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Nuestro genoma no nos determina

Humberto Maturana Romesin

Presentación realizada en el Remaining Human Forum


Vancouver, B.C., Mayo 22, 2001
Transcrito por Nicole Langley, Natsuko Montego y Jennifer TOM
Editado en inglés por Pille Bunnell
Traducido por Simón Accorsi O.

Muchas gracias, gracias por sus aplausos. Si ustedes piensan sobre el porqué ustedes
acaban de aplaudir, podrán darse cuenta que han aplaudido sus expectativas. Las
expectativas nunca son satisfechas. Ahora puedo estar tranquilo – sé que no satisfaceré
sus expectativas. Y eso me otorga libertad para decir lo que sea que desee decir. No
hablaré de genética. Sin embargo diré algunas cosas que, en un sentido, nos dirán algo
acerca de la genética.

Algún tiempo atrás, creo que hace un año, leí un artículo escrito por un colega del
Departamento de Biología de la Universidad de Chile. En este artículo, el argumentaba
ser reduccionista y desarrollaba un argumento argumentando que todo está determinado
por los genes. Es un hermoso artículo en el cual el muestra cómo los genes determinan
la herencia. Pero cerca del final el dice que los genes pueden ser engañados. Yo me
pregunté ¿Cómo puede ser eso? Si todo está determinado por los genes, entonces no se
les puede engañar. El engaño sólo puede ocurrir cuando algo no es lo que aparenta ser,
when you can make a pretende y se genera confusión. Si los genes pueden ser
engañados, significa que no determinan todo.

Pero la declaración de ser reduccionista, de declarar que todo está determinado por lo
genes, es de hecho una actitud, y quisiera invitarlos a una mirada diferente, más allá del
reduccionismo. Supongamos que tomo en serio el título de mi charla “Nuestro genoma
no nos determina”, esto es, que nosotros no estamos determinados por nuestros genes.

¿Cuál es el “nosotros” que los genes determinarían? ¿Qué somos nosotros, los seres
humanos, de manera que podamos decir, al menos tentativamente, que los genes nos
determinan? Me referiré brevemente acerca de lo que somos y acerca de nuestras
condiciones de existencia y de cómo ocurre que seamos como somos – tanto en nuestras
vidas individuales como a través de la historia. Antes de eso debo establecer el marco de
referencia para lo que deseo decir.

Primero que todo los quiero invitar a reconocer algo que es muy benigno: cometemos
errores. Consideren las dos palabras: “error” y “mentira”. Estas dos palabras se refieren
a diferentes momentos en los que lo que se dice ocurre. Una mentira ocurre en el
momento en que se miente, pero un error no ocurre en el momento en que se dice que el
error ocurrió – ocurre después. Puedo decir que ayer cometí un error, o que un momento
atrás cometí un error. Pero cuando estaba haciendo lo que sea que ahora denomino error,
lo estaba haciendo y lo vivía como válido, en plena confianza de que era válido.
Entonces el error ocurre después, cuando comparo lo que sea que haya hecho antes con
otra situación. Si acepto esta otra situación como válida, entonces la situación previa es
un error. Si vivimos en un mundo que está ahí para nosotros para verlo, cómo es
entonces que cometemos errores.

La otra palabra similar a esta es “ilusión”. Una ilusión no toma lugar en el momento en
que tiene lugar, tiene lugar después. Una ilusión es una experiencia que uno vive como
válida en el momento en que la vive, y posteriormente, en relación a otra experiencia,
uno la devalúa y dice, “no, ése no era el caso”. Aún así, cuando vivimos la experiencia
de ilusión en un primer momento, la vivimos como válida. Resulta entonces que en la
experiencia, no sabemos cuando lo que estamos viviendo es ilusión o percepción. En la
experiencia no sabemos cuando nos estamos equivocando u cuando no.

Esto establece el terreno para preguntarse sobre de la validez de lo que decimos, sobre
cómo explicamos lo que sea que expliquemos. Entonces, partiendo desde aquí, podemos
empezar poniendo al menos un signo de interrogación en lo relativo a nuestra
habilidades de decir algo sobre el mundo en que vivimos, porque nunca sabemos si
mañana diremos que lo que vivimos hoy fue un error o una ilusión. Quiero decir que
ustedes no saben, y yo tampoco, si mañana tal vez venga a ustedes y les diga
“Excúsenme damas y caballeros, cualquier cosa que haya dicho ayer fue un error”.

Lo importante es que ustedes confían en que yo no pienso, o sospecho, que lo que estoy
diciendo ahora es un error. Hay un tema de honestidad involucrado aquí, no un tema de
certidumbre. No puedo hacer ninguna declaración de certeza. Estamos habituados a
vivir en un mundo en el que los errores ocurren, pero no frecuentemente. ¿Cómo es que
ocurre eso?

La otra cosa hacia la que quisiera atraer su atención es que vivimos en el presente.
Ahora hay muchas recomendaciones de “vivir el presente/ahora” y “debemos tomar
nuestro presente como nuestro ser”…pero sigamos o no esas recomendaciones, vivimos
en el presente de todas maneras. Quiero decir ayer no es ahora. Mañana no es ahora.
Vivimos en un presente cambiante. Pero si vivimos en un presente cambiante, ¿Qué
sería hablar de ayer? ¿Qué es decir algo sobre el futuro? Y nosotros efectivamente
decimos cosas sobre el pasado y decimos cosas sobre el futuro, y esas cosas tienen
significancia en nuestro vivir ahora. Pero pasado y presente tienen lugar ahora. Son
maneras de estar ahora.

El presente es como un frente de onda – algunas veces uso esta imagen de un frente de
onda. Imaginen que ustedes arrojan una piedra en la superficie de un tranquilo estanque
de agua, verán aparecer ondas o series de ondas. ¿Dónde ocurre el frente de onda? En el
frente de onda. No antes, no después. Si ustedes observan, el frente de onda no está en
el mismo lugar, pero el frente de onda está ocurriendo en el continuamente en
movimiento frente de onda. Esto es como el presente cambiante continuo.

Aunque el frente de onda se está moviendo, podemos hacer ciertas operaciones.


Podemos tomar dos o tres puntos y a partir de eso computar el origen de la onda. Esto es
lo que los sismólogos hacen. Ellos consideran ciertas coherencias entre varios puntos y
computan el origen de un terremoto. Ellos pueden hacer eso porque las coherencias
entre los puntos de un frente de onda tienen que ver con la historia, con el origen –
mientras que el frente de onda continúa cambiando en el presente. Entonces pasado y
futuro son declaraciones que hacemos a través de las coherencias de nuestro vivir en un
presente cambiante continuo, en el entendimiento de que esas coherencias, si son
tomadas apropiadamente, nos permiten afirmar un origen.

La tercera cosa sobre la que quisiera llamar su atención es que somos sistemas
moleculares. Bueno, por cierto esta es un afirmación que hacemos porque tomamos un
sistema vivo, lo trozamos, lo analizamos y podemos decir “Ah, moléculas!” Pero lo
interesante sobre las moléculas es que cuando especificamos moléculas, estamos
implicando ciertas coherencias que deben ser satisfechas para que las moléculas sean
distinguidas. Esto es, si somos sistemas moleculares, tenemos ciertas características
muy interesantes. Somos sistemas determinados en su carácter por su estructura, por la
manera en que está hecho, esto es que somos sistemas determinados estructuralmente.
Nosotros sabemos esto de nuestra vida diaria. Continuamente operamos en dominios de
coherencias estructurales. El determinismo estructural es de hecho una abstracción de
vivir en dominios que son coherentes estructuralmente. Si yo desapareciera
repentinamente…bueno por supuesto ustedes se preocuparían. “¿Qué va a ocurrir con la
lectura?” Pero después de la sorpresa inicial, verían un agujero en el escenario y dirían
“¿Cómo pueden invitar al Dr. Maturana a un escenario con un agujero?” Y si ustedes no
encuentran un agujero buscarán algún tipo de mecanismo que pueda haberme levantado
y/o hecho desaparecer.

Pero observen qué es lo que ustedes hacen cuando buscan una explicación a mi
desaparición. Si una persona desaparece, ustedes van a querer traer a la mano (bring
foth) un dominio de coherencias estructurales en el cual su desaparición no sea una
sorpresa. ¿No es interesante? Ustedes dicen “¡Debe haber un agujero! ¡Alguien debe
haberlo tomado! ¡Debe haber un truco!” Y cuando uno busca un truco, uno se involucra
en la conservación del determinismo estructural. Así es como explicamos cosas.
Explicamos encontrando dominios de coherencias estructurales, esto es, encontrando
dominios en los que las coherencias de ese dominio nos permitan explicar lo que sea
que ocurra en ese dominio.

Una de las características interesantes de los sistemas determinados estructuralmente es


que nada externo a ellos puede especificar lo que ocurre en ellos. Esto es muy
interesante – piensen sobre lo que significa. Nada externo a un sistema determinado
estructuralmente puede especificar que ocurre en el. Sólo puede gatillar un cambio.
“Gatillar” es una palabra muy interesante. Gatillar significa desencadenar un proceso
que está determinado en la estructura de la cosa que está siendo gavillada, como cuando
se pulsa el gatillo de un arma. En un arma, lo que sea que ocurra después del
gatillamiento, no depende del dedo, depende de la estructura del arma. Si presionan el
gatillo y no pasa nada, ustedes no irán al doctor a decirle “Doctor, por favor examine mi
dedo porque mi pistola no funciona.” Ustedes examinan el arma y buscan una
explicación en la estructura del arma.

Entonces, vivimos en determinismo estructural, y en nuestro vivir comprendemos que


estamos operando en el determinismo estructural – en cualquier dominio. Y nuestra
investigación tiene por objeto traer a la mano dominios de coherencias estructurales en
los que podemos ver la coherencia operacional que explica la situación que vemos.
Todo esto es lo que quiero decir cuando señalo que usamos coherencias de nuestra
experiencia para explicar nuestra experiencia. Usamos las coherencias de nuestro operar
como sistemas vivos para explicar nuestro operar en tanto sistemas vivos.
Si esto es así, entonces ¿qué pasa al considerar un sistema vivo? Haré un dibujo de un
sistema vivo que existe en un medio, que por supuesto está siendo observado por
alguien (Hago este dibujo al estilo de Picasso). Hago una flecha circular para indicar
que un sistema vivo es un sistema cerrado en su dinámica molecular. Agrego una curva
abajo para mostrar que existe en un medio y hago dos flechas entre el medio y el
sistema vivo. Estas flechas indican encuentros o gatillos. La incidencia del medio en el
sistema gatillas cambios estructurales en el sistema, determinados en el sistema mismo
y recíprocamente, la incidencia del sistema vivo sobre el medio gatilla cambios
estructurales en el medio que son determinados por la estructura del medio.

Los sistemas vivos son sistemas determinados estructuralmente. Claramente el medio


no puede decirle al sistema vivo sus características porque lo que sea que ocurra en el
sistema vivo depende de la estructura del ser vivo en la contingencia de su encuentro
con el medio. Similarmente, el sistema vivo no puede decirle al medio sus
características porque lo que sea que ocurra en el medio depende de la estructura del
medio en la contingencia de su encuentro con el sistema vivo.

Yo no puedo especificar lo que ustedes escuchan. Tan sólo soy una adorable contigencia
para cosas que ocurren en ustedes de acuerdo a ustedes. Ustedes escuchan lo que
escuchan, no lo que digo. ¡Si lo chequean en su vida cotidiana verán esto! La gente a
veces se queja “¡Sólo te escuchas a ti mismo, nunca me escuchas a mí!” Esto es porque
no podemos escuchar al otro – honestamente no pueden. Si ustedes piensan acerca de
esto, también sabrán qué es lo que debe ocurrir para generar una situación en la cual
aparezca como si estuviesen escuchando al otro. Y esta situación es: interacción,
recursividad. Después de un rato en una pequeña charla ustedes dicen “Ahora nos
estamos entendiendo”. Y ustedes se separan felices porque se entendieron el uno con el
otro – y entonces hacen cosas que nos muestran que no se entendieron entre sí.

Okey, así es como nuestro vivir tiene lugar. Pero lo interesante es precisamente que lo
que sea que ocurra con nosotros en nuestros encuentros depende de nuestra estructura.
Lo que sea que ocurra al otro en el encuentro depende de su estructura. Entonces, no nos
entendemos entre nosotros, pero después de un tiempo hacemos cosas juntos y
actuamos como si nos entendiésemos unos con otros, y nos podemos seguir entendiendo
hasta que nos separamos y vivimos vidas en diferentes direcciones. Cuando eso ocurre,
nos podemos seguir entendiendo a distancia o no nos entendemos más. Si queremos
entendernos volvemos a estar juntos. ¿Qué ocurre aquí? Lo que ocurre es de suma
elegancia y simpleza.

Ahora estoy con zapatos nuevos. Lo interesante de los zapatos es que cambian con el
uso. ¿Alguna vez han tenido zapatos nuevos? Por supuesto que si, pero ¿alguna vez han
encontrado un nuevo par de zapatos tan confortable que deciden comprar dos pares? Así
entonces usan un par un año o dos y son muy confortables. ¿Conocen el dicho que dice
que no hay nada más confortable que un par de zapatos viejos? Pero ahora están
estropeados, entonces ustedes sacan el par nuevo que habían guardado…¡y no encajan
bien! Si nunca les ha ocurrido, esto es lo que verán que ocurre. Los zapatos antiguos y
sus pies se encuentran en perfecta correspondencia. Lo que ocurre es que sus pies
también cambian. Los zapatos y los pies cambian juntos de manera congruente.

Donde sea que ustedes tengan dos sistemas interactuando recurrentemente, ellos
cambian juntos de manera congruente, hasta que se separan o uno de los dos se
desintegra. Esto ocurre continuamente. ¿Qué es lo que cambia cuando cambian juntos
congruentemente? Hay varias cosas que uno puede distinguir como cambiando; un
sistema, el otro, o el medio – o la historia de cambios estructurales contingente al fluir
en interacciones. Así, si un observador estuviese atento a uno de los sistemas, al notar
que una de las partes cambia de una manera particular, el observador podrá comentar
que “aprendió” a operar en su medio.

Una pregunta que hacemos con frecuencia es “¿Cómo aprendiste a hacer eso?” Y
ustedes pueden responder que han estado practicando todo un año. Afuera de este salón
hay algunos jóvenes jugando con un balón y es muy hermoso como lo hacen, como caen
y saltan de nueva, una y otra vez…y después de algunos días pueden saltar
elegantemente en el lugar deseado y luego simplemente deslizarse a la siguiente cosa
que quieran hacer. Si ustedes lo ven hoy día, notarán que están machucados (munched),
y si ustedes vuelven en 15 días más, podrán ver que lo hacen perfectamente y ustedes se
preguntarán: ¿Cómo es que aprendieron eso? La pregunta obscurece la historia. Si yo
veo a estos jóvenes jugando hoy y vuelvo 15 días después y les pregunto ¿Cómo
aprendieron eso? Estoy obscureciendo la historia. Ellos no “aprenden” – ellos no
aprenden a hacer esto. Ellos cambiaron en un proceso en conjunto con los instrumentos,
en conjunto con las circunstancias, de manera que ahora ellos pueden hacer algo que
antes no podían. Y ahora ellos están en un dominio diferente – porque el dominio ha
cambiado conjuntamente con ellos. Esto es lo que usualmente no vemos cuando
asumimos que los sistemas vivos aprenden a ajustarse de la mejor manera posible a un
medio pre-existente.

Ahora hay algunas palabras que debiésemos considerar. Hablaré sobre pre-
determinación, epigénesis, ontogenia y sistemas.

La idea de que “el gen nos determina” se refiere a pre-determinación. Cuando mi amigo
dice que es reduccionista, que todo está determinado por los genes, el está diciendo que
la estructura de los genes predeterminan las características que tendrá el organismo. Hay
una gran cantidad de experimentos que parecieran mostrar aquellos. Pero el pre-
determinismo significa que las condiciones iniciales especifican lo que será o como será
en una condición posterior. Pero con esa idea no se puede explicar lo que ocurre ya que
la condición inicial es la estructura inicial – la cual cambia a través de sus interacciones
con el medio, el cual es independiente. Y esta es la belleza del medio. Esta es la belleza
del entorno en que estamos – lo que nos rodea es independiente de nosotros.

Ustedes son independientes de mí y yo soy independiente de ustedes. No se lo que


piensan o cómo van a reaccionar en el encuentro conmigo, y ustedes no saben lo que yo
puedan pensar o cómo voy a reacciones en mi encuentro con ustedes. Así mientras nos
encontramos mutuamente y permanecemos aquí juntos, jugando unos con otros, todos
saldremos de aquí con una estructura diferente a la que teníamos al entrar. Por ejempl
podemos decir cosas distintas a las que decíamos al comienzo. Y yo no especifico lo que
ustedes piensan o dicen, pero cambiamos juntos congruentemente, incluso si yo no
puedo especificar lo que ocurre con ustedes – incluso aunque el sistema no pueda
especificar lo que ocurre en el medio, y lo que ocurre en el medio no puede especificar
lo que ocurre en el sistema. Aún así, sistema y medio cambian congruentemente. Pero
ustedes pueden ver que las características del sistema en este momento no pueden
especificar lo que le ocurrirá después. Lo que ocurre emergerá en un proceso congruente
de cambio conjunto, cualquiera sea el sistema con el que interactúa. No se deben hacer
esfuerzos, no se planea, simplemente ocurre, ocurre continuamente. Los sistemas
cambian conjuntamente de manera congruente a través de la continua dinámica
recurrente de interacciones mutuas.

Entonces la estructura inicial no puede predeterminar las características que surgen en


un organismo. Nuestra estructura inicial, nuestra constitución genética no puede, no hay
manera en que pueda predeterminar nuestras características mientras crecemos.
Nuestras características surgen en un proceso histórico de recurrencia en interacciones
recursivas. Hay una palabra que los biólogos utilizamos usamos para este proceso y es
“epigénesis”. Epigénesis es una palabra inventada por el embriólogo Kaspar Wolf en el
1700. Es una hermosa palabra, proviene del Latin “epi” que significa XX(on top) y
“genesis” que significa creación. Entonces “on top of creation” y es usada en el
contexto de creación on top of creation, on top of creation y así sucesivamente. Describe
lo que ocurre partiendo de las condiciones iniciales y las continuas modificaciones de
esas condiciones. La palabra fue introducida en el contexto de una discusión que giraba
en torno a la pregunta ¿qué es más importante, la constitución genética o el medio? Y
con esta noción de epigénesis decimos que ninguno es más importante; van de la mano.
De hecho, ustedes no pueden considerar un organismo fuera de las circunstancias que lo
hacen posible.

Estoy seguro que muchos de ustedes han leído el Nuevo Testamento de la Biblia. Jesús
era un gran biólogo. Si! Cuando el habla sobre el Reino de Dios el está hablando de
ecología. Jesús cuenta la parábola del hombre que siembra semillas: algunas caen sobre
las rocas y no se desarrollan; algunas caen entre las rocas en un poco de tierra y se
empiezan a desarrollar pero luego se secan; algunas caen en buena tierra y se
desarrollan totalmente. Y que es eso de buena tierra? A lo que se refiere la buena tierra
es a aquellas circunstancias bajo las cuales un sistema vivo, que en el caso particular de
la parábola son las semillas, se puede desarrollar de acuerdo a sus características.

Así, nosotros que somos sistemas vivos sólo podemos vivir en buena tierra. Si la tierra
no es buena, morimos. Es interesante escuchar esto. Jesús estaba hablando as a peasan
to peasants. Todos sabían lo que estaba diciendo cuando hablaba de la “buena tierra”,
esto es, las circunstancias bajo las cuales la semilla puede crecer y reproducirse. La
planta se convertirá en lo que se supone debe llegar a ser. Esto significa que la planta y
el medio vivirán una historia de muchos, muchos, muchos encuentros entre si, y
significa que a través de su historia, el sistema vivo ha estado en buena tierra. Si las
circunstancias no han sido las de una buena tierra, si no han sido adecuadas para que la
planta realice su vivir en cualquier lugar a lo largo de su historia, la planta morirá.
Entonces esta parábola de las semillas y la buena tierra es la historia de
transformaciones en conservación de la congruencia del sistema vivo con sus
circunstancias.

La historia del pie y los zapatos es la historia de la transformación en la conservación de


la congruencia del pie con los zapatos. Hay una palabra en biología que se refiere a la
historia individual de un sistema vivo, mientras vive en su medio, cambiando durante el
curso de su desarrollo. La palabra es “ontogenia” – la génesis de la existencia del ser
vivo, su historia individual en la conservación del vivir y la conservación de la
congruencia.
Un par de años atrás un amigo mío estaba dando una charla acerca de la creación de un
Club de Innovadores. Lo escuché sin decir nada y el al final me preguntó “¿no tienes
nada que decir?” y la respondí “el único Club que me interesa es el de los
Conservadores - lo que me interesa a mí es la conservación”. Cada sistema vivo existe
en una historia de conservación. Les puedo asegurar que ustedes han conservado sus
vivir desde que fueron concebidos en el útero de su madre hasta ahora, y se mantendrán
conservando su vivir hasta que mueran. Obsérvense y verán que es así. Esto aplica a mí
también. La otra cosa que yo digo es que ustedes conservarán su vivir mientras
permanezcan en buena tierra. A la coherencia o relación con la buena tierra la llamo
“adaptación”, esto es, la relación de congruencia. Entonces ontogenia es una palabra
muy interesante ya que se refiere a la historia individual de conservación tanto del vivir
como de la adaptación. Los sistemas vivos son seres conservadores. Y esto simplemente
ocurre, no hay nada que “tengan que hacer”. Si el vivir no se conserva, significa que el
sistema muere, ya sea por algo ocurrido fuera de su dinámica interna o debido a que la
adaptación no es conservada, esto es, que la buena tierra desaparece en una u otra
circunstancia.

Les voy a decir dos leyes sistémicas. Pero primero hablaré acerca de la naturaleza de las
leyes. Consideren la naturaleza de las “leyes de la naturaleza”, ¿a qué nos referimos
cuando hablamos acerca de las leyes de la naturaleza? Las leyes de la naturaleza
corresponden a abstracciones que hacemos a partir (desde) de las coherencias de nuestro
vivir. Naturaleza es lo que distinguimos en nuestro vivir como algo alrededor nuestro
(que nos rodea) que posee características particulares que también distinguimos a través
de nuestro vivir. Cuando hablamos de las leyes de la naturaleza estamos connotando las
coherencias estructurales dinámicas que aplican a un dominio particular de
interacciones en nuestro vivir – un dominio que podemos llamar física o biología –
some piece of nature. Así, las leyes naturales se refieren a abstracciones de un set de
coherencias que distinguimos de manera consistente en algún dominio de nuestro vivir.

Estoy proponiendo un set de leyes sistémicas – y digo sistémicas ya que se refieren a


sistemas. ¿Qué quiero decir con “sistema”? Yo digo que dondequiera que ustedes
distingan una colección de entidades interconectadas de una manera en que si “tocan” a
una de ellas las están “tocando” a todas, ustedes están distinguiendo un sistema.
Nosotros, sistemas vivos, somos sistemas exactamente en ese sentido. Los sistemas
vivos y sus circunstancias constituyen asimismo un sistema, y nos podemos referir a
este sistema como un ecosistema. Si cualquier parte del sistema cambia, todo cambia
conjuntamente.

(Ustedes notaron que borré el pizarrón con mi mano izquierda. ¿Recuerdan a Ben Hur?
¿Han leído la novela? Es una novela muy interesante situada en Palestina en los tiempos
romanos. Ben Hur es un hombre joven que es acusado de un crimen y como castigo lo
convierten en esclavo de galera. El le solicitó al líder de la embarcación que lo cambiara
de lado periódicamente para así no crecer asimétricamente. Así es que me algegro que
hayan notado - ¡no quiero crecer asimétricamente!)

Entonces, la primera ley sistémica, la primera abstracción de coherencias de procesos en


sistemas es como sigue:
Donde sea que en una colección de elementos, ciertas relaciones empiezan a
conservarse, se abre espacio para que todo lo demás cambie en torno a las relaciones
que son conservadas.

Esto ocurre espontáneamente – no tienen que tratar. Pueden observar sus vidas, y se
darán cuenta de que efectivamente es el caso. Si entran en un colegio específico a
estudiar y empiezan a conservarse como estudiantes, todo lo demás en sus vidas está
abierto al cambio: dónde viven, dónde duermen, lo que comen, lo que halan y con quién
lo hablan, qué libros leen – todo lo que no tiene que ver con ser estudiante está abierto
al cambio mientras ustedes se conserven como estudiantes. Si dejan de conservarse
como estudiantes, empiezan a conservar algo más y el dominio de cambias, cambia. Si
lo que están conservando es ser un sistema vivo, entonces se deslizan bajo cualquier
forma mientras conserven las dos relaciones dinámicas que he mencionado, esto es el
vivir (la autopoiesis) y la otra es coherencia adaptativa a las circunstancias cambiantes.
La manera en que éstas relaciones dinámicas tienen lugar puede cambiar, y cambian
conjuntamente, pero en cualquier caso tanto adaptación como vivir son conservados.
Esto es similar a la manera en que conservan el equilibrio mientras caminan por ahí;
pueden cambiar su posición, pueden cambiar la manera en que caminan, pero siempre
conservan el equilibrio. Así, estas dos primeras leyes sistémicas aplican en cualquier
parte del cosmos, para cualquier sistema. ¡Me estoy poniendo la soga al cuello al hablar
de cualquier lugar del cosmos!

Estas leyes sistémicas son condiciones para muchas cosas.

Consideren la historia. La historia toma lugar como un proceso de cambio alrededor de


algo que está siendo conservado. Ustedes hablan de la historia de una nación cuando la
identidad de la nación está siendo conservada, o la historia de un movimiento político
cuando una determinada configuración de ideas está siendo conservada – cualquiera
sean éstas. Cuando lo que está siendo conservado cambia, entonces tenemos algo más.
Francia ha pasado por varios períodos: la primera república, la segunda república, la
tercera república. A través de éstos, la entidad “Francia” ha sido conservada, pero su
identidad definida por su constitución ha cambiado por lo que se puede hablar de una
nueva república, la que dura hasta el próximo cambio constitucional, cuando una nueva
república aparece. ¿No es esto interesante?

Entonces la historia de un sistema vivo es la historia de la conservación de su vivir.


Cuando alguien les dice que los sistemas vivos hicieron su aparición en la tierra cuatro
mil millones de años atrás, el está haciendo una operación particular con las coherencias
del presente que asume la conservación de algo que empezó cuatro mil millones de años
atrás. Puedo decir ahora que los sistemas vivos empezaron cuatro mil millones de años
atrás hasta el punto de poder decir que el vivir se ha conservado a través de muchos
cambios alrededor de la conservación del vivir – y éstos cambios son los diferentes tipos
de sistemas vivos.

Al mismo tiempo que el vivir se ha conservado a lo largo de esta historia de cuatro mil
millones de años, la buena tierra también se ha conservado. La buena tierra, el medio
para que cada sistema vivo se haya conservado en una historia donde diferentes
organismos forman parte del medio de otros, y la conservación de esta relación de
coherencias es lo que constituye la biosfera. Nosotros ahora somos sistemas vivos en
una red de sistemas vivos, cada uno de los cuales forma parte del medio del otro. Esta
red, la biosfera, es el presente de una historia de cambios en torno a la conservación del
vivir y las maneras particulares de vivir en relaciones mutuas e interacciones a través de
todos estos años.

Si no hay predeterminación, ¿Cómo es que los sistemas vivos se parecen entre si?
¿Cómo es que los organismo se parecen unos a otros a través de la reproducción?. Aquí
hay algo que decir acerca de la genética. Algo es conservado a través de la reproducción
– quiero decir que si ustedes desean criar gallinas, deben comprar huevos de gallina y
ponerlos en un lugar particular, con una temperatura particular, así ustedes esperan que
salga un pollo del huevo. Quiero decir que ustedes estarían sorprendidos si un ratón
apareciese del huevo. Inmediatamente dirían “¿Quién puso ése ratón en el huevo?”. Lo
que desean es recuperar el determinismo estructural.

¿Cómo es que las gallinas salen de huevos de gallinas? ¿Y las águilas de huevos de
águilas y los seres humanos de pequeños huevos producidos por seres humanos? Aquí
hay algo que no podemos negar y que es parte de nuestra experiencia, algo que es
conservado en la reproducción y lo llamamos huevos. En cada célula hay moléculas
particulares que participan en ciertos procesos celulares – la síntesis de proteínas y
muchas cosas más. Si estas moléculas se repiten, entonces se repite el organismo. El
huevo realiza este repetir, pero no lo hace sólo a través de la repetición de genes. Sí, se
observa repetición de genes, pero eso no es suficiente. De alguna manera también se
debe repetir el citoplasma, esto es, la buena tierra en la que los genes son puestos. Este
es el caso de la división celular que da origen a dos células, cada una de las cuales con
la misma constitución genética y el mismo citoplasma. Entonces la reproducción
involucra la conservación del sistema genético en términos de ácido nucleicos más el
citoplasma. La buena tierra para los sistemas genéticos sigue siendo la misma. Y al
mismo tiempo, si esta nueva célula no encuentra las condiciones adecuadas para su
supervivencia, su buena tierra, no vive. Entonces la reproducción debe involucrar no
sólo la reproducción de la célula y el citoplasma, sino que también el medio en el que
crece.

Este es el motivo por el cual yo digo que la historia de los sistemas vivos es la historia
de la conservación del vivir y la conservación de la adaptación. Y esto ocurre en la
historia de conservación de la relación entre el organismo y su medio. Cada tipo de
sistema vivo vive mientras estas condiciones son conservadas y se reproduce mientras
estas condiciones son conservadas. Entonces la reproducción es un fenómeno que
involucra tanto al sistema vivo como al medio. Nosotros nunca pensamos en el medio
como parte del fenómeno reproductivo. Sin embargo, es obvio que si el medio que es
adecuado para un organismo no aparece, entonces el nuevo organismo no vive, y la
reproducción no tiene lugar.

Ustedes me deben perdonar – He tenido que construir todo por lo que ustedes vinieron
juntándolo todo casi al final. Consideremos a los sistemas vivos y los organismos. ¿Son
estas dos palabras equivalentes? Esta es una pregunta interesante. Supongan que lo que
tengo aquí es un sistema vivo y las condiciones en las que puede vivir. Si miran al
interior del sistema vivo ¿qué es lo que ven? Ven su dinámica interna, su fisiología –
estoes, todos los procesos moleculares que constituyen la realización del vivir. Pero si
ustedes observan al todo desde afuera, si observan a este entidad como totalidad,
ustedes verán algo diferente. Ustedes no verán su fisiología, ustedes ven una totalidad.
Ustedes ven un organismo. Ustedes son organismos. Adentro hay fisiología, pero
ustedes no observan su fisiología, Yo tampoco. Si la fisiología no estuviese, no
viviríamos como organismos. Pero nos encontramos entre nosotros como organismos,
no como fisiologías, Entonces tenemos una existencia dual (a lo menos). Por un lado
somos sistemas vivos. Pero por otro lado somos totalidades, esto es, somos organismos.
Entonces estas dos palabras no son lo mismo, ellas aplican para diferentes dominios de
nuestra existencia.

Ahora la belleza, o una de las bellezas de estas existencia dual, es que una obscurece a
la otra. Nuestras conductas y nuestro vivir como organismos obscurecen nuestra
fisiología. Somos simétricos bilateralmente desde afuera, pero no debemos ser
totalmente simétricos en nuestro interior. La simetría interna no es relevante mientras la
simetría bilateral toma lugar en nuestro vivir como el tipo de organismos que somos. En
nuestro vivir, la simetría bilateral especifica que tipos de interacciones podemos admitir,
basado en nuestra forma como organismos.

Dado que lo que es conservado por un organismo es una coherencia con las
circunstancias, el interior puede cambiar mientras que esa adaptación sea conservada. Si
camino por una cuerda estrecha, mi dinámica interna puede cambiar y la forma de la
cuerda puede cambiar, y yo puedo caminar sobre la cuerda sólo en tanto mantengo el
equilibrio. Entonces, el organismo existe en un espacio diferente que el del sistema
vivo, la dinámica interna, la fisiología. Si la dinámica interna tiene lugar de manera
apropiada, lo que resulta es un organismo interactuando con el medio. Ustedes no
pueden decir que lo que ocurre en el dominio del organismo está determinado por lo que
ocurra en el dominio de la fisiología ya que lo que ocurre en el organismo surge en si
interacción con el medio. Entonces la fisiología no determina la conducta. ¿No es
interesante?

Aquí hay otro ejemplo. Pese a que yo digo “Yo camino” desde un lado de este escenario
al otro, yo no soy quien hace el caminar. El caminar surge en mi interacción con el
suelo. Si ustedes me agarran de mis axilas y yo muevo mis pies en el aire, no estaría
caminando. Para que el caminar tenga lugar, una interacción con el suelo debe tener
lugar. Entonces, el caminar no es lo que hago, sino que es lo que surge en la interacción
entre el suelo y mi hacer ciertos movimientos con mis piernas. Si, decimos que nosotros
nos conducimos, pero el hecho es que nuestra conducta surge en la interacción.

OK. Aquí viene algo muy interesante. Les he mostrado como es que la conservación del
vivir en los organismos tiene lugar a través de dos dinámicas. Una es la dinámica
interna, y la otra, es la conducta que surge en la interacción con el medio que es
constitutivamente independiente del sistema vivo con el que interactúa. Mientras que la
relación de adaptación es conservada, la dinámica interna está abierta al cambio, y la
dinámica con el medio está asimisma abierta al cambio. La dinámica interna varía,
siempre que cambie coherentemente con la conservación del organismo en sus
interacciones con el medio, esto es, la conservación de la adaptación. Si esa coherencia
se pierde, el organismo muere. Esta coherencia nos indica que lo que determina el
dominio de posibles cambios de la dinámica interna es la conservación del organismo
en sus interacciones con el medio. Entonces lo que estoy diciendo es que lo que define
un espacio, o lo límites del espacio para el cambio en la dinámica interna de la fisiología
del organismo es la conservación de la congruencia entre el organismo y el medio.
Resulta entonces que la fisiología del organismo sigue un patrón de conservación de la
manera en que se realiza el vivir del organismo en interacciones con su medio. Llamaré
a esto la manera de vivir.

Diferentes organismos, diferentes tipos de sistemas vivos, tienen diferentes maneras de


vivir. Diferentes maneras de existir a través de las interacciones con el medio en la
conservación de la adaptación, y la fisiología apropiada que le permite la conservación
de la adaptación en la realización de su manera de vivir. ¿No es interesante?

Imaginémonos la siguiente situación. Imaginemos una familia; una madre, un padre,


hijos, todos viven en la misma casa. Como familia, esta gente existe en un dominio
relacional particular en el cual el trabajo o las actividades de uno o varios de ellos,
producen y mantiene las condiciones para la conservación de la dinámica interna de la
familia. Por un momento simplifiquemos la situación y consideremos el trabajo que
hacen los padres. A través de este trabajo la relación de la familia con el medio en que
vive, es conservada. Si la relación de trabajo se pierde, no pueden comprar comida y así
sucesivamente y no podrán vivir ya que no habrá ningún flujo de energía para la
conservación del vivir de la familia. Sin embargo, al interior de la familia, mientras la
relación de trabajo se mantenga, pueden ocurrir varias cosas. Los niños crecen, pueden
jugar y disfrutarse mutuamente, ciertas conversaciones tienen lugar, se pueden cuidar
unos con otros, etc. La familia puede cambiar internamente – un nuevo niño puede
aparecer, alguien puede morir y muchas más mientras la relación con el medio en el que
se hace algo para vivir es conservado. Lo mismo ocurre con nosotros en nuestras vidas
individuales; nuestra fisiología interna cambia de acuerdo a nuestra manera de vivir.

Si ustedes tienen un linaje, entonces hay una manera de vivir que es conservada
generación tras generación. Y mientras esta manera de vivir sea conservada, la dinámica
interna puede cambiar, y así lo hace, mientras no interfiera con el modo de vida (manera
de vivir). Y si los cambios internos soportan la manera de vivir del organismo, entonces
estos cambios pueden empezar a ser conservados. Entonces, los cambios en la fisiología
siguen a los cambios en la manera de vivir del organismo. ¡Este es el truco! ¡Así es
como la evolución tiene lugar! Los cambios en la fisiología siguen a los cambios en el
modo de vida del organismo.

Entonces, no sólo el organismo que está en interacciones recurrentes cambiará de


manera conjunta congruentemente, sino que también a través de generaciones el patrón
de cambios de todo un grupo que interactúa, será guiado por la conservación de la
manera de vivir de los organismos – o de los cambios en la manera de vivir que son
conservados en la sucesión de generaciones. Así, es el modo de vida el que determina el
patrón evolutivo.

A estas alturas, puedo presentar ahora las nociones finales de esta charla.

¿Qué guía a este patrón? ¿Qué guía al patrón de realización del vivir individual en la
realización del vivir de muchas generaciones? Entonces, ¿Qué guía este cambio en la
historia? Si, ustedes han visto como es que la conservación de una relación, que
involucra al organismo y al medio y la relación entre ellos, que a su vez implica la
conservación de las formas (features) de la fisiología, y los cambios en esa fisiología
siguen los cambios que definen al organismo. ¿Pero qué guía esto?
Debo decir que lo que guía estos es el placer. Si el placer!! Bienestar. Nosotros, los seres
humanos nos movemos de acuerdo a nuestras preferencias. Mírense a ustedes mismos,
¿qué patrón han conservado a lo largo de sus vidas? Hacemos lo que queremos hacer,
siempre. Dios mío, ¿es eso cierto? ¿Es realmente el caso? Seguro que muchas veces
decimos “bueno, no quiero hacer esto, pero debo hacerlo”. Lo que estoy diciendo es que
si ustedes lo hacen, aun cuando digan que no quieren hacerlo, lo hacen porque quieren
hacerlo. Lo hacen porque quieren algo más como resultado de hacer lo que decían que
no querían hacer. Entonces sí lo querías hacer, a pesar de cualquier comentario. Siempre
hacen lo que quieran hacer. Yo siempre hago lo que quiero hacer, aún cuando digo que
no quiero hacer lo que estoy haciendo – pero lo hago porque quiero las consecuencias
de mi hacer lo que no quiero hacer. ¿Ustedes saben que este es el caso no cierto? Tienen
que haber hecho esto, así como lo he hecho yo, muchas, muchas veces.

Entonces, el camino que siguen nuestras vidas, es la satisfacción de nuestro querer


(wanting). Si esto es así, entonces esto es algo que ocurre en el espacio relacional, ya
que es algo que hacemos en nuestra conducta/comportamiento (behavior). No es algo
que esté determinado por nuestra fisiología. Aunque, por supuesto, la fisiología
participa, está involucrada, y uno puede decir “Bueno, tu quieres eso debido a que tu
fisiología es así y asá”. Pero el querer se está realizando, está teniendo lugar en relación
con algo que es independiente de la fisiología.

Ahora, este placer – No estoy hablando del “principio del placer” – estoy hablando de lo
que ocurre dondequiera que ustedes tomen un organismo y lo observen en sus
circunstancias normales. Vive en bienestar. No sienten que tanto el vuelo del ave, como
el movimiento del pequeño ratón en las maderas, ambos están bien? Si ustedes cazaran
un ratón y lo pusieran en una jaula, lo que observarían es que el ratón se movería de una
manera que ustedes interpretarían como un deseo de salir. Si a ustedes los pusieran en
una jaula harían lo mismo. No se sentirían cómodos, e intentarían salir como una
manera de recobrar su bienestar. Y si no intentan salir, caerían en depresión y morirían.
Este es el caso ya sea que estén intentando salir de jaula física o conceptual –
dondequiera que se den cuenta que están en una jaula, o que están donde no quieren
estar. En el momento en que se dan cuenta de que están donde no quieren estar,
empiezan a hacer cosas que constituyan la satisfacción de su querer salir de allí de
donde no quieren estar. Entonces, cuando digo placer, lo digo en el sentido de bienestar,
de confort, éste es el caso en la ausencia de disconformidad.

Si se toman en serio lo que estoy diciendo, entonces lo que les he presentado son
diversas circunstancias que les indican que el curso de nuestras vidas surge de lo que
hacemos; el curso de nuestras vidas no está predeterminado. No puede ser
predeterminado por las condiciones iniciales. No está especificado por el medio ya que
organismo y medio consisten en dos sistemas que poseen dinámicas estructurales
independientes que sólo pueden gatillar cambios el uno al otro. Lo que es el caso es que
si ustedes tienen dos o más sistemas interactuando recurrentemente, ellos cambian
congruentemente de manera conjunta, y esto ocurre sin ningún intento de esfuerzo. Pero
la pregunta es ¿porqué podrían interactuar recurrentemente? ¿Porqué no se separan,
porqué permanecen interactuando? Permanecen juntos ya sea porque están forzados a
ello (como en una jaula) o porque así lo quieren.

Entonces, las vidas que vivimos individualmente y en conjunto, son nuestros haceres.
Nuestros haceres son concordantes con nuestros deseos en todo momento. Les diré una
segunda ley sistémica, y los invito a que examinen su validez en sus vidas, así como a lo
largo de los eventos de la historia:

El curso que siguen los sistemas vivientes en general, y el curso que sigue la historia
humana en particular, es guiado por las emociones, no por los recursos

Las oportunidades y recursos no guían nuestra historia. Un recurso no es un recurso en


sí mismo – algo es un recurso si deseamos que lo sea. Algo es una oportunidad sólo si
así lo queremos. Entonces, lo que guía lo que hacemos son nuestros deseos, miedos y
otras emociones – pero particularmente nuestros deseos, lo que queremos. Sabemos
esto, no estoy diciendo nada nuevo. Todo lo que estoy haciendo es apuntando a que
efectivamente éste es el caso.

Nosotros los humanos poseemos la magnífica libertad que la conciencia (awareness)


trae a la mano. Al estar conscientes, podemos darnos cuenta que la historia humana
sigue un curso que estamos generando con nuestras emociones, no con nuestra razón.
Todos los sistemas racionales están guiados sobre premisas básicas, aceptadas por
preferencias, a priori. Así entonces, los sistemas racionales están fundados en
emociones. Cuando decimos que estamos proponiendo un argumento racional para algo,
el fundamento que le da validez a esa argumentación racional, es arbitrario.
Desarrollamos nuestras preferencias y luego presentamos un argumento racional para
decir que deberíamos tener un argumento racional – todo basado en ciertas premisas
básicas que hemos aceptado a priori.

Entonces, damas y caballeros, no estamos genéticamente determinados. Por supuesto


que la constitución genética, esto es, la constitución total de genes, más el citoplasma,
más las circunstancias – la buena tierra en la cual la adaptación es conservada, es el
punta de partida inicial. Pero lo que ocurre de ahí en adelante, ocurre en la epigénesis. Y
el curso que siga esa epigénesis será determinado continuamente por lo que nosotros
como individuos, o lo que los seres humanos que nos rodean, quieran o deseen.

Podría decir “Quiero que mi niño sea bla bla bla…” entonces pongo al niño en una
circunstancia particular, una escuela por ejemplo, así el o ella realizará una epigénensis
particular. Y si el niño dice, “No, no quiero eso” el o ella se van de la escuela a algún
otro lugar, y se ponen en una circunstancia diferente y seguirán una epigénesis
diferente.

No tenemos motivos para quejarnos, sólo para estar contentos. Estamos creando el
mundo en que vivimos. No el mundo que merecemos, el mundo en que vivimos. Damas
y caballeros, estoy muy agradecido de que hayan permanecido aquí todo este tiempo y
que no se hayan ido a otro lugar! Muchas gracias.