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Reflexiones antropológicas para una Psicología General - Halina Stasiejko

Tomando posición para concebir “lo humano” la lógica formal que emergió en un momento histórico-cul-
tural vinculado al Iluminismo fue propuesta como un len-
Nos proponemos recorrer algunas ideas a fin de compren- guaje limpio de las impurezas del habla cotidiana, al servi-
der el orden humano, su origen, su constitución, su perma- cio de la construcción de argumentaciones científicas, ra-
nencia, sus capacidades. cionales, rigurosas y objetivas.
¿Qué somos, qué nos define?, ¿qué es lo humano? Es interesante, porque este ejemplo nos permite apreciar
Frecuentemente en la vida cotidiana pensamos en el ser aquello más característico del género humano, su capaci-
humano como un ser racional y declaramos en el discurso dad creadora de mundos simbólicos.
que lo distintivo del mismo es la racionalidad, la capacidad El lenguaje que desde los inicios de la humanidad estuvo al
de pensamiento abstracto, la producción de deducciones servicio de la comunicación cotidiana, la realización de
racionales. prácticas rituales, la transmisión de mitos, leyendas, y la
Asimismo, solemos identificar al “pensamiento científico”, generación de formas poéticas, se amplía cuando el ser hu-
a la “modalidad de pensamiento paradigmático”1, como la mano inventa nuevos lenguajes para servir a nuevas fun-
representación más prototípica de lo “racional”. ciones, inexistentes en el inicio de la evolución biológica y
la historia de la humanidad.
Pero ¿esta modalidad de pensamiento representaría lo
medular y más característico del ser humano? En todo caso, hacer ciencia es una expresión más, de la ca-
pacidad humana de producción y consumo de símbolos.
Si respondemos que sí, probablemente lo hacemos en con- Esta última constituye el rasgo fundamental del ser hu-
cordancia con la alta valoración que la cultura occidental mano.
suele otorgar al quehacer y los productos científicos. La
ciencia y la tecnología, que han modificado sensiblemente El pensamiento de E. Cassirer3 (1874-1945) profundizó en
nuestra vida cotidiana planetaria en los últimos años, son esta dirección, arribando a la conclusión de que la caracte-
productos humanos que gozan de un reconocido prestigio rística más sobresaliente de “lo humano” es su vivir en un
y poder. Aunque a su vez reciban críticas por sus usos y “universo simbólico” y el expresar “su vivir” a través de
consecuencias ecológicas. símbolos. No podemos pensar lo humano fuera de ese or-
den.
De todos modos y dejando de lado reflexiones epistemoló-
gicas acerca de la producción y aplicación científica, hacer La actividad humana se despliega en la vida cultural, se ex-
ciencia y “pensar científicamente”, esto es: elaborar hipó- presa y nutre siempre a través de formas simbólicas como
tesis científicas, simular fenómenos, controlar variables, el lenguaje, los mitos, el arte, las ciencias y la religión, entre
poner a prueba las teorías en busca de la aproximación a lo otros. Todos conforman la trama simbólica que define a "lo
real, utilizar procedimientos de indagación muy complejos humano". Por lo tanto no es posible definir una "acción hu-
y exhaustivos; no son acciones que los seres humanos mana" sin referirla al "universo simbólico" donde tiene
desarrollen espontáneamente a partir de la vida cotidiana. existencia. Fuera de él, la vida existe pero no la particular y
Más bien, la construcción de una “modalidad científico-ra- característica "vida humana".
cional de pensamiento” requiere de un particular interés, Es así que el legado de Aristóteles, analizado por Cassirer,
años de formación, prácticas especializadas, aprendizajes
que había definido al hombre como "ser racional", resulta
específicos.2 estrecho para poder abarcar la complejidad y riqueza de lo
Si respondemos que no a la pregunta por la universalidad humano.
del pensamiento científico, probablemente es porque no ¿Y la emoción? También ha quedado excluida de la clásica
sólo tenemos en cuenta que esta modalidad es una acción definición recién citada. La emoción ha quedado relegada,
local y restringida a escasa población, sino porque además, asimilada al mundo animal, cercana a lo instintivo, a lo no
se trata de una expresión muy reciente del género hu- pensado, lo no tamizado por la razón.
mano. Es un emprendimiento que, en nuestra larga histo-
ria filogenética, ocupa los últimos instantes del recorrido. Es interesante preguntarnos por el papel de la emoción en
la emergencia y caracterización de "lo humano".
Tan reciente es, que el ser humano ha creado para hacer
frente a estas acciones, nuevos lenguajes para expresar Desde el punto de vista de los estudios en Biología, las
con precisión las argumentaciones racionales. Por ejemplo, emociones son disposiciones corporales dinámicas que de-

1 2
Bruner, J., “Dos modalidades del pensamiento”, en: Realidad Rodrigo, M.J., “El hombre de la calle, el científico y el alumno,
mental y mundos posibles, Barcelona, Gedisa, 1994. ¿un solo constructivismo o tres?”, Novedades educativas N°76,
pp.59-61
3
Cassirer, E., Antropología Filosófica, México, FCE, 1984.
finen distintos tipos de acciones, en especial acciones rápi- La reacción emocional innata es condición de partida, pero
das, que pueden desplegarse sin deliberación consciente ni su despliegue y uso es una construcción basada en historias
racionalidad que solo las pospondría. Se reconocen en ges- de relaciones intersubjetivas.
tos característicos de nuestra especie: son universales las
caras de asco, miedo, tristeza, sorpresa, entre otras. Con estos comentarios, no queremos minimizar los resul-
tados de los estudios realizados en torno a las reacciones
La identificación de zonas cerebrales principalmente com- emocionales y su valor adaptativo para nuestra especie,
prometidas en la ejecución de acciones emocionales y de tan sólo queremos remarcar que en el mundo humano "lo
zonas del neocortex comprometidas con el pensamiento biológico" se entrelaza con los órdenes "psicológico" y "so-
racional, ha sido un gran avance en los estudios científicos, cial".
pero estos resultados a su vez han contribuido a fortalecer
la idea de separación entre emoción y razón. Algunas posiciones que intentan estudiar lo humano, sepa-
ran estos órdenes o se centran particularmente en alguno
Con los avances en las investigaciones neurocientíficas, de ellos. Es interesante considerar sus argumentos, pero es
hasta se han podido determinar qué redes neuronales se importante a su vez conservar la idea de integración y com-
activan en una reacción emocional rápida y cuáles, en la plejidad cuando se trata de lo humano.
solución de problemas que exigen razonamientos y delibe-
ración. Pero, si bien estas redes se han podido distinguir Partimos entonces, considerando que cualquier desglose o
una de la otra, resulta interesante tener en cuenta que am- estudio compartimentalizado de alguno de los órdenes que
bas zonas cerebrales se interrelacionan e integran en cada constituyen lo humano, es siempre artificial.
acción humana concreta. De lo expresado, podemos sintetizar que: separando los
El cerebro, con sus formaciones más antiguas vinculadas a componentes bio-psico-social del conjunto de la acción hu-
las emociones y las más nuevas relacionadas con el pensa- mana inmersa en un mundo simbólico, fragmentamos y
miento racional, coordina su funcionamiento como una to- simplificamos el mundo humano de experiencia y por tanto
talidad integrada. El cerebro arcaico y la corteza se entre- corremos el riesgo de simplificar la comprensión de las ca-
lazan en cada acción, aunque alguna zona esté más com- pacidades humanas.
prometida que otra en alguna ejecución particular. Estas ideas preliminares, nos permiten hacer otras pregun-
En base a investigaciones recientes, se afirma que el fun- tas. Parafraseando a C. Lévi-Strauss5 nos preguntamos si
cionamiento cerebral nunca podrá ser cabalmente enten- "¿es posible referirse, sin entrar en contradicción, a una
dido si se lo estudia por fragmentos, por partes separadas fase o estado de la evolución de lo humano, en ausencia de
y luego sumadas. Tampoco se lo podrá comprender si se lo alguna organización social?", ¿podemos pensar en un es-
estudia "en el vacío", como si pudiera funcionar fuera de tado "natural" de lo humano?, ¿el orden humano puede
un cuerpo que lo contiene.4 entenderse de manera independiente de un orden social
regulado por sistemas de reglas?
Sin el sustento y la retroalimentación desde lo corporal, la
vitalidad del cerebro es estrictamente impensable. A lo Dejamos para otros espacios de reflexión la profundización
cual queremos agregar que, tampoco un cuerpo humano en el pensamiento de este prestigioso antropólogo; para
puede comprenderse en el vacío, funcionando fuera de un esta ocasión, queremos destacar la idea de que el orden
contexto histórico-cultural, o sea, fuera de un universo de cultural y simbólico no se superpone simplemente al orden
significaciones. biológico, ambos se sintetizan en un nuevo orden.

Si bien al referimos a emociones como el miedo, la ira, el No hay acción humana, aun teniendo en cuenta todas las
asco, la sorpresa, el amor, se acepta que poseen una fuerte raíces biológicas implicadas, que tenga un carácter precul-
base innata y que tienen un alto valor adaptativo para la tural.
especie, afianzado durante la filogénesis; es innegable que El orden humano que se caracteriza por el uso de herra-
las expresiones emocionales están siempre contextuadas, mientas, la organización institucional y reglada, la existen-
se realizan dentro del círculo funcional humano. cia de sistemas de creencias y valores compartidos; y par-
ticularmente por el uso del lenguaje. En el orden animal no
Las emociones no pueden desprenderse y estudiarse fuera
de la trama simbólica que atraviesa y significa cada acción hallamos este tipo de reguladores y mediadores de la con-
humana. La posibilidad innata de producir conductas emo- ducta. En este sentido el orden humano es distintivo.
cionales se enlaza con la historia sentimental y afectiva pla- Para Lévi-Strauss, "la ausencia de reglas parece aportar el
gada de encuentros y desencuentros con los otros. criterio más seguro para establecer la distinción entre un

4 5
Dainasio, A., El error de Descartes. La razón de las emociones, Lévi-Strauss, C., Las estructuras elementales de parentesco
Santiago de Chile, Andrés Bello, 1996. Madrid, FCE, 1986.
proceso natural y uno cultural", siendo la presencia de ta- bés yacían demasiado quietos, con escasos signos de acti-
les, la que permite identificar el orden de la cultura. vidad vital. También observó que en las etapas más avan-
zadas del hospitalismo, los bebés llegaban a hundirse en un
La regla, generalmente pensada para lo particular y local, letargo, con la mirada perdida en el espacio, como en una
pero que sin embargo tiene un carácter universal (caracte- bruma.
rística que se asimila al orden de la naturaleza) es la "prohi-
bición del incesto". Veamos el lugar que le otorga a esta En particular, destacó otro signo característico de estos be-
regla, con las propias palabras del autor: bés privados de afecto, el de la realización de un movi-
miento negativo voluntario con la cabeza, que llevaban a
"La prohibición del incesto es el cabo cuando una persona se les acercaba para establecer
proceso por el cual la naturaleza se contacto con ellos. Spitz interpreta estos movimientos ne-
supera a sí misma [...] una estruc- gativos como un rechazo a la conexión, ya que además se
tura nueva y más compleja se acompañan con expresiones y vocalizaciones de displacer;
forma y se superpone [...] Opera, y
y no los confunde con los movimientos voluntarios que los
por sí misma constituye el adveni- niños normales llegan a realizar cuando están cercanos a la
miento de un nuevo orden". (p. 59, finalización del segundo año de vida, expresando sus inten-
Cap. II de Estructuras elementales ciones de negación.
de parentesco).
Le llamó la atención que los niños desvalidos realicen con-
Es indispensable destacar que la operación de la regla no ductas, que niños asistidos sólo realizan más tardíamente
puede existir en un mundo sin lenguaje. Sin el uso de un en el desarrollo. Intenta comprender, a la vez, el padeci-
código lingüístico no se podrían llevar a cabo los intercam- miento severo de los niños con hospitalismo y el desarrollo
bios que la regla regula. normal.
Un aspecto importante, a tener también en cuenta, es el En el curso del desarrollo, las pautas de conductas que co-
que compete a la idea misma de "prohibición", más allá de mienzan como una acción refleja son puestas paulatina-
cuál sea ésta. mente bajo el control de la mente; aquello que en principio
Las reglas expresadas a través de un "no", abren a la par, la es neural y muscular preponderantemente, se va entrela-
posibilidad de búsqueda de nuevas accione s y de alterna- zando con la función psicológica. El movimiento se trans-
tivas para hacer frente al "no". Una regla conduce a la crea- forma en conducta, en acción dirigida por el psiquismo des-
ción de nuevas "operaciones simbólicas", rodeos, sustitu- plegada en un contexto.
ciones, metáforas, ilusiones, utopías, y otras complejidades Recién cuando las pautas innatas son puestas bajo el con-
humanas, inexistentes en el orden de la naturaleza. trol de la mente, se utilizan de una manera definida para
En el mismo desarrollo ontogenético, la acción psicológica lograr fines. La vida psicológica se enriquece.
de negación tiene fuertes implicancias para la complejiza- Los bebés hospitalizados no han llegado a realizar esta in-
ción psíquica. tegración y si bien realizan el movimiento que simula la ver-
Un renombrado investigador del desarrollo temprano del dadera negación, éste está solamente basado en una pauta
niño, René Spitz,6 es conocido por sus célebres hallazgos de comportamiento innata, que está a su disposición desde
acerca los orígenes de la comunicación verbal y no verbal el inicio de la vida. La falta de una crianza sostenida emo-
humana. Sus temas de estudio fueron enfocados desde el cional e intersubjetivamente impide el despliegue de la po-
punto de vista psicoanalítico y en base a observaciones di- tencia y complejización psicológica del desarrollo.
rectas de niños pequeños. Asimismo se apoyó en los des- Para que los movimientos de un bebé se pongan al servicio
cubrimientos de la etología, la psicología experimental, la de la comunicación de intenciones, éste debe estar finali-
embriología y la fisiología. zando el segundo año de vida y por supuesto, no padecer
Analizó la secuencia genética que va desde los patrones in- del síndrome de hospitalismo.
natos de la conducta hasta los gestos intencionales de Durante el primer año, cuando los bebés normales expre-
aceptación y rechazo y el "sí" y el "no" verbalizados.
san un rechazo voluntario, lo hacen mediante pautas de
A partir de la observación de bebés que sufrían el "sín- "evitación", que son acciones de retirada de la situación de
drome de hospitalismo" (Spitz, 1945), o sea de bebés que amamantamiento.
habían estado privados por un largo período de tiempo Los niños con hospitalismo no rechazan mediante la "evi-
(entre seis meses y un año, partiendo de los tres o seis me- tación", ya que no se instaló la situación de amamanta-
ses de vida) de cuidados emocionales sostenidos, registró miento con la complejidad necesaria y suficiente como
que cuando estaban solos y no eran perturbados, estos be- para ser sostén afectivo del desarrollo psicológico.

6
Spitz, R. (1957), No y sí. Sobre la génesis de la comunicación,
Buenos Aires, Hormé, 1977
Además, los movimientos de evitación de los niños con un al servicio del pensamiento. Estaríamos frente a un logro
desarrollo asistido, que se emparentarán con los de la fu- del final del segundo año de vida.
tura negación, no están al servicio de la desconexión sino
al servicio de la conexión con los estímulos y el entorno. Este recorrido es interesante porque permitió vincular la
emergencia del concepto de la negación, como logro de los
En el caso del hospitalismo, los movimientos similares al dos años, con un precursor en la situación de amamanta-
gesto de "no" sólo están al servicio de la desconexión. miento, alrededor de los tres meses, cuando el bebé
rehúsa volitivamente el pezón. A su vez, la pauta motora
Antes de que se realicen los movimientos de evitación, en del gesto "no" se remonta al nacimiento y la conducta de
el desarrollo asistido afectivamente, se despliegan primero hozar, filogenéticamente preformada. Pero, es necesario
los movimientos de "hozar". Éstos son los de rotar la ca- comprender que "hozar" no implica ninguna decisión, ni al-
beza de un lado a otro para lograr el amamantamiento. Ho- gún contenido ideativo.
zar, en el principio de la vida, cumple la función de acerca-
miento a la gratificación de la necesidad y expresa la bús- Tanto el contenido ideacional como el gesto del "no" deri-
queda. Sólo posteriormente al hozar emerge la conducta van entonces, de la situación de amamantamiento, de la
de evitación del pezón, entre los tres y seis meses, expre- trama intersubjetiva que permitió o no el uso continuado
sando lo opuesto: el rehusamiento. de una pauta motora en situaciones íntimas cada vez más
complejas. Si la intimidad no se constituye y sostiene, la
Este movimiento de rehusar se reformulará en la expresión emergencia y desarrollo de lo humano en la ontogénesis
de la negativa y por último será utilizado como gesto "no". queda coartada, tal como lamentablemente Spitz observó
Para Spitz, en concordancia con ideas freudianas, uno de en los niños que sufren de hospitalismo. Los animales se
los significados del gesto "no", es el de dar cuenta de la dividen en dos clases, según sea su conducta de nutrición.
realización de un juicio psíquico sobre la existencia de algo. Estas clases son: los altriciales y los precociales.8 El ser hu-
Juicio que se deriva de la pauta motora de hozar y examinar mano está más cerca de los altriciales que de los precocia-
el ambiente. les. Posee un largo período de desvalidez donde las con-
ductas de supervivencia requieren de la asistencia, protec-
Cuando el niño utiliza voluntariamente el contenido idea- ción y provisión de un adulto en función maternal.
cional de la negación en el gesto semántico de "no", ya es-
tamos ante un logro intelectual muy importante de la pri- El ser humano se forma y modifica durante la ontogénesis;
mera infancia. Es probable que este logro sea la primer no es un ser que fundamentalmente dependa de los apor-
conquista de un símbolo verbal o del gesto de un concepto tes de la filogénesis, como si les sucede a los animales pre-
abstracto. cociales.

Si bien los niños usan palabras para designar cosas concre- El ser humano, para constituirse como tal, requiere de la
tas y personas, desde el final del primer año, se trata de trasmisión de experiencia parental en el curso de la nutri-
palabras globales, que comunican necesidades y que signi- ción; requiere del sostén afectivo durante la crianza, tal
fican muchas cosas a la vez. Aún no reflejan generalizada- que pueda "lograr" la realización de su propio desarrollo.
mente a la realidad, esto requiere de un largo proceso Este proceso se lleva a cabo en base a las relaciones inter-
constructivo, como sostiene L. Vigotsky.7 personales, con íntimos intercambios sostenidos.

Siendo el "no" la primer a abstracción, su gesto simbólico Esta particular situación del ser humano se enraíza en una
representa la abstracción de una actitud: "yo no quiero larga historia evolucionista.
esto". Nos dedicaremos a recorrer algunos aportes de la
De este modo, el gesto negativo pareciera ser el primer Teoría de la Evolución, con sus respectivas reformulacio-
paso en el camino de una función simbólica muy vasta, que nes, como para continuar con la pregunta por lo caracte-
se despliega en el campo verbal. rístico de "lo humano".

Es importante tener en cuenta que la idea de "no", no .


existe en el inconsciente. Desde la posición psicoanalítica,
la negativa es una creación del yo y se pone al servicio de
la función del juicio. Por lo tanto el surgimiento del "no" da
cuenta del establecimiento de las primeras funciones yói-
cas, de la discriminación consciente y de los comienzos de
los procesos secundarios. Estos comienzos llevan a la for-
mación de las ideaciones de la negativa y de los conceptos

7
Vigotsky, L., Pensamiento y lenguaje, Barcelona, Paidós, 1995. Precociales: animales que al nacer están cubiertos y son capa-
8
Altricial: para las especies cuyos cachorros nacen inmaduros y ces de caminar
desvalidos y que por lo tanto requieren de cuidado y alimenta-
ción por algún tiempo después del nacimiento.