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LA CIRUGÍA PLÁSTICA COMO FACTOR PARA MEJORAR EL AUTOESTIMA

DE LA MUJER
Actualmente el tema de la cirugía plástica es de gran debate en la población y ha
causado mucha controversia, principalmente en algunos medios de comunicación como la
televisión, donde día a día se presentan programas que incluyen variedad de ámbitos,
factores y circunstancias en los cuales se aplica la cirugía plástica, y es desde allí donde
cada uno de nosotros podemos inferir que esta cuestión presenta muchos aspectos positivos
que pueden ayudar a la mujer. Pero, ¿hasta qué punto se pueden determinar las cirugías
plásticas como mejoramiento del autoestima? Existen mujeres que a lo largo de su vida, se
han visto envuelta por estereotipos establecidos por la sociedad, donde la paraciencia física
es algo primordial. Aquella mujer toma la decisión consiente de realizarse una cirugía
plástica para mejorar su aspecto físico, pero que pasaría si la mujer encadenada con los
estereotipos, dispone realizarse otra cirugía, ¿Estaría entré los estándares para mejorar su
autoestima o seria perteneciente a gusto? La cirugía estética, que por lo general se concreta
en personas sanas que desean mejorar su aspecto, requiere de cierto entrenamiento y
criterio que sólo lo da la especialidad y el talento. Se entiende por cirugía plástica a la
especialidad que se dedica a restaurar la forma y función de las estructuras del cuerpo.
Pretende corregir pequeños defectos, que aunque no son causa de problemas vitales o
funcionales, preocupan a la persona y son causa de sufrimiento. Los cirujanos "tratan"
aquellas partes corporales que son un "problema" o motivación de baja autoestima para los
pacientes, siendo ésta una de las principales causas por las que las personas deciden hacerse
una cirugía; asegurando que no sólo mejoraran el aspecto físico de sus pacientes, sino que
también el equilibrio físico. La belleza es un signo natural de salud y fuerza, pero desde
hace algún tiempo las personas ya no se conforman con lo que les ha dado la naturaleza, ya
que vivimos en un mundo donde podemos modificar nuestra apariencia con la tecnología
de la cirugía.
La belleza siempre ha sido relevante para los seres humanos, ha sido estudiada por
filósofos, plasmada por artistas, descrita por escritores; tendemos a estereotiparla poniendo
etiquetas y características muy específicas para considerar lo que es bello. Un estereotipo
de belleza, es algo impuesto por muchos, que forma parte de la vida cotidiana, tanto que se
le toma como una unidad para medir qué somos o qué no somos; es una serie de
características que forman parte de a algo o alguien; a los que la sociedad somete a un
juicio, definiendo como estético o antiestético. Es decir que la gente da la aceptación o el
rechazo a lo que es bueno o malo según su criterio, gusto, pertenencia sociocultural y
razonamiento.
Es fundamental que las mujeres se concienticen, que los medios de comunicación
venden a través de sus inseguridades. Esto tiene como consecuencia que la gran mayoría no
acepte su físico, a tal grado que recurren a cirugías estéticas, dietas estrictas y ejercicio
excesivo, que a la larga las pone en riesgo de padecer trastornos de la conducta alimentaria
como la anorexia o la bulimia, e inclusive morir a causa de estos.
Actualmente el estereotipo de belleza establecido predomina más porque los medios de
comunicación se han encargado de reforzarlo mostrándolo siempre en revistas, marcas,
televisión, internet, etc. Los cánones de belleza han existido a lo largo de la historia con la
prehistoria; los hombres escogían a las mujeres que tuvieran los órganos reproductores,
como los senos, vientre y caderas muy marcadas, visibles en las esculturas presentes.
En cambio, para los antiguos egipcios, la belleza consistía en el que el cuerpo debía estar
armónicamente proporcionado; la mujer debía ser delgada, con pechos pequeños y caderas
anchas. Algo que era más importante que el físico, era la higiene corporal. Las mujeres se
bañaban varias veces al día, junto con un ritual de belleza antes, durante y después del baño
En la antigüedad clásica la belleza constituía una cualidad que hacía que algo nos pareciese
bello, a la cual se le llamó armonía. En general, la belleza se percibía desde un punto de
vista objetivo. Esta percepción de la belleza se siguió manteniendo en la Edad Media.
Como consecuencia del auge del cristianismo de esa época, la belleza dependía de la
intervención de Dios. De modo que, si se consideraba bello algo, es porque había sido una
creación divina. Las mujeres medievales para ser atractivas tenían que tener piel blanca, lo
que representaba pureza, ojos, nariz y labios pequeños, caderas estrechas y senos pequeños.
A causa de estos estereotipos que establecen la sociedad, se pueden desencadenar varios
trastornos como La dismorfofobia. También denominada trastorno dismórfico corporal o
síndrome de distorsión de la imagen, es un trastorno de la percepción y valoración corporal
que consiste en una preocupación exagerada por algún defecto inexistente en la apariencia
física, o bien, en una valoración desproporcionada de posibles anomalías físicas que
pudiera presentar un individuo aparentemente normal.
Este tipo de trastorno deteriora significativamente la vida cotidiana de las mujeres que lo
sufren. Por ejemplo, afecta su funcionamiento laboral, su estudio, las relaciones sociales y
otras áreas de su vida. Hay casos donde se evita aparecer en público e incluso asistir al
trabajo, se llega a comportamientos tales como salir de casa únicamente de noche para evitar
ser vistos, o no salir en absoluto, llegando al aislamiento social. No son poco frecuentes los
intentos de suicidio en los casos más extremos. A la dismorfofobia se asocian algunos de los
siguientes rasgos de personalidad: inseguridad, sensibilidad exacerbada, rasgos obsesivos,
ansiedad, narcisismo o hipocondría.
Después de presentar los argumentos y contrargumentos, puedo llegar a la conclusión que
toda mujer desea sentirse a gusto consigo misma, pero todas somos presa de los malos
comentarios por parte de la sociedad, ocasionándonos una baja autoestima, odiando esa parte
del cuerpo que tanto critican. Gracias a los avances tecnológicos la cirugía plástica es una
solución a estas pequeñas imperfecciones, reconstruyendo y mejorando su físico, pero los
estereotipos plantados en la sociedad, pueden generar problemas en la conducta de una mujer,
donde más de una cirugía podrá lograr sentirse bien consigo misma. No podemos determinar
que las cirugías plásticas sean 100% para el mejoramiento del autoestima, debido a que se
puede convertir en un hábito.