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Implementar Una Dieta Con El Fin De Disminuir Las Emisiones De Metano Que Generan

Los Bovinos En Su Digestión Aplicado En El Municipio De Caldas Boyacá En La Vereda


Espalda Alta.
Anggie Marisol Puin Plazas, Tania Karina Pineda Pinilla, Laura Roció Vargas Martínez
Universidad Santo Tomas Seccional Tunja
Director: Pedro Mauricio Acosta Castellanos
Objetivo general
Proponer una dieta que determine la disminución de la emisión de metano(CH4) que se generan en
la digestión del rumen en las vacas Holstein aplicado en el municipio de Caldas Boyacá en la vereda
espalda alta.
Objetivos específicos
 Conocer como es el proceso digestivo de las vacas Holstein en el rumen y relacionar cuanto
metano generan
 Determinar si los aceites esenciales en el aparato digestivo de las vacas Holstein ayudan a las
actividades metabólicas en la disminución de metano
 Analizar teóricamente la disminución de metano generado por los bovinos con la dieta de aceites
esenciales

 Comparar teóricamente el promedio de metano producido con la dieta y sin la dieta en los bovinos
Justificación
Se pretende implementar una dieta con el fin de disminuir las emisiones de metano que generan los
bovinos en su digestión en el municipio de Caldas Boyacá en la vereda espalda alta, donde los
componentes metabólicos secundarios de las plantas ayudan a la disminución de metano (CH 4) en la
digestión de los bovinos como lo son los AE (aceites esenciales) ya que estos poseen propiedades
antimicrobianas contra una gran variedad de microorganismos como protozoarios, bacterias, hongos
y virus. Se caracterizan de acuerdo a sus multitudes composiciones químicas, naturaleza y
propiedades bioactivas. En las bacterias ruminales los AE inhiben a las bacterias productoras de
nitrógeno amoniacal, decreciendo así la desanimación de los aminoácidos principalmente en dietas
que contienen cantidades no muy altas de proteína y en los protozoarios ruminales se hicieron
experimentos con bovinos productores de leche donde se les incluyó una mezcla de AE en la
alimentación con 200 g/kg de MS de menta (Mentha piperita) de novillos Holstein decrece el número
total de protozoarios y el número de Entodiniun, Isotricha y Diplodinium. También se ha observado
que el aceite de clavo decrece en número total de protozoarios, afectando a los pequeños Entodinium
y Holotrichos, pero no a los Entodinium de mayor tamaño. (Polín Raygoza, Muro Reyes, & Díaz
García, 2014).
El proceso digestivo en el rumen de los bovinos consiste que en el interior está compuesto de
numerosas papilas variables en tamaño y forma; tiene como función una fermentación Conocer los
principios de la nutrición y la alimentación para las diferentes especies de interés zootécnico y
comprender y desarrollar sistemas de alimentación en contexto con la particularidad de los nichos
productivos en alimentación microbiana anaeróbica y producción ácidos grasos volátiles (AGV). En
el rumen los microorganismos permiten una digestión de materiales no digeribles (celulosa, lignina)
que permite la separación de material en fermentación de productos fermentados y residuos no
fermentados, lo cual mantiene la fermentación estable sin afectar al bovino. El contenido ruminal no
forma una mezcla homogénea, ya que está estratificado de acuerdo a la densidad de sus componentes;
en la zona dorsal hay una parte gaseosa fundamental CH4 y CO2 resultado del proceso de digestión
microbiana. Conocer los principios de la nutrición y la alimentación para las diferentes especies de
interés zootécnico, comprender y desarrollar sistemas de alimentación en contexto con la
particularidad de los nichos productivos.
Los rumiantes son grandes contribuyentes para el calentamiento global y de la capa de ozono, por la
liberación de altas cantidades de gases a la atmósfera, como el metano. El metano producido se genera
principalmente por los procesos fermentativos del alimento que ingresa al rumen. El principal factor
biótico a nivel del rumen en la producción de metano son las bacterias anaerobias metanógenas. Estas
bacterias utilizan diferentes sustratos para la producción de metano, pero los principales son el H2 y
el CO2. La eliminación de estos gases, principalmente del H2 implican la remoción de un factor
implicado en la estabilidad del pH ruminal siendo este esencial para una óptima fermentación. (Juan
C Carmona, 2005); La producción de metano en los últimos años ha tomado un gran impacto en el
medio ambiente. Otro aspecto de relevancia, es la eficiencia energética de los sustratos alimenticios
fermentados en el rumen, la cual disminuye en proporciones variables dependiendo de las
características de la dieta, debido a que las emisiones de gases, específicamente de metano, involucran
pérdidas a través del eructo y de sus heces fecales. (Juan C Carmona, 2005); El señor (Johnson KA,
1995) señalan que, el metano colabora en los efectos climáticos directamente, a través de su
interacción con la energía infrarroja e indirectamente a través de las reacciones de oxidación
atmosféricas que producen CO2; El metano es producido por microorganismos del rumen durante la
fermentación anaeróbica de carbohidratos solubles y estructurales principalmente, siendo estos
últimos preponderantes en dietas basadas en forrajes. (Juan C Carmona, 2005) y por último el
calentamiento global también influye a la generación de más metano en los bovinos. La diminución
de las emisiones de metano y la energía no aprovechada debido a la producción y eliminación de gas
metano se debe a muchos factores. Uno de ellos es: Cantidad y tipo de alimento, manipulación de la
fermentación ruminal, adición de lípidos, tipo de carbohidrato en la dieta y procesamiento de los
forrajes, Estos factores se convierten por tanto en factores alternativos para la disminución de la
metalogénesis.
Los principios de la nutrición y la alimentación para los bovinos Holstein, comprender y desarrollar
sistemas de alimentación en las cuales la función de la fibra en su dieta es mantener un correcto
funcionamiento ruminal que no comprometa su salud. Las vacas deben consumir una cantidad
mínima de fibra que estimule la rumia y la salivación. Y también requiere de raciones con alta
densidad de nutrientes para ayudarlo a desarrollar su máximo potencial genético, en forma rápida y
eficiente. En las cuales utilizan dietas que tienen forrajes, granos, minerales y otros aditivos. Los
microorganismos del rumen poseen las enzimas necesarias para digerir la fibra y usar amonio para
formar proteínas. A su vez, los microorganismos se benefician porque el rumiante los provee
continuamente de sustrato a través de la ingestión de alimento, les proporciona un ambiente sin
oxígeno con temperatura y acidez relativamente constante, y también porque sus productos de
fermentación son removidos por la pared del rumen. (Emilio M. Ungerfeld, 2016). En el rumen no
habita una sola especie o tipo de microorganismo sino una comunidad microbiana compleja, que
incluye microorganismos de varios tipos: bacterias, protozoos, hongos, metanógenos y bacteriófagos.
En las bacterias son los órganos más abundantes en el sistema digestivo de los bovinos teniendo una
gran influencia en la digestión de diversos sustratos como fibra o almidón. Los metanógenos cumplen
una función importante al remover el hidrógeno que se forma en la fermentación. Sin embargo, el
metano formado en el rumen es luego liberado a la atmósfera a través de eructación, donde constituye
un potente gas de efecto invernadero, y es además una pérdida de energía para el rumiante. (Emilio
M. Ungerfeld, 2016).
Marco Teórico
En Colombia, la ganadería bovina es la principal actividad del sector rural, y genera el 3,6% del PIB
total y el 27,0% del PIB agropecuario (FEDEGAN, 2016). en Colombia el inventario ganadero bovino
durante el período 1979 a 2005 creció significativamente de 15.598.984 a 25.245.716 cabezas,
momento en el cual, las haciendas ganaderas diseminaron nuevas razas por todo el territorio nacional,
además de nuevas variedades de pastos más productivos, con una buena adaptación a las condiciones
tropicales (Kalmanovitz S, 2017).
El primero de ellos, es decir, el efecto global del metano, derivado de la actividad fermentativa sobre
la atmósfera, genera un alto incremento de la temperatura global, y en consecuencia un
desplazamiento de las especies continentales en dirección a los polos, con el respectivo efecto sobre
los ecosistemas y especies, que no estén en capacidad de redistribuirse rápidamente (Varón., 2011).
El metano permanece en la atmósfera alrededor de 9 a 15 años y su poder de retención de calor es
21 veces superior al del dióxido de carbono en un período de más de 100 años (Steinfeld., 2008).
Las emisiones mundiales de este gas de efecto invernadero (Tabla 1), se estiman en 500 millones de
toneladas por año, de las cuales entre 70 y 120 millones provienen de la actividad bovina, siendo la
especie que más contribuye a estas emisiones.
Tabla 1. Concentración de los principales gases invernadero mundialmente.

Las emisiones de metano que realizan los rumiantes a través de su proceso digestivo ejercen un
impacto importante en el medio ambiente, debido a la participación que tiene este gas, tanto en el
calentamiento global como en la disminución de la capa de ozono. Los anteriores son factores que
inciden en el cambio climático que viene afectando la supervivencia de diversos ecosistemas y de los
sistemas productivos agrícolas y pecuarios. Otro aspecto que se debe destacar de la producción de
metano es que constituye una pérdida energética y por tanto un detrimento económico para los
productores de ganado. Teniendo presentes las anteriores consideraciones, es primordial plantear
opciones que propendan por una disminución de estas emisiones, disminuyendo los efectos sobre la
contaminación ambiental y mejorando la eficiencia de los sistemas ganaderos.
La producción de metano (CH4) a partir de la ganadería bovina ha adquirido gran importancia debido
a la emisión entérica producida por el ganado en pastoreo, ya que contribuye a diversos escenarios de
calentamiento global relacionados con el cambio climático (Broucek, 2018). Los sistemas bovinos
generan altas emisiones de gases de efecto invernadero, ya sea por procesos metabólicos como la
fermentación entérica, el manejo que se le da a las heces en los sistemas de producción, factores tanto
como la fabricación y el transporte de insumos utilizado en los procesos productivos y por último el
cambio en el uso de la tierra para generar nuevas zonas de pastoreo intensivo, contribuyendo al
cambio climático de manera directa o indirecta ( Donney’s Lemos, 2015).
Debido al impacto que tiene la ganadería en el cambio climático se ha visto necesario implementar o
utilizar sistemas, que incrementen la productividad, aumentando su nivel nutricional y el
aprovechamiento de nutrientes por parte del animal con la dieta consumida en las condiciones de
trópico, contribuyendo con el medio ambiente formando un sistema sostenible ( Cardona Iglesias,
Mahecha Ledesma, & Angulo Arizala, 2016). Se ha señalado que en el trópico los sistemas
Agroforestales pueden tener un gran potencial para contribuir a la mitigación del problema del
calentamiento global ( Donney’s Lemos, 2015).
La búsqueda de soluciones para lograr producciones ecológicamente sostenibles y eficientes es el reto
en este tiempo. Debido a esto la ganadería colombiana sostenibles tiene como propósito promover la
adopción de sistemas de producción silvopastoriles amigables con el medio ambiente, para mejorar
la gestión de los recursos naturales, incrementar la prestación de servicios ambientales (biodiversidad,
suelo, agua y retención de carbono), y elevar la productividad de las fincas ( Donney’s Lemos, 2015).
El metano es un gas incoloro, inflamable, no tóxico, cuya fórmula química es CH4. Es producto de
la degradación anaerobia en procesos biológicos como cultivo de arroz, digestión alimenticia de los
animales, por la combustión de combustible fósil, pozos de petróleo, minas de carbono al aire libre.
En la gráfica 1.1 se muestra los efectos crecientes de las emisiones antropogénicas durante la era
industrial. ( Donney’s Lemos, 2015).
Gráfica 1.1 Concentración atmosférica mundial de gas metano. Modificado de (IPPC, 2001).

El metano (CH4) es considerado el producto final de la fermentación entérica que sufren los alimentos
en el rumen. En términos de energía constituye a una pérdida de energía y en términos ambientales
contribuye al calentamiento y al cambio climático global (Broucek, 2018). Los rumiantes se
caracterizan por presentar diversidad de microorganismos en el rumen, que se encargan de la
fermentación del alimento, para obtener energía, a partir del proceso fermentativo se generan otros
productos como dióxido de carbono (CO2) e hidrogeno (H2), no son utilizados por el rumiante, pero
sirven como sustrato para determinados grupos de microorganismo, pertenecientes a las Archae y
Metanógenos, producen como estrategia metabólica CH4 para obtener la energía necesaria para su
mantenimiento ( Donney’s Lemos, 2015).
En Colombia dicha proyección de emisiones entéricas de CH4 de origen pecuario para el 2012
representó el 27.6% de la participación de los GEI, correspondiendo un 71% las 12. emisiones
entéricas del ganado lechero y productor de carne. En una investigación realizada por Johnson &
Johnson (1995) encontraron que en sistemas de alta tecnificación la producción anual de metano en
animales adultos se encuentra en un rango de 60 y 126 Kg. Otra investigación realizada
aproximadamente 10 años después indica que las emisiones anuales de metano por novillas de carne
en pastoreo pueden encontrarse entre 32 y 83 kg y entre 60 y 95 kg para vacas ya adultas ( Donney’s
Lemos, 2015).
Las bacterias metano génicas utilizan diferentes sustratos para la producción de metano, pero los
principales son H2 y CO2. La eliminación de estos gases, principalmente del H2 implica la remoción
de un factor implicado en la estabilidad del pH ruminal siendo este esencial para una óptima
fermentación (Carmona., 2005).
Se considera que el metano entérico es un producto de la fermentación anaeróbica de alimentos en el
rumen resultado de un complejo sistema simbiótico entre diferentes grupos microbianos presentes en
el rumen y en menor medida en parte del intestino grueso y representa una pérdida de energía
alimentaria. La producción de CH4 por estos microorganismos es parte de su metabolismo energético
y la mayoría utiliza CO2 como su aceptor terminal de electrones en la respiración anaerobia,
convirtiéndolo a CH4; el donador de electrones utilizado en este proceso es generalmente el H2 (
Donney’s Lemos, 2015).
La eliminación de metano vía eructo en el ganado inicia aproximadamente a los 20 días de vida,
cuando los alimentos sólidos empiezan a ser retenidos en el retículo-rumen, iniciando la fermentación
y la producción de gases. Teniendo así el 87% de la producción de metano en el rumen y 13% en el
tracto digestivo posterior ( Donney’s Lemos, 2015). De este último, aproximadamente el 89% es
absorbido hacia la sangre y expirado a través de los pulmones). Estas emisiones de CH4 representan
pérdidas de energía en el animal, que oscilan entre 5.5-6.5% del total de energía total consumida en
la dieta. Sin embargo, valores entre 2-12% se reportan en condiciones de pastoreo ( Donney’s Lemos,
2015).
El metano es 23 veces más poderoso para el efecto invernadero que el dióxido de carbono. En 2014
se reportó que la población mundial de rumiantes ascendió a los 3.875 millones. La población mundial
de rumiantes está creciendo significativamente junto con un aumento significativo en las
concentraciones atmosféricas de metano. Existe una fuerte correlación entre el aumento en las
concentraciones atmosféricas de metano y la creciente población mundial de rumiantes (Ph.D, 2016).
La producción de metano surge principalmente de la fermentación microbiana de carbohidratos de la
dieta tales como celulosa, hemicelulosa, pectina y almidón, convirtiéndolos principalmente en ácidos
grasos volátiles como acetato, propionato y butirato. Los sustratos primarios para la metanogénesis
ruminal son hidrógeno (H2) y (CO2) (Díaz, 2015). La mayor parte de las moléculas de hidrogeno se
producen mediante el proceso de conversión de hexosa a acetato y de butirato vía piruvato, las cuales
deben ser removidas para mantener la eficiencia energética Capítulo 1 , 13 durante los procesos de
fermentación anaeróbica El dióxido de carbono es transportado por metanofuran (MFR) y se reduce
a formato, la producción de metano se da debido a la reducción de la coenzima metil-reductasa M (
Donney’s Lemos, 2015).
Los azucares que se fermentan a ácidos grasos volátiles (AGV) a través de varias vías metabólicas
que producen equivalentes reductores como el hidrogeno producido metabólicamente, se puede
resumir en las siguientes ecuaciones:
Glucosa→ 2 piruvato + 4H (Ec.1.1)
Ecuación 1-1 Reacción productora de Hidrogeno.
Piruvato + H2O → acetato + CO2+ 2H (Ec.1.2)
Ecuación 1-2 Reacción productora de Hidrogeno.
Piruvato + 4H → propionato + H2O (Ec.1.3)
Ecuación 1-3 Reacción que utiliza Hidrogeno.
2 acetato + 4H → butirato + 2H2O (Ec.1.4)
Ecuación 1-4 Reacción que utiliza Hidrogeno.
El hidrógeno producido a nivel metabólico se convierte en H2 por la acción de la hidrogenasa
conjunto con expresión de especies bacterianas, y convertido a CH4 por Arqueas en la reacción
combinada:
CO2+ 8H → CH4+ 2H2O (Ec.1.5)
Ecuación 1-5 Metanogénesis.
Se considera que los rumiantes en sistemas de producción extensiva son una de las principales causas
de los problemas ambientales en el mundo, como: el calentamiento global del planeta, la degradación
del suelo, la deforestación, la contaminación de la atmosfera y del agua, y la pérdida de biodiversidad
(FAO, 2016). Los rumiantes como fuente de alimento han coadyuvado al desarrollo de las sociedades.
Sin embargo, este desarrollo ha generado cambios en el medio ambiente que está poniendo en riesgo
la naturaleza, debido a que la mayor proporción de emisiones de metano se debe a los rumiantes (K.R.
Lassey, 2017).
Las relaciones actuales entre hombre-alimento-medio ambiente requieren cambios drásticos a corto
plazo en el manejo de las políticas gubernamentales y mundiales. Para reducir el calentamiento global,
a través de la reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero se han tomado acuerdos
multinacionales (IPCC, 2007), por ejemplo, el Protocolo de Kioto establece que las emisiones de
gases de efecto invernadero deben reducirse en un promedio de 5.2% por debajo de los niveles de
1990 durante los años 2008-2012 para los países industrializados (Moss, 2000) Sin embargo, hasta el
momento no se ha detenido el incremento en la temperatura del planeta.
La fermentación ruminal es la actividad metabólica de los microorganismos (M.O) presentes en el
rumen. Tiene aspectos que difieren de la digestión glandular propia de los animales monogástricos
(como el cerdo). La digestión propia de la mayoría de los mamíferos ocurre en el estómago y el
intestino delgado por enzimas producidas por el animal mismo. Esto se denomina ‘digestión auto
enzimática’ (Catillejos, 2014). En los rumiantes, la degradación de los sustratos moleculares por la
acción de bacterias y otros M.O. se realiza por una hidrólisis enzimática igual que en la digestión
glandular; la diferencia mayor es que las enzimas digestivas en la fermentación son de origen
microbiano, por lo que se le denomina ‘digestión aloenzimática’ (Catillejos, 2014). Esta digestión
fermentativa es más lenta y los sustratos son alterados en mayor grado que en la digestión glandular.
Además, la fermentación ocurre en un medio anaerobio. La digestión aloenzimática puede ocurrir en
solo dos sitios del tracto gastrointestinal. Estos sitios son el ciego y/o colon por un lado y por otro
lado en el retículo-rumen. En el primer caso hablamos de fermentación postgástrica y en el segundo
caso de fermentación pregástrica, la cual corresponde a los rumiantes. (Dra. Elize van Lier, 2008)
Los procesos del retículo-rumen donde el alimento consiste de macromoléculas que deben ser
degradadas a compuestos más simples para que puedan ser absorbidas a partir del Tracto
Gastrointestinal. Previo a la digestión glandular el alimento sufre acción mecánica en la masticación
cuando el animal ingiere los alimentos. Esta acción mecánica sirve para reducir el tamaño de las
partículas, pero no es suficiente para permitir la absorción de nutrientes (Dra. Elize van Lier, 2008).
En los rumiantes el alimento sufre una transformación adicional en el retículo-rumen por acción de
la rumia y de los M.O. presentes. Los rumiantes presentan la particularidad de remasticar su alimento,
lo que se llama rumia (Dra. Elize van Lier, 2008). En estos animales se distinguen claramente
diferentes etapas durante el día, en donde los animales están cosechando alimento (pastoreo), están
rumiando o están descansando (Dra. Elize van Lier, 2008). La masticación durante el pastoreo es
somera. Cuando la capacidad del retículo-rumen está colmada, el animal comienza la rumia. La
remasticación en la fase de rumia es más importante que la masticación inicial, y cada bocado que
regresa del retículo-rumen a la boca es minuciosamente masticado por casi un minuto (50 a 70
segundos) (Dra. Elize van Lier, 2008). El material vegetal consumido por los rumiantes posee poco
valor energético por lo que deben comer grandes cantidades para satisfacer sus necesidades
energéticas, pero con la limitante de que el llenado del retículo-rumen impide que el animal pueda
seguir ingiriendo alimento (consumo limitado). Como consecuencia de esto el animal come durante
muchas horas en el día (4 a 8 hs), alternando los períodos de ingesta con los períodos de rumia, para
permitir el avance del material ingerido hacia el omaso y abomaso (Dra. Elize van Lier, 2008).
En el retículo-rumen ingresa alimento, agua y saliva, que se mezcla continuamente por las
contracciones de las paredes del órgano (fig. 2). Sobre este contenido retículo-ruminal actúan los
M.O., y el conjunto de fenómenos transforma a la ingesta. Como resultado de la fermentación se
producirá proteína microbiana, productos finales del metabolismo microbiano, residuos alimenticios
y gases (Dra. Elize van Lier, 2008). Los productos finales son los nutrientes que en última instancia
van a alimentar al rumiante junto con las proteínas microbianas (Dra. Elize van Lier, 2008). Gran
parte de los productos finales se absorben directamente a la sangre a través de la pared del rumen. Lo
que no se absorbe pasa al omaso y abomaso junto con las proteínas microbianas y los residuos
alimenticios. Estos residuos van a formar parte de las heces en el intestino grueso. El gas es eliminado
principalmente por la eructación. (Dra. Elize van Lier, 2008)

La mayoría de los microorganismos que se encuentran en el retículo rumen son anaerobios estrictos,
aunque existen algunos facultativos. Estos microorganismos son principalmente bacterias,
protozoarios, y hongos del tipo de las levaduras. Aparecen ubicados en tres sitios diferentes en el
rumen:

 Adheridos a la pared
 Asociados a partículas alimenticias
 Libres, flotando en el líquido ruminal
Las bacterias adheridas a la pared hidrolizan la urea y consumen el poco oxígeno que pueda llegar
con el alimento ingerido o que difunde a través de la pared del rumen; al resto de los
microorganismos el oxígeno les resulta tóxico. Las bacterias asociadas a partículas atacan
substratos no solubles, hidrófobos (bacterias celulolíticas y hemicelulolíticas) mientras que las
que flotan en el líquido ruminal atacan sustratos solubles, hidrófilos (Dra. Marta Elaine Bastos
Oyarzabal, 2011). La biomasa que representa la cantidad de bacterias ruminales es similar a la de
protozoarios (50-50%) pero dado que el tamaño de los protozoarios es mucho mayor al de las
bacterias, su número es menor que el de éstas (105 -106 células/mL de contenido ruminal). Las
bacterias se clasifican generalmente según el sustrato que utilizan o según los productos finales
de la fermentación que realizan; de este modo tenemos bacterias celulolíticas, las cuales
predominan en dietas con alto contenido en forraje, bacterias hemicelulolíticas y pectinolíticas.
Las bacterias amilolíticas predominan en el rumen con el consumo de dietas con alto contenido
de almidón (Dra. Marta Elaine Bastos Oyarzabal, 2011). Las bacterias que utilizan ácidos
intermedios realizan la fermentación secundaria de los productos finales de otras bacterias. Entre
estos ácidos podemos encontrar el lactato, succinato y metanoato (Dra. Elize van Lier, 2008). El
lactato puede ser fermentado hasta acetato, propionato o ácidos grasos de cadena más larga, el
succinato es convertido en propionato y CO2 y el metanoato es utilizado como precursor para la
producción de metano. Las bacterias proteolíticas poseen proteinasas y muchas de ellas tienen
también exopeptidasas para una posterior degradación de oligopéptidos hasta aminoácidos y
péptidos más pequeños (Dra. Marta Elaine Bastos Oyarzabal, 2011). Las bacterias productoras
de amoníaco lo obtienen mediante la desaminación de aminoácidos. El amoníaco se puede
obtener también del hidrólisis de la urea y en este proceso actúan bacterias ureolíticas. Las
bacterias lipolíticas hidrolizan triglicéridos y fosfolípidos dando glicerina y ácidos grasos. Las
bacterias productoras de metano están muy asociadas a la fermentación de forraje y sobreviven
en condiciones ruminales similares a las en que sobreviven las bacterias celulolíticas. Estos dos
tipos de bacterias se inhiben con pH bajo (6.5 o menos) (Dra. Elize van Lier, 2008).
La tasa de reproducción de las bacterias es mucho más alta que la de los protozoarios; además
éstas sufren un constante arrastre hacia la zona de tracto bajo (abomaso-intestinos) por lo que la
población tiene un rápido y continuo recambio (Dra. Marta Elaine Bastos Oyarzabal, 2011). Por
el contrario, los protozoarios no tienen esta alta tasa reproductiva por lo que deben protegerse
para evitar ser ‘lavados’ hacia el tracto bajo (Dra. Marta Elaine Bastos Oyarzabal, 2011). Esto lo
logran bajo el fenómeno que se conoce como ‘autosecuestro’, donde los protozoarios se ubican
en lugares estratégicos (sacos ciegos caudo-dorsal y caudo-ventral), o se adhieren a las partículas
alimenticias de mayor tamaño para evitar el arrastre (Dra. Marta Elaine Bastos Oyarzabal, 2011.
La mayoría de las especies de protozoarios ruminales son ciliadas, aunque existen también
algunas flageladas (Dra. Marta Elaine Bastos Oyarzabal, 2011). Los protozoarios no son
fundamentales para la digestión en el rumen; se ha visto que los rumiantes pueden sobrevivir sin
la presencia de protozoarios ruminales. Su función no está del todo dilucidada, pero se sabe que
enlentecen la digestión de sustratos altamente digestibles (almidón), englobándolos en su interior
y protegiéndolos así de la rápida acción bacteriana (Dra. Marta Elaine Bastos Oyarzabal, 2011).
Los hongos presentes en el retículo-rumen tampoco son esenciales para la vida en los rumiantes,
pero tienen una función importante en la digestión de las paredes celulares de los vegetales, sobre
todo en aquellos de baja calidad (Dra. Marta Elaine Bastos Oyarzabal, 2011).
El efecto de los MSP sobre la digestibilidad de los alimentos es consecuencia del efecto sobre los
microorganismos ruminales o de su interacción con el sustrato y las enzimas microbianas. Niveles
del 30% de Calliandra en la dieta de ovejas fueron asociados con disminución de Fibrobacter
succinogenes y Ruminococcus spp (D M Ortiz, 2014). Los taninos se unen a proteínas y
polisacáridos estructurales (celulosa, hemicelulosa y pectina) retrasando su tasa de digestión e
interfiriendo con la actividad de las enzimas microbianas (D M Ortiz, 2014). Bell et al (1965)
demostraron el efecto inhibitorio de los taninos condensados de Lespedeza cuneata sobre la
celulasa y pectinasa del fluido ruminal (D M Ortiz, 2014). La inhibición de la actividad
endoglucanasa de F. succinogenes por taninos condensados de Lotus corniculatus también fue
reportada por Bae et al (1993) (D M Ortiz, 2014).
El efecto de los taninos retardando la digestión de la fibra es considerado un efecto secundario
comparado con la digestión del nitrógeno (N). Animut et al (2008) observaron que al aumentar
el nivel de taninos condensados provenientes de Lespedeza striataen en dieta para cabras, la
disminución en la digestibilidad aparente fue mayor para el N respecto la MS y la materia
orgánica (MO) (D M Ortiz, 2014). Igualmente, en un estudio realizado por Pereira et al (2005)
con ovinos, el aumento en el nivel de taninos afectó la digestibilidad de la MS de Mimosa
tenuiflora Wild, y más intensamente la degradabilidad ruminal de la proteína bruta (PB).
Microorganismos anaeróbicos que puedan degradar los complejos taninos-proteína no han sido
identificados (D M Ortiz, 2014).
El efecto de las saponinas sobre la digestibilidad depende de la composición de la dieta, la fuente
de saponinas y su nivel de inclusión en la dieta (D M Ortiz, 2014). En general hay inconsistencias
en la respuesta, ya que pueden provocar disminución o aumento en la digestibilidad ruminal de
la fibra y la MO (D M Ortiz, 2014). Aazami et al (2013) trabajando con ovejas no encontraron
diferencia en la digestibilidad aparente de la MS, MO, PB, fibra detergente neutra (FDN) y fibra
detergente ácida (FDA) entre tratamientos con 0, 100 y 200 mg de saponinas/kg MS. Wang et al
(2009) al utilizar 170 mg/d de saponinas en ovejas no observaron ningún efecto sobre el consumo
de alimento y la digestibilidad. Saïda-Nasri et al (2011) al administrar 30, 60 y 90 mg de Quillaja
saponaria /kg MS no hallaron diferencias en la digestibilidad del alimento en ovejas.
Similarmente, la administración de Y. schidigera y Q. saponaria no afectó la digestibilidad de la
FDN y la FDA en vacas lecheras (D M Ortiz, 2014). En contraste, en trabajo reportado por
Aazami et al (2013) se encontró que la presencia de Quillaja saponinaria disminuyó la
digestibilidad aparente y verdadera del sustrato in vitro. Hess et al (2003) compararon in vitroel
efecto de tres frutos tropicales (Sapindus saponaria, Enterolobium cyclocarpum y Pithecellobium
saman) en dietas basadas en forraje. La degradación de la MO en la dieta con S. saponaria no
presentó diferencia frente a la dieta control (sin saponinas), pero fue inferior a la registrada con
P. saman y E. cyclocarpum; no obstante, la menor degradación de la FDN se registró en la dieta
conteniendo S. saponaria, lo cual pudo deberse a la inhibición de los microorganismos que
degradan la fibra. Los resultados de Wang et al (2000) sugieren que las bacterias celulolíticas son
las más susceptibles a las saponinas.
La manipulación de la dieta de los rumiantes se considera una alternativa viable para disminuir
la producción de metano, y así mismo, disminuir las perdidas energéticas en el animal. Esta
alternativa toma mayor fuerza en las condiciones de trópico, donde la mayoría de los sistemas de
producción ganadera tienen bajos rendimientos debido a las dietas de baja calidad (Carmona.,
2005) . Los aceites esenciales tienen propiedades que son capaces de modificar la fermentación
ruminal, haciendo más aprovechables los nutrientes de los alimentos, con lo que mejora la
eficiencia de producción de leche y de carne en bovinos y bovinos, obteniendo mayores ganancias
de peso y mejores conversiones alimenticias (Moreno, 1009).
Las investigaciones sobre aceites esenciales son recientes y por tanto pocos estudios evaluando
su efectosobre la utilización de los nutrientes están disponibles (Catillejos, 2014). Benchaar et al
(2007) investigaron el efecto de una mezcla de aceites esenciales (0 vs. 750 mg/d) sobre la
digestion en vacas Holstein y no observaron ningún cambio en la digestibilidad aparente de la
MS, PC, FDN y FDA, lo cual concuerda con los resultados de Benchaar et al (2006), quienes no
reportaron ningún cambio en la digestibilidad aparente de la MS, PC, almidón y FDN en vacas
lactantes suplementadas con una mezcla comercial de aceites esenciales (Crina ruminants, 2 g/d).
Recientemente, (Catillejos, 2014) observaron que la adición in vitro de 5, 50, y 500 mg/L de
eugenol no afectó la digestión de la MS, FDN y FDA. No obstante, timol a 500 mg/L si redujó la
digestión de estos componentes, lo que no se observó al emplearlo a bajas dosis (5 y 50 mg/L).
Estos resultados sugieren que el efecto de los aceites esenciales sobre la actividad microbiana
puede variar dependiendo de la dosis y el tipo de aceite esencial usado.
Existen algunas plantas que generalmente no son consumidas por el ganado, y que contienen
compuestos bio-activos como los AE (aceites esenciales) entre otros, que poseen propiedades
antimicrobianas y pueden ser incluidos en la alimentación animal con el objetivo de mejorar la
utilización de los alimentos y la salud animal (Colombatto, 2018). Los extractos de algunas
plantas posen propiedades antimicrobianas contra gran variedad de microorganismos como
protozoarios, bacterias, hongos y virus. Algunos estudios han evaluado el uso de los AE y su
efecto en la mitigación de la producción de metano, pero en estos también se ha observado
atenuación de los ácidos grasosos volátiles (AGV) totales. Ejemplos de AE utilizados con este
propósito son aceites de timol, orégano, canela, ajo, rábano, entre muchos más; estos
mencionados han demostrado reducir la producción de metano in vitro. En algunos casos la
inhibición de metano se logró con dosis elevadas (>300 mg/L de cultivo ruminal), y en otros se
disminuyó por la baja producción de AGV o cambio en la proporción de estos mismos, o la
disminución en la digestión del alimento (Polin Raygoza, Muro Reyes, & Díaz García, 2014-
2015).
Los AE son componentes secundarios de las plantas, generalmente de naturaleza volátil. El
término esencial deriva de la palabra “esencia”, lo cual significa que se puede oler o degustar. Se
caracterizan de acuerdo a sus multitudes composiciones químicas, naturaleza y propiedades bio-
activas (Colombatto, 2018). La concentración y tipo de AE en las plantas varía por especie y
segmento de la planta principalmente, pero también se han reportado diferencias dependientes de
la región geográfica y estación de cosecha. La función principal de los AE es brindarle a la planta
protección contra agentes estresantes abióticos y bióticos, y en algunas ocasiones atraer a otros
organismos para favorecer la polinización y dispersión de sus semillas (Polin Raygoza, Muro
Reyes, & Díaz García, 2014-2015).
Los terpenoides y fenil-terpenoides ejercen su acción contra las bacterias Gram+ principalmente,
mediante interacciones con las membranas celulares de éstas se acumulan en la doble capa
lipídica de la bacteria, y ocupan espacios entre las cadenas de los ácidos grasos, por lo que causan
de esta manera cambios morfológicos en la estructura de la membrana, y como resultado
fluidificación y expansión (Vélez-Terranova, 2014). La pérdida en la estabilidad de la membrana
da como resultado fugas o pérdidas de iones, lo que causa un decreciente gradiente iónico
transmembranal, y aunque la bacteria puede contrarrestar estos efectos, el costo energético es
elevado y provoca al final un crecimiento lento o su muerte. Otros efectos antimicrobianos son
la capacidad para coagular algunos componentes de la membrana que se cree son mediante
procesos de desnaturalización de proteínas y actividad en enzimas principalmente (Polin
Raygoza, Muro Reyes, & Díaz García, 2014-2015).
Ejemplo de esto, es la alicina, que se ha demostrado que interactúa con proteínas y aminoácidos
que contienen grupos sulfhídricos (-SH), mecanismo asociado a el diallil-sulfuro que contiene la
alicina. Se ha observado también que los mecanismos de acción de los AE son más efectivos en
bacterias Gram positivas, en las cuales actúan directamente con los componentes hidrofóbicos de
la membrana celular, aunque esto puede variar dependiendo del principio activo presente en el
AE y el tamaño de éste. Algunos AE tienen actividad en contra de bacterias Gram negativas y
Gram positivas, hongos, parásitos y virus, dependiendo esto del perfil de componentes activos o
su actividad sinérgica (Polin Raygoza, Muro Reyes, & Díaz García, 2014-2015).
Bacterias ruminales. Se ha reportado que los AE inhiben a las bacterias productoras de nitrógeno
amoniacal, decreciendo así la desanimación de los aminoácidos principalmente en dietas que
contienen cantidades no muy altas de proteína. También se ha observado que el número total de
bacterias viables no es afectado, es decir cambian solamente las proporciones de grupos
bacterianos, pero en estudios in vitro donde se han incluido dosis altas, como por ejemplo 400
microg/ml de timol en comparación con las comúnmente reportadas en la literatura, sí provocan
descenso en el número total de microorganismos (Polin Raygoza, Muro Reyes, & Díaz García,
2014-2015).
Protozoarios ruminales. Los AE en la alimentación con 200 g/kg de MS de menta (Mentha
piperita) de novillos Holstein decrece el número total de protozoarios y el número de Entodiniun,
Isotricha y Diplodinium. También se ha observado que el aceite de clavo decrece en número total
de protozoarios, afectando a los pequeños Entodiniun y Holotrichos, pero no a los Entodinium de
mayor tamaño. La inclusión de extracto de anís en novillos con dosis de 2 g/d decrece el número
de Holotrichos y Entodiniomorfos (Polin Raygoza, Muro Reyes, & Díaz García, 2014-2015). Se
ha reportado que el uso de menta, 200 g/d en bovinos productores de leche ha logrado decrecer
el total de protozoarios. En contraste la inclusión de 1 g/d de anetol en 2 g de extracto de anís a
novillos productores de carne, mostró disminución en el conteo de Holotrichos y
Entodiniomorfos, sin embargo, eso puede ser un efecto indirecto de alteración en la
degradabilidad de nutrientes (Polin Raygoza, Muro Reyes, & Díaz García, 2014-2015).
Se ha observado que el timol, mayor componente derivado del Thymus v. y Origanum v., a dosis
de 400 mg/L inhibe consistentemente el metano in vitro, pero las concentraciones de acetato y
propionato también decrecen. En otros trabajos in vitro también con timol a dosis de 900 mg/L,
observaron una mitigación en la producción del metano hasta un 99 % en relación con el
tratamiento testigo. También se han reportado disminución en la producción de metano con el
anetol en dosis de 20 mg/L (Polin Raygoza, Muro Reyes, & Díaz García, 2014-2015). Otros AE
que disminuyen la metanogénesis son el AE de vallas de enebro y el de canela en dosis de 20 y
250 mg/L respectivamente, y aceite de menta con dosis de hasta 0.3, 1 y 2 ml/L de medio de
cultivo ruminal. El principal componente activo del aceite de canela es el cinemaldehido, el cual
a dosis de 660 mg/L disminuye la producción de metano hasta en un 94 %(68). Los extractos de
hinojo y clavo también inhiben la producción de metano in vitro (Polin Raygoza, Muro Reyes, &
Díaz García, 2014-2015).
El aceite de eucalipto inhibe la producción de metano en un 58 % con dosis de 1.66 mL/L, 90.3
% a 2 ml/L(84), y 70 % a 330 mg/L el aceite -ciclodextrinaeucalipto. Son varios los
componentes identificados en el aceite de eucalipto, sin embargo, el componente del aceite de
eucalipto que más disminuye la producción de metano in vitro es el p-cimeno (Polin Raygoza,
Muro Reyes, & Díaz García, 2014-2015).
El uso de concentrado con altos contenidos de almidón en lugar de forrajes reduce la producción
de metano, la pérdida de energía y la contaminación global. La pérdida de energía alimenticia en
rumiantes maduros en la forma de metano, según la composición de la ración, oscila entre el 2-
12% de la ingesta bruta de energía alimentaria (Ph.D, 2016). El hidrógeno en el rumen se produce
como resultado de la fermentación de nutrientes bajo condiciones anaeróbicas. Este hidrógeno se
utiliza en la síntesis de ácidos grasos volátiles y proteínas microbianas (Ph.D, 2016).
Ha sido reportado que el extracto de Myristica fragrans reduce significativamente el número de
protozoos. La disminución en el número de protozoos, el aumento en la cantidad de bacterias, la
cantidad de hongos, el aumento en la producción de propionato y la disminución de los
metanógenos mejoran el rendimiento de los rumiantes (Ph.D, 2016).. Las tasas de producción de
metano, de acuerdo al período de tiempo, el tipo de aceite de esencia y la cantidad de dosis,
oscilaron entre 13.85 y 1.65 en TMR, entre 13.67 y 3.28 en concentrado y entre 15.93 y 1.98 en
heno. Las menores tasas de producción de metano a las 24 h para TMR, concentrado y heno se
registran respectivamente en 1.65, 3.28 y 1.98 en el grupo suplementado con Syzygium 200
(p<0.05). La suplementación con Syzygium 200 dio como resultado reducciones del 84.21%,
69.49% y 80.34% en la producción de metano a las 24 h en los grupos de TMR, concentrado y
heno, respectivamente. (Ph.D, 2016) Pen et reportaron que mientras que el extracto de Yucca
schidigera, según la dosis, llevó a una reducción en la producción de metano del 42% , el extracto
de Quillaja saponaria no surtió ningún efecto sobre la producción de metano. (Ph.D, 2016) Bodas
et demostraron que Cardus pynocephalus, Populus tremula, Prunus avium,Quercus robur,
Rheum nobile y Salix suplementación caprea a 50:40:10 alfalfa: heno: cebada en raciones de
ovejas disminuyó significativamente la producción de metano a las 24 h de incubación in vitro.
Bunglavan et al (19) reportaron que los extractos a base de agua de rizomas de Zingiber officinale
suplementados con raciones de forraje: concentrado en una proporción de 60:40 redujeron
significativamente la producción de metano (Ph.D, 2016).
En conclusión, se concluye que el aumento en las dosis de aceite de esencias disminuye en gran
medida la producción de metano en rumiantes. Los aceites de las esencias se pueden utilizar como
alternativa a los suplementos químicos utilizados para los reguladores ruminales. Al ser éstas
sustancias naturales, son amigables con el medio ambiente. La reducción de la producción de
metano es considerada como un factor importante para mitigar el calentamiento global a nivel
internacional, por lo que el presente estudio produce resultados muy valiosos a ese respecto
(Ph.D, 2016).
En semillas de la especie Mucuna spp., existen pocas referencias del perfil y concentración de
ácidos grasos. Se han reportado 11 ácidos grasos identificados, siendo los ácidos poliinsaturados
los de concentración relativa más baja (ácido oleico 14 a 39 %, ácido linoleico 21 a 44 %, y ácido
linolénico 21 a 44 %). Los perfiles de ácidos grasos muestran diferencias intra e interespecíficas,
particularmente en la presencia/ausencia de ácidos del complejo omega 9 (C16: n-9, C20: n-9,
C22: n-9), de ácido behénico (C20:0), y de ácido lingocérico (C24:0). La concentración
porcentual de ácidos grasos saturados e insaturados en la semilla de mucuna la hace ideal para
incluirla en complementos dietarios ( Barriada Bernala & Méndez Lagunas, 2016).
La DEGFDN disminuyó entre 8 y 19 % (p≤0.05) al aumentar el contenido de semilla de girasol
en los tratamientos (Cuadro 3). Lo anterior se puede deber a los cambios en el contenido de grasa
de los tratamientos, la cual se relaciona con una reducción de protozoarios y concentración de
bacterias en el rumen ( Cruz Monterrosa, 2017).
Cuadro 3. Características fermentativas en dietas integrales para corderos que incluye cuatro
niveles de semilla de girasol a 72 h de incubación ( Cruz Monterrosa, 2017).

Cabe destacar que las bacterias fibrolíticas son sensibles al contenido de grasa en la dieta. El
aumento de la proporción de semilla de girasol en los tratamientos redujo (p≤0.05; Cuadro 3) la
DEGFDN de 8 a 19 % y la DEGFDA 10 a 33 %, lo cual es similar a la reducción de la
degradabilidad de la MS (8.9 a 19.2 %), FDN (10.1 a 19.8 %) y FDA (3.7 a 28.8 %) al incluir en
la dieta pulpa de coco, semillas de algodón y semillas de girasol ( Cruz Monterrosa, 2017) . La
adición de hasta 18 % de semilla de girasol en dietas para ovinos no afecta la producción de gases
de efecto invernadero ( Cruz Monterrosa, 2017). El incremento de la semilla de girasol disminuye
la degradación de los nutrientes de la dieta y la fermentación de los ácidos grasos volátiles.
Un ejemplo de la una dieta directamente aplicada la cual nos muestra los resultados destacados
con las dietas aplicados en los bovinos. Este sector productivo contribuye al cambio climático
(CC) de manera directa e indirecta, al generar emisiones durante diferentes etapas de su proceso
productivo ya sea a nivel de finca como fuera de esta (Murgueitio E, 2011). Con emisiones
anuales estimadas en 7.1 giga toneladas (GT) de dióxido de carbono equivalente (CO2-eq), que
representan el 14.5% de las de los GEI de origen antropogénico, la ganadería contribuye de
manera importante al CC, siendo la producción de carne y leche vacuna responsables del 41% y
el 29% de las emisiones totales del sector, respectivamente (Gerber P J, 2013).
La técnica in vitro desprecia factores inherentes al animal como la absorción de ácidos grasos
volátiles (AGV), liberación de amoniaco desde compuestos nitrogenados y tasa de pasaje, los
cuales pueden causar variaciones en el pH, formación de AGV, crecimiento microbiano y
producción de metano (Noguera, Ramírez, & Bolívar, 2006). Limitando la comparación in vivo.
Los bovinos disponen de un sistema digestivo capaz de aprovechar y convertir material fibroso
en alimentos de alta calidad nutritiva; sin embargo, por sus características innatas producen CH 4,
CO2 y AGV (Montenegro & Abarca, 2002), la formación de CH4 es el principal modo de
eliminación de hidrógeno generado como producto principal de la fermentación microbiana
(Moss & Newbold, 2000), responsable por la pérdida de energía aportada por el alimento
(Carmona., 2005).
Se utilizó un sistema a base de una válvula de tres salidas sobre las cuales se acopló una aguja de
0,7 mm, la cual fue insertada a través de cada una de las tapas de caucho que sellaban las botellas,
se insertó una jeringa graduada la cual fue utilizada para medir el volumen de los gases
acumulados en la parte superior de los frascos en las horas 0, 3, 6,12, 24, 48 y 72; la presión se
registró por medio un transductor de presiones marca Autónicas modelo PSA-1 con lector digital.
Al finalizar las lecturas de volumen y presión, las botellas fueron manualmente agitadas y
reubicadas en el baño maría (José Edmundo Apráez-Guerrero1, 2016).
Hunter (2007) identificó que las emisiones de CH4, disminuyen en bovinos alimentados con
gramíneas. Aunque, no todos los estudios aprueban ese concepto. Por ejemplo, estudios
reportados por Vargas et al. (2012), indican que “hay aumentos en las emisiones de CH4 al incluir
una leguminosa en la dieta, debido a un mayor consumo voluntario, aumento en la digestibilidad
y modificación de los patrones de fermentación asociados a la inclusión de la leguminosa” (p. 5).
25 Así mismo, el amoniaco, destacado como el principal compuesto nitrogenado que utilizan los
microorganismos ruminales para la síntesis de aminoácidos y proteínas, se utiliza además para la
formación de diversos componentes nitrogenados de la pared celular y ácidos nucleicos. Este
compuesto es absorbido a la sangre, conducido al hígado en donde se forma urea, la cual puede
llegar a la saliva o eliminarse a través de la orina (Brandan, 2005).

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