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Existencialismo: Características

El existencialismo es una corriente filosófica y literaria que estudia la condición humana a partir de los
principios de libertad y responsabilidad individual, los cuales han de ser analizados como fenómenos
independientes de justificaciones religiosas, filosóficas o racionales, es decir, independientes de las
categorías preconcebidas. Como corriente de pensamiento, el existencialismo iniciará en el siglo XIX,
pero solo hacia la segunda mitad del siglo XX alcanzará su apogeo.
Características del existencialismo
1. La existencia precede a la esencia
La pregunta sobre el sentido y propósito de la existencia humana es el fundamento de la filosofía
occidental. Esta se ha abocado tradicionalmente a ello por medio de la formulación de categorías
trascendentales, sea la noción de dios y el trasmundo, la noción de Idea y su contraposición con la
materia, la noción de la razón universal y el pensamiento consciente, o la moral como principio
trascendente.
De estas categorías habrá muchas interpretaciones. Todas tendrán algo en común: justificar la
condición de la existencia humana fuera y antes del sujeto, es decir, partir de que la existencia humana
se debe a una esencia de la cual derivan los principios éticos.
Para el existencialismo, la existencia humana precede a la esencia. Esto significa que la reflexión
filosófica no tendría que fundarse en la formulación de categorías abstractas y trascendentes, como
Idea, dioses, razón o moral, sino a partir de la propia condición de la existencia humana.
2. La vida se impone sobre la razón abstracta
El existencialismo se opone al racionalismo y al empirismo, centrados en la valoración de la razón y del
conocimiento como principio trascendente, sea que este se postule como el punto de partida de la
existencia o como su orientación vital.
El existencialismo se opone a la hegemonía de la razón como fundamento de la reflexión filosófica.
Desde la perspectiva de los existencialistas, la experiencia humana no puede estar condicionada a la
absolutización de uno de sus aspectos, ya que el pensamiento racional como principio absoluto niega
la subjetividad, las pasiones y los instintos, tan humanos como la consciencia. Esto le confiere también
un carácter anti academicista por oposición al positivismo.
3. Mirada filosófica puesta en el sujeto
Al cuestionar la hegemonía del pensamiento racional, el existencialismo propone centrar la mirada
filosófica en el propio sujeto y no en categorías abstractas y supraindividuales.
De esta manera, el existencialismo retorna a la consideración del sujeto y su modo de existir frente al
universo como experiencia individual e individualizada. Le interesará, por lo tanto, reflexionar sobre el
móvil de la existencia y el modo de asimilarla.
4. Valora la libertad sobre la determinación exterior
A partir de esto, el existencialismo formula su principal hipótesis: si la existencia precede a la esencia,
entonces el acento de la reflexión está en el modo de la existencia y no en su fin o propósito. Por lo
tanto, el ser humano es libre e independiente de toda categoría abstracta o esencia.
La libertad debe ser ejercida por el sujeto desde una absoluta responsabilidad individual, lo cual
debería derivar en una moral que no requiera de un imaginario previo para justificarse. Se entiende así
la formulación de Jean-Paul Sartre, según la cual la libertad es responsabilidad total en soledad
absoluta, es decir: "El hombre está condenado a ser libre".
Así las cosas, la libertad en el existencialismo no debe ser confundida con un individualismo indolente.
Por el contrario, la libertad en el existencialismo implica la plena conciencia de que las decisiones y
acciones personales influyen en el entorno social, lo que nos hace corresponsables del bien y del mal
infligidos sobre los otros. Concluyen los existencialistas que la conciencia de la libertad así
entendida permite la formación de una ética que no requiere de una justificación externa para existir.
Esta pretensión de los existencialistas descansa, como es de esperarse, en la lectura crítica de las
guerras históricas, cuyos crímenes han sido justificados a partir de categorías abstractas y supra
humanas o supraindividuales según el caso, como nación, civilización, religión, evolución, y pare de
contar.
5. Angustia existencial: desasosiego, desamparo y absurdo
Sin horizonte trascendente, sin justificación del orden del mundo, sin dios, sin conocimiento como
categoría universal, sin ideología del progreso como destino, el ejercicio de la libertad tal como lo
plantea Sartre y la existencia en sí misma generan desasosiego, muy a pesar de su aspiración ética que
siempre implica una valoración de las relaciones humanas y sociales.
Al cuestionar el concepto de dios, de razón o de moral como fundamento del pensamiento filosófico,
que no es otra cosa que la reflexión sobre el sentido vital, el existencialismo abre las puertas a la
discusión sobre la nada, a la sensación de abandono y a la angustia existencial, la cual no debe
confundirse nunca con el temor.
Si el temor puede definirse como el miedo a un peligro concreto, la angustia es, en cambio, el temor de
sí mismo, la inquietud ante las consecuencias de las propias acciones y decisiones, el miedo a una
existencia sin consuelo, el miedo a proferir daños irreparables pues no hay excusas, justificaciones ni
promesas. La angustia existencial es, de algún modo, lo más semejante al vértigo.
6. Contexto histórico del existencialismo
La aparición y desarrollo del existencialismo está estrechamente relacionada con el proceso de la
historia occidental. Por ello, para comprenderlo, vale la pena comprender el contexto.
7. Antecedentes del existencialismo
El siglo XVIII es testigo de tres fenómenos fundamentales: la revolución francesa, la revolución
industrial y el desarrollo del iluminismo o Ilustración, un movimiento filosófico y cultural que
preconizaba la razón como principio universal y fundamento del horizonte vital.
La Ilustración veía en el conocimiento y la educación los mecanismos para liberar a la humanidad del
fanatismo y el atraso cultural, lo que implicaba un cierto rearme ético propugnado desde la
universalidad de la razón.
Sin embargo, desde el siglo XIX en el mundo occidental ya era notorio que aquellas banderas (razón,
progreso económico de la industrialización, política republicana, entre otros) no lograban evitar la
decadencia moral de Occidente. Por eso, el siglo XIX ve nacer muchos movimientos críticos de la razón
moderna, tanto artísticos como filosóficos y literarios.
8. El siglo XX y la formulación del existencialismo
El reacomodo de los sistemas económicos, políticos y del pensamiento de los siglos anteriores, que
auguraban un mundo racional, moral y ético, no dieron los resultados esperados. En su lugar, se
sucedieron las guerras mundiales, signos inequívocos de la decadencia moral de Occidente y todas sus
justificaciones espirituales y filosóficas.
El existencialismo, desde sus inicios, ya notaba la incapacidad de Occidente para ordenar aquella
transformación violenta. Los existencialistas del siglo XX que vivieron la Segunda Guerra Mundial
tuvieron frente a sí las pruebas de la decadencia de los sistemas morales y éticos fundados en valores
abstractos.
Søren Kierkegaard
Nació en Copenhague, 5 de mayo de 1813-ibídem y falleció en 11 de noviembre de 1855. Fue
un filósofo y teólogo danés, considerado el padre del existencialismo. Su filosofía muestra gran
preocupación por la condición de la existencia humana, por centrar su filosofía en el individuo y la
subjetividad, en la libertad y la responsabilidad, en la desesperación y la angustia, temas que
retomarían Martin Heidegger, Jean-Paul Sartre y otros filósofos del siglo XX. Criticó con dureza
el hegelianismo de su época y lo que él llamó formalidades vacías de la Iglesia danesa.
Gran parte de su obra trata de cuestiones religiosas: la naturaleza de la fe cristiana, la institución de
la Iglesia, la ética cristiana y las emociones y sentimientos que experimentan los individuos al
enfrentarse a las elecciones que plantea la vida. En una primera etapa escribió bajo
varios seudónimos con los que presentaba los puntos de vista de estos mediante un complejo diálogo.
Acostumbró a dejar al lector la tarea de descubrir el significado de sus escritos porque, según sus
palabras, «la tarea debe hacerse difícil, pues solo la dificultad inspira a los nobles de corazón».
Ha sido catalogado como existencialista, neoortodoxo, posmodernista, humanista e individualista,
entre otras cosas. Sobrepasando los límites de la filosofía, la teología, la psicología y la literatura,
Kierkegaard es considerado una importante e influyente figura del pensamiento contemporáneo
La filosofía de Kierkegaard
Es una filosofía de la fe, en tanto considera que ésta es la que salva al hombre de la desesperación,
siendo esta un arriesgado 'salto' hacia Dios, en quien 'todo es posible'. El hombre solo, ante Dios,
siendo nada más que una relación que se relaciona consigo mismo, contrasta con el concepto
de Marx y Feuerbach en el que el hombre es concebido como un conjunto de relaciones sociales.
Todo el pensamiento de Kierkegaard es una reacción contra el idealismo y la religiosidad formalista de
la Iglesia oficial danesa y su teología fuertemente dominada por el hegelianismo. Kierkegaard lo hace
en nombre del valor del individuo y de una fe personal y trágica.
Kierkegaard es considerado uno de los antecedentes del existencialismo del siglo XX. En efecto, las
categorías fundamentales del pensamiento de Kierkegaard son las del 'individuo' existente y sus
'posibilidades'. Lo único real es el 'individuo', el singular opuesto al Absoluto. También se contrapone
al 'pueblo' o a la masa anónima...
Kierkegaard, no simpatizaba con los ideales revolucionarios y democráticos del siglo XIX. La soledad
del individuo es trágica, porque el singular se enfrenta con su existencia que no está determinada por
la necesidad (como en Hegel) sino por la 'posibilidad'. Pero 'lo posible' es infinito y hasta
contradictorio, porque en la posibilidad todo es igualmente posible. Entonces las alternativas de la
vida no pueden conciliarse en una síntesis dialéctica y no tienen solución. El singular siente que reposa
sobre la nada y que tiene que elegir.

Arthur Schopenhauer
Nació en Gdansk, 22 de febrero de 1788 y falleció en Fráncfort del Meno, Reino de Prusia, 21 de
septiembre de 1860. Fue un filósofo alemán, considerado uno de los más brillantes del siglo XIX.
Su filosofía, concebida esencialmente como un «pensar hasta el final» la filosofía de Schopenhauer, es
deudora de Platón y Spinoza, sirviendo además como puente con la filosofía oriental, en especial con
el budismo, el taoísmo y el vedanta. En su obra tardía, a partir de 1836, presenta su filosofía en abierta
polémica contra los desarrollos metafísicos postkantianos de sus contemporáneos.
Su trabajo más famoso, Die Welt als Wille und Vorstellung (El mundo como voluntad y representación),
constituye desde el punto de vista literario una obra maestra de la lengua alemana de todas las épocas.
Supone además una de las cumbres del idealismo occidental y del pesimismo profundo, que perdura
en la obra de escritores y pensadores de los siglos XIX y XX, de la talla de Philipp Mainländer, Richard
Wagner, León Tolstoi, Friedrich Nietzsche, Sigmund Freud, Thomas Mann, Carl Gustav Jung, Albert
Einstein, Otto Weininger, Otto Rank, Erwin Schrödinger, Ludwig Wittgenstein, Albert Caraco, Jorge
Luis Borges, Pío Baroja, August Strindberg, Emile Cioran, Samuel Beckett, o Miguel de Unamuno , entre
otros.
Pensamiento Filosófico
Es considerado pesimista ganado del “Pesimista de Frankfurt”. El mundo que percibimos no es sino el
resultado de nuestras representaciones, el mundo está hecho del mismo material que nuestros sueños.
Sin embargo podemos acceder al noúmeno (la cosa en sí) ya que nosotros somos mismos somos la
cosa en sí. Es a través de nosotros de nuestro cuerpo como podemos conocer al mundo por medio de la
voluntad, la conservación del individuo que es la agresividad y el instinto de la conservación de la
especie que es la sexualidad. Con todo esto Schopenhauer resume que el mundo no es más que
voluntad. El afirma que el mundo es un dolor, un sufrimiento sin finalidad ni sentido. También dice que
nuestra existencia está entre el dolor y el hastío.
Esto lo explica diciendo que cuando queremos algo experimentamos dolor porque no lo tenemos,
cuando ya lo tenemos y queremos otra cosa volvemos a experimentar el dolor y finalmente cuando ya
no deseamos nada llegamos al hastío.
Por todo esto Schopenhauer propone el huir del mundo logrando esto de dos maneras:
 La primera es la contemplación artística. El afirma que contemplando algo bello se suspende el
deseo y la voluntad escapando así de este mundo, sin embargo este lapso dura muy poco y esta
contemplación no es para todas las personas.
 La segunda opción, y la más viable según Schopenhauer es el tener una vida ética. Por medio de una
vida ética el ser humano se vuelve sabio y comprende que en el fondo él y los demás son lo mismo
superando así el egoísmo y viviendo en la piedad.
La filosofía de Schopenhauer rechaza a las religiones sistematizadas socialmente a las cuales llama
metafísica para el pueblo. Schopenhauer ha sido fuertemente criticado por muchas de sus ideas que
expone a través de sus libros tales como la abolición de la esclavitud, el cuestionar la inteligencia de las
mujeres hasta el afirmar que prefiere la compañía de su perro a la de un ser humano.