidad continua, a una frecuencia
de 1MHz para aumentar la temperatura de las partes
blandas profundas y así aumentar su extensibilidad
para una posterior movilización, además de su efecto
analgésico. Lo aplicamos de 5 a 10 minutos en la zona
de la cadera, rodilla y adyacencias.
 Comenzaremos con la cinesiterapia, tras evaluar y
conocer el estado de fuerza de los grupos musculares
del paciente y la ADM, se procederá a realizar las
movilizaciones según el nivel que requiera y se irá
progresando hasta que el paciente posea fuerza
normal en la escala de Lovett (9 en la de Lowman).
Debemos tener un abordaje completo, tratando las
zonas relacionadas con las lesiones. Así que no sólo
movilizaremos las articulaciones coxofemoral y
fémoropatelotibial, también hay que tratar columna
dorsolumbar, cintura pélvica, costillas y TPA.
 TENS modalidad acupuntura (baja frecuencia) si el
dolor persiste durante la etapa de fortalecimiento
muscular para una analgesia más prolongada en las
zonas afectas. Esta modalidad será aplicada de 20 a
30 minutos.
 También se puede utilizar crioterapia no tan
prolongada al finalizar el tratamiento para minimizar
el impacto de un posible DOMS.