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Título original: The Castells Reader on Cities and Social Theory
Traductores: Jesús Alborés (cap. 8), Irene Castells (caps. 1 y 2), Rosendo Gallego (cap. ')),Adolfo .3 j:';f. }r;
Gómez Cedillo (Introducción, caps. 3, 4, 9 y Conclusión), Carmen Martfnez Cimcno (cap. !l) y
Raúl Quintana Muñoz (caps. 6 y 7)

ÍNDICE

Reservados todos los derechos. El contenido de esta obra está protegido por la Ley, que establece penas de prisión .:,j
y/o multas, además de las correspondientes indemnizaciones por daños y perjuicios, para quienes reprodujeren,
ÍNDICE DE FIGURAS .......................................................................................... . 11
plagiaren, distribuyeren o comunicaren públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica,
ÍNDICE DE CUADROS
o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a tra- (.)
13
vés de cualquier medio, sin la preceptiva autorización. INTRODUCCIÓN: MANUEL CASTELLS Y LA CONCEPTUALIZACIÓN DE LA
( ~-~
(> CIUDAD EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN, por Ida Susser ........................ . 15
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©de la compilación y la introducción Ida Susser, 2001


1:17 PRIMERA PARTE
©Manuel Castells, 2001 UN ENFOQUE TEÓRICO DE LA CIUDAD EN EL CAPITALISMO
© ~ cast.: Alianza Editorial, S. A. Madrid, 26fiÍ "'~·- AVANZADO
Calle Juan Ignacio Luca de Tena, 15; 28027 Madrid; télef. 91 393 88 88 '·~
l. LA URBANIZACIÓN
vlSBN: 84-206-6773-0 .re. 33
Depósito legal: M. 39.770-2001 Modo de empleo o, si se prefiere, advertencia epistemológica ........................ . 33
.~.
~ El proceso histórico de urbanización
Fotocomposición e impresión: EFCA, s. A. CL 39
( El fenómeno urbano: delimitaciones conceptuales y realidades históricas ....... 40
Parque Industrial «Las Monjas>> ...
28850 Torrejón de Ardoz (Madrid) u
2. LA IDEOLOGÍA URBANA "'
/ Printed in Spain 55
• El mito de la cultura urbana .......................................................................... . 56
De la sociedad urbana a la revolución urbana ................................................ . 67
Los medios sociales urbanos
77
8 LA SOCIOLOGÍA URBANA DE MANUEL CASTELLS
ÍNDICE 9

SEGUNDA PARTE
La articulación entre el modo informacional de desarrollo y la reestructura-
LOS MOVIMIENTOS SOCIALES ciÓn del capitalismo: la redefinición del paradigma temo-económico............. 356

3. TRABAJADORES INMIGRANTES Y LUCHA DE CLASES EN EL CAPITALIS- 7. TECNOLOGíAs DE LA INFORMACIÓN, REESTRUCTURACIÓN DE LAS RE-
MO AVANZADO: LA EXPERIENCIA EUROPEA OCCIDENTAL .................... . 101 LACIONES CAPITAL-TRABAJO Y EL SURGIMIENTO DE LA CIUDAD DUAL. 365
El desarrollo desigual y la internacionalización de la mano de obra ................ . 103 .Hacia la transformación de la estrucura social urbana: la ciudad dual ............ . 365
La crisis del capitalismo, las contratendencias de la política económica y el • El ascenso de la ciudad dual
papel estructural de la inmigración ................................................................ . 114
390
Inmigración, clases sociales y fracciones de clase ............................................ . 127 8. EL ESPACIO DE LOS FLUJOS
399
Los trabajadores inmigrantes y la lucha de clases: el ejemplo francés .............. . 131 Los servicios avanzados, los flujos de información y la ciudad global 401
~- Las luchas de los inmigrantes, las luc_h;ts de la clase obrera y la lucha política El nuevo espacio industrial ............................................................................ . 409
erltre clases o 00 o o o 00 00 00 00 00 o 00 o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o 00 o o o 00 00 o o o o o o o o o o o o o o o o o o o o 00 o o o o o 135 La vida cotidiana en el hogar electrónico: ¿el fin de las ciudades? .................. .. 416
La transformación de la forma urbana: la ciudad informacional 421
4. CONSUMO COLECTIVO Y CONTRADICCIONES URBANAS EN EL CAPI- • La teoría social del espacio y la teoría del espacio de los flujos 433
TALISMO AVANZADO ................................................................................. . 139 La arquitectura del fin de la historia
441
El papel estratégico del consumo colectivo en las economías neocapitalistas .. . 141 • El espacio de los flujos y el espacio de los lugares .......................................... .. 446
,Estructura de clases, estructura urbana y consumo colectivo: los determinan-
tes sociales de la nueva desigualdad .... :.......................................................... . 145 9. LA CULTURA DE LAS CIUDADES EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN ........ .. 461
Desigualdad social y poder de clase: nuevas contradicciones y nuevos mode- La gran paradoja del siglo XXI: ¿un mundo urbano sin ciudades? .................. .. 461
los de cambio ................................................................................................ . 157 Un planeta metropolitano: la concentración espacial en la sociedad red ........ . 462
La ciudad informacional: las áreas metropolitanas como medios de innovación. 464
5.• )4 FORMACIÓN DE UN MOVIMIENTO SOCIAL URBANO: EL MOVIMIEN- La nueva geografía global: las redes de nodos metropolitanos 466
TO CIUDADANO DE MADRID HACIA EL FINAL DE LA ERA FRANQUISTA .. 165 Una nueva configuración espacial: la región metropolitana 468
Introducción ................................................................................................. . 165 • La ciudad insostenible: la crisis ecológica de las regiones metropolitanas del
La crisis de un modelo político de desarrollo urbano .................................... .. 169 siglo XXI
470
Un perfil social del Movimiento Ciudadano de Madrid ................................ . 180 • La metrópoli fragmentada: segregación espacial y ruptura del contrato urbano 472
Vivir en Madrid: estudios de caso del desarrollo de las asociaciones de veci- La reconstrucción de la ciudad (1): la ciudad y las masas ................................ . 473
nos en barrios seleccionados .......................................................................... . 199 La reconstrucción de la ciudad (II): la ciudad de las mujeres 474
La transformación de la ciudad, la cultura y la política por el Movimiento • La reconstrucción de la ciudad (Ill): el gobierno metropolitano y la evolu-
Ciudadano · 225 ción de la planificación .................................................................................. . 475
La ciudad, las clases, el poder y los movimientos sociales .............................. .. 235 • Replantear la ciudad en la era de la información: el espacio de los flujos, el
Ciudad, comunidad y poder: un modelo analítico para evaluar el Movimien- espacio de los lugares y la producción de significado urbano 477
to Ciudadano de Madrid en cuanto movimiento social urbano .................... .. 251 ·La nueva cultura de las ciudades .................................................................... . 478
Apéndice metodológico ................................................................................. . 272 Los estudios urbanos en el cambio de milenio: ¿regreso al futuro? 481
CONCLUSIÓN: LA SOCIOLOGíA URBANA EN EL SIGLO XXI 489
TERCERA PARTE Una visión retrospectiva ................................................................................ . 489
Un nuevo mundo urbano
LA CIUDAD CAMBIANTE EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN 493
La sociología urbana más reciente
497
6. EL MODO DE DESARROLLO INFORMACIONAL Y LA REESTRUCTURA- Los temas centrales de la sociología urbana del siglo XXI 499
CIÓN DEL CAPITALISMO ........................................................................... .. 329 Los sociólogos urbanos en las trincheras de la investigación ............................, 506
• Introducción: modos de producción, modelos de desarrollo y estructura social 329 ÍNDICE ANALíTICO
La nueva revolución tecnológica y el modo informacional de desarrollo ........ . 335 511
La reestructuración del capitalismo en los años ochenta ................................ . 346 NOTA A T.A EDICI(>N
525
CAPÍTULO 1

LA URBANIZACIÓN*

Modo de empleo o, si se prefiere, advertencia epistemológica

Este texto nació de un cierto estupor.


En efecto, en un momento en que las oleadas de la lucha antiimperialista
irrumpen en todas partes del mundo, en que estallan movimientos de re-
vuelta en el mismo corazón del capitalismo avanzado, en que el ímpetu de
las lu~has obreras crea una nueva situación política en Europa, los «proble-
mas urbanos» parecen esenciales tanto en las políticas de los gobiernos
como en los medios de comunicación de masas y, por tanto, en la vida coti-
diana de una gran parte de la población.
A primera vista, el carácter ideológico de este desplazamiento de temática
que expresa, en términos de un desequilibrio entre técnica y marco vital, al-
gunas consecuencias de las contradicciones sociales apenas deja duda en
cuanto a la necesidad de salir, teórica y políticamente, del laberinto de espe-
jismos así creado. Pero si bien es fácil ponerse de acuerdo en tal perspectiva

• Cedido por cortesía de Siglo XXI de España Editores.


LA URBANIZACIÓN 35
34 LA SOCIOLOGÍA URBANA DE MANUEL CASTELLS

(a no ser que actúen en sentido inverso intereses político-ideológicos), esto l. Una desviación derechista (con apariencias de izquierda) que consis-
no resuelve las dificultades encontradas en la práctica social; por el contra- te en reconocer estos nuevos problemas, pero haciéndolo en los tér-
rio, todos los problemas empiezan a partir de este momento, o sea, a partir minos de la ideología urbanística, alejándose de un análisis marxista
del momento en que se intenta superar (y no ignorar) la ideología que está y concediéndoles una prioridad teórica -y política- sobre la deter-
minación económica y la lucha de clases.
en la base de la «cuestión urbana>>.
Pues aunque es cierto que el «pensamiento urbanístico>>, en sus diferentes 2. Una desviación izquierdista que negaría el surgimiento de nuevas
versiones, entre las cuales la ideología del medio ambiente parece ser la más formas de contradicciones sociales en las sociedades capitalistas, re-
acabada, es patrimonio de la tecnocracia y de las capas dirigentes en general, mitiendo los discursos sobre lo urbano a una esfera puramente ideo-
sus efectos se dejan sentir en el movimiento obrero y, más aún, en las co- lógica, agotándose luego en acrobacias intelectuales para reducir la
rrientes de revuelta cultural y política que se desarrollan en las sociedades ca- creciente diversidad de las formas de oposición de clases a una opo-
pitalistas industriales. Así, junto a la influencia de los diferentes aparatos de sición directa entre capital y trabajo.
Estado sobre los problemas del «marco vital>>, se asiste a una creciente inter-
vención de la práctica política en los barrios, los equipos colectivos, los Tal empresa exige la utilización de ciertos instrumentos teóricos, con
transportes, etc., y a la penetración de la esfera del «consumo>> y de «la vida el fin de transformar, mediante un trabajo, una materia prima, a la vez teó-
cotidiana» por la lucha política y la discusión ideológica. Ahora bien, con rica e ideológica, y obtener un producto (siempre provisional) en donde
mucha frecuencia, este desplazamiento de objetivos y de prácticas se hace sin el campo teórico-ideológico se modifica en el sentido de un desarrollo de
cambiar de registro temático, o sea, permaneciendo dentro de la problemáti- sus componentes teóricos. El proceso se complica en la medida en que,
ca <<Urbana>>. De lo que se desprende que se hace urgente un esclarecimiento para nosotros, no existe producción de conocimiento, en el verdadero sen-
de la «cuestión urbana>>, y no tan sólo como un medio de desmitificación de tido de la palabra, más que referido a un análisis de una situación concre-
la ideología de las clases dominantes, sino también como instrumento de re- ta. Lo que signitlca que el producto de una investigación es por lo menos
flexión para las tendencias políticas que, al abordar problemas sociales nue- doble: hay efecto de conocimiento específico de la situación estudiada;
vos, oscilan entre el dogmatismo de formulaciones generales y la captación hay conocimiento de esta situación, con ayuda de instrumentos teóricos
de estas cuestiones en los términos, invertidos, de la ideología dominante. más generales, ligados al continente general del materialismo histórico. El
Por otra parte, no se trata tan sólo de poner en evidencia esta ideología, hecho de que hacen inteligible una situación dada se manifiesta por la
ya que no es sino el síntoma de una determinada problemática intensamente realización material (o experimentación) de las leyes teóricas avanzadas;
vivida, pero mal identificada todavía. Si se muestra eficaz socialmente es estas leyes, especificándose, desarrollan al mismo tiempo el campo teórico
porque se propone como interpretación de fenómenos que han adquirido del marxismo y aumentan, en consonancia, su eficacia en la práctica so-
una importancia cada vez mayor en el capitalismo avanzado y que la teoría cial.
marxista, que no se plantea más que los problemas suscitados por la práctica so- Si éste parece ser el esquema general del trabajo teórico, su aplicación a la
cial y política, no ha sido todavía capaz de analizarlos de manera suficiente- «cuestión urbana>> se enfrenta con dificultades singulares. Efectivamente, «la
materia prima>> de este trabajo, que está formada de tres elementos (repre-
mente específica.
De hecho, los dos aspectos del problema se reducen a uno. Pues una vez sentaciones ideológicas, conocimientos acumulados, especificidad de las si-
establecidos los contornos del discurso ideológico sobre «lo urbano>>, la su- tuaciones concretas estudiadas), se caracteriza por el predominio, casi total,
peración de este discurso no puede derivar de una simple denuncia, sino de los elementos ideológicos, una dificultad muy grande en la delimitación
que exige un análisis teórico de las cuestiones de la práctica social que con- empírica precisa de los «problemas urbanos>> (a causa, justamente, de tratar-
nota. O, en otros términos, un desconocimiento-reconocimiento ideológico se de una delimitación ideológica) y la casi inexistencia de elementos de co-
sólo puede superarse y, por tanto, interpretarse mediante un análisis teórico. nocimiento ya establecidos en este terreno, en la medida en que el marxis-
Éste es el único camino que permite evitar el doble escollo que encuentra mo no lo ha abordado más que marginalmente (Engels sobre la vivienda) o
en una perspectiva historicista (Marx en La ideología alemana) o no ha visto
toda práctica teórica:
en ello más que pura transcripción de las relaciones políticas. Por su parte,
36 LA SOCIOLOGíA URBANA DE MANUEL CASTELLS
LA URBANIZACIÓN 37

las «ciencias sociales» son particularmente pobres en análisis sobre la cues-


tión, a causa de la estrecha relación que mantienen con las ideologías evolu- de ideología urbana y redefinida en términos de los diferentes niveles de la
estructura social subyacente.
cionistas sobre la sociedad y del papel jugado por estas ideologías en los me-
canismos de integración social. Es evidente que no pretendemos haber llegado a reformular la problemá-
Esta situación explica el trabajo, lento y difícil, que ha habido que em- tica ideológica de donde hemos partido y, consiguientemente, menos aún,
prender en la adecuación de los conceptos generales del materialismo histó- haber efectuado auténticos análisis concretos que conduzcan a un conoci-
rico a situaciones y a procesos muy diferentes de los que fundamentaron su miento. Este texto no pretende más que comunicar algunas experiencias de
producción. Intentamos, sin embargo, ampliar su alcance sin cambiar de trabajo en este sentido, dirigidas a producir una dinámica de investigación,
perspectiva, pues la producción de nuevos conceptos debe hacerse desarro- más que a establecer una demostración, irrealizable en la actual coyuntura
llando las tesis fundamentales, puesto que de no ser así, no existe despliegue teórica. Hemos llegado a un punto tal que creemos redundante toda nueva
de una estructura teórica, sino yuxtaposición de «teorías de alcance medio». precisión teórica que no se inserte en análisis concretos. Intentando escapar
Este método de trabajo no tiene nada de dogmático, en la medida en que la al formalismo y al teoricismo, hemos querido sistematizar nuestras experien-
adhesión a una perspectiva no procede de ninguna fidelidad a los princi- cias para que sean superadas en el único camino en que pueden serlo: en la
práctica, teórica y política.
pios, sino de la «naturaleza de las cosas>> (o sea, de las leyes objetivas de la
historia humana). No es más dogmático razonar en términos de producción Tal tentativa se ha enfrentado con problemas muy graves de comunica-
que partir, en física, de la teoría de la relatividad. ción. ¿Cómo expresar una intención teórica sobre la base de un material ante
Ahora bien, la pobreza del trabajo propiamente teórico sobre los proble- todo ideológico y basado en procesos sociales mal identificados? Hemos in-
mas connotados por la ideología urbana obliga a tomar como materia prima tentado restringir las dificultades de dos maneras: considerando, de una par-
fundamental, de una parte, la masa de «investigaciones>> acumuladas por la te, de modo sistemático, el eventual efecto producido en una práctica de in-
«sociología urbana», y de otra, toda una serie de situaciones y de procesos vestigación a partir de estos análisis y proposiciones, más que atendiendo a
identificados como «urbanos>> en la práctica social. la coherencia y justeza del texto mismo; de otra parte, utilizando como me-
En lo que a la sociología urbana se refiere, constituye de hecho el «fun- dio de expresión de un contenido teórico esbozos de ·análisis concretos que no
damento científico>> (no la fuente social) de un buen número de discursos lo son. Se trata, e.foctivamente, de una obra propiamente teórica, o sea, que ver-
ideológicos que no hacen más que ampliar, combinar y adaptar tesis y datos sa sobre la producción de instrumentos de conocimiento, y no sobre la pro-
acumulados por los investigadores. También, incluso tratándose de un cam- ducción de conocimientos relativos a situaciones concretas. Pero el modo de
po de fuerte predominio ideológico, aparecen aquí y allá análisis, des- expresar las mediaciones necesarias para llegar a las experiencias teóricas
cripciones, observaciones de situaciones concretas, que ayudan a crear con- propuestas ha consistido en examinar una u otra situación histórica deter-
diciones para una investigación específica de los temas tratados en esta minada, intentando transformar su comprensión con ayuda de los instru-
tradición y de las cuestiones percibidas como urbanas en la sociología es- mentos teóricos esbozados o mostrando, también, la contradicción entre las
pontánea de los sujetos humanos. observaciones de que disponemos y los discursos ideológicos a ellas yux-
tapuestos.
Esta sociología, como todas las sociologías «específicas>>, es ante todo
cuantitativa y cualitativamente anglosajona y, más precisamente, norteame- Este procedimiento tiene la ventaja de concretar una problemática, pero
ricana. Ésa es la razón, y la única, de la importancia de las referencias anglo- plantea dos graves inconvenientes sobre los que quisiéramos prevenir:
sajonas en este trabajo. Tanto más cuanto que muy a menudo las sociologías
«francesa>>, «italiana>>, «latinoamericana>>, pero también «polaca>> o «soviéti- l. Se podría pensar que se trata de un conjunto de investigaciones con-
ca>>, son malas copias de las investigaciones empíricas y de los temas «teóri- cretas, mientras que, salvo algunas excepciones, no hay más que un
cos» de la sociología americana. principio de transformación teórica de una materia prima empírica,
Por el contrario, hemos intentado diversificar, en la medida de nuestras lo mínimo necesario para señalar una vía de trabajo; efectivamente,
posibilidades, las situaciones históricas que sirven de localización concreta al ¿cómo podríamos pretender analizar tan rápidamente un número
surgimiento de esta problemática, para circunscribir mejor los diversos tipos tan grande de problemas teóricos y de situaciones históricas? El es-
fuerzo realizado sólo tiene sentido si se utiliza para poner de relieve a
38 LA SOCIOLOGÍA URBANA DE MANUEL CASTELLS
LA URBANIZACIÓN 39

través de una diversidad de temas y de situaciones el surgimiento de


una problemática en el conjunto de sus articulaciones. excluye toda pretensión «Vanguardista>> de una obra teórica pequeño-b~r­
2. Podría verse también aquí la ilustración concreta de un sistema teóri- guesa; pero no excluye la utilidad de un determinado trabajo de reflexión,
co acabado y propuesto como modelo, cuando la producción de co de documentación y de encuesta, en tanto que componente de un movi-
nocimientos no pasa por el establecimiento de un sistema, sino por miento teórico-práctico del tratamiento de la cuestión urbana, al orden del
día en la práctica política.
la creación de una serie de instrumentos teóricos que no se realizan
nunca en su coherencia, sino en su fecundidad para el análisis de si-
tuaciones concretas.
El proceso histórico de urbanización
Tal es la dificultad de nuestra tentativa: se dirige, por un lado, a deducir
instrumentos teóricos de la observación de situaciones concretas (situacio- Toda forma de la materia tiene una historia, o, mejor dicho, no es más que
nes que nosotros mismos hemos observado o situaciones tratadas por la ideo- historia. Esta proposición no resuelve el problema del conocimiento de una
logía sociológica); por otro lado, no es más que un momento de un proceso determinada realidad. Por el contrario, lo plantea. Ya que para leer esta histo-
que debe, en una coyuntura diferente, invertir la trayectoria, partiendo de ria, para descubrir sus leyes de estructuración y de transformación, hay que
estos instrumentos teóricos, para conocer situaciones. descomponer, mediante el análisis teórico, lo que está ya dado en una síntesis
La importancia concedida a estos problemas de táctica del trabajo teórico práctica. Sin embargo, es útil fijar los contornos históricos de un fenómeno
(esenciales, si se quiere luchar a la vez contra el formalismo y el empirismo, antes de abordar su investigación. O, en otros términos, parece más prudente
sin lanzarse en un proyecto voluntarista de «fundación de la ciencia») se re- abordar esta investigación partiendo de una falsa inocencia teórica, «yendo a
fleja directamente en el ritmo de la obra. Una primera parte reconoce el «te- ven>, con el fin de descubrir los problemas conceptuales que se plantean
rreno histórico», con el fin de dar un contenido relativamente preciso al siempre que intentamos aprehender -pero en vano- este «concreto>>. En
tema abordado; a continuación, intentamos establecer los contornos del dis- este sentido, el estudio de la historia del proceso de urbanización parece la
curso ideológico sobre do urbano>>, que pretende delimitar un campo de co- forma más indicada de abordar la cuestión urbana. ~os_]:'l:~?-~_l!_c;imos así e_n
nocimiento «teórico>> y un ámbito de la práctica social; intentando romper el centro de la problemática del desarrollo de las sociedades, al tiempo que
esta envoltura ideológica y reinterpretar las cuestiones concretas que contie- descubrimos una impresión conceptual ideológicamente determinada.
ne, los análisis sobre la estructura del espacio urbano proponen una primera En efect(), paree~ claro que el proceso de formación de las ciudades está
formulación teórica del conjunto del problema, pero muestran al mismo en la base de las redes urbanas y condiciona la organización social del espa-
tiempo la imposibilidad de una teoría que no estuviese centrada en la arti- cio. Sin embargo, la mera presentación global ysrn é~pecificación de un~
culación del problema «urbano>> con los procesos políticos, es decir, relativos tasa de crecimiento demográfico tan sólo conduce a fundir en un mismo
al aparato del Estado y a la lucha de clases. El texto desemboca, por tanto, discurso ideológico la evolución de las formas espaciales de una sociedad y
en un tratamiento teórico e histórico de la «política urbana>>. la difusión de un modelo cultural a través de una dominación política.
Tal conclusión obliga necesariamente a introducir una observación cuyas Los análisis del proceso de urbanización se sitúan generalmente en una
consecuencias concretas son enormes: no existe posibilidad propiamente perspectiva teórica evolucionista, según la cual cada formación social se va
teórica de resolver (o superar) las contradicciones que están en la base de la produciendo, sin ruptura, por desdoblamiento de los elementos de la for-
cuestión urbana; esta superación no puede venir más que de la práctica so- mación social anterior. Las formas de implantación espacial son entonces
cial, o sea, de la práctica política. Pero para que esta práctica sea justa y no una de las expresiones más visibles de estas modificaciones 1 • Incluso se ha
ciega, es necesario explicitar teóricamente las cuestiones así abordadas, desa- utilizado a veces esta evolución de las formas espaciales para clasificar las
rrollando y especificando las perspectivas del materialismo histórico. Las etapas de la historia universal 2 • De hecho, más que establecer criterios de
condiciones sociales de surgimiento de tal reformulación son muy comple- periodización, es absolutamente necesario estudiar la producción de las for-
jas, pero, en todo caso, se puede estar seguro de que exigen un punto de mas espaciales a partir de la estructura social de base.
partida históricamente ligado al movimiento obrero y a su práctica. Lo que Explicar el proceso social que fundamenta la organización del espacio no
S<.' r<.'duce a situar el fenómeno urbano en su contexto. Una problemática so-
40 LA SOCIOLOGíA URBANA DE MANUEL CASTELLS LA URBANIZACIÓN 41

ciológica de la urbanización debe considerarse como proceso de organiza- Dicha correspondencia dista mucho de ser evidente: basta con pensar en
ción y desarrollo y, en consecuencia, partir de la relación entre fuerzas pro- las grandes aglomeraciones preindustriales (recordemos el análisis de Sjo-
ductivas, clases sociales y formas culturales (el espacio, entre ellas). Tal in- berg9). Algunos autores 10 , coherentemente, niegan a dichas formas de asen-
vestigación no puede tan sólo actuar en abstracto. Tiene que, con ayuda de tamiento el nombre de «ciudad», mostrando así la confusión entre la pro-
útiles conceptuales, explicar situaciones históricas particulares, suficiente- blemática «urbana» y una organización sociocultural dada.
mente ricas como para hacer aparecer las líneas de fuerza del fenómeno es- La determinación recíproca entre forma espacial y contenido cultural es
tudiado, la organización del espacio. en todo caso una hipótesis de investigación (que examinaremos con detalle
Sin embargo, la confusión ideológico-teórica que existe en este terreno en las páginas siguientes), pero que de ningún modo puede constituir un
nos obliga a una delimitación previa de nuestro objeto, a la vez en términos elemento de definición de la urbanización. De lo contrario, la respuesta teó-
conceptuales y de realidad histórica. Este trabajo no tiene nada de académi- rica estaría ya inscrita en la manera de plantear el problema.
co y se presenta, por el contrario, como una operación técnicamente indis- Si nos atenemos a esta distinción, sin perjuicio de establecer después rela-
pensable para evitar las connotaciones evolucionistas y abordar, de forma ciones teóricas y empíricas entre las dos formas -espacial y cultural-, po-
inequívoca, un ámbito preciso de nuestra experiencia. demos apoyarnos, por el momento, en la definición de H. T. Eldridge. Éste
caracteriza la urbanización como un proceso de concentración de la pobla-
ción, en dos niveles: 1) la multiplicación de los puntos de concentración y
2) el aumento en la dimensión de cada una de esas concentraciones 11 •
El fenómeno urbano: delimitaciones conceptuales y realidades históricas
En esa perspectiva, el término urbano designará una forma particular de
ocupación del espacio por una población, o sea, la aglomeración resultante
En la maraña de sutilezas definitorias con que nos han enriquecido los so- de una fuerte concentración y de una densidad relativamente elevada, que
ciólogos, pueden distinguirse dos conjuntos bien distintos de acepciones del tendría, como correlato previsible, una diferenciación funcional y social
término urbanización 3 • cada vez mayor. Pero una vez dicho esto, cuando se quiere utilizar directa-
mente esta definición «teórica» en un análisis concreto, empiezan las dificul-
l. La concentración espacial de la población a partir de unos determi- tades: ¿a qué nivel de densidad y de dimensión puede considerarse urbana
nados límites de dimensión y densidad 4 • una unidad espacial de población? ¿Cuáles son, en la prácticá, los funda-
2. La difusión del sistema de valores, actitudes y comportamientos que mentos teóricos y empíricos de cada uno de los criterios?
se resume bajo la denominación de «cultura urbana» 5 • Pierre George ha mostrado, con gran agilidad, las contradicciones inso-
lubles del empirismo estadístico en la definición del concepto 12 • Si bien el
Para la discusión de la problemática relativa a la «cultura urbana», remiti- criterio generalizado parece ser efectivamente el número de habitantes -con
mos al capítulo 2 6 . Podemos, sin embargo, adelantar lo esencial de nuestra correctivos variables según la estructura ocupacional y las delimitaciones ad-
conclusión: se trata de hecho del sistema cultural característico de la socie- ministrativas-, los umbrales retenidos varían enormemente, los indicado-
dad industrial capitalista. res de las diversas actividades dependen de cada tipo de sociedad y, por últi-
Por otra parte, continuando en la misma línea de pensamiento, se asimi- mo, las mismas cantidades cobran un sentido totalmente diferente según las
la urbanización e industrialización al hacer equivalentes los dos procesos al estructuras productivas y sociales que determinan la organización del espa-
nivel de los indicadores utilizados 7 para construir las dicotomías rural/urba- cio 13 • Así, el censo de los Estados Unidos considera el umbral de 2.500 ha-
no y ocupación agrícola/ocupación industrial 8 • bitantes como el nivel a partir del cual una aglomeración pasa a ser urbana,
De hecho, la acepción culturalista de urbanización se basa en un supues- pero añade aquellas aglomeraciones incluidas en la red de interdependencias
to previo: la correspondencia entre un determinado tipo técnico de produc- funcionales cotidianas con respecto a una ciudad central 14 • En cambio, la
ción (definido esencialmente por la actividad industrial), un sistema de va- Conferencia europea de estadística celebrada en Praga estableció como crite-
lores (el «modernismo») y una forma particular de asentamiento espacial, la rio rebasar la cifra de 10.000 habitantes, corrigiéndolo según la estructura
ciudad, cuyas características decisivas son: la dimensión y la densidad. ocupacional.
42 I.A SOCIOLOGfA URBANA DE MANUEL CASTELLS LA URBANIZACIÓN 43

De hecho, la fórmula más flexible parece ser la de clasificar las unidades Tenemos, por ejemplo, la síntesis de V. Gordon Childe relativa a los cri-
espaciales de un país según diversas dimensiones y distintos niveles y esta- terios que, según los conocimientos empíricos existentes, caracterizan las
blecer entre ellas relaciones empíricas teóricamente significativas. Más con- primeras aglomeraciones urbanas: existencia de especialistas no productivos
cretamente, se podría distinguir la importancia cuantitativa de las aglomera- a tiempo completo (tales como sacerdotes, funcionarios o trabajadores de
ciones (1 0.000 habitantes, 20.000, 100.000, 1.000.000, etc.), su jerarquía servicios); población de talla y densidad suficientes; existencia de un arte pe-
funcional (género de actividades, situación en la cadena de interdepen- culiar; escritura y números; actividad científica; sistema tributario que con-
dencias), su importancia administrativa, para combinar a continuación va- centra el excedente de producción; Estado; arquitectura pública monumen-
rias de estas características que permitan distinguir tipos diferentes de ocu- tal; comercio a larga distancia; existencia de clases sociales 18 •
pación del espacio. Es evidente el interés que tienen estas constataciones, basadas en abun-
De este modo, la distinción dicotómica entre rural y urbano pierde toda dante documentación, a pesar de que su método de clasificación esté muy
significación, pues con igual criterio podría oponerse urbano a metropolita- próximo al de la famosa enciclopedia china de Borges ... Leyendo estos datos
no y, sobre todo, dejar de pensar en términos de paso continuo de un polo a en un orden teórico queda bastante claro que la ciudad es el lugar geográfico
otro para establecer un sistema de relaciones entre las diferentes formas es- donde se instala la superestructura político-administrativa de una sociedad
paciales históricamente dadas 15 • que ha llegado a un tal grado de desarrollo técnico y social (natural y cultu-
De todas estas constataciones se desprende que no es buscando definicio- ral) que ha hecho posible la diferenciación del producto entre reproducción
nes de escuela o criterios de práctica administrativa como llegaremos a una simple y ampliada de la fuerza de trabajo y, por tanto, originado un sistema
delimitación válida de nuestros conceptos. Por el contrario, será precisa- de repartición que supone la existencia de: 1) un sistema de clases sociales;
mente el análisis rápido de algunas relaciones históricamente establecidas 2) un sistema político que asegure a la vez el funcionamiento del conjunto
entre espacio y sociedad lo que nos permitirá fundar objetivamente nuestro social y la dominación de una clase; 3) un sistema institucional de inver-
estudio. sión,.en particular en lo referente a la cultura y a la técnica; 4) un sistema de
Las investigaciones arqueológicas han demostrado que los primeros asen- intercambio con el exterior 19 •
tamientos sedentarios y relativamente densos de la población humana (Me- Este rápido análisis nos presenta el «fenómeno urbano» articulado a la es-
sopotamia, hacia el3500 a.C., Egipto, 3000 a.C., China e India, 3000-2500 tructura de una sociedad. Se puede repetir la misma operación (y llegar a un
a.C.) 16 se sitúan al final del período neolítico, allí donde el estado de la téc- resultado diferente en términos de contenido) para las diversas formas histó-
nica y las condiciones sociales y naturales del trabajo permitieron a los agri- ricas de organización espacial. Sin pretender contar en dos palabras la his-
cultores producir más de lo que ellos mismos necesitaban para subsistir. A toria humana del espacio, podemos, con una finalidad analítica, hacer algu-
partir de este momento, se desarrolla un sistema de repartición y distribución nas observaciones sobre la posible lectura de los tipos urbanos significativos.
del producto, expresión y muestra de una determinada capacidad técnica y de Así, las ciudades imperiales de los primeros tiempos históricos, y en par-
un determinado nivel de organización social. Las ciudades son la forma de re- ticular Roma, acumulan las características descritas con las funciones co-
sidencia adoptada por aquellos miembros de la sociedad cuya permanencia merciales y administrativas, derivadas de la concentración en una misma
directa sobre el lugar del cultivo no era necesaria. Es decir, que estas ciudades aglomeración de un poder ejercido mediante la conquista en un vasto terri-
no podrían existir más que sobre la base del excedente producido por el traba- torio: Del mismo modo la penetración romana en otras civilizaciones adop-
jo de la tierra. Son los centros a la vez religiosos, administrativos y políticos, y ta la forma de una colonización urbana --asentamiento de funciones a la
representan la expresión espacial de una complejidad social determinada por vez administrativas y de explotación mercantil. La ciudad no es, por tanto,
el proceso de apropiación y reinversión del excedente de trabajo. Manifies- un lugar de producción, sino de gestión y dominación, ligado a la primacía
tan, por tanto, también un nuevo tipo de sistema social, pero que no es difo- social del aparato político-administrativo 20 •
rente o sucesivo del tipo rural sino que está estrechamente ligado al mismo en Consecuencia lógica, el fin del Imperio Romano en Occidente supuso la
el proceso social; es el reverso de la misma moneda en términos del proceso de pérdida de la base social expresada por la forma espacial «ciudad», puesto
producción de las formas sociales, aunque, desde el punto de vista de las for- que sus funciones político-administrativas se perdieron y, rotos los lazos con
mas de relación social, sean dos tipos diferentes •
17
el campo, por cesión de la dominación social a los señores feudales, no
44 LA SOCIOLOGfA URBANA DE MANUEL CASTELLS
LA URBANIZACIÚN 45

hubo otra justificación de la existencia de ciudades salvo, eventualmente, el valores, expresados particularmente en el espíritu de ahorro y de inversión; a
sostén de la autoridad eclesiástica o la colonización de regiones fronterizas ello conducía la lógica de su situación en la estructura social, ya que, corta-
(por ejemplo, en Cataluña o en Prusia oriental) 21 • dos de las fuentes de suministro, su capacidad financiera y de producción
La ciudad medieval renace a partir de una nueva dinámica social incluida manufacturera constituían la única garantía de supervivencia.
todavía en la estructura social que la precedía. Es decir, concretamente, la Del mismo modo podría analizarse la evolución del sistema urbano de
ciudad medieval nace de la unión de una fortaleza preexistente en torno a la cada país según las relaciones triangulares burguesía-nobleza-poder real. Así,
cual se había organizado un núcleo de habitación y de servicios, y de un por ejemplo, el menor desarrollo de las ciudades comerciales españolas con
mercado, sobre todo a partir de las nuevas rutas comerciales abiertas por las respecto a las alemanas o italianas durante los siglos XVI y XVII se explica por
cruzadas. Sobre estas bases se organizan instituciones político-administrati- su papel de mera correa de transmisión entre la Casa Real y el comercio de
vas propias de la ciudad que le dan una consistencia interna y una mayor Indias, en contraste con las ciudades italianas y alemanas, definidas autóno-
autonomía con relación al exterior. Es precisamente esta especificidad políti- mamente con respecto al emperador o a los príncipes de las cuales eran tan
ca de la ciudad lo que hace de ella un mundo en sí mismo y define sus fron- sólo aliados ocasionales.
teras como sistema social 22 • La ideología de pertenencia a la ciudad, prolon- Contrariamente a una visión muy extendida, el desarrollo del capitalis-
gada incluso hasta ya avanzada la sociedad industrial, se fundamenta mo industrial no provoca el fortalecimiento de la ciudad, sino su casi total
históricamente en este tipo de situación. desaparición como sistema institucional y social relativamente autónomo y
Esta autonomía político-administrativa es común a la mayoría de las ciu- organizado en torno a objetivos propios. Efectivamente, la constitución de
dades que se desarrollan en la Baja Edad Media. Sin embargo, las formas la mercancía como mecanismo base del sistema económico, la división téc-
concretas, sociales y espaciales, de estas ciudades dependieron muy estre- nica y social del trabajo, la diversificación de los intereses económicos y so-
chamente de la coyuntura de las nuevas relaciones sociales que surgieron de ciales en un espacio más amplio y la homogenización del sistema institucio-
las transformaciones producidas en el sistema de distribución del producto. nal ocasionan la desaparición de la fusión entre una forma espacial, la
En efecto, lo característico es la creación, frente al poder de los señores feu- ciudad, y la esfera de la dominación de una determinada clase social, la bur-
dales y discutiendo su autoridad sobre el modo de distribución, de una clase guesía. La difusión urbana equivale justamente a la pérdida del particularis-
mercantil que rompe el sistema vertical de distribución del producto, esta- mo ecológico y cultural de la ciudad. De este modo, el proceso de urbaniza-
blece lazos horizontales entre los productores, a través de su papel de inter- ción y la autonomía del modelo cultural «urbano» aparecen como dos
mediario, rebasa la economía de subsistencia y acumula autonomía suficien- procesos paradójicamente contradictorios 24 •
te para invertir en la producción manufacturera 23 . La urbanización ligada a la primera Revolución industrial se inserta en el
La ciudad medieval representa las franquicias de la burguesía mercantil desarrollo del modo de producción capitalista; es un proceso de organiza-
en su lucha por emanciparse de la nobleza feudal y del poder central. Su ción del espacio que encuentra su base en dos conjuntos de hechos funda-
evolución es, pues, muy diferente según el tipo de lazos que se establecen mentales 25 :
entre burguesía y nobleza. Así, allá donde estos lazos fueron estrechos, tam-
bién lo fueron los lazos entre la ciudad y el territorio circundante (campo l. La descomposición previa de las estructuras sociales agrarias y la
dependiente de los señores feudales). Y viceversa: el conflicto de estas clases emigración de la población hacia los centros urbanos ya existentes,
trajo consigo el aislamiento urbano. proporcionando la fuerza de trabajo esencial a la industrialización.
Desde otro punto de vista, la contigüidad o separación geográfica entre 2. El paso de una economía doméstica a una economía de manufactura
las dos clases influyó en la cultura de las ciudades, en particular en lo que y después a una economía de fábrica, lo que significa al mismo tiem-
respecta al consumo y al ahorro: la integración de la nobleza con la burgue- po la concentración de mano de obra, la creación de un mercado y
sía permitió a la primera organizar el sistema de valores según su modelo la constitución de un medio industrial.
aristocrático, mientras que en aquellas ciudades en que la burguesía hubo de
mantenerse en un mundo propio, resistiendo a las reacciones del feudalis- Las ciudades atraen a la industria justamente por estos factores esenciales
mo, se estrechó la comunidad entre los ciudadanos, lo cual suscitó nuevos (mano de obra y mercado), y a su vez la industria atrae nueva mano de obra
46 LA SOCIOLOGÍA URBANA DE MANUEL CASTELLS
LA URBANIZACIÓN 47

y nuevos servicios. Pero el proceso inverso también es importante: allí don- CUADRO 1.1 Situación y previsiones del fenómeno urbano en el mundo, 1920-
de hay facilidades de funcionamiento, y en particular de materias primas y 1960 y 1960-1980 (en millones, estimación)
medios de transporte, la industria coloniza y suscita la urbanización.
En ambos casos, el elemento dominante es la industria, que organiza en- Crecimiento
absoluto
teramente el paisaje urbano. Ahora bien, la industrialización no es un puro Regiones geográficas y 1920 1940 1960 1980 1920-1960 1960-1980
fenómeno tecnológico, sino que se produce en un modo de producción de- ocupación del espacio (est.) (es t.) (es t.} (preví
terminado, el capitalismo, cuya lógica refleja. El «desorden urbano» no es tal siones)
desorden, sino que representa la organización espacial suscitada por el mer- Total mundial
cado y derivada de la ausencia de control social de la actividad industrial. La Población total...................... 1.860 2.298 2.994 4.269 1.134 1.275
racionalidad técnica y el predominio de la tasa de ganancia conducen, por Rural y ciudades pequeñas ... 1.607 1.871 2.242 2.909 635 667
Urbana ................................ 253 427 752 1.360 499 608
un lado, a borrar toda diferencia esencial interciudades y a fundir los tipos
(Ciudades grandes) .............. (96) (175) (351) (725) (255) (374)
culturales en el tipo generalizado de la civilización industrial capitalista; por
otro lado, a desarrollar la especialización funcional y la división del trabajo Europa (sin la URSS)
en el marco geográfico ,y, por tanto, a crear una jerarquía funcional entre las Población total ...................... 324 319 425 479 101 54
aglomeraciones urbanas. El juego de las economías e"r'=rnas tiende a crear
Rural y ciudades pequeñas ... 220 239 251 244 31 7
Urbana ................................ 104 140 174 235 70 61
un proceso acumulat:vo, no controlado socialmente, en las grandes aglome- (Ciudades grandes) .............. (44) (61) (73) (99) (29) (26)
raciones 26 •
Finalmente, la problemática actual de la urbanización gira en torno a tres América del Norte
Población total...................... 116 144 198 262 82 64
datos fundamentales y a una cuestión candente 27 : Rural y ciudades pequeñas ... 72 80 86 101 14 15
Urbana ................................ 44 64 112 161 68 49
l. La aceleración del ritmo de urbanización en el conjunto del mundo (Ciudades grandes) .............. (22) (30) (72) (111) (50) (39)
(véase el cuadro 1.1).
Asia oriental
2. La concentración de este crecimiento urbano en las regiones llama- Población total...................... 553 636 794 1.038 241 244
das «subdesarrolladas», sin correspondencia con el crecimiento eco- Rural y ciudades pequeñas ... 514 554 634 742 120 108
nómico que acompañó la primera urbanización en los países capita- Urbana .............................. :. 39 82 160 296 121 136
(Ciudades grandes) .............. (15) (34) (86) (155)
listas industriales (véase el cuadro 1.2). (71) (69)
3. La aparición de nuevas formas urbanas y, en particular, de grandes Asia del sur
metrópolis (véase el cuadro 1.3). !'oblación total. ..................... 470 610 858 1.366 388 508
4. La relación del fenómeno urbano con nuevas formas de articulación Rural y ciudades pequeñas ... 443 560 742 1.079 299 337
Urbana ................................ 27 50 116 287 89 171
social nacidas del modo de producción capitalista pero que tienden (( :iudades grandes) .............. (5) (13) (42) (149) (37) ' (107)
a superarlo.
Unión Soviética
Nuestra investigación se esfuerza en plantear teóricamente estos proble- 1'oblación total ...................... 155 195 214 278 59 64
Rural y ciudades pequeñas ... 139 148 136 150 3 14
mas, partiendo de ciertas definiciones que creemos posible proponer des- Urbana ................................ 16 47 78 128 62 50
pués de las observaciones históricas que acabamos de hacer. (< :iudades grandes) .............. (2) (14) (27) (56) (25) (29)

l. El término de urbanización se refiere al mismo tiempo tanto a la América Latina


1'oblacirin total ...................... !JO 130 213 374 123 161
constitución de formas espaciales específicas de las sociedades huma- Rural y ciudades pequeñas ... 77 10~ 145 222 68 77
nas, caracterizadas por la significativa concentración de las activida- llrhana ................................ 13 25 68 152 55 84
des y poblaciones en un espacio restringido, como a la existencia y (< :iudadt·s grandes) .............. (5) (12) (.15) 1100) (30) (65)
48 LA SOCIOLOGíA URBANA DE MANUEL CASTELLS
LA URBANIZACIÓN 49

CUADRO 1.3 El crecimiento de las grandes aglomeraciones en el mundo,


(continuación)

1
CUADRO 1.1 1920-1960 (estimaciones generales, miles de personas)
Crecimiento
absoluto Gudad 1920 1930 1940 1950 1960
1920 1940 1960 1980 1920-1960 1960-1980
Regiones geogrdficas y
ocupación del espacio (es t.) (es t.) (es t.) (preví Total mundial .......................... 30.294 48.660 66.364 84.923 141.156
siones)
Europa (total) ........................... 16.051 18.331 18.675 18.016 18.605

Población total ......................


Rural y ciudades pequeñas ...
Urbana ................................
(Ciudades grandes) ..............
143
136
7
(1)
192
178
14
(3)
276
240
36
(11)
África
449
360
89
(47)
133
104
29
(10)
173
120
54
(36)
1 Londres ................................
París .....................................
Berlín ...................................

América del Norte (total) ...........


7.236
4.965
3.850

10.075
8.127
5.885
4.325

13.300
8.275
6.050
4.350

17.300
8.366
6.300
3.350

26.950
8.190
7.140
3.275

33.875
Oceanía Nueva York .......................... 7.125 9.350 10.600 12.350 14.150
16 23 7 7 Los Ángeles .......................... (750)" (1.800)" 2.500 4.025 6.525
Población total...................... 9 12
8 11 2 3 Chicago ................................ 2.950 3.950 4.200 4.950 6.000
Rural y ciudades pequeñas ... 6 7
8 11 5 3 Filadelfia .............................. (2.025) ·' (2.350)' (2.475)' 2.950 3.650
Urbana ................................ 3 5
(2) (2) (5) (8) (3) (3) Detroit ................................. (1.100)' (1.825)' (2.050)' 2.675 3.550
(Ciudades grandes) ..............

FuENTE: Population Division, United Nations Bureau of Social Affairs. Asia oriental (total) ................... 4.168 11.173 15.189 16.487 40.806
Tokio ................................... 4.168 6.064 8.558 8.182 13.534
Shanghai .............................. (2.000)' 3.100 3.750 5.250 8.500
Evolución de la urbanización según el nivel de desarrollo (en millones) Osaka ................................... (1.889)' 2.609 3.481 3.055 5.158
CUADRO 1.2 Pekín .................................... (1.000)' (1.350) ·' (1.750)' (2.100)' 5.000
1960 1980 Crecimiento Tientsin ................................ (800)' (1.000)' (1.500)' (1.900)' 3.500
1920 1940
absoluto Hong-Kong .......................... (550)' (700)' (1.500) ·' (1.925) ·' 2.614
(es t.) (est.) (es t.) (prev.) 1920-1960 1960-1980 Shenyang .............................. ... b (700)" (1.150) ·' (1.700)" 2.500

Ocupación del espacio Total mundial Asia del sur (total) ..................... ... ... 3.400 7.220 12.700
2.298 2.294 4.269 1.134 1.215 Calcuta ................................. (1.820)' (2.055)' 3.400 4.490 5.810
Población total ...................... 1.860
1.871 2.242 2.909 635 667 Bombay ................................ (1.275)' (1.300)' (1.660)" 2.730 4.040
Rural y ciudades pequeñas ... 1.607
253 427 752 1.360 499 608 Yakarta ................................. ... b (525)' (1.000)' (1.750)' 2.850
Urbana ................................
(96) (175) (351) (725) (255) (374)
(Ciudades grandes) ..............
...

1
Unión Soviética (total) .............. 2.500 1.100 4.250 9.550
Regiones desarrolladas
305 212 Moscú .................................. (1.120) ·' 2.500 4.350 4.250 6.150
Población total...................... 672 821 911 1.189
57 22 Leningrado ........................... (740)' (2.000)" 3.350 (2.250)' 3.400
Rural y ciudades pequeñas ... 487 530 544 566
185 291 433 623 248 190
Urbana ................................ América Latina (total) ............... ... 2.150 3.500 12.000 22.300
(80) (134) (212) (327) (132) (115)
(Ciudades grandes) .............. Buenos Aires ........................ (2.275)' 2.750 3.500 5.150 6.775
Regiones subdesarrolladas México ................................. (835)·' (1.435)' (2.175)" 3.800 6.450
1.188 1.476 2.011 3.080 829 1.063 Río de Janeiro ...................... (1.325) ·' (1.675)" (2.150)' 3.050 4.700
Población total. .....................
1.120 1.341 1.698 2.343 578 645 Sao Paulo ............................. (600)' (900)' (1.425)' (2.450)' 4.375
Rural y ciudades pequeñas ...
68 135 319 737 251 418
Urbana ................................
(16) (41) (139) (398) (123) (259) África (total) ............................. ... ... ... ... 3.320
(Ciudades grandes) ..............
El Cairo ............................... (875)' (1.150)' (1.525)' (2.350)" 3.320
Porcentaje de regiones subdesarrolladas para todo el mundo
72 73 83
Población total......................
Rural y ciudades pequeñas ...
64
70
64
72
32
67
76
42
81
54
91
50
97
69 1 (a) l.as ciudades inferiores a 2.500.000 no están comprendidas en los totales.
(h) Menor de 500.000.


Urbana ................................ 27
(16) (24) (40) (55) (48) (69)
(Ciudades grandes) .............. l;lii·NI"I·:: l'opulation Division, United Nations Bureau ofSocial Affairs.

FUENTE: Population Division, United Nations Bureau ofSocial Affairs.


50 LA SOCIOLOGÍA URBANA DE MANUEL CASTELLS
LA URBANIZACIÓN 51

difusión de un particular sistema cultural, la cultura urbana. Esta 5. La noción de desarrollo plantea el problema de la transformación de
confusión es ideológica y tiene como finalidad: a) Establecer la co-
la estructura social básica de una sociedad de modo que libere una
rrespondencia entre formas ecológicas y contenido cultural. b) Suge-
capacidad de acción progresiva (relación inversión/consumo).
rir una ideología de la producción de valores sociales a partir de un 6. Si la noción de desarrollo se sitúa en relación a la articulación de las
fenómeno «natural» de densificación y heterogeneidad sociales (véa-
estructuras de una determinada formación social, no puede analizar-
se el capítulo 2).
se sin hacer referencia a la articulación de un conjunto de f(>rmacio-
2. 1 La noción de urbano (opuesta a rural) pertenece a la dicotomía ideo-
nes sociales (escala llamada «internacional>>). Para ello necesitamos
lógica sociedad tradicional/sociedad moderna, y se refiere a cierta
un segundo concepto: el de dependencia, que caracterice las relacio-
heterogeneidad social y funcional, sin poderla definir más que por
nes asimétricas entre un tipo tal de formaciones sociales que hace
su alejamiento, mayor o menor, de la sociedad moderna. La distin-
que la organización estructural de una de ellas no encuentre su lógi-
ción entre ciudad y campo plantea, sin embargo, el problema de la
ca al margen de su inserción en el sistema general.
diferenciación de las formas espaciales de la organización social. Pero 7. Estas precisiones permiten sustituir la problemática ideológica ex-
esta diferenciación no se reduce ni a una dicotomía ni a una evolu-
puesta (connotativa de la relación entre evolución técnica natural y
ción continua, como da por supuesto el evolucionismo natural, in-
evolución hacia la cultura de las sociedades modernas) por la si-
capaz de comprender estas formas espaciales como productos de una
guiente cuestión teórica: ¿cuál es el proceso de producción social de las
estructura y procesos sociales. Por otra parte, la imposibilidad de en-
formas espaciales de una sociedad?, y, recíprocamente, ¿cuáles son las
contrar un criterio empírico de definición de lo urbano no es 111ás
relaciones entre el espacio constituido y las transformaciones estructurales
que la expresión de una vaguedad teórica. Esta imprecisión es ideo-
de una sociedad, en el seno de un conjunto internacional caracterizado
lógicamente necesaria para connotar, a través de una organizaci<)n por relaciones de dependencia?
material, el mito de la modernidad.,
3. Por consiguiente, y en espera de una discusión propiamente teórica
del problema, más que hablar de urbanización, trataremos del tema
de la producción social de formas espaciales. En el seno de esta proble- Notas
mática, la noción ideológica de urbanización se refiere al proceso a 1
Lampard, 1935, págs. 90-104; Wooley, 1957; O. Handlin y J. Burchard (comps.), 1963.
través del cual una proporción significativamente importante de la Por ejemplo, los trabajos de Grass o, con más matices, los de Mumford.
1
población de una sociedad se concentra en un cierto espacio, en el Véase la excelente exposición de motivos de Eldridge, 1956, pág. 338; y también Popenoe, ]';()'),
p.ígs. 64-76.
cual se constituyen aglomeraciones funcional y socialmente interde-
' lloguc y Hauser, 1963; Davis, 1965.
pendientes desde el punto de vista interno y en relación de articula-
lkrgel, 1955; Anderson, 1959-1960, pág. 68; G. Friedmann, 1953; Sirjamaki, 1961; Boskoff,
ción jerarquizada (red urbana). ' 1%2; Cist y Fava, 1964.
Wirrh, 1938.
4. El análisis de la urbanización va estrechamente ligado a la problemá-
Meadows, 1967,págs. 141 147.
tica del desarrollo, que conviene, por tanto, delimitar también. La " .~orokin y Zimmerman, 1929.
noción de desarrollo produce la misma confusión al remitir, a un '' Sjoherg, 1960.
"' Riem1ann, 1964.
tiempo, a un nivel (técnico, económico) y a un proceso (transforma- 11
l·:ldridge, 1956, pág. 338.
ción cualitativa de las estructuras sociales que permiten un acrecen- 1
' ( ;,·orge, 1964, págs. 7-20.

tamitnto del poter cial de las fuerzas productivas). Esta confusión 1

11
' lkaujcu-Carnier y Chabot, 1963, pág. 35.
tiene una función ideológica: presentar las transformaciones estruc- 1
/1. S Cámts ofl'opu!ation, 1960 Number oflnhabitants, 1961.
·, Lnlnu, 1')67.
turales como un simrJle movimiento acumulativo de los recursos téc- 1
" Muruliml, 1%1; McAdams, 1966; Lampard, 1965, págs. 519-554.
1
nicos y materiales de una sociedad. En esta perspectiva existirían, Sjoherg, 1%0, págs. 27-31; Braddwood y Willey (comps.), 1962.
por tanto, niveles y Wla evolución lenta, pero ineluctable, que organi- "' <:hilde, 1<JSO, p;ígs. 4-S.
1
'' V<'arm· l'll<'.ste sentido los análisis de Mumford, 1'JS6.
zaría el paso a un nivel superior cuando hubiese suficientes recursos. '" Mumfiml. 1')(, 1, p;igs. 266-311.
52 LA SOCIOLOGfA URBANA DE MANUEL CASTELLS LA URBANIZACIÓN 53

21
Pirenne, 1927. McADAMS, Robert C. (1966): The Evolution ofUrban Society, Chicago, Aldine.
22 El mejor análisis de este fenómeno es el de Weber, 1905. MEADOWS, P. (1967): «The city, technology and history», Social Forces, 36: 141-147.
23 Seguimos aquí el extraordinario análisis de Pizzorno, 1962.
MUMFORD, Lewis (1956): Man's Role in Changing the Pace ojthe Earth, Chicago, Uni-
24 Lefebvre, 1968, y también la colección de ensayos del mismo autor, 1970.
versity of Chicago Press.
25
Labasse, 1966.
26 - (1961): The City in History, Nueva York, Harcourt Brace.
George, 1950.
27 Estos problemas están claramente planteados, sin indicar caminos de investigación netamente PIRENNE, H. (1927): Les villes de moyen-Age, Bruselas.
definidos, en Greer et al. (comps.), 1968. PIZZORNO, A. (1962): «Développement économique et urbanisation», Actes du V' congres
mondiale de sociologie.
POPENOE, D. (1963): «Ün the meaning of urban in urban studies», Urban Ajf(úrs Quar-
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